{"id":989,"date":"2017-02-22T07:00:09","date_gmt":"2017-02-22T06:00:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=989"},"modified":"2017-02-21T22:24:47","modified_gmt":"2017-02-21T21:24:47","slug":"dolor-misterio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=989","title":{"rendered":"El dolor, un misterio para las religiones"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por <u>Samuel Garv\u00e1n<\/u>) Uno de los grandes misterios del ser humano es el sentido del dolor, del sufrimiento, de la injusticia. El padecimiento de los inocentes fue la experiencia radical para el nacimiento de la Teodicea: \u00bfc\u00f3mo puede existir un Dios bueno y todopoderoso que a la vez sea tan insensible al sufrimiento humano? Este tema ha sido tratado en otras ocasiones en la revista <a href=\"http:\/\/www.tendencias21.net\/TENDENCIAS-DE-LAS-RELIGIONES_r18.html\" target=\"_blank\"><em>Tendencias21<\/em><\/a>,\u00a0pues es uno de los argumentos en contra de las religiones y divinidades. En este art\u00edculo se plantea este asunto desde la \u00f3ptica filos\u00f3fica de Schopenhauer. En realidad, para los seres humanos lo que se impone es el instinto por la vida, la transmisi\u00f3n de la vida de padres a hijos, La vida es sufriente, pero la vida tiende a superar el dolor. Pero en el trasfondo de la lucha por la vida, los hombres, inmersos en la duda y en las grandes inc\u00f3gnitas sobre el sentido de todo, han quedado abiertos a multitud de metaf\u00edsicas que representan para ellos un \u00faltimo posible horizonte de esperanza.<\/strong><\/p>\n<h2>Rastreando\u00a0el enigma del dolor desde el pensamiento de Teilhard de Chardin<\/h2>\n<p>En un art\u00edculo publicado en <em>Tendencias de las religiones\u00a0<\/em>el 2 de octubre de 2012 titulado <u><a href=\"http:\/\/www.tendencias21.net\/Teilhard-de-Chardin-ante-la-prueba-del-sufrimiento-humano_a13454.html\" target=\"_blank\">\u201cTeilhard de Chardin ante la prueba del sufrimiento humano\u201d<\/a><\/u>\u00a0(y que aqu\u00ed reproducimos en parte con algunos a\u00f1adidos), los autores Leandro Sequeiros y Manuel Medina Casado remiten a una conferencia sobre el dolor pronunciada por Monse\u00f1or <a href=\"https:\/\/fr.wikipedia.org\/wiki\/Andr%C3%A9_Dupleix\" target=\"_blank\">Andr\u00e9 Dupleix<\/a>\u00a0en noviembre de 2011 en Par\u00eds en un\u00a0coloquio sobre\u00a0\u00abLa esperanza puesta a prueba por el mal\u00bb. Su ponencia llevaba por t\u00edtulo \u00ab\u00bfEl final del mal?\u00bb, y afirmaba, desde\u00a0la perspectiva del religioso, paleont\u00f3logo y fil\u00f3sofo franc\u00e9s Theilhard, que\u00a0el problema del mal supone un reto sin respuesta racional para las creencias religiosas. \u00bfC\u00f3mo compaginar entonces un Dios misericordioso y sabio con la existencia del dolor, la violencia, la muerte o el sufrimiento de los inocentes?<\/p>\n<p>El problema del mal supone un reto sin respuesta racional para las creencias religiosas. \u00bfC\u00f3mo compaginar un Dios misericordioso y sabio con la existencia del dolor, la violencia, la muerte, el sufrimiento de los inocentes? El te\u00f3logo Andr\u00e9s Torres-Queiruga ha escrito que si Dios es tal como lo describe la teolog\u00eda tradicional, habr\u00eda que denunciarlo al Tribunal de la Haya.<\/p>\n<p>Las respuestas al sentido del mal est\u00e1n presentes en todas las religiones. Es m\u00e1s: algunos antrop\u00f3logos postulan que las religiones aparecen como un lenitivo amortiguador del peso insoportable del dolor, del mal y de la muerte.<\/p>\n<p>En el Coloquio \u201c<a href=\"http:\/\/www.anydelamisericordia.cat\/ca\/viure_la_misericordia\/esperanza-puesta-a-prueba\" target=\"_blank\">La esperanza puesta a prueba por el mal<\/a>\u201d, que fue organizado por la Asociaci\u00f3n de Amigos de Pierre Teilhard de Chardin y la C\u00e1tedra Teilhard de Chardin de las Facultades jesuitas de Par\u00eds, se abord\u00f3 el tema del dolor y el sufrimiento humano desde la perspectiva del paleont\u00f3logo jesuita.<\/p>\n<p>Las intervenciones se organizaron en torno a seis grandes problemas que aborda Teilhard de Chardin en sus cartas y ensayos: las experiencias del mal o mal metaf\u00edsico; guerra mundial y violencia: una experiencia fundante; la divinizaci\u00f3n de las pasividades; libertad, pecado y vaciedad; el Cristo salvador y la recapitulaci\u00f3n; el final del mal.<\/p>\n<p>Estas ponencias fueron seguidas por unas conclusiones. Todo ello fue publicado\u00a0en un n\u00famero especial de la revista <em>Teilhard aujourd\u00b4hui<\/em> de la Asociaci\u00f3n francesa de amigos de Teilhard de Chardin, con el t\u00edtulo <em>L&#8217;Esperance \u00e0 l\u00b4\u00e9preuve du mal<\/em> (Saint-L\u00e9ger \u00e9ditions, marzo de 2012, n\u00famero 41).<\/p>\n<figure id=\"attachment_1022\" aria-describedby=\"caption-attachment-1022\" style=\"width: 257px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pierre_Teilhard_de_Chardin\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1022\" title=\"Teilhard de Chardin\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/TeilhardP_1955.jpg\" width=\"267\" height=\"346\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/TeilhardP_1955.jpg 1674w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/TeilhardP_1955-231x300.jpg 231w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/TeilhardP_1955-768x996.jpg 768w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/TeilhardP_1955-790x1024.jpg 790w\" sizes=\"auto, (max-width: 267px) 100vw, 267px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1022\" class=\"wp-caption-text\">Teilhard de Chardin (Wikipedia)<\/figcaption><\/figure>\n<h3>Andr\u00e9 Dupleix y Teilhard de Chardin<\/h3>\n<p>El autor de esta ponencia, monse\u00f1or <u>Andr\u00e9 Dupleix<\/u>, nacido en 1944 en Pau (Francia) ha sido Secretario General adjunto de la Conferencia de obispos de Francia desde 2005. Realiz\u00f3 sus estudios eclesi\u00e1sticos en el Seminario Mayor de Dax y de Bayona (1962 \u2013 1968) y posteriormente en el Instituto Cat\u00f3lico de Toulouse (1968 \u2013 1970). M\u00e1s tarde, realiz\u00f3 la tesis doctoral en Teolog\u00eda en la Universidad Gregoriana de Roma (1970 \u2013 1973).