{"id":6652,"date":"2022-03-23T07:00:18","date_gmt":"2022-03-23T06:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6652"},"modified":"2022-03-22T16:42:08","modified_gmt":"2022-03-22T15:42:08","slug":"la-vision-cosmica-de-san-buenaventura-segun-john-haught","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6652","title":{"rendered":"La visi\u00f3n c\u00f3smica de san Buenaventura seg\u00fan John Haught"},"content":{"rendered":"<div><b>(Miguel Luque Naranjo) En otros art\u00edculos de FronterasCTR ya\u00a0hemos rese\u00f1ado las propuestas de John Haught, profesor e investigador de la Universidad de Georgetown, Washington, DC.\u00a0Se especializ\u00f3 en teolog\u00eda sistem\u00e1tica, con un inter\u00e9s particular en temas relacionados con la ciencia, la cosmolog\u00eda, la evoluci\u00f3n, la ecolog\u00eda y la religi\u00f3n.\u00a0Entre sus muchos libros se incluyen:\u00a0<i>Descansar en el futuro: Teolog\u00eda cat\u00f3lica para un universo inacabado<\/i>, <i>La nueva historia c\u00f3smica. <\/i>En este escrito analizaremos su interpretaci\u00f3n de la cristolog\u00eda as\u00ed como la visi\u00f3n c\u00f3smica de san Buenaventura.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las redes sociales se anunci\u00f3 la aparici\u00f3n en Estados Unidos a mediados de diciembre de 2021 de un nuevo estudio del te\u00f3logo John Haught: <a href=\"https:\/\/www.orbisbooks.com\/the-cosmic-vision-of-teilhard-de-chardin.html\"><em>The Cosmic Vision of Pierre Teilhard de Chardin<\/em><\/a> [Orbis Books, Maryknol,<em>\u00a0<\/em><em>\u201cLa visi\u00f3n c\u00f3smica de Pierre Teilhard de Chardin<\/em>\u201d].<\/p>\n<p>Sobre tal libro ya tenemos algunos juicios:\u00a0Kathleen Duffy, SSJ, PhD, Presidenta de la Asociaci\u00f3n Americana de Teilhard, escribe\u201c<em>Aunque vivir consciente de la naturaleza inconclusa del cosmos conlleva el riesgo de la incertidumbre y la necesidad de valent\u00eda, el entusiasmo por la vida que surge de tal empresa hace que la lucha valga la pena.\u00a0En\u00a0<\/em><em>La visi\u00f3n c\u00f3smica de Teilhard de Chardin<\/em><em>, John Haught explora las muchas sugerencias de Teilhard para abrazar una espiritualidad m\u00e1s din\u00e1mica y emocionante y para participar conscientemente en el despertar de nuestro universo inacabado.\u00a0Este libro es una lectura esencial para aquellos que est\u00e1n intentando desarrollar una visi\u00f3n c\u00f3smica y est\u00e1n animando a otros a hacer lo mismo\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Por su parte, Ilia Delio, OSF (C\u00e1tedra de Teolog\u00eda otorgada por Connelly, Universidad de Villanova) escribe que\u00a0<em>\u201cEn una \u00e9poca de ansiedad, pesimismo y desconfianza, el libro de John Haught ofrece una nueva visi\u00f3n basada en los escritos del cient\u00edfico jesuita Pierre Teilhard de Chardin, cuyo legado intelectual es uno de los mejores acercamientos entre ciencia y religi\u00f3n en el siglo<sup>.<\/sup>\u00a0Siglo XXI.\u00a0La lente principal que gobierna este trabajo es una teolog\u00eda c\u00f3smica de la esperanza en un universo inconcluso.\u00a0Las reflexiones de Haught sobre Teilhard proporcionan una comprensi\u00f3n fundamental de una nueva metaf\u00edsica del futuro, que es la \u00fanica forma en que se puede formar una teolog\u00eda adecuada de la evoluci\u00f3n.\u00a0Recomiendo encarecidamente este libro a quienes busquen una s\u00f3lida comprensi\u00f3n de la teolog\u00eda de Teilhard, basada en la promesa b\u00edblica de esperanza y nueva creaci\u00f3n.\u00a0En un universo en evoluci\u00f3n,\u00a0todo\u00a0depende del futuro\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Y John Grim y Mary Evelyn Tucker (ex presidente y vicepresidente de la American Teilhard Association) opinan que\u00a0<em>\u201cEste libro es un\u00a0<\/em><em>tour de force<\/em><em>\u00a0del destacado erudito estadounidense de Teilhard, John Haught.\u00a0Bas\u00e1ndose en sus muchos a\u00f1os de erudici\u00f3n, destaca las importantes contribuciones de Teilhard a una cosmovisi\u00f3n teol\u00f3gica ampliada que se necesita con tanta urgencia en nuestro tiempo\u201d. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Una s\u00edntesis iluminadora<\/strong><\/h2>\n<p>Un experto en pensamiento teilhardiano, como es John Haught, re\u00fane por primera vez a Teilhard en conversaciones con otros pensadores religiosos, fil\u00f3sofos y cient\u00edficos importantes, incluidos Kant, Whitehead, Barbour, Moltmann y Tillich, sobre temas que van desde el problema del sufrimiento hasta la astrobiolog\u00eda.<\/p>\n<p>Como es sabido (y en este blog lo hemos reiterado), el paleont\u00f3logo m\u00edstico y te\u00f3logo jesuita Teilhard de Chardin ha sido muy admirado y muy incomprendido.\u00a0En este tratamiento \u00fanico, John F. Haught aclara el pensamiento de Teilhard, sin rehuir las controversias y cr\u00edticas.\u00a0Cada cap\u00edtulo explora un tema diferente, incluido el cosmos, la espiritualidad, el sufrimiento, el pensamiento, Dios y la vida, y c\u00f3mo cada tema ha desarrollado la propia teolog\u00eda del autor.\u00a0En particular, Haught se centra en el futuro c\u00f3smico y las implicaciones del pensamiento de Teilhard para este siglo y m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El trasfondo de la teolog\u00eda franciscana de San Buenaventura<\/strong><\/h2>\n<p>El pensamiento de Haught (<a href=\"https:\/\/www.vidanuevadigital.com\/libro\/ilia-delio-cristologia-cosmica\/\">al igual que el de Ilia Delio<\/a>) est\u00e1 atravesado por la teolog\u00eda franciscana, y en especial la de San Buenaventura. Por ello, como preparaci\u00f3n para la lectura del nuevo libro de John Haught es conveniente repasar sus ideas.<\/p>\n<p>Un ensayo sistem\u00e1tico, <a href=\"https:\/\/lateologiasinprejuicios.blogspot.com\/2016\/01\/encarnacion-como-centro-cristologico-en.html\">Encarnaci\u00f3n como centro cristol\u00f3gico en buenaventura <\/a>(<a href=\"https:\/\/lateologiasinprejuicios.blogspot.com\/2016\/01\/encarnacion-como-centro-cristologico-en.html\">enero, 2016<\/a>) puede ayudar a la lectura.