{"id":6793,"date":"2022-05-26T15:25:18","date_gmt":"2022-05-26T13:25:18","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6793"},"modified":"2023-06-11T19:16:30","modified_gmt":"2023-06-11T17:16:30","slug":"teologia-de-la-ciencia-una-tarea-necesaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6793","title":{"rendered":"Teolog\u00eda de la ciencia: una tarea necesaria"},"content":{"rendered":"<p><strong>[Por Leandro Sequeiros] En los ambientes cristianos conservadores de lengua inglesa parece tomar cada vez m\u00e1s fuerza lo que en el siglo XIX se denomin\u00f3 la <em>Teolog\u00eda Natural\u00a0<\/em>(Natural Theology). Con una actitud en exceso apolog\u00e9tica, intentan mostrar contra los que llaman \u201cnuevos ateos\u201d que la Ciencia lleva a Dios y que, por tanto, el ate\u00edsmo no es sostenible ni siquiera desde el punto de vista filos\u00f3fico. Sin embargo, en los pa\u00edses latinos la llamada <em>Teolog\u00eda de la ciencia\u00a0<\/em>parece ser un concepto emergente. Los defensores de la Teolog\u00eda de la ciencia intentan comprender las razones de los que hoy se manifiestan como ateos, y desde una concepci\u00f3n m\u00e1s abierta de lo que es el conocimiento cient\u00edfico basados en una epistemolog\u00eda cercana a los planteamientos del racionalismo cr\u00edtico (Popper, Kuhn, Lakatos, Toulmin) y desde una teolog\u00eda ken\u00f3tica, tienden puentes con otras tradiciones religiosas y antirreligiosas.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n se han hecho eco en estos a\u00f1os del avance, sobre todo en <a href=\"http:\/\/filosofia.org\/ave\/002\/b025.htm\">pa\u00edses anglosajones, de teolog\u00edas cristianas conservadoras que se acercan a posturas calificadas por algunos como \u201cfundamentalistas\u201d.<\/a> Seg\u00fan \u00e9stas, los contenidos de la Biblia, tal como son formulados, deben ser entendidos literalmente, y deben ser considerados como ciencia que debe anteponerse a las propuestas de los cient\u00edficos. Con ello niegan la posibilidad, no solo de un di\u00e1logo sino tambi\u00e9n de un encuentro entre el pensamiento cient\u00edfico (tanto de las ciencias de la naturaleza como de las ciencias sociales y humanas) y la construcci\u00f3n racionalizada de la experiencia religiosa como es la Teolog\u00eda.<\/p>\n<p>Frente a estas teolog\u00edas de corte \u201cfundamentalista\u201d aparecen esfuerzos personales y colectivos que buscan un di\u00e1logo y un encuentro que superen los aparentes conflictos entre las ciencias profanas y la religi\u00f3n. Estas teolog\u00edas pretenden una reflexi\u00f3n constructiva encaminada a \u201ctender puentes\u201d entre las culturas cient\u00edficas emergentes y las formulaciones de las convicciones de la fe. Estos intentos de di\u00e1logo y encuentro interdisciplinar pueden dar lugar a reformulaciones de algunas tesis teol\u00f3gicas en funci\u00f3n de los avances del conocimiento cient\u00edfico. A este conjunto de tareas se denomina con la expresi\u00f3n \u201c<a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/La-Teologia-de-la-Ciencia-nueva-propuesta-para-la-comprension-del-mundo_a986.html\">Teolog\u00eda de la Ciencia\u201d. <\/a><\/p>\n<p>Este concepto no es un simple ejercicio de agudeza intelectual. Mantenemos aqu\u00ed que en la cultura que domina en nuestra sociedad existen unos elementos de cientificismo borroso que para muchas personas supone una traba importante para sus creencias tradicionales.<\/p>\n<p>Y por otra parte, muchos perciben que algunos planteamientos de la Teolog\u00eda aparecen desfasados respecto a los avances de las ciencias, lo que da lugar al desprestigio de la Teolog\u00eda y por ello, de su expresi\u00f3n social como son las religiones. Todo esfuerzo por educar en la fe a la comunidad cristiana teniendo en cuenta los avances de las ciencias modernas, supone hoy un reto para las Facultades de Teolog\u00eda y los centros que pretenden un di\u00e1logo entre la fe y la cultura, entre la fe y la justicia. De aqu\u00ed los aspectos pastorales de la \u201c<a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/Karl-Schmitz-Moormann-une-la-teoria-evolutiva-con-la-teologia-de-la-creacion_a3430.html\">Teolog\u00eda de la Ciencia<\/a>\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Antecedentes: el conflicto entre ciencia y religi\u00f3n en el siglo XIX<\/strong><\/h2>\n<p>A lo largo de la historia del pensamiento cient\u00edfico siempre han aparecido momentos y problemas conflictivos entre los avances del conocimiento racional y las religiones que en muchos casos no se han resuelto satisfactoriamente y cuyas heridas han estado abiertas muchos a\u00f1os. Ya desde la misma \u00e9poca griega se dieron conflictos entre filosof\u00edas naturales y las antiguas visiones religiosas. Mas tarde, en los siglos XVI-XVII, los casos de Giordano Bruno, Cop\u00e9rnico y Galileo fueron causa de conflictos y condenas ante la