{"id":6688,"date":"2022-04-06T07:00:19","date_gmt":"2022-04-06T05:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6688"},"modified":"2022-04-05T12:47:49","modified_gmt":"2022-04-05T10:47:49","slug":"el-enfrentamiento-entre-albert-einstein-y-henri-bergson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6688","title":{"rendered":"El enfrentamiento entre Albert Einstein y Henri Bergson"},"content":{"rendered":"<div><b>(Leandro Sequeiros) El 6 de abril de 1922, en Par\u00eds, el f\u00edsico Albert Einstein y el fil\u00f3sofo Henri Bergson debatieron en un acto p\u00fablico sobre el concepto de \u201ctiempo\u201d. Einstein consideraba que la teor\u00eda del tiempo de Bergson (la duraci\u00f3n) era una noci\u00f3n psicol\u00f3gica y superficial, irreconciliable con las realidades cuantitativas de la f\u00edsica. Bergson, quien gan\u00f3 fama como fil\u00f3sofo al argumentar que el tiempo no debe entenderse exclusivamente a trav\u00e9s de la lente de la ciencia, critic\u00f3 la teor\u00eda de Einstein\u00a0por ser una metaf\u00edsica injertada en la ciencia, una que ignoraba los aspectos intuitivos del tiempo.\u00a0Un debate en las fronteras de las ciencias, las filosof\u00edas y las religiones que encon\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la relaci\u00f3n entre las ciencias y las humanidades.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los seguidores de FronterasCTR no pueden dejar de lado un debate de car\u00e1cter cient\u00edfico y humanista \u2013 con algunas implicaciones religiosas- \u00a0del que recordamos aqu\u00ed el primer centenario. Como todos sabemos, <a href=\"https:\/\/revistas.comillas.edu\/index.php\/pensamiento\/article\/view\/4557\">Albert Einstein (1879-1955)<\/a>, con la <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=772\">Teor\u00eda de la Relatividad General<\/a> de 1915, transform\u00f3 radicalmente nuestra visi\u00f3n del universo, pero tambi\u00e9n enfrent\u00f3 en 1922, hace un siglo, a dos pensadores brillantes: Einstein <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Henri_Bergson\">y Henri Bergson (1859-1941)<\/a>. Este debate agudiz\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el conflicto entre ciencia y humanidades.<\/p>\n<p>En un extenso, ameno y documentado estudio de la doctora Jimena Canales,\u00a0<a href=\"https:\/\/arpaeditores.com\/products\/el-fisico-y-el-filosofo\"><em>El f\u00edsico y el fil\u00f3sofo. Albert Einstein, Henri Bergson y el debate que cambi\u00f3 nuestra comprensi\u00f3n del tiempo<\/em><\/a>, se describe la pol\u00e9mica entre ambos, los escenarios cient\u00edficos y filos\u00f3ficos y la situaci\u00f3n actual un siglo m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>La autora, profesora <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jimena_Canales\">Jimena Canales<\/a> (Ciudad de M\u00e9xico, 1973) es f\u00edsica e historiadora de la ciencia desarrollando su tarea en la universidad de Illinois, en EEUU.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El f\u00edsico y el fil\u00f3sofo, Einstein y Bergson cara a cara<\/strong><\/h2>\n<p>El ensayo de Jimena Canales, <strong><em>El f\u00edsico y el fil\u00f3sofo<\/em><\/strong><em>,\u00a0<\/em>analiza la notable historia de c\u00f3mo este debate fue explosivo y transform\u00f3 nuestra comprensi\u00f3n del tiempo, alude al concepto judeocristiano de eternidad e impuls\u00f3 una brecha entre la ciencia y las humanidades que persiste en la actualidad.<\/p>\n<p>El punto de partida de este libro es este: el 6 de abril de 1922, en Par\u00eds, Albert Einstein y Henri Bergson debatieron p\u00fablicamente sobre el concepto de \u201ctiempo\u201d. Einstein consideraba que la teor\u00eda del tiempo de Bergson (la duraci\u00f3n) era una noci\u00f3n psicol\u00f3gica y superficial, irreconciliable con las realidades cuantitativas de la f\u00edsica. Bergson, quien gan\u00f3 fama como fil\u00f3sofo al argumentar que el tiempo no debe entenderse exclusivamente a trav\u00e9s de la lente de la ciencia, critic\u00f3 la teor\u00eda de Einstein\u00a0por ser una postura metaf\u00edsica injertada en la ciencia.<\/p>\n<p>A lo largo de la lectura de sus p\u00e1ginas asistimos a las consecuencias cruciales de aquel choque de gigantes. Tras el debate, se dio como vencedor a Einstein, elevando a la ciencia a la posici\u00f3n de privilegio para la comprensi\u00f3n del mundo, relegando a las humanidades a una posici\u00f3n vicaria y avivando un desprecio mutuo que a\u00fan perdura. Parece f\u00e1cil dar hoy por ganador al ic\u00f3nico Einstein en su pelea contra el hoy casi olvidado Bergson y observar con ir\u00f3nica condescendencia las pretensiones de la filosof\u00eda en nuestro mundo hiper-tecnol\u00f3gico. Y, sin embargo, la ampliaci\u00f3n del conocimiento humano no parece haber aplacado un \u00e1pice nuestra b\u00fasqueda de sentido.<\/p>\n<h3><strong>Un debate que no nos deja indiferentes<\/strong><\/h3>\n<p>Este debate, tal como es descrito en el ensayo de Jimena Canales, no nos deja indiferentes ya quecambi\u00f3\u00a0nuestra percepci\u00f3n de una de las caracter\u00edsticas\u00a0m\u00e1s fundamentales del universo: el \u201ctiempo\u201d. La concepci\u00f3n del tiempo como magnitud que se mide y se cuantifica con un reloj (Einstein), y del tiempo como duraci\u00f3n (Bergson) parece irreconciliable. Y Einstein mantuvo la tensi\u00f3n del debate hasta su muerte en 1955. Y con posterioridad otros f\u00edsicos y fil\u00f3sofos han continuado la reflexi\u00f3n sobre lo que es el \u201ctiempo\u201d desde la ciencia y desde la filosof\u00eda sin haber llegado a acuerdos.