{"id":6559,"date":"2022-02-16T07:00:36","date_gmt":"2022-02-16T06:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6559"},"modified":"2022-02-17T17:59:51","modified_gmt":"2022-02-17T16:59:51","slug":"edad-secular-y-naturalizacion-de-la-espiritualidad-segun-charles-taylor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6559","title":{"rendered":"Edad secular y naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad seg\u00fan Charles Taylor"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por Francisco Javier Mart\u00ednez P\u00e9rez)\u00a0\u00bfSe est\u00e1 produciendo una naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad por influencia del naturalismo? Charles Taylor, fil\u00f3sofo hermeneuta canadiense, analiza la edad secular y el marco inmanente y plantea algunos retos que lanza el naturalismo al mundo de las religiones y la espiritualidad. A partir del naturalismo, siguiendo la elaboraci\u00f3n intelectual de Taylor en su estudio sobre la secularidad moderna, se exploran caminos de di\u00e1logo entre las principales fuentes morales que eviten los prejuicios y las autoexclusiones.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/h2>\n<p>Para Charles Taylor<a name=\"_ftnref1\"><\/a>[1], el mapa de la actualidad distribuye las fuentes morales en tres grandes \u00e1mbitos: la modalidad te\u00edsta, el naturalismo de la raz\u00f3n desvinculada, y el expresivismo rom\u00e1ntico-modernista, \u00e1mbitos que no permanecen iguales, sino que constantemente toman prestado de uno y de otro y se influyen entre s\u00ed.<a name=\"_ftnref2\"><\/a>[2] Por ello, hablar de espiritualidad y de naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad es apelar a ese intercambio de influencias que llega de un lado y del otro e intentar, en este caso, esbozar un intento de esquema que permita plantear la posibilidad de una espiritualidad naturalizada, esto es, una espiritualidad que mira al naturalismo de la raz\u00f3n desvinculada e intenta comprender qu\u00e9 elementos pueden enriquecer su propia comprensi\u00f3n como valoraci\u00f3n moral trascendente. Por otra parte, para Taylor, dentro del marco inmanente que lo envuelve todo como \u00e1mbito de humanismo exclusivo, un subjetivismo total y plenamente consciente y un naturalismo desvinculado, ciertamente conducir\u00edan a la vacuidad. Para Taylor se impone <em>algo m\u00e1s\u00a0<\/em>que la autorrealizaci\u00f3n subjetiva o la idea de que la ciencia se sostiene a s\u00ed misma por entero a trav\u00e9s del materialismo en el afrontamiento moral de la <em>verdad evidente de que solo somos seres materiales\u00a0<\/em>en un mundo material.<a name=\"_ftnref3\"><\/a>[3]<\/p>\n<p>Seg\u00fan Taylor, la autoimagen del naturalismo ilustrado es la que gana m\u00e1s credibilidad en el siglo XIX, una vez que la fe religiosa ha sido desplazada como moral predominante.<a name=\"_ftnref4\"><\/a>[4]Mientras que la ciencia confer\u00eda una forma te\u00f3rica clara a una idea de orden inmanente que se pudiera comprender por s\u00ed misma, sin hacer referencia a intervenciones externas, la v\u00eda del individuo impermeabilizado instrumentalmente eficaz en el tiempo secular cre\u00f3 el contexto pr\u00e1ctico en el seno del cual la autosuficiencia de este \u00e1mbito inmanente se pudiera convertir en un dato de la experiencia a partir del espectador imparcial o la simpat\u00eda innata o la libertad racional. Todo se puede inmanentizar por completo sin vincularlo a la \u201cnaturaleza\u201d sino a la motivaci\u00f3n humana en general.