{"id":9278,"date":"2025-09-01T08:00:46","date_gmt":"2025-09-01T06:00:46","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=9278"},"modified":"2025-08-29T09:51:39","modified_gmt":"2025-08-29T07:51:39","slug":"una-hermeneutica-para-el-ciborg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=9278","title":{"rendered":"Una hermen\u00e9utica para el c\u00edborg"},"content":{"rendered":"<p><em>Alfredo Marcos<\/em><\/p>\n<p>Universidad de Valladolid; amarcos@uva.es<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>\n<h3><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>El transhumanismo (TH) querr\u00eda poner en marcha un proceso hacia lo posthumano. Tendr\u00edamos una primera fase <em>b\u00edo<\/em>, tendente a la mejora del cuerpo humano en su salud, longevidad y prestaciones, mediante diversas biotecnolog\u00edas. La segunda fase -llam\u00e9mosle <em>info<\/em>&#8211; apuntar\u00eda ya hacia una simbiosis de nuestro cuerpo biol\u00f3gico con los artefactos digitales procedentes de la inteligencia artificial y de la rob\u00f3tica. En una tercera fase, se podr\u00eda aspirar incluso a una sustituci\u00f3n plena del soporte biol\u00f3gico, siempre sospechoso, por otro aparentemente m\u00e1s fiable<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Y en el l\u00edmite, encontrar\u00edamos ya la desmaterializaci\u00f3n o digitalizaci\u00f3n plena de la mente. Se sue\u00f1a, as\u00ed, con la migraci\u00f3n de las mentes individuales (<em>mind uploading<\/em>)<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, para hacerlas converger, en \u00faltima instancia, hacia una \u00fanica y omnisciente mente c\u00f3smica, en una especie de <em>teog\u00e9nesis<\/em>.<\/p>\n<p>Las primeras fases resultan acordes con la actitud de una sociedad individualista, que valora por encima de todo la autonom\u00eda de cada cual para decidir sobre su cuerpo y su vida. Pero poco a poco van apareciendo las ambiciones m\u00e1s profundas del TH, que superan con mucho el horizonte vivencial del urbanita medio contempor\u00e1neo, para adentrarse en la <em>terra incognita<\/em> de lo posthumano, al margen ya del cuerpo biol\u00f3gico. Aqu\u00ed la cosa empieza a ponerse demasiado dist\u00f3pica, incluso para el gusto del urbanita medio en su versi\u00f3n progresista. Resulta muy iluminadora al respecto la serie brit\u00e1nica <em>Years and Years<\/em> (UK, 2019), que refleja el choque generacional en cuanto a las antropotecnias m\u00e1s radicales. Pero hay que estar preparados para emociones aun m\u00e1s fuertes. A nadie deber\u00eda sorprender que, al final, acaben entrando en juego tambi\u00e9n las enso\u00f1aciones de car\u00e1cter cosmol\u00f3gico -y hasta teol\u00f3gico- que han servido siempre de inspiraci\u00f3n a las ideolog\u00edas que proponen sobrepasar lo humano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>\n<h3><strong>El complejo ACT (arte, ciencia y t\u00e9cnica)<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>El TH depende, pues, de una diversidad de conexiones culturales. Busca conectarse de modo especialmente intenso con la ciencia y con la tecnolog\u00eda. Sin embargo, muchas de sus expresiones se sit\u00faan en territorios que calificar\u00edamos de art\u00edsticos. Al igual que las nanotecnolog\u00edas sugieren la posibilidad de una escultura molecular, del mismo modo que las biotecnolog\u00edas invitan a pensar inmediatamente en el bioarte, as\u00ed las antropotecnias remiten a la posibilidad de una especie de auto-dise\u00f1o no carente de connotaciones est\u00e9ticas.