<\/p>\n<p>En el centro de la teolog\u00eda franciscana de San Buenaventura est\u00e1 el concepto de Encarnaci\u00f3n y el papel que esta juega en la interpretaci\u00f3n del universo y del Cristo C\u00f3smico dentro del mismo. Por ello, nos invita a integrar\u00a0en la reflexi\u00f3n cristol\u00f3gica una comprensi\u00f3n cient\u00edfica del universo -desde el misterio trinitario de Dios- a partir de la experiencia del amor y fidelidad infinitos de Dios. Esta experiencia solamente tiene sentido si Dios es percibido y experimentado como un ser personal. Para San Buenaventura, Cristo es la raz\u00f3n para crear y por ello ocupa el primer lugar en la intenci\u00f3n divina, personal, de amar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El contexto actual <\/strong><\/h2>\n<p>En la actualidad hay tres temas importantes para la fe y la teolog\u00eda en la era de la ciencia que es preciso formular y considerar:<\/p>\n<p><strong>1\u00ba).- La irrupci\u00f3n con fuerza del denominado naturalismo cient\u00edfico y su alcance cognitivo<\/strong>. En la actualidad los mundos intelectual y acad\u00e9mico est\u00e1n torn\u00e1ndose cada vez m\u00e1s receptivos al naturalismo cient\u00edfico,\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5210\">la creencia de que la naturaleza es todo lo que existe y de que el m\u00e9todo cient\u00edfico es la \u00fanica forma fiable para comprenderla<\/a>. Esta visi\u00f3n del mundo ha cobrado mucha popularidad en los libros que promueven el \u2018<a href=\"https:\/\/tendencias21.levante-emv.com\/los-cuatro-jinetes-del-ateismo-muestran-sus-dudas-y-razones_a6288.html\">nuevo ate\u00edsmo\u2019 de Richard Dawkins, Sam Harris, Taner Edis, Daniel Dennett, Christopher Hitchens<\/a> y otros autores. Por supuesto, el naturalismo represent\u00f3 una fuerte tentaci\u00f3n durante toda la Modernidad, pero ha adquirido recientemente nuevos br\u00edos gracias a la biolog\u00eda evolutiva. Muchos cient\u00edficos y fil\u00f3sofos sostienen actualmente que las ideas darwinistas pueden explicar de una forma exhaustivamente naturalista todos los fen\u00f3menos de la vida, incluyendo el pensamiento humano, la moralidad y la espiritualidad.<\/p>\n<p>Frente al auge cognitivo del naturalismo cient\u00edfico <a href=\"https:\/\/tendencias21.levante-emv.com\/es-posible-un-naturalismo-religioso_a6592.html\">algunos autores\u00a0ofrecen una teolog\u00eda evolucionista original que se mantiene totalmente fiel a la ciencia, pero no acepta el callej\u00f3n sin salida del naturalismo<\/a><u>.<\/u>\u00a0Demuestran, entre otros, la cient\u00edfica religiosa norteamericana Ilia Delio con gran pericia y sensibilidad, que la biolog\u00eda evolutiva y la cosmolog\u00eda contempor\u00e1nea son escenarios naturales para rescatar y expresar de manera renovada las ideas de una serie de grandes pensadores cristianos, incluido especialmente san Buenaventura.<\/p>\n<p>Otros autores cristianos relevantes son Pierre Teilhard de Chardin, Raimon Panikkar, Thomas Merton y Bede Griffiths\u00a0y proponen\u00a0una s\u00f3lida alternativa a la privatizaci\u00f3n de la espiritualidad que ha debilitado o, para emplear el lenguaje m\u00e1s fuerte de Teilhard, \u2018enfermado\u2019 al cristianismo durante los \u00faltimos siglos.\u00a0Sus reflexiones, sin ser para nada apolog\u00e9ticas, plantean una alternativa estimulante y esperanzadora a las implicaciones inevitablemente pesimistas del naturalismo cient\u00edfico, por un lado, y de una devoci\u00f3n que huye del mundo, por el otro.<\/p>\n<p><strong>2\u00ba).- La superaci\u00f3n de una teolog\u00eda (cristolog\u00eda) y espiritualidad ac\u00f3smicas<\/strong>. El marco cosmol\u00f3gico y evolucionista de estos nuevos estudios dejan espacio para una renovaci\u00f3n de la cristolog\u00eda, posibilitando que el misterio de Cristo ya no pueda ser sobrepasado por la magnitud temporal y espacial del universo.<\/p>\n<p>Desafortunadamente, mientras la ciencia moderna ha permitido que las personas cultas ampl\u00eden sus ideas y percepciones del universo,\u00a0la teolog\u00eda y la espiritualidad cristianas han presentado generalmente la figura de Cristo en dimensiones demasiado min\u00fasculas como para invitar a la adoraci\u00f3n. Un Dios o salvador m\u00e1s peque\u00f1o que el universo dif\u00edcilmente ser\u00e1 tenido en cuenta excepto por aquellos que tienen poco inter\u00e9s en el mundo natural.<\/p>\n<p>Hoy el naturalismo atrae a tantas personas cient\u00edficamente instruidas debido, cuando menos en parte, a que el universo parece ser cada vez m\u00e1s impresionante y creativo que las propias ideas de Dios y Cristo, tal como la educaci\u00f3n y la teolog\u00eda cristianas las presentan. Las nuevas aproximaciones teol\u00f3gicas a la cosmolog\u00eda y su evoluci\u00f3n ofrecen una alternativa necesaria a la teolog\u00eda y la espiritualidad ac\u00f3smicas que todav\u00eda modelan la vida religiosa de innumerables personas cristianas.<\/p>\n<p><strong>3\u00ba).- La consideraci\u00f3n de las categor\u00edas \u2018personal\u2019, \u2018impersonal\u2019 aplicadas a Dios y al Universo.<\/strong>\u00a0<a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2627\">Una sensibilidad c\u00f3smica y evolucionista\u00a0no tiene por qu\u00e9 estar en contradicci\u00f3n con el \u00e9nfasis cristiano en el car\u00e1cter personal de Dios.<\/a> Algunos pensadores cient\u00edficos, aunque no se oponen a una cierta \u2018espiritualidad\u2019 o incluso a una cierta idea vaga de Dios, no logran comprender c\u00f3mo Dios puede ser personal. Las im\u00e1genes les sugieren que, al ser en nuestra experiencia las personas mucho m\u00e1s peque\u00f1as que el universo, un Dios personal tambi\u00e9n lo ser\u00eda. La teolog\u00eda cristiana, por su parte, insiste en que el universo, si es impersonal o menos que personal, entonces es, en cierto sentido, ontol\u00f3gicamente inferior \u2013menos intenso en su modo de ser- que las personas humanas. Bajo este punto de vista, el naturalismo tampoco aporta una espiritualidad adecuada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La evoluci\u00f3n y sus controversias<\/strong><\/h2>\n<p><em>\u201cLa evoluci\u00f3n no es una teor\u00eda, \u00a1es un hecho!