<\/p>\n<p>Entre 1973 y 1981 fue profesor en el Seminario Mayor de Bayona, Directeur du Centre de culture religieuse de Bayonne (1973 \u2013 1981), D\u00e9l\u00e9gu\u00e9 dioc\u00e9sain \u00e0 l\u2019\u0153cum\u00e9nisme, D\u00e9l\u00e9gu\u00e9 r\u00e9gional \u2013 Sud-ouest \u2013 \u00e0 l\u2019\u0153cum\u00e9nisme (1973 \u2013 1981). Entre 1981 y 2000, profesor del Institut catholique de Toulouse, Professeur \u00e0 la facult\u00e9 de Th\u00e9ologie (1981 \u2013 1987), Doyen de la facult\u00e9 de th\u00e9ologie (1987 \u2013 1993), Recteur de l\u2019Institut catholique (1993 \u2013 2000), Directeur du Service national du cat\u00e9chum\u00e9nat (desde 2000), Secr\u00e9taire de la Commission \u00e9piscopale de la cat\u00e9ch\u00e8se et du cat\u00e9chum\u00e9nat (desde 2000). Entre otros libros, destacamos <em>Prier 15 jours avec Pierre Teilhard de Chardin<\/em> (Nouvelle Cit\u00e9, 1994), del que se han editado 5 ediciones con 11.000 ejemplares. Fue traducido al castellano en 2013 con el t\u00edtulo <a href=\"http:\/\/www.casadellibro.com\/libro-orar-con-pierre-teilhard-de-chardin\/9788429320695\/2126232\" target=\"_blank\">Orar con Teilhard de Chardin<\/a>. Sirva esta presentaci\u00f3n para mostrar la solvencia del autor.<\/p>\n<h3>\u00bfTiene explicaci\u00f3n el mal?<\/h3>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u201cEs comprometedor, tras el conjunto de debates en los que hemos participado, aventurarse con una intervenci\u00f3n concluyente sobre el \u201cfin del mal\u201d. Afortunadamente se me ha propuesto este tema con una interrogaci\u00f3n, ello hace m\u00e1s creible el contenido, cualquiera que sea el enfoque desde el que sea abordado. Pues, si este tema es una constante que relaciona tanto la tradici\u00f3n b\u00edblica y cristiana, como la relaci\u00f3n con Teilhard, y una gran parte del pensamiento contempor\u00e1neo, es porque la experiencia del mal es reiterativa, como tambi\u00e9n lo es la resistencia al mal por todos los medios posibles\u201d<\/em> \u2013 explica Dupleix.<\/p>\n<p>Y prosigue: <em>\u201cDonde la singularidad cristiana aparece es en la siguiente afirmaci\u00f3n: que si el mal bajo todas las formas f\u00edsicas y morales, no tiene un fin visible en la existencia humana y en la historia, no solamente no puede tener la \u00faltima palabra en cualquier momento en que se encuentre la humanidad, sino que est\u00e1 definitivamente aniquilado por la Resurrecci\u00f3n de Cristo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 lugar ocupa el mal en su cosmovisi\u00f3n optimista? Para Teilhard, el mal forma parte integrante de la evoluci\u00f3n de una humanidad en g\u00e9nesis permanente hasta su t\u00e9rmino; pero el t\u00e9rmino es el cumplimiento en Dios, por la Resurrecci\u00f3n de Cristo. Teilhard encuentra en las palabras del cap\u00edtulo ocho de la Carta de Pablo de Tarso a los Romanos una clave importante. Pablo nos dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u00abEstimo pues, que los sufrimientos del tiempo presente no son proporcionados con la gloria que debe revelarse en nosotros. Pues la creaci\u00f3n espera con impaciencia la revelaci\u00f3n de los hijos de Dios: liberado del poder de la vanidad, no por su decisi\u00f3n, sino por la autoridad de aquel que le ha liberado, ella guarda la esperanza, pues ella tambi\u00e9n ser\u00e1 liberada de la esclavitud de la corrupci\u00f3n, por tener parte en la libertad y en la gloria de los hijos de Dios. Nosotros lo sabemos ciertamente: la creaci\u00f3n entera gime a\u00fan hoy con dolores de parto\u00bb\u00a0<\/em>(Rom. 8, 18-22).<\/p>\n<p>Para los exegetas, el parto definitivo, el nacimiento de lo alto, por Cristo en el Esp\u00edritu, har\u00e1n tambi\u00e9n decir a Pablo, desde ahora, desde esta vida, hablando de la muerte, la forma m\u00e1s dolorosa del mal: <em>la muerte ha sido destruida por la victoria. Muerte, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 tu victoria?<\/em> (1 Cor. 15, 54-55).<\/p>\n<p>Andr\u00e9 Dupleix propone cinco puntos que considera se encuentran en relaci\u00f3n continua con el pensamiento de Teilhard: una perspectiva general; de lo m\u00faltiple a la Uni\u00f3n; las sombras de la fe; un debate teol\u00f3gico abierto; y el t\u00e9rmino \u201c\u00faltimo\u201d.<\/p>\n<h3>Teilhard de Chardin intenta justificar el dolor: perspectiva general<\/h3>\n<p>Para entender el sentido del mal en Teilhard conviene recordar este texto de \u201c<a href=\"https:\/\/www.iberlibro.com\/ENERGIA-ESPIRITUAL-SUFRIMIENTO-TEILHARD-CHARDIN\/2230231047\/bd\" target=\"_blank\">La Energ\u00eda Espiritual del Sufrimiento<\/a><em>\u201d: S\u00ed, cuanto m\u00e1s hombre se hace el hombre, m\u00e1s se incrusta y se agrava \u2013en su carne, en sus nervios, en su esp\u00edritu, el problema del Mal: del Mal por comprender y del Mal por sufrir\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Seg\u00fan Dupleix, Teilhard va a experimentar, desde un extremo a otro de su vida, la experiencia existencial del fracaso humano. \u00abN<em>ada se parece tanto como la epopeya humana a un camino de cruz\u2026\u00bb,<\/em> escribe Teilhard en el ap\u00e9ndice de <em>El Fen\u00f3meno Humano<\/em>.