{"id":9581,"date":"2025-12-22T08:00:55","date_gmt":"2025-12-22T07:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=9581"},"modified":"2025-12-21T12:23:23","modified_gmt":"2025-12-21T11:23:23","slug":"9581","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=9581","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es el alma?"},"content":{"rendered":"<p><strong>[Eduardo Battaner] <\/strong><strong>\u00bfTiene sentido hablar de \u201calma\u201d en t\u00e9rminos cient\u00edficos? \u00bfC\u00f3mo introducir la palabra \u201calma\u201d en los libros de f\u00edsica? Se exponen aqu\u00ed reflexiones sugerentes desde el punto de vista termodin\u00e1mico y de la mec\u00e1nica de fluidos.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el <em>alma<\/em>? Y su pregunta hermana en el caso del alma humana \u00bfqu\u00e9 es la consciencia? Se puede responder desde los puntos de vista religioso, psicol\u00f3gico, neurocient\u00edfico, de la ciencia de los sistemas complejos\u2026 Aqu\u00ed nos lo planteamos desde un punto de vista termodin\u00e1mico, entendiendo como sistema termodin\u00e1mico aquel formado por un n\u00famero enorme de part\u00edculas.<\/p>\n<p>El <em>alma<\/em> para un te\u00edsta es algo diferente del cuerpo, y tiene una connotaci\u00f3n religiosa que no desde\u00f1amos en absoluto pero que ni usamos ni precisamos. El punto de vista termodin\u00e1mico que aqu\u00ed sugerimos no tiene por qu\u00e9 ser incompatible con muchas confesiones religiosas.<\/p>\n<p>Los otros puntos de vista enumerados son m\u00e1s cient\u00edficos y las ideas que introducimos aqu\u00ed son complementarias. Es decir, que no negamos que la actividad cerebral se base en procesos bioqu\u00edmicos y el\u00e9ctricos, ni que el alma sea un proceso \u201cemergente\u201d en el cerebro, ni que en \u00e9ste se constituyan redes neuronales complejas, ni que puede haber implicaciones directas de procesos cu\u00e1nticos. Nada de esto se pone en duda. Sin embargo, todos estos planteamientos, no dan, hoy por hoy, una respuesta ni satisfactoria ni aproximada de lo que es el <em>alma<\/em>.<\/p>\n<p>Considerarla como un epifen\u00f3meno del cerebro en la evoluci\u00f3n darwiniana es inaceptable; algo as\u00ed como si la evoluci\u00f3n se hubiera \u201cpasado de la raya\u201d, o como se dice, si se hubiera pasado \u201ctres pueblos\u201d. Una sinfon\u00eda de Beethoven no sirve evolutivamente para nada. Pensar en las causas de la expansi\u00f3n del Universo, no tiene ninguna trascendencia adaptativa. Debe haber alg\u00fan tipo de criterio economicista en la evoluci\u00f3n de las especies. Y por otra parte, tal epifen\u00f3meno no nos contesta tampoco a la pregunta, a no ser que nos detallen como se produce. Una duda no resuelve otra duda.<\/p>\n<p>Todas estas v\u00edas cient\u00edficas prometen pero, en modo alguno, responden a su promesa. Y es de prevenir que tampoco aqu\u00ed prometeremos nada, sino que, simplemente, sugeriremos otra v\u00eda de acercamiento a esta pregunta trascendental. Es efectivamente trascendental si queremos comprendernos a nosotros mismos en este Universo.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo metemos el concepto de <em>alma <\/em>en los libros de f\u00edsica? \u00bfC\u00f3mo hemos de proceder para que <em>alma <\/em>sea una magnitud f\u00edsica con sus dimensiones, sus cantidades, sus unidades y sus errores, incluso con la letra que la represente en las ecuaciones, para que forme parte del \u00e1lgebra de los f\u00edsicos. Querr\u00edamos que fuera calculable, que se pudiera decir el alma de fulanito es tantas unidades con un error de m\u00e1s menos tanto. El alma cuantitativa; ese es el objetivo.<\/p>\n<p>Algo tiene que ser el <em>alma <\/em>puesto que usamos diariamente esta palabra, y as\u00ed es en todas las lenguas del mundo, tanto muertas como vivas. Incluso los ateos m\u00e1s convencidos y contumaces la emplean con harta frecuencia. En el \u201cranking\u201d de palabras m\u00e1s usadas en castellano, debe figurar, sin duda, en posici\u00f3n destacada, <em>alma.