Sesión de clausura

Después de la emotiva y a la vez profunda sesión del domingo, la mañana del lunes comenzó con una intervención en la que José García de Castro, sj realizó una brillante síntesis del Simposio. En ella recorrió las diferentes ponencias, intervenciones y talleres resaltando los principales aportes que esta reunión ha hecho al campo de la psicología y de la espiritualidad, así como aquellos aspectos que, por una u otra razón, no han sido tratados por el Simposio y quedan en el aire como retos para la reflexión futura.

Posteriormente tuvo lugar el acto de clausura en el que Jaime Oráa, sj (presidente de UNIJES) y Ana García-Mina (vicerrectora de la U.P. Comillas) agradecieron profundamente todo lo vivido a lo largo de estos cinco días. Además, Oráa hizo una importante reflexión sobre la importancia del apostolado intelectual universitario en la Compañía de Jesús, enmarcado en las actuaciones de las instituciones de UNIJEs pero aplicable a todas las universidades jesuíticas del mundo.

La jornada y el Simposio concluyeron con la foto de familia en las escaleras de la basílica y con la celebración de la Eucaristía. Ésta fue presidida por Monseñor Rodrigo Mejía, sj y concelebrada por más de cuarenta sacerdotes. Tras ello, los asistentes comieron en los comedores del CEL, dando así por finalizados estos días de intenso trabajo y abriendo un tiempo de reflexión y puesta en práctica de lo tratado, a la espera de un nuevo simposio.

Cuarto día del Simposio: Psicología Ignaciana y homenajes

Los asistentes al Simposio celebraron el día del Corpus Christi con la eucaristía en inglés y en castellano. Posteriormente comenzó la jornada académica destinada a la reflexión sobre la posibilidad de la existencia de una psicología ignaciana. La conferencia marco corrió a cargo del profesor de la Gregoriana Stanislaw Morgalla, sj, quien desgranó varios pasajes de los Ejercicios Espirituales buscando en ellos las resonancias antropológicas y psicológicas de mociones relacionadas con la culpa, el perdón o la admiración. Tras su intervención el profesor barcelonés Francesc Grané defendió que San Ignacio había hecho un verdadero tratado del mundo del inconsciente, siglos años antes de que Freud plantease sus teorías. Esto se basa en que Ignacio presupone un pensamiento que nace de su mera libertad y querer (consciente, y por tanto el “yo”) y otros dos que vienen de fuera que serían el inconsciente (el desorden de las operaciones sería el “ello” y los vanos engaños del mundo el “superyo”). La serie de intervenciones se cerró con una interesante charla de Rufino Meana sj, quien planteó que la propuesta ignaciana se basa en un horizonte antropológico constituido por la persona de Jesús de Nazaret. Hacia él se ordena toda la vida humana con el objetivo de lograr una identificación (no una imitación). En este horizonte son muy importantes las capacidades de la mente (comparables a las potencias del ánima de época ignaciana), entre las que destacan la autoconciencia, la relacionalidad, la voluntad, el sentimieto de potencia y la capacidad de otorgar sentido.

Después de la pausa para el café, vino el tan valorado tiempo de encuentro de expertos. En él, los asistentes pudieron enfrentarse a temáticas tan interesantes como las afecciones desordenadas, el silencio, las emociones positivas, la conciencia y realidad pecadora del hombre, o la gestión de la crisis de los abusos sexuales en el contexto eclesial.

Terminado el tiempo de la comida y las visitas ignacianas, comenzó una mesa redonda moderada por Rufino Meana sj e integrada por Ana Berástegui, Franco Imoda y Alfonso Salgado dedicada a la búsqueda de los aportes ignacianos a la psicología. En ella se reflexionó sobre la importancia del discernimiento en la propuesta ignaciana, como herramienta para elegir entre dos realidades buenas. También se abordó el tema de la salvación desde sus semejanzas y diferencias con otros conceptos como la autorrealización, el altruismo y la felicidad. Se dejó claro que, al ser la psicología de un campo distinto que el de la religión, no se puede reducir la religión a psicología y viceversa. Además quedó patente la necesidad de afrontar la psicología cristiana y por tanto ignaciana entendiendo a los sujetos como personas animadas (es decir, con alma) y no como un conjunto de problemas y conductas. Por otro lado, también se constató que, sin tener San Ignacio estudios de psicología, supo acertar en los Ejercicios con muchos puntos plenamente humanos que se encuentran en la base de una buena adaptación, un bienestar psicológico e incluso un grado alto de acceso a la felicidad.

