{"id":9010,"date":"2025-03-17T08:00:23","date_gmt":"2025-03-17T07:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=9010"},"modified":"2025-03-18T13:03:29","modified_gmt":"2025-03-18T12:03:29","slug":"tecnologia-y-humanismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=9010","title":{"rendered":"Tecnolog\u00eda y humanismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>[Carlos Blanco<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]]<\/a><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>\n<h3><em>Naturaleza, tecnolog\u00eda y cultura<\/em><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Los seres humanos no nos limitamos a adaptarnos a la naturaleza, sino que adaptamos la naturaleza a nuestros fines. En este sentido, no es osado sostener que los seres humanos creamos una segunda naturaleza, una ruptura con el equilibrio establecido por la propia naturaleza, para erigir un mundo dentro del mundo natural: la cultura. Los equilibrios estipulados por la naturaleza son siempre inestables. Los ecosistemas no cesan de cambiar, aunque lo hagan lentamente. Sin embargo, son las grandes presiones ambientales las que condicionan significativamente la evoluci\u00f3n de las especies, como cambios clim\u00e1ticos intensos, meteoritos, derivas continentales\u2026 Mediante la cultura, los seres humanos logramos sustraernos t\u00edmidamente a esa cadena de equilibrios que escapan a nuestro control. Constituimos una nueva l\u00ednea causal, en paralelo a la de la naturaleza, en la que rompemos los equilibrios naturales y desplegamos un mundo dentro del mundo, sometido a las leyes del mundo natural pero susceptible de implantar nuevas leyes. Trascendemos la naturaleza para concedernos ese mundo que la naturaleza no nos da; un mundo acorde a nuestros fines, donde m\u00e1s all\u00e1 de las necesidades biol\u00f3gicas configuramos nuevas necesidades, que han de ser oportunamente satisfechas.<\/p>\n<p>En este mecanismo de adaptaci\u00f3n de la naturaleza a nuestros fines juega un papel clave la tecnolog\u00eda. La tecnolog\u00eda es una de las manifestaciones m\u00e1s importantes de la cultura humana, de nuestra capacidad de a\u00f1adir algo a la naturaleza, m\u00e1s all\u00e1 de lo que los genes estipulan. La tecnolog\u00eda es una prolongaci\u00f3n de nuestra propia naturaleza, una extensi\u00f3n de nuestras facultades, un \u00f3rgano yuxtapuesto a otros \u00f3rganos, producido y controlado por nuestra inteligencia. \u00bfQu\u00e9 mayor aliado para la humanidad, as\u00ed pues? \u00bfNo es la tecnolog\u00eda nuestra creaci\u00f3n m\u00e1s fecunda, junto con la ciencia y el arte? \u00bfNo nos permite realizar sue\u00f1os, satisfacer necesidades, expandir el horizonte de lo posible, mitigar la dureza de la vida y conquistar dimensiones de la acci\u00f3n y del pensamiento con las que ni siquiera habr\u00edamos so\u00f1ado? Dominar la naturaleza mediante la tecnolog\u00eda nos hace libres frente a las determinaciones de la propia naturaleza; aunque nuestro control, el nuevo equilibrio que los seres humanos nos afanamos en establecer, sea siempre precario, gracias a la tecnolog\u00eda podemos trascender los l\u00edmites impuestos por la biolog\u00eda.<\/p>\n<p>Por s\u00ed sola, la tecnolog\u00eda no nos hace libres, ni sabios, ni conscientes. La tecnolog\u00eda sin ideas es como un poder sin orientaci\u00f3n, o como un medio sin fin, como un cuerpo sin esp\u00edritu. La tecnolog\u00eda sin valores es ciega, es un poder desbordante que no conduce a ning\u00fan puerto, y que, dejada a s\u00ed misma, puede sucumbir al potencial destructivo que todo invento, toda posibilidad, toda creaci\u00f3n, conlleva como bifurcaci\u00f3n inexorable. Conocida es la cita de Rabelais: \u201c<em>Ciencia sin conciencia es la ruina del alma<\/em>\u201d. La tecnolog\u00eda brota de una comprensi\u00f3n de los procesos naturales, y aunque no siempre ha nacido de un desarrollo cient\u00edfico previo, en los \u00faltimos siglos suele consistir en una aplicaci\u00f3n de conocimientos puros de las ciencias naturales.