{"id":6967,"date":"2022-09-28T11:02:23","date_gmt":"2022-09-28T09:02:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6967"},"modified":"2022-09-28T11:02:23","modified_gmt":"2022-09-28T09:02:23","slug":"dedalo-e-icaro-el-debate-sobre-la-bondad-y-la-maldad-de-la-ciencia-y-de-la-tecnologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6967","title":{"rendered":"D\u00c9DALO E \u00cdCARO: el debate sobre la bondad y la maldad de la ciencia y de la tecnolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>[<strong>Leandro Sequeiros] La C\u00e1tedra CTR ofrece a sus seguidores materiales de reflexi\u00f3n sobre las interacciones entre Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n. En el a\u00f1o 1923, mientras Europa todav\u00eda trataba de recuperarse de las profundas heridas generadas por la Primera Guerra Mundial, el bioqu\u00edmico ingl\u00e9s, John B. S. Haldane (1892-1964) public\u00f3 un peque\u00f1o libro titulado <\/strong><a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-dedalo-e-icaro-el-futuro-de-la-ciencia\/9788496476295\/1050432\"><strong><em>D\u00e9dalo o la ciencia y el futuro.<\/em><\/strong><\/a> <strong>En \u00e9l recog\u00eda sus reflexiones sobre el valor de la ciencia y de la tecnolog\u00eda para el desarrollo de la sociedad. La visi\u00f3n positiva y optimista del futuro de la ciencia y de la tecnolog\u00eda de Haldane \u00a0fue r\u00e1pidamente contestada por el fil\u00f3sofo y matem\u00e1tico gal\u00e9s Bertrand Russell (1872-1970). Unos meses m\u00e1s tarde, en su ensayo <em>\u00cdcaro y el futuro de la ciencia <\/em>plateaba una visi\u00f3n mucho m\u00e1s esc\u00e9ptica y pesimista acerca de la influencia que la ciencia puede ejercer en nuestras vidas.<\/strong><\/p>\n<p>Hoy, casi un siglo m\u00e1s tarde desde la estimulante pol\u00e9mica mantenida por ambos pensadores, sus contenidos permanecen plenamente vigentes. Esta ha sido mi lectura y reflexi\u00f3n de estas \u00faltimas semanas. Y por ello, deseo compartir con los amigos las cosmovisiones que configuran nuestras vidas en el mundo postsecular.<\/p>\n<p>Un breve recorrido por las biograf\u00edas de Haldane y Russel muestra una serie de interesantes paralelismos entre ambos. Pero revela puntos de vista muy diferentes dadas las cosmovisiones y experiencias humanas vividas con anterioridad.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3><strong>John Burdon Sanderson Haldane (1892-1964)<\/strong><\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/John_Burdon_Sanderson_Haldane\">John Haldane<\/a>, hijo del famoso fisi\u00f3logo ingl\u00e9s John S. Haldane, naci\u00f3 en la ciudad de Oxford en 1892. Al ser de familia acomodada, recibi\u00f3 una esmerada educaci\u00f3n humanista y cient\u00edfica en Eton y Oxford. M\u00e1s tarde, particip\u00f3 como oficial en la Primera Guerra Mundial. Este hecho influy\u00f3 de manera decisoria en su vida, pues la experiencia contribuy\u00f3 a crear en J. B. S. Haldane una profunda conciencia social.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o en que escribe este texto, en 1923, obtiene la c\u00e1tedra de Bioqu\u00edmica en la Universidad de Cambridge. Desde aqu\u00ed, adem\u00e1s de su fecundo trabajo cient\u00edfico en el \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n gen\u00e9tica, cultiv\u00f3 y difundi\u00f3 su particular visi\u00f3n de la pol\u00edtica. En alguna ocasi\u00f3n se declar\u00f3 marxista y apoy\u00f3 al Partido Comunista. Este apoyo le llev\u00f3 incluso a comprometerse activamente con la causa republicana de la guerra civil espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1956, decepcionado por las que Haldane consideraba continuas actividades belicistas de su gobierno, y por el apoyo sovi\u00e9tico a las ideas <a href=\"https:\/\/www.bbvaopenmind.com\/ciencia\/grandes-personajes\/trofim-lysenko-pseudociencia-sovietica-contra-darwin\/\">gen\u00e9ticas antimendelianas de Lysenko<\/a>, abandon\u00f3 Inglaterra y la colaboraci\u00f3n con el Partido Comunista y se estableci\u00f3 en la India, donde fund\u00f3 un centro de investigaci\u00f3n de la gen\u00e9tica mendeliana.