LA ADAPTACIÓN AL CAMBIO CLIMÁTICO: LOS RECURSOS HÍDRICOS EN ESPAÑA. UN RETO SOCIAL, ECONÓMICO Y TERRITORIAL ANTE UN ESCENARIO ACELERADO DE CAMBIO

Alberto Garrido y Luis Garrote

Informe España 2023 Parte tercera, Capitulo 6

El cambio climático va a reducir las aportaciones de los ríos y la recarga de los acuíferos, pero va a aumentar también la incidencia y frecuencia de las sequías. Además, la implementación del régimen de caudales en los ríos, sumado a las necesidades de caudales para mejorar el estado ecológico, van a detraer recursos para fines consuntivos no prioritarios.

Los datos comparativos de la evolución de las aportaciones en el conjunto de las cuencas con relación a las proyecciones climáticas revelan que las reducciones observadas han sido superiores a las proyectadas, por lo que las proyecciones se pueden considerar más bien conservadoras. Los impactos que se han sufrido como consecuencia del cambio climático son ya superiores a los impactos esperados cuando se realizan planes a futuro.
Muchos autores han demostrado que los cambios de usos del suelo han potenciado el impacto negativo del calentamiento global sobre la disponibilidad de recursos subterráneos y superficiales. Ello sugiere que la ordenación del territorio y los usos del suelo pueden mitigar el efecto negativo del calentamiento.

Los impactos y los problemas derivados de la escasez de agua se multiplican: menor disponibilidad lleva a una menor calidad del agua en las fuentes y embalses, lo que a su vez impacta en los sistemas de abastecimiento. Además, la mayor parte de las reducciones de aportación han venido acompañadas de un incremento de la variabilidad. A pesar de ello, la relación entre los cambios de aportación y los cambios de disponibilidad muestra que las reducciones de aportación no siempre se traducen directamente en reducciones de disponibilidad, puesto que se ven atenuadas gracias al efecto amortiguador de los embalses.

La microgestión o el ámbito de gestión de escala menor al de la demarcación hidrográfica ofrece infinitas posibilidades para combinar actuaciones y políticas jugando con las diferentes calidades de las aguas, la reutilización de aguas regeneradas, los intercambios de derechos y la mejora técnica de los usuarios –hogares, industrias y explotaciones agropecuarias–. Estas unidades están identificadas en la planificación hidrológica como sistemas de explotación y la potenciación de su capacidad de gestión mediante la densificación de la red de distribución y las interconexiones entre sistemas se percibe como un aspecto clave para reforzar la seguridad hídrica en el futuro.

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