<\/p>\n<p>N\u00f3tense ahora las relaciones que el TH mantiene con la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, las apelaciones que hace al conocimiento cient\u00edfico, as\u00ed como la inspiraci\u00f3n que ha podido proporcionar a la creaci\u00f3n art\u00edstica en campos muy diversos, como el cine, la literatura, las artes esc\u00e9nicas, las <em>performances<\/em>&#8230;<\/p>\n<p>Si queremos entender, pues, la posici\u00f3n cultural del TH, tendremos que situarlo dentro de este nuevo de tejido de convergencia ACT. En el momento en el que alguien propugna la intervenci\u00f3n tecnocient\u00edfica profunda sobre el propio ser humano, se embarca en una tarea po\u00e9tica. Dicho de otro modo, quiz\u00e1 la mirada m\u00e1s perspicaz sobre el TH sea aquella que adopta el punto de vista de la cr\u00edtica de arte. Tratemos, en lo que sigue, de profundizar en esta sugerencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>\n<h3><strong>Una hermen\u00e9utica para el c\u00edborg<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Da la impresi\u00f3n de que el objetivo de los transhumanistas es influir sobre las pol\u00edticas, sobre la configuraci\u00f3n social y antropol\u00f3gica. Para ello, hacen apelaci\u00f3n a los posibles desarrollos tecnocient\u00edficos futuros. Pero se trata solo de una primera impresi\u00f3n. El futuro al que apela el TH ya es, en buena medida, pasado. Desde los primeros textos de Julian Huxley han transcurrido m\u00e1s de cien a\u00f1os. Esfandiari se hac\u00eda llamar FM 2030. Y este a\u00f1o 2030 no es ya futuro remoto, sino que, por as\u00ed decirlo, est\u00e1 al caer. La fundaci\u00f3n del <em>Instituto Extropiano<\/em>, as\u00ed como la de la <em>World Transhumanist Association<\/em> (hoy <em>Humanity+<\/em>), datan del siglo pasado. Todo esto significa que podemos empezar ya a hacer balance.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha sucedido desde los tiempos de Huxley? Ha crecido notablemente la poblaci\u00f3n humana mundial siguiendo, en su inmens\u00edsima mayor\u00eda, el m\u00e9todo cl\u00e1sico de reproducci\u00f3n de los mam\u00edferos. Nuestra esperanza media de vida ha mejorado, gracias sobre todo al desarrollo econ\u00f3mico y a los cuidados perinatales. Ello no quiere decir que los seres humanos mueran hoy a los doscientos a\u00f1os, sino que son menos los ni\u00f1os que mueren antes de cumplir los cinco a\u00f1os y que disponemos de mejor alimentaci\u00f3n, higiene y cuidados m\u00e9dicos que hace un siglo. Sin embargo, el horizonte extremo de una vida humana sigue estando, como ha estado siempre, en el entorno de los ciento veinte a\u00f1os. La mayor parte de los humanos, hasta donde se puede intuir, aspiran a una vida m\u00e1s propiamente humana, en compa\u00f1\u00eda de familia y amigos, en un ambiente natural saludable, con acceso a comida, agua, cobijo y alguna que otra comodidad a\u00f1adida, dentro de entidades pol\u00edticas seguras y justas. En cambio, no parece muy com\u00fan ni muy vehemente el anhelo de una vida transhumana o posthumana. Seguimos teniendo problemas bien reales y acuciantes, pero se refieren al logro de una vida propiamente humana para todos, al respeto debido a todas y cada una de las personas que formamos la familia humana.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el regreso de los crio-conservados no se ha producido. Ni siquiera se ha intentado descongelar a uno de ellos, a pesar de que la t\u00e9cnica comenz\u00f3 a emplearse hace m\u00e1s de medio siglo y de que los avances de la medicina han sido apabullantes en estas \u00faltimas d\u00e9cadas. Tampoco hemos conseguido la autonom\u00eda de ninguna neocolonia extraterrestre. Ni siquiera hemos huido a otro planeta, aunque fuera manteniendo el cord\u00f3n umbilical con la Tierra. No se han visto multitudes agolpadas a la puerta de los transportes a Marte. S\u00ed, en cambio, al pie de los aviones que despegan de Kabul, o de los cayucos que zarpan de Senegal.