{"id":1831,"date":"2014-10-03T09:26:45","date_gmt":"2014-10-03T07:26:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.informe-espana.es\/?p=1831"},"modified":"2014-10-03T09:26:45","modified_gmt":"2014-10-03T07:26:45","slug":"crisis-rupturas-matrimoniales-y-vivienda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/2014\/10\/03\/crisis-rupturas-matrimoniales-y-vivienda\/","title":{"rendered":"Crisis, rupturas matrimoniales y vivienda"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_1832\" aria-describedby=\"caption-attachment-1832\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.informe-espana.es\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Divorcio-hogar.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1832 size-full\" src=\"http:\/\/www.informe-espana.es\/wp-content\/uploads\/2014\/10\/Divorcio-hogar.jpg\" alt=\"Crisis, rupturas matrimoniales y vivienda\" width=\"400\" height=\"267\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1832\" class=\"wp-caption-text\">Hands Holding House by arztsamui in <a href=\"www.freedigitalphotos.net\/\">Freedigitalphotos.net<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<p>La crisis est\u00e1 poniendo de manifiesto la vulnerabilidad en materia de vivienda del grupo compuesto por los hombres y mujeres afectados por procesos de separaci\u00f3n o divorcio, causa principal del enorme incremento experimentado por los hogares monoparentales, entre los que son minoritarios los producidos por fallecimiento del c\u00f3nyuge o por otras situaciones como las madres solteras. S\u00f3lo en 2011 (\u00faltimo a\u00f1o con valores disponibles), seg\u00fan el INE con datos aportados por el Consejo General del Poder Judicial, se produjeron 110.332 declaraciones de nulidad, separaci\u00f3n o divorcio. Estos datos corroboran una percepci\u00f3n social bastante difundida: la irrupci\u00f3n de la crisis econ\u00f3mica redujo el ritmo de los procesos de ruptura matrimonial. As\u00ed lo pone de manifiesto la tasa de variaci\u00f3n de un \u201310,8% entre los quinquenios anterior y posterior al estallido de la crisis. Todas las comunidades aut\u00f3nomas participan en mayor o menor medida de esta desaceleraci\u00f3n. Pero si aplicamos el foco a los datos del per\u00edodo 2007-2011, los descensos se incrementan entre ambos a\u00f1os en la media nacional un \u201319,7% y a\u00fan m\u00e1s por comunidades aut\u00f3nomas, con valores extremos en Asturias (\u201327,6%) y Ceuta (\u201331,8%).<\/p>\n<p>Estos datos ponen de manifiesto hasta qu\u00e9 punto han influido los efectos de la \u201cburbuja inmobiliaria\u201d sobre los procesos de disoluci\u00f3n de hogares familiares, como apunt\u00f3 muy gr\u00e1ficamente M\u00aa Antonia S\u00e1nchez Valero en su reportaje \u201cImposible separarse tras el \u2018boom\u2019 inmobiliario\u201d (<em>El Pa\u00eds, <\/em>8 de febrero de 2008). La ruptura de las parejas ha conducido a exacerbar los problemas derivados del pago de los pr\u00e9stamos hipotecarios de las viviendas adquiridas cuando los precios eran m\u00e1s altos entre 2000 y 2005, agravados por las condiciones impuestas en los procedimientos judiciales al c\u00f3nyuge que abandona el hogar familiar, normalmente el hombre.<\/p>\n<p>Centr\u00e1ndonos exclusivamente en las secuelas de las rupturas matrimoniales, queda de manifiesto hasta qu\u00e9 punto fue una decisi\u00f3n err\u00f3nea preferir la vivienda en propiedad y c\u00f3mo la vivienda adquirida por la pareja en r\u00e9gimen de gananciales y pagada parcialmente con grandes sacrificios se convierte, al producirse la ruptura, en una pesada carga y germen de m\u00faltiples conflictos entre las partes. Si ya este resultado es particularmente preocupante, la situaci\u00f3n puede llegar a ser dram\u00e1tica si ambos est\u00e1n en paro, sobre todo para el que tiene que abandonar el domicilio conyugal (el 95% de los casos es el hombre) y ha de seguir pagando el 50% de la hipoteca, la pensi\u00f3n alimenticia y, algunas veces, la compensatoria. En tales circunstancias, acceder a un alojamiento alternativo se convierte en muchas ocasiones en misi\u00f3n imposible, lleg\u00e1ndose a dar casos de soluciones carentes de los m\u00ednimos requisitos de calidad residencial (pensiones, piso compartido, <em>campings<\/em>, coches) o, como mal menor, la vuelta al domicilio paterno, acompa\u00f1ada a menudo de graves problemas de convivencia.