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber disfrutado una vida intensa, respetado como cient\u00edfico y admirado por sus posiciones pacifistas y comprometidas con la b\u00fasqueda de nuevos horizontes sociales, falleci\u00f3 en Bhubaneswar, en la India, a la edad de 72 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Estas experiencias configuraron su personalidad aventurera y luchadora que ya aparece en 1923, a los 31 a\u00f1os cuando redacta este texto que comentaremos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Bertrand Russell (1872-1970)<\/strong><\/h3>\n<p><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bertrand_Russell\">Bertrand Russell,<\/a> nacido 20 a\u00f1os antes que Haldane, vio la luz en Ravenscroft (Gales) en 1872. Tras quedar hu\u00e9rfano a una edad temprana, fue educado por sus abuelos y por preceptores particulares en un estricto ambiente victoriano hasta su ingreso en el Trinity College de Cambridge. Aqu\u00ed adquiri\u00f3 los fundamentos de las matem\u00e1ticas y de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Russell, en su tarea intelectual, fue un gran innovador en muchos campos, alcanzando un gran reconocimiento mundial como matem\u00e1tico, fil\u00f3logo, escritor, narrador, educador y cr\u00edtico social.<\/p>\n<p>Su labor cient\u00edfica culmin\u00f3 con la publicaci\u00f3n junto a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Principia_Mathematica\">Alfred Whitehead de los <em>Principia Mathematica<\/em><\/a> (1910-1913), un trabajo en el que cristaliz\u00f3 su af\u00e1n de formalizar todas las matem\u00e1ticas en un \u00fanico sistema basado en los conceptos de la l\u00f3gica. Su labor como escritor fue tambi\u00e9n muy variada, prol\u00edfica y original, lo que le mereci\u00f3 obtener el premio Nobel de Literatura en el a\u00f1o 1950.<\/p>\n<p>Su vida, al igual que la de John B. S. Haldane, fue rica, intensa y hasta turbulenta algunas veces. Pero su presencia social siempre estuvo presidida por una decidida actitud pacifista, que le llev\u00f3 a ser encarcelado varias veces y a ser expulsado de su C\u00e1tedra de Cambridge.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, como Haldane, el compromiso social situ\u00f3 a Russell en posiciones de la izquierda pol\u00edtica. Pero en realidad era un liberal, que fue un gran esc\u00e9ptico del comunismo sovi\u00e9tico de aquella \u00e9poca, al que siempre critic\u00f3 con dureza. Y vivi\u00f3 intensamente una postura agn\u00f3stica en religi\u00f3n y esc\u00e9ptica en filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os 1938 y 1944 es profesor en EEUU, pa\u00eds en el que escribe <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Historia_de_la_filosof%C3%ADa_occidental_(Russell)\"><em>Historia de la Filosof\u00eda Occidental<\/em><\/a> (publicada en 1945). El ferviente antibelicismo de Russell le impuls\u00f3 a organizar el <a href=\"https:\/\/www.revistadelibros.com\/el-movimiento-pugwash\/\">Movimiento Pugwash con Albert Einstein<\/a>, para tratar de contrarrestar la amenaza inminente de una guerra nuclear. En el a\u00f1o 1962, y pese a su avanzada edad, medi\u00f3 con eficacia en el conflicto de los misiles de Cuba intentando evitar el ataque militar norteamericano contra la isla.