imposibilidad aparente de acuerdos. A mediados del siglo XIX en Europa y en Am\u00e9rica (y tambi\u00e9n en Espa\u00f1a), el debate sobre las obras de Charles Darwin y sus propuestas sobre el evolucionismo y el origen humano dan lugar a nuevos conflictos entre la ciencia y la religi\u00f3n, entre la fe y la raz\u00f3n. Pero si hasta entonces los conflictos se resolv\u00edan a escala privada o local, con Darwin y el darwinismo ese conflicto cobra un car\u00e1cter m\u00e1s universal y persistente. Se puede afirmar que siempre existieron conflictos. Pero nunca, como entonces, alcanzaron tal amplitud social. Esta situaci\u00f3n es la que se contin\u00faa en la actualidad, de modo que la prensa y los dem\u00e1s medios de comunicaci\u00f3n se convierten en foros de debate sobre los conflictos entre ciencia y religi\u00f3n.<\/p>\n<h3><em>El largo camino de un conflicto que parec\u00eda no tener soluci\u00f3n<\/em><\/h3>\n<p>La convicci\u00f3n de que entre la fe y la ciencia, de que entre el pensamiento moderno y la teolog\u00eda, no puede haber componendas se va extendiendo cada vez m\u00e1s en el siglo XIX. Una brecha, que deviene en abismo que parece insalvable, separa m\u00e1s y m\u00e1s el pensamiento racional y cient\u00edfico del pensamiento elaborado por las religiones, las iglesias cristianas y los te\u00f3logos. Y van a ser muy pocos los que en el siglo XIX intenten \u201ctender puentes\u201d de di\u00e1logo.<\/p>\n<p>Se considera que es a partir de 1859, el a\u00f1o de la publicaci\u00f3n por parte del naturalista <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_origen_de_las_especies\">Charles Robert Darwin (1809-1882) de <em>El Origen de las Especies por la Selecci\u00f3n Natural<\/em><\/a>, cuando se enconan a\u00fan m\u00e1s las heridas abiertas desde la \u00e9poca de la Ilustraci\u00f3n. El libro ven\u00eda precedido por el esc\u00e1ndalo provocado por la publicaci\u00f3n en 1898 de la breve nota <a href=\"https:\/\/scielo.conicyt.cl\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0716-078X2013000300002\"><em>Extracto de una obra in\u00e9dita sobre el concepto de especie <\/em>firmada por Darwin y el entonces joven naturalista Alfred Russell Wallace (1823-1914).<\/a> En ella, la Selecci\u00f3n Natural parec\u00eda suplantar al Creador y a la Providencia divina.<\/p>\n<p>De hecho, los 1250 ejemplares de la primera edici\u00f3n de <em>El Origen de las Especies por la Selecci\u00f3n Natural <\/em>\u00a0se agotaron el primer d\u00eda de venta, el 24 de noviembre de 1859 provocando esc\u00e1ndalo e ira entre cl\u00e9rigos y conservadores. Pero tras unos a\u00f1os de mayor silencio sobre el problema de la evoluci\u00f3n, Darwin volvi\u00f3 a escandalizar a los creyentes y a los \u201cbien pensantes\u201d al sacar a la luz <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/2018\/03\/14\/darwin-y-el-darwinismo\/\">en 1871 su obra <em>La Descendencia del Hombre y la Selecci\u00f3n Sexual<\/em>, a la que sigui\u00f3 en 1872 <em>La Expresi\u00f3n de las emociones en el Hombre y en los animales<\/em>.<\/a><\/p>\n<p>La pol\u00e9mica pas\u00f3 a la calle, a los ciudadanos y sobre todo a las clases obreras, cuando en 1874 se publica en Inglaterra un libro no exento de exceso de apasionamiento en el que se resaltaban de forma exaltada y sin horizontes de soluci\u00f3n los conflictos entre el conocimiento que da la ciencia y las doctrinas de las religiones.Se trata del libro de <a href=\"http:\/\/www.filosofia.org\/ave\/001\/a029.htm\">John William Draper (1811-1882) titulado <em>Historia de los conflictos entre la Religi\u00f3n y la Ciencia<\/em>.<\/a><\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n en Inglaterra del libro de J. W. Draper ven\u00eda, pues, precedido por una estruendosa pol\u00e9mica en la que, m\u00e1s all\u00e1 de la argumentaci\u00f3n cient\u00edfica, se enfrentaban dos concepciones del mundo, dos modos de entender la realidad. En el fondo, entraban en conflicto dos posturas religiosas, ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas que se antojaban irreconciliables: la postura cient\u00edfica, progresista, materialista, darwinista y atea, y la postura religiosa, conservadora, espiritualista, antidarwinista y creyente.<\/p>\n<h3><em>El conflicto entre ciencia y religi\u00f3n se extiende por Espa\u00f1a en el siglo XIX<\/em><\/h3>\n<p>En Espa\u00f1a, las cosas suelen llegar con retraso pero no por ello enfriadas de pol\u00e9mica y de confrontaci\u00f3n. A pesar de que ya a finales del per\u00edodo isabelino se hab\u00eda comentado en Espa\u00f1a la teor\u00eda de Darwin, la difusi\u00f3n y debate sobre el evolucionismo en la comunidad cient\u00edfica espa\u00f1ola no se inici\u00f3 hasta el llamado Sexenio Revolucionario (1868-1874).