{"id":7339,"date":"2024-11-28T08:45:24","date_gmt":"2024-11-28T07:45:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/?p=7339"},"modified":"2025-03-10T08:37:09","modified_gmt":"2025-03-10T07:37:09","slug":"la-insostenible-sociedad-del-desperdicio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/2024\/11\/28\/la-insostenible-sociedad-del-desperdicio\/","title":{"rendered":"La insostenible sociedad del desperdicio"},"content":{"rendered":"<p><em>Jordi L\u00f3pez Ortega<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-content\/uploads\/sites\/93\/2025\/03\/Informe_Espana_2024_Capitulo_4.pdf\">Informe Espa\u00f1a 2024 Cap\u00edtulo 4<\/a><\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n por los residuos y la contaminaci\u00f3n adquiere una nueva dimensi\u00f3n tras la primera crisis energ\u00e9tica en 1972, que nos sit\u00faa ante los l\u00edmites de la extracci\u00f3n de recursos en un planeta finito. La contaminaci\u00f3n, los residuos y los riesgos dejan de ser contemplados como efectos colaterales para dar lugar a una radical apertura a las incertidumbres. Sin motivaciones no es posible un cambio del concepto pol\u00edtico de c\u00f3mo podr\u00eda ser una sociedad m\u00e1s verde y m\u00e1s sostenible. La urgencia del problema lleva a buscar soluciones viables al problema dado a partir de una pregunta que acostumbran a formular cient\u00edficos, ecologistas y pol\u00edticos: \u00bfqu\u00e9 podemos hacer ante la crisis ecol\u00f3gica, la contaminaci\u00f3n o los residuos? Las respuestas conducen a un replanteamiento de los conceptos fundamentales, transforman la ret\u00f3rica que alimenta el miedo y los imaginarios apocal\u00edpticos en una apertura radical a nuevas normas y nuevos procesos como consecuencia secundaria de los riesgos.<\/p>\n<p>La sociedad del desperdicio no es un cambio de denominaci\u00f3n, ni un cambio meramente te\u00f3rico: tiene efectos de largo alcance. No busca un cambio de orientaci\u00f3n o, si se quiere, normativo del paradigma tecnocr\u00e1tico, sino que cuestiona la noci\u00f3n de progreso. Si alguna ventaja tiene la denominaci\u00f3n de sociedad del desperdicio es que permite hacer visible el backstage de la sociedad. El mundo, al entrar en el siglo XXI, est\u00e1 vac\u00edo de recursos y lleno de residuos. Pero nuestras \u201cinfraestructuras mentales\u201d no detectan en el radar ese cambio radical de narrativa y actuamos como si vivi\u00e9semos en un mundo lleno de recursos y vac\u00edo de residuos en que poder crecer de forma ilimitada. No hay transici\u00f3n hacia la sostenibilidad sin abordar un cambio de los valores culturales. El problema no est\u00e1 en el antropocentrismo, sino en la propia concepci\u00f3n del hombre, que no puede ser reducido a una \u00fanica necesidad: el consumo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-content\/uploads\/sites\/93\/2025\/03\/Informe_Espana_2024_Capitulo_4.pdf\">Informe Espa\u00f1a 2024 Cap\u00edtulo 4<\/a><br \/>\nLa preocupaci\u00f3n por los residuos y la contaminaci\u00f3n adquiere una nueva dimensi\u00f3n tras la primera crisis energ\u00e9tica en 1972, que nos sit\u00faa ante los l\u00edmites de la extracci\u00f3n de recursos en un planeta finito. La contaminaci\u00f3n, los residuos y los riesgos dejan de ser contemplados como efectos colaterales para dar lugar a una radical apertura a las incertidumbres. Sin motivaciones no es posible un cambio del concepto pol\u00edtico de c\u00f3mo podr\u00eda ser una sociedad m\u00e1s verde y m\u00e1s sostenible. 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