<a name=\"_ftnref5\"><\/a>[5]<\/p>\n<p>Comenzamos constatando la existencia de tres tipos de naturalismo:<\/p>\n<p>&#8211; Un <em>naturalismo epistemol\u00f3gico\u00a0<\/em>seg\u00fan el cual la ciencia permite la metodolog\u00eda de conocimiento que asegura m\u00e1s fiabilidad y grado de certeza o lo que algunos han afirmado que la ciencia es la forma genuina de conocimiento o la forma m\u00e1s racional de afrontar cualquier situaci\u00f3n o problema. Sellars es uno de sus m\u00e1s relevantes representantes cuando afirma que para describir y explicar el mundo, la ciencia es la medida de todas las cosas: de lo que es en cuanto es y en cuanto no es.<a name=\"_ftnref6\"><\/a>[6]<\/p>\n<p>&#8211; Un <em>naturalismo ontol\u00f3gico,<\/em><a name=\"_ftnref7\"><\/a>[7] seg\u00fan el cual <em>s\u00f3lo\u00a0<\/em>existen entidades, procesos o propiedades naturales, o en forma resumida, que no hay m\u00e1s realidad que la natural.<a name=\"_ftnref8\"><\/a>[8] Naturalismo que tiene en Dawkins y en Hawking a sus m\u00e1s preclaros representantes. Para Dawkins la naturaleza son fuerzas ciegas de la f\u00edsica, aunque desplegadas de manera especial. Dios es un relojero ciego que no prev\u00e9 ni ve. La selecci\u00f3n natural es un proceso autom\u00e1tico, ciego e inconsciente y que es la explicaci\u00f3n de la existencia y forma de cualquier tipo de vida con un prop\u00f3sito aparente y que no tiene ninguna finalidad en mente. Carece de mente e imaginaci\u00f3n. No planifica el futuro.<a name=\"_ftnref9\"><\/a>[9] Aun as\u00ed, para Dawkins, los resultados vivos de la selecci\u00f3n natural nos impresionan de forma irresistible, por su apariencia de haber sido dise\u00f1ados por un maestro relojero, nos impresionan con la ilusi\u00f3n del dise\u00f1o y la planificaci\u00f3n\u201d. <a name=\"_ftnref10\"><\/a>[10] Para Hawking, no hay ninguna necesidad f\u00edsica de un comienzo. \u00a0No\u00a0tendr\u00eda sentido\u00a0suponer qu\u00e9 fue creado\u00a0antes del big bang. Un universo en expansi\u00f3n no excluye la figura de un creador, pero pone l\u00edmites a cu\u00e1ndo \u00c9l podr\u00eda haber realizado su obra. <a name=\"_ftnref11\"><\/a>[11]<\/p>\n<p>&#8211; Y finalmente, un <em>naturalismo metodol\u00f3gico\u00a0<\/em>que adopta la metodolog\u00eda cient\u00edfica como la \u00fanica forma v\u00e1lida de acceder al conocimiento de la realidad.<a name=\"_ftnref12\"><\/a>[12]Intenta probar las hip\u00f3tesis y eventos cient\u00edficos con referencia a eventos y causas cient\u00edficas.Para los cient\u00edficos religiosos, sus creencias afectan a la forma en que piensan sobre las implicaciones de su trabajo, pero no la forma en que practican la ciencia.<\/p>\n<p>Partiendo de estos diferentes naturalismos analizaremos la influencia de los mismos en la fe religiosa, as\u00ed como en el imaginario social. El problema para las relaciones entre ciencia y fe estriba en extender el naturalismo metodol\u00f3gico al epistemol\u00f3gico y ontol\u00f3gico.<a name=\"_ftnref13\"><\/a>[13] Ciertamente que el naturalismo entendido en sus tres dimensiones se atribuye a s\u00ed mismo la explicaci\u00f3n del Todo, con lo que se plantean serios problemas de alcance filos\u00f3fico, cuando no cient\u00edfico tambi\u00e9n.<a name=\"_ftnref14\"><\/a>[14] En este sentido Taylor afirma, comentando la simplificaci\u00f3n de argumentos de Dawkins en su distinci\u00f3n entre fe y ciencia, que suponer que en la labor de un cient\u00edfico no hay ninguna presuposici\u00f3n que no est\u00e9 basada en la evidencia es un reflejo de una fe ciega o de una fe que ni siquiera puede percibir el estremecimiento de la duda.