<\/p>\n<p>Y esto no ser\u00e1 solamente el fruto de su l\u00facida observaci\u00f3n del mundo, sino una experiencia personal ininterrumpida. Pero la prueba y los zarpazos del mal ser\u00e1n siempre soportados como un umbral de peligro y una victoria, con Cristo, bajo las fuerzas de la resignaci\u00f3n y de la capitulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero hay un error grave que debemos evitar al hablar de Teilhard. Es el de quedarnos solamente con la dimensi\u00f3n estad\u00edstica del mal. Es el caso, ciertamente, desde un cierto punto de vista de su an\u00e1lisis. Pero nosotros no podemos quedarnos con la perspectiva de un mal \u2013inherente a la estructura incluso del universo y del hombre-, lo que ser\u00eda su finitud fundamental. Si el mal puede tener un fin [temporal], es porque no tiene ni finalidad ni finitud\u2026 Escribe su comentarista Rideau (<em>El pensamiento de Teilhard de Chardin<\/em>): \u201cIndependientemente pues de la soluci\u00f3n sobrenatural, la soluci\u00f3n del problema del mal, no es otra que la inmortalidad de las personas y de la colectividad humana, al t\u00e9rmino de una historia que converge hacia un Fin trascendente\u201d. Pero la soluci\u00f3n \u00faltima es sobrenatural. La muerte no es el umbral de cualquier inmortalidad.\u00a0Teilhard escribe en <a href=\"http:\/\/www.bibliotecaespiritual.com\/pdf_obras\/El%20Medio%20Divino+.pdf\" target=\"_blank\"><em>El Medio Divino<\/em><\/a>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><em>\u201cEl gran triunfo del Creador y del Redentor, en nuestras perspectivas cristianas, es haber transformado en factor esencial de vivificaci\u00f3n aquello que, en s\u00ed, es una potencia universal de disminuci\u00f3n y de desaparici\u00f3n\u2026 Y as\u00ed, [el nefasto poder de la muerte] de descomponer y de disolver se encontrar\u00e1 atrapado por la m\u00e1s sublime de las operaciones de la vida. Aquella que, por naturaleza, estaba vac\u00eda, hueca, vuelve a la pluralidad, puede llegar a ser, en cada existencia humana, plenitud y unidad en Dios\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Para Dupleix, en esta lucha permanente entre las agresiones del mal y las fuerzas de la vida que Dios despliega en nosotros, se plantea evidentemente la cuesti\u00f3n del origen del pecado, indisociable para Teilhard del origen del mal. Tambi\u00e9n si se habla de pecado original, se podr\u00e1 igualmente hablar de mal original. Siendo correlativo el fin del pecado con el fin del mal. La oposici\u00f3n al pecado es una manera de resistencia al mal, del cual no es m\u00e1s que uno de los aspectos, aunque no de los menores, para Teilhard.<\/p>\n<p>Ahora bien, para Teilhard, el fin del pecado \u2013definitivo o anticipado en cada instante de la existencia por la resurrecci\u00f3n- es Cristo. El Cristo salvador y redentor. Si el pecado afecta al conjunto de la Humanidad, las fuerzas de la Evoluci\u00f3n no pueden en cualquier circunstancia cambiar o disminuir los contornos y los efectos. S\u00f3lo Dios se levanta contra el pecado y el mal y sus dram\u00e1ticas consecuencias. Escribe en \u201cCristolog\u00eda y Evoluci\u00f3n\u201d <u>(Lo que yo creo)<\/u>: <em>La idea de ca\u00edda no es en efecto, en el fondo, m\u00e1s que un intento de explicaci\u00f3n del Mal en un universo fijo. He aqu\u00ed por qu\u00e9 nos oprime. En consecuencia, es el problema del Mal en sus relaciones con el Cristo lo que necesitamos respirar, retomar y repensar, con un estilo adecuado a nuestras visiones c\u00f3smicas actuales. El pecado original es una soluci\u00f3n est\u00e1tica del problema del Mal.<\/em><\/p>\n<h3>El problema del pecado original<\/h3>\n<p>Para Teilhard, si hay un dogma del pecado original, \u00bfno habr\u00eda que hacer una transposici\u00f3n de la imagen cl\u00e1sica de la ca\u00edda \u2013pues la palabra no alimenta nuestro esp\u00edritu ni nuestros corazones- poniendo atenci\u00f3n a la teolog\u00eda de la Redenci\u00f3n? Contin\u00faa el mismo texto: \u00ab<em>Una transposici\u00f3n del tipo que sugiero, deja subsistir totalmente, e incluso salva, en su esencia, esta realidad en concreto y esta urgencia de la Redenci\u00f3n que los concilios han tratado de definir\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>A pesar de esta precauci\u00f3n del anuncio, Teilhard est\u00e1 llevando a reconsiderar, al mismo tiempo que la formulaci\u00f3n del dogma tradicional del pecado original, el contenido mismo de una parte de la afirmaci\u00f3n dogm\u00e1tica. Esto, dentro de la l\u00f3gica de su concepci\u00f3n de la Revelaci\u00f3n. El replanteamiento no tanto sobre el pecado mismo cuanto sobre su origen y su relaci\u00f3n con la muerte: la muerte precede al pecado. La consciencia de drama fundamental, ligado a la muerte, est\u00e1 intensificada por el pecado. Debe hacerse una nueva lectura del papel personal del hombre en el origen del mal y de la relaci\u00f3n entre el mal y la salud.<\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n de Teilhard es comprender mejor, teniendo en cuenta sus convicciones personales, la afirmaci\u00f3n de San Pablo en la primera carta a los Corintios: \u00ab<em>ya que la muerte vino por un hombre, por un hombre tambi\u00e9n viene la Resurrecci\u00f3n de los muertos. Como todos mueren en Ad\u00e1n, en Cristo todos recibir\u00e1n la vida\u00bb<\/em>\u00a0(I Cor 15, 21-22).<\/p>\n<p>Finalmente, \u00bfel pecado original no ser\u00e1 algo demasiado \u2018poca cosa\u2019 para Cristo? Todo el mal por el que es confrontada la humanidad no puede provenir de un solo hombre. \u00c9l [Teilhard] interpreta en este sentido las palabras de Pablo: \u201cpor el pecado vino la muerte\u201d, <em>per peccatum mors<\/em> (Rom 5, 12): <em>El pecado original no explica por s\u00ed solo todo el dolor y toda la muerte humana. Por san Pablo, explica todo el sufrimiento. \u00c9sta es la soluci\u00f3n general del problema del mal.