<\/p>\n<p>Ninguna expresi\u00f3n del progreso tecnol\u00f3gico hacia mayores cotas de poder y eficiencia ha estado exenta de contradicciones. Ya desde que aprendimos a manejar el fuego, o desde que inventamos la rueda con eje, o desde que comenzamos a forjar metales, \u00bfcu\u00e1ntos incendios, cu\u00e1ntos carros, cu\u00e1ntas espadas\u2026, no han segado la vida de innumerables hombres y mujeres? Probablemente, sin la tecnolog\u00eda la violencia se habr\u00eda canalizado de otras maneras. Frente al mito del buen salvaje, probablemente debamos aceptar que la naturaleza humana no es ni buena ni mala, sino ambivalente, y que en muchos individuos existe una clara propensi\u00f3n al ego\u00edsmo y a la agresividad, que la cultura mitiga, pero no anula. No obstante, la dimensi\u00f3n destructiva que puede alcanzar el progreso tecnol\u00f3gico es desgarradora. Incluso en las \u00faltimas d\u00e9cadas podemos alterar los ecosistemas y provocar una extinci\u00f3n masiva de especies.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>\n<h3><em>La tecnolog\u00eda es un medio, no un fin<\/em><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>La tecnolog\u00eda es una herramienta de la cultura al servicio del ser humano. Tan err\u00f3neo como mistificarla es demonizarla. El tecnooptimismo ignora los l\u00edmites de la tecnolog\u00eda, el hecho de que la tecnolog\u00eda sin valores es un poder ciego; la tecnofobia condena a la humanidad a equilibrios naturales o hist\u00f3ricos, y corta las alas a nuestro leg\u00edtimo anhelo de avanzar, de desarrollarnos, de crecer y elevarnos a nuevas posibilidades, para no ser esclavos de la naturaleza. Tendemos a mistificar lo que no comprendemos. A causa de un exceso de especializaci\u00f3n mitificamos ciertas tecnolog\u00edas y les atribuimos un poder del que carecen. En un mundo donde primera la b\u00fasqueda de eficiencia, la competencia y la especializaci\u00f3n parecen las \u00fanicas estrategias v\u00e1lidas para progresar. Aun as\u00ed, no es cierto que s\u00f3lo exista un motor de desarrollo. Junto con una visi\u00f3n anal\u00edtica, especializada, reduccionista, que divide para vencer la complejidad, es necesaria una perspectiva m\u00e1s hol\u00edstica e integradora, una visi\u00f3n de conjunto de cariz human\u00edstico que no se olvide de contextualizar la tecnolog\u00eda como una herramienta de la cultura al servicio del ser humano, como un medio en busca de fines que nuestra conciencia ha de determinar. Por tanto, lo que necesitamos es elevar la conciencia, ampliarla, enriquecerla, mediante el conocimiento y, m\u00e1s a\u00fan, mediante una sabidur\u00eda \u00e9tica que no se encuentra s\u00f3lo en la tradici\u00f3n occidental, sino que exige tambi\u00e9n mirar a Oriente. No tengamos miedo a innovar en el plano \u00e9tico y filos\u00f3fico. Pensar requiere experimentar, para luego cribar las posibilidades negativas, pero sin temor a explorar nuevas opciones. Puede que necesitemos, de hecho, una <em>nueva sabidur\u00eda<\/em>, superior a la sabidur\u00eda cl\u00e1sica, a la judeocristiana y a la ilustrada. Aqu\u00ed resplandece el vigor de las humanidades, que nos ayudan a ver lo humano m\u00e1s all\u00e1 de sus realizaciones particulares, a intuir lo universal m\u00e1s all\u00e1 de lo concreto, a buscar el valor no como mera utilidad material, sino como prop\u00f3sito y sentido para una vida que merezca llamarse humana. Pues para ser libres es necesario reflexionar sobre el fin, sobre el valor, sobre el prop\u00f3sito; de lo contrario, caemos presos de inercias y de decisiones ajenas a nuestra voluntad.<\/p>\n<p>No todo vale. No todo lo que puede hacerse debe hacerse. El medio no se convierte autom\u00e1ticamente en fin, por lo que un medio ventajoso no garantiza un bien moral, digno de lo que somos y de lo que podemos ser. La \u00e9tica es signo de nuestra humanidad. No nos limitamos a actuar, sino que reflexionamos sobre el sentido de nuestras acciones y tomamos conciencia del polo negativo al que pueden encaminarse. El fin del desarrollo humano no puede ser otro que nuestra libertad. Conocemos para entender el universo, y al hacerlo adquirimos mayores niveles de libertad, porque el conocimiento nos ofrece herramientas para navegar por las incertidumbres y complejidades del mundo. Avanzamos materialmente para ser m\u00e1s libres, m\u00e1s humanos; para ensanchar el horizonte de lo posible. La tecnolog\u00eda es un medio para la libertad, no un fin en s\u00ed misma. Puede permitir realizar el ideal humano, o puede frustrarlo. No podemos tolerar que exista una asimetr\u00eda profunda entre nuestra capacidad de innovar y la falta de reflexi\u00f3n en torno a las consecuencias de nuestras acciones. Los seres humanos no s\u00f3lo hemos desarrollado tecnolog\u00eda: tambi\u00e9n hemos contemplado \u2014y creado\u2014 valores, sistemas \u00e9ticos, <em>ideas<\/em> que nos orientan por el vol\u00e1til mundo, como m\u00e1stiles a los que aferrarse ante los cantos de sirena de un poder ciego.