<a name=\"_ftnref15\"><\/a>[15]<\/p>\n<p>Esto significa que las relaciones entre ciencia y fe est\u00e1n reubicando el mundo de las religiones y que las religiones no pueden abstraerse a los retos que le est\u00e1 lanzando el naturalismo. Salvando las diferencias entre unas visiones naturalistas m\u00e1s radicales y reduccionistas y otras visiones m\u00e1s amplias o comprensivas, est\u00e1 claro que el naturalismo est\u00e1 configurando el imaginario social moderno a partir de la visi\u00f3n omnicomprensiva de la ciencia y del subjetivismo que tiende a desacreditar la idea de la evaluaci\u00f3n fuerte; retos que, seg\u00fan Taylor, deben ser afrontados con coherencia intelectual, apostando por un relato fenomenol\u00f3gico que permita mostrar que los vocabularios que necesitamos para explicar el pensamiento, la acci\u00f3n y los sentimientos descansan sobre evaluaciones cualitativas y una definida ontolog\u00eda moral.<a name=\"_ftnref16\"><\/a>[16] Taylor afirma que hay muchos modos de describir la naturaleza y que todos ellos pueden ser verdad. Un realismo pluralista robusto puede evitar el realismo reduccionista y realismo cient\u00edfico.<a name=\"_ftnref17\"><\/a>[17]<\/p>\n<p>Por otra parte, se puede afirmar que se puede ser naturalista metodol\u00f3gico y creyente, puesto que se puede afirmar que Dios act\u00faa com\u00fanmente a trav\u00e9s de causas naturales y que es la forma natural de actuar divina, sin romper las \u201cleyes naturales\u201d, puesto que \u00c9l las ha creado y ha configurado el mundo \u201ctal cual es\u201d.<a name=\"_ftnref18\"><\/a>[18] Se trata claro, de un naturalismo de car\u00e1cter metodol\u00f3gico que no asume la metaf\u00edsica naturalista.<\/p>\n<p>Para el profesor Di\u00e9guez Lucena, el naturalismo metodol\u00f3gico asume que en el avance de nuestros conocimientos hemos de proceder \u201ccomo si\u201d s\u00f3lo hubiese entidades y causas naturales. Esto no implica afirmar que <em>de hecho\u00a0<\/em>s\u00f3lo existen entidades naturales. Afirmar la ciencia como m\u00e9todo m\u00e1s genuino (naturalismo metodol\u00f3gico) significa concederle a la ciencia el estatuto propio de su \u00e1mbito de conocimiento y que Dios no entra en las regularidades del mundo natural, ni pretende estarlo, aunque s\u00ed puede actuar (para un creyente) rompiendo cualquier tiempo de secuencia regular. Por otra parte, el \u201ccomo si s\u00f3lo hubiese entidades naturales\u201d, deja abierto el campo a otro tipo de realidades y que la ciencia \u201cs\u00f3lo contempla como principio\u201d las entidades y causas naturales.<a name=\"_ftnref19\"><\/a>[19] De hecho la Iglesia cat\u00f3lica ha reconocido al naturalismo metodol\u00f3gico como un modo adecuado de proceder en la ciencia.<a name=\"_ftnref20\"><\/a>[20]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>EL REDUCCIONISMO EPISTEMOL\u00d3GICO NATURALISTA Y LA FILOSOF\u00cdA FENOMENOL\u00d3GICA<\/strong><\/h2>\n<p>En el di\u00e1logo entre ciencia y fe, un reconocido fil\u00f3sofo como Platinga rechaza el naturalismo metodol\u00f3gico en cuestiones que tienen que ver con el origen del ser humano y del universo. La ciencia en cuanto b\u00fasqueda de la verdad no tiene por qu\u00e9 rechazar a priori las causas y explicaciones sobrenaturales.<a name=\"_ftnref21\"><\/a>[21] No se pueden rechazar las realidades sobrenaturales porque hayamos definido la ciencia de una determinada manera a partir de Descartes, Locke y la Ilustraci\u00f3n naturalista. Taylor se interroga en este sentido si puede la epistemolog\u00eda derivada de la ciencia natural, con su sesgo metaf\u00edsico en favor de un universo neutral, excluir nuestras m\u00e1s l\u00facidas autocomprensiones en t\u00e9rminos evaluativamente fuertes.<a name=\"_ftnref22\"><\/a>[22] Por otra parte, el profesor Agazzi denuncia el cientificismo como un riesgo y una arbitrariedad intelectual y afirma que es asumido como verdadero y propio programa intelectual por influyentes corrientes de pensamiento que asumen el positivismo en sus dos componentes m\u00e1s esenciales, el cientificismo y el materialismo.<a name=\"_ftnref23\"><\/a>[23]<\/p>\n<p>Taylor considera que hay una \u201crama no absurda\u201d del naturalismo en la cultura cient\u00edfica actual.