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n descrita pone sobre la mesa la eclosi\u00f3n de una nueva demanda (latente o expl\u00edcita, solvente o insolvente, las m\u00e1s de las veces) con peculiares exigencias en cuanto a tipolog\u00edas (estudios o viviendas peque\u00f1as de uno o dos dormitorios) y forma de tenencia (preferentemente alquiler). El mercado inmobiliario llevaba a\u00f1os detectando la presencia de este nuevo tipo de cliente, ya visible antes del estallido de la \u201cburbuja\u201d. As\u00ed lo puso de manifiesto en 2007 una encuesta realizada por Comprarcasa, la red de inmobiliarias vinculada al Col\u00b7legi Oficial d\u2019Agents de la Propietat Inmobili\u00e0ria (API) de Barcelona, entre los agentes inmobiliarios de la provincia, de la que se desprend\u00eda que los divorciados mov\u00edan el 20% del negocio de compraventa y alquiler. La citada encuesta revelaba que m\u00e1s del 85% de las personas en b\u00fasqueda de vivienda tras una separaci\u00f3n o divorcio eran hombres solos. Evidentemente, se trata de una percepci\u00f3n optimista propia de un momento en que los divorciados eran considerados un importante nicho de demanda para el sector inmobiliario, especialmente el grupo de divorciados y separados sin hijos, a partir de la ecuaci\u00f3n, claramente exagerada, de que daban lugar a la venta de una casa, pero despu\u00e9s a la compra de dos.<\/p>\n<p>En realidad, la demanda de vivienda por el colectivo de separados y divorciados no ha hecho m\u00e1s que aumentar sus tintes negros antes y despu\u00e9s del estallido de la crisis. De hecho, va ganando peso la percepci\u00f3n dominante de que las familias monoparentales forman parte de los grupos en peligro de exclusi\u00f3n por motivos b\u00e1sicamente econ\u00f3micos, dado que suelen tener menores recursos que las ordinarias, con el agravante de que suele ser una mujer la persona principal y en un porcentaje alto de estas familias monoparentales la mujer se halla parada o inactiva (alrededor de un tercio). Por ello, resulta de una l\u00f3gica aplastante que, seg\u00fan se desprende de la citada encuesta realizada por la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Promotores P\u00fablicos de Vivienda y Suelo (AVS) entre las entidades asociadas, sean las familias monoparentales presididas por mujeres las que con mayor frecuencia acuden a los servicios municipales de vivienda. Asombra, por eso, que en el Plan de Viviendas 2005-2008 tan s\u00f3lo estaba prevista la preferencia en subvenciones al alquiler hasta un m\u00e1ximo de 2.880 euros anuales para las familias monoparentales.<\/p>\n<p>Por su parte, las asociaciones de padres separados y divorciados emprendieron acciones encaminadas a conseguir la inclusi\u00f3n de este colectivo en la Renta B\u00e1sica de Emancipaci\u00f3n (RBE) ante la imposibilidad de muchos de ellos de hacer frente a todos los gastos relacionados con el divorcio y adem\u00e1s al alquiler como \u00fanica forma viable de acceso a una vivienda. Ante tal pretensi\u00f3n, las organizaciones de consumidores, particularmente la Federaci\u00f3n de Consumidores en Acci\u00f3n (FACUA), se manifestaron a favor, aunque vinculando las ayudas a la capacidad adquisitiva de los beneficiarios. Incluso la percepci\u00f3n de este tipo de ayuda lleg\u00f3 a ser vista como positiva por la \u00faltima ministra de Vivienda del segundo Gobierno de Rodr\u00edguez Zapatero, por considerar que ser\u00eda un paso m\u00e1s en pro del acceso a la vivienda de todos los ciudadanos y ante la constataci\u00f3n de que la RBE estaba cumpliendo las expectativas sin haberse producido un incremento de las rentas de alquiler. Tambi\u00e9n se barajaron otro tipo de ayudas temporales para facilitar el acceso al alquiler a personas separadas y divorciadas, con preferencia de los que tuvieran hijos a cargo.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito auton\u00f3mico y local, donde residen las competencias ejecutivas en materia de vivienda, han sido bastantes las comunidades aut\u00f3nomas que han previsto ayudas al alquiler para personas separadas (Baleares, La Rioja, Castilla y Le\u00f3n, Asturias, Madrid\u2026), algunas veces con condiciones. En Asturias, por ejemplo, la persona separada o divorciada debe adjuntar a su solicitud el auto o la sentencia que acredite tal situaci\u00f3n, as\u00ed como el certificado de estar al corriente en el pago de las pensiones alimenticias o compensatorias y teniendo siempre preferencia las familias monoparentales con hijos (convocatoria de 2012).