<\/em><\/p>\n<p>El alma es algo y hace algo. As\u00ed, en el caso del alma humana podemos identificar como atributos de su actividad, \u201ccomo cosa suya\u201d, amor, odio, solidaridad, consciencia y conciencia, identidad, humor, vitalidad\u2026 etc. No podemos \u201cfisicalizar\u201d estos atributos, no queremos hacer una teor\u00eda del amor o una teor\u00eda del odio. Eso, am\u00e9n de imposible ser\u00eda espent\u00f3samente inhumano. Pero si no pretendemos cuantificar lo que <em>hace<\/em> s\u00ed queremos cuantificar lo que <em>es. <\/em>(notable atrevimiento).<\/p>\n<p>Las premisas de este sugerido planteamiento, para que sea estrictamente cient\u00edfico son: que no sea teol\u00f3gico, que no sea teleol\u00f3gico, que no se base en el principio antr\u00f3pico y que no sea vitalista. Por \u201cvitalismo\u201d se entiende la asunci\u00f3n de que las leyes que rigen para la materia viva son diferentes que las de la materia inerte. Queremos basarnos en leyes universales que sean aplicables para lo vivo y para lo muerto, incluso aplicables en el vac\u00edo. Que sean aplicables a todo tipo de animales, plantas\u2026 y tanto terrestres como extraterrestres, a las rocas y al medio marino\u2026. Desechamos, pues, tambi\u00e9n, el vitalismo.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis etimol\u00f3gico siempre ilumina. Nos acerca a la primera concepci\u00f3n de la palabra cuando se cre\u00f3, incluso si lo fue en tiempos prehist\u00f3ricos, y nos informa de su evoluci\u00f3n, especialmente cuando una voz es trasegada a otra lengua. No est\u00e1 de m\u00e1s, sin pretender que \u00e9ste sea nuestro exclusivo punto de arranque, que nos preguntemos qu\u00e9 andaba por la cabeza de los pensadores cl\u00e1sicos, griegos, romanos, \u00e1rabes, etc. cuando pronunciaban <em>alma,<\/em> aunque, claro, en sus respectivos idiomas.<\/p>\n<p><em>Alma <\/em>viene del lat\u00edn <em>anima. <\/em>La palabra <em>\u00e1nima<\/em>, en castellano est\u00e1 en desuso, aunque ha dejado muchos derivados: animarse, desanimarse, animadversi\u00f3n (con <em>vertere<\/em>, verter), in\u00e1nime, ex\u00e1nime, ecu\u00e1nime, magn\u00e1nimo, pusil\u00e1mine (con <em>pusillus, <\/em>peque\u00f1o), unanimidad, etc. Pero el lat\u00edn <em>anima <\/em>no s\u00f3lo ten\u00eda el significado de <em>alma<\/em>, sino adem\u00e1s el de \u201caire\u201d, \u201caliento\u201d, \u201cque respira\u201d.<\/p>\n<p>El lat\u00edn <em>anima <\/em>fue en griego <em>\u00e1nemos, <\/em>\u201cviento\u201d (como en anem\u00f3metro), y tambi\u00e9n \u201caliento\u201d. As\u00ed, <em>ho h\u00e1gios \u00e1nemos <\/em>es el \u201caliento santo\u201d (\u00bfaliento vital?), el \u201cEsp\u00edritu Santo\u201d. Nuestra voz \u201cesp\u00edritu\u201d viene del griego y da tambi\u00e9n mucho derivados, como expirar, respirar, inspirar, relacionados con \u201csoplo\u201d.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro entonces que la etimolog\u00eda greco-latino asocia el alma a un fluido.<\/p>\n<p>Para analizar lo que es el <em>alma<\/em> en el mundo \u00e1rabe, centr\u00e9monos en un texto del guadije\u00f1o Ibn Tufail, castellanizado como Abentof\u00e1il (siglo XII), traducido en occidente como \u201cEl fil\u00f3sofo autodidacta\u201d. En esta obra deliciosa y de sorprendente contenido cient\u00edfico, el protagonista Hayy ibn Yaqzan, es abandonado reci\u00e9n nacido en una isla desierta, incomunicado de toda cultura, y es amamantado por una gacela a la que considera su madre. Hayy desarrolla su propia filosof\u00eda \u201cpartiendo de cero\u201d. Esto recuerda la aventura mental de Descartes aunque, en mi modesta opini\u00f3n, Abentof\u00e1il supera con creces a Descartes.