<a name=\"_ftnref24\"><\/a>[24] Expresado en otros t\u00e9rminos podr\u00edamos decir que es racional ser creyente y naturalista metodol\u00f3gico.<a name=\"_ftnref25\"><\/a>[25] Para Taylor el problema radica cuando el naturalismo pretende explicar la vida humana y hasta qu\u00e9 punto ha de ser explicada en t\u00e9rminos modelados por la ciencia natural. Es lo que Taylor denomina \u201cel temperamento naturalista del pensamiento moderno\u201d.<a name=\"_ftnref26\"><\/a>[26] Conceder el valor de superior a un cierto tipo de argumentaci\u00f3n, seg\u00fan Taylor, frente a anteriores posturas epist\u00e9micas, no da razones <em>a priori\u00a0<\/em>para refugiarse en un relativismo agn\u00f3stico,<a name=\"_ftnref27\"><\/a>[27] o atacar a la religi\u00f3n desde el error, el fraude o la superstici\u00f3n, en palabras fuerza condenatorias.<a name=\"_ftnref28\"><\/a>[28] El profesor Agazzi se pregunta si en el fondo el naturalismo como <em>posici\u00f3n filos\u00f3fica\u00a0<\/em>es m\u00e1s bien un regreso con respecto a cuanto la civilizaci\u00f3n occidental ha conquistado fatigosamente a lo largo de siglos de reflexi\u00f3n, una <em>naturalizaci\u00f3n del hombre\u00a0<\/em>que supondr\u00eda un retroceso al nivel de las filosof\u00edas presocr\u00e1ticas.<a name=\"_ftnref29\"><\/a>[29] Taylor habla de un problema epistemol\u00f3gico que es inseparable de un problema ontol\u00f3gico y, por lo tanto, no puede dejar de ser relevante para nuestros conceptos de la ciencia y de la conducci\u00f3n adecuada de la investigaci\u00f3n. Se trata de un problema ontol\u00f3gico que desde el siglo XVII se ha presentado en t\u00e9rminos de consideraciones epistemol\u00f3gicas juzgadas irrebatibles por algunos.<a name=\"_ftnref30\"><\/a>[30] Descartes y Locke han ganado a Plat\u00f3n y la teor\u00eda del logos \u00f3ntico. <a name=\"_ftnref31\"><\/a>[31] De ah\u00ed la pretensi\u00f3n de Taylor de completar el relato de la modernidad secular sobre la base de la ontolog\u00eda moral.<\/p>\n<p>Si por un lado las religiones asumen el campo espec\u00edfico que le es propio y que la ciencia es la \u201cforma m\u00e1s genuina\u201d de comprensi\u00f3n del mundo, tambi\u00e9n, desde las religiones, hay que afirmar con contundencia que hay realidades que van m\u00e1s all\u00e1 de la comprensi\u00f3n de la ciencia y que dif\u00edcilmente pueden ser analizadas emp\u00edricamente desde la ciencia: las experiencias subjetivas (entre las cuales se incluye la experiencia religiosa y la experiencia m\u00edstica), las relaciones afectivas y de inteligencia emocional, las experiencias de la belleza est\u00e9tica o la experiencia moral como grado de adhesi\u00f3n a la idea del bien, la experiencia de la libertad, el sentido de la vida personal o los procesos cognitivos que nos elevan hacia la creaci\u00f3n de cultura. Son situaciones que nos ubican en otro \u00e1mbito de conocimiento por mucho que la ciencia desee considerar como \u201cnaturales\u201d los procesos mentales o la psicolog\u00eda conductista.<a name=\"_ftnref32\"><\/a>[32] Est\u00e1 claro que la ciencia tiene l\u00edmites y que tiene su campo propio. Y hay que evitar cualquier tipo de \u201ctrivializaci\u00f3n\u201d.<a name=\"_ftnref33\"><\/a>[33] El v\u00ednculo entre naturalismo y subjetivismo es muy claro.<a name=\"_ftnref34\"><\/a>[34] Adem\u00e1s hay que evitar el \u201creduccionismo epistemol\u00f3gico naturalista\u201d que pretende desacreditar la idea de lo que Taylor denomina \u201cevaluaci\u00f3n fuerte\u201d.