\u201d.<\/em>\u00a0As\u00ed se expresan no pocos investigadores cient\u00edficos en la actualidad. Pero, \u00bfrealmente hay diferencia entre la \u2018evoluci\u00f3n como teor\u00eda\u2019 y la \u2018evoluci\u00f3n como hecho\u2019?<a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4968\">\u00a0Desde la perspectiva de la ciencia, la evoluci\u00f3n es sencillamente la forma en que los procesos biol\u00f3gicos, qu\u00edmicos y f\u00edsicos se desarrollan<\/a>; de hecho, una gran parte de la ciencia estudia los mecanismos de acci\u00f3n e interacci\u00f3n de eventos en el nivel f\u00edsico.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s la afirmaci\u00f3n con la que se iniciaba el p\u00e1rrafo anterior haya que contextualizarla en los calurosos debates que est\u00e1 habiendo en la actualidad sobre la evoluci\u00f3n frente al dise\u00f1o inteligente<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/editor\/static_files\/blank_quirks.html#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>El cardenal de Viena Christoph Sch\u00f6nborn hab\u00eda censurado p\u00fablicamente la evoluci\u00f3n, especialmente el neodarwinismo, como un \u2018proceso sin direcci\u00f3n ni planificaci\u00f3n alguna, un proceso de variaci\u00f3n al azar y selecci\u00f3n natural, diciendo que era \u2018falsa\u2019 y, por tanto, incompatible con la doctrina cat\u00f3lica<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/editor\/static_files\/blank_quirks.html#_ftn3\">[3]<\/a>.\u00a0\u00a0Por otro lado el jesuita George Coyne, director del Observatorio Vaticano en esa \u00e9poca, se pronunci\u00f3 p\u00fablicamente a favor de la evoluci\u00f3n, afirmando que esta no solo es compatible con el catolicismo, sino que tambi\u00e9n revela a un Dios que hizo un universo que manifiesta cierto dinamismo y que, por tanto, participa en la propia actividad creadora de Dios\u2019<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/editor\/static_files\/blank_quirks.html#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Actualmente la controversia sobre la evoluci\u00f3n sigue\u00a0<em>in crescendo<\/em>, principalmente porque impugna aseveraciones religiosas establecidas. John Haught escribe: \u201cLa idea de evoluci\u00f3n no es necesariamente perturbadora para las personas religiosas\u2026 Lo que resulta perturbador es la visi\u00f3n de la evoluci\u00f3n de Charles Darwin\u201d, visi\u00f3n que Haught resume en seis puntos: \u201c1) Presenta un relato completamente nuevo de la creaci\u00f3n, que parece estar en conflicto con el relato b\u00edblico; 2) la noci\u00f3n de selecci\u00f3n natural de Darwin aparentemente minimiza, si acaso no elimina, el papel de Dios en la creaci\u00f3n de las diversas formas de vida; 3) la teor\u00eda de Darwin, al afirmar que el hombre proviene de formas \u2018inferiores\u2019 de vida, cuestiona aparentemente creencias inmemoriales sobre la naturaleza \u00fanica y la singularidad \u00e9tica del ser humano; 4) su \u00e9nfasis en el papel prominente del azar en la evoluci\u00f3n destruye en apariencia la noci\u00f3n de la divina providencia, 5) dir\u00edase que la evoluci\u00f3n darwinista despoja al universo de finalidad y a la vida humana de toda relevancia permanente; y 6) la explicaci\u00f3n que de los or\u00edgenes humanos da Darwin parecer estar, al menos para muchos cristianos, en conflicto con la noci\u00f3n de pecado original, de la \u2018ca\u00edda\u2019 y elimina, por tanto, toda necesidad de un salvador\u201d<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/editor\/static_files\/blank_quirks.html#_ftn5\">[5]<\/a>. Podemos a\u00f1adir a esto que la evoluci\u00f3n darwinista desaf\u00eda la doctrina cat\u00f3lica del alma y de su creaci\u00f3n inmediata por Dios, la doctrina de la creaci\u00f3n\u00a0<em>ex nihilo<\/em>\u00a0y la relaci\u00f3n entre pecado y muerte.<\/p>\n<p>El peso de las pruebas que Darwin hab\u00eda reunido pacientemente convenci\u00f3 con prontitud a los cient\u00edficos de que la selecci\u00f3n natural explicaba mejor la complejidad y diversidad de la vida. En algunos c\u00edrculos, no obstante, ha persistido hasta el presente la oposici\u00f3n al concepto de evoluci\u00f3n. El argumento del dise\u00f1o ha sido revivido recientemente por un grupo de profesores universitarios con prestigio cient\u00edfico, quienes sostienen que su versi\u00f3n de la idea (a diferencia de la de Paley) se encuentra s\u00f3lidamente respaldada por la microbiolog\u00eda y la matem\u00e1tica. Estos antievolucionistas difieren de los creacionistas fundamentalistas en que aceptan que algunas especies cambian (aunque no mucho) y que la tierra tiene bastante m\u00e1s de 6.000 a\u00f1os. Sin embargo, tal como sus predecesores, rechazan la idea de que la evoluci\u00f3n sea responsable de la diversidad de especies que vemos actualmente e intentan que su concepci\u00f3n, conocida como dise\u00f1o inteligente, se incluya en los planes de estudio de las escuelas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Nueva forma de ver los t\u00e9rminos \u2018evoluci\u00f3n\u2019 y \u2018dise\u00f1o inteligente\u2019 desde una \u00f3ptica teol\u00f3gica<\/strong><\/h2>\n<p>Podemos emplear el t\u00e9rmino \u2018evoluci\u00f3n\u2019 no solo como una explicaci\u00f3n cient\u00edfica de la vida en el universo,\u00a0sino en su sentido m\u00e1s amplio de cambio\u00a0\u00a0din\u00e1mico y autotrascendencia en la creaci\u00f3n. Habr\u00eda que obstinarse mucho para no notar que\u00a0existe una \u2018previsi\u00f3n interna\u2019 en la creaci\u00f3n que la impulsa hacia una mayor diversidad y hacia uniones cada vez m\u00e1s complejas. La idea de evoluci\u00f3n es la que mejor describe este movimiento.