De prácticas con el Servicio Jesuita a Migrantes en Madrid

Continuamos con las experiencias de los estudiantes que se encuentran realizando las prácticas profesionales remuneradas lanzadas por la Cátedra de Refugiados y Migrantes Forzosos del Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones (IUEM) de la Universidad Comillas con el apoyo de INDITEX, dirigidas a alumnos del Máster Universitario en Cooperación Internacional al Desarrollo y del Master Universitario en Migraciones Internacionales del IUEM. En esta nueva entrada del blog puedes conocer en primera persona el trabajo que Daniel Martínez está realizando para Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) en Madrid, sin duda su experiencia aporta novedades a las prácticas. ¡Te invitamos a leer su post!

Son ya prácticamente seis meses los que han pasado desde que empecé a trabajar con SJM España a través de la Cátedra de Refugiados de la Universidad de Comillas. A pesar de haber terminado un Máster de Migraciones Internacionales allí, enseguida me di cuenta de que mi conocimiento de la realidad del acompañamiento y defensa de migrantes desde una perspectiva interna de una organización era más bien escaso.

Durante mis primeros días escuchaba cosas como hospitalidad, acompañamiento, espacio interreligioso, acogida, programa asociativo, intervención, acogida integral… Términos que entonces generaban confusión en mí, y que ahora, varios meses después, manejo y conozco con mayor soltura. Esa fue la primera piedra de mi aprendizaje personal en esta experiencia con SJM: conocer de primera mano qué es lo que realmente hacen sobre el terreno, día tras día, las organizaciones jesuitas dedicadas a migrantes. El duro trabajo que hay desde la coordinación y organización de proyectos hasta el mismo acompañamiento de familias y migrantes que quedan al margen del sistema. Cómo se ayuda a esas personas que van perdiendo subvenciones económicas y confianza mental por el camino, de qué manera se les puede hacer recuperar esa autoestima, esa fuerza, perder el miedo del que huyen, integrarse y ser verdaderamente parte de esta sociedad.

En el SJM hay varios pilares fundamentales, que traspasan la definición de líneas o áreas de trabajo para convertirse en el verdadero motor, en la vocación más profunda de todas las personas que aquí trabajan y colaboran. La actitud de acompañar, servir y defender, principios fundamentales del SJM, se percibe y se contagia en cada una de las personas que he conocido y con las que he trabajado en este tiempo.

El trabajo en los CIE, el agujero negro del control migratorio y de la vulneración de derechos de personas que no han cometido ningún delito. Allí se presta acompañamiento personal y humano, además de asesoramiento jurídico, y del trabajo de incidencia que hay detrás, con los informes y la estrategia jurídica, que es absolutamente admirable.

Hospitalidad es otro pilar del SJM y de otras entidades del sector social jesuita. Una campaña que nace para dar una respuesta humana desde las entidades religiosas al desprecio y abandono institucional al que se ven sometidos refugiados y migrantes. Acompañamiento que se basa en establecer vínculos emocionales, asistencia jurídica, orientación laboral, en definitiva, caminar con ellos para darles fuerza y ayudarles a vivir en España por sus propios medios. Un ejemplo de humanidad.

La labor en la Frontera sur de España, lugares donde se vulneran derechos continuamente, donde el Estado ejerce la fuerza más oscura. Donde miles de personas se juegan la vida simplemente para prosperar en la vida como derecho humano fundamental y a cambio reciben violencia, dolor, miedo. Donde no se vive, sino se sobrevive.

Y por supuesto otras áreas fundamentales, como el trabajo para defender y visibilizar a las mujeres que trabajan en el hogar, especialmente vulnerables por los abusos que reciben y la falta de un amparo legislativo laboral. De igual manera, otras iniciativas de acercamiento, como el diálogo interreligioso, las actividades formativas casi diarias, la incidencia y los análisis que llevamos a cabo, y un largo etcétera.

El SJM está siendo para mí una de las mejores experiencias de aprendizaje de toda mi vida. Me siento muy feliz de formar parte de esta familia y de saber cada día un poco más y de contribuir a hacer que otras personas que están como yo estaba hace unos meses, ahora tengan un mayor conocimiento para luchar por una sociedad más justa.

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