¿Es septiembre realmente el mejor mes para buscar trabajo?

Se acaba el verano y muchos empiezan a preparar sus CV con el objetivo de cambiar de trabajo o de salir de las listas del paro…

Ha llegado la hora. Termina el verano, y después de estar prometiéndote a ti mismo durante todo el mes de agosto que es hora de cambiar de vida, llega septiembre. “Cuando terminen las vacaciones preparo mi currículum y busco trabajo”. Llevas diciendo esta frase durante los últimos días y, al fin, ha llegado el momento. Aún no sabes por dónde empezar, pero ya está decidido: este mes vas a buscar un nuevo empleo.

Según una encuesta publicada por CV-Coach, la mayoría de los españoles redoblan sus esfuerzos en la búsqueda de empleo al regresar de las vacaciones, después del período estival, en el que han podido descansar de cuerpo y mente, desconectar de la vida laboral y coger fuerzas para un nuevo curso. Sin embargo, ¿es este mes el mejor para buscar trabajo? Los expertos lo tienen claro: no lo es.

Foto: El entrevistador agradece la proactividad (Corbis)

Ha llegado la hora. Termina el verano, y después de estar prometiéndote a ti mismo durante todo el mes de agosto que es hora de cambiar de vida, llega septiembre. “Cuando terminen las vacaciones preparo mi currículum y busco trabajo”. Llevas diciendo esta frase durante los últimos días y, al fin, ha llegado el momento. Aún no sabes por dónde empezar, pero ya está decidido: este mes vas a buscar un nuevo empleo.

Según una encuesta publicada por CV-Coach, la mayoría de los españoles redoblan sus esfuerzos en la búsqueda de empleo al regresar de las vacaciones, después del período estival, en el que han podido descansar de cuerpo y mente, desconectar de la vida laboral y coger fuerzas para un nuevo curso. Sin embargo, ¿es este mes el mejor para buscar trabajo? Los expertos lo tienen claro: no lo es.

Es importante saber cuándo hay que comenzar la búsqueda (Kate Hiscock-CC)
Es importante saber cuándo hay que comenzar la búsqueda (Kate Hiscock-CC)

“En septiembre, las empresas regresan a la actividad normal y comienzan a preparar los objetivos del próximo año”, explica a El Confidencial José Julián Sánchez, director de Experis, una de las marcas de selección de ManpowerGroup. Es en este período cuando las compañías empiezan a valorar los proyectos que se van a llevar a cabo el siguiente año y, con ello, las personas que se necesitarán para realizar estos proyectos.

Por ello, “es cuando termina el mes de septiembre cuando se sabe exactamente qué perfiles se necesitan y cuáles se van a incorporar”, señala. En la misma línea responde a este diario Javier Caparrós, director general internacional de Trabajando.com y HR-Consulting, que si bien señala que “no es mal mes para empezar el proceso de búsqueda, no es el mejor para hacerlo”.

“Hay que matizar: hay meses mejores que septiembre, sobre todo dependiendo del sector, del perfil y de la experiencia”, explica. En este sentido, señala que para perfiles base o empleos temporales, principalmente en los sectores de la hostelería o la restauración, los mejores meses para iniciar la búsqueda son mayo y junio, de cara a las contrataciones para el verano. “Para este tipo de empleos, septiembre no es un buen mes”, añade.

No obstante, para “trabajos más estables y con más cualificación, así como para mandos intermedios, los mejores meses son octubre y noviembre“, señala Caparrós. “Las empresas en octubre ya tienen los presupuestos del siguiente año fijados y, por lo tanto, saben en qué medida tendrán que ampliar las plantillas. Por eso los procesos de selección suelen lanzarse en otoño”, explica.

Es exactamente la misma opinión que tiene Sánchez, de Experis. “Principalmente en los mandos intermedios y en directivos es donde se notan más los ciclos, y también en las áreas comercial, financiera y de ingeniería, en las que octubre, noviembre y diciembre son los meses más potentes”, explica. Sin embargo, y aunque pueda llegar a sorprender, también son especialmente buenos los meses del trimestre previo a agosto. Caparrós coincide en esta apreciación: “Junio y julio no son malos meses, porque hay empresas que quieren tener cerrado el proceso antes de verano y que la persona nueva se incorpore en septiembre”, afirma.

¿Y cuál es el peor mes? Los dos expertos coinciden en una cosa: en España, el mes de agosto es malo para buscar trabajo porque históricamente es el mes en el que todas las empresas cogen las vacaciones. “Realmente, en agosto cualquier gran empresa, consultora… todos están de vacaciones“, señala Sánchez. “Pero el resto del año, no hay meses malos. El mes de enero cuesta, pero tampoco es tan duro”. “Agosto es un mal mes para iniciar la búsqueda, porque no se activa ningún proceso en las empresas”, añade Caparrós, de Trabajando.com.