Los homenajeados Alemany, García Monge y Font

Por último, con el lema “Han hecho a Dios creíble y al ser humano posible” el Simposio rindió un sincero y emotivo homenaje a los jesuitas Carlos Alemany, Jordi Font, José Antonio García-Monje y Nacho Boné. Los tres primeros se encontraban presentes en la sala, mientras que nuestro querido y añorado Nacho estuvo representado por los miembros de su familia y sus amigos que quisieron acercarse a Loyola para participar de este recuerdo agradecido. Tanto los discursos, como los montajes fotográficos y vídeos dejaron claro que se trataba de ilustres personalidades en el mundo del saber universitario, pero sobre todo de buenas personas y grandes jesuitas que, con la entrega generosa de sus vidas, han contribuido a hacer de la Compañía de Jesús un cuerpo apostólico que sigue los ideales que San Ignacio nos marca en los Ejercicios Espirituales.

Tercer día del Simposio Internacional de Psicología y Ejercicios Espirituales: Mociones diversas y en conflicto

Después de la celebración de la Eucaristía en inglés y en castellano los asistentes al Simposio se enfrentaron a las dificultades para “sentir y conocer” las diversas mociones de la mano de Carlos Domínguez, sj. En su charla mostró la complejidad del mundo del inconsciente que (aunque desconocido para San Ignacio) hace que podamos proyectar en Dios nuestros propios anhelos e intereses si no discernimos bien las mociones. La siguiente conferencia corrió a cargo de Stefano Guarinelli (Seminario de Milán) quien habló del peligro que entrañan para la espiritualidad aquellas psicologías que tratan al hombre como un “que” y no como un “quien”. Posteriormente el italiano remarcó la importancia de cuidar la interioridad para propiciar la oración utilizando el ejemplo de la casa y la familia. Así, si bien una casa (interioridad) no es estrictamente necesaria para la existencia de una familia (oración) la realidad nos muestra que es un elemento de ayuda para la buena marcha de esta institución. La primera parte de la mañana se cerró con una breve pero intensa comunicación de María Prieto (U.P. Comillas) centrada en las mociones de la culpa, la vergüenza y el perdón como integrantes de la experiencia cristiana de la reconciliación que enmarca la Primera Semana de los Ejercicios. La profesora concluyó su intervención con una sentida cita de Nacho Boné, sj (ideólogo de este Simposio), sobre el valor de los “espacios seguros” como puerta hacia una experiencia de Dios.

Tras el descanso, los asistentes pudieron asistir a los encuentros con expertos que versaron sobre temas tan diversos como el “más allá” (Carlos Domínguez sj), el aprendizaje a lo largo de la vida para “sentir y conocer” las diversas mociones (Stefano Guarinelli), la autoconsciencia y la espiritualidad (Juan Pedro Núñez), la adoración, el silencio y los movimientos interiores (Margaret Scott) o las mujeres y los Ejercicios Espirituales (Elizabeth Liebert). La mañana se cerró con una serie de comunicaciones libres.

Después de la comida y las visitas ignacianas, Elizabeth Liebert (San Francisco Theological Seminary) introdujo el bloque de la tarde, que buscó afrontar la realidad de las mociones desde una perspectiva femenina. En su charla dio seis consejos y recomendaciones a los directores de tandas de Ejercicios femeninas: “conócete a ti mismo, sé humilde, toma seriamente las anotaciones 15 y 18, escucha contemplativamente, contrasta o comprueba lo que escuchas, y presupón la mejor intención a tu ejercitante”.

A continuación el bloque temático prosiguió con una mesa redonda moderada por Beatriz Areskurrinaga en la que participaron Francisco José Ruiz Pérez, sj, Margaret Scott y Sylvie Robert. En ella se plantearon cuestiones como si existe una perspectiva femenina de la espiritualidad ignaciana, si existen mociones en femenino, si todos tenemos una parte masculina y otra femenina o si habría que organizar también una mesa redonda sobre las mociones en masculino. La perspectiva de los participantes de la mesa se enriqueció con las intervenciones de los asistentes, que se enmarcaron en un plano más vivencial y testimonial.

