{"id":1797,"date":"2014-09-11T14:03:10","date_gmt":"2014-09-11T12:03:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.informe-espana.es\/?p=1797"},"modified":"2014-09-11T14:03:10","modified_gmt":"2014-09-11T12:03:10","slug":"el-origen-cultural-del-modelo-espanol-de-emancipacion-de-los-jovenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/informeespana\/2014\/09\/11\/el-origen-cultural-del-modelo-espanol-de-emancipacion-de-los-jovenes\/","title":{"rendered":"El origen cultural del modelo espa\u00f1ol de emancipaci\u00f3n de los j\u00f3venes"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_1798\" aria-describedby=\"caption-attachment-1798\" style=\"width: 390px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/www.informe-espana.es\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/emancipacion-jovenes-informe-espana.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1798 size-full\" src=\"http:\/\/www.informe-espana.es\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/emancipacion-jovenes-informe-espana.jpg\" alt=\"Imagen de graur razvan ionut en FreeDigitalPhoto.net\" width=\"400\" height=\"266\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1798\" class=\"wp-caption-text\">Imagen de graur razvan ionut en FreeDigitalPhoto.net<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"InformeParrafo\">El modelo espa\u00f1ol de emancipaci\u00f3n se relaciona con un complejo cultural construido en la transici\u00f3n pol\u00edtica e implantado en la etapa democr\u00e1tica, y que agrupa nociones como \u201cgeneraci\u00f3n premeditada\u201d, \u201chijos tesoro\u201d o \u201cgeneraci\u00f3n del gran futuro\u201d. Se sustenta sobre una l\u00f3gica y una tradici\u00f3n de muy largo recorrido, ya que la sociedad espa\u00f1ola se ha caracterizado siempre por una emancipaci\u00f3n, un matrimonio y tambi\u00e9n una fecundidad tard\u00edos. Si se observa la serie de censos de poblaci\u00f3n de Espa\u00f1a desde 1857 se puede constatar que los solteros duplicaban a los casados. El primer censo que recoge la edad de matrimonio (el de 1900) descubre que la edad media (y la moda) de los hombres se aproximaba a los 30 a\u00f1os y la de las mujeres a los 25 a\u00f1os. El retraso y la diferencia de edad en los matrimonios (cuya media superaba los seis a\u00f1os) constitu\u00edan en aquellas fechas un caso \u00fanico en Europa (y quiz\u00e1 en el mundo), s\u00f3lo comparable con Irlanda, aunque muy cercano a otros pa\u00edses del Mediterr\u00e1neo. Quiz\u00e1s por ello los dem\u00f3grafos han llamado a este tipo de nupcialidad (tard\u00eda) y de fecundidad (escasa) el \u201cmodelo mediterr\u00e1neo\u201d, del que Espa\u00f1a fue siempre su mejor representante.<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">En los siguientes censos de poblaci\u00f3n se mantienen estas cifras con variaciones m\u00ednimas, aunque en 1970 se produjo una importante reducci\u00f3n de la edad, ya que la moda de los hombres se sit\u00faa en los 27 a\u00f1os (la media a los 28 a\u00f1os) y la de las mujeres a los 23 (la media a los 24 a\u00f1os).<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">Esta reducci\u00f3n de las edades en el Censo de 1970 anuncia un cierto cambio en el modelo de la nupcialidad en Espa\u00f1a, que seg\u00fan el <i>Movimiento Natural de la Poblaci\u00f3n<\/i> se produce entre 1975 y 1982, lapso que coincide con la transici\u00f3n democr\u00e1tica. Refleja un sorprendente (y hasta ahora inexplicable) adelanto de la nupcialidad hasta el punto de que la moda de las mujeres se sit\u00faa en los 22 a\u00f1os y la de los hombres en los 24 a\u00f1os. Como puede verse, tambi\u00e9n se aproximan las edades de los c\u00f3nyuges. A partir de 1982, las cifras van creciendo hasta la actual moda de 31 a\u00f1os para los hombres y 30 para las mujeres. Es decir, las parejas tienen edades muy pr\u00f3ximas y son, incluso de forma mayoritaria, mayores de 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">La fecundidad \u2013en particular la edad de la madre al tener el primer hijo\u2013 evoluciona de una manera muy similar. La media se sit\u00faa por encima de los 26 a\u00f1os hasta los a\u00f1os setenta, baja entonces de los 25 y a partir de los a\u00f1os ochenta va retras\u00e1ndose hasta superar en la actualidad los 30 a\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">Si la emancipaci\u00f3n se liga a pareja e hijos, vivienda propia y trabajo estable, y todos estos \u00edtems se van