<\/p>\n<p>Tras escribir su autobiograf\u00eda, publicada entre 1967 y 1969, Bertrand Russell falleci\u00f3 en Penrhyndeudraet, en Gales, a los 98 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Una pol\u00e9mica m\u00e1s all\u00e1 de la pura especulaci\u00f3n vana<\/strong><\/h3>\n<p>La editorial KRK de Oviedo, public\u00f3 en 2005 estos textos con una excelente introducci\u00f3n de Carlos L\u00f3pez Ot\u00edn (Catedr\u00e1tico de Bioqu\u00edmica de la Universidad de Oviedo).<\/p>\n<p>D\u00e9dalo e \u00cfcaro son los dos h\u00e9roes cl\u00e1sicos con los que, respectivamente, el bi\u00f3logo John B. S. Haldane y el matem\u00e1tico y fil\u00f3sofo Bertrand Russell\u00a0 ilustran sus posiciones en el debate que mantuvieron en 1923.<\/p>\n<p>D\u00e9dalo es quien con su t\u00e9cnica es capaz de construir el laberinto para encerrar al Minotauro y luego, prisionero \u00e9l mismo del rey Minos, debe emplear de nuevo su ingenio para construirse unas alas y pegarlas con cera a su cuerpo para remontar el vuelo, huir a Creta y alcanzar la libertad. Buen s\u00edmbolo de c\u00f3mo el saber cient\u00edfico y sus aplicaciones t\u00e9cnicas reducen los peligros que ha de enfrentar la humanidad y le facilita la libertad cuanta \u00e9sta se ve amenazada.<\/p>\n<p>El hijo de D\u00e9dalo, \u00cdcaro, por el contrario, remonta orgulloso e imprudente el vuelo, se le derrite la cera de las alas y se ve precipitado al vac\u00edo. Imagen en este caso de los peligros que comporta el uso inadecuado de los avances cient\u00edficos, sobre todo cuando est\u00e1n subordinados a las desmedidas pasiones de poder de los humanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Dos posturas enfrentadas respecto a la ciencia y a la tecnolog\u00eda<\/strong><\/h3>\n<p>De forma coherente con sus dos posiciones ante la vida, Haldane y Russell muestran en estos escritos y sobre la ciencia dos perspectivas que podemos considerar antag\u00f3nicas, ya desde el mismo t\u00edtulo de sus textos, al situar a D\u00e9dalo frente a \u00cdcaro como s\u00edmbolos representativos de dos posturas diferentes.<\/p>\n<p>D\u00e9dalo ide\u00f3 una forma de escapar del laberinto que \u00e9l mismo hab\u00eda construido. Guiado por su imaginaci\u00f3n y por su deseo de libertad, dise\u00f1\u00f3 y construy\u00f3 unas alas con plumas de ave engarzadas y sostenidas por cera de abeja. Tras comprobar que serv\u00edan para volar, coloc\u00f3 otro par de alas a su hijo \u00cdcaro, advirti\u00e9ndole que no se acercara al Sol porque la cera se fundir\u00eda.<\/p>\n<p>Sin embargo, el inexperto \u00cdcaro, l\u00f3gicamente seducido por la belleza de lo que le rodeaba, fascinado por su reci\u00e9n descubierta capacidad para volar, e impulsado por el sentimiento de libertad recobrada, se acerc\u00f3 tanto al Sol que se derriti\u00f3 la cera de sus alas, provocando su ca\u00edda al mar donde se ahog\u00f3.<\/p>\n<p>D\u00e9dalo, pese al dolor infinito causado por la contemplaci\u00f3n de la muerte de su hijo, hizo buen uso de su prudencia, conocimiento y experiencia, prosigui\u00f3 su vuelo y alcanz\u00f3 la libertad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>La postura optimista de Haldane<\/strong><\/h3>\n<p>Haldane asume el papel de D\u00e9dalo, s\u00edmbolo de la creatividad y prototipo de los cient\u00edficos que se rebelan ante las limitaciones impuestas por la naturaleza o por la propia ignorancia humana, e intentan alcanzar la libertad o mejorar la sociedad a trav\u00e9s del conocimiento.