<\/p>\n<p>Muere la gacela y Hayy apenado y asombrado por el paso instant\u00e1neo de la vida a la muerte de su madre, y buscando la posibilidad de devolverla a la vida, disecciona su cad\u00e1ver e inspecciona su coraz\u00f3n donde ve un recinto vac\u00edo. Lo compara con el coraz\u00f3n vivo en otras gacelas (justo antes de provocarles la muerte con la disecci\u00f3n) y observa que en esa cavidad hay un <em>fluido<\/em> que identifica como el <em>fluido<\/em> que proporciona la vida, que \u201cvigoriza y <em>alienta<\/em>\u201d. Aquel Fluido \u201c\u00bfqu\u00e9 ser\u00eda?\u00a0 \u00bfc\u00f3mo existir\u00eda? \u00bfqu\u00e9 fuera lo que la uni\u00f3 a aquella carne? \u00bfa d\u00f3nde se hab\u00eda dirigido? \u00bfpor qu\u00e9 puerta saliera cuando se ausent\u00f3 del cuerpo? \u00bfcu\u00e1l la causa que la determinara a salir, si fue contra o seg\u00fan su voluntad y en este \u00faltimo supuesto cu\u00e1l fuera la causa por la cual se le hiciera tan odioso el cuerpo que se decidiera a abandonarlo?\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cAquel ventr\u00edculo estaba lleno de aire vaporoso semejante a la niebla, pero blanco; introdujo en \u00e9l su dedo hall\u00e1ndole tan caliente que casi le abras\u00f3\u2026 \u2026 aquel vapor h\u00famedo o caliente era la causa del movimiento de aquel animal\u201d.<\/p>\n<p>\u201cY si este esp\u00edritu sale totalmente del cuerpo o, por cualquier raz\u00f3n, se agota o se desvanece, se paraliza la acci\u00f3n del cuerpo y se reduce a la condici\u00f3n de cuerpo muerto (el estado de muerte)\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Como vemos, para Hayy, para Abentof\u00e1il, el alma era un fluido vaporoso caliente. La descripci\u00f3n es m\u00e1s detallada y nos recuerda que Abentof\u00e1il, pol\u00edmata y, en particular, m\u00e9dico, conoc\u00eda muy bien las t\u00e9cnicas de la disecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin hacer muchas m\u00e1s averiguaciones, con este somero an\u00e1lisis, podemos sugerir que los pensadores de otros tiempos, forjadores de nuestra cultura, pensaban que el alma<em> \u201c<\/em>es\u201d un <em>fluido<\/em>.<\/p>\n<p>Otra cosa es de qu\u00e9 \u201cpasta\u201d est\u00e1 hecho este fluido y qu\u00e9 sustanciales propiedades posee. Vienen a completar el concepto de alma las creencias de las religiones judeo-cristianas. Y aqu\u00ed surgen dos palabras que no parecen encajar en una teor\u00eda cient\u00edfica: El alma es <em>inmaterial<\/em> y el alma es <em>eterna. <\/em>Pero no las rechacemos de partida aunque requieran una reinterpretaci\u00f3n m\u00e1s adecuada dentro de la f\u00edsica.<\/p>\n<p>El alma inmaterial. \u00bfQu\u00e9 entendemos en f\u00edsica por \u201cmaterial\u201d? Las part\u00edculas materiales son las que tienen masa, entendiendo por masa, la masa en reposo. Decimos que los fotones no tienen masa (se entiende que en reposo) pero s\u00ed tienen energ\u00eda, hn. De igual modo, el campo magn\u00e9tico no tiene masa (en reposo) aunque s\u00ed densidad de energ\u00eda, B<sup>2<\/sup>\/8p. Buscamos que este fluido, llam\u00e9mosle <em>fluido vital,<\/em> no tenga masa en reposo. Puede tener masa-energ\u00eda o no, de momento dejamos esta cuesti\u00f3n orillada. En principio puede ser algo tan \u201cinmaterial\u201d como el campo magn\u00e9tico.<\/p>\n<p>El alma inmortal. \u00bfC\u00f3mo podemos hablar de algo \u201ceterno\u201d en f\u00edsica, en particular en el caso de este fluido vital?<\/p>\n<p>Un fluido cl\u00e1sico tiene, en una forma lo m\u00e1s simple posible, dos ecuaciones, la de \u201ccontinuidad\u201d y la del \u201cmovimiento\u201d. Pensemos en un fluido sin temperatura con lo que obviamos provisionalmente una tercera ecuaci\u00f3n, la del balance energ\u00e9tico. Para estas dos ecuaciones se tienen dos magnitudes a determinar; la <em>densidad<\/em> y la <em>velocidad,<\/em> a las que ponemos el adjetivo \u201cvital\u201d para distinguir estas magnitudes de las correspondientes en un fluido est\u00e1ndar.