<\/p>\n<p>Durante su debate con Bergson el 6 de abril de 1922, Einstein defendi\u00f3 su definici\u00f3n de tiempo por tener un claro \u201csentido objetivo\u201d, en contraste con otras definiciones. \u201cHay acontecimientos objetivos, independientes de los individuos\u201d, insisti\u00f3 ese d\u00eda, lo que implicaba que su noci\u00f3n de tiempo era la \u00fanica opci\u00f3n objetiva. Su teor\u00eda no era solo una hip\u00f3tesis fruct\u00edfera o una explicaci\u00f3n conveniente que pod\u00eda ser escogida entre muchas otras. \u201cUno siempre puede elegir la representaci\u00f3n cient\u00edfica que quiera, si cree que es m\u00e1s c\u00f3moda para una u otra tarea en cuesti\u00f3n, pero eso no tiene ning\u00fan sentido objetivo\u201d, aclar\u00f3.<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo Bergson habl\u00f3 casi media hora. El f\u00edsico Einstein respondi\u00f3 en menos de un minuto con una frase devastadora: \u201cEl tiempo de los fil\u00f3sofos no existe\u201d. Su antagonista, el fil\u00f3sofo Henri Bergson, hab\u00eda ya abordado con anterioridad ideas sobre el tiempo en algunos de sus libros, como\u00a0<em>La evoluci\u00f3n creadora\u00a0<\/em>y\u00a0<em>Materia y memoria<\/em>. Despu\u00e9s de este debate p\u00fablico en Par\u00eds, Bergson no perdonar\u00eda nunca a Einstein el comentario y en los pr\u00f3ximos a\u00f1os se volver\u00eda uno de sus peores enemigos.<\/p>\n<p>Al inicio de este debate de 1922 en Par\u00eds Henri Bergson felicit\u00f3 al f\u00edsico Albert Einstein por haber descubierto una teor\u00eda impresionante \u2013la famosa teor\u00eda de la relatividad\u2013, pero le reproch\u00f3 que hubiera olvidado todos los dem\u00e1s aspectos del tiempo que, aunque in\u00fatiles matem\u00e1ticamente, permanecen esenciales para nosotros. Se horroriz\u00f3 al ver una teor\u00eda cient\u00edfica que ignoraba por qu\u00e9 unos momentos nos importan m\u00e1s que otros.<\/p>\n<p>El cr\u00edtico de Einstein esboz\u00f3 los principios de una cosmolog\u00eda alternativa que no se limitar\u00eda a la precisi\u00f3n \u00e1rida de la ciencia ni se revolcar\u00eda en ret\u00f3rica vac\u00eda, por m\u00e1s po\u00e9tica que esta fuera. Bergson y sus numerosos seguidores ser\u00edan aplaudidos por presentar una noci\u00f3n de tiempo \u201cllena de sangre\u201d.<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo Henri Bergson no se dio por vencido y continu\u00f3 su refutaci\u00f3n en un libro, <em>Duraci\u00f3n y simultaneidad<\/em>, publicado ese mismo a\u00f1o 1922. \u00a0El f\u00edsico Einstein, por su parte, se defendi\u00f3 con todas sus energ\u00edas y recursos. En los a\u00f1os que siguieron, Bergson ser\u00eda percibido por los cient\u00edficos y por los fil\u00f3sofos como el perdedor del debate. La noci\u00f3n del cient\u00edfico sobre el tiempo lleg\u00f3 a dominar la mayor\u00eda de las discusiones m\u00e1s doctas sobre el tema. No solo la filosof\u00eda de Bergson, sino muchos otros enfoques art\u00edsticos y literarios ser\u00edan relegados a una posici\u00f3n secundaria y casi auxiliar.<\/p>\n<p>Para muchos, la derrota de Bergson represent\u00f3 una victoria de la \u201cracionalidad\u201d en contra de la \u201cintuici\u00f3n\u201d y marc\u00f3 el momento en que se extendi\u00f3 entre los cient\u00edficos la acusaci\u00f3n de que los intelectuales ya no ten\u00edan la capacitaci\u00f3n necesaria para contribuir a las revoluciones cient\u00edficas, cada vez m\u00e1s complejas. Por esa raz\u00f3n, algunos arg\u00fc\u00edan que deber\u00edan mantenerse al margen de la ciencia y los temas cient\u00edficos deber\u00edan ser tratados exclusivamente por quienes sab\u00edan algo al respecto. As\u00ed, \u201cbajo el impacto de la relatividad\u201d, comenz\u00f3 \u201cla historia de la derrota, despu\u00e9s de un periodo de un \u00e9xito sin precedentes, de la filosof\u00eda\u201d de Bergson. Su derrota marc\u00f3 el momento en que la filosof\u00eda empez\u00f3 a perder influencia respecto a la ciencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La filosof\u00eda de la ciencia oculta bajo un debate<\/strong><\/h2>\n<p>La doctora mexicana Jimena Canales presenta en esta extensa obra las ideas revolucionarias de Einstein y Bergson, su posterior colisi\u00f3n y las repercusiones de este choque. Para los interesados en la filosof\u00eda de la ciencia es muy interesante el modo como la autora construye el contexto filos\u00f3fico y cient\u00edfico del debate entre Einstein y Bergson dentro de las incipientes (entonces) comunidades cient\u00edficas. Desde nuestro punto de vista es un relato magistral y revelador que muestra c\u00f3mo se puso a prueba la verdad cient\u00edfica en un siglo dividido, marcado por un nuevo sentido del tiempo.<\/p>\n<p>Cuando, unos meses antes, en 1921, la Academia Sueca otorg\u00f3 el Premio Nobel a Albert Einstein no lo reconoci\u00f3 por la teor\u00eda que lo hab\u00eda hecho famoso, sino \u201cpor su descubrimiento de la ley del efecto fotoel\u00e9ctrico\u201d, un \u00e1rea de la ciencia que no lleg\u00f3 a sacudir la imaginaci\u00f3n del p\u00fablico en la medida en que s\u00ed lo hizo la relatividad. El presidente del Comit\u00e9 Nobel, Svante Arrhenius, explic\u00f3 que, aunque \u201cla mayor\u00eda de las discusiones [de Einstein y sobre Einstein] giran en torno a su teor\u00eda de la relatividad\u201d, esta no merec\u00eda el premio. \u00bfPor qu\u00e9 no? Las razones de esta decisi\u00f3n se comprenden ahora por lo sucedido entre Bergson y Einstein en Par\u00eds en abril de 1922. Y aludimos al comunicado de Arrhenius, \u201cNo es un secreto que el famoso fil\u00f3sofo Bergson ha desafiado esa teor\u00eda.