<\/p>\n<p>John B. S. Haldane es bi\u00f3logo y considera que \u00e9sta es la ciencia que har\u00e1 las contribuciones decisivas en beneficio de la humanidad, desplazando el centro de inter\u00e9s que hasta entonces hab\u00eda residido en la f\u00edsica y en la qu\u00edmica, ciencias que en su car\u00e1cter aplicado tanto han contribuido a desarrollar una sociedad industrial estable.<\/p>\n<p>Piensa Haldane que en su \u00e9poca la teor\u00eda f\u00edsica se encuentra en un estado de profunda incertidumbre debido a la idealidad que otorgan al espacio y al tiempo las teor\u00edas de Einstein, lo que las estar\u00edan acercando al idealismo trascendental kantiano que consideraba a espacio y tiempo como formas de la sensibilidad.<\/p>\n<p>Y Haldane, a quien algunos consideran marxista y comunista, recuerda frente a los idealismos de cualquier tipo que \u201cel materialismo ha producido resultados importantes, tales como la higiene, el socialismo de Marx y el derecho del acusado a justificarse\u201d.<\/p>\n<p>Con todo, mientras se refiere a la f\u00edsica y a sus numerosas aplicaciones, no dejar\u00e1 de decir que \u201cla ciencia es un estimulante m\u00e1s en\u00e9rgico de la imaginaci\u00f3n que los cl\u00e1sicos y que ya ha llegado el momento de educar a poetas y artistas en ciencia y econom\u00eda para que el arte y la literatura tambi\u00e9n influyan en la conquista cient\u00edfica del espacio y del tiempo\u201d.<\/p>\n<p>Para Haldane la ciencia del futuro es la biolog\u00eda y ser\u00e1n innumerables sus aplicaciones beneficiosas a la vida humana. Si la misma teor\u00eda biol\u00f3gica, con la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de las especies de Darwin o con los descubrimientos de Mendel, ya tiene un gran impacto sobre las teor\u00edas pol\u00edticas y las creencias religiosas establecidas, las aplicaciones pr\u00e1cticas de la biolog\u00eda tambi\u00e9n han supuesto ya en medicina la detecci\u00f3n y destrucci\u00f3n del bacilo del c\u00f3lera, la erradicaci\u00f3n de la mortalidad infantil, el aumento de la esperanza de vida y el control artificial de la natalidad, con las consecuencias sociales beneficiosas que todo ello comporta.<\/p>\n<p>Incluso para describir esa <em>ciencia del futuro<\/em>\u00a0 y el futuro de la sociedad beneficiosamente influenciado por la ciencia acude Haldane a una ficci\u00f3n: el supuesto trabajo que un torpe estudiante de Cambridge presentar\u00eda dentro de 150 a\u00f1os, en el 2073, bajo el t\u00edtulo: \u201cLa influencia de la biolog\u00eda en la historia del siglo XX\u201d.<\/p>\n<p>En \u00e9l podremos encontrar menci\u00f3n al movimiento eug\u00e9nesico, a la erradicaci\u00f3n de las enfermedades infecciosas o a la propagaci\u00f3n marina del alga p\u00farpura, un tipo de alga que tras sus beneficios para la agricultura o la pesca terminar\u00e1 ti\u00f1endo los mares de un matiz p\u00farpura. Predicci\u00f3n no cumplida, lo que hace al profesor Carlos L\u00f3pez Ot\u00edn titular su breve e interesante introducci\u00f3n bajo el t\u00edtulo: \u201cY el mar sigue siendo azul\u201d.<\/p>\n<p>Contin\u00faa nuestro estudiante relatando la introducci\u00f3n de nuevas t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n humana mediante hechos tales como la conservaci\u00f3n durante cinco a\u00f1os de un ovario de una mujer fallecida en accidente y su posterior fertilizaci\u00f3n, la aplicaci\u00f3n de la <em>ectog\u00e9nesis<\/em>, la \u00a0fertilizaci\u00f3n de \u00f3vulos previamente conservados en l\u00edquidos apropiados y posterior desarrollo del embri\u00f3n- por la que en 1958 habr\u00e1n nacido 68.000 ni\u00f1os causando la condena de su pr\u00e1ctica tanto por la bula papal\u00a0<em>Nunquam prius audito\u00a0<\/em>como por una\u00a0<em>fatwa\u00a0<\/em>del califa.