Inclusión e interculturalidad

Agradecemos a nuestro colaborador Iago Pérez S. su publicación  acerca de la Inclusión e interculturalidad en este espacio compartido por todo/as.

Desde el año 1996 la UNESCO viene promulgando distintas Declaraciones a favor de la diversidad humana en general y cultural en particular. Estas Declaraciones conciben la cultura como un medio de desarrollo socioeconómico que, al mismo tiempo, nos lleva a cultivar el respeto mutuo frente al etnocentrismo y al relativismo cultural. En este sentido, todas las Declaraciones sobre diversidad de la UNESCO tienen como base fundamental el respeto escrupuloso a los Derechos Humanos.

La primera de estas Declaraciones se firma en París y se propone como objetivo la demostración de cómo el hecho cultural genera un pensamiento individual y un comportamiento. A partir de ahí, se plantea la necesidad de construir la paz y consolidar los valores democráticos. En esta Declaración, encontramos cinco pilares éticos que intentan reforzar la necesaria interdependencia entre los pueblos:

  1. Derechos Humanos y responsabilidades.globos de distintos colores volando en el aire
  2. Democracia y los elementos de la sociedad civil.
  3. Protección de las minorías.
  4. Voluntad de resolver pacíficamente los conflictos y negociar con equidad.
  5. Equidad intergeneracional.

La Declaración, también, se compromete con el pluralismo afirmando que “una nación que confíe en la diversidad creativa tendrá que forjar un sentido de sí misma como comunidad cívica, enraizada en valores que todos puedan compartir y por lo tanto libres de cualquier connotación de exclusividad étnica”.

Posteriormente, en el 2002, la UNESCO promulga la Declaración Universal sobre la diversidad cultural, afirmando en su preámbulo “el respeto de la diversidad de las culturas, la tolerancia, el diálogo y la cooperación, en un clima de confianza y entendimiento mutuos están los mejores garantes de la paz y seguridad internacional.”

A lo largo de toda la Declaración se establece tanto la protección de la diversidad como la necesidad de dotarla de medios para su desarrollo en todos los ámbitos del conocimiento y, quizás con este objetivo, se promulga en 2005 la Convención sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales. De esta Convención podemos destacar cinco principios:

TERCERO. Principio de igual dignidad y respeto de todas las culturas.globos de distintos colores volando por el cielo

CUARTO. Principio de solidaridad y cooperación internacionales.

  • SEXTO. Principio de desarrollo sostenible.
  • SÉPTIMO. Principio de acceso equitativo.
  • OCTAVO. Principio de apertura y equilibrio.

A todas estas declaraciones le podemos añadir el hecho de que la Constitución española (1978) reconoce la diversidad lingüística (art. 3), la libertad ideológica y de culto (art. 16), la libertad de expresión en todos los ámbitos (art 20), el derecho de asociación (art. 22) y el derecho a la educación (art. 27).

Este marco jurídico dibuja una sociedad abierta a la diversidad y, por lo tanto, a la inclusión. Es un marco que trata de reconocer el carácter plural de las naciones que tienen que convertir una realidad multicultural en una realidad intercultural, vertebrándose en una sociedad inclusiva. Sin embargo, en la sociedad subyacen prejuicios, etiquetas y tópicos que resulta complicado destruir.

En España tenemos un marco jurídico dialógico y una sociedad que transmite de generación en generación tópicos excluyentes generadores de prejuicios. Es necesario un mayor conocimiento de nosotros mismos, teniendo en cuenta que el “nosotros” no puede excluir determinadas partes del patrimonio cultural de nuestro país. De esta forma, la inclusión debe ayudar a la interculturalidad a promocionar aquellas culturas que están en una situación de inferioridad en lo que se refiere a recursos económicos o sociales. En este sentido, se debería velar porque todas las culturas estén presentes en el sistema educativo, promocionando la interacción sinérgica entre las mismas.

Un hecho que siempre me llamó la atención es cómo en la Transición se empieza a celebrar el Festival de los Pueblos Ibéricos, en dónde los cantautores participaban con sus canciones fuera en la lengua que fuera. Eran espacios de convivencia que constituían auténticas oportunidades de conocernos y sentirnos unidos en la diferencia.

Hoy se empiezan a promover actos culturales y musicales de diferentes estilos en los que están presentes distintos idiomas. Estos actos nos ayudan a valorar la creatividad de las distintas culturas independientemente de la extensión de su territorio de origen o de su población. Esto quiere decir que estamos en el camino que la UNESCO pretendía abrir al mundo. Tenemos que ser conscientes de toda la riqueza cultural que disfrutamos al alcance de la mano. Quizás, ésta es la parte más positiva de la globalización pero para que se deje sentir todo su efecto debemos forjar oportunidades socioculturales para todos, facilitando el conocimiento de todas las culturas y abriéndoles las puertas a unas sinergias que visualicen el carácter infinito de la creatividad humana.

La diversidad abre mentes y nos introduce en una realidad capaz de valorar la diferencia y construir con ella una forma colectiva de bienestar que resulta imprescindible para un desarrollo en libertad de toda la humanidad.

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1 comentario en “Inclusión e interculturalidad

  1. Leyendo este post me he acordado de un documental que hace unos meses emitieron por TV3 que trataba del sexo para las personas con algún tipo de discapacidad. Viéndolo te dabas cuenta de lo mucho que nos queda por aprender de países nórdicos donde los servicios de sexo terapéutico está normalizado y no está mal visto ni queda únicamente en manos de prostitutas. En el sexshop lovesexing.com encontraréis todo tipo de juguetes eróticos para estimular tus instintos más básicos, sin exclusión de ningún tipo 😉 ¡Saludos y enhorabuena por el blog!

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