\u201d<\/p>\n<p>Por tanto, ya al comienzo de los a\u00f1os 20 un fil\u00f3sofo tan prestigioso, como era Henri Bergson, hab\u00eda criticado en repetidas ocasiones la teor\u00eda de la relatividad de Einstein, tal como se muestra en el estudio de Jimena Canales.<\/p>\n<p>Bergson \u2013que ganar\u00eda el Premio Nobel de Literatura en 1927\u2013 hab\u00eda demostrado que determinar la validez de la teor\u00eda de Einstein \u201cencumbraba la epistemolog\u00eda\u201d m\u00e1s que la f\u00edsica y, \u201cpor lo tanto, ha sido objeto de un intenso debate en los c\u00edrculos filos\u00f3ficos\u201d. Sus objeciones en contra de Einstein inspirar\u00edan a las pr\u00f3ximas generaciones de pensadores, desde <a href=\"https:\/\/revistas.comillas.edu\/index.php\/pensamiento\/article\/view\/1578\">Martin Heidegger<\/a> a <a href=\"http:\/\/www.scielo.org.pe\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1016-913X2010000100003\">Gilles Deleuze<\/a>. Los a\u00f1os que siguieron a su encuentro en Par\u00eds pueden compararse con una versi\u00f3n incruenta y moderna de las antiguas guerras de religi\u00f3n, pero, en lugar de debatir sobre c\u00f3mo leer la Biblia, los pensadores discut\u00edan c\u00f3mo leer el despliegue de la naturaleza a trav\u00e9s del tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Las razones profundas de un enfrentamiento intelectual<\/strong><\/h2>\n<p>La misma autora del libro, Jimena Canales, se pregunta: \u00bfqu\u00e9 es lo que llev\u00f3 a estos dos pensadores brillantes a adoptar posiciones tan opuestas en casi todas las cuestiones pertinentes de su \u00e9poca? \u00bfQu\u00e9 caus\u00f3 que un siglo terminara tan dividido? \u00bfPor qu\u00e9 dos de las mentes m\u00e1s grandes de la era moderna no pudieron ponerse de acuerdo sobre el tiempo, dividiendo comunidades intelectuales en los a\u00f1os por venir?<\/p>\n<p>Henri Bergson era entonces una celebridad mundial, un autor le\u00eddo por presidentes y primeros ministros, un intelectual comprometido con las causas sociales y pol\u00edticas de su tiempo. Durante las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, su fama, prestigio e influencia superaban considerablemente a la autoridad del f\u00edsico. Seg\u00fan las cr\u00f3nicas, abarrotaba los salones donde se iban a impartir sus conferencias. Era un gran comunicador.<\/p>\n<p>Por otra parte, la teor\u00eda de la relatividad de Albert Einstein (1879-1955) rompi\u00f3 con la f\u00edsica cl\u00e1sica en tres aspectos principales: en primer lugar, redefini\u00f3 los conceptos de tiempo y espacio al afirmar que ya no eran universales. En segundo lugar, Einstein demostr\u00f3 que el tiempo y el espacio estaban completamente relacionados; y en tercer lugar, acab\u00f3 con la creencia en la existencia del \u00e9ter introducida por algunos cient\u00edficos como hip\u00f3tesis ad hoc para explicar la constancia en la velocidad de la luz con independencia del observador.<\/p>\n<p>Combinados, estos tres descubrimientos produc\u00edan un efecto nuevo y sorprendente: la dilataci\u00f3n del tiempo, posibilidad que conmocion\u00f3 de modo profundo tanto a los cient\u00edficos como al p\u00fablico en general. En t\u00e9rminos coloquiales, los cient\u00edficos describen la dilataci\u00f3n del tiempo como una ralentizaci\u00f3n de este a velocidades r\u00e1pidas y, a\u00fan m\u00e1s dram\u00e1ticamente, como una \u00a0manera de detener el tiempo por completo cuando se viaja a velocidades infinitas.<\/p>\n<p>Estos dos hombres dominaron la mayor\u00eda de las discusiones sobre el tiempo durante la primera mitad del siglo XX. Gracias a Einstein, el tiempo fue \u201cdepuesto de su trono\u201d y arrastrado cuesta abajo desde la alta cumbre de la filosof\u00eda para terminar con los pies firmes en la f\u00edsica. Einstein nos liber\u00f3 de \u201cnuestra creencia en el significado objetivo de la simultaneidad\u201d y se rio de nuestra fe en un tiempo \u00fanico y absoluto. \u201cEl espacio por s\u00ed mismo\u201d y el tiempo por s\u00ed mismo eran dos conceptos \u201ccondenados a desvanecerse en las sombras\u201d.<\/p>\n<p>El profesor Gerald Holton, de la Universidad de Harvard, escribe sobre este obra: \u00abSi los lectores est\u00e1n del lado de la f\u00edsica de Einstein\u00a0o la filosof\u00eda de Bergson no es lo m\u00e1s importante: este libro abre nuevas formas de pensar sobre la relaci\u00f3n entre la ciencia y las humanidades que perturban a ambos campos\u00bb.<\/p>\n<h3><strong>Cr\u00f3nica de un debate anunciado<\/strong><\/h3>\n<p>El p\u00fablico franc\u00e9s apostaba fuerte por Henri Bergson. Estaban a\u00fan frescas las heridas de la primera guerra mundial (1914-1918) y el hecho de que un cient\u00edfico alem\u00e1n hubiera sido invitado a debatir con un h\u00e9roe franc\u00e9s, predispon\u00eda al p\u00fablico en una direcci\u00f3n. Por otra parte, Bergson ya ten\u00eda 63 a\u00f1os y era un pensador con una larga trayectoria intelectual muy valorada en los ambientes cultos de Francia.<\/p>\n<p>Einstein, por su parte, con solo 43 a\u00f1os no era el gran f\u00edsico que todo conocer\u00edan m\u00e1s tarde cuando le fuera concedido el Premio Nobel. Adem\u00e1s de alem\u00e1n y jud\u00edo, podr\u00edamos decir que era a\u00fan una joven promesa, a veces petulante y teatrero.