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n ha resultado posible la alteraci\u00f3n de las especies animales en gran escala, con la perspectiva de hacerlo con el hombre. Gracias a la fisiolog\u00eda ser\u00e1 posible intervenir en los trastornos y desequilibrios ps\u00edquicos provocados por las pasiones y los instintos. Y, por \u00faltimo, se habr\u00e1 llegado a la definitiva abolici\u00f3n de la enfermedad, lo que har\u00e1 de la muerte un accidente psicol\u00f3gico como un sue\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 har\u00e1 el hombre con esos poderes de la ciencia?, se pregunta Haldane. Su respuesta es que no podemos decir si el hombre sobrevivir\u00e1 al incremento de su poder, pero la perspectiva s\u00f3lo ser\u00e1 halag\u00fce\u00f1a si la humanidad logra ajustar su moralidad a sus capacidades. En ese progreso moral deseado ser\u00e1 necesario superar la realidad de la naci\u00f3n y del patriotismo, causa de las guerras y de la destrucci\u00f3n pasadas, y avanzar desde la Sociedad de Naciones hacia un Estado Mundial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>La r\u00e9plica pesimista de Bertrand Russell<\/strong><\/h3>\n<p>En el lado deliberadamente opuesto al de Haldane, el agn\u00f3stico y esc\u00e9ptico Russell recuerda la figura del desdichado \u00cdcaro para advertir que el uso temerario del conocimiento cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, sin duda incompleto en tantos aspectos, nos sit\u00faa en el plano real de nuestra limitada condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Bertrand Russell responde punto por punto a las tesis de Haldane y, desde el principio mismo del escrito, proclama su escepticismo ante \u201cel D\u00e9dalo del Sr. Haldane\u201d\u00a0 y su pronosticado aumento de la felicidad humana con el empleo de los descubrimientos cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Y lo hace por lo que \u00e9l llama un largo conocimiento de gobiernos y hombres de Estado. Hay que decir aqu\u00ed que por esta \u00e9poca, concretamente en 1920, Russell hab\u00eda visitado Rusia en compa\u00f1\u00eda de Dora Black y que volvi\u00f3 poco optimista con respecto a una sociedad futura ideal despu\u00e9s de conocer los planes de Lenin. Es este un primer elemento de car\u00e1cter ideol\u00f3gico y pol\u00edtico que le separar\u00e1 de Haldane.<\/p>\n<p>Para Russell es una utop\u00eda suponer que la ciencia se utilizar\u00e1 para hacer m\u00e1s felices a los hombres. Al contrario, para lo que se usa es para incrementar el poder de los grupos sociales y de las naciones dominantes y eso lleva aparejado un alto poder de destrucci\u00f3n mientras se mantengan las actuales instituciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas. En este supuesto, \u00cdcaro, que acab\u00f3 destruido por su osad\u00eda de pretender acercarse al Sol con sus fr\u00e1giles alas, y no D\u00e9dalo, es la mejor imagen y la mejor met\u00e1fora del destino que podr\u00edan correr los pueblos que se conf\u00eden al poder de los cient\u00edficos modernos.