<\/p>\n<p>Sin embargo, a pesar de los debates que surgieron sobre los contenidos de <em>El Origen de las Especies<\/em>, la primera traducci\u00f3n al castellano de obras de Darwin fue la de <em>El Origen del Hombre; la selecci\u00f3n natural y la sexual<\/em>, que apareci\u00f3 en Barcelona en 1876 en versi\u00f3n recortada. Pero su recepci\u00f3n no estuvo exenta de pol\u00e9micas.<\/p>\n<p>Un suceso acontecido en Granada en el oto\u00f1o de 1872 va m\u00e1s all\u00e1 de la an\u00e9cdota y puede ser significativo para entender el ambiente tenso de aquellos a\u00f1os. En el <a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/El-debate-sobre-Darwin-sigue-siendo-de-actualidad-en-Espana_a3434.html\">discurso inaugural del a\u00f1o acad\u00e9mico 1872-1873, el Catedr\u00e1tico de Historia Natural del entonces Instituto de Segunda Ense\u00f1anza de Granada (ahora IES Padre Su\u00e1rez), D. Rafael Garc\u00eda \u00c1lvarez<\/a> se exaltaba la figura de Darwin. El catedr\u00e1tico defendi\u00f3 una concepci\u00f3n evolutiva del ser humano, situ\u00e1ndolo en el grupo de los primates: <a href=\"https:\/\/www.elindependientedegranada.es\/cultura\/arzobispos-inquisidores-catedraticos-cientificos-instituto-provincial-granada\">\u201cEl hombre es para nosotros la naturaleza con conciencia de s\u00ed misma. Resultado de millares y millares de siglos de una paciente elaboraci\u00f3n de las fuerzas creadoras de la vida, es su m\u00e1s grande y gloriosa manifestaci\u00f3n\u201d.<\/a><\/p>\n<p>Las ideas manifestadas en este discurso fueron muy mal acogidas por los estamentos religiosos de la ciudad de Granada, resultando escandalosas. Por ello, el entonces <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Granada-darwinismo-Discurso-sinodal-Archivum\/dp\/8433849905\">Arzobispo de Granada, D. Bienvenido Monz\u00f3n Mart\u00edn<\/a> y Puente, reaccion\u00f3 con presura e hizo p\u00fablica el 23 de octubre de 1872 (muy pocos d\u00edas m\u00e1s tarde) una censura sinodal y condenaci\u00f3n del \u201cdiscurso her\u00e9tico le\u00eddo en el Instituto de Granada\u201d (sic)<sup>.<\/sup>El texto de condena finaliza de este modo: \u201cEn vista de todas estas definiciones, el S\u00ednodo juzga el mencionado escrito como \u201cher\u00e9tico, injurioso a Dios y a su providencia y sabidur\u00eda infinitas, depresivo para la dignidad humana y escandaloso para las conciencias\u201d(sic)\u201d.<\/p>\n<p>El sector m\u00e1s conservador de la Iglesia espa\u00f1ola uni\u00f3 sus fuerzas contra esta teor\u00eda. Incluso, los argumentos esgrimidos proced\u00edan de fuentes cient\u00edficas antidarwinistas (que s\u00ed las hubo, y fuertes), como D. <a href=\"https:\/\/recyt.fecyt.es\/index.php\/LLUL\/article\/view\/22341\">Juan Vilanova y Piera<\/a> (catedr\u00e1tico de Paleontolog\u00eda en Madrid), Louis Agassiz, Adolphe Brongniart, el suizo Ch. T. Aeby, y otros.<\/p>\n<p>Entre las cr\u00edticas m\u00e1s \u201cilustradas\u201d al evolucionismo darwinista citemos la figura de fray <a href=\"http:\/\/as.filosofia.net\/zeferino.htm\">Zeferino Gonz\u00e1lez (1831-1894), cardenal-arzobispo de Sevilla<\/a>. En sus <em>Estudios religiosos, filos\u00f3ficos, cient\u00edficos y sociales <\/em>(1873) describe el darwinismo como materialismo disfrazado. Zeferino Gonz\u00e1lez fue uno de los participantes en el Primer Congreso Cat\u00f3lico Nacional Espa\u00f1ol, celebrado en Madrid en 1889. All\u00ed atac\u00f3 a los prehistoriadotes y sus m\u00e9todos lo que provoc\u00f3 una ruda pol\u00e9mica con Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Carracido (1856-1928) catedr\u00e1tico de Farmacia de la Universidad Central. Para m\u00e1s datos, nos referimos al ya citado libro de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/el-darwinismo-en-espana-un-test-significativo-de-nuestra-situacion-cultural\/\">Diego N\u00fa\u00f1ez sobre <em>El Darwinismo en Espa\u00f1a.<\/em><\/a><\/p>\n<p>En esos a\u00f1os, los textos a favor y en contra del darwinismo est\u00e1n atravesados de apasionamiento, primando las posturas previas y la agresi\u00f3n por encima del deseo de di\u00e1logo y comprensi\u00f3n de las posturas de los dem\u00e1s. Toda una lecci\u00f3n de lo que hoy no deber\u00eda repetirse en el di\u00e1logo entre la ciencia y la fe.<\/p>\n<h3><em>\u00a0La traducci\u00f3n espa\u00f1ola de la obra de Draper y su difusi\u00f3n<\/em><\/h3>\n<p>En este clima tenso se publica en Espa\u00f1a en 1876 la traducci\u00f3n del libro de Draper en el que se reafirma, a partir de la descripci\u00f3n (tal vez sesgada) de muchos casos concretos, la imposibilidad de conciliar la ciencia moderna con las creencias religiosas. La primera edici\u00f3n castellana fue traducida directamente del ingl\u00e9s por Augusto T. Arcimis y se agot\u00f3 r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>En esos a\u00f1os tuvo una amplia difusi\u00f3n como una herramienta de transmisi\u00f3n de las ideas materialistas, ateas y progresistas que se pensaban incompartibles con cualquier concepci\u00f3n religiosa del mundo. Eran tiempos en los que la ciencia y la religi\u00f3n transitaban por caminos no solo divergentes sino tambi\u00e9n incompatibles.