<\/p>\n<p>Ese d\u00eda \u201cverdaderamente hist\u00f3rico\u201d, Bergson fue incitado a participar en una discusi\u00f3n que \u00e9l habr\u00eda preferido evitar. Un colega impertinente, a su vez presionado por el organizador del evento, lo hab\u00eda retado a que hablara. \u201cSomos m\u00e1s einsteinianos que usted, se\u00f1or Einstein\u201d, dijo Bergson. Sus objeciones resonar\u00edan con fuerza. \u201cPara todos nosotros Bergson estaba ya muerto \u2013dijo el escritor y artista Wyndham Lewis\u2013, pero la relatividad, por extra\u00f1o que parezca a primera vista, lo ha resucitado.\u201d<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo habl\u00f3 casi media hora exponiendo con brillantez su postura sobre el tiempo como duraci\u00f3n, una perspectiva psicol\u00f3gica bien conocida y aceptada por el p\u00fablico asistente. El f\u00edsico Einstein respondi\u00f3 en menos de un minuto con una frase devastadora: <em>Il n\u2019y a donc pas un temps des philosophes<\/em>, <em>\u201cpara los fil\u00f3sofos no existe lo que llamamos &#8216;tiempo&#8217;\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Las posturas quedaron claras pero el problema restaba sin resolverse. El fil\u00f3sofo Bergson sigui\u00f3 su reflexi\u00f3n y continu\u00f3 elaborando su refutaci\u00f3n en un libro, <em>Duraci\u00f3n y simultaneidad<\/em>. El f\u00edsico Einstein, por su parte, se defendi\u00f3 con todas sus energ\u00edas y recursos.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os que siguieron, Bergson ser\u00eda percibido como el perdedor del debate. La noci\u00f3n del cient\u00edfico sobre el tiempo lleg\u00f3 a dominar la mayor\u00eda de las discusiones m\u00e1s doctas sobre el tema. No solo la filosof\u00eda de Bergson, sino muchos otros enfoques art\u00edsticos y literarios ser\u00edan relegados a una posici\u00f3n secundaria y casi auxiliar.<\/p>\n<p>Para muchos, la derrota de Bergson represent\u00f3 una victoria de la \u201cracionalidad\u201d en contra de la \u201cintuici\u00f3n\u201d y marc\u00f3 el momento en que se extendi\u00f3 entre los cient\u00edficos la acusaci\u00f3n de que los intelectuales ya no ten\u00edan la capacitaci\u00f3n necesaria para contribuir a las revoluciones cient\u00edficas, cada vez m\u00e1s complejas. Por esa raz\u00f3n, algunos arg\u00fc\u00edan que deber\u00edan mantenerse al margen de la ciencia y los temas cient\u00edficos deber\u00edan ser tratados exclusivamente por quienes sab\u00edan algo al respecto. As\u00ed, \u201cbajo el impacto de la relatividad\u201d, comenz\u00f3 \u201cla historia de la derrota, despu\u00e9s de un periodo de un \u00e9xito sin precedentes, de la filosof\u00eda\u201d de Bergson. Su derrota marc\u00f3 el momento en que la filosof\u00eda empez\u00f3 a perder influencia respecto a la ciencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El tiempo (la duraci\u00f3n) de Bergson \u00bffue depuesto de su trono?<\/strong><\/h2>\n<p>Estos dos hombres dominaron la mayor\u00eda de las discusiones sobre el tiempo durante la primera mitad del siglo XX. Gracias a Einstein, el tiempo fue \u201cdepuesto de su trono\u201d y arrastrado cuesta abajo desde la alta cumbre de la filosof\u00eda para terminar con los pies firmes en la f\u00edsica. Einstein nos liber\u00f3 de \u201cnuestra creencia en el significado objetivo de la simultaneidad\u201d y se rio de nuestra fe en un tiempo \u00fanico y absoluto. \u201cEl espacio por s\u00ed mismo\u201d y el tiempo por s\u00ed mismo eran dos conceptos \u201ccondenados a desvanecerse en las sombras\u201d.<\/p>\n<p>Einstein y Bergson eran opuestos. La noci\u00f3n mecanicista del f\u00edsico contrastaba con el vitalismo, la idea de que la vida lo impregna todo; al raciocinio se le opon\u00eda la creaci\u00f3n; a la uniformidad, la personalidad. Mientras que la filosof\u00eda de Bergson se asociaba con la metaf\u00edsica y el antirracionalismo, Einstein se relacionaba con sus opuestos: la f\u00edsica, la racionalidad y la idea de que el universo (y nuestro conocimiento de este) permanecer\u00eda igual y existir\u00eda a la perfecci\u00f3n sin nosotros.<\/p>\n<p>Cada uno representaba un lado de las dicotom\u00edas m\u00e1s irreconciliables y sobresalientes que caracterizaron a la modernidad. Este periodo se consolid\u00f3 en un mundo dividido entre la ciencia y lo dem\u00e1s. Cuando otras \u00e1reas de nuestra cultura, como la filosof\u00eda y el arte, se comparaban con la ciencia, estas parec\u00edan estar de sobra.<\/p>\n<p>La fama de estos dos pensadores era envidiable. Tanto es as\u00ed, que Sigmund Freud se describi\u00f3 a s\u00ed mismo como alguien que no ten\u00eda la \u201cpretensi\u00f3n de ser nombrado como uno de los intelectuales soberanos\u201d de su \u00e9poca \u201cal lado de Henri Bergson y Albert Einstein\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El lanzamiento popular de Albert Einstein<\/strong><\/h2>\n<p>La victoria intelectual de Albert Einstein sobre Henri Bergson fue un punto de inflexi\u00f3n decisivo para el fil\u00f3sofo: su fama y prestigio estuvieron en juego por la impetuosa jactancia y presunci\u00f3n de un cient\u00edfico veinte a\u00f1os m\u00e1s joven.