<a name=\"_ftnref35\"><\/a>[35] Taylor reivindica, frente a la \u00fanica pretensi\u00f3n de verdad naturalista basada en la posici\u00f3n desvinculada y el universo neutral, la \u201cpostura filos\u00f3fica fenomenol\u00f3gica\u201d que trata de enfrentar la pretensi\u00f3n de exclusividad de la verdad cient\u00edfica, que en ocasiones puede llevar a la marginaci\u00f3n de la cosmovisi\u00f3n te\u00edsta o conducir a un individualismo de la fe en clave protestante.<a name=\"_ftnref36\"><\/a>[36] Para Taylor el naturalismo no logra esclarecer sus fuentes morales s\u00f3lo sobre la base de la negaci\u00f3n de la religi\u00f3n y la metaf\u00edsica y la afirmaci\u00f3n de la bondad y significaci\u00f3n de la naturaleza.<a name=\"_ftnref37\"><\/a>[37]<\/p>\n<p>Con la influencia del naturalismo en la filosof\u00eda actual, por la sobredimensi\u00f3n de la ciencia en el mundo y la cultura, tanto en su \u00e1mbito neurocient\u00edfico como tecnocient\u00edfico, volvemos a la pregunta del principio: \u00bfSe est\u00e1 produciendo una naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad por influencia del naturalismo? <em>Si s\u00f3lo se puede conocer\u00a0<\/em>aquello que puede ser conocido por el m\u00e9todo cient\u00edfico (naturalismo epistemol\u00f3gico) y <em>si s\u00f3lo existe\u00a0<\/em>aquello que puede ser conocido por el m\u00e9todo cient\u00edfico (naturalismo ontol\u00f3gico), la imagen naturalista pretende continuar desplazando la fe religiosa y ganar prestigio en un nuevo contexto de pluralidad de fuentes, tal y como afirma Taylor.<a name=\"_ftnref38\"><\/a>[38] Se puede llegar por este camino no s\u00f3lo al escepticismo subjetivista de valoraci\u00f3n d\u00e9bil sino tambi\u00e9n a la idolatr\u00eda intelectual.<a name=\"_ftnref39\"><\/a>[39] Seg\u00fan Taylor es la afirmaci\u00f3n de la racionalidad cient\u00edfica a secas, para luego adoptar o el utilitarismo o alguna forma de humanismo ilustrado.<a name=\"_ftnref40\"><\/a>[40]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>\u00bfES POSIBLE UNA NATURALIZACI\u00d3N DE LA ESPIRITUALIDAD?<\/strong><\/h2>\n<p>En este reto que el naturalismo lanza a la religi\u00f3n, como cr\u00edtica y negaci\u00f3n, la religi\u00f3n tiene que asumir un nuevo protagonismo frente a la pretensi\u00f3n del materialismo naturalista que arrasa con todo y que no s\u00f3lo se ha solidificado, sino que se ha vuelto m\u00e1s profundo.<a name=\"_ftnref41\"><\/a>[41] \u00bfSe puede hablar de una naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad, esto es, una espiritualidad no vinculada a la experiencia religiosa? En un mundo secularizado, \u00bfse puede hablar de una espiritualidad \u201csin <em>necesaria\u00a0<\/em>conexi\u00f3n con la experiencia religiosa\u201d?<\/p>\n<p>El ser humano es un ser espiritual, que se comprende a s\u00ed mismo desde su interioridad y su capacidad para sentirse <em>abierto a\u00a0<\/em>unas posibilidades espirituales que van m\u00e1s all\u00e1 de las religiones constituidas en nuestro mundo cultural occidental y que indagan en posibilidades como la b\u00fasqueda de sentido, el acrecentamiento en formas de conciencia superiores,<a name=\"_ftnref42\"><\/a>[42]o un b\u00e1lsamo para las soledades de la existencia,<a name=\"_ftnref43\"><\/a>[43] o un ahondamiento en las emergencias de la vida.<a name=\"_ftnref44\"><\/a>[44]<\/p>\n<p>En este sentido nos parece que esta naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad no pretende quedarse en s\u00ed misma, reducida o desubicada, sino que se plantea como un <em>sustrato\u00a0<\/em>sobre el que empezar a construir una espiritualidad religiosa que sea responsable y maduramente asumida. Esta es una de las posibilidades que nos ofrece la \u201cespiritualidad\u201d del futuro, en su complejidad de experiencias y valoraciones. Una espiritualidad como <em>religiosidad primera\u00a0<\/em>que sirva de sustrato para posteriores experiencias de apertura madura a la religiosidad, tal y como se entiende en las religiones establecidas.