<\/p>\n<p>Russell, como Haldane hace en su escrito, divide las ciencias en f\u00edsicas, biol\u00f3gicas y antropol\u00f3gicas y en estos tres campos plantea su respuesta al escrito de su oponente. Para nuestro autor la mayor\u00eda de los cambios que la ciencia ha producido se han debido no a la biolog\u00eda, sino a las ciencias f\u00edsicas que con sus aplicaciones t\u00e9cnicas han propiciado la revoluci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p>El industrialismo, recuerda Russell, es el que ha hecho del mundo una unidad econ\u00f3mica \u201cno debemos pensar que somos nosotros hoy los primeros que hablamos de globalizaci\u00f3n o de mundializaci\u00f3n\u201d-, el que ha incrementado la productividad del trabajo humano y el que ha permitido el nacimiento de un tipo de sociedad dotada de muchos m\u00e1s lujos y recursos y no ya s\u00f3lo preocupada por las necesidades de subsistencia.<\/p>\n<p>Pero este industrialismo moderno tambi\u00e9n ha supuesto la competencia y la guerra de las naciones entre buscando la conquista imperialista de mercados y de materias primas y, con ellas, del dominio de unas naciones sobre otras. Carb\u00f3n, hierro y petr\u00f3leo, recuerda Russell, son las bases del poder y de la riqueza de las naciones y tambi\u00e9n de sus guerras constantes. Este es el principal argumento del esc\u00e9ptico Russell contra el ut\u00f3pico Haldane.<\/p>\n<p>Pero en su escrito tambi\u00e9n hay una interesante reflexi\u00f3n sobre lo que denomina el auge de la organizaci\u00f3n, en la que el siempre liberal Russell cargar\u00e1 contra el incremento del nacionalismo, del poder del Estado y de la p\u00e9rdida de la libertad y la subordinaci\u00f3n de las conciencias. As\u00ed recuerda que en econom\u00edas de producci\u00f3n a gran escala la organizaci\u00f3n mercantil adquiere gran relevancia y estas organizaciones, entre las que se encuentra el Estado, ejercen mediante las aplicaciones t\u00e9cnicas de la ciencia \u00a0-el ferrocarril, el tel\u00e9grafo, el tel\u00e9fono- el gobierno desde un punto central e incrementan su control. Fij\u00e9monos por un momento en las previsiones que hace Russell y en los temores que desliza sobre este asunto central en su escrito.<\/p>\n<p>As\u00ed dice que \u201cpara una mente racional la pregunta no es si queremos m\u00e1s organizaci\u00f3n o no; la pregunta es: \u00bfcu\u00e1nta organizaci\u00f3n queremos, d\u00f3nde, cu\u00e1ndo, de qu\u00e9 tipo?\u201d Y teme que con los inventos cient\u00edficos que se est\u00e1n produciendo, y gracias a la centralizaci\u00f3n y a la propaganda, los individuos y los grupos se tornen cada vez m\u00e1s disciplinados y se vuelvan d\u00f3ciles como m\u00e1quinas en manos del Estado. Por ello este aumento de la organizaci\u00f3n en el mundo moderno ha convertido en inaplicables los ideales del liberalismo. Ideales tan liberales como el mercado libre, la libertad de prensa, la educaci\u00f3n no tendenciosa o pertenecen al pasado o no tardar\u00e1n en hacerlo.<\/p>\n<p>Mientras se mantengan las fuentes de poder econ\u00f3mico en manos privadas, no habr\u00e1 libertad sino para los pocos que controlen dichas fuentes. Y aqu\u00ed Russell, como Haldane, reflexiona sobre el internacionalismo pol\u00edtico y sobre la necesidad de una Liga de Naciones, si bien se\u00f1ala que un Estado mundial no lograr\u00e1 triunfar hasta que no haya internacionalismo econ\u00f3mico. Un Estado mundial por lo dem\u00e1s necesario para prevenir el exterminio mutuo de las naciones civilizadas.