Donald Trump: un reto para los intérpretes

Norbert Heikamp, intérprete simultáneo al alemán, ha interpretado en televisión a Barack Obama, Silvio Berlusconi y Theresa May. Y también ha sido la voz en alemán de Donald Trump durante la reciente investidura presidencial estadounidense en la que el magnate ha jurado lealtad a la Constitución y ha pronunciado su primer discurso como presidente del país. 

Antes del evento, en una entrevista concedida el 20 de enero al semanario alemán Der Spiegel en su formato online, Heikamp cuenta que interpretar a Donald Trump le parece un reto especial porque “siembra deliberadamente la incomprensión” y porque es impredecible. En general, opina que cuesta mucho esfuerzo interpretar a los políticos. Obama, por ejemplo, lee muchos de sus discursos en el Teleprompter y esto repercute en el ritmo de elocución. No es el único político que emplea esta técnica, que plantea un problema para los intérpretes. En muchas ocasiones, cuando se enfrentan a este tipo de discursos, los intérpretes pueden mantener un nivel de concentración óptimo solo durante 10 o 15 minutos y se turnan con mayor frecuencia. Lo habitual es que los turnos de los intérpretes en simultánea duren 30 minutos.
Heikamp comenta que le preocupan especialmente en Trump las contradicciones frecuentes en las que incurre. El espectador puede llegar a pensar que es el intérprete el que se está confundiendo. Además, el nuevo presidente de los Estados Unidos, en muchas ocasiones, carece de hilo conductor y va saltando de un tema a otro, por lo que Heikamp lo describe como asociativo espontáneo e imprevisible. Por este motivo, hay que tener mucho cuidado a la hora de interpretar, porque no se puede anticipar lo que vaya a decir. Recordemos que la anticipación es una de las estrategias que permiten a los intérpretes realizar su trabajo correctamente.

También comenta que Trump utiliza bastantes palabras ofensivas o sexistas. El intérprete opina que es muy importante transmitir estas expresiones durante la interpretación, porque muestran su verdadero ser y cómo actúa. Y también conviene reproducir el tono de sus discursos para hacer partícipes a los espectadores. Cuando el presidente monta en cólera, se repite mucho. Durante su primera rueda de prensa como presidente electo se enfrentó a un periodista de la CNN siempre con las mismas palabras. Heikamp aplicó, en este caso, la estrategia de traducirlo una vez y dejar el resto en su versión original, porque le pareció lo más efectivo.
A la pregunta de cómo se preparó para la interpretación durante el acto de investidura, Heikamp informa de que ha estudiado muy bien todo el protocolo y la fórmula del juramento que tiene que prestar el presidente. Además, se ha informado intensamente acerca de la persona del 45º presidente de los Estados Unidos, por ejemplo, leyendo biografías. Finalmente, preguntado acerca de su actitud personal ante Donald Trump y el hecho de que le vaya a interpretar, cuenta que es difícil mantenerse imparcial ante él, pero que realiza la interpretación porque se trata del presidente democráticamente electo de los Estados Unidos lo que, en su opinión, legitima la tarea. Por supuesto, como ya sabemos, un intérprete siempre debe mantener la imparcialidad en su trabajo, que no es otro que el de transmitir el mensaje del orador, sea cual sea su contenido.

Andrea Schäpers

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