<a name=\"_ftnref45\"><\/a>[45]<\/p>\n<p>Estos caminos de la espiritualidad naturalizada encuentran sinton\u00eda con el hombre de hoy, en su desvalimiento e incapacidad para comprender las religiones o adentrarse en ellas con la facilidad que se asum\u00eda en \u00e9pocas anteriores. Una espiritualidad que establece v\u00ednculos con lo trascendente a trav\u00e9s de las ciencias del esp\u00edritu y cosmovisiones te\u00edstas y de\u00edstas en sus explicaciones cuasicausales que incorporan visiones teleol\u00f3gicas y de sentido.<a name=\"_ftnref46\"><\/a>[46]<\/p>\n<p>Por eso, pretendemos aportar una reflexi\u00f3n en torno a la necesaria reubicaci\u00f3n de la religi\u00f3n en relaci\u00f3n a los retos que plantea el naturalismo que, seg\u00fan Taylor, <em>apela a los bienes constitutivos sin reconocerlos.<\/em><a name=\"_ftnref47\"><\/a>[47]\u00a0 Si el naturalismo ontol\u00f3gico no reconoce ciertos bienes de significado moral aunque recurre a ellos de alguna manera u otra, se podr\u00eda hacer referencia a ciertos <em>previos <\/em>(entendidos como religiosidad primera) que puede aportar la naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad de cara al futuro de la religi\u00f3n, sabiendo que puede ser un terreno abonado sobre el que pueden surgir experiencias aut\u00e9nticas de espiritualidad y religiosidad cristianas.<a name=\"_ftnref48\"><\/a>[48] Se trata de entablar un di\u00e1logo y propiciar la <em>b\u00fasqueda sin t\u00e9rmino\u00a0<\/em>de la que habla Popper. <a name=\"_ftnref49\"><\/a>[49]<\/p>\n<p>Para Taylor, las formas m\u00e1s ricas del materialismo naturalista, abiertos al misterio y al sobrecogimiento ante la emergencia de la conciencia y la sensibilidad humanas, permite el di\u00e1logo. En realidad, esta apertura a la belleza de lo est\u00e9tico fund\u00f3 en la cultura moderna una Iglesia generalista que incluy\u00f3 en su seno a cat\u00f3licos, anglicanos y a representantes de un espiritualismo menos definido.<a name=\"_ftnref50\"><\/a>[50] Este poder de la belleza para restablecernos y para devolvernos de nuevo a la unidad, es una experiencia espiritual de una presencia elevadora del esp\u00edritu hacia ese reconocimiento del orden de las cosas y poder inferir su origen trascendente, o la apertura al misterio o admitir que algo no termina de ser comprendido del todo. Tambi\u00e9n somos conscientes de que en la mente del hombre, o en el eco del sentimiento como voz interior hay un movimiento y un esp\u00edritu del que no podemos desentendernos y que traspasa las diferencias entre la creencia y la no creencia.<a name=\"_ftnref51\"><\/a>[51]<\/p>\n<p>Eric Fromm es un autor que apela a ciertas valoraciones fuertes cuando afirma que el ser humano es un ser espiritual que se comprende a s\u00ed mismo desde su interioridad y que nunca puede dejar de creer en algo, sea en una dimensi\u00f3n transcendente o inmanente, dado que la fe se basa en nuestra experiencia de vivir y reconfigurarnos en relaci\u00f3n con nosotros mismos y con los dem\u00e1s.<a name=\"_ftnref52\"><\/a>[52]<\/p>\n<p>En esta misma l\u00ednea de autores que se refieren a ciertos bienes est\u00e1 tambi\u00e9n Comte-Sponville, que procedente de una tradici\u00f3n cat\u00f3lica, aunque abandonada posteriormente, afirma que se puede prescindir de la religi\u00f3n, pero no del amor, ni de la belleza, ni del sentido de la vida, ni de la felicidad, ni de la fidelidad, ni del amor, ni de la espiritualidad. Se trata de una manera de habitar en el universo o en el absoluto. Carecer de religi\u00f3n no es una raz\u00f3n para arrinconar la espiritualidad. La espiritualidad es el aspecto m\u00e1s noble del hombre que nos distingue de las bestias.