<\/p>\n<p>Pero el \u2018dise\u00f1o inteligente\u2019 tambi\u00e9n puede encontrar su lugar dentro del contexto de la evoluci\u00f3n; es decir,\u00a0la evoluci\u00f3n no es completamente ciega ni est\u00e1 impulsada \u00fanicamente por el azar.\u00a0Antes bien, las leyes que hay detr\u00e1s de la evoluci\u00f3n, en cooperaci\u00f3n con el azar, reflejan un prop\u00f3sito o direcci\u00f3n dominante en el conjunto del proceso evolutivo.\u00a0En este caso el concepto del \u2018dise\u00f1o inteligente\u2019 no se emplea como un relato cient\u00edfico de la creaci\u00f3n, sino como un t\u00e9rmino metaf\u00edsico\u00a0(el principio subyacente a la realidad creada)\u00a0y como un t\u00e9rmino teleol\u00f3gico\u00a0(la finalidad del universo). El dise\u00f1o inteligente del universo, desde algunos puntos de vista, no se refiere tanto a la complejidad del universo cuanto al prop\u00f3sito del universo y, por consiguiente, a su \u2018dise\u00f1o\u2019.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Significado de Cristo<\/strong><\/h2>\n<p>Nuestro inter\u00e9s en el debate entre \u2018teor\u00eda de la evoluci\u00f3n\u2019 y \u2018dise\u00f1o inteligente\u2019, que podemos llegar a conocer con cierta exhaustividad si seguimos el debate p\u00fablico sobre los mismos, no est\u00e1 tanto en la validaci\u00f3n cient\u00edfica de ambas teor\u00edas, sino en la persona de Jesucristo y en el significado de Cristo para la vida cristiana en la actualidad, teniendo en cuenta la mentalidad cient\u00edfica (por supuesto sus justos hallazgos y racionales explicaciones) contempor\u00e1nea. Podr\u00edamos afirmar con Sallie McFague que el cristiano se \u2018juega su identidad en la cristolog\u00eda\u2019,\u00a0ya que ser cristiano significa, ante todo, identificarse con Jesucristo.\u00a0En un mundo asolado por las guerras, las hambrunas, las crisis ecol\u00f3gicas y humanitarias, hemos de perfilar lo que Cristo es para nosotros en la actualidad.<\/p>\n<p>Nos podemos preguntar\u00a0\u00a0si la realidad de Cristo se ha vuelto irrelevante en un universo marcado por la evoluci\u00f3n. Otros se pregunta si no habremos ca\u00eddo en una especie de docetismo, en una espiritualizaci\u00f3n de Jes\u00fas que ha llevado a una <a href=\"https:\/\/www.servicioskoinonia.org\/relat\/397.htm\">\u2018jesulatr\u00eda\u2019, para emplear el t\u00e9rmino de McFague<\/a>, en una forma antropoc\u00e9ntrica e individualista de vida cristiana y que entiende la salvaci\u00f3n \u00fanicamente en el plano espiritual.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de McFague, este punto de vista ha conducido a un \u2018cristianismo d\u00f3cil\u2019,\u00a0a un cristianismo que podr\u00eda considerarse incapaz de introducir en el mundo ning\u00fan cambio real. Por otra parte, estamos viviendo el derrumbe de la cristolog\u00eda occidental, que ha devenido igualmente irrelevante, debido sobre todo a que es una cristolog\u00eda tribal en exceso intelectualizada en un mundo que ha adquirido ya una conciencia global. Esta cristolog\u00eda occidental intelectualizada sigue floreciendo en el mundo acad\u00e9mico, entre aquellos que cuentan con las ideas filos\u00f3ficas y herramientas de an\u00e1lisis m\u00e1s modernas. No se trata de una teolog\u00eda que haya perdido el rumbo, es sencillamente una teolog\u00eda est\u00e9ril en contenidos y, por tanto,\u00a0incapaz de inducir cambio alguno en el coraz\u00f3n y la mente cristianos, o sea, el tipo de cambios que conducen a una expresi\u00f3n m\u00e1s visible de Cristo.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, la espiritualidad debe estar presente en el propio coraz\u00f3n de la cristolog\u00eda actual porque la espiritualidad proviene del Esp\u00edritu, y donde est\u00e1 el Esp\u00edritu, all\u00ed hay cambio. Desde una perspectiva evolucionista, el Esp\u00edritu de Dios que alete\u00f3 sobre esta creaci\u00f3n desde sus comienzos sigue insuflando su aliento en nuestro interior y entre nosotros. San Pablo dice. \u201cEl Esp\u00edritu lo penetra todo, hasta las cosas m\u00e1s profundas de Dios\u2019 (1 Cor 2, 10), por consiguiente, \u00fanicamente quien est\u00e1 colmado del Esp\u00edritu puede buscar en las profundidades de Dios, en especial cuando consideramos la presencia encarnada de Dios en la creaci\u00f3n. A esta perspectiva se debe mi inter\u00e9s en aproximarse al \u2018Cristo en evoluci\u00f3n\u2019 a trav\u00e9s de la \u00f3ptica de los m\u00edsticos.<\/p>\n<p>Ya estudiemos a los m\u00edsticos de la iglesia primitiva, la Edad Media o la Modernidad, descubrimos que pr\u00e1cticamente todos ellos tienen una comprensi\u00f3n din\u00e1mica de Dios y de la creaci\u00f3n divina. La evoluci\u00f3n se encuentra integrada en la visi\u00f3n de los m\u00edsticos no como una ciencia, sino como un medio para descubrir a Dios. <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Bernard_McGinn_(theologian)\">Bernard McGinn<\/a> define el misticismo como \u2018una conciencia directa o inmediata de la presencia (ausencia) de Dios\u2019.<\/p>\n<p>El misticismo cristiano se basa en una intensa relaci\u00f3n personal con Jesucristo y en la conformaci\u00f3n con Cristo a trav\u00e9s de una profunda relaci\u00f3n de amor. Tomemos, por ejemplo, la profunda experiencia de la penitente franciscana del siglo XIII, \u00c1ngela de Foligno, quien describi\u00f3 su uni\u00f3n con Cristo crucificado como un intercambio de amor. Luego de varios a\u00f1os de seguir intensamente a Cristo y de intentar permanecer fiel en el amor, \u00c1ngela alcanz\u00f3 una profunda espiritualidad que le permiti\u00f3 contemplar el significado m\u00e1s profundo de Cristo en la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Cristo crucificado, tal como se\u00f1ala <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Mary_K._Meany\">Mary Meany<\/a>, se convirti\u00f3 en su interlocutor. Al comenzar a sentir la presencia de la cruz en su interior, su alma se \u2018licu\u00f3\u2019 en el amor de Dios. Su relaci\u00f3n personal con Cristo se torn\u00f3 tan intensa que comenz\u00f3 a experimentar una transformaci\u00f3n en Dios. Y aun as\u00ed, no fue simplemente la humanidad de Cristo la que impuls\u00f3 a \u00c1ngela hacia una mayor uni\u00f3n. M\u00e1s bien fue precisamente su experiencia de Dios en Cristo la que hizo verdaderamente m\u00edstico su camino. Su experiencia de Cristo en su sufriente humanidad fue, al mismo tiempo, su experiencia de Dios.