<\/p>\n<p>La respuesta apolog\u00e9tica de la Iglesia espa\u00f1ola del siglo XIX y parte del XX a las ideas darwinistas y evolucionistas ha sido estudiada por el profesor <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=6446035\">Francisco Pelayo<\/a>. Esto explica (aunque no justifica) la <a href=\"https:\/\/www.unav.edu\/web\/ciencia-razon-y-fe\/detalle-noticias\/2014\/04\/11\/charles-darwin-y-la-religion%3A-historia-de-un-dialogo-entre-la-ciencia-y-la-fe\/-\/asset_publisher\/R6xpSkOXgjT8\/content\/2014_04_11_fecle_charles-darwin-y-la-religion-historia-de-un-dialogo-entre-la-ciencia-y-la-fe\/10174\">actitud antidarwinista que mostr\u00f3 la revista jesu\u00edtica <em>Raz\u00f3n y Fe\u00a0<\/em>desde su fundaci\u00f3n en 1901<\/a>. Varios son los puntos en los que obispos y te\u00f3logos se oponen a las ideas evolucionistas sobre la condici\u00f3n humana: se opone a la doctrina de la Biblia, promoviendo una visi\u00f3n materialista del hombre; se opone a la idea creacionista y niega al Dios creador, por lo que es una visi\u00f3n atea; se opone a la existencia de la Providencia de Dios que tiene un designio (dise\u00f1o) divino que es negado y sustituida por la selecci\u00f3n natural; se opone a una visi\u00f3n teol\u00f3gica del ser humano rebaj\u00e1ndolo a la condici\u00f3n de animal; y se opone a la existencia del pecado original. Estos son los argumentos que se esgrimen por los estamentos eclesi\u00e1sticos de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es cierto que no siempre las comunidades cient\u00edficas han sido sensibles a planteamientos que rebasaban los l\u00edmites de toda ciencia. En Espa\u00f1a resta a\u00fan un \u201c<a href=\"https:\/\/avessoedireito.wordpress.com\/2011\/08\/27\/positivismo-resistente\/\">positivismo resistente<\/a>\u201d, sobre todo en algunos sectores del mundo universitario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La emergencia de la <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/2017\/10\/18\/dios-actua-creacion\/\">Teolog\u00eda de la Ciencia<\/a><\/strong><\/h2>\n<p>Durante el siglo XX, las relaciones entre la Ciencia y la Religi\u00f3n, entre la imagen racional y cient\u00edfica de un mundo regido por leyes aut\u00f3nomas y en evoluci\u00f3n, y la imagen religiosa y teol\u00f3gica de un mundo \u201ccreado\u201d por Dios, no han sido f\u00e1ciles. Pero en estos \u00faltimos a\u00f1os, sobre todo tras el Concilio Vaticano II (y la asimilaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n Pastoral <em>Gaudium et Spes<\/em>), sectores a\u00fan minoritarios del mundo cient\u00edfico y sectores a\u00fan minoritarios del pensamiento teol\u00f3gico han iniciado un acercamiento que comenz\u00f3 con el di\u00e1logo, continu\u00f3 con la b\u00fasqueda de lenguajes comunes (el di\u00e1logo interdisciplinar) y se dirige hacia un encuentro que pueda integrar posturas aparentemente separadas.<\/p>\n<h3><em>Posturas actuales ante las relaciones entre la Teolog\u00eda y las Ciencias profanas<\/em><\/h3>\n<p>Puede decirse que hoy no existe una postura monol\u00edtica y cerrada dentro del mundo cient\u00edfico ante la posibilidad de un acuerdo entre ciencia y religi\u00f3n. En un intento de sistematizaci\u00f3n de las posturas, podemos adoptar las ideas de un f\u00edsico, <a href=\"https:\/\/fund-encuentro.org\/index.php\/pensamiento\/article\/view\/6078\">Ian G. Barbour<\/a>,que ha dedicado gran parte de la \u00faltima parte de su vida a la reflexi\u00f3n entre la ciencia y la teolog\u00eda. \u00c9ste sistematiza en cuatro las posturas hist\u00f3ricas que han relacionado la fe cristiana y la ciencia:<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Conflicto<\/strong>: la postura que ahonda en el conflicto (y por tanto, en la imposibilidad de un di\u00e1logo) se dio sobre todo en el siglo XIX bajo la influencia del libro de J. W. Draper, <em>Historia de los conflictos entre la Religi\u00f3n y la Ciencia<\/em>. Esta lucha abierta, se aliment\u00f3, por un lado, de una postura de grosero materialismo cient\u00edfico, y por otro lado, de un literalismo b\u00edblico fundamentalista que hac\u00eda imposible cualquier tipo de encuentro. Esta postura sigue presente tambi\u00e9n hoy en algunos grupos cient\u00edficos de factura m\u00e1s positivista y materialista. Pero tambi\u00e9n por parte de sectores religiosos existen posturas intransigentes que perciben en las ciencias una amenaza a la Teolog\u00eda.<\/li>\n<li><strong>Independencia<\/strong>: otra de las posturas ente fe cristiana y ciencia es la de la independencia, tal como ha defendido modernamente <a href=\"https:\/\/www.todostuslibros.com\/libros\/ciencia-versus-religion_978-84-08-00858-3\">Stephen Jay Gould<\/a><sup>.