<\/p>\n<p>Por otro lado, la mente c\u00f3smica no ha aparecido aun. Es m\u00e1s, ya hemos sido testigos de los asombrosos logros ling\u00fc\u00edsticos del programa <em>ChatGPT<\/em> y de otros sistemas an\u00e1logos, que no entienden absolutamente nada, ni poseen conciencia, ni han intentado tomar el mando de la nave. En 1968 se estren\u00f3 <em>2001, Odisea en el espacio<\/em>. Sigue siendo una gloriosa pieza cl\u00e1sica, pero <em>su<\/em> futuro 2001 es, para nosotros, pasado, muy pasado: y ni rastro de nada parecido a <em>Hal 9000<\/em>.<\/p>\n<p>Si interpretamos la actividad del TH como la de un cl\u00e1sico <em>think tank<\/em>, habr\u00eda que reconocer que ha resultado un fiasco. Pero quiz\u00e1, aplicando el principio de caridad hermen\u00e9utica<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>, podamos rescatar un valor cultural genuino en este tipo de ideolog\u00eda. Lo mejor que podemos hacer por ella es ponerla en el marco del activismo performativo. Todo el movimiento transhumanista podr\u00eda ser le\u00eddo como una gran <em>performance<\/em>, constituida por diversas acciones m\u00e1s espec\u00edficas. Dicho de modo simb\u00f3lico, el nicho cultural del TH no es el laboratorio de f\u00edsica o de biolog\u00eda, ni el centro de rob\u00f3tica avanzada, ni la Estaci\u00f3n Espacial Internacional, no es del departamento de ciencias sociales, ni el de antropolog\u00eda, no es la ONU ni el parlamento local, como tampoco ha de serlo la Unesco. Su nicho cultural es el museo de arte contempor\u00e1neo, la galer\u00eda de moda, la estanter\u00eda de ficci\u00f3n, el <em>bestseller <\/em>y el <em>show business<\/em>, el plat\u00f3, la tarima <em>Ted Talk<\/em> y las secciones futurosc\u00f3picas en medios y redes.<\/p>\n<p>Nada hay de extravagante en la propuesta hermen\u00e9utica que formulo. Esta clave interpretativa se nos revela con solo leer a Natasha Vita-More, una de las personas que lidera el actual transhumanismo: \u201cThis future body prototype \u2013podemos leer en su sitio web- was motivated by forming new relationships between design, science and technology\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. El centro de gravedad es, aqu\u00ed, el dise\u00f1o, la ambici\u00f3n est\u00e9tica, la creatividad art\u00edstica. Mi interpretaci\u00f3n: Natasha Vita-More es una (auto)dise\u00f1adora que se inspira, para hacer su trabajo art\u00edstico, en algunos avances de la ciencia y de la tecnolog\u00eda, as\u00ed como en la ficci\u00f3n futurista sobre la vida humana. Es todo, y no es poco. \u00bfSus productos valen o no la pena? Esta es una cuesti\u00f3n apropiada para la cr\u00edtica de arte.<\/p>\n<p>Podemos vislumbrar el rendimiento de esta clave hermen\u00e9utica aplic\u00e1ndola, por ejemplo, al universo c\u00edborg. Recordemos el caso de Neil Harbisson, quien porta sobre s\u00ed un transductor que transforma diferencias crom\u00e1ticas de la luz en diferencia tonales del sonido. El primer objetivo de este aparato tiene un car\u00e1cter terap\u00e9utico, pues permite al usuario compensar sus dificultades para la discriminaci\u00f3n crom\u00e1tica. Pero, a partir de ah\u00ed, Harbisson ha logrado una <em>performance<\/em> que consiste en la exploraci\u00f3n art\u00edstica de las funcionalidades del artefacto. Logra, al mismo tiempo, atenci\u00f3n medi\u00e1tica gracias a la llamativa declaraci\u00f3n de que la pr\u00f3tesis sensorial le ha convertido en un c\u00edborg. Mi interpretaci\u00f3n: no estamos ante un c\u00edborg, sino ante un artista, en concreto, ante un <em>performer<\/em>. Se declara c\u00edborg con la misma legitimidad con la que Salvador Dal\u00ed situaba el centro del mundo en la estaci\u00f3n de Perpi\u00f1\u00e1n. Con afirmaciones de este tenor conformaba Dal\u00ed un carism\u00e1tico personaje p\u00fablico y promov\u00eda el inter\u00e9s por su genial obra pict\u00f3rica. \u00bfEs genial la <em>performance<\/em> de Harbisson? No lo s\u00e9. La cr\u00edtica de arte tendr\u00e1 que pronunciarse.