<\/p>\n<p>En sus escritos se refiere por doquier a Cristo como el \u2018Dios-hombre\u2019, lo que indica que sus meditaciones sobre el sufrimiento de Cristo eran, m\u00e1s que una mera atracci\u00f3n m\u00f3rbida por el dolor, experiencia de la presencia de Dios en Cristo. Esta experiencia de lo divino en la sufriente humanidad de Cristo condujo a \u00c1ngela no solo a la verdad de su propia humanidad, sino a una mayor comprensi\u00f3n del amor de Dios por toda la creaci\u00f3n. Gracias a su identificaci\u00f3n con el Cristo crucificado descubri\u00f3 que el mundo se encuentra inmerso en la bondad de Dios. En cierto momento escucha a Dios decirle: \u2018S\u00ed, en verdad todo el mundo est\u00e1 lleno de m\u00ed\u2019. Y luego afirma ella: \u2018Vi que toda criatura estaba ciertamente llena de su presencia\u2019. As\u00ed, \u00c1ngela despert\u00f3 a la pasmosa conciencia de que el mundo creado se encuentra colmado de la divina presencia. En ning\u00fan lugar esto se hace m\u00e1s expl\u00edcito que en una de sus visiones, en la que exclama:<\/p>\n<p><em>Contempl\u00e9 la plenitud de Dios, en la cual vi y comprend\u00ed la totalidad de la creaci\u00f3n, lo que hay a este lado y lo que hay allende el mar, el abismo, el mar mismo y todo lo dem\u00e1s. Y en todo lo que ve\u00eda no percib\u00eda m\u00e1s que la presencia del poder de Dios, si bien de manera del todo indescriptible. Y el alma, embargada de admiraci\u00f3n, laz\u00f3 un grito. \u2018\u00a1Este mundo est\u00e1 gr\u00e1vido de Dios!. Y de ese modo me percat\u00e9 de cu\u00e1n peque\u00f1a es la creaci\u00f3n en su conjunto, o sea, lo que hay a este lado y lo que hay allende el mar, el abismo, el mar mismo y todo lo dem\u00e1s; pero el poder de Dios lo llena todo hasta rebosar.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La aportaci\u00f3n de San Buenaventura<\/strong><\/h2>\n<p>San Cipriano, san Agust\u00edn y san Anselmo inician, y despu\u00e9s san Buenaventura y santo Tom\u00e1s la consagran,\u00a0la comprensi\u00f3n ascendente de la mediaci\u00f3n de Cristo, centrada sobre todo en la reparaci\u00f3n de los efectos del pecado. No es Dios quien reconcilia al mundo y al hombre consigo\u00a0sino el hombre Jes\u00fas quien los reconcilia con Dios; e imitando su ejemplo ellos intentar\u00e1n reconciliarse con Dios aplac\u00e1ndolo y torn\u00e1ndolo ben\u00e9volo.<\/p>\n<p><strong>1\u00ba).- La encarnaci\u00f3n es la primac\u00eda del amor y la culminaci\u00f3n de la creaci\u00f3n<\/strong>. El te\u00f3logo Buenaventura, contempor\u00e1neo de santo Tom\u00e1s de Aquino,\u00a0no consider\u00f3 que la encarnaci\u00f3n fuese primordialmente un remedio al pecado, sino m\u00e1s bien la primac\u00eda del amor y la culminaci\u00f3n de la creaci\u00f3n. Buenaventura recapitul\u00f3 una idea presente en los padres griegos de la Iglesia, a saber, Cristo como centro redentor y realizador del universo. Cristo no nos salva de la creaci\u00f3n; antes bien,\u00a0Cristo es la raz\u00f3n para crear. Para Buenaventura y los defensores de la tradici\u00f3n de la primac\u00eda de Cristo,\u00a0Cristo ocupa el primer lugar en la intenci\u00f3n divina de amar; el amor es la raz\u00f3n para crear. Por tanto, Cristo ocupa el primer lugar en la intenci\u00f3n divina de crear<a name=\"_ftnref6\"><\/a>.<\/p>\n<p><strong><u>2\u00ba).- La orientaci\u00f3n de la materia hacia el esp\u00edritu<\/u><\/strong>. La vida se desarrolla con un cierto nivel de azar e incertidumbre; hay desorden en la creaci\u00f3n. No obstante, la indudable tendencia de este universo hacia la vida inteligente no es producto de una divina ruleta, sino la expresi\u00f3n de un Dios de amor. Por tanto, la evoluci\u00f3n se dirige hacia la maximizaci\u00f3n de la bondad, especialmente si sostenemos que la encarnaci\u00f3n es la meta de la evoluci\u00f3n. Si Jesucristo es verdaderamente creador (como Verbo divino) y redentor (como Verbo encarnado), entonces lo que es creado por amor es finalmente redimido por amor.\u00a0El significado de Cristo se resume en el potencial de la creaci\u00f3n para el amor autotrascendente. Buenaventura utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino\u00a0<em>\u2018materia espiritual\u2019<\/em>\u00a0para describir la orientaci\u00f3n de la materia hacia el esp\u00edritu. En su opini\u00f3n, toda la creaci\u00f3n est\u00e1 hecha para Cristo, porque existe un potencial espiritual en la materia para recibir al Verbo divino en su interior.\u00a0Dios, escribe el te\u00f3logo franciscano, cre\u00f3 la materia carente de perfecci\u00f3n final de forma, para que as\u00ed, dada su carencia de forma y su imperfecci\u00f3n, la materia pueda clamar por la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Buenaventura vio en la encarnaci\u00f3n la expresi\u00f3n patente de esta idea tan din\u00e1mica de un mundo material con potencia espiritual para acoger a Dios. La idea de una creaci\u00f3n potencialmente espiritual significa que Jesucristo, antes que un intruso en un universo por lo dem\u00e1s evolutivo, es la raz\u00f3n de ser y la mente de este.<\/p>\n<p><strong>3\u00ba).-<\/strong>\u00a0<strong><u>La causa de la encarnaci\u00f3n es el amor y la misericordia de Dios<\/u>.