Premio Ayala 2026: un reconocimiento al Ian Ramsey Centre de la Universidad de Oxford

El pasado 2 de octubre, la Universidad Pontificia Comillas acogió la entrega del Premio Ayala 2026, concedido en esta edición al Ian Ramsey Centre de la Universidad de Oxford. El Premio Ayala, promovido desde la Cátedra Hana y Francisco José Ayala de Ciencia, Tecnología y Religión, nace vinculado al legado de Francisco José Ayala y a una manera de comprender el conocimiento que concede un lugar privilegiado al encuentro entre disciplinas. No se trata únicamente de reconocer la excelencia académica, sino también aquellas trayectorias capaces de tender puentes entre ámbitos del saber que con demasiada frecuencia avanzan por caminos separados. Que el reconocimiento recayera este año en una institución dedicada precisamente al estudio de las relaciones entre ciencia y religión resulta, por ello, especialmente significativo: el premio reconocía no solo una trayectoria académica, sino una forma de investigar basada en el diálogo, en el rigor y en la apertura a preguntas que difícilmente pueden abordarse desde una única perspectiva. El acto, celebrado en la Universidad Pontificia Comillas, reunió a representantes de ambas instituciones en una mañana dedicada a celebrar ese trabajo compartido. 

El Ian Ramsey Centre, perteneciente a la Universidad de Oxford, representa precisamente esa voluntad de aproximar disciplinas diferentes. Su trabajo se sitúa en uno de esos espacios fronterizos en los que las preguntas científicas terminan adquiriendo implicaciones filosóficas y religiosas y, a la inversa, las preguntas tradicionales de la filosofía o la teología deben dialogar con una imagen del mundo profundamente transformada por el conocimiento científico. Su elección como destinatario del Premio Ayala permite reconocer el valor de instituciones que hacen de esa conversación su propio objeto de estudio.  

La ceremonia comenzó con el discurso de bienvenida de Antonio Allende SJ, rector de la Universidad Pontificia Comillas. Sus palabras abrieron un encuentro que tenía también un importante componente institucional. La presencia en Madrid de representantes de la Universidad de Oxford y el reconocimiento de uno de sus centros de investigación permitían hacer visible una concepción de la universidad que supera las fronteras entre departamentos, facultades e incluso países. La universidad aparece aquí no únicamente como un espacio destinado a producir conocimiento especializado, sino también como un lugar en el que ese conocimiento puede entrar en conversación con otras formas de comprender la realidad.  

A continuación, intervino Hana Ayala, patrona de la Cátedra CTR, cuya presencia introdujo inevitablemente una dimensión más personal en el acto. El nombre de Francisco José Ayala recuerda una trayectoria marcada por la investigación científica, pero también por una permanente preocupación por las grandes cuestiones que rodean a la ciencia: sus implicaciones filosóficas, sus límites explicativos y su relación con las preguntas que el ser humano formula sobre sí mismo. La celebración de un premio que lleva su nombre permite mantener viva precisamente esa inquietud intelectual.  

Los codirectores de la Cátedra de Ciencia, Tecnología y Religión, Sara Lumbreras y Jaime Tatay, dedicaron su intervención a explicar el sentido del Premio Ayala. Todo premio señala algo que una comunidad considera digno de reconocimiento. En esta ocasión, este reconocimiento al Ian Ramsey Centre significa poner en valor una investigación que no rehúye las fronteras entre disciplinas, sino que decide instalase precisamente en ellas. Las grandes cuestiones contemporáneas rara vez pertenecen de forma exclusiva a una única rama del conocimiento. Preguntarse por el origen y la naturaleza del universo, por la condición humana, por los límites de la explicación científica o por las consecuencias de nuestras tecnologías obliga con frecuencia a recurrir a lenguajes y métodos diferentes.  

Tras estas intervenciones tuvo lugar la introducción y el elogio del Ian Ramsey Centre, antes de proceder a la entrega del galardón. El elogio permitió situar el reconocimiento en la trayectoria de una institución cuya propia identidad se encuentra vinculada al estudio interdisciplinar. En el contexto del Premio Ayala, esta labor adquiere además un significado particular: hablar de ciencia y religión no significa necesariamente tratar de reconciliar dos posiciones previamente enfrentadas. Supone, antes bien, preguntarse por la naturaleza de las explicaciones que ofrecemos sobre el mundo, por aquello que podemos conocer a través de los diferentes métodos y por las preguntas que permanecen abiertas incluso cuando el conocimiento científico avanza. El reconocimiento al centro de Oxford señalaba precisamente la importancia de mantener espacios académicos en los que esas preguntas puedan plantearse con rigor. 

Llegó entonces el momento central de la mañana con la entrega del Premio Ayala 2026 al Ian Ramsey Centre de la Universidad de Oxford. El gesto material del premio condensaba así el sentido de las intervenciones anteriores. Reconocer a una institución significa reconocer también a quienes la han construido y a las distintas generaciones de investigadores que han contribuido a desarrollar sus líneas de trabajo.  

Después de una pausa, fueron los representantes del Ian Ramsey Centre quienes tomaron la palabra. Dr. Mark Harris, Director del Ian Ramsey Centre, hizo un recorrido por la historia del Centro de Investigación. La historia del Ian Ramsey Centre se remonta a 1985, aunque el proyecto que le dio origen había comenzado a gestarse mucho antes. A finales de 1984, el bioquímico y teólogo anglicano Arthur Peacocke regresó a Oxford para poner en marcha un centro, inicialmente situado en St Cross College, dedicado al estudio interdisciplinar de las cuestiones planteadas por la investigación científica y médica y de sus implicaciones filosóficas y teológicas. La iniciativa recogía una preocupación que Ian Ramsey, filósofo de la religión y posteriormente obispo de Durham, había formulado ya en la década de 1960: la necesidad de que la teología cristiana dialogara seriamente con otras disciplinas para afrontar los nuevos interrogantes surgidos de la ciencia, la medicina y la tecnología. Desde entonces, el centro fue consolidándose como un espacio de referencia para el estudio de las relaciones entre ciencia y religión. Bajo la dirección de figuras como John Hedley Brooke y, posteriormente, Peter Harrison, adquirió además especial relevancia el análisis histórico de esas relaciones, contribuyendo a cuestionar las interpretaciones simplificadoras que las presentan como una historia de conflicto permanente. En la actualidad, ya integrado en la Faculty of Theology and Religion de la Universidad de Oxford, el Ian Ramsey Centre continúa desarrollando esta vocación interdisciplinar, ampliada a cuestiones contemporáneas que van desde la física y la cognición religiosa hasta la inteligencia artificial. 

El Premio Ayala 2026 al Ian Ramsey Centre puede entenderse, en este sentido, como una celebración del diálogo ciencia-religión. En un contexto académico en el que la creciente especialización resulta indispensable para el avance del conocimiento, continúa siendo igualmente necesario crear lugares capaces de volver a reunir las preguntas más fundamentales. El encuentro celebrado en la Universidad Pontificia Comillas recordó precisamente esto: que algunas de las cuestiones más importantes comienzan allí donde una disciplina descubre que necesita escuchar a otra. Y quizá sea en ese espacio, más que en la búsqueda apresurada de respuestas definitivas, donde reside una de las formas más fecundas de entender el diálogo entre ciencia, tecnología y religión.