<\/p>\n<p>Un paso m\u00e1s en la protecci\u00f3n de este tipo de solicitantes lo han dado algunas autonom\u00edas al favorecer su acceso a la concesi\u00f3n de viviendas p\u00fablicas. El Gobierno Vasco, a la vista del aumento de separaciones y divorcios a partir de 2001, decidi\u00f3 modificar el decreto correspondiente a las viviendas p\u00fablicas en vigor desde 2008, estableciendo que cualquier ciudadano que pagase una pensi\u00f3n compensatoria a su ex pareja podr\u00eda deducir este montante completo de su declaraci\u00f3n de ingresos a la hora de solicitar un piso, tanto en r\u00e9gimen de compra como de alquiler. Con esta medida, que se consider\u00f3 avanzada, el ejecutivo auton\u00f3mico pretend\u00eda adaptar la normativa de la VPO a las nuevas circunstancias. En cuanto al alquiler p\u00fablico, en el Pa\u00eds Vasco las ayudas han ido a\u00fan m\u00e1s lejos, pues los vascos separados o divorciados han conseguido un acceso preferente a las viviendas de alquiler de protecci\u00f3n oficial gracias al acuerdo alcanzado por la Federaci\u00f3n de Euskadi de Madres y Padres Separados (Kidetza) y el Departamento Vasco de Vivienda, del que se beneficiar\u00e1 hasta el 67% de las personas que se encuentren en tal situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Finalmente, el controvertido tema de la creaci\u00f3n de un cupo especial para este colectivo no aparece en el horizonte de las Administraciones regional y local. La Comunidad de Madrid fue pionera al adjudicar en 2006, por primera vez en Espa\u00f1a, cuarenta viviendas en r\u00e9gimen de alquiler a personas separadas y divorciadas, promovidas por el IVIMA. Posteriormente se ha realizado alguna promoci\u00f3n espec\u00edfica para este colectivo, dispersa por diversos municipios, pero un cupo como tal en las promociones de vivienda p\u00fablica de la comunidad y del ayuntamiento s\u00f3lo hay para madres solteras, mujeres maltratadas, inmigrantes y personas en situaci\u00f3n de riesgo social, pero no se atiende a divorciados. A lo sumo se contempla expresamente desde 2006 como un criterio m\u00e1s a ser tenido en cuenta en el baremo para el sorteo en el proceso de adjudicaci\u00f3n \u201ca personas separadas y divorciadas en virtud de resoluci\u00f3n judicial\u201d. S\u00f3lo car\u00e1cter anecd\u00f3tico tuvo, en el cap\u00edtulo de ayudas para acceder una vivienda de los separados y divorciados, una peculiar iniciativa del Grupo Ternum, que consist\u00eda en facilitarles el acceso a una vivienda nueva sin pagar nada durante un a\u00f1o, lo que supon\u00eda el ahorro de hasta un 40% en el precio final.<\/p>\n<p>&nbsp;\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis est\u00e1 poniendo de manifiesto la vulnerabilidad en materia de vivienda del grupo compuesto por los hombres y mujeres afectados por procesos de separaci\u00f3n o divorcio, causa principal del enorme incremento experimentado por los hogares monoparentales, entre los que son minoritarios los producidos por fallecimiento del c\u00f3nyuge o por otras situaciones como las madres &#8230; <a title=\"Crisis, rupturas matrimoniales y vivienda\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/2014\/10\/03\/crisis-rupturas-matrimoniales-y-vivienda\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Crisis, rupturas matrimoniales y vivienda\">Leer m\u00e1s <\/a><\/p>\n","protected":false},"author":435,"featured_media":1832,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,1842,2088],"tags":[48,2346,228,885,2349,2352,1104],"class_list":["post-1831","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-informe-espana","category-informe-espana-2013","category-vivienda","tag-crisis-economica","tag-divorcio","tag-familia","tag-hogar","tag-ruptura-matrimonial","tag-separacion","tag-vivienda"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1831","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/435"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1831"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1831\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}