{"id":6955,"date":"2022-09-19T18:18:11","date_gmt":"2022-09-19T16:18:11","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6955"},"modified":"2022-09-19T18:18:36","modified_gmt":"2022-09-19T16:18:36","slug":"donde-esta-la-intelectualidad-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6955","title":{"rendered":"\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la Intelectualidad hoy?"},"content":{"rendered":"<p>[Fernando Jim\u00e9nez]<\/p>\n<p>Muchas veces se me hab\u00eda preguntado, en mis clases universitarias, sobre el significado exacto de ese adjetivo sustantivado iIntelectual\u201d, o sobre el alcance conceptual de ese calificativo que, en los cercanos siglos pasados, se ha aplicado muchas veces, y muy valorativamente, a algunas -siempre escasas- personas, significativas para nuestra vida social, educativa y cultural, y que hoy est\u00e1 en un irresponsable (\u00bfirremediable?) desuso.<\/p>\n<p>De mis a\u00f1os de profesor universitario me ha quedado la convicci\u00f3n de que la Universidad tendria que ser selectiva por esencia, porque su misi\u00f3n es la formaci\u00f3n de \u201cintelectuales\u201d. No me refiero, por supuesto, a una selecci\u00f3n injusta por privilegios de clases sociales o de suficiencias econ\u00f3micas. Sino a la selecci\u00f3n natural de la convicci\u00f3n, de la decisi\u00f3n personal, desde las aptitudes espec\u00edficas y desde una motivaci\u00f3n individual profunda. En otras palabras: la Universidad como vocaci\u00f3n intelectual y cient\u00edfica.<\/p>\n<p>La \u201cmasa\u201d no se determina por vocaci\u00f3n, sino guiada <em>ab extr\u00ednseco<\/em>, empujada, condicionada por la propaganda, por los convencionalismos sociales o familiares, que en este caso se resumen en <em>\u201cbuscarse un apa\u00f1o para toda la vida<\/em>\u201d, no el que uno elija, sino el que le permitan las estrechas rendijas entre los <em>\u201cnumerus<\/em> <em>clausus<\/em>\u201d de las distintas facultades univesitarias. Esta es la raz\u00f3n por la que esta Universidad masificada <em>ha dejado de ser sementera de formaci\u00f3n intelectual y de cultura human\u00edstica <\/em>y ha devenido en puramente tecnocr\u00e1tica, es decir: proporcionadora de un entrenamiento t\u00e9cnico -siempre fatalmente insuficiente- en las diversas materias disciplinares, para <em>\u201cir aprendiendo despu\u00e9s con la pr\u00e1ctica<\/em>\u201d. La conclusi\u00f3n a la que llego es que la <em>Universidad tecnocr\u00e1tica hace de la mediocridad un ideal social<\/em>. Por eso echo de menos una universidad de <em>\u201celites\u201d <\/em>intelectuales (no, por supuesto, de clases sociales o poder econ\u00f3mico), entendiendo por <em>elite<\/em> el grupo, m\u00e1s o menos extenso, de personas vocacionadas y movilizadas por ideas superiores.<\/p>\n<p>Los ex\u00e1menes de \u201c<em>selectividad<\/em>\u201d, que pretender\u00edan, por su mismo nombre, una selecci\u00f3n eficaz de los intelectualmente aptos e intr\u00ednsecamente motivados, solo ha venido sirviendo para desalentar a unos pocos (que evidentemente no estaban motivados por una genuina motivaci\u00f3n intelectual), aunque no a otros, social o familiarmente coaccionados o movilizados confusamente por el <em>slogan<\/em> ideo-operativo de \u201c<em>llegar a ser alguien en la vida<\/em>\u201d. La mayor\u00eda de los restantes quedan frustrados y existencialmente desorientados por tener que conformarse, en virtud del <em>numerus clausus,<\/em> con unos estudios que no corresponden a su aspiraci\u00f3n inicial o a su aut\u00e9ntica vocaci\u00f3n. El resultado se constata en unas aulas amorfas, repletas de una masa indolente, frustrada, desmotivada y desorientada, cuya \u00fanica aspiraci\u00f3n es la de <em>\u201cir pasando\u201d <\/em>sucesivos ex\u00e1menes, de materias cada vez m\u00e1s fraccionadas, para que puedan abarcarse en los pocos d\u00edas que le dedican al estudio de \u201c<em>los folios\u201d <\/em>que las totalizan. Profesores que <em>dictan apuntes<\/em>, \u201c<em>dictadores\u201d, <\/em><em>o que pasan sucesivos <\/em><em>power points<\/em>, han sustituido al \u201cMaestro universitario\u201d, que piensa y ense\u00f1a a