<\/em><\/p>\n<p>En el universo tal como nosotros lo conocemos hoy y del cual nuestro Mundo no es m\u00e1s que un elemento, \u00ab<em>el pecado original simboliza simplemente la inevitable suerte del Mal\u2026 atado a la existencia de todo ser participado\u2026 El pecado original es la esencial reacci\u00f3n de lo finito por el acto creador. Inevitablemente, con el favor de toda la creaci\u00f3n, \u00e9l se desliza por la existencia. \u00c9l es el rev\u00e9s de toda la creaci\u00f3n\u00bb<\/em>, escribe en<em> Ca\u00edda, Redenci\u00f3n y Geocentr\u00eda<\/em>.<\/p>\n<p>Nuestra perspectiva geoc\u00e9ntrica conduce a un distanciamiento considerable entre un origen puntual del mal, ligado a un solo acto del primer Ad\u00e1n, y la acci\u00f3n universal del segundo Ad\u00e1n:<em> La Humanidad, muy probablemente\u2026 es \u201cuna entre mil\u201d. \u00bfC\u00f3mo puede ser que, entonces, que ella haya sido elegida contra toda probabilidad, para ser Centro de la Redenci\u00f3n? \u00bfY c\u00f3mo, a partir de ella, la Redenci\u00f3n puede propagarse de astro en astro?<\/em><\/p>\n<p>Teilhard no niega que un cierto n\u00famero de cuestiones quedan a\u00fan sin respuesta para \u00e9l. Prosigue el texto anterior: <em>Es uno de los momentos en que uno se desespera por despejar los dogmas cat\u00f3licos del geocentrismo en el seno en que han emergido. Y as\u00ed, una cosa es m\u00e1s segura que ninguna otra, en el Credo cat\u00f3lico: esto es, que hay un Cristo \u201cpor el cual todo se mantiene\u201d (Col. 1,17) Todas las ciencias secundarias deber\u00e1n ceder, si es necesario, ante este art\u00edculo fundamental. Cristo es todo o nada.<\/em><\/p>\n<p>En <em>Cristolog\u00eda y Evoluci\u00f3n<\/em>, Teilhard precisa su b\u00fasqueda. Pecado y muerte est\u00e1n ligados en san Pablo, lo dice expresamente: El pecado se paga con la muerte. (Rom. 6,23) Pues la muerte es el mal absoluto, es precisamente sobre este punto sobre el que Teilhard reacciona en \u201cCristolog\u00eda y Evoluci\u00f3n\u201d: <em>De hecho, a pesar de distinciones sutiles de la teolog\u00eda, el Cristianismo se ha desarrollado bajo la impresi\u00f3n dominante de que el Mal en torno nuestro hab\u00eda surgido de una culpa inicial.<\/em><\/p>\n<p>Para Dupleix, si ello se analiza desde una perspectiva de un mundo en evoluci\u00f3n se dibuja un cambio importante, con consecuencias nada desde\u00f1ables para la teolog\u00eda: <em>Puesto que sin perder nada de su gravedad ni de sus horrores, el Mal deja, en este nuevo contexto, de ser un elemento incomprensible para hacerse un rasgo natural de la estructura del Mundo.<\/em><\/p>\n<h3>El mal en el mundo creado<\/h3>\n<p>Se trata ahora, pues, de situar el mal en el orden de un mundo creado. Para Teilhard el mal es la otra vertiente de lo m\u00faltiple en la que ha sido creado necesariamente el mundo. La hip\u00f3tesis de un Dios perfecto que no puede crear m\u00e1s que un ser participado perfecto es una hip\u00f3tesis gratuita. No es posible considerar el mal \u2013 prosigue Dupleix- como un accidente imprevisto del universo. El mal es un enemigo, una sombra suscitada por el mero hecho de la creaci\u00f3n. En el momento en que Dios crea, una terrible tensi\u00f3n se realiza, de la cual su amor toma inmediatamente parte.<\/p>\n<p>Este combate de Dios contra el mal es un tema que se encontrar\u00e1 en diversos escritos patr\u00edsticos. San Ireneo, en un texto importante de su obra <em>Adversus Haereses<\/em>, considera al hombre del Para\u00edso no como un ser perfecto, sino como un ser inacabado y por tanto fr\u00e1gil: es \u201cimposible, en efecto, que sean increados, seres nuevamente producidos. Si bien, por el hecho de no ser increados, son inferiores a lo que es perfecto: porque por el hecho de que ellos han venido nuevamente a la existencia, son ni\u00f1os peque\u00f1os, y por el hecho de que son ni\u00f1os peque\u00f1os, no est\u00e1n acostumbrados ni ejercitados en la conducta perfecta\u201d. San Agust\u00edn, por el contrario, se opondr\u00eda a ello, prefiriendo considerar a Ad\u00e1n como un superhombre. Se puede atisbar en la afirmaci\u00f3n de Ireneo una hip\u00f3tesis que introduce la idea de una evoluci\u00f3n en la creaci\u00f3n del hombre, y consecuentemente el rechazo de un esquema que hace depender el pecado de la ca\u00edda incomprensible de un hombre creado en un instante adulto y enteramente bueno.<\/p>\n<p>Comprendemos entonces c\u00f3mo el esquema teol\u00f3gico tradicional ha vuelto: la muerte no es una consecuencia del pecado, sino el primer descubrimiento tr\u00e1gico de la conciencia libre en el momento en que recibe la Revelaci\u00f3n de la vida\u2026 El hombre, creado enteramente libre por Dios, se encuentra inmediatamente comprometido en una lucha contra las fuerzas de desagregaci\u00f3n, una subida hacia la m\u00e1s grande comuni\u00f3n, una v\u00eda trazada hacia la culminaci\u00f3n. En este sentido, el Hombre es creado a imagen del Dios de la vida, incluso en un mundo donde la muerte es un hecho estad\u00edstico.<\/p>\n<p>El pecado interviene en el momento en que el hombre se cierra a la Revelaci\u00f3n de Dios y al amor. Suprime la tensi\u00f3n inevitable que constituye el ascenso hacia la cumbre, se repliega sobre s\u00ed mismo, se a\u00edsla, se erige en poder, se hace superhombre o se hace Dios. Entonces, en situaci\u00f3n de pecado, el hombre no es ya en apariencia la imagen de Dios, quedando todo en \u00e9l misteriosamente unido por la \u00fanica fuerza de la fidelidad divina, llegando a ser imagen de la muerte, puesto que el pecado en s\u00ed, es imagen de la muerte.