<\/p>\n<p>Las consideraciones de Russell sobre el estado de las ciencias antropol\u00f3gicas y su contribuci\u00f3n a la felicidad humana tienen acaso menor inter\u00e9s. \u00c9l mismo se\u00f1ala que las ciencias antropol\u00f3gicas a\u00fan est\u00e1n en su infancia, si bien hace un repaso de sus aportaciones tales como el control de la natalidad que aumenta en todos los pa\u00edses civilizados y la reducci\u00f3n de la tasa de la mortalidad infantil as\u00ed como a los nuevos problemas sociales derivados de las mismas: entre ellos el aumento incontrolado de la poblaci\u00f3n y la introducci\u00f3n de las pr\u00e1cticas eugen\u00e9sicas.<\/p>\n<p>El liberal Russell responde con temor ante la ingenier\u00eda gen\u00e9tica predicha por Haldane: \u201cSi conoci\u00e9ramos bastante sobre herencia para determinar, dentro de un l\u00edmite, qu\u00e9 clase de poblaci\u00f3n podr\u00edamos tener, el asunto quedar\u00eda a buen seguro en manos de funcionarios del Estado. No estoy seguro de que \u00e9stos sean verdaderamente preferibles a la Naturaleza. Sospecho que criar\u00edan una poblaci\u00f3n servil, \u00fatil para los gobernantes pero incapaz de iniciativa alguna\u201d. Incluso podr\u00eda hacerse uso de la psicolog\u00eda para controlar la vida emocional mediante las secreciones de las gl\u00e1ndulas endocrinas.<\/p>\n<p>Y vuelve otra vez a la carga: \u201cCuando llegue ese momento, tendremos las emociones que deseen nuestros gobernantes y el principal cometido de la educaci\u00f3n elemental ser\u00e1 producir la disposici\u00f3n deseada, no ya mediante el castigo o el precepto moral, sino por el mucho m\u00e1s seguro m\u00e9todo de la inyecci\u00f3n o la dieta\u201d. Quienes administren ese sistema, proclama Russell, tendr\u00e1n un poder que superar\u00e1 los sue\u00f1os de los jesuitas.<\/p>\n<p>As\u00ed llega Russell a sus conclusiones sobre la contribuci\u00f3n de la ciencia al bienestar de la humanidad, unas conclusiones bastante m\u00e1s pesimistas que las de Haldane. La ciencia permite a quienes ejercen el poder llevar a cabo eficazmente sus intenciones. Si esas intenciones son buenas, habr\u00e1 beneficio; si son malas, perjuicio. Pero, para Russell &#8211; que escribe bastantes a\u00f1os antes de la Segunda Guerra Mundial y del uso destructivo de la energ\u00eda nuclear y de las armas bacteriol\u00f3gicas-, en la \u00e9poca actual las intenciones de los poderosos son generalmente malas.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n, dice textualmente al final, \u201clas pasiones colectivas de los hombres son generalmente malas, siendo el odio y la rivalidad dirigida contra otros grupos las m\u00e1s intensas. As\u00ed pues, en la actualidad todo lo que da poder a los hombres para que satisfagan sus pasiones colectivas es malo. \u00c9se es el motivo por el que la ciencia amenaza con provocar la destrucci\u00f3n de nuestra civilizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Conclusiones<\/strong><\/h3>\n<p>Probablemente, tanto Haldane como Russell exageraron las diferencias que les separaban en un intento de estimular la discusi\u00f3n sobre sus respectivas posiciones.<\/p>\n<p>As\u00ed, para dar forma a sus ideas, Haldane se adentr\u00f3 en los terrenos de la predicci\u00f3n y trat\u00f3 de intuir el devenir de la ciencia y de la tecnolog\u00eda. Sus predicciones, especialmente las relacionadas con la biolog\u00eda, causaron controversia de inmediato al abordar temas, como la eugenesia, en una sociedad tan poco preparada para afrontar debates cient\u00edficos con aspectos \u00e9ticos que requieren una informaci\u00f3n precisa y asequible.<\/p>\n<p>En efecto, Haldane intuy\u00f3 que los cambios m\u00e1s profundos en el terreno cient\u00edfico \u2013 y que tendr\u00edan una incidencia directa sobre el futuro de la humanidad \u2013 vendr\u00edan de la ingenier\u00eda gen\u00e9tica. Predijo una gran revoluci\u00f3n biotecnol\u00f3gica y anticip\u00f3 el desarrollo de nuevas formas de reproducci\u00f3n de nuestra especie.