<\/p>\n<p>Algo an\u00e1logo podr\u00edamos decir respecto de otras personas que se reclaman c\u00edborgs. Es el caso de la artista Moon Ribas, que cuenta con sensores s\u00edsmicos conectados a su cuerpo. Tambi\u00e9n el de Manel de Aguas, quien se ha hecho instalar unas aletas que le proporcionan informaci\u00f3n meteorol\u00f3gica. Son artistas que act\u00faan sobre su propio cuerpo para producir una <em>performance<\/em>. Algo similar sucede, por ejemplo, en el <em>body painting<\/em>. Los medios que emplean son obtenidos a partir de instrumentos tecnol\u00f3gicos. Nada tiene esto que ver con ning\u00fan tr\u00e1nsito hacia una condici\u00f3n posthumana, sino con la construcci\u00f3n performativa de personalidades que generan inter\u00e9s p\u00fablico. De nuevo: est\u00e1n tan lejos del c\u00edborg, como Perpi\u00f1\u00e1n del centro del universo. Y, por cierto, tanto sentido tiene el t\u00e9rmino \u201cc\u00edborg\u201d como la expresi\u00f3n \u201ccentro del universo\u201d. Este g\u00e9nero de <em>performances<\/em> suscitan un interrogante: \u00bfestamos ante un tipo de arte valioso? Preguntemos a la cr\u00edtica de arte.<\/p>\n<p>Un argumento de peso a favor de la hermen\u00e9utica que propongo lo encontramos en la profusa interacci\u00f3n entre el TH y las m\u00e1s diversas modalidades art\u00edsticas<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Curiosamente \u2013o no tanto- la propuesta transhumanista de Julian Huxley es contempor\u00e1nea de la distop\u00eda cl\u00e1sica, <em>Un mundo feliz<\/em> (<em>A Brave New World<\/em>), ingeniada por su hermano Aldous Huxley. A partir de ah\u00ed, la tradici\u00f3n transhumanista ha inspirado numeros\u00edsimas obras de arte, muchas de ellas formuladas en tono cr\u00edtico para con el proyecto de tecno-transformaci\u00f3n del ser humano. Autores, como Isaac Asimov o Arthur C. Clarke, por citar solo dos de entre los m\u00e1s se\u00f1eros, han explorado con maestr\u00eda este fil\u00f3n novel\u00edstico. Otros g\u00e9neros literarios, como la poes\u00eda, se han interesado por los horizontes tecno-futuristas y por la consiguiente mutaci\u00f3n de lo humano<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. El comic, en sus distintas variantes, desde los \u00e1lbumes de superh\u00e9roes al estilo Marvel, hasta el manga y el anime, ha constituido un foro habitual de exploraci\u00f3n de universos transhumanistas. Sirvan como ilustraci\u00f3n los t\u00edtulos <em>Ghost in the Shell<\/em> y <em>Evangelion<\/em>.<\/p>\n<p>Por supuesto, el aroma del TH se percibe en un buen n\u00famero de obras cinematogr\u00e1ficas: desde la elegant\u00edsima <em>Gattaca<\/em>, hasta filmes ya legendarios como <em>2001. Odisea en el espacio<\/em>, <em>Matrix<\/em> o <em>Blade Runner<\/em>, pasando por otros de diversa val\u00eda, como <em>Avatar<\/em>, <em>Downsizing<\/em>, <em>The island<\/em> y un largo etc\u00e9tera. Lo mismo ocurre en el mundo de las series televisivas, con piezas como <em>Black Mirror<\/em>, <em>Years and Years<\/em> o <em>H+ the digital Series<\/em>, entre otras muchas. Aun dentro de lo audiovisual, no podemos olvidar la presencia de videojuegos que se desarrollan en mundos abiertamente transhumanos. Es el caso de la saga <em>Deus-Ex<\/em> o del universo<em> Cyberpunk<\/em><em>\u00a02077<\/em>. Tampoco las artes esc\u00e9nicas son ajenas al influjo transhumanista. Podemos detectarlo, por ejemplo, en distintos proyectos de danza interactiva con robots, como <em>ABB Robotics &#8211; Dancing with Robots<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, o el espect\u00e1culo coreogr\u00e1fico <em>Huang Yi &amp; Kuka<\/em><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. En las