\u00a0<\/sup>Seg\u00fan ella, son dos magisterios diferentes, con metodolog\u00edas diferentes y objetivos diferentes y por ello nunca se pueden encontrar. Muchos cristianos evang\u00e9licos y cristianos conservadores propugnan esta postura. Ciencia y religi\u00f3n no se encuentran y tan cient\u00edfica es la ciencia de la evoluci\u00f3n como la ciencia de la creaci\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Di\u00e1logo<\/strong>: la postura del di\u00e1logo supone unas relaciones constructivas entre ciencia y religi\u00f3n que deben superar los conflictos o la independencia. Se sit\u00faa gradualmente hacia una mayor postura de integraci\u00f3n, como veremos. El di\u00e1logo presupone la aceptaci\u00f3n por ambas partes los l\u00edmites del conocimiento cient\u00edfico y del conocimiento teol\u00f3gico, y explora las semejanzas entre los m\u00e9todos de la ciencia y de la religi\u00f3n y analiza los conceptos puente que permiten unas relaciones <em>transdisciplinares<\/em>.<\/li>\n<li><strong>Integraci\u00f3n<\/strong>: como culmen de este proceso de di\u00e1logo est\u00e1 la emergencia de formulaciones nuevas que constituyen lo que se denomina <em>interdisciplinariedad<\/em>, un intento de reelaboraci\u00f3n conceptual y metodol\u00f3gico que permite aceptar la complementariedad de saberes dentro de un universo de l\u00edmites difusos pero que acepta la leg\u00edtima autonom\u00eda de cada disciplina. No se trata tanto de lanzar puentes cuanto de construcci\u00f3n tolerante y plural de interpretaciones del mundo siempre provisionales y \u00e9ticamente elaboradas. En el pasado, fue la llamada <em><a href=\"http:\/\/filex.es\/historia\/filosofiamedieval\/321_teologa_natural_dios_visto_a_la_luz_natural_de_la_razn.html\">Teolog\u00eda Natural<\/a> <\/em>la que estableci\u00f3 constructos teol\u00f3gicos asentados desde los datos de las ciencias emp\u00edricas. M\u00e1s modernamente est\u00e1 el intento denominado <em>Teolog\u00eda de la Ciencia<\/em>, seg\u00fan la cual los conceptos teol\u00f3gicos se reelaboran dentro de los macroparadigmas elaborados por las ciencias, de modo que sean comprensibles a los humanos de nuestra \u00e9poca.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h2><em>Qu\u00e9 se quiere decir al hablar de Teolog\u00eda de la Ciencia<\/em><\/h2>\n<p>Dentro del mundo de habla hispana el concepto \u201c<a href=\"https:\/\/iviva.org\/hacia-donde-va-la-teologia-de-las-religiones\/\">Teolog\u00eda de la Ciencia<\/a>\u201d es un concepto emergente. Una b\u00fasqueda en Internet ha dado como resultado unas 17.000 p\u00e1ginas en que se cita este concepto. Son frecuentes los trabajos en el mundo anglosaj\u00f3n que abordan la posibilidad del <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/2019\/01\/16\/ciencia-filosofia-y-teologia-en-el-pensamiento-de-juan-pablo-ii\/\">di\u00e1logo y del encuentro entre las ciencias y la teolog\u00eda<\/a>. Para muchos fil\u00f3sofos, cient\u00edficos e incluso pertenecientes a religiones, no hay posibilidad de acuerdo, di\u00e1logo ni encuentro entre el conocimiento cient\u00edfico y la religi\u00f3n o la teolog\u00eda. Como mucho, se puede llegar a un pacto de no agresi\u00f3n. Algunos lo justifican diciendo que el m\u00e9todo aut\u00e9ntico del conocimiento es el de la racionalidad cient\u00edfica, el m\u00e9todo hipot\u00e9tico deductivo. Y que la religi\u00f3n pertenece al campo de las convicciones no demostrables.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva m\u00e1s eclesial, el acercamiento hacia las posturas de la ciencia es objeto de un proyecto que desarrollan juntos el Observatorio Vaticano y el <em><a href=\"https:\/\/www.ctns.org\/\">Center for Theology and Natural Sciences (CTNS) de Berkeley<\/a><\/em>. El punto de partida de lo que podemos llamar Teolog\u00eda de la Ciencia, como disciplina emergente, se sit\u00faa en 1987. Ese a\u00f1o, con ocasi\u00f3n del Tercer centenario de la publicaci\u00f3n de los <em>Principia Matem\u00e1tica Philosophiae Naturalis <\/em>de Isaac Newton, la Santa Sede promovi\u00f3 una semana de estudios dedicada a la investigaci\u00f3n de las m\u00faltiples relaciones entre la teolog\u00eda, la filosof\u00eda y las ciencias de la naturaleza. En el mismo se dieron cita cient\u00edficos, fil\u00f3sofos y te\u00f3logos de todo en mundo, creyentes y no creyentes, pero animados por el esp\u00edritu de libertad de opini\u00f3n y expresi\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/2020\/04\/22\/una-conversacion-con-g-coyne-observatorio-astronomico-del-vaticano\/\">Juan Pablo II, con esta ocasi\u00f3n, dirigi\u00f3 un mensaje al jesuita Padre George Coyne, Director del Observatorio Vaticano<\/a>, en donde recuerda c\u00f3mo Isaac Newton consagr\u00f3 gran parte de su existencia al estudio de los temas objeto de dicha semana: \u201cAl estimular la apertura entre la Iglesia y las comunidades cient\u00edficas \u2013dice Juan Pablo II \u2013 no nos proponemos una unidad disciplinaria entre la teolog\u00eda y la ciencia como la que existe dentro de un determinado campo cient\u00edfico o dentro de la propia teolog\u00eda. Con el aumento del di\u00e1logo y de la b\u00fasqueda com\u00fan, tendr\u00e1 lugar un crecimiento hacia la mutua comprensi\u00f3n y un descubrimiento de intereses comunes que constituir\u00e1n la base para futuras investigaciones y debates. En este debate debemos superar &#8211; a\u00f1ade \u2013 toda tendencia regresiva que conduzca a un reduccionismo unilateral, al miedo y al aislamiento autoimpuesto\u201d.