Una vez repuestas fuerzas con el café y las pastas de la merienda, la jornada académica concluyó con una abundante propuesta de talleres que abordaron temáticas como el autoengaño, el perdón, el género, el mindfulness, el conocimiento interno, la desolación y la depresión o la psicopatología y la salud

Segundo día del LoyolaPsi2019

El segundo día del Simposio se centró fundamentalmente en el tema de las mociones. Tras la celebración de la eucaristía, la jornada comenzó con una interesante ponencia en la que Luis María García Domínguez sj afirmó con San Ignacio la importancia de las mociones, poniendo un interesante acento en las decisiones que el sujeto toma a partir de ellas. Tras esta conferencia tomó el testigo R. Dawson quien reivindicó la importancia de las emociones positivas para el cambio y el crecimiento de las personas. La última de las ponencias corrió a cargo de J. P. Núñez quien, centrando su intervención desde la perspectiva psicológica, encuadró las mociones dentro de aquellos contenidos y procesos mentales de los que la persona puede dar cuenta desde su propia experiencia consciente.

El resto de la mañana los asistentes al Simposio pudieron asistir a varios encuentros con expertos, así como a varias comunicaciones libres en relación con el liderazgo ignaciano, las mociones y su discernimiento etc. Tras la comida, se organizaron tres visitas ignacianas a la Santa Casa, la Basílica y la Casa del Hermano Gárate.

La tarde comenzó con una interesante charla en la que Stefan Kiechle sj habló sobre la kénosis como un valor que tiene que ver con el mundo del deseo que busca identificarse con Cristo y vivir por él y en él. Terminada esta intervención comenzó una mesa redonda moderada por Vicente Marcuello sj con el título “Emocionalismo y Emotivismo contemporáneo: ¿Amenaza o posibilidad para nuestra espiritualidad?”. En ella intervinieron Larry Yévenes sj, José María R. Olaizola sj y Francesc Grané. Cada uno de ellos aportó su punto de vista sobre el tema, que a su vez fueron complementados por las intervenciones de los asistentes.

La tarde concluyó con dos turnos de talleres relacionados con el mundo de las mociones en los que se trataron temas tan diversos como la imagen y la imaginación en el mundo espiritual, los Ejercicios Espirituales con personas con discapacidad intelectual, los itinerarios de Ejercicios o las mociones en grupo y el discernimiento en común. Posteriormente los integrantes del Simposio disfrutaron de la cena y de un rato de encuentro informal.

Comienza el Simposio Internacional de Psicología y Ejercicios Espirituales en Loyola

Desde primera hora de la tarde en el Centro de Espiritualidad de Loyola (CEL) comenzó el recibimiento de los participantes en el Simposio así como la entrega de materiales. Poco a poco los más de doscientos integrantes del evento fueron acomodándose en las instalaciones del CEL, el Santuario, el Hotel Arrupe y la casa de las religiosas de Jesús María.

A las 18:00 tuvo lugar en el nuevo auditorio de Loyola la inauguración del Simposio. Después de la presentación del Rector de la Universidad Pontificia Comillas, tuvo lugar la intervención del Rector del Santuario de Loyola, el P. Ignacio Echarte, sj. En sus palabras recordó la importancia que la espiritualidad ignaciana (cuyo origen se encuentra en la conversión de Ignacio en la Santa Casa de Loyola) ha tenido en las vidas de tantos hombres y mujeres de nuestro mundo. En la misma línea fueron las palabras del Obispo de San Sebastián, Monseñor Ignacio Munilla, quien además invitó a los asistentes a no sólo atender a las ponencias, sino también a orar y experimentar a Dios en la Capilla de la Conversión. Posteriormente, el Provincial de España, el P. Antonio José España, sj subrayó la importancia de los verbos “sentir y conocer”, recordando que, desde su profunda humanidad constituyen la base de la búsqueda de Dios que es la espiritualidad ignaciana. Tras él, el Rector de la Universidad Pontificia Comilas, el P. Julio L. Martínez, sj aunó el pasado y el presente de la Compañía de Jesús al mostrar como la primera de las preferencias apostólicas, que son los Ejercicios Espirituales, en realidad fue una prioridad de la Compañía desde el año 1521. El acto se cerró con la proyección de un vídeo enviado para la ocasión por el Padre General en el que aunaba las preferencias apostólicas desde los Ejercicios afirmando que a través de la experiencia espiritual que nace de ellos, somos enviados a los pobres, nos ponemos en contacto con los jóvenes y sentimos las heridas de nuestra casa común.

Concluido el acto tuvo lugar la primera ponencia ponencia propiamente dicha, a cargo del P. Franco Imoda, sj. En ella dio unas interesantes claves para la vivencia de un equilibrio entre los Ejercicios y la psicología, recordando como éstos nos ayudan a pasar de un nivel de autocontrol a otro de trascendencia, sacrificio y entrega a los demás.

La jornada se cerró con un cocktail en la solana del tercer piso del CEL en el que los asistentes pudieron irse conociendo a la vez que disfrutar de un agradable clima de convivencia.