<\/p>\n<p>El debate sobre las relaciones entre ciencia, bienestar material y progreso sociomoral es un debate que siempre encierra inter\u00e9s y que, en cada \u00e9poca, no s\u00f3lo los cient\u00edficos sino tambi\u00e9n una ciudadan\u00eda bien informada se han de plantear. Su presencia debiera ser constante en la pluralidad de medios de informaci\u00f3n y de comunicaci\u00f3n que posee nuestra sociedad. Pero lugar excelente para iniciar a los j\u00f3venes en esa reflexi\u00f3n lo son nuestros institutos de ense\u00f1anza secundaria y nuestros departamentos de filosof\u00eda, de f\u00edsica, de ciencias naturales, de historia o de matem\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Es sorprendente que, un siglo despu\u00e9s de haber sido escritos, todos estos vaticinios ocupan hoy un lugar preferente en los debates de bio\u00e9tica, tanto entre expertos como en las redes sociales y medios de comunicaci\u00f3n y hasta en los debates pol\u00edticos y religiosos. Aunque \u2013 como apunta Carlos L\u00f3pez Ot\u00edn \u2013 el mar sigue siendo azul y no est\u00e1 te\u00f1ido del intenso color p\u00farpura surgidas de las transformaciones medioambientales imaginadas por Haldane.<\/p>\n<p>Afortunadamente, la ciencia no garantiza todav\u00eda la inmortalidad o la felicidad biol\u00f3gica, y s\u00f3lo un profundo respeto a la verdad. De estos debates la humanidad del futuro aprender\u00e1 sus mejores lecciones cient\u00edficas y as\u00ed, tal vez, la ciencia y la tecnolog\u00eda se utilice finalmente para que la vida (y no solo la humana) llegue a ser un poco mejor para todos, incluso para los que no lo desean.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Leandro Sequeiros. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Presidente de ASINJA (Asociaci\u00f3n Interdisciplinar Jos\u00e9 de Acosta)<\/strong><\/p>\n<p><strong>Colaborador de la C\u00e1tedra CTR<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Leandro Sequeiros] La C\u00e1tedra CTR ofrece a sus seguidores materiales de reflexi\u00f3n sobre las interacciones entre Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n. En el a\u00f1o 1923, mientras Europa todav\u00eda trataba de recuperarse de las profundas heridas generadas por la Primera Guerra Mundial, el bioqu\u00edmico ingl\u00e9s, John B. S. Haldane (1892-1964) public\u00f3 un peque\u00f1o libro titulado D\u00e9dalo o &#8230; <a title=\"D\u00c9DALO E \u00cdCARO: el debate sobre la bondad y la maldad de la ciencia y de la tecnolog\u00eda\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6967\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre D\u00c9DALO E \u00cdCARO: el debate sobre la bondad y la maldad de la ciencia y de la tecnolog\u00eda\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":6976,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6967","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6967","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6967"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6967\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6973,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6967\/revisions\/6973"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6976"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6967"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6967"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6967"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}