<\/p>\n<p>El progreso tecnol\u00f3gico de los \u00faltimos tiempos es asombroso. \u00bfQu\u00e9 se nos resiste a los seres humanos? Incluso so\u00f1amos con colonizar Marte para convertirnos en una especie multiplanetaria, como pretende Elon Musk. Hace cien a\u00f1os, \u00bfqui\u00e9n habr\u00eda presagiado todos estos desarrollos, que fascinan y aterran al mismo tiempo? Deslumbrantes, \u00bfy si queman nuestras alas? \u00bfY si nuestro destino es el de \u00cdcaro, quien quiso acercarse tanto al Sol que acab\u00f3 abrasado por una fuerza que no pod\u00eda controlar? \u00bfCu\u00e1l es el l\u00edmite de la innovaci\u00f3n humana? \u00bfPodemos a\u00fan controlar el proceso? \u00bfHasta d\u00f3nde lleva el poder humano?<\/p>\n<p>No hay mayor desaf\u00edo que conocerse; en nuestro tiempo, no hay mayor desaf\u00edo que pensar lo humano y sus posibilidades, a tenor de un incremento tan extraordinario de nuestra capacidad de transformar el mundo y de a\u00f1adir valor. Desde la extensi\u00f3n del acceso a Internet a finales del pasado siglo, el mundo ha cambiado mucho. Internet puede considerarse una nueva imprenta, que permite difundir de modo asombroso las ideas. En este sentido, ha propiciado una notable democratizaci\u00f3n de la producci\u00f3n de opiniones, de pensamiento. Ha contribuido a la desintermediaci\u00f3n entre los productores y los consumidores de ideas, y ha permitido que todo consumidor se convierta en un productor natural de opini\u00f3n. Ha derribado antiguos monopolios en la generaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de ideas, pero ha desatado nuevos peligros asociados a la extensi\u00f3n de la libre comunicaci\u00f3n de ideas<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Muchos temen las consecuencias de este proceso, sobre todo porque algunas plataformas no han hecho sino adoptar una filosof\u00eda conductista, que consiste en abrumar con est\u00edmulos a los usuarios para desencadenar respuestas casi automatizadas, absorbido el individuo por una mec\u00e1nica que no controla, reh\u00e9n de las operaciones m\u00e1s b\u00e1sicas de nuestro sistema nervioso. Nada m\u00e1s lejano a la b\u00fasqueda de la libertad como fin que este proceso de anulaci\u00f3n de la subjetividad que acontece con determinadas herramientas digitales. Para ser amos y no esclavos de la tecnolog\u00eda, hemos de recuperar una reflexi\u00f3n profunda sobre los fines de la vida humana, sobre las fuentes de sentido y felicidad, sobre lo que realmente tiene valor y lo que nos eleva, como especie y como individuos. La tecnolog\u00eda no se identifica autom\u00e1ticamente con el bien. De nuevo, es un medio, no un fin que pueda equipararse a un aut\u00e9ntico bien moral; si no sirve a nuestros prop\u00f3sitos o se convierte en un peligro existencial, debemos detenerla. La tecnolog\u00eda es un instrumento de humanizaci\u00f3n, incluso de sobrehumanizaci\u00f3n, pues nos libera de tareas mec\u00e1nicas; si nos deshumaniza, si nos resta posibilidades, si se adue\u00f1a de nosotros, no contribuye a su meta genuina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>\n<h3><em>S\u00edntesis: la tecnolog\u00eda como aliada de la humanidad<\/em><\/h3>\n<\/li>\n<\/ol>\n<p>Como s\u00edntesis, creo que la tecnolog\u00eda es la gran aliada de la humanidad, pero que ella sola no es suficiente para liberarnos. Puede abocarnos a nuevas formas de esclavitud, de automatismo conductual, donde perdamos la capacidad de decir \u201cno\u201d y de afirmar nuestra individualidad y nuestra humanidad. En los \u00faltimos a\u00f1os, la perspectiva de una tecnolog\u00eda apta para hackear nuestros cerebros resulta pavorosa. As\u00ed como un conocimiento cada vez m\u00e1s profundo de la gen\u00e9tica abri\u00f3 la posibilidad de clonar individuos, lo que suscit\u00f3 un profundo debate bio\u00e9tico, creo que el desarrollo de la neurotecnolog\u00eda exige una reflexi\u00f3n compartida sobre los neuroderechos. No se trata de detener la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, nuestra consustancial inclinaci\u00f3n a crear, a explorar y a descubrir, sino de encauzarla sabiamente, para cribar las posibilidades destructivas que inexorablemente surgen, e insuflarle un esp\u00edritu digno de los seres humanos. Parece inevitable que los humanos avancemos dial\u00e9cticamente, mediante la configuraci\u00f3n de nuevos equilibrios, de nuevas s\u00edntesis, en las que la tesis y la ant\u00edtesis han sido reconciliadas, precisamente gracias a eliminar los aspectos negativos que esa misma tesis plantea, a fin de superar sus limitaciones, en un proceso indefinido que se proyecta virtualmente al infinito. Hegel lo vislumbr\u00f3 sabiamente; de lo que no estoy seguro es de la existencia de una suprema s\u00edntesis, de un bien absoluto, de un equilibrio pleno e irreformable.