<\/p>\n<p>Si integramos la \u201cdensidad vital\u201d en el volumen de un sistema tendremos la \u201cmasa vital\u201d del sistema, distingui\u00e9ndola tambi\u00e9n de la masa en un sistema fluido cl\u00e1sico. La masa del Universo entero es (cl\u00e1sicamente) constante, y por tanto, eterna (desde el punto de vista de la f\u00edsica cl\u00e1sica). Aceptemos tambi\u00e9n, emulando a lo que acontece con un fluido cl\u00e1sico, que la \u201cmasa vital\u201d del Universo es constante. En un sistema abierto la masa cl\u00e1sica en un determinado volumen no es constante, puesto que puede haber flujos materiales a trav\u00e9s de la superficie que limita el volumen cerrado del sistema. La \u201cmasa vital\u201d de un sistema abierto (como puede ser un ser vivo) no tendr\u00eda por qu\u00e9 ser constante. Pero s\u00ed en un sistema cerrado y el Universo lo es. Aceptemos pues que la masa vital del Universo es una constante en el tiempo.<\/p>\n<p>Con este planteamiento, sugerido y \u201calentado\u201d por los sabios pret\u00e9ritos, pudi\u00e9ramos concebir que un ser vivo, como sistema abierto, no es eterno pero la masa vital del Universo s\u00ed lo es.<\/p>\n<p>Consideremos la ecuaci\u00f3n del movimiento. En un fluido cl\u00e1sico, \u00e9ste se mueve con una velocidad que var\u00eda atendiendo a las fuerzas que operan en el fluido. Estas fuerzas obedecen a gradientes, por ejemplo el del potencial gravitatorio. \u00bfQu\u00e9 fuerzas operar\u00edan en el fluido vital?\u00a0 \u00bfcu\u00e1les son los gradientes que mover\u00edan al fluido vital?<\/p>\n<p>Nos dejamos guiar por la intuici\u00f3n. El hombre tiene alma, de ello partimos. El hombre es un sistema extremadamente complejo. En f\u00edsica, la complejidad est\u00e1 asociada a la entrop\u00eda. A menor entrop\u00eda, mayor complejidad. El hombre tiene una entrop\u00eda extremadamente baja. El alma, repartida por el Universo, ser\u00eda atra\u00edda por el gradiente del inverso de la entrop\u00eda, para que el alma tendiera a residir en los sistemas m\u00e1s complejos, siendo los seres vivos y, en particular el hombre, los sistemas m\u00e1s complejos existentes conocidos.<\/p>\n<p>Pero este flujo vital hacia el interior del hombre (o de cualquier ser vivo) no puede ser indefinido, tiene que haber otro flujo vital que lo detenga y que permita llegar a una situaci\u00f3n estacionaria cuando se hayan equilibrado los flujos vitales. Esta fuerza de contenci\u00f3n podr\u00eda estar dado por el gradiente de la misma densidad vital. Ya estamos pues, en principio, capacitados y dispuestos a formalizar estas ideas y plasmarlas en el \u00e1lgebra (tensorial) de la f\u00edsica.<\/p>\n<p>Pues bien, definimos <em>alma <\/em>como la \u201cdensidad vital\u201d del \u201cfluido vital\u201d. La densidad vital existe con un valor que no tiene por qu\u00e9 ser nulo, en cualquier rinc\u00f3n del Universo. Los hombres tienen alma, los animales tienen alma, los planetas tienen alma, todo tiene alma, incluso podemos hablar del alma del Universo. La diferencia es que el alma de un ser vivo es \u201ccuantitativamente\u201d mucho mayor que en el espacio inerte.<\/p>\n<p>Hay que hacer una salvedad un poco t\u00e9cnica. La densidad vital, denotada ya con la letra griega r es masa vital por unidad de volumen, y obedece al gradiente del inverso de la entrop\u00eda espec\u00edfica, que es entrop\u00eda por unidad de volumen. La entrop\u00eda es a la masa vital, como la entrop\u00eda espec\u00edfica lo es a la densidad vital. Hay que distinguir entre lo que pasa en un elemento de volumen en el interior de un volumen y lo que ocurre en todo el volumen.