<\/p>\n<p>Para Dupleix, el pecado como expresi\u00f3n del mal, es pues un hecho tan constatable como la muerte. Teilhard no lo niega. Pero lo asocia tanto m\u00e1s, pues, a su ant\u00edtesis redentora victoriosa: el Cristo, cuyo papel \u00fanico le sit\u00faa en cierto modo \u201cen el coraz\u00f3n del pecado\u201d. \u201cDios lo ha hecho pecado por nosotros\u201d (2 Cor. 5,21). Pecado, pero no pecador. El Cristo est\u00e1 en el centro del misterio del mal, pues el distanciamiento de la Cruz ser\u00e1 al mismo tiempo el reconocimiento y la provocaci\u00f3n. Pero \u00e9l sigue siendo la vida, en el instante mismo en que la iniquidad triunfa. El hombre-Dios es glorificado desde que el grano cae en tierra. El Cristo es en este sentido el modelo absoluto de combate contra el mal y el pecado. En \u201cEl Cristo evolucionador\u201d (En: <em>Lo que yo creo<\/em>), escribe: <em>Cualquiera que sea el paso hacia delante que se decida a dar el pensamiento cristiano, se puede afirmar que se dar\u00e1 en el sentido de una conjunci\u00f3n m\u00e1s estrecha entre las fuerzas de la Muerte y las fuerzas de la Vida en el interior de un Universo en movimiento, es decir, finalmente entre la Redenci\u00f3n y a la Evoluci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<h3>La divinidad se oculta<\/h3>\n<p>Teilhard se opone a la soluci\u00f3n, que ser\u00eda insoportable, de un Dios que prueba el amor de sus criaturas ocult\u00e1ndose voluntariamente a sus ojos o a su coraz\u00f3n: <em>Habr\u00eda que estar incurablemente perdido por los ojos del esp\u00edritu si no hubi\u00e9ramos encontrado jam\u00e1s en uno mismo o en los otros el sufrimiento de la duda, para no sentir lo que esta situaci\u00f3n tiene de detestable.<\/em><\/p>\n<p>Una sola explicaci\u00f3n es posible de cara a esta oscuridad de la fe, que no es m\u00e1s que un caso particular del problema del mal: <em>Reconocer que si Dios nos deja sufrir, pecar, dudar, es que el no puede, ahora y de golpe, curarnos y mostrarse. Y si \u00e9l no puede, es \u00fanicamente porque nosotros somos todav\u00eda incapaces, a causa del estad\u00edo en que se encuentra el Universo, en cuanto a organizaci\u00f3n y en cuanto a luminosidad, escribe en Como yo Creo.<\/em><\/p>\n<p>Estas proposiciones tienen a primera vista, un aspecto provocador desvelado entre otros por <u>Bruno de Solages<\/u>: \u201cpor bello que sea este texto y misterioso el problema del mal, yo no acepto la idea de que Dios no haya podido operar de otro modo al crear la dolorosa condici\u00f3n humana tal como ella es, y haya sido que haya sido, en cierto modo un prisionero. Yo le escrib\u00ed mis impresiones. \u00c9l me respondi\u00f3\u201d.<\/p>\n<p>La respuesta de Teilhard \u2013 seg\u00fan Dupleix -se apoya en la necesidad de reconocer la creaci\u00f3n como un proceso evolutivo. Y s\u00f3lo es en este contexto en el que puede ser percibida la acci\u00f3n salvadora de Dios. Ello supone igualmente la participaci\u00f3n de la libertad humana, que no ha sido creada de un golpe sino que se despliega progresivamente: <em>Para nuestro esp\u00edritu, una creaci\u00f3n se expresa necesariamente bajo la forma de una evoluci\u00f3n. Si Dios ha creado, \u00e9l no puede hacerlo m\u00e1s que por proceso evolutivo, y ello, no por limitaci\u00f3n de su potencia creadora, sino porque tal es la ley ontol\u00f3gica de lo Real participado. (Entre par\u00e9ntesis, no veo m\u00e1s que esta forma de solucionar el problema del mal). Una creaci\u00f3n instant\u00e1nea (como la creaci\u00f3n de un objeto aislado) me parece un absurdo filos\u00f3fico.<\/em><\/p>\n<h3>Una alternativa vital ante el dolor: asumir el impulso a la vida, abiertos a la esperanza<\/h3>\n<p style=\"padding-left: 60px\"><strong><em>\u201cEl arte de la vida es el arte de evitar el dolor\u201d\u00a0(Thomas Jefferson)<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pero \u00bfes suficiente esta justificaci\u00f3n teol\u00f3gica y espiritual de Teilhard de Chardin? Posiblemente sea necesario explorar otros territorios. Y es lo que, desde otras perspectivas, vamos ahora a intentar. Thomas Jefferson escribi\u00f3 que \u201c<a href=\"http:\/\/www.sabidurias.com\/cita\/es\/4412\/thomas-jefferson\/el-arte-de-la-vida-es-el-arte-de-evitar-el-dolor\" target=\"_blank\">el arte de la vida es el arte de evitar el dolor<\/a>\u201d. A partir de este frase, he intentado una salida racional y emocional al <a href=\"https:\/\/quevidaesta2010.blogspot.com.es\/2016\/12\/pero-para-que-quieres-que-haga-todo-eso.html\" target=\"_blank\">problema de la aceptaci\u00f3n del dolor<\/a>. Lo que la mayor parte de la gente quiere, por no decir la totalidad es dejarse llevar por el impulso a la vida. En ese impulso asumimos todos los condicionamientos f\u00edsicos y biol\u00f3gicos, evolutivos, del impulso emocionalmente a dejarnos llevar simplemente por la vida. Esto se vislumbra en el trasfondo de la filosof\u00eda de Schopenhauer. Nuestra tesis es que el dolor se asume en el impulso a la vida y que la vida impulsa a metaf\u00edsicas \u2013 como pueda ser la cristiana, la de Teilhard \u2013 que, en \u00faltimo t\u00e9rmino, sit\u00faan la vida, aunque desde la duda e incertidumbre, en un \u00faltimo horizonte de esperanza. A las complejas metaf\u00edsicas religiosas ante el dolor, entre ellas la de Teilhard, puede haber una alternativa inmediata: la simple asunci\u00f3n instintiva, no racional, del impulso a la vida y la apertura al impulso final a la esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><a href=\"https:\/\/4.bp.blogspot.com\/-xoblhGFbLXo\/WF6ssbS7tfI\/AAAAAAAABf8\/IJBlV9nkl98qoAXAg7zpU6gi5MP9qusRwCLcB\/s1600\/frase-un-gran-sacrificio-resulta-facil-los-que-resultan-dificiles-son-los-continuos-pequenos-johann-wolfgang-von-goethe-113768.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1001\" title=\"Goethe\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/Sin-t\u00edtulo.png\" width=\"347\" height=\"163\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/Sin-t\u00edtulo.png 662w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/Sin-t\u00edtulo-300x141.