{"id":8153,"date":"2024-01-10T11:00:28","date_gmt":"2024-01-10T10:00:28","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=8153"},"modified":"2024-01-10T11:00:28","modified_gmt":"2024-01-10T10:00:28","slug":"el-retorno-de-dios-en-el-ambiente-contemporaneo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=8153","title":{"rendered":"El retorno de Dios en el ambiente contempor\u00e1neo"},"content":{"rendered":"<p><strong>[Llu\u00eds Oviedo Torr\u00f3 OFM] Nos preguntamos en qu\u00e9 medida pueda hablarse de un retorno de Dios en un ambiente cultural muy secularizado. Se dan indicios, algunos de ellos muy expl\u00edcitos que conviene tener en cuenta a la hora de responder a esa cuesti\u00f3n. Son tres los escenarios principales: las referencias a dicha vuelta de Dios en clave sociol\u00f3gica, junto a las indicaciones sobre el valor terap\u00e9utico de la fe; el animado ambiente de los cient\u00edficos que se convierten y el di\u00e1logo ciencia-religi\u00f3n; y las discusiones que ha promovido el llamado \u2018nuevo ate\u00edsmo\u2019.<\/strong><\/p>\n<p>Se\u00f1alar la actualidad que vuelve a tener la cuesti\u00f3n de Dios no refleja simplemente una proyecci\u00f3n de nuestras ilusiones para consolarnos ante un panorama cada vez m\u00e1s desolado, sino algo real y que se refleja en distintas manifestaciones en la cultura del momento, aunque no se trate de algo evidente ni de una percepci\u00f3n inmediata y mucho menos tranquilizante.<\/p>\n<p><strong>El panorama en el que nos encontramos sugiere de forma masiva todo lo contrario: la desaparici\u00f3n de lo divino, un gran desinter\u00e9s religioso, que apenas es sustituido por suced\u00e1neos espirituales o pseudorreligiosos<\/strong>. De hecho, la secularizaci\u00f3n \u2013que es la clave dominante en las sociedades occidentales\u2013 es mucho peor que el ate\u00edsmo porque pone de manifiesto la irrelevancia, el desinter\u00e9s y la fastidiosa ignorancia de toda cuesti\u00f3n referente a Dios, que deja incluso de ser una cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>De todos modos, como ya indicaba mi profesor Marco Olivetti, estamos ante un proceso que seguramente no puede completarse. \u00c9l hablaba de la \u201csecularizaci\u00f3n inacabable\u201d o que no logra terminar su ciclo. Aunque su visi\u00f3n se fundaba en un planteamiento especulativo, la idea ten\u00eda sentido: <strong>no podemos imaginar un ambiente en el que se termine por anular completamente la cuesti\u00f3n de Dios<\/strong>, o que decida su desaparici\u00f3n, por el simple motivo de que no podemos dejar de pensar en t\u00e9rminos de lo absoluto, de lo infinito, o <strong>no podemos acallar y frustrar enteramente nuestro deseo y nuestra capacidad de autotrascendencia<\/strong>. Ser\u00eda como una forma de \u2018amputaci\u00f3n intelectual\u2019, de sacrificio est\u00e9ril de la raz\u00f3n, como si decret\u00e1ramos la inutilidad de imaginar, de desear lo mejor o de proyectar nuestras m\u00e1s grandes esperanzas.<\/p>\n<p>El pensamiento de Dios es mucho m\u00e1s que eso, y Olivetti lo ten\u00eda en cuenta a partir de la importancia que en tiempos modernos vuelve a asumir el argumento ontol\u00f3gico, en sus distintas versiones. Una de ellas \u2013la subjetiva\u2013 apunta a que pensar a Dios implica elevar nuestro pensamiento a su m\u00e1ximo nivel, a su m\u00e1xima expresi\u00f3n, y que renunciar a pensarlo significar\u00eda recortar el alcance de nuestra reflexi\u00f3n, lo que en definitiva nos volver\u00eda menos humanos, mucho m\u00e1s pobres desde un punto de vista cognitivo.<\/p>\n<p>En cualquier caso, estas consideraciones iniciales solo sirven para introducir el tema, es decir, para mostrar que no es normal que Dios deje de aparecer de una forma u otra en una cultura, o que ser\u00eda un mal s\u00edntoma para quienes viven y se expresan en ella, un s\u00edntoma de gran empobrecimiento y banalizaci\u00f3n cultural. Conviene pues localizar los signos, que a menudo muchos quieren disimular o esconder, de la presencia de Dios o, si se prefiere, de su retorno en un ambiente en el que cuesta cada vez m\u00e1s encontrarlo. <strong>Son al menos tres los escenarios a los que hay que hacer menci\u00f3n en esta b\u00fasqueda de signos o rastros de lo divino<\/strong>:<\/p>\n<p>El primero se refleja en los <strong>estudios que afirman expl\u00edcitamente que \u2018Dios ha vuelto\u2019<\/strong> o que se refieren al fen\u00f3meno que se conoce como \u2018post-secularizaci\u00f3n\u2019.