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue un momento clave donde se vio c\u00f3mo la autoridad de la ciencia ascend\u00eda frente a otras formas de conocimiento. En los a\u00f1os siguientes, el fil\u00f3sofo y el f\u00edsico tomar\u00edan posturas opuestas en casi todos los temas posibles. Algunas de sus diferencias eran abstractas \u2013la naturaleza del tiempo, el papel de la filosof\u00eda o el alcance y el poder de la ciencia\u2013 y otras m\u00e1s concretas \u2013el papel del gobierno, el lugar de la religi\u00f3n en la sociedad moderna y el destino de la Sociedad de Naciones\u2013. Desde las virtudes del vegetarianismo o las razones que podr\u00edan justificar una guerra hasta las caracter\u00edsticas de las diferentes razas humanas y la naturaleza de nuestra fe, nos encontramos con dos hombres que tomaron posturas contrarias en casi todos los debates de su tiempo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del encuentro en Par\u00eds, Einstein insisti\u00f3 en que el fil\u00f3sofo no entend\u00eda la f\u00edsica de la relatividad. La mayor\u00eda de los defensores de Einstein estuvieron de acuerdo con esta acusaci\u00f3n; los de Bergson la resistieron de manera en\u00e9rgica. Bergson nunca reconocer\u00eda su derrota. Seg\u00fan el fil\u00f3sofo, fueron Einstein y sus interlocutores quienes no lo entend\u00edan.<\/p>\n<h3><strong>Una revoluci\u00f3n contra Henri Bergson <\/strong><\/h3>\n<p>Como hemos dicho antes, la teor\u00eda de la relatividad de Albert Einstein rompi\u00f3 con algunos de los \u201cdogmas\u201d de la f\u00edsica cl\u00e1sica en tres aspectos principales: en primer lugar, la teor\u00eda de la relatividad redefini\u00f3 los conceptos de tiempo y espacio al afirmar que ya no eran universales, est\u00e1ticos, fijos y eternos. En segundo lugar, la teor\u00eda de la relatividad demostr\u00f3 que lo que tradicionalmente se denominaban el tiempo y el espacio estaban completamente relacionados; y en tercer lugar, la teor\u00eda de la relatividad de Einstein acab\u00f3 con el concepto del <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/%C3%89ter_(f%C3%ADsica)\"><em>\u00e9ter,<\/em><\/a> una sustancia que, se supon\u00eda, llenaba el espacio vac\u00edo en el cosmos y los cient\u00edficos consideraban como un fondo estable tanto para el universo como para sus teor\u00edas de mec\u00e1nica cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>Combinados, estos tres descubrimientos produc\u00edan un efecto nuevo y sorprendente: la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Dilataci%C3%B3n_del_tiempo\">dilataci\u00f3n del tiempo<\/a>, uno posibilidad f\u00edsica que conmocion\u00f3 de modo profundo tanto a los cient\u00edficos como al p\u00fablico en general. En t\u00e9rminos coloquiales, los <a href=\"https:\/\/www.scientificamerican.com\/espanol\/noticias\/cientificos-verifican-la-dilatacion-del-tiempo-propuesta-por-einstein\/\">cient\u00edficos describen la dilataci\u00f3n del tiempo como una ralentizaci\u00f3n de este a velocidades r\u00e1pidas<\/a> y, a\u00fan m\u00e1s dram\u00e1ticamente, como una manera de detenerlo por completo cuando se viaja a velocidades infinitas.<\/p>\n<p>\u00bf<a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/ciencia\/20140922\/54415292275\/einstein-tiempo-lento-reloj-movimiento.html\">Encontr\u00f3 Einstein una manera de detener el tiempo<\/a>? Henri Bergson no estaba convencido de ello. Alegando que las conclusiones sensacionales de la teor\u00eda del f\u00edsico no eran tan diferentes de las b\u00fasquedas fant\u00e1sticas de la fuente de la juventud, concluy\u00f3: \u201cTendremos que encontrar otra manera de no envejecer.\u201d<\/p>\n<p>Si dos relojes estacionarios se fijan al mismo tiempo uno con respecto al otro, y si uno de ellos se separa y viaja a una velocidad constante, los dos relojes empezar\u00e1n a marcar tiempos diferentes, dependiendo de sus velocidades respectivas. Investigadores han calculado la diferencia sorprendente entre el tiempo del primer reloj (t1) cuando se compara con el segundo (t2). \u00bfCu\u00e1l de estos dos tiempos (t1o t2) es el tiempo verdadero? Seg\u00fan Einstein, ambos; es decir, todos los marcos de referencia deben ser tratados como iguales. Ambas cantidades se refieren igualmente al tiempo.<\/p>\n<p>Bergson fue se\u00f1alado como el hombre que lideraba la \u201cinsurgencia contra la raz\u00f3n\u201d, que muchos diagnosticaban como una enfermedad del periodo de entreguerras. En consecuencia, se le acus\u00f3 de denigrar las \u201cciencias f\u00edsicas\u201d a, \u201cen el mejor de los casos, un dispositivo meramente pr\u00e1ctico para la manipulaci\u00f3n de las cosas muertas\u201d.<\/p>\n<p>Isaiah Berlin lo asoci\u00f3 con \u201cel abandono de est\u00e1ndares cr\u00edticos rigurosos y su sustituci\u00f3n por respuestas emocionales casuales\u201d. Bertrand Russell lo acus\u00f3 de ser antintelectual y de albergar una enfermedad peligrosa que afectaba a \u201clas hormigas, las abejas y a Bergson\u201d, donde la intuici\u00f3n dictaminaba sobre la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Otros fil\u00f3sofos y cient\u00edficos consideraron la <a href=\"http:\/\/juango.es\/files\/Introduccion-a-la-metafisica.pdf\"><em>Introducci\u00f3n a la metaf\u00edsica<\/em><\/a> de Bergson como \u201cel <em>Discurso del m\u00e9todo\u00a0<\/em>del antirracionalismo moderno\u201d. Su quinto libro, <a href=\"https:\/\/elvelerodigital.com\/apuntes\/filosofia\/bergson.htm\"><em>La evoluci\u00f3n creadora<\/em><\/a> (1907), le trajo fama mundial. Esta celebridad lo acompa\u00f1\u00f3 hasta 1922, cuando public\u00f3 su \u201cconfrontaci\u00f3n\u201d, como \u00e9l mismo describi\u00f3, con la teor\u00eda de Einstein. Pretend\u00eda con descaro superarlo al reinterpretar todos los hechos cient\u00edficos asociados con la teor\u00eda de la relatividad. El libro estaba en producci\u00f3n editorial durante la reuni\u00f3n de Einstein y Bergson en Par\u00eds y apareci\u00f3 m\u00e1s tarde ese a\u00f1o. No produjo el efecto esperado por el autor.