<\/p>\n<p>Y concluye:\u201cLa ciencia puede purificar a la religi\u00f3n de error y superstici\u00f3n; la religi\u00f3n puede purificar a la ciencia de idolatr\u00eda y falsos absolutos. Cada una puede atrae a la otra hacia un mundo m\u00e1s amplio, en el que ambas partes puedan florecer\u201d<\/p>\n<p>Esta expresi\u00f3n ha sido recogida y citada por muchos de los seguidores cat\u00f3licos interesados en el di\u00e1logo y el encuentro entre ciencia y religi\u00f3n. Desde el presupuesto de la autonom\u00eda entre los diferentes niveles del conocimiento humano, cuesti\u00f3n en la que insisti\u00f3 reiteradamente Juan Pablo II en su rico magisterio sobre estas cuestiones, recogiendo el esp\u00edritu y la letra del Vaticano II, ya que \u201cha faltado en general entre los te\u00f3logos dedicados a la ense\u00f1anza y a la investigaci\u00f3n un di\u00e1logo con la ciencia contempor\u00e1nea\u201d, y los previene tanto de \u201cla tentaci\u00f3n de hacer un uso acr\u00edtico y precipitado\u201d de ciertas teor\u00edas cient\u00edficas contempor\u00e1neas, como de \u201cdesestimar en su totalidad la relevancia potencial de tales teor\u00edas\u201d (Audiencia de Juan Pablo II a los participantes en la Sesi\u00f3n Plenaria de la Pontificia Academia de Ciencias (31-X-1992), \u201cRehabilitar a Galileo\u201d. <em>Ecclesia<\/em>, 21-XI-1992, 19 (1775).<\/p>\n<h3><em>\u00bfEs posible una Teolog\u00eda de la Ciencia?<\/em><\/h3>\n<p>No cabe duda de que en la actualidad hay grandes paradigmas cient\u00edficos que plantean no pocos problemas a las formulaciones teol\u00f3gicas tradicionales. Pero, \u00bfcu\u00e1les son los grandes temas de conflicto hoy entre Ciencia y Religi\u00f3n?\u00a0Son numerosas las instituciones que en la actualidad proponen plataformas de di\u00e1logo oral (paneles, conferencias, simposios, congresos&#8230;), escrito y, m\u00e1s a\u00fan, a trav\u00e9s de las redes inform\u00e1ticas (<em>blogs<\/em>, p\u00e1ginas webs..).<\/p>\n<p>El profesor <a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-dios-hoy\/9788487531132\/174305\">Jos\u00e9 Antonio J\u00e1uregui en su libro <em>Dios Hoy<\/em><\/a><em>, <\/em>cree encontrar en un autor que no se profesa creyente el origen de esta Teolog\u00eda de la Ciencia: \u201cStephen Hawking es uno de los fundadores de la Teolog\u00eda de la Ciencia, asignatura pendiente que nos concierne a todos y que debe formar parte del nuevo curr\u00edculo tanto en facultades cient\u00edficas como en facultades filos\u00f3ficas, antropol\u00f3gicas, teol\u00f3gicas y human\u00edsticas. Comienza una nueva era de di\u00e1logo y debate entre dos pa\u00edses acad\u00e9micos tradicionalmente enfrentados o, a lo peor, incomunicados, separados por un muro erigido por la ignorancia y la soberbia: el de la ciencia y el de la teolog\u00eda. Ha nacido la Teolog\u00eda de la Ciencia\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 sentido podemos situar a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Breve_historia_del_tiempo\">Hawking en esta postura? En su famosa <em>Breve Historia del Tiempo<\/em>, escribe:<\/a> \u201cHasta ahora, la mayor\u00eda de los cient\u00edficos han estado demasiado ocupados con el desarrollo de nuevas teor\u00edas que describen c\u00f3mo es el universo para hacerse la pregunta de por qu\u00e9. Por otra parte, la gente cuya ocupaci\u00f3n es preguntarse por qu\u00e9, los fil\u00f3sofos, no han podido avanzar al paso de las teor\u00edas cient\u00edficas. En el siglo XVIII, los fil\u00f3sofos consideraban todo el conocimiento humano, incluida la ciencia, como su campo, y discut\u00edan cuestiones como: \u00bftuvo el universo principio? Sin embargo en los siglos XIX y XX, la ciencia se hizo demasiado t\u00e9cnica y matem\u00e1tica para ellos y para cualquiera, excepto para unos pocos especialistas. Los fil\u00f3sofos redujeron tanto el \u00e1mbito de sus indagaciones que Wittgenstein, el fil\u00f3sofo m\u00e1s famoso de su siglo, dijo: La \u00fanica tarea que le queda a la filosof\u00eda es el an\u00e1lisis del lenguaje\u201d. Y concluye: \u201cNo obstante, si descubrimos una teor\u00eda completa, con el tiempo habr\u00e1 de ser, en sus l\u00edneas maestras, comprensible para todos y no \u00fanicamente para unos pocos cient\u00edficos. Entonces todos, fil\u00f3sofos, cient\u00edficos y la gente corriente seremos capaces de tomar parte en la discusi\u00f3n de