\u00a0<\/strong>El te\u00f3logo franciscano contempor\u00e1neo <a href=\"https:\/\/www.thriftbooks.com\/a\/zachary-hayes\/493898\/\">Zachary Hayes<\/a> ha descubierto en la relaci\u00f3n esencial que Buenaventura establece entre encarnaci\u00f3n y creaci\u00f3n una clave para la cristolog\u00eda c\u00f3smica en un universo evolutivo. La conexi\u00f3n intr\u00ednseca entre el misterio de la encarnaci\u00f3n y el misterio de la creaci\u00f3n significa que \u2018descubrimos\u2019\u2026 en Jes\u00fas la pista divina de la estructura y sentido no solo de la humanidad, sino del universo entero\u2019.<\/p>\n<p>En vez de vivir con \u2018terror c\u00f3smico\u2019 ante la inmensidad del universo, Hayes sugiere que este universo evolutivo tiene sentido y prop\u00f3sito, porque est\u00e1 fundando en Cristo, el Verbo de Dios. Este mundo no es una mera colecci\u00f3n de cosas inconexas, sino una verdadera unidad, un\u00a0<em>k\u00f3smos\u00a0<\/em>centrado en Cristo. Hayes escribe: \u2018Dios crea con una finalidad. Esa finalidad, encarnada en Cristo, apunta a un mundo cristificado\u2019. Buenaventura entendi\u00f3 claramente el pecado como inmerso en la realidad hist\u00f3rica; sin embargo, no limit\u00f3 el misterio de Cristo al pecado. \u2018Cristo no puede ser querido por Dios \u00fanicamente en raz\u00f3n del pecado\u2019. La encarnaci\u00f3n no es una ocurrencia divina a posteriori. Antes bien, Dios cont\u00f3 desde la eternidad con la posibilidad de una ca\u00edda de la raza humana y, por tanto, estructur\u00f3 a la persona humana con la vista puesta en la redenci\u00f3n. La encarnaci\u00f3n, como consumaci\u00f3n del orden creado, es querida por s\u00ed misma, no en funci\u00f3n de un bien menor como es la redenci\u00f3n del pecado.<\/p>\n<p>La causa de la encarnaci\u00f3n no es el pecado, sino sencillamente el amor y la misericordia desbordantes de Dios. Hayes afirma. \u2018en opini\u00f3n de Buenaventura, la obra redentora de Cristo se relaciona con la derrota del pecado, pero lo hace en una forma tal que lleva a su culminaci\u00f3n la acci\u00f3n creadora de Dios en el mundo. Dios culmina lo que Dios inicia en la creaci\u00f3n y lo corona con una importancia eterna. Hayes se\u00f1ala que lo que aparenta ser un proceso mec\u00e1nico de evoluci\u00f3n biol\u00f3gica (sin sentido ni prop\u00f3sito) es, en otro nivel, un misterio de fecundo amor sin l\u00edmites.\u00a0\u2018El amor creador de Dios llama libremente desde el interior del mundo a un amor creado capaz de responder libremente\u00a0\u00a0a\u00a0\u00a0la llamada creadora de Dios\u2019.<\/p>\n<p>Este amor creado se encarna en Cristo, en quien toda la creaci\u00f3n halla su prop\u00f3sito. Esa es la raz\u00f3n, escribe Hayes, de que \u2018un cosmos sin Cristo es un cosmos sin cabeza\u2026 que simplemente no se sostiene\u2019. Dios predestin\u00f3 a Cristo no solo \u2018principalmente\u2019, sino \u2018como el primero o principal\u2019, o tal como escribe Buenaventura, \u2018Cristo no es ordenado a nosotros; antes bien, nosotros somos ordenados a Cristo\u2019. Cristo es el prop\u00f3sito de este universo y, como causa ejemplar de la creaci\u00f3n, es modelo de lo que espera a este universo, es decir, uni\u00f3n y transformaci\u00f3n en Dios.<\/p>\n<p>Hayes, al interpretar en un contexto evolutivo la relaci\u00f3n fundamental que establece Buenaventura entre Cristo y la creaci\u00f3n, propone varias ideas en relaci\u00f3n con la naturaleza de la realidad creada: (1)\u00a0el mundo en lo m\u00e1s profundo de s\u00ed contiene potencial pleno para recibir la autocomunicaci\u00f3n del misterio del amor divino; es decir, es un mundo adecuado para la realizaci\u00f3n del divino prop\u00f3sito; (2)\u00a0Cristo, como Verbo divino, causa ejemplar de la creaci\u00f3n, es modelo de la misma, de suerte que \u2018lo que ha ocurrido entre Dios y el mundo en Cristo apunta hacia el futuro del cosmos.\u00a0Este futuro implica la transformaci\u00f3n radical de la realidad creada a trav\u00e9s del poder unificador del amor de Dios. Este universo, por tanto, tiene un destino; el mundo no ser\u00e1 destruido.\u00a0Antes bien, \u2018ser\u00e1 llevado a la culminaci\u00f3n que Dios concibi\u00f3 para \u00e9l desde un inicio, lo que se anticipa en el misterio del Verbo encarnado y el Cristo glorificado\u2019.<\/p>\n<p><strong><u>4\u00ba).- La encarnaci\u00f3n centro de la creaci\u00f3n<\/u><\/strong>. La visi\u00f3n de Buenaventura de un universo material din\u00e1mico y potencialmente espiritual orientado hacia la persona humana y la uni\u00f3n espiritual con Dios se ve plasmada en Cristo. Desde la perspectiva de Buenaventura, la encarnaci\u00f3n es el centro de la creaci\u00f3n, porque todo lo que precede a este evento y lo que sucede despu\u00e9s encuentra sentido en el misterio de Cristo. La idea de Cristo en evoluci\u00f3n, entonces, toma como punto de partida la visi\u00f3n bonaventuriana de la primac\u00eda de Cristo. Cristo es el \u2018dise\u00f1o\u2019 del universo porque el universo es modelado seg\u00fan Cristo, el divino Verbo de Dios; el universo se encuentra cristol\u00f3gicamente estructurado. Debido a que el universo tiene un \u2018plan\u2019, cabe hablar de la evoluci\u00f3n de este plan como del desarrollo de Cristo en el universo, Cristo es el \u2018plan secreto, escondido desde todos los siglos en Dios\u2019. (Ef 3, 9).<\/p>\n<p>Tomando a san Buenaventura como referente podemos concluir que\u00a0es preciso explorar la idea de Cristo en evoluci\u00f3n, es decir, la vida din\u00e1mica de Cristo empoderando el universo a trav\u00e9s de la persona humana abierta a Dios y al movimiento del universo hacia la integraci\u00f3n y la unidad en el amor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La cristolog\u00eda c\u00f3smica de san Buenaventura<\/strong><\/h2>\n<p>La teolog\u00eda trinitaria de san Buenaventura\u00a0brinda una base teol\u00f3gica para hablar del Cristo c\u00f3smico en la creaci\u00f3n. La relaci\u00f3n integral que Buenaventura establece entre la Trinidad y la creaci\u00f3n centrada en Cristo es una visi\u00f3n profunda del universo, tan profunda que sostiene que el significado de Cristo es incomprensible para la mente humana.