<\/p>\n<p>El enfrentamiento entre los dos gener\u00f3 pol\u00e9mica porque los implicados cre\u00edan que deb\u00eda alcanzarse un acuerdo en asuntos vinculados a la ciencia. En la actualidad el debate hist\u00f3rico entre Bergson y Einstein sobre la teor\u00eda de la relatividad se puede considerar un \u201clocus cl\u00e1sico\u201d. En palabras de Paul Val\u00e9ry, su enfrentamiento fue el <em>grande affaire\u00a0<\/em>del siglo XX\u00a0y puso fin a la \u201cedad de oro anterior al divorcio entre las dos culturas\u201d, la ciencia y las humanidades. Abri\u00f3 una \u201ccaja de Pandora\u201d llena de preguntas y dudas.<\/p>\n<p>Einstein, en esos d\u00edas, ten\u00eda buenas razones para preocuparse de c\u00f3mo le afectar\u00eda el ataque del fil\u00f3sofo. Quer\u00eda reconocimiento y necesitaba dinero. Le hab\u00eda prometido a su exesposa, como parte de su divorcio, los fondos del Premio Nobel, que \u00e9l esperaba conseguir pronto. Pero antes de ser galardonado, algunos ya se preguntaban si la cr\u00edtica de Bergson habr\u00eda puesto \u201ctoda la doctrina de la relatividad\u201d en duda. Einstein estaba decidido a rescatarla de la suspicacia. Algunos de sus seguidores comenzaron a considerar su teor\u00eda simplemente irrelevante para nuestras preocupaciones humanas y mundanas. Alain, un autor muy le\u00eddo que se convertir\u00eda en importante escritor antifascista, afirm\u00f3 que, \u201cdesde el punto de vista algebraico, toda [la obra de Einstein] es correcta; pero desde un punto de vista humano, es pueril\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Solo los \u201cacontecimientos objetivos<\/strong>\u201d <strong>para Albert Einstein<\/strong><\/h2>\n<p>Durante su debate con Henri Bergson en Par\u00eds hace cien a\u00f1os, Albert Einstein defendi\u00f3 su definici\u00f3n de tiempo por tener un claro \u201csentido objetivo\u201d, en contraste con otras definiciones. \u201cHay acontecimientos objetivos, independientes de los individuos\u201d, insisti\u00f3 ese d\u00eda, lo que implicaba que su noci\u00f3n de tiempo era la \u00fanica opci\u00f3n objetiva. Su teor\u00eda no era solo una hip\u00f3tesis fruct\u00edfera o una explicaci\u00f3n conveniente que pod\u00eda ser escogida entre muchas otras. \u201cUno siempre puede elegir la representaci\u00f3n cient\u00edfica que quiera, si cree que es m\u00e1s c\u00f3moda para una u otra tarea en cuesti\u00f3n, pero eso no tiene ning\u00fan sentido objetivo\u201d, aclar\u00f3.<\/p>\n<p>A principios del oto\u00f1o de 1922, el pol\u00e9mico volumen <a href=\"https:\/\/www.criticadelibros.com\/metaliteratura-y-ensayo\/duracion-y-simultaneidad-a-proposito-de-la-teoria-de-einstein-henri-louis-bergson\/\"><em>Duraci\u00f3n y simultaneidad<\/em><\/a><em>, <\/em>la respuesta tard\u00eda de Henri Bergson a Einsteinsali\u00f3 de la imprenta. En el pr\u00f3logo, Bergson describi\u00f3 el \u201cdeber\u201d de defender la filosof\u00eda de la invasi\u00f3n de la ciencia. Sus palabras fueron fuertes: \u201cLa idea de que la ciencia y la filosof\u00eda son disciplinas diferentes destinadas a complementarse entre s\u00ed [&#8230;] despierta el deseo y tambi\u00e9n nos impone el deber de proceder a una confrontaci\u00f3n.\u201d Bergson reproch\u00f3 a Einstein haber creado una teor\u00eda que dejaba \u201cde pertenecer a la f\u00edsica\u201d y se basaba en una filosof\u00eda profundamente defectuosa.<\/p>\n<p>Aunque aquel d\u00eda la simple afirmaci\u00f3n de Einstein \u2013\u201cno existe el tiempo de los fil\u00f3sofos\u201d\u2013 sirvi\u00f3 como detonador, muchos factores adicionales intensificaron el conflicto entre los dos hombres y sus puntos de vista. Bergson y Einstein pertenec\u00edan a comunidades diferentes con herencias culturales e intelectuales distintas.<\/p>\n<p>Einstein buscaba de manera obsesiva la unidad en el universo, defend\u00eda la creencia de que la ciencia pod\u00eda revelar sus leyes inmutables y trataba de describirlo de la manera m\u00e1s sencilla posible. Bergson, por el contrario, afirmaba que la marca del universo era todo lo contrario: nunca acababa de cambiar. Las filosof\u00edas que no hacen hincapi\u00e9 en lo fluctuante y contingente de la naturaleza impredecible del universo e ignoran el rol esencial de la conciencia humana en este y su papel central en su conocimiento eran, seg\u00fan \u00e9l, retr\u00f3gradas e iletradas. Mientras que Einstein buscaba la coherencia y la sencillez, Bergson subrayaba las inconsistencias y complejidades.<\/p>\n<p>En <a href=\"https:\/\/www.criticadelibros.com\/metaliteratura-y-ensayo\/duracion-y-simultaneidad-a-proposito-de-la-teoria-de-einstein-henri-louis-bergson\/\"><em>Duraci\u00f3n y simultaneidad<\/em><\/a><em>, <\/em>Bergson expone de nuevo su teo\u00adr\u00eda de la duraci\u00f3n, teor\u00eda que es fundamen\u00adtal para el conocimiento de todo su pensa\u00admiento, puesto que despu\u00e9s de \u00e9sta, y gra\u00adcias a ella, se desarroll\u00f3 su teor\u00eda de la intuici\u00f3n.