por qu\u00e9 existe el universo y por qu\u00e9 existimos nosotros. Si encontr\u00e1semos una respuesta a esto, ser\u00eda el triunfo definitivo de la raz\u00f3n humana porque entonces conocer\u00edamos la mente de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Estas frases de Hawking, que a muchos parecer\u00e1n sorprendentes, revelan el estado de opini\u00f3n que muchos cient\u00edficos actuales muestran hacia el poder y la fragilidad de sus propios conocimientos. Se est\u00e1 produciendo en muchos cient\u00edficos un corrimiento hacia posturas que van m\u00e1s all\u00e1 de las \u201cciencias puras y duras\u201d. Estas posturas de los cient\u00edficos llevan a hacerse preguntas sobre el \u201csentido\u201d de las cosas: el principio y fin del universo, el sentido del ser humano y de la evoluci\u00f3n, la capacidad de la ciencia para responder por s\u00ed sola a los grandes interrogantes del saber sobre el mundo. En este sentido, parafraseando el famoso libro de <a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-la-nueva-alianza-metamorfosis-de-la-ciencia\/9788420623689\/370568\">Ilya Prigogine y J. Stengers (<em>La Nueva Alianza<\/em>)<\/a> se comienza a hablar de una ruptura del cisma entre ciencia y filosof\u00eda que lleva a una <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/libro?codigo=2006\">nueva alianza de las ciencias y la filosof\u00eda.<\/a> M\u00e1s modernamente, la antigua pregunta sobre la escisi\u00f3n entre las ciencias y las humanidades, est\u00e1 dando lugar a un amplio debate sobre las llamada <a href=\"http:\/\/www.terceracultura.net\/tc\/john-brockman-la-tercera-cultura\/\">\u201cTercera cultura<\/a>\u201d, un intento de integraci\u00f3n de saberes emergentes que partiendo de las ciencias de la naturaleza se pregunta por el sentido. Sin embargo, estos debates suelen estar ausentes de las aulas de las Facultades de Teolog\u00eda.<\/p>\n<p>Es cierto que en los planes de Estudio de las Facultades de Teolog\u00eda se cuenta con lo que se llamaba una Teolog\u00eda Natural o Teodicea y ahora Fenomenolog\u00eda e Historia de las Religiones, una Teolog\u00eda Fundamental y una Filosof\u00eda de la Naturaleza. En ellas se realiza una aproximaci\u00f3n desde la Teolog\u00eda hacia los campos cient\u00edficos y human\u00edsticos. Pero todav\u00eda este intento queda corto por cuanto no se produce suficientemente la reelaboraci\u00f3n de las bases filos\u00f3ficas o teol\u00f3gicas del conocimiento y la pr\u00e1ctica de las religiones.<\/p>\n<p>Tal vez sea el profesor Lluis Oviedo (\u201cLa fe en di\u00e1logo: con la raz\u00f3n, la cultura y las ciencias\u201d. En: Pie-Salvador, S. <em>Teolog\u00eda\u00a0<\/em><em>Fundamental: temas y propuestas para el nuevo milenio.\u00a0<\/em>Bilbao, 1999, p\u00e1g. 443-498) quien ha formulado m\u00e1s acertadamente, a nuestro entender, el estatuto epistemol\u00f3gico de esta disciplina emergente. De entrada, reconoce que \u201cLa teolog\u00eda vive una de sus experiencias m\u00e1s interesantes de los \u00faltimos a\u00f1os al aceptar a las ciencias como interlocutoras en la com\u00fan b\u00fasqueda de la verdad que salva y al comprenderlas como nuevos loci theologici\u201d (lugares teol\u00f3gicos). Este intento intelectual da lugar a \u201cuna nueva subdisciplina (que pudiera entenderse como aquella que tiene por objetivo profundizar en el di\u00e1logo entre la teolog\u00eda y la ciencia), dotada de m\u00e9todos y contenidos propios, que est\u00e1 llamada a un desarrollo alentador\u201d.<\/p>\n<p>Esta subdisciplina podr\u00eda ser lo que aqu\u00ed hemos llamado Teolog\u00eda de la Ciencia, un campo de reflexi\u00f3n emergente que recoge elementos de la Fenomenolog\u00eda de la Religi\u00f3n, de la Teolog\u00eda Fundamental y de la Filosof\u00eda de la Naturaleza elev\u00e1ndolos a un nivel de formalizaci\u00f3n nuevo. Este campo conceptual deber\u00eda tener su propio estatuto epistemol\u00f3gico y una entidad suficiente que da paso a un nuevo espacio aut\u00f3nomo del conocimiento que hace posible la racionalidad cient\u00edfica dentro de la visi\u00f3n teol\u00f3gica. \u00bfNo ser\u00eda deseable una disciplina como \u00e9sta, no entendida como identidad entre la ciencia y la fe, seg\u00fan nos advert\u00eda Juan Pablo II, sino en un di\u00e1logo institucionalizado curricularmente, para ahondar en el tan necesario y, en parte, exigible di\u00e1logo entre la ciencia y la fe, sus m\u00e9todos, cuestiones comunes, etc?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Conclusi\u00f3n: \u00bfEs posible, deseable y necesario reflexionar\u00a0 desde una ciencia que \u201chace\u201d teolog\u00eda y desde una teolog\u00eda que mira a la ciencia?