retrasando, como consecuencia, la edad media de la emancipaci\u00f3n tambi\u00e9n se posterga. Pero no s\u00f3lo esto, porque parece muy razonable la hip\u00f3tesis del modelo n\u00f3rdico y franc\u00e9s que sostiene que iniciar el itinerario por la emancipaci\u00f3n residencial contribuye a que se adelanten el resto de las variables que definen el proceso de emancipaci\u00f3n; es decir, trabajo estable, autonom\u00eda financiera, pareja, familia y, en general, todos aquellos aspectos de la vida en los que se avanza con mayor o menor rapidez, no s\u00f3lo por las condiciones estructurales, sino por el grado de empoderamiento personal. La l\u00f3gica cultural espa\u00f1ola es un \u201cquiero, pero no puedo\u201d, con graves consecuencias para la vida de las personas j\u00f3venes y seguramente con una cierta influencia sobre la evoluci\u00f3n del PIB.<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">De hecho, se puede pensar que la rigidez de las condiciones puede llegar a retrasar el propio hecho social; es decir, si la emancipaci\u00f3n requiere una vivienda propia en vez de, por ejemplo, una vivienda alquilada o compartida (bien con amigos, bien con los propios padres) se produce una demora en la emancipaci\u00f3n, porque hay un retraso en el logro del objetivo de la vivienda propia. Este retraso en el acceso a la vivienda propia puede influir en el logro de otras variables como, por ejemplo, rechazar trabajos que no tengan unas determinadas caracter\u00edsticas o no desplaz\u00e1ndose fuera del domicilio familiar. Lo que, a su vez, quiz\u00e1s tenga relaci\u00f3n con la idea de pareja con la que planifica un futuro y cuyas condiciones de trabajo tambi\u00e9n tienen que ver con el proyecto de emancipaci\u00f3n a la espa\u00f1ola.<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">Por supuesto, la crisis de 2008 y la posterior recesi\u00f3n no s\u00f3lo complican esta opci\u00f3n, sino que para una mayor\u00eda de personas j\u00f3venes la convierten en inviable en un contexto de paro, de empleos precarios y temporales y, sin duda, por la dr\u00e1stica reducci\u00f3n del cr\u00e9dito hipotecario. Como consecuencia, la noci\u00f3n de gran futuro generacional, entendida como \u201cemancipaci\u00f3n \u00f3ptima\u201d, se va diluyendo ante las acometidas de la realidad, abri\u00e9ndose a una l\u00f3gica que combina fases de transformaci\u00f3n con nivel social de la familia.<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">En una primera fase, cuando a\u00fan se supon\u00eda que la crisis iba a ser coyuntural, se mantuvo la inercia familiar de la protecci\u00f3n, pero de manera progresiva se fue diluyendo ante la imposibilidad de acometerla, primero entre las familias de m\u00e1s bajos ingresos y m\u00e1s tarde entre las de clase media. En ambos casos, el desempleo de los familiares adultos se convierte en un factor explicativo clave. La segunda fase, que quiz\u00e1 est\u00e9 comenzando de forma masiva actualmente, se inicia cuando la protecci\u00f3n-dependencia familiar ya es imposible, lo que conduce a la adopci\u00f3n de estrategias propias que, a modo de escenarios posibles, van desde el alargamiento de la convivencia familiar, con o sin emparejamiento (lo que significar\u00e1 recuperar en parte el modelo de la familia extensa), hasta la emigraci\u00f3n, tambi\u00e9n con o sin pareja, de manera permanente o provisional. Entre ambas alternativas se sit\u00faan opciones como el alquiler, compartido o no, con pareja o con amigos. En los dos \u00faltimos a\u00f1os ya est\u00e1n apareciendo opciones m\u00e1s pragm\u00e1ticas, como piso propio (o cesi\u00f3n familiar e incluso alquiler con derecho a subarriendo) compartido con otras personas que pagan el alquiler para ayudar a financiar la hipoteca del joven \u201cpropietario-propietaria\u201d o incluso se utilizan como alternativa financiera a la falta de trabajo.