
“Volar con los instrumentos de navegación apagados es una aventura muy peligrosa”, afirma Antoni Plasència, epidemiólogo y director del Instituto de Salud Global de Barcelona en su columna de El País. En este caso, volar hace referencia a la planificación y gestión de las tan esperadas medidas de desconfinamiento y la contingencia de hacerlo a ciegas viene determinada por la escasa calidad de los datos disponibles.