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 347px) 100vw, 347px\" \/><\/a><\/p>\n<p>No hace mucho, en otro lugar, me refer\u00ed a\u00a0<a href=\"http:\/\/quevidaesta2010.blogspot.com.es\/2014\/11\/mis-aforismos-de-andar-por-casa.html\" target=\"_blank\">algunos aforismos<\/a>. Uno de ellos pretend\u00eda ser parte de una especie de di\u00e1logo entre un hijo y su madre, y ven\u00eda a decir as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211; \u00a1Come, hija m\u00eda! estudia, aprende, y crece sana. Consigue un buen trabajo, forma una familia y \u00a1dame nietos!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211;\u00a0Pero, \u00bfpara qu\u00e9 quieres que haga todo eso mam\u00e1?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211; &#8230;.<\/p>\n<p>\u00bfPara qu\u00e9? Dos simples palabras que engloban y participan en cada pregunta filos\u00f3fica fundamental imaginable. Desde luego, todos los progenitores vivimos en mayor o menor medida con un ansia natural porque nuestra progenie crezca sana, alcance la edad f\u00e9rtil, y acabe ella misma formando su propia familia. Esto es algo natural. Cualquier perjuicio que pueda sufrir uno de nuestros hijos nos duele tanto como si nos ocurriera a nosotros, y toda nuestra conducta termina casi por completo orientada en conseguir precisamente que estos hijos nuestros sigan con \u00e9xito el ciclo de la vida.<\/p>\n<p><strong>Necesitamos<\/strong>\u00a0que nuestra descendencia coma bien y que crezca sin problemas, que se adapten al mundo aprendiendo alguna profesi\u00f3n de manera que puedan conseguir el d\u00eda de ma\u00f1ana los recursos necesarios con los que puedan hacer frente por ellos mismos al coste vital. Deseamos desde lo m\u00e1s profundo de nuestro instintivo ser que los ni\u00f1os se hagan adultos y que contin\u00faen el mismo ciclo en el que nosotros ya participamos.<\/p>\n<p>Todo esto es as\u00ed; es algo natural e instintivo, y no es necesario siquiera reflexionar sobre el para qu\u00e9 de dicha conducta, es algo que simplemente\u00a0<strong>sentimos<\/strong>. Tampoco el ni\u00f1o suele preguntarse sobre el porqu\u00e9 de todos esos actos \u00abamorosos\u00bb del progenitor en su favor, los da instintivamente por algo necesario. Porque el ni\u00f1o conoce tambi\u00e9n las \u00abreglas\u00bb naturales del juego, y act\u00faa en consecuencia continuando el ciclo vital sin ni siquiera cuestionarlo por un segundo.<\/p>\n<h3>La vida es lucha y sufrimiento<\/h3>\n<p>Por tanto, en el mundo natural, ese en el que todos nos movemos a diario; ni progenitor ni progenie se preguntan por esa velada lucha vital en la que ambos participan siguiendo una especie de simbiosis de sentimientos y emociones que finalmente se traducen en una\u00a0<strong>colaboraci\u00f3n<\/strong>\u00a0mutua que\u00a0<strong>deben<\/strong>\u00a0obedecer: el primero se convierte en un apasionado maestro y mentor que ya no puede hacer otra cosa m\u00e1s que desvivirse por el segundo, un apasionado nuevo ser que no puede hacer otra cosa m\u00e1s que aprovecharse del esfuerzo paterno para lograr la madurez requerida con la que poder continuar este engranaje vital humano.<\/p>\n<p>Pero como, nos guste o no, jam\u00e1s podremos poner en duda\u00a0<strong>seriamente<\/strong>\u00a0el sentido de esta hist\u00f3rica sucesi\u00f3n vital (limit\u00e1ndonos por siempre como especie a actuar pragm\u00e1ticamente hacia donde la naturaleza nos dirija en cada momento), nos debemos contentar con poder al menos\u00a0<em>filosofar<\/em>\u00a0sobre el sentido de nuestra lucha; pretender comprender la verdadera naturaleza esencial\u00a0<strong>oculta<\/strong>\u00a0tras nuestros sentimientos.<\/p>\n<p>Y nos debemos limitar a filosofar sobre el tema, porque es un hecho que casi todos sentimos (y obedecemos) de manera innata estas emociones que nos hacen ser primero hijo, y m\u00e1s tarde padre, empuj\u00e1ndonos con vehemencia a representar el ciclo de la vida. Ciertamente ninguna reflexi\u00f3n ni raz\u00f3n va a poder cambiar nunca nuestro instinto vital. La evoluci\u00f3n ha grabado a fuego nuestras necesidades, y por mucho que reflexionemos sobre tales necesidades, no lograremos modificar nunca qu\u00e9 es lo que queremos ni lo que sentimos. Los sentimientos y las emociones son m\u00e1s fuertes que la raz\u00f3n, y es precisamente esa fortaleza la que blinda los \u00abfines\u00bb evoluci\u00f3n, los cuales no pueden ser por tanto contradichos de ninguna manera por argumentos llegados desde la reflexi\u00f3n.<\/p>\n<h2>La respuesta de Shopenhauer<\/h2>\n<figure id=\"attachment_1025\" aria-describedby=\"caption-attachment-1025\" style=\"width: 251px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Arthur_Schopenhauer\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1025 \" title=\"Schopenhauer\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/Schopenhauer.jpg\" width=\"261\" height=\"311\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/Schopenhauer.jpg 300w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2017\/02\/Schopenhauer-251x300.jpg 251w\" sizes=\"auto, (max-width: 261px) 100vw, 261px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1025\" class=\"wp-caption-text\">A. Schopenhauer (wikipedia)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Como el maestro\u00a0<strong>Schopenhauer<\/strong>\u00a0escribi\u00f3 una vez: \u00abEl hombre puede, acaso, hacer lo que quiere; pero lo que no puede es querer lo que quiere\u00bb. Y la causa de esta imposibilidad pr\u00e1ctica se origina en nuestra programaci\u00f3n cerebral evolutiva. El ser humano es una especie sentimental por naturaleza, y\u00a0<strong>debe<\/strong>\u00a0siempre actuar de modo que se satisfagan esas innatas necesidades emocionales por mucho que razone sobre el mundo. De hecho, la mayor fuente de dolor que puede padecer un hombre proviene de la frustraci\u00f3n aparejada a cualquier pretendida obstinaci\u00f3n por ir desde la raz\u00f3n en contra de los instintos naturales evolutivos. Es esa una pelea interna llena de sufrimiento y condenada adem\u00e1s desde el principio al fracaso.