artes pl\u00e1sticas encontramos, asimismo, casos de inspiraci\u00f3n en horizontes antropot\u00e9cnicos, como el de la escultura de Filip Custic. De hecho, las antropotecnias est\u00e1n m\u00e1s que presentes en el arte experimental, ya dif\u00edcilmente analizable por g\u00e9neros. Por ejemplo, la iniciativa <em>No One is an Island<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> se desarrolla en torno a una pieza central din\u00e1mica, de car\u00e1cter escult\u00f3rico, e incluye componentes rob\u00f3ticos en coreograf\u00eda interactiva con seres humanos, paisajes sonoros, as\u00ed como alusiones a los dibujos de luz de Pablo Picasso. Hasta la arquitectura, al menos en el plano te\u00f3rico, contempla la necesidad de nuevos espacios de habitaci\u00f3n para seres humanos transformados<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>\n<h3><strong>La pregunta antropol\u00f3gica<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>La negaci\u00f3n de nuestra propia naturaleza nos condenar\u00eda a la indiferencia. Pero esta constataci\u00f3n no hace aun completamente in\u00fatil la moda transhumanista. Interpretada en su conjunto como acto art\u00edstico, como <em>performance<\/em>, puede aportarnos algo valioso. En general, toda obra de arte constituye una exploraci\u00f3n de espacios de posibilidad. El teatro, el cine, la novela\u2026, nos muestran configuraciones posibles de la peripecia vital humana. El \u201cenga\u00f1o\u201d que hay en estas artes no consiste en hacer pasar por verdadero lo que es falso, sino en mostrarnos como actual lo que es meramente posible. Ponen ante nuestra vista, como en acto, algunas de la posibilidades de la vida humana y nos las dan a conocer. As\u00ed entendida, la <em>performance<\/em> transhumanista nos ense\u00f1a qu\u00e9 podr\u00eda ser de nosotros si nos auto infligi\u00e9semos sin criterio las posibles antropotecnias. Y el paisaje que aparece suele resultar m\u00e1s bien dist\u00f3pico.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, la mera pretensi\u00f3n de reemplazar al ser humano por un ente posthumano, nos impulsa a valorar de inmediato nuestra naturaleza humana com\u00fan, nos muestra la urgencia \u00e9tico\/pol\u00edtica de su cuidadosa preservaci\u00f3n. De este modo, el TH retiene una cierta utilidad y un valor cultural. Cumple la cl\u00e1sica funci\u00f3n cat\u00e1rtica del arte. Como <em>performance<\/em>, manifiesta algo crucial que podr\u00edamos expresar con Kierkegaard: aprendemos a contentarnos con ser humanos, \u201cy no es que con ello hablemos de manera empeque\u00f1ecedora, al rev\u00e9s, afirmamos lo supremo\u201d<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>\n<h3><strong> Conclusiones: el tiempo de las personas<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>La (ex)moda transhumanista ha podido resultar inspiradora en muchos sentidos. Aun as\u00ed, su car\u00e1cter de moda cultural deber\u00eda invitarnos a todos a mirar <em>a trav\u00e9s<\/em> de la misma, con ayuda del prisma hermen\u00e9utico sugerido, con m\u00e1s profundidad, hacia fuentes de inspiraci\u00f3n m\u00e1s potentes y capaces de generar din\u00e1micas culturales m\u00e1s robustas. Entre estas posibles fuentes, destaca la dignidad propia de nuestra com\u00fan naturaleza humana, as\u00ed como a una vivencia del tiempo menos apresurada, m\u00e1s contemplativa, menos futurista, m\u00e1s centrada en la riqueza y densidad del presente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>* Resumido del art\u00edculo:\u00a0<strong>Marcos, A.\u00a0<\/strong>(2025). \u201cTranshumanismo y cultura. Una hermen\u00e9utica para el c\u00edborg\u201d.