Diciembre, en tierra de nadie

En lo que no coinciden es en qué ocurre durante el mes de diciembre. Para Sánchez, diciembre entra en la categoría de meses potentes para la búsqueda de empleo. No obstante, para Caparrós este es un mes complicado. “Quizás para iniciar el proceso, diciembre no sea un buen mes. Las empresas previsoras cierran los presupuestos en septiembre, por lo que el proceso de selección de personal arranca en octubre, puede alargarse hasta noviembre y en diciembre suele estar cerrado”, explica.

“Pero en las empresas que son menos previsoras, los presupuestos del año próximo pueden llegar a aprobarse en diciembre, por lo que los procedimientos de selección se abren en enero y continúan de aquí en adelante. Así que diciembre se queda en tierra de nadie”.

Currículum Vitae (Flazingo-CC)

Claridad e información

Y una vez escogido el mes para empezar a buscar un nuevo empleo, ¿qué es lo que tenemos que hacer? Desde Experis tienen dos recomendaciones clave. La primera y más importante, es “tener claro que uno quiere o necesita cambiar de trabajo“. “Aunque parezca que no, los verdaderos profesionales tienen varias ofertas para cambiar de empleo, así que es muy importante que tenga claro que necesita dar ese paso”, señala Sánchez.

 

“Cuando empieza a recibir o a ver ofertas, lo siguiente es informarse muy bien de la empresa”, añade. La información es poder. “Las empresas cada vez mejoran más y aumentan más su inversión en imagen, tanto en imagen interna como externa”, explica. De aquí la relevancia de conocer lo máximo posible la compañía para la que vas a ofrecerte: busca la empresa en redes sociales, lee lo que la prensa cuenta de la compañía, consulta cuáles han sido sus resultados en los últimos años… De hecho, este es uno de los principales errores que cometen los demandantes de empleo en su proceso de búsqueda. “Entrar en un proceso de selección sin información suficiente de la empresa es un grave error”, explica.

CV: rápido, conciso y proactivo

También hay que tener ciertos aspectos a tener en cuenta a la hora de enviar el currículum a una empresa, principalmente si es para un puesto concreto. Lo primero que hay que valorar es es la temporalidad: “Hay que ser inmediato“, señala Caparrós, de Trabajando.com. “Al ver una oferta que le interesa a uno, es necesario mover el currículum de manera rápida, porque si pasa el tiempo se corre el riesgo de que desde Recursos Humanos no acepten más candidatos una vez que ya tienen una cifra considerable de candidatos válidos”, señala.

Además, es importante adaptarlo al puesto: no se debe enviar el mismo currículum a todas las empresas, sino que una vez que se escoge la oferta a la que se va a enviar, es importante adaptarlo a esa en concreto. Y en este sentido, hay que “resaltar la parte que interesa al entrevistador“, es decir, lo que la empresa está buscando. “Es importante marcar, por ejemplo con negritas, los aspectos del CV que coinciden con lo que la empresa está buscando”, señala. “El seleccionador mira muy rápido el currículum, no le dedica más de 20 segundos y tiene que ver, en un primer vistado, los aspectos clave que le interesan”, indica.

“Además, a día de hoy hay que ser digital sí o sí“, añade. “Es imprescindible tener un perfil lo más completo y limpio posible en LinkedIn“, agrega, detallando que prácticamente desde todas las empresas se revisa si los candidatos tienen el currículum en esta plataforma. En menor medida y con otro tipo de objetivos, también se pueden mirar las redes sociales: “Se miran, sobre todo para saber si el candidato puede encajar en el equipo y en la empresa”.

¿Y se puede contactar por otras vías además de aquella a través de la cual se ha enviado la oferta? Sí, se puede, y además, se recomienda. “Es importante ver que el candidato es proactivo. Después de enviar la oferta por la vía que sea —el correo electrónico, la plataforma de ofertas de empleo…—, ¿por qué no escribir al director de Recursos Humanos a través de LinkedIn?”.

Después, se suman todas las recomendaciones habituales: ser conciso y no pasar de dos páginas, ser organizado, limpio y coherente, sobre todo en las fechas —¡es importante que no se solapen las fechas de los empleos que se desglosan en el documento!— y, aunque esto no debería ni tener que mencionarse, es muy importante evitar las faltas de ortografía y no olvidarse de incluir todos los datos de contacto para que la empresa, en caso de ser el seleccionado después de pasar la entrevista, pueda informarte de ello.

El Confidencial

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