LA EDUCACIÓN DEBE SER LA BASE DE TODOS LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO DEL MILENIO

Se celebró la segunda sesión del Seminario Permanente de Relaciones Internacionales sobre los ODM

El Departamento de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales y el Grupo de Investigación de Relaciones Internacionales (Coulam), en colaboración con Comillas Solidaria, celebraron la segunda sesión del Seminario Permanente de Relaciones Internacionales sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en el campus de Cantoblanco. Lucía Rodríguez Donate, coordinadora de Incidencia Política de Entreculturas, ONG vinculada a la Compañía de Jesús, fue la encargada de analizar la consecución del segundo objetivo (ODM 2): lograr la enseñanza primaria universal. Asistieron estudiantes de las tres titulaciones de Relaciones Internacionales y de Educación, además de investigadores y profesores del Departamento. 
Rodríguez Donate comenzó con una dura crítica al planteamiento reduccionista que supone el ODM 2 con relación a otros acuerdos logrados en el mundo de la educación como el Marco “Educación para todos”, establecido en 1990, o el Marco de Dakar, de 2000. Si bien la educación debería ser un derecho universal, es decir para todos, el ODM2 se limita a los niños y niñas y a la educación primaria, sin mención alguna a la calidad de la educación, uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos hoy, o a la participación. La importancia de este objetivo radica en que la educación es la “base y punto de partida para la consecución de todos los demás objetivos”, en palabras de Rodríguez Donate. “Sin educación difícilmente conseguiremos crecimiento, salud o sostenibilidad”, añadió.
Si bien los avances en educación de los últimos años han sido muy significativos -la cifra de niños sin escolarizar ha caído a la mitad desde 2000 (de 121 a 58 millones)- son insuficientes y, sobre todo, desiguales, subrayó. Además, todavía debemos hacer frente a la pésima calidad de los servicios educativos en algunos países (130 millones de niños escolarizados acaban sin adquirir conocimientos mínimos) y a la ineficiencia en el uso de recursos (un 20 por ciento de inversión en enseñanza primaria se pierde por estar mal empleada). Para la ponente, gran parte de estos problemas se debe a una falta de compromiso político por hacer de la educación un derecho universal.
El seminario finalizó con un vivo coloquio entre los participantes, en el que se plantearon preguntas interesantes como, por ejemplo, a qué nos referimos cuando hablamos de “calidad” de la educación, o si son realistas los objetivos propuestos por la comunidad internacional.

Deja un comentario