\u00a0<em>Anuario de AC\/E de Cultura Digital 2024<\/em>, pp. 10-27. <a href=\"https:\/\/www.accioncultural.es\/es\/anuario2024-ebook\">https:\/\/www.accioncultural.es\/es\/anuario2024-ebook<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. Sara Lumbreras, <em>Respuestas al transhumanismo: cuerpo, autenticidad y sentido<\/em>, Digital Reasons, Madrid, 2019.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cf. Mariano Asla, Yo, mi cerebro y mi otro yo (digital): muerte e inmortalidad humanas en el horizonte de la transferencia menta\u201d, <em>Investigaci\u00f3n y Ciencia<\/em>, 506: 90-91, 2018.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> El\u00a0principio ling\u00fc\u00edstico de caridad\u00a0aconseja que se intente interpretar las declaraciones del interlocutor como racionales, hasta donde ser\u00e1 posible.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <a href=\"https:\/\/natashavita-more.com\/innovations\/\">https:\/\/natashavita-more.com\/innovations\/<\/a>. Consultado el 09\/01\/2024.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Dejo aqu\u00ed al margen la reflexi\u00f3n sobre una posible mecanizaci\u00f3n de la creatividad art\u00edstica. Es una reflexi\u00f3n hoy d\u00eda muy necesaria, pero nos llevar\u00eda demasiado lejos del tema de este art\u00edculo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Sobre poes\u00eda de inspiraci\u00f3n transhumanismta Cf. <a href=\"https:\/\/www.poetrysoup.com\/poems\/best\/transhumanism\">https:\/\/www.poetrysoup.com\/poems\/best\/transhumanism<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Meh2NTdaK-k\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Meh2NTdaK-k<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> <a href=\"https:\/\/youtu.be\/Yye7EgKSHyM\">https:\/\/youtu.be\/Yye7EgKSHyM<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <a href=\"https:\/\/bmwgroupculture.com\/no-one-is-an-island?partner=HslhhV81ND\">https:\/\/bmwgroupculture.com\/no-one-is-an-island?partner=HslhhV81ND<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Josep Munta\u00f1ola, Arquitectura y trasnhumanismo, <em>Arquitectonics<\/em>, 2001, pp. 49-57.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> S\u00f8ren Kierkegaard,<em> Los lirios del campo<\/em>, Guadarrama, Madrid, 1963, pp. 51.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alfredo Marcos Universidad de Valladolid; amarcos@uva.es &nbsp; Introducci\u00f3n El transhumanismo (TH) querr\u00eda poner en marcha un proceso hacia lo posthumano. Tendr\u00edamos una primera fase b\u00edo, tendente a la mejora del cuerpo humano en su salud, longevidad y prestaciones, mediante diversas biotecnolog\u00edas. La segunda fase -llam\u00e9mosle info&#8211; apuntar\u00eda ya hacia una simbiosis de nuestro cuerpo biol\u00f3gico &#8230; <a title=\"Una hermen\u00e9utica para el c\u00edborg\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=9278\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Una hermen\u00e9utica para el c\u00edborg\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":9281,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[298,1961,669,595,1958,314,912,250],"class_list":["post-9278","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","tag-arte","tag-ciborg","tag-ciencia","tag-hermeneutica","tag-performance","tag-posthumanismo","tag-tecnica","tag-transhumanismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9278","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9278"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9278\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9290,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9278\/revisions\/9290"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9281"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9278"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9278"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9278"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}