Nos vamos a Montreal

Estimados lectores,

Es un placer para mí escribir este artículo sobre mi primer mes en Montreal y poder contar mis experiencias vividas hasta ahora.

Antes de venir, me puse en contacto con viejos amigos que conocían la ciudad y la universidad. Todo eran críticas positivas y mis ganas de venir aumentaban cada día más. Las expectativas eran muy altas.

Vine a mediados de agosto para encontrar alojamiento y para asistir a las primeras reuniones de la universidad.

La organización de la universidad aquí es estupenda. Tienen clubes y asociaciones para todo. De hecho, nada más bajar del avión, un grupo de estudiantes te acoge y te recibe como si fueran de tu familia. Te cuentan cómo funciona el transporte de la ciudad, las tarifas de teléfono, e incluso te aconsejan sobre cómo y dónde buscar alojamiento.

Por otro lado, están las asociaciones y comités de alumnos. Existen todo tipo de clubes, desde sociedades técnicas (diseño y fabricación de cohetes, coches de carreras, canoas de hormigón, drones, etc.) hasta asociaciones deportivas, de teatro, organización de fiestas y eventos… En mi caso, formo parte del Club de Consultoría y Gestión de Polytechnique (CCGP). Se trata de un club que trabaja de la mano de BCG para resolver, en equipo, casos de consultoría reales de empresas como Air Canada o Bones Structure.

JoseAlba

Da gusto ver como los alumnos se involucran tanto en proyectos que ellos mismos crean, organizan y realizan a lo largo de todo el año. El trabajo en grupo, el liderazgo e incluso el perfeccionamiento de herramientas y conocimientos aprendidos en clase son varias de las habilidades que ponen en práctica los alumnos y que tanto aprecian las empresas canadienses.

En cuanto a mi primer día de universidad, hubo una conferencia sobre vivir en Montreal, estudiar en Polytechnique, encontrar alojamiento, tramitar los papeles de la seguridad social, etc. Aquí, lo tienen todo controlado y te lo dan en bandeja para que puedas aprovechar al máximo de tu estancia.

La universidad es impresionante. Son dos edificios, cada uno de 6 plantas, con un incontable número de salas magistrales de hasta 150 alumnos, laboratorios equipados con máquinas para toda clase de ingeniería, cafeterías a gusto del consumidor (hamburgueserías, pizzerías, cafetería de vegetarianos, restaurante de sushi, restaurante chino, y para el que quiera comer bien, la clásica cafetería con menú del día).

Ahora bien, la universidad no lo es todo. Y es que Montreal es una pasada. Es la típica ciudad americana, con edificios y rascacielos en cada manzana, y olor a comida en cada esquina. Debido al frío en invierno (mínimas de -30ºC!!!), existen pasadizos subterráneos, que conectan la mayoría de los edificios y centros comerciales de la ciudad. Están llenos de tiendas y restaurantes ¡Pero ojo! Que perderse es muy fácil. De todas formas, hasta ahora, las calles, las plazas y los parques están llenos de gente y de festivales. Los Québequois aprovechan hasta el último momento los días de calor y el ambiente es impresionante.

De momento y hasta ahora, mi opinión es que esta ciudad, esta universidad, y la gente que me rodea son increíbles y si pudiese quedarme, no me lo pensaría dos veces. Os deseo mucho ánimo con vuestros estudios y si necesitáis cualquier tipo de información no dudéis en contactarme.

Un saludo,

José Alba

josealbajauma@gmail.com

 

PROYECTO DEMOS

El proyecto DEMOS (Programa Formativo para Jóvenes con Discapacidad Intelectual) es un programa de voluntariado expedido por la Cátedra Telefónica-Fundación Repsol de la Familia y Discapacidad. Su objetivo es lograr que haya una relación entre los alumnos con discapacidad intelectual que estudian en la universidad con el resto de alumnos.

Seguramente les hayáis visto por los pasillos pero nunca hayáis hablado con ellos, ¡esta es la oportunidad perfecta para ello! El programa cuenta con cuatro actividades diferentes: Teatro, Canto, Percusión y Cortometraje. A cada alumno se le asigna un estudiante del programa DEMOS con el que participar en la actividad que los dos elijan, ambos como alumnos que cursan esa actividad. La intención es que, además de realizar juntos esa actividad, también se hagan amigos más allá del aula: compartiendo un café de vez en cuando, haciendo juntos el papeleo de la universidad, viéndose en algún recreo…

Tras participar el año pasado en el programa este año no he dudado en volver a apuntarme. Me pareció una experiencia increíble en la que tu aprendes mucho más que los alumnos DEMOS.

Aún sigue abierto el plazo de inscripción así que os animo a escribir a Noemí García (ngarcia@comillas.edu) para participar. ¡Los buenos momentos están asegurados!

Sin título

Belén Rabadán, 4 IEM