<a name=\"_ftnref53\"><\/a>[53]<\/p>\n<p>Desde estos previos que apelan a ciertos bienes morales, aunque no lleguen a reconocerlos, para Comte-Sponville se puede posibilitar un di\u00e1logo abierto entre personas religiosas y ateas.<a name=\"_ftnref54\"><\/a>[54] Seg\u00fan Comte-Sponville, el v\u00ednculo no se crea en cada generaci\u00f3n m\u00e1s que a condici\u00f3n de que primero se transmita necesidad de una moral, de una comuni\u00f3n, de una fidelidad, para poder subsistir de una manera que nos parezca humanamente aceptable. No podemos vivir sin apelar a dichos bienes m\u00e1s all\u00e1 de que se reconozcan como tales.<\/p>\n<p>En este planteamiento de la naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad hay otro fil\u00f3sofo, Owen Flannagan, que procede del naturalismo filos\u00f3fico y que aporta una visi\u00f3n realmente luminosa y motivadora. Es otro autor que aporta otro tipo de previo a considerar en dicha apelaci\u00f3n a los bienes morales. Flanagan, desde su neurofisicalismo e intentando explicar \u201c<em>the really hard problem<\/em>\u201d, esto es, la configuraci\u00f3n de la conciencia a partir de los procesos neuronales materiales, considera que hay seis espacios de significado en el que todos los seres humanos participamos, entre ellos la espiritualidad.<a name=\"_ftnref55\"><\/a>[55] Flanagan intenta ir m\u00e1s all\u00e1 de la propia experiencia cient\u00edfico-emp\u00edrica para captar otros \u00e1mbitos de sentido de la realidad y de la vida a la que la ciencia no puede llegar, asumiendo el riesgo de la ciencia de adentrarse en la \u201cexplicaci\u00f3n del todo\u201d, algo que excede su propio \u00e1mbito de verdad cient\u00edfica. Para \u00e9l la ciencia corre el riesgo de aventurarse en \u201cvisiones absolutas\u201d que superan el campo propio de la ciencia. Se impone el camino de la coherencia intelectual y de la b\u00fasqueda insaciable.<a name=\"_ftnref56\"><\/a>[56]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>CONCLUSI\u00d3N<\/strong><\/h2>\n<p>Aceptar s\u00f3lo lo que a tu yo interior le parezca cierto es un camino que se impone en la modernidad y que posibilita experiencias de di\u00e1logo a partir del ethos de la b\u00fasqueda leal y coherente con uno mismo. Se trata de una forma de espiritualidad que Taylor ubica como propia de la etapa que \u00e9l denomina postdurkheimiana y que asume el pluralismo religioso y la apertura a muy diferentes sensibilidades. Se trata de adherirse a una espiritualidad interior, propia de cada uno, la que nos conmueve e inspira. En el fondo se trata de propiciar el ideal de la autocultivaci\u00f3n y la autenticidad.<a name=\"_ftnref57\"><\/a>[57]<\/p>\n<p>Seg\u00fan Taylor, la insatisfacci\u00f3n que produce el eclipse de la creencia puede devolver a algunas personas a la b\u00fasqueda e incrementar el sentido del deseo. Pero tambi\u00e9n sienten dicha insatisfacci\u00f3n aquellos que, aunque no toleren el retorno a lo trascendental, s\u00ed est\u00e1n abiertos a formas que la posibiliten y superen la expresi\u00f3n de la religi\u00f3n tradicional.<a name=\"_ftnref58\"><\/a>[58] Para Taylor, este deseo de rehabilitar lo ordinario y lo corporal en la cultura moderna ha sido la afirmaci\u00f3n de la bondad esencial y de la inocencia humana innata. El mal tiene a considerarse como algo ex\u00f3geno, provocado por la sociedad, la historia, el patriarcado, el capitalismo o el \u201csistema\u201d.<a name=\"_ftnref59\"><\/a>[59]<\/p>\n<p>La idea de la inocencia humana ha motivado la transferencia, seg\u00fan Taylor, de muchas cuestiones que antes se consideraban morales a un registro terap\u00e9utico. Este giro terap\u00e9utico supone un reduccionismo ontol\u00f3gico empobrecedor que tiene consecuencias ambiguas para la dignidad humana. Lo que antes era pecado ahora se ve como enfermedad a tratar terap\u00e9uticamente. Nuestros yoes enfermos son tratados como cosas y, de alguna manera, seg\u00fan Taylor, nos aproximamos a algo parecido a afirmar la dignidad del pecado o a sentir simpat\u00eda entre iguales, a algo que <em>se entiende<\/em>.