<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n del alma, como existente en todos los rincones del Universo, aunque con mayor concentraci\u00f3n e intensidad en los seres vivos, y especialmente en el hombre, y especialmente, en su cerebro, no es nueva. Puede estar en todos los objetos y lugares del Universo, incluso pudiendo existir un \u201cAnima Mundi\u201d, un alma del Universo. Fue defendida por algunos presocr\u00e1ticos, entre ellos Tales de Mileto (siglo VI antes de Cristo) (\u00bfel fil\u00f3sofo griego m\u00e1s antiguo conocido?), por Plat\u00f3n, en el Timeo (360 antes de Cristo) y, m\u00e1s recientemente por Giordano Bruno, en los albores de la ciencia moderna. Esta concepci\u00f3n se llama \u201chilozo\u00edsmo\u201d de <em>hyl\u00e9 <\/em>(materia) y <em>zo\u00e9<\/em> (vida). As\u00ed pues, esta cosmovisi\u00f3n que aqu\u00ed planteamos se pudiera catalogar como \u201cneo hilozo\u00edsmo\u201d.<\/p>\n<p>La densidad vital es el alma, muy intensa en los vegetales y m\u00e1s en los animales y en el hombre, pero una piedra tiene, en este sentido, tambi\u00e9n alma, aunque cuantitativamente insignificante. El alma \u201cvivifica\u201d a los animales, sin que pretendamos precisar con exactitud qu\u00e9 entendemos por vivificar, sabedores de que todo el mundo lo sabe, aunque no lo sepa definir. Los seres vivos corren, juegan, aman, odian\u2026 y en su caso, el hombre tambi\u00e9n hace poemas, teoremas, teor\u00edas\u2026 teor\u00edas como puede ser esta que est\u00e1 usted leyendo. La densidad vital que permea mi cuerpo me convida a escribir, y la suya, en este caso, a leer.<\/p>\n<p>Establecidas las bases filos\u00f3ficas de esta aprendiz de teor\u00eda, es hora de remangarse y precisarla con ecuaciones que traduzcan las ideas. Es tiempo de \u201cidealizar\u201d para que nuestras ecuaciones sean simples y, aun as\u00ed, respondan a lo m\u00e1s b\u00e1sico de nuestras premisas.<\/p>\n<p>Este trabajo ya est\u00e1 hecho. En una versi\u00f3n cient\u00edfica, fue publicada por Francisco S\u00e1nchez y yo mismo (<em>An astrophysical perspective of life: The growth of complexity, <\/em>Rev. Mex. Astron. Astrophys. 58, 375-385, 2002) y por m\u00ed en una versi\u00f3n de divulgaci\u00f3n-ensayo (<em>Vida: Nuevas ideas desde el punto de vista f\u00edsico, <\/em>Ed. Univ. Granada, 2023). Tambi\u00e9n expuse estas ideas en \u201cFronteras CTR, 3 de octubre de 2022.<\/p>\n<p>En estos trabajos no se mencionaba la palabra <em>alma<\/em>, aunque s\u00ed su versi\u00f3n hidrodin\u00e1mica, la densidad vital. Estos temas han sido tratados tambi\u00e9n en algunas conferencias algunas accesibles en mi p\u00e1gina web.<\/p>\n<p>Esta teor\u00eda, llamada \u201cTeor\u00eda del campo vital\u201d no s\u00f3lo trataba del efecto \u201canim\u00edstico\u201d del campo de la densidad vital, sino, especialmente, en su incidencia en otros campos astrobiol\u00f3gicos como el surgimiento y la evoluci\u00f3n de la vida, la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n entre seres vivos, la informaci\u00f3n como elemento de la realidad y el propio concepto de ser vivo. Tambi\u00e9n se abren nuevas posibilidades para una neo-panspermia.<\/p>\n<p>Una breve nota sobre los t\u00e9rminos f\u00edsicos introducidos. Parece que densidad vital, velocidad vital, campo vital, etc. no son adecuados para una teor\u00eda que se postula como no <em>vitalista. <\/em>En efecto, se pueden prestar a este equ\u00edvoco, por lo que \u00faltimamente empec\u00e9 a utilizar C-density, C-velocity, C-field, etc, pero pudiera parecer que el cambio de nomenclatura implicar\u00eda cambio d conceptos. Nota en la nota: En mi silabario de la ni\u00f1ez, C es la s\u00edlaba ZO, abreviatura de <em>zoo.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>*<em>Eduardo Battaner Profesor Em\u00e9rito Honorario de la Universidad de Granada, Instituto de F\u00edsica Te\u00f3rica y Computacional de Granada<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Eduardo Battaner] \u00bfTiene sentido hablar de \u201calma\u201d en t\u00e9rminos cient\u00edficos? \u00bfC\u00f3mo introducir la palabra \u201calma\u201d en los libros de f\u00edsica? 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