<\/strong><\/h2>\n<p>El <a href=\"https:\/\/revistas.comillas.edu\/index.php\/pensamiento\/article\/view\/4581\">profesor Agust\u00edn Ud\u00edas, jesuita y catedr\u00e1tico de Geof\u00edsica en la Universidad Complutense de Madrid, firme\u00a0 impulsor del di\u00e1logo entre ciencia y teolog\u00eda en Espa\u00f1a, escribi\u00f3 en un cuaderno destinado al gran p\u00fablico<\/a>: \u201cCuriosamente, muchos, por no decir la mayor\u00eda, de estos escritos [en los que se pretende un di\u00e1logo entre ciencia y teolog\u00eda] est\u00e1n escritos por cient\u00edficos que muestran su inter\u00e9s y preocupaci\u00f3n por la cuesti\u00f3n religiosa, y muy pocos por te\u00f3logos que se aventuran en campos cient\u00edficos. Personalmente, he podido comprobar la existencia de este inter\u00e9s por temas religiosos entre cient\u00edficos, y no tanto el inter\u00e9s correlativo entre te\u00f3logos por los problemas cient\u00edficos\u201d.<\/p>\n<p>Por lo general, los profesionales de la teolog\u00eda se aproximan con inseguridad a los problemas teol\u00f3gicos que les suelen plantear los cient\u00edficos. Y esto tiene hoy una explicaci\u00f3n: la formaci\u00f3n filos\u00f3fica que la mayor parte de ellos recibieron tuvo poco en consideraci\u00f3n las grandes preguntas que hoy se hacen las ciencias y que traspasan lo que se ha llamado \u201ccientifismo resistente\u201d. Se puede hablar, pues, de una demanda de los cient\u00edficos a los te\u00f3logos que buscan respuestas al \u201csentido\u201d de su actividad, a los l\u00edmites y fronteras de su quehacer.<\/p>\n<p>En un volumen publicado hace unos a\u00f1os, al que se le titul\u00f3 <strong><em><a href=\"https:\/\/www.bubok.es\/libros\/172267\/TEOLOGIA-DE-LA-CIENCIA\">Teolog\u00eda de la Ciencia<\/a> <\/em><\/strong>(Bubok, 2012) el autor de este art\u00edculo recoge algunas de las contribuciones a la reflexi\u00f3n y a la pr\u00e1ctica de muchos cient\u00edficos, te\u00f3logos, fil\u00f3sofos y humanistas que coinciden en su deseo de construcci\u00f3n de un conocimiento interdisciplinar.<\/p>\n<p>Es necesario cada vez m\u00e1s no s\u00f3lo un di\u00e1logo sino tambi\u00e9n un encuentro entre Ciencia y Religi\u00f3n. <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/2020\/01\/15\/sacerdotes-y-cientificos-de-copernico-a-lemaitre\/\">La Teolog\u00eda debe ser sensible a los retos que nuevas visiones del universo, la vida y el ser humano<\/a>, procedentes sobre todo, de las nuevas Cosmolog\u00edas (F\u00edsica de part\u00edculas, origen y estructura del universo, etc), las disciplinas que se mueven en torno a las ciencias de la vida (biolog\u00eda, gen\u00e9tica, bioqu\u00edmica, embriolog\u00eda, y la bio\u00e9tica m\u00e9dica, por ejemplo) y las antropolog\u00edas emergentes (las que plantean problemas desde los nuevos hallazgos de f\u00f3siles humanos).<\/p>\n<p>En un mundo atravesado por un cientificismo difuso y por la convicci\u00f3n de que la Ciencia ocupa una gran parte de las exigencias de la humanidad, la Teolog\u00eda debe encontrar su lugar epistemol\u00f3gico. No como la instancia suprema a la que se acude para dilucidar la verdad universal, sino para hacer oir su voz reclamando su autonom\u00eda como conocimiento organizado socialmente aceptado, como un cuerpo de doctrina que debe recuperar lo m\u00e1s genuino de una ciencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Leandro Sequeiros, Doctor en Ciencias Geol\u00f3gicas, colaborador con la C\u00e1tedra CTR y Presidente de ASINJA, Asociaci\u00f3n Interdisciplinar Jos\u00e9 de Acosta.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Por Leandro Sequeiros] En los ambientes cristianos conservadores de lengua inglesa parece tomar cada vez m\u00e1s fuerza lo que en el siglo XIX se denomin\u00f3 la Teolog\u00eda Natural\u00a0(Natural Theology). Con una actitud en exceso apolog\u00e9tica, intentan mostrar contra los que llaman \u201cnuevos ateos\u201d que la Ciencia lleva a Dios y que, por tanto, el ate\u00edsmo &#8230; <a title=\"Teolog\u00eda de la ciencia: una tarea necesaria\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6793\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Teolog\u00eda de la ciencia: una tarea necesaria\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":6799,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[669,241,175,454,319,255,1231],"class_list":["post-6793","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-ciencia","tag-cientifismo","tag-conflicto","tag-dialogo","tag-religion","tag-teologia","tag-teologia-de-la-ciencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6793","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6793"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6793\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7711,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6793\/revisions\/7711"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6799"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6793"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6793"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6793"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}