pensar, a razonar y argumentar, al mismo tiempo que inspira, trasmite, ilusiona, abre horizontes mentales&#8230;<\/p>\n<p>A este prop\u00f3sito, he buscado alguna definici\u00f3n sobre lo que se entiende por \u201cser intelectual\u201d:<\/p>\n<p><em>\u201cEl Intelectual es aquella persona que escribiendo, manifest\u00e1ndose o ense\u00f1ando, testimonia una l\u00facida posici\u00f3n cuestionadora frente a la situaci\u00f3n hist\u00f3rica que vive la sociedad\u201d <\/em><\/p>\n<p><em>o <\/em><em>\u201cPersona consciente de su individualidad, que se sit\u00faa de una manera cr\u00edtica y razonada ante la sociedad de la que es miembro\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Reconozco que hoy <em>lo intelectual <\/em>no est\u00e1 de moda, ensombrecido por la gigantesca sobrevaloraci\u00f3n de <em>lo cient\u00edfico<\/em>. Pero pienso que el cient\u00edfico, <em>si no es tambi\u00e9n un intelectual o est\u00e1 asesorado por intelectuales<\/em>, no dejar\u00e1 de ser un <em>contable<\/em> (con toda la dignidad que esta funci\u00f3n merece, y con toda la necesidad y la utilidad pr\u00e1ctica que reporta). El intelectual se mueve en otra \u00f3rbita no materializable: la del pensamiento intangible, que inspira todo el sentido de la existencia, incluso el que reporta las contabilizadas adquisiciones cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas. Como le le\u00ed a alguien, lo que hoy calificamos como \u201ccient\u00edfico\u201d viene abocado a\u00a0 <em>sustituir el pensamiento por el c\u00e1lculo estad\u00edstico de datos<\/em>.<\/p>\n<p>Pienso que con estas definiciones, disquisiciones y matices he estado dibujando el perfil real de un tipo especial de persona, raro y escaso en nuestros tiempos, al que se podr\u00eda denominar <em>Intelectual<\/em> (y que representa, a mi modo de ver, al \u201c<em>homo theoreticus\u201d<\/em> \u00a0alzado a la excelencia, de la tipolog\u00eda de Spanger).<\/p>\n<p>A\u00f1ado ahora, como resumen, que, para mi modo de entender,<\/p>\n<p>1.-el <em>contenido mental<\/em> de una persona <em>Intelectual<\/em> son las Ideas;<\/p>\n<p>2.-su <em>din\u00e1mica cognitiva<\/em>: el cuestionamiento permanente;<\/p>\n<p>3.-su <em>actitud fundamental<\/em>: la cr\u00edtica minuciosa de las ideolog\u00edas y la depuraci\u00f3n de los conceptos que justifican las acciones de los ciudadanos y con las que va construyendo -o reconstruyendo- el mundo, la vida, la civilizaci\u00f3n, la Historia&#8230;<\/p>\n<p>4.-su <em>instrumento profesional<\/em>: la raz\u00f3n, pero tambi\u00e9n la intuici\u00f3n y la imaginaci\u00f3n, adem\u00e1s de la memoria y la cultura;<\/p>\n<p>5.-su <em>ocupaci\u00f3n diaria<\/em>: ver, leer, estudiar y preguntar\u2026, despu\u00e9s, escribir;<\/p>\n<p>6.-su <em>objetivo final<\/em>: la Verdad y la Libertad, \u201cla verdad que nos hace libres\u201d (la <em>alezeia <\/em>griega, el descubrimiento progresivo, la sorpresa permanente).<\/p>\n<h3>LA FUNCI\u00d3N DE LA \u00a0\u201cINTELECTUALIDAD\u201d<\/h3>\n<p>Determinar la funci\u00f3n que en nuestra sociedad tienen las personas reconocidas como <em>Intelectuales<\/em> es complejo. Aparentemente, como he comentado, no es hoy el momento de la inteligencia. La ciencia, la tecnolog\u00eda, las artes, la literatura, han permitido comprender mejor el pensamiento identitario del individuo \u2013hombre o mujer- del siglo XXI. Desde luego, no es momento de una inteligencia entendida como tradicionalmente se ha hecho: instrumento, casi exclusivo, para captar la esencia inamovible de las cosas.<\/p>\n<p>El devenir hist\u00f3rico, el dinamismo de la conciencia personal, la libertad del individuo, no permiten doctrinas esenciales de fijaci\u00f3n estable. Es la hora del \u201cpensamiento d\u00e9bil y l\u00edquido\u201d. A pesar de ello, y nadando, quiz\u00e1s contra corriente, la inteligencia y, en consecuencia, la persona que se posiciona como \u00a0\u201cintelectual\u201d, est\u00e1 obligada a desvelar lo inmutable del ser, ofreciendo, despu\u00e9s, a las dem\u00e1s personas su integraci\u00f3n dentro de \u00a0la multiplicidad fluyente de las cosas. Y en respuesta a la cuesti\u00f3n que ha servido de t\u00edtulo a este ensayo, respondo que s\u00ed, que, a pesar de todos los condicionantes negativos, se pueden reconocer, como algo evidente, a personas que se sit\u00faan en la vida, y contemplan su curso fluvial, as\u00ed como sus avatares, fluidos o arremolinados, desde un neto posicionamiento que los califica como <em>Intelectuales<\/em>.