Crónica de los Premios Ayala 2025

[Guzman Pascual Gila Herranz y Marta Medina Balguerías] El 2 de octubre, a las 18:00, la Casa de América acogió el acto inaugural del Premio Ayala 2025, otorgado a la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Gobierno de México, la Dra. Rosaura Ruiz Gutiérrez. Dio la bienvenida el director de la institución, León de la Torre, quien subrayó la estrecha relación entre España y México en el ámbito de la investigación. Después, tomó la palabra el rector de la Universidad Pontificia Comillas, Antonio Allende, SJ, que recordó la larga vinculación de Comillas y de la Compañía de Jesús con Iberoamérica.

La Dra. Hana Ayala enfatizó la relevancia iberoamericana del premio y defendió la investigación científica como antídoto frente a las rivalidades geopolíticas y vía para una cooperación global. Señaló, además, el papel de España e Iberoamérica en la ampliación de los horizontes transnacionales.

A continuación, la Dra. Rosaura Ruiz Gutiérrez impartió la conferencia La ciencia como motor del desarrollo en Iberoamérica. Sostuvo que la investigación es una herramienta de emancipación y de soberanía nacional, capaz de tender puentes entre países en lugar de levantar muros y de alinear agendas para una apertura global.

Durante su intervención, la Dra. Ruiz Gutiérrez repasó diversos proyectos de investigación en Iberoamérica, España y Portugal, e insistió en la importancia de promover el español y el portugués como lenguas de publicación científica y de trabajo académico. Entre los grandes proyectos mencionó el fortalecimiento de la formación doctoral mediante un itinerario que permitiría cursar licenciatura, maestría y doctorado en ocho años, de modo que quienes deseen acelerar su formación puedan hacerlo.

También subrayó la digitalización como motor principal de la innovación, sin perder de vista la relevancia, y los riesgos, de la inteligencia artificial: su desarrollo y, a la vez, su adecuada regulación constituyen bases imprescindibles para una innovación sostenible y socialmente beneficiosa. Siguiendo este tema, la Dra. Rosaura mencionó los esfuerzos de México en el ámbito de los semiconductores y la supercomputación, con el objetivo de crear una industria nacional y un proyecto de un superordenador en México para uso de investigación. Para este último contaba con la ayuda del Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona.

Se destacaron, asimismo, los beneficios sociales y el desarrollo humano alcanzados en México este año; entre los logros citados, que 13,5 millones de personas han salido de la pobreza, como muestra del impacto social de invertir en ciencia y desarrollo.

Aun con todo, persisten retos: baja inversión privada, fragmentación institucional, desigualdades sociales y de género, dependencia tecnológica y problemas de gobernanza. De ahí la necesidad de una agenda común, centrada en la cooperación y el diálogo. En suma, el desarrollo de las naciones debe tener como base la ciencia y la investigación si se aspira a una mayor soberanía.

La entrega del premio tuvo lugar el viernes 3 de octubre en la Universidad Pontificia Comillas. El acto comenzó con los discursos de bienvenida del rector, Antonio Allende, SJ, y de los codirectores de la Cátedra Hana y Francisco J. Ayala de Ciencia, Tecnología y Religión, Sara Lumbreras y Jaime Tatay, SJ. A continuación, Hana Ayala hizo un elogio de Rosaura Ruiz, poniendo de relieve su trayectoria académica, su colaboración con Francisco José Ayala y su compromiso no solo a nivel intelectual, sino también humano y social.

La doctora Ayala comenzó citando las propias palabras de la Dra. Ruiz cuando señaló que sus prioridades como ministra incluían “promover que haya más investigadores, investigadoras, que haya mayor producción en la ciencia, [con] mucha atención a las humanidades …[y que] el conocimiento se aplique en beneficio de la humanidad” (entrevistada por Daniela Zambrano para El Heraldo de México, 30 de junio de 2025) y planteó su discurso como una retrospectiva a la trayectoria de la premiada que explicaba el fundamento de esta perspectiva actual.

Tras un descanso en el que tuvo lugar la visita al museo de la U.P. Comillas, la Dra. Rosaura Ruiz habló sobre su relación académica con Francisco J. Ayala. Para ello comenzó aludiendo al maestro de Ayala, Theodosius Dobzhansky, quien integró el darwinismo y la genética. Después explicó las grandes aportaciones de Ayala a los estudios evolutivos, como la convicción de que sin variación genética no hay evolución y el estudio de cómo tenía lugar la especiación, entre otras. Ruiz señaló también los proyectos en los que ambos habían colaborado y explicó que ella solía encarnar la perspectiva histórica y filosófica de la ciencia en ellos, una perspectiva especialmente importante para Francisco Ayala. Trabajaron, entre otros aspectos, sobre la cuestión epistemológica del método en las ciencias, las controversias actuales en torno al evolucionismo o la recepción del darwinismo en el mundo hispanohablante.

La Dra. Ruiz también aludió al respeto que se profesaban, pese a sus diversas creencias en el plano religioso: para Ayala, la religión tiene una respuesta que aportar en el conocimiento del mundo, aunque sea una ventana distinta a la de la ciencia; para Ruiz, las preguntas por el sentido corresponden más bien a la filosofía. El rector de Comillas concluyó diciendo que la cuestión no es estar siempre de acuerdo, sino siempre en diálogo, tras lo cual le fue entregada la Medalla a la premiada.

El acto terminó con un concierto de piano en la iglesia de la Universidad.