\u00a0<em>Dur\u00e9e et simultan\u00e9it\u00e9<\/em>\u00a0est\u00e1, pues, \u00edntimamente ligada al\u00a0<a href=\"http:\/\/www.sigueme.es\/libros\/ensayo-sobre-los-datos-inmediatos-de-la-conciencia.html\">Ensayo sobre los da\u00adtos inmediatos de la conciencia<\/a>, la tesis de doctorado de Bergson, quien la tom\u00f3 como punto de partida para sus sucesivas elaboraciones.<\/p>\n<p>Bergson pone de relieve que para la f\u00edsica y la matem\u00e1tica la duraci\u00f3n de un fen\u00f3meno es algo relativo ya que se reduce a un n\u00famero determinado de uni\u00addades de tiempo o de simultaneidades que son invariables; por lo cual, si todos los movimientos del universo (comprendido el que sirve para la medida del tiempo) se acelerasen de improviso en la misma pro\u00adporci\u00f3n, para la ciencia nada cambiar\u00eda por\u00adque para \u00e9sta existir\u00eda siempre el mismo n\u00famero de simultaneidades. En cambio la vida de la conciencia coincide con un cam\u00adbio efectivo puesto que sus momentos no se yuxtaponen uno a otro sino que se funden y se compenetran en un todo org\u00e1nico, en una unidad que es un absoluto devenir, pe\u00adrenne enriquecimiento cualitativo, proceso continuo, \u00abduraci\u00f3n real\u00bb, es decir, tal que implica una sucesi\u00f3n irreversible que se sustrae a toda previsi\u00f3n del mismo modo que a toda determinaci\u00f3n causal.<\/p>\n<p>El tiempo de las ciencias fisicomatem\u00e1ticas, el tiem\u00adpo homog\u00e9neo, no es tiempo alguno, sino un equivalente suyo, una traducci\u00f3n a t\u00e9r\u00adminos de espacialidad, y por lo tanto sus\u00adceptible de c\u00e1lculo y previsi\u00f3n. En\u00a0<em>Dur\u00e9e et simultan\u00e9it\u00e9<\/em>\u00a0Bergson quiere precisar si su concepto de la duraci\u00f3n puede ajustarse a la teor\u00eda de la relatividad de Einstein, comparando el concepto com\u00fan de un tiempo universal \u00fanico con el einsteniano de los tiempos m\u00faltiples. Seg\u00fan Bergson este \u00falti\u00admo fortalece su teor\u00eda de la duraci\u00f3n, por\u00adque demuestra la necesidad de evitar el uso del espacio para medir y simbolizar el tiempo, y confirma, a pesar de su aspec\u00adto parad\u00f3jico, la creencia natural de los hombres en un tiempo \u00fanico y universal.<\/p>\n<p>La confusi\u00f3n no proviene de Einstein ni de su f\u00edsica, sino m\u00e1s bien de aquellos que han querido convertir esta f\u00edsica en filo\u00adsof\u00eda. Al tiempo del sentido com\u00fan, que puede ser siempre convertido en duraci\u00f3n psicol\u00f3gica, la teor\u00eda de la relatividad opo\u00adne un tiempo que puede ser convertido en duraci\u00f3n psicol\u00f3gica tan s\u00f3lo en el caso de inmovilidad del sistema: en los dem\u00e1s casos el tiempo no es m\u00e1s que una l\u00ednea el\u00e1stica de luz que, alarg\u00e1ndose o contray\u00e9ndose seg\u00fan la velocidad atribuida al sistema, pro\u00adduce, contempor\u00e1neamente unos de otros, los tiempos m\u00faltiples, en los cuales la si\u00admultaneidad y sucesi\u00f3n no son m\u00e1s que ca\u00adsos de igualdad o desigualdad entre l\u00edneas de luz, cuya rec\u00edproca relaci\u00f3n cambia se\u00adg\u00fan el estado de reposo o de movimiento del sistema.<\/p>\n<h3><strong>El Tiempo, con may\u00fascula, seg\u00fan Bergson<\/strong><\/h3>\n<p>Bergson decidi\u00f3 poner con may\u00fascula la primera letra de la palabra \u201cTiempo\u201d en el pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n de <em>Duraci\u00f3n y simultaneidad<\/em>. Al escribirlo as\u00ed, comunicaba a sus lectores que el concepto inclu\u00eda m\u00e1s que cuando se refer\u00eda al \u201ctiempo\u201d en min\u00fasculas. De ese modo pon\u00eda en claro que su libro no trataba el mismo tema que preocupaba a los f\u00edsicos.<\/p>\n<p>El \u201cTiempo\u201d para Bergson y sus seguidores inclu\u00eda esos aspectos del universo que nunca podr\u00edan ser capturados en su totalidad por instrumentos cient\u00edficos (como relojes o dispositivos de grabaci\u00f3n) o por f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas. Confundir la hora del reloj con el tiempo-en-general y juzgar el segundo por las normas del primero no pod\u00eda ser m\u00e1s aborrecible, estimaba Bergson. Pero su argumento era tan sutil que muchos lectores no lo comprendieron. Optaron por categorizar al enemigo de Einstein como retr\u00f3grado y equivocado en lo fundamental.<\/p>\n<p>La querella entre Einstein y Bergson pronto se enred\u00f3 con temas m\u00e1s amplios como el ascenso del fascismo en Europa y el papel adecuado de la filosof\u00eda y de la ciencia en las sociedades industriales y tecnol\u00f3gicas. Los pensadores volvieron una y otra vez a ese 6 de abril de 1922 en discusiones de alto voltaje entre intelectuales que trabajaban bajo nuevos reg\u00edmenes nacionalsocialistas o fascistas y los que fueron obligados a emigrar a Am\u00e9rica. En todos estos contextos, las interpretaciones que se le daban a ese d\u00eda cambiaban tanto como cambi\u00f3 el mundo en los a\u00f1os que pasaron de la Belle \u00c9poque a la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de Bergson apelaba al coraz\u00f3n y no solo a la mente. Como tal, aspiraba a ser m\u00e1s amplia que el conocimiento cient\u00edfico. Trataba sobre las manos, los ojos y los o\u00eddos, inspirando a muchos artistas. Pretend\u00eda frenar los excesos de un racionalismo fr\u00edo y seco legado por Ren\u00e9 Descartes y su universo mecanicista, y por Auguste Comte con su sistema riguroso de jerarqu\u00edas del conocimiento. Era un ant\u00eddoto contra la comprensi\u00f3n puramente