<\/p>\n<p>La inteligencia artificial constituye un horizonte fascinante para la humanidad<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Podemos fusionarnos con las m\u00e1quinas e incrementar nuestras posibilidades de pensar y actuar. Podemos resolver problemas que nos costar\u00edan siglos solventar. El desarrollo de AlphaFold, capaz de predecir la estructura tridimensional de las prote\u00ednas a partir de la secuencia de amino\u00e1cidos, representa una prueba v\u00edvida de c\u00f3mo la inteligencia artificial puede ayudar a la ciencia a expandir admirablemente el radio de sus investigaciones. Es una cuesti\u00f3n de c\u00e1lculo, y una m\u00e1quina siempre lo har\u00e1 mejor que nosotros, porque se trata de una operaci\u00f3n mec\u00e1nica, algortimizable, reducible a un conjunto de premisas y de reglas de inferencia. De hecho, dejemos las tareas mec\u00e1nicas y repetitivas a las m\u00e1quinas y dediqu\u00e9monos a lo que nos hace verdaderamente humanos. \u00bfY en qu\u00e9 consiste lo que en verdad nos hace humanos? No tanto en la inteligencia como en la creatividad, que es la cima de la inteligencia: es una inteligencia que imagina, que avanza, que trasciende y forja.<\/p>\n<p>Por el momento asistimos a una explosi\u00f3n de inteligencia, no de creatividad. Sigue siendo humano el abstraer, el relacionar\u2026, para innovar, para imaginar, para franquear l\u00edmites y pensar lo que a\u00fan no ha sido pensado. Los seres humanos no nos centramos en un solo problema o interrogante: divagamos, conectamos, imaginamos\u2026 \u00bfLo har\u00e1 una m\u00e1quina? Por qu\u00e9 no\u2026<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Profesor titular de filosof\u00eda, Universidad Pontificia Comillas (Madrid), director de la revista <em>Pensamiento<\/em> y miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes de Salzburgo. Autor de, entre otros libros, <em>Conciencia y mismidad. <\/em>P\u00e1gina web: www.carlosblanco.es<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> No estoy de acuerdo con la tesis de Pettit y el supuesto \u201cpar\u00e9ntesis Gutenberg\u201d. La imprenta es la continuaci\u00f3n l\u00f3gica de la escritura; es una difusi\u00f3n del esp\u00edritu y de la materia de la escritura. Estamos ante un mismo soporte (el papel, que ya hab\u00eda sustituido al papiro y al pergamino en Occidente) multiplicado casi sin l\u00edmite. Internet es la nueva imprenta. Implica multiplicar a\u00fan m\u00e1s ese contenido, incluso mediante lo visual. Nos situamos en la misma l\u00f3gica de registrar la actividad oral humana, la palabra, en un lenguaje natural o en un c\u00f3digo inform\u00e1tico. As\u00ed como la imprenta permiti\u00f3 difundir nuevas ideas, buenas o malas, lo mismo sucede con Internet, que contribuye m\u00e1s que nada al sue\u00f1o del conocimiento universal, accesible para todos los seres humanos.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> No creo que, en el estado actual del desarrollo tecnol\u00f3gico, sea leg\u00edtimo hablar de una inteligencia artificial fuerte. Es necesario desconfiar de ciertas estrategias de marketing que proponen lo que a\u00fan no se ha logrado. Los actuales sistemas de inteligencia artificial carecen de agencia. Ni Chat GPT ni DeepSeek tienen interioridad. No estamos ante un sujeto que decide y act\u00faa: es un complej\u00edsimo sistema de procesamiento de datos basado en modelos frecuentistas. No hay conciencia; no hay \u201cun alguien\u201d ah\u00ed dentro. No descarto, aun as\u00ed, que ese salto cualitativo pueda conseguirse. No me atrevo a excluir esa posibilidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Carlos Blanco[1]] Naturaleza, tecnolog\u00eda y cultura Los seres humanos no nos limitamos a adaptarnos a la naturaleza, sino que adaptamos la naturaleza a nuestros fines. 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