La clase que aprendió lenguaje de signos por Ílias

“La lengua de signos está llena de plasticidad y belleza y es capaz de crear la magia de la poesía y de envolver a las personas en un mundo onírico lleno de imágenes fantásticas…. Está llena de fuerza simbólica… El alma que se escapa por sus dedos es para ellos la vida misma”.  (Oliver Sacks).

niña frente a panel con abecedeario de lengua de signosLas personas con discapacidad auditiva “oyen” el silencio, o como mucho un cúmulo de ruido que no les permite diferencias lo que se escucha. Necesitan de la ayuda de los demás.

Desde el Foro queremos destacar al experiencia de  Ílias Charif , un niño sordo de 13 años con implante coclear.

Ílias es un niño que se integraba muy bien en clase y daba todo lo que tenía de sí, pero le faltaba algo…. y era la comunicación con sus compañeros.
Se planteó la  idea de que en clase de Ílias se enseñase -y aprendiese- el lenguaje de signos. Después de la puesta en marcha de esta iniciativa proyecto, lo que surgió como un apoyo para Ílias se convirtió en una  entrega y motivación por parte de sus compañeros. La comunicación  mejoró entre ellos y con la lengua de signos los niños se habían integrado muchísimo en clase y además cooperaban entre todos.

Ílias llevaba tiempo yendo a las clases de refuerzo pero, hasta la llegada de una nueva educadora, no había tenido oportunidad de comunicarse plenamente con todos  sus compañeros. Ella fue a quién le pareció extraño que después de tanto tiempo los profesores o niños en clase no tuvieran  una forma de comunicarse on Ílias. Vio la necesidad.

Ílias, cuando aun sus compañeros desconocían el lenguaje de signos, estaba algo aburrido porque no podía comunicarse, pero a medida que aprendieron sus compañeros , él  se sentía más feliz.

El primer paso era aprender el abecedario dactilológico, la representación de cada una de las letras que componen el abecedario con las manos. Los días de la semana, los meses, los colores… Y después se puso en práctica a través de distintas actividades lúdicas. Poco a poco, todos los compañeros de Ílias entraron de lleno en este aprendizaje…

Aunque ya pasó un año desde la puesta en marcha del proyecto y Ílias ya ha pasado a Secundaria, sus compañeros del año pasado no dejan de insistir a los profesores para retomar las clases de lenguaje de signos. Los nuevos compañeros de Ílias también insisten en lo mismo. Así, el centro volverá a poner este año en marcha el proyecto

 La realidad es que el implante coclear ayuda a superar algunos problemas de audición cuyo origen está en el oído interno o cóclea, pero Ílias no puede escuchar lo suficiente como para no tener que usar el lenguaje de signos. Con el aparato puede escuchar ciertos sonidos y eso es fundamental para el niño, ya no sólo a nivel comunicativo, sino a nivel emocional, ya que le da mayor seguridad y mayor autonomía.

Podría fomentarse que todo el mundo supiese algo de esta lengua y podría ser una apuesta por la inclusión se en los centros educativos e impartiese lenguaje de signos, para que se dieran cuenta de la realidad que como muchos otras personas vive Ílias en su día a día.

Si quieres conocer más sobre esta experiencia, te remitimos a  su fuente de origen pinchando en este enlace.

Este es sin duda una experiencia de que la inclusión está en manos de tod@s, y que el “apoyo” humano  es un “recurso y una herramienta” de gran valor para la inclusión.

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