6 comentarios en “Sacerdotes y científicos. De Copérnico a Lemaître”

  1. Sin duda, este trabajo, además de fundamentar la sugerente conclusión, en la que cada uno de los párrafos merecería un extenso comentario, tiene la virtualidad de confirmarnos todavía más en nuestra convicción de que son varias las vías que pueden llevarnos a un conocimiento de la realidad, y de que los resultados bien merecen un esfuerzo de complementación, aunque todavía sean muchos los espacios en blanco, que, por otra parte, explican el contenido de la maravillosa y, a la vez, densa frase de Nicolás Steno, ofrecida por Leandro en la Conclusión. Así: “Bello es lo que vemos”, considerando la visión, en sentido amplio (aquí los ciegos también ven), como el primer acceso a una realidad que ya acusa la existencia de manos sapientísimas; “más bello lo que sabemos”, un estímulo a no quedarse en la superficialidad de lo que nos ofrece la visión y, también, un elogio al esfuerzo intelectual, en sus diversas aplicaciones, porque aquí cuenta ya plenamente lo espiritual como elemento sutil, y, finalmente, “pero lo más bello es lo que todavía no sabemos”, que es la vía a la Razón Última de lo que vamos sabiendo, fontanal de las bellezas que nos regalan nuestros empeños cognitivos, sostenimiento de nuestra esperanza y nuestro sublime sentido de la vida.
    Y si esta interesante frase nos sugiere todo esto, pienso que el contenido de cada párrafo, a otros niveles, tampoco se quedaría corto.

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