matem\u00e1tica y est\u00e1tica del universo, contra una metodolog\u00eda r\u00edgida y desalmada que se asociaba con los excesos violentos de la Revoluci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p>Entre sus trabajos se encontraban lecciones no solo sobre la naturaleza del tiempo, sino tratados completos dedicados a las preocupaciones apremiantes de esos seres de carne y hueso que buscaban escapar a la l\u00f3gica fr\u00eda de la ciencia y la escolaridad acad\u00e9mica r\u00edgida y \u00e1rida de las universidades. Bergson era un fil\u00f3sofo que estudiaba los recuerdos, los sue\u00f1os y la risa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>CONCLUSI\u00d3N: Levantarse y caer: el ocaso de un pensador<\/strong><\/h2>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Bergson, que fue tan c\u00e9lebre, es hoy poco conocido? \u00bfC\u00f3mo fue posible borrar de la historia a un personaje alguna vez tan prominente? Cuando Bergson muri\u00f3 el 3 de enero de 1941, muchos ya lo daban por desaparecido. Su debate con Einstein precipit\u00f3 una ca\u00edda vertiginosa desde los cielos del conocimiento. Su fama hab\u00eda alcanzado su punto m\u00e1ximo cuando ten\u00eda casi cincuenta a\u00f1os y se desplom\u00f3 con tanta rapidez como hab\u00eda subido. Einstein, al contrario, fue poco conocido por el p\u00fablico hasta que cumpli\u00f3 cuarenta a\u00f1os. Sin embargo, mantuvo con \u00e9xito su reputaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, hasta alcanzar el estatus de \u00edcono.<\/p>\n<p>Durante la ocupaci\u00f3n nazi en Francia, el fil\u00f3sofo no utiliz\u00f3 ni su fama ni su reputaci\u00f3n para obtener privilegios especiales del gobierno, y se neg\u00f3 a pedir un trato especial durante el r\u00e9gimen de Vichy. Renunci\u00f3 a todos sus puestos oficiales y, un d\u00eda de diciembre, decidi\u00f3 esperar su turno en la fila de la calle, como cualquiera, para registrarse con otros jud\u00edos franceses. La prensa relat\u00f3 que iba vestido con una bata sobre su pijama y pantuflas. Muri\u00f3 poco despu\u00e9s. Ten\u00eda 81 a\u00f1os. Un obituario escrito por un amigo y ministro de gobierno fue transmitido a trav\u00e9s de la radio. En oposici\u00f3n directa contra la pol\u00edtica oficial de la ocupaci\u00f3n alemana, Francia honr\u00f3 de manera p\u00fablica la muerte de un pensador tan franc\u00e9s como jud\u00edo.<\/p>\n<p>\u201cCuando vinieron a sacar su ata\u00fad \u2013relata Paul Val\u00e9ry\u2013, dijimos nuestro \u00faltimo adi\u00f3s al fil\u00f3sofo m\u00e1s importante de nuestra era.\u201d<\/p>\n<p>Determinar el tiempo, Bergson insisti\u00f3, era una operaci\u00f3n compleja. \u201cPara saber qu\u00e9 hora es\u201d no solo advertimos un n\u00famero dado por un instrumento (el reloj). Saber la hora, seg\u00fan \u00e9l, requiere cierto juicio sobre el significado de un momento. La importancia de acontecimientos particulares es para nosotros la raz\u00f3n por la cual los relojes \u201cfuncionan\u201d, la raz\u00f3n por la cual estos se \u201cfabrican\u201d y el motivo que nos llevaba a \u201ccomprarlos\u201d. Si los relojes marcan el tiempo, arg\u00fc\u00eda, era solo porque poseemos una noci\u00f3n m\u00e1s b\u00e1sica del tiempo que nos llev\u00f3 a inventarlos, construirlos y usarlos.<\/p>\n<p>Sin embargo, estas razones no le interesaban a Einstein, quien cre\u00eda que el tiempo era exclusivamente lo que los relojes med\u00edan. El f\u00edsico no lleg\u00f3 a explorar las razones por las cuales los relojes fueron inventados en primera instancia. Bergson, por el contrario, quer\u00eda saber qu\u00e9 nos llev\u00f3 a vivir una existencia marcada por el reloj y c\u00f3mo podr\u00edamos usar nuestro tiempo para escaparnos de sus garras: \u201cEl tiempo es para m\u00ed lo que es m\u00e1s real y necesario; es la condici\u00f3n necesaria de la acci\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 estoy diciendo? Es la acci\u00f3n misma.\u201d<\/p>\n<p><strong>Leandro Sequeiros. Doctor en Ciencias, ha sido Catedr\u00e1tico de Paleontolog\u00eda y profesor de Filosof\u00eda de la Facultad de Teolog\u00eda de Granada. Colaborador de la C\u00e1tedra Hana y Francisco J. Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Leandro Sequeiros) El 6 de abril de 1922, en Par\u00eds, el f\u00edsico Albert Einstein y el fil\u00f3sofo Henri Bergson debatieron en un acto p\u00fablico sobre el concepto de \u201ctiempo\u201d. Einstein consideraba que la teor\u00eda del tiempo de Bergson (la duraci\u00f3n) era una noci\u00f3n psicol\u00f3gica y superficial, irreconciliable con las realidades cuantitativas de la f\u00edsica. Bergson, &#8230; <a title=\"El enfrentamiento entre Albert Einstein y Henri Bergson\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6688\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El enfrentamiento entre Albert Einstein y Henri Bergson\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":6694,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[894,1186,205,361,136,199],"class_list":["post-6688","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-bergson","tag-duracion","tag-einstein","tag-filosofia","tag-fisica","tag-tiempo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6688"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6688\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6706,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6688\/revisions\/6706"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}