<\/p>\n<p>Un misterio as\u00ed, dijo el santo franciscano, debe ser acometido desde la contemplaci\u00f3n; la espiritualidad es el camino hacia la teolog\u00eda. La teolog\u00eda de Buenaventura resulta \u00fatil para comprender a Cristo en la segunda era axial (la conciencia de la era axial define la aparici\u00f3n de la individualidad, libertad y transcendencia humanas. La segunda era axial est\u00e1 regida, en su nueva e incipiente conciencia, por la capacidad de relaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Su m\u00e9todo teol\u00f3gico ubica el contexto del conocimiento dentro del contexto de la vida cotidiana, de la fr\u00e1gil humanidad que Cristo asumi\u00f3, de la diversidad de criaturas en la creaci\u00f3n y de la dignidad de la persona humana. Su enfoque espiritual de la teolog\u00eda nos insta a buscar la verdad en nuestro mundo, no como una convicci\u00f3n teol\u00f3gica, sino como ese \u2018algo mayor\u2019 en nuestro interior que nos une a pesar de nuestras diferencias. Buenaventura nos propone un m\u00e9todo para hacer teolog\u00eda que combina la experiencia y el conocimiento, la espiritualidad y la teolog\u00eda. El enfoque de Buenaventura, m\u00e1s que cient\u00edfico, es experiencial; se trata de un enfoque \u2018fenomenol\u00f3gico\u2019 en la media en que implica un encuentro con el otro, una contemplaci\u00f3n del otro en admiraci\u00f3n y sobrecogimiento a trav\u00e9s del poder del Esp\u00edritu. En opini\u00f3n de Buenaventura, solo quien est\u00e1 en camino hacia Dios puede verdaderamente conocer a Dios; la fe busca alcanzar la comprensi\u00f3n recorriendo el camino del amor.<\/p>\n<p>Por tanto,\u00a0la visi\u00f3n que san Buenaventura tiene de la encarnaci\u00f3n, formulada en la Edad Media a la luz de la teor\u00eda de la satisfacci\u00f3n de Anselmo, puede ayudar a esclarecer el significado de Cristo en la actualidad.<\/p>\n<p>La aportaci\u00f3n de san Buenaventura radica en que el problema de Cristo, tal como se\u00f1alaron los autores patr\u00edsticos y medievales, no comienza en el plano de la historia, sino en el plano de la creaci\u00f3n misma. El benedictino Ruperto de Deutz (+ 1135), por ejemplo, cuestion\u00f3 la posici\u00f3n de Anselmo, diciendo que la encarnaci\u00f3n es una obra demasiado magn\u00edfica como para depender del pecado de Ad\u00e1n. A la vista de los numerosos prop\u00f3sitos adicionales que Dios llev\u00f3 a t\u00e9rmino encarn\u00e1ndose, Ruperto afirm\u00f3 que, aun sin el pecado, Dios habr\u00eda asumido de cualquier modo una naturaleza humana. Honorio de Autun (+ 1150) se mostr\u00f3 de acuerdo con Ruperto; y otro tanto vale para el ilustre dominico Alberto Magno, aunque su disc\u00edpulo m\u00e1s famoso, Tom\u00e1s de Aquino, no compartiese esta posici\u00f3n. Bas\u00e1ndose principalmente en Agust\u00edn, Tom\u00e1s afirm\u00f3 que no habr\u00eda sido necesaria la encarnaci\u00f3n de no haber habido pecado que borrar. La pregunta predominante en la \u00e9poca, a saber, \u00bfhabr\u00eda venido de Cristo si Ad\u00e1n no hubiese pecado?, nunca interes\u00f3 a Tom\u00e1s. La consideraba tan insignificante que lleg\u00f3 a ser conocida como la pregunta hipot\u00e9tica, una pregunta que solo Dios pod\u00eda responder (es decir, \u00fanicamente Dios es capaz de saber lo que podr\u00eda haber ocurrido). Puesto que la inteligencia humana es limitada, se\u00f1ala Tom\u00e1s, sencillamente no sabemos que podr\u00eda haber ocurrido si las cosas hubiesen tomado un curso distinto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Buenaventura describi\u00f3 al universo creado como la fuente primordial del ser expresado de Dios. As\u00ed como Dios se expresa a s\u00ed mismo en la creaci\u00f3n, as\u00ed tambi\u00e9n la creaci\u00f3n, a su vez, expresa al creador. Buenaventura emple\u00f3 dos im\u00e1genes para describir la creaci\u00f3n: el espejo y el libro.\u00a0\u00a0Son dos im\u00e1genes que connotan relaci\u00f3n. La creaci\u00f3n entera \u2013rocas, \u00e1rboles, estrellas, plantas, animales y humanos- refleja en cierta medida el poder, la sabidur\u00eda y la bondad de la Trinidad. Dios resplandece a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n, y el rostro de Dios se refleja en la creaci\u00f3n precisamente en la forma en que las cosas se expresan a s\u00ed mismas. La creaci\u00f3n es un espejo de Dios en el que la Trinidad resplandece y es representada en tres niveles de expresi\u00f3n: una traza (vestigio), una imagen y una semejanza. En su\u00a0<em>Breviloquium<\/em>, Buenaventura escribe:<\/p>\n<p><em>\u00abDe todo lo que hemos dicho podemos deducir que el mundo creado es una especie de libro que refleja, representa y describe a su Hacedor, la Trinidad, en tres niveles distintos de expresi\u00f3n: como un vestigio, como una imagen y como una semejanza. El aspecto del vestigio (huella) se encuentra en todas las criaturas; el aspecto de la imagen, solo en criaturas inteligentes o esp\u00edritus racionales; el aspecto de la semejanza, solo en aquellos esp\u00edritus conformados con Dios. El intelecto humano est\u00e1 dise\u00f1ado para ascender gradualmente a trav\u00e9s de estos niveles sucesivos, comparables a escalones, hasta llegar al principio supremo, que es Dios\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Notas<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/editor\/static_files\/blank_quirks.html#_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0Los contenidos de este ep\u00edgrafe est\u00e1n tomados, con ligeras modificaciones por razones did\u00e1cticas y de claridad expositiva, de las ideas que la cient\u00edfica norteamericana franciscana Ilia Delio expone en este libro. En concreto: la presentaci\u00f3n que hace el catedr\u00e1tico de Ciencia y Religi\u00f3n de la Universidad de Georgetown, John F. Haught, en el pr\u00f3logo al libro (pp. 9-11) y las pp. 97-117 cuando la autora desarrolla \u2018La cristolog\u00eda c\u00f3smica franciscana\u2019, en el cap\u00edtulo 3.