Caminar en el mundo. Por Isabel Porras.

Existe una sensación o una intuición que tenemos algunas veces las personas y es ese presentimiento o incluso esa seguridad de estar en un lugar bueno verdaderamente. La primera reflexión que se genera en mi cuando me piden desde la Cátedra escribir esta entrada es la cantidad de veces que me caí, así como escribe Galeano, ‘porque estaba caminando’.

Empecé estudiando una carrera científica que no supe imaginar ni más adelante situarme en ella. El método de estudio, investigación y trabajo posterior no iban acordes a la forma en la que yo entendía la vida, sentía que me alejaba bastante de una ruta que ya había empezado a crear en mi cabeza desde niña. Aquello que buscaba era un servicio más directo a las personas, un trabajo más inmediato en la solución de tanto que hay por mejorar en el mundo.

Tardé dos años en encontrar la concreción de este sueño. Cada decisión que me asustó tomar en cada momento o que por el contrario me llenó de alegría y buenos resultados me ha conducido al presente y no puedo dejar de agradecer que haya sido así. Esta concreción solo ha sido posible gracias al Máster en Cooperación Internacional y la oportunidad que ahora se me presenta.

Acortar ese abismo entre la riqueza y la pobreza es por y para lo que trabaja Entreculturas en conjunción a sus socios locales. A día de hoy, el trabajo que realizo desde Sede en el departamento de Cooperación África-Asia ha comenzado como una experiencia brutal. Me encuentro apoyando un gran proyecto que coordina Entreculturas junto a la Delegación Diocesana en Marruecos y aprendiendo cada día de un fortísimo equipo técnico que va delegándome tareas progresivamente y son pura enseñanza. Han pasado apenas dos semanas desde mi incorporación, siento que valoro cada día y que estoy donde deseo estar.

No voy a negar que la cooperación en terreno siempre me llamó más, contaba con cierta experiencia en ello durante mis viajes a Lima y Piura, Perú. Sin embargo, cuan indispensable es comprender y aprender el trabajo de la contraparte en este caso aquí, en España. La formación que recibí y no dejo de recibir me lo demuestran y sé que me preparan para un futuro, ¡tal vez por otras tierras!

Uno siempre imagina cómo será lo nuevo, siente enorme curiosidad, y aun con todo, queda pequeño ante la realidad. ¡A seguir agradeciendo siempre, siempre!

 

Isabel Porras es contrato en prácticas de la Cátedra de Refugiados y Migrantes Forzosos-INDITEX.

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