<\/p>\n<p>En resumen: que ni hijo ni padre saben (ni necesitan saber) para qu\u00e9 nacen y viven del modo en que lo hacen. No conocen ni quieren conocer por qu\u00e9 quieren lo que quieren, sino que les basta con satisfacer aquello que\u00a0<strong>sienten<\/strong>\u00a0que quieren. Y en realidad, en esto nos movemos todos de una manera u otra: somos peleles, marionetas aut\u00f3nomas obligadas a cumplir una funci\u00f3n natural siguiendo una gu\u00eda emocional.<\/p>\n<p>Es evidente para todo aquel que se molesta en reflexionar, que s\u00f3lo somos complejas m\u00e1quinas t\u00e9rmicas persiguiendo una \u00fanica finalidad y necesidad esencial\u00a0<strong>velada<\/strong>\u00a0detr\u00e1s de todo lo dem\u00e1s: una necesidad forjada en el caso humano por trillones de conexiones neuronales en el cerebro. Una conexi\u00f3n cerebral que se limita a generar tras su procesado el\u00e9ctrico una salida enfocada en \u00faltima instancia siempre en un \u00fanico \u00abfin\u00bb: continuar sin interrupci\u00f3n con el eficiente ciclo de consumo y destrucci\u00f3n que la propia complejidad de la vida lleva impl\u00edcita. Eso es todo.<\/p>\n<p>El cerebro en su conjunto es un instrumento natural m\u00e1s, y como tal, debe su ser al proceso evolutivo lo que implica que debe su persistencia tambi\u00e9n en saber aportar a los \u00abobjetivos\u00bb evolutivos que le dieron forma. Realmente el padre quiere al hijo y el hijo quiere al padre \u00fanicamente porque forman parte de un\u00a0<strong>medio<\/strong>\u00a0por el que la naturaleza\u00a0<strong>satisface<\/strong>\u00a0su propia esencia.<\/p>\n<h3>La madre fil\u00f3sofa responde<\/h3>\n<p>Por tanto, la madre del aforismo deber\u00eda haber seguido el di\u00e1logo de la siguiente manera:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211; \u00a1Come, hija m\u00eda! estudia, aprende, y crece sana. Consigue un buen trabajo, forma una familia y \u00a1dame nietos!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211;\u00a0Pero, \u00bfpara qu\u00e9 quieres que haga todo eso mam\u00e1?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211;\u00a0Para que logremos as\u00ed entre las dos satisfacer una necesidad natural\u00a0<strong>esencial<\/strong>\u00a0b\u00e1sica: intentar contribuir apasionadamente durante nuestra temporal existencia, y con todas nuestras fuerzas en que el consumo y la destrucci\u00f3n de la energ\u00eda libre disponible en el mundo se acelere en lo posible. Y lo mejor que puedes hacer por \u00abayudar\u00bb a la naturaleza a saciar su acuciante necesidad de consumo es simplemente continuar el ciclo vital de la manera m\u00e1s \u00abprovechosa\u00bb posible. As\u00ed que come, estudia, crece, trabaja, forma una familia y dame nietos. Y de esa manera ambas nos\u00a0<strong>sentiremos<\/strong>\u00a0felices, puesto que con esta conducta seremos gratificadas por la propia naturaleza.<\/p>\n<p>No se me ocurre respuesta m\u00e1s honesta que esa. Y nadie sabe realmente si esta tendencia b\u00e1sica natural por \u00abbuscar\u00bb y \u00abexplorar\u00bb estructuras y caminos con los que acelerar el consumo de energ\u00eda libre (i.e., maximizar la generaci\u00f3n de entrop\u00eda) obedece a alg\u00fan designio o deseo\u00a0<strong>trascendente<\/strong>. No sabemos (ni por desgracia podremos saber nunca) si nuestra existencia, que ahora entendemos como un simple\u00a0<strong>medio<\/strong>\u00a0con el que lograr de manera eficiente esta satisfacci\u00f3n termodin\u00e1mica, tiene detr\u00e1s (m\u00e1s all\u00e1 del fen\u00f3meno) algo as\u00ed como un Ente (o entes) que de alguna manera saquen provecho de esta \u00abmuerte\u00bb t\u00e9rmica acelerada de nuestro Universo inmanente. Es posible que sea as\u00ed, y es posible que no lo sea. E incluso si Alguien o Algo se aprovecha finalmente de esta necesidad natural de destrucci\u00f3n acelerada, todav\u00eda tenemos una infinidad de tesis imaginables que podr\u00edan explicar cu\u00e1l podr\u00eda ser la Necesidad\u00a0<strong>trascendental<\/strong>\u00a0saciada con un mundo como el nuestro.<\/p>\n<p>Es decir; que incluso dejando de lado la casualidad y el principio antr\u00f3pico, todav\u00eda hay una infinidad de metaf\u00edsicas posibles que podr\u00edan sustentar (o no) esta tendencia ontol\u00f3gica natural en favor del consumo acelerado de la energ\u00eda libre.<\/p>\n<p>Evidentemente no es la \u00fanica posibilidad metaf\u00edsica imaginable, aunque s\u00ed es una cosmovisi\u00f3n completa (no deja preguntas abiertas), y muy acorde con los hechos emp\u00edricos observados (es bastante explicativa y sencilla en el sentido de\u00a0<strong>Occam<\/strong>). Pero siendo justos, el di\u00e1logo anterior deber\u00eda acabar de la siguiente manera:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211; \u00a1Come, hija m\u00eda! estudia, aprende, y crece sana. Consigue un buen trabajo, forma una familia y \u00a1dame nietos!<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211;\u00a0Pero, \u00bfpara qu\u00e9 quieres que haga todo eso mam\u00e1?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211;\u00a0Para que logremos as\u00ed entre las dos satisfacer una necesidad natural\u00a0<strong>esencial<\/strong>\u00a0b\u00e1sica: intentar contribuir apasionadamente durante nuestra temporal existencia, y con todas nuestras fuerzas en que el consumo y la destrucci\u00f3n de la energ\u00eda libre disponible en el mundo se acelere en lo posible. Y lo mejor que puedes hacer por \u00abayudar\u00bb a la naturaleza a saciar su acuciante necesidad de consumo es simplemente continuar el ciclo vital de la manera m\u00e1s \u00abprovechosa\u00bb posible. As\u00ed que come, estudia, crece, trabaja, forma una familia y dame nietos. Y de esa manera ambas nos\u00a0<strong>sentiremos<\/strong>\u00a0felices, puesto que con esta conducta seremos gratificadas por la propia naturaleza.