IV Congreso Internacional de Mitocrítica

Congreso mito y emociones (Universidad Complutense de Madrid, 24-28 de octubre)

El pasado mes de octubre se celebró, bajo los auspicios del proyecto de investigación Acis & Galatea, la revista Amaltea y la Asociación Asteria, el IV Congreso Internacional de Mitocrítica.
El objetivo de este encuentro fue analizar la fricción que se produce cuando la lógica racional entra en contacto con las emociones, las cuales, en cuanto expresión de los afectos y de los estados de ánimo, configuran nuestras respuestas a estímulos externos. El mito no puede permanecer ajeno a este conflicto, pues siempre ha representado, desde cosmogonías diferentes, la respuesta del hombre a los grandes misterios de su existencia. El carácter trascendente del mito y sus invariantes, concatenadas en todas las tradiciones culturales, prevalecen a lo largo de la historia, a pesar de los cambios estéticos y de la visión aportada por las diferentes formas de expresión artística.
sin-tituloEl mito se caracteriza no sólo por su carácter simbólico, sino también por su dinamismo. La pervivencia del mito en el tiempo obedece a varias razones. Destacaremos aquí el hecho de que suscite de inmediato la atención de la memoria colectiva. La difusión del mito se mueve a través de una serie de arquetipos que marcan nuestro inconsciente, y que con frecuencia, pueden rastrearse en todas las tradiciones culturales. El mito del retorno, el descenso a los infiernos, o la presencia del héroe redentor, entre otros muchos, se han visto sometidos a un proceso de intertextualidad, que nos permite interpretar el vínculo entre mito y emociones como procesos de reescritura. Estas nuevas manifestaciones míticas obedecen no sólo a géneros y medios expresivos diversos, sino también a cambios concepcionales significativos. En este sentido, la parodia y lo grotesco constituyen formas desmitificadoras cuyo estudio aporta numerosas claves sobre la versatilidad del mito.
El inconsciente colectivo actúa ante el mito como estrategia racionalizadora de los misterios esenciales del hombre. De ahí el papel esencial de las emociones en su construcción, pues el mito puede considerarse como una respuesta emocional al trauma.
En palabras de José Manuel Losada, nuestro origen y nuestro destino míticos tienen derivadas emocionales y afectivas: son los activos principales de un mundo con el que nos sentimos estrechamente identificados y vinculados o, inversamente, del que nos queremos distinguir y desvincular. Se unen así mito, emoción, cosmogonía y escatología.

Participaron en el congreso nuestros compañeros José Luis Aja y Pilar Úcar que forman parte del grupo de investigación INTRA de nuestro Departamento de Traducción e Interpretación.

José Luis Aja Sánchez

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