<\/p>\n<p>Es posible, como he afirmado anteriormente, que la definici\u00f3n del intelectual de hoy se acerque m\u00e1s al modelo cl\u00e1sico del \u201c<em>homo theoreticus<\/em>\u201d de Eduard Spranger, expuesto en su libro <em>Formas de vida<\/em>: cr\u00edtica razonada y testimonio l\u00facido, cuestionador frente a la situaci\u00f3n hist\u00f3rica que vive la sociedad.<\/p>\n<h3>MATIZACIONES FILOS\u00d3FICAS<\/h3>\n<p>Podr\u00edamos entender -ascendiendo a una conceptualizaci\u00f3n filos\u00f3fica- que la persona <em>intelectual<\/em>, \u00a0en cuanto pretende ser <em>indagadora de las esencias<\/em>, tiene como finalidad depurar el \u201c<em>eidos<\/em>\u201d de Plat\u00f3n, liber\u00e1ndolo de la amalgama con la que se ha impregnado, al mezclarse en nuestro siglo con la \u00a0realidad superacelerada y cambiante del devenir concreto*.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n del intelectual es la de iluminar el tiempo hist\u00f3rico en el que la realidad de la Historia , siempre \u00a0en proceso de cambio, se manifiesta. Aunque el <em>eidos<\/em> (base de toda actividad intelectual) es siempre el mismo, las manifestaciones y, sobre todo, el valor de <em>verdad<\/em> que se les atribuyen son, sin duda, \u00a0diferentes. <em>Cada \u00e9poca tiene su signo dominante, en base al cual construye \u201csu verdad\u201d<\/em>. De esta verdad va a depender el desarrollo que haga de su visi\u00f3n conceptual del mundo.<\/p>\n<p>Mostrar la autenticidad leg\u00edtima de esa verdad, o su falsedad, es cometido del Intelectual de hoy. La persona intelectual, al ser\u00a0 \u201cguardi\u00e1n-vigilante\u201d de la verdad del ser, debe mostrar siempre, sin adulterarlo, el aut\u00e9ntico valor de \u201clo que hay\u201d, pero sabi\u00e9ndolo encuadrar en el momento hist\u00f3rico en el que la verdad alcanza su sentido. Debe saber armonizar la <em>inmutabilidad del eidos<\/em> con la <em>circunstancia concreta<\/em> en la que la verdad se manifiesta.<\/p>\n<p>Las personas que ejerce la funci\u00f3n de \u201cintelectual\u201d, es \u201cvig\u00eda\u201d del momento hist\u00f3rico que le toca vivir y, sin perder el norte, ha de saber adecuar el rumbo de la nave, a una ruta exigida por coordenadas trazadas de antemano. No es el intelectual un ser atemporal. Al contrario, realiza siempre su \u201creducci\u00f3n eid\u00e9tica\u201d, encarnado en el tiempo y viviendo en la historia de una manera cr\u00edtica y veraz. Es \u201ccronista\u201d de la vida y cuenta, viviendo entre las dem\u00e1s personas, la verdad de los hechos. Las libera, con su testimonio, de falsas utop\u00edas racionalistas, evitando siempre que lo humano se construya sobre falsos esquemas deformantes de la realidad.<\/p>\n<p>Este es el cometido que realiza quien ejerce la funci\u00f3n de intelectual con actitud honesta. Se atiene a lo que \u201chay\u201d. No lo transforma. No debe ser por ello, persona de cr\u00edticas baratas ni de modas al uso. Tampoco su criterio puede bambolearse por intereses de opiniones sectarias o pol\u00edticas.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis podr\u00eda acabar aqu\u00ed. Pero a\u00fan queda una pregunta clave a la que es conveniente responder: \u00bfCu\u00e1les son los valores con los que la persona intelectual debe iluminar cr\u00edticamente el acontecer de la historia en que vive? Sin duda, los valores que <em>dimanan de la persona<\/em>, exigidos por su dignidad y adecuados al signo de su tiempo. Se trata de actitudes centradas en lo que el hombre \u201c<em>en situaci\u00f3n<\/em>\u201d exige: el valor de la <em>vida<\/em>, la <em>libertad<\/em> de toda convivencia, el valor de <em>lo<\/em> <em>social<\/em> como medio para realizarse como persona, el <em>respeto a las reglas<\/em> de que se dota el ser humano para ser m\u00e1s humano y convivir