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211;\u00a0Lo entiendo mam\u00e1, pero esa gratificaci\u00f3n de la que hablas viene acompa\u00f1ada tambi\u00e9n de mucho castigo y frustraci\u00f3n, de una amarga lucha diaria simplemente por saciar esa necesidad natural termodin\u00e1mica que comentas. \u00bfRealmente merece la pena padecer para \u00abayudar\u00bb en semejante fin completamente\u00a0<strong>indiferente<\/strong>\u00a0a nuestro destino como individuos? \u00bfTe parece l\u00f3gico obedecer s\u00f3lo porque somos\u00a0<strong>chantajeados<\/strong>\u00a0con un poco de emoci\u00f3n positiva cada vez que actuamos en favor de este fin, y para evitar la emoci\u00f3n negativa que inmediatamente sentimos en cuantos nos salimos del redil? \u00bfDebemos rendirnos ante esta tiran\u00eda natural?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">&#8211; Hija m\u00eda, eso\u00a0<strong>no lo s\u00e9<\/strong>. No s\u00e9 si debemos rendirnos o no ante esta esencia natural que nos engatusa y nos empuja en lo que parece ser su \u00abinter\u00e9s personal\u00bb, porque no s\u00e9 qu\u00e9 se puede esconder detr\u00e1s del fen\u00f3meno natural. No puedo comprender si este\u00a0<em>papelucho<\/em>\u00a0que llamamos vida y que nos vemos obligados a escenificar sirve o no para alg\u00fan fin\u00a0<strong>trascendente<\/strong>. No puedo estar segura de que dejarse llevar no sea la opci\u00f3n correcta porque no s\u00e9 si alguien o algo hallar\u00e1 despu\u00e9s de todo fruto de toda nuestra lucha. Y del mismo modo tampoco puedo valorar, llegado el caso, sobre si dicha utilidad trascendente puede merecer o no la pena. Nuestro conocimiento sobre la Verdadera esencia del mundo es muy parcial, sensible, sesgada y se encuentra velada tras el modo en que nuestro cerebro evolutivo funciona. Valorar si la vida merece o no\u00a0<strong>objetivamente<\/strong>\u00a0la pena es tanto como pretender\u00a0<strong>adivinar<\/strong>\u00a0si el mundo natural posee un trasfondo pragm\u00e1tico m\u00e1s all\u00e1 del mero fen\u00f3meno. Todo acaba siempre en una suposici\u00f3n infundada, una pura\u00a0<strong>especulaci\u00f3n<\/strong>\u00a0sobre la esencia y el origen de la propia realidad inmanente: en una\u00a0<strong>creencia<\/strong>\u00a0y un prejuicio subjetivo y personal de cada hombre que vive y piensa. Ha habido de hecho en la historia tantas metaf\u00edsicas distintas como personas han poblado el planeta; y la vida tendr\u00e1 o no tendr\u00e1 un sentido objetivo (externo), pero es ese un conocimiento que jam\u00e1s nadie podr\u00e1 abarcar\u00a0<strong>fuera de toda duda.<\/strong>\u00a0Por lo tanto, yo no puedo m\u00e1s que aconsejarte que simplemente te dejes llevar, hija m\u00eda. Que no sufras m\u00e1s de lo necesario luchando contra algo que\u00a0<strong>no puedes comprender<\/strong>\u00a0si merece o no la pena. D\u00e9jate llevar y realiza el trabajo que naturalmente se te ha asignado, aprovecha la m\u00e1s nimia gratificaci\u00f3n que se te ofrezca, y evita siempre el dolor que supone contrariar los fines de nuestro \u00abdise\u00f1ador\u00bb evolutivo. Y aunque nunca sabremos si nuestra lucha finalmente ir\u00e1 a servir para algo importante o digno del dolor padecido, al menos podemos mantener la\u00a0<strong>esperanza<\/strong>\u00a0de que as\u00ed sea. De todas formas, nuestra existencia es breve y de alg\u00fan modo siempre soportable; y por supuesto, tambi\u00e9n es confortable saber que cada segundo vivido supone\u00a0<strong>siempre<\/strong>\u00a0un irreversible paso adelante en favor de terminar con el propio potencial de sufrimiento. Cada uno de nuestros suspiros, lamentos y gemidos consumen necesariamente de un modo u otro este potencial Universal capaz de generar nuevo sufrimiento, y supone al mismo tiempo una aportaci\u00f3n en favor de la \u00abmuerte\u00bb t\u00e9rmica del mundo. Toma as\u00ed cada instante de tu vida como un peque\u00f1o\u00a0<strong>sacrificio<\/strong>\u00a0gracias al cual todo podr\u00eda terminar cuanto antes y por toda la eternidad.<\/p>\n<p><em><strong>Samuel Garv\u00e1n P\u00e9rez es ingeniero por la Universidad de C\u00e1diz y colaborador de FronterasCTR <\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Samuel Garv\u00e1n) Uno de los grandes misterios del ser humano es el sentido del dolor, del sufrimiento, de la injusticia. El padecimiento de los inocentes fue la experiencia radical para el nacimiento de la Teodicea: \u00bfc\u00f3mo puede existir un Dios bueno y todopoderoso que a la vez sea tan insensible al sufrimiento humano? Este &#8230; <a title=\"El dolor, un misterio para las religiones\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=989\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El dolor, un misterio para las religiones\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":1007,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[142,139],"tags":[218,215],"class_list":["post-989","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-tecnologia-y-sociedad","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-misterio","tag-sufrimiento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=989"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/989\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1040,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/989\/revisions\/1040"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1007"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}