<\/p>\n<p>El segundo escenario es el de <strong>la actualidad del tema de Dios en ambientes cient\u00edficos<\/strong>, algo que se denota en el n\u00famero de conversiones que se registran por parte de conocidos cient\u00edficos, como en la fecundidad e inter\u00e9s que despiertan los estudios sobre ciencia y religi\u00f3n.<\/p>\n<p>El tercer escenario es tambi\u00e9n muy conocido: <strong>las discusiones que han provocado los llamados \u2018nuevos ateos\u2019<\/strong> y que han tenido el efecto \u2013seguramente no deseado por parte de ellos\u2013 de devolver actualidad a la cuesti\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>Estas tendencias afectan tambi\u00e9n al ambiente cultural interno a la Iglesia e invitan a pensar sobre la posible incidencia de estas en la fe o en su crisis, algo que afecta a muchos de nuestros fieles.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dios ha vuelto, o al menos eso opinan algunos estudiosos<\/strong><\/p>\n<p>Si buscamos referencias al tema que nos ocupa, resulta hasta demasiado f\u00e1cil encontrarlas en los buscadores de Internet. Sin embargo, no se trata de cualquier expresi\u00f3n religiosa, sino de la versi\u00f3n americana, que se combina con un ambiente pluralista y tolerante que favorece la creatividad y la abierta competici\u00f3n entre proveedores de servicios religiosos y que animan muchas iglesias de gran vitalidad en Estados Unidos y en otras partes del mundo.<\/p>\n<p>De todos modos, sigue pendiente <strong>la gran cuesti\u00f3n que formulan John Miklethwait y Adrian Wooldridge<\/strong>, autores del libro sobre la vuelta de Dios: <em><strong>si es m\u00e1s \u00fatil y conveniente en una sociedad avanzada tener en cuenta a Dios y sentirlo como alguien presente, o si es mejor ignorarlo y hacer como si no existiera<\/strong><\/em>, ya que sigue provocando demasiado fanatismo e intolerancia. El que surja la pregunta ya es un signo de que la cuesti\u00f3n de Dios sigue estando viva, y, claro est\u00e1, todav\u00eda m\u00e1s si la respuesta es positiva, y si nos atrevemos a plantear la utilidad de una referencia a Dios en sociedades que buscan progresar de forma arm\u00f3nica, contar con recursos para afrontar sus crisis y problemas mayores, y mantener abierto un horizonte de esperanza en medio de grandes crisis que todav\u00eda hoy se perciben entre nosotros.<\/p>\n<p>Ciertamente todos estos testimonios contrastan de forma estridente con las noticias que reflejan abusos y esc\u00e1ndalos en el seno de la Iglesia; de hecho, los signos de vida se contraponen con mucha frecuencia a los de muerte; los signos de la presencia de Dios a los que m\u00e1s bien reflejan no tanto su ausencia, sino las actitudes que lo vuelven extra\u00f1o o incluso poco bienvenido, cuando en su nombre parecen justificarse conductas desde\u00f1ables y abusivas.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La ciencia vuelve a hablar de Dios, al menos en cierta medida<\/strong><\/p>\n<p>El segundo escenario en el que nos fijamos a la hora de percibir la presencia de Dios es el de la ciencia. En este caso cabe se\u00f1alar algunos fen\u00f3menos notables: el primero y m\u00e1s llamativo es el hecho de las conversiones de cient\u00edficos ateos en cristianos convencidos; el segundo es la persistencia de cierto n\u00famero de cient\u00edficos creyentes; y el tercero es la inusitada vitalidad que adquiere hoy en d\u00eda el di\u00e1logo entre ciencia y religi\u00f3n o ciencia y fe.<\/p>\n<p><strong>Hay que partir de un dato que quiz\u00e1s no todos comparten o en el que no se han fijado: el efecto devastador que suele tener la ciencia para la fe cristiana<\/strong>. En breve, cabe recordar que ya el soci\u00f3logo alem\u00e1n Max Weber, a principios del siglo xx, estaba convencido de que la ciencia era un \u201cmotor de secularizaci\u00f3n\u201d con un efecto disolutivo para la fe religiosa. Muchas explicaciones que prove\u00eda antes la fe cristiana se ven claramente desautorizadas por las descripciones cient\u00edficas, que adem\u00e1s ofrecen razones m\u00e1s poderosas y plausibles de casi todos los fen\u00f3menos naturales.