<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">La evoluci\u00f3n de la situaci\u00f3n residencial de las personas j\u00f3venes muestra c\u00f3mo se van transformando las opciones residenciales (<a href=\"http:\/\/www.informe-espana.es\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Capitulo-2-Tabla-15-Jovenes.pdf\">tabla 15<\/a>). Obviamente, se trata de resultados muy condicionados por la composici\u00f3n por edades del colectivo juvenil, ya que hasta 1976 el grupo de edad de 16-19 a\u00f1os ten\u00eda m\u00e1s efectivos que los de 20-24 y 25-29, para pasar a partir de esta fecha a ser el de menor tama\u00f1o. Con posterioridad al a\u00f1o 2000, el grupo m\u00e1s numeroso es el de 25-29 a\u00f1os. Con este matiz, y teniendo en cuenta adem\u00e1s que la situaci\u00f3n residencial en el momento de la entrevista recoge la acumulaci\u00f3n de tendencias de los cuatro a\u00f1os anteriores, resulta evidente la permanente ca\u00edda de los porcentajes de emancipaci\u00f3n residencial (la suma de los que tienen vivienda propia y los que viven en vivienda compartida), desde el 27,3% de 1984 (que ya representaba una severa reducci\u00f3n desde el 31% de 1975) hasta el 22,1% del a\u00f1o 2000. A partir de 2004, la cifra comienza a aumentar, aunque esto ya es debido a la ampliaci\u00f3n relativa de las cohortes de 25 a 29 a\u00f1os. A pesar de esto, la cifra se estabiliza entre 2008 y 2012, un per\u00edodo en el que aumenta el n\u00famero de personas j\u00f3venes que \u201ccomparten vivienda\u201d, alcanzando en 2012 el 10,5% de la poblaci\u00f3n juvenil.<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\"><a href=\"http:\/\/www.informe-espana.es\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Capitulo-2-Tabla-15-Jovenes.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1800\" src=\"http:\/\/www.informe-espana.es\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/Capitulo-2-Tabla-15-Jovenes.jpg\" alt=\"Tabla 15 \u2013 Evoluci\u00f3n de los modelos residenciales de las personas j\u00f3venes. En porcentaje. 1984-2012 - Informe Espa\u00f1a 2013\" width=\"700\" height=\"392\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">Tales datos nos ponen en la pista de una paradoja que parece dif\u00edcil de interpretar, ya que en plena crisis, y con una tasa de paro disparada, la imposibilidad casi absoluta de acceder al cr\u00e9dito hipotecario y un aumento de la tasa de escolarizaci\u00f3n en el grupo de edad de 20-24 a\u00f1os, se produce una mayor emancipaci\u00f3n residencial. Pero la interpretaci\u00f3n de este hecho no es dif\u00edcil. Simplemente, la emancipaci\u00f3n residencial ya no es el objetivo final y la confirmaci\u00f3n de la emancipaci\u00f3n, sino una parte del proceso, que nos permite entender que son muchas las personas j\u00f3venes que han comenzado a tomar sus propias opciones, decisiones y responsabilidades antes y de una manera m\u00e1s decidida. Aunque sean una consecuencia de la quiebra del modelo cl\u00e1sico de emancipaci\u00f3n: el trabajo estable que produce autonom\u00eda econ\u00f3mica, lo que posibilita la autonom\u00eda residencial. Ahora, en cambio, y como ocurre en otros pa\u00edses europeos, la emancipaci\u00f3n residencial es un mecanismo para facilitar el acceso al trabajo, mientras que la permanencia en el hogar familiar ya no es posible por razones econ\u00f3micas o porque el \u201cmodo de espera\u201d ya carece de sentido.<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">La quiebra radical del complejo cultural que enlazaba el modelo de emancipaci\u00f3n, el estilo de relaci\u00f3n familiar y las expectativas sociales \u2013que hemos sintetizado bajo el paradigma de la \u201cgeneraci\u00f3n premeditada\u201d, de los \u201chijos tesoro\u201d y, en este texto, como la \u201cexpectativa del gran futuro\u201d\u2013 implica una inevitable sustituci\u00f3n que s\u00f3lo se puede empezar a entrever. Ya se han descrito cuatro factores b\u00e1sicos: el d\u00e9ficit demogr\u00e1fico, la transformaci\u00f3n de las din\u00e1micas escolares, el desempleo y la evoluci\u00f3n del mercado de trabajo y, por \u00faltimo, la reorientaci\u00f3n de las din\u00e1micas residenciales.<\/p>\n<p class=\"InformeParrafo\">En los pr\u00f3ximos apartados se va a tratar de describir otros fen\u00f3menos que permitir\u00e1n una visi\u00f3n exploratoria del contexto al que se va a enfrentar una generaci\u00f3n que ha sido socializada en el lema \u201cno decidas que ya nos encargamos nosotros de facilitarte el itinerario personal\u201d y que de pronto afronta incertidumbres, paradojas y una falta casi absoluta de instrucciones sociales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El modelo espa\u00f1ol de emancipaci\u00f3n se relaciona con un complejo cultural construido en la transici\u00f3n pol\u00edtica e implantado en la etapa democr\u00e1tica, y que agrupa nociones como \u201cgeneraci\u00f3n premeditada\u201d, \u201chijos tesoro\u201d o \u201cgeneraci\u00f3n del gran futuro\u201d. 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