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/editor\/static_files\/blank_quirks.html#_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0El dise\u00f1o inteligente es una teor\u00eda que desaf\u00eda a la ciencia de la evoluci\u00f3n, especialmente al neodarwinismo, diciendo que la vida tiene componentes de irreductible complejidad; las partes que componen la vida f\u00edsica no pueden reducirse a piezas o etapas que se integran con el tiempo. Existe m\u00e1s bien un \u2019dise\u00f1ador inteligente\u2019, que se encuentra detr\u00e1s de los intrincados dise\u00f1os de la vida. Sin embargo, la idea de que la complejidad de un organismo es evidencia de la existencia de un dise\u00f1ador c\u00f3smico se desarroll\u00f3 d\u00e9cadas antes del nacimiento de Darwin. Su defensor m\u00e1s conocido fue el te\u00f3logo ingl\u00e9s William Paley, creador de la famosa analog\u00eda del relojero. Si encontramos un reloj de bolsillo en medio del campo, escribe Paley, inferimos de inmediato que no ha sido fabricado por procesos naturales actuando ciegamente, sino por un intelecto humano dise\u00f1ador. De igual forma, razon\u00f3, el mundo natural contiene pruebas abundantes de un creador sobrenatural. El argumento del dise\u00f1o, que es el nombre con que se conoce este razonamiento, prevaleci\u00f3 como una explicaci\u00f3n del mundo natural hasta la publicaci\u00f3n de\u00a0<em>El origen de las especies\u00a0<\/em>de Darwin en 1850.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/editor\/static_files\/blank_quirks.html#_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0Cf. SCH\u00d6NBORN, Ch., \u201cFinding Design in Nature\u201d,\u00a0<em>New York Times,\u00a0<\/em>7 de Julio de 2005.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/editor\/static_files\/blank_quirks.html#_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0Cf. COYNE, G.V., \u201cScience does not God. Or Does it?\u201d,\u00a0<em>A Catholic Scientist Looks at Evolution,\u00a0<\/em>disponible en\u00a0<a href=\"http:\/\/www.catholic.org\/\">www.catholic.org<\/a>.\u00a0En opini\u00f3n de Coyne, la evoluci\u00f3n no es incompatible con la doctrina cat\u00f3lica, porque la teor\u00eda cient\u00edfica de la evoluci\u00f3n es completamente neutral con respecto al pensamiento religioso. Juan Pablo II, en su mensaje de 1996, admiti\u00f3 que la evoluci\u00f3n es m\u00e1s que una hip\u00f3tesis, afirmando lo siguiente: \u2018Hoy, casi medio siglo despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de la enc\u00edclica, nuevos conocimientos llevan a pensar que la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n es algo m\u00e1s que una hip\u00f3tesis. En efecto, es notable que esta teor\u00eda se haya impuesto paulatinamente al esp\u00edritu de los investigadores, a causa de una serie de descubrimientos hechos en diversas disciplinas del saber. La convergencia, de ning\u00fan modo buscada o provocada, de los resultados de trabajos realizados independientemente unos de otros, constituye de suyo un argumento significativo a favor de esta teor\u00eda\u2026 Y a decir verdad, m\u00e1s que de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, conviene hablar de las teor\u00edas de la evoluci\u00f3n. Esta pluralidad afecta, por una parte, a la diversidad de las explicaciones que se han propuesto con respecto al mecanismo de la evoluci\u00f3n y, por otra, a las diversas filosof\u00edas a las que se refiere. Existen tambi\u00e9n lecturas materialistas y reduccionistas, al igual que lecturas espiritualistas. Aqu\u00ed el juicio compete propiamente a la filosof\u00eda y, luego, a la teolog\u00eda\u201d. Cf. JUAN PABLO II, \u201cMensaje del santo padre Juan Pablo II a los miembros de la academia pontifica de ciencias\u201d.<\/p>\n<p><strong>Bibliografia complementaria<\/strong>: DELIO, I.,\u00a0<em>Cristo en evoluci\u00f3n,\u00a0<\/em>Comillas-Sal Terrae, Madrid-Santander 2013, 303 pp<a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.blogger.com\/editor\/static_files\/blank_quirks.html#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>RATZINGER, J.,\u00a0<em>Comprensi\u00f3n de la revelaci\u00f3n y teolog\u00eda de la historia de san Buenaventura,\u00a0<\/em>Obras completas II, BAC, Madrid 2013, 865 pp.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Miguel Luque Naranjo, M\u00e9dico de familia y colaborador con la C\u00e1tedra Hana y Francisco J. Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Miguel Luque Naranjo) En otros art\u00edculos de FronterasCTR ya\u00a0hemos rese\u00f1ado las propuestas de John Haught, profesor e investigador de la Universidad de Georgetown, Washington, DC.\u00a0Se especializ\u00f3 en teolog\u00eda sistem\u00e1tica, con un inter\u00e9s particular en temas relacionados con la ciencia, la cosmolog\u00eda, la evoluci\u00f3n, la ecolog\u00eda y la religi\u00f3n.\u00a0Entre sus muchos libros se incluyen:\u00a0Descansar en el &#8230; <a title=\"La visi\u00f3n c\u00f3smica de san Buenaventura seg\u00fan John Haught\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6652\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La visi\u00f3n c\u00f3smica de san Buenaventura seg\u00fan John Haught\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":6658,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[432,387,655,738,157,457,238,1174,255,429],"class_list":["post-6652","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-cosmologia","tag-dios","tag-encarnacion","tag-espiritu","tag-evolucion","tag-haught","tag-naturaleza","tag-san-buenaventura","tag-teologia","tag-universo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6652"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6652\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6664,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6652\/revisions\/6664"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6658"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}