humanamente, etc. Todo aquello que contribuye a que la maduraci\u00f3n de la persona y de lo humano vaya alcanzando, cada d\u00eda, de forma progresiva, nuevas metas de <em>ser<\/em>. Su acci\u00f3n es cuestionar, de forma minuciosa, las desviaciones conceptuales que afectan a la vida y al ser humano. La persona que ejerce de <em>intelectual<\/em>, por ser <em>\u201cagente\u201d de la conciencia hist\u00f3rica<\/em>, debe vigilar para que se preserve siempre el patrimonio que se nos ha entregado: la dimensi\u00f3n profunda de su \u201c<em>ser<\/em>\u201d. Su palabra tiene que ser palabra de <em>denuncia frente a toda injusticia<\/em>, mostrando, al tiempo, la <em>utop\u00eda<\/em> como objetivo, y abriendo la <em>esperanza<\/em> de un mundo siempre mejor y en constante progreso.<\/p>\n<p>FERNANDO JIM\u00c9NEZ HERN\u00c1NDEZ-PINZ\u00d3N<\/p>\n<p>Doctor en Filosof\u00eda y Ciencias de la Educaci\u00f3n, Psic\u00f3logo Cl\u00ednico<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>*Para defender este modelo de <em>polis<\/em>, pens\u00f3 Plat\u00f3n que los \u201cgobernantes\u201d de la ciudad deb\u00edan ser los \u201cfil\u00f3sofos\u201d, contempladores del \u201c<em>eidos<\/em>\u201d. (Puesto que la doctrina central de la filosof\u00eda plat\u00f3nica es la \u201cteor\u00eda de las ideas\u201d, era l\u00f3gico situar, en la escala superior de la estructura social, a quienes, por oficio y vocaci\u00f3n, m\u00e1s cerca estaba de la comprensi\u00f3n de los \u201c<em>eidos<\/em>\u201d, de las <em>ideas esenciales<\/em>). El verdadero conocimiento (el intelectual) era, para Plat\u00f3n, \u00a0patrimonio de la inteligencia. Estaba personificado en el <em>alma racional<\/em>. En ella estaba afincado el conocimiento de las <em>ideas<\/em> (entendidas en este caso como <em>im\u00e1genes de las cosas <\/em>que constituyen el reino de lo real) . Las otras <em>almas<\/em>, la <em>irascible<\/em> y la <em>concupiscible<\/em> quedaban muy por debajo del alma \u201cinteligible\u201d \u2013<em>anima rationalis-<\/em>, la inteligencia. As\u00ed, la funci\u00f3n del conocimiento racional era la de ayudar, mediante la <em>contemplaci\u00f3n de las esencias<\/em>, a que las otras almas se purificasen, ya que el ser humano, \u201c<em>animal rationalis<\/em>\u201d, \u00a0se encontraba, en un radical estado de impureza. En esta subordinaci\u00f3n, y de acuerdo a un orden c\u00f3smico preestablecido, se consegu\u00eda la <em>justicia social<\/em> (o antropol\u00f3gica), objetivo fundamental del equilibrio (<em>sofrosyne<\/em>) y la felicidad (<em>eudaimon\u00eda<\/em>). Esta es la concepci\u00f3n plat\u00f3nica que, seguida y enriquecida por el neoplatonismo de la Escuela de Alejandr\u00eda, pervivir\u00e1 e influir\u00e1 en la cultura occidental durante casi quince siglos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Fernando Jim\u00e9nez] Muchas veces se me hab\u00eda preguntado, en mis clases universitarias, sobre el significado exacto de ese adjetivo sustantivado iIntelectual\u201d, o sobre el alcance conceptual de ese calificativo que, en los cercanos siglos pasados, se ha aplicado muchas veces, y muy valorativamente, a algunas -siempre escasas- personas, significativas para nuestra vida social, educativa y &#8230; <a title=\"\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la Intelectualidad hoy?\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6955\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la Intelectualidad hoy?\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":6958,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[870,80,346,397],"class_list":["post-6955","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria","tag-intelectuales","tag-libertad","tag-razon","tag-verdad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6955","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6955"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6955\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6961,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6955\/revisions\/6961"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6958"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}