<\/p>\n<p>Todo lo dicho vuelve m\u00e1s sorprendente la difusi\u00f3n de historias que hablan de cient\u00edficos ateos que se han convertido a la fe cristiana, sin dejar por ello de ser cient\u00edficos y de trabajar en la investigaci\u00f3n. Ahora bien, tambi\u00e9n hay una parte importante entre ellos que asumen una cierta apertura a la trascendencia o a formas difusas de espiritualidad, aunque no se identifiquen con una expresi\u00f3n religiosa determinada.<\/p>\n<p>Todo ello hace pensar en cierto pluralismo presente en la comunidad cient\u00edfica y en el hecho de que no se pueda excluir en principio la referencia a Dios en un ambiente que m\u00e1s bien invita a prescindir de \u00c9l. Eso es al menos lo que se deduce de la aplicaci\u00f3n del naturalismo metodol\u00f3gico, es decir, una actitud que en principio no acepta referencias sobrenaturales para explicar los fen\u00f3menos del \u00e1mbito natural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El debate en torno al nuevo ate\u00edsmo<\/strong><\/p>\n<p>El tercer ambiente que invita a pensar sobre el retorno de Dios puede resultar para muchos ir\u00f3nico, pues se asocia a los esfuerzos de los llamados \u2018nuevos ateos\u2019 para eliminar a Dios de nuestras referencias culturales, y que han tenido incluso el desparpajo de dar a su militancia atea una expresi\u00f3n\u00a0\u00a0 publicitaria, medi\u00e1tica y popular. <strong>Lo ir\u00f3nico es precisamente que quienes quer\u00edan desterrar a Dios han logrado que se hable de \u00c9l<\/strong>.<\/p>\n<p>Lo peor que puede pasar a nuestra fe es que deje de suscitar inter\u00e9s y que el tema de Dios pase completamente desapercibido, o se considere que no merece la pena prestarle atenci\u00f3n. Pues bien, hay que agradecer a estos autores que hayan devuelto inter\u00e9s a la cuesti\u00f3n de Dios, y hayan hecho que se hable de \u00c9l aunque sea en t\u00e9rminos negativos.<\/p>\n<p>Los signos de la vuelta de Dios o de su relevancia cultural en un panorama tan desolado como el que conocemos existen, aunque dicha presencia sigue siendo misteriosa y a menudo a Dios se lo percibe s\u00f3lo de forma indirecta o se insin\u00faa como un indicio de un proceso m\u00e1s amplio. Ahora bien, seguramente esa es tambi\u00e9n una marca de la modernidad religiosa, con la que es inevitable hacer las cuentas en nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfY nosotros qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 tal por aqu\u00ed?<\/strong><\/p>\n<p>Aqu\u00ed en Espa\u00f1a los signos a los que me he referido brillan bastante menos. De todos modos, mi intenci\u00f3n era mostrar un horizonte mucho m\u00e1s amplio del que podemos contemplar desde nuestra propia tierra, tambi\u00e9n para superar los complejos de inferioridad y las formas de desafecci\u00f3n que nos afligen como creyentes. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n se registran all\u00ed otros signos de vitalidad, algo que se expresa en celebraciones vibrantes y de gran calidad est\u00e9tica y expresiva, y algo de lo que estamos bastante faltos entre nosotros y que quiz\u00e1s sea el principal signo de la vuelta de Dios: que \u00e9ste pueda ser celebrado con toda la magnificencia y esplendor que merece quien es el Se\u00f1or de la historia y del mundo creado. Cuando se asiste a dichas celebraciones con abundancia de j\u00f3venes y con gran unci\u00f3n musical, que recurre a distintos estilos cl\u00e1sicos y modernos, creo que podemos decir con m\u00e1s certeza que Dios ha vuelto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Extracto de un art\u00edculo publicado en <em>Raz\u00f3n y Fe <\/em>(mayo 2019); el texto completo es <a href=\"https:\/\/revistas.comillas.edu\/index.php\/razonyfe\/article\/view\/19123\/17895\">accesible en PDF en la web de la revista<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Llu\u00eds Oviedo Torr\u00f3 OFM] Nos preguntamos en qu\u00e9 medida pueda hablarse de un retorno de Dios en un ambiente cultural muy secularizado. Se dan indicios, algunos de ellos muy expl\u00edcitos que conviene tener en cuenta a la hora de responder a esa cuesti\u00f3n. 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