<a name=\"_ftnref60\"><\/a>[60] Frente a una terapia meramente inmanentista, Taylor propone buscar una respuesta adecuada a la realidad espiritual, no huir de ella.<a name=\"_ftnref61\"><\/a>[61] Taylor propone una unificaci\u00f3n espiritual del ser humano en la afirmaci\u00f3n de la capacidad de decisi\u00f3n\/elecci\u00f3n moral y la posibilidad de terapias que impulsen y reeduquen. El mal crea patolog\u00edas y las patolog\u00edas tambi\u00e9n pueden ser <em>tratadas.<\/em><\/p>\n<p>En este sentido, la naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad puede ser un camino abierto para iniciar esa s\u00edntesis de la que habla Taylor. Una s\u00edntesis que reconoce las posibilidades de la psicolog\u00eda como ciencia para adentrarse en el conocimiento del yo y en lo que condiciona nuestro crecimiento humano. La \u201cnaturalizaci\u00f3n del esp\u00edritu humano\u201d, en lo que supone de un mayor conocimiento de nuestro psiquismo, no implica un abandono de la interioridad espiritual intr\u00ednseca a nuestra dignidad moral que es definida ontol\u00f3gicamente. Por lo tanto, la naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad permite adentrarnos en esos espacios de autocomprensi\u00f3n psicol\u00f3gica, autodominio, autoconocimiento, que no tienen por qu\u00e9 olvidarse de nuestra dimensi\u00f3n constitutiva como seres que buscan un significado ontol\u00f3gico a la idea del bien y que se adentran en el reconocimiento de las fuentes morales.<\/p>\n<p>El propio reconocimiento de la ruptura del yo como realidad psicol\u00f3gica y como enfermedad, puede ayudar a una mejor comprensi\u00f3n del \u201cethos de la b\u00fasqueda\u201d de un bien constitutivo que nos define moralmente. Aqu\u00ed ubicamos el gran interrogante de Taylor: c\u00f3mo definir nuestras m\u00e1s altas aspiraciones espirituales o morales para los seres humanos, al tiempo que mostramos un camino para la transformaci\u00f3n implicada en ello y que no aplaste, mutile o niegue lo que es esencial a nuestra humanidad.<a name=\"_ftnref62\"><\/a>[62]<\/p>\n<p>La negaci\u00f3n del sentido espiritual y moral del ser humano no acrecienta las posibilidades de crecimiento y autocomprensi\u00f3n humana. Las fuentes morales facultan para una orientaci\u00f3n y autorreconocimiento.<a name=\"_ftnref63\"><\/a>[63]Taylor piensa que el naturalismo considera los valores como meras proyecciones psicol\u00f3gicas, desconectando de la metaexplicaci\u00f3n relevante que conecta con nuestra experiencia moral.<a name=\"_ftnref64\"><\/a>[64] En este sentido, la naturalizaci\u00f3n del esp\u00edritu humano empobrece nuestras posibilidades \u00e9ticas, as\u00ed como nuestro compromiso constitutivo con la idea del bien. De ah\u00ed que una naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad, como propuesta, pretende recorrer el camino del reconocimiento de la naturaleza humana que no cierra las posibilidades de conexi\u00f3n moral en la b\u00fasqueda de los bienes constitutivos. El bien constitutivo interpela, faculta, mueve y es un error naturalizarlo como \u201cemoci\u00f3n no moral\u201d.<a name=\"_ftnref65\"><\/a>[65] Un naturalismo que no tiene un lugar para el bien, reduce la dimensi\u00f3n moral del ser humano y una afirmaci\u00f3n potente de los hiperbienes morales, y, tal y como afirma Taylor, no se puede desembocar en la automutilaci\u00f3n. El camino para la reconciliaci\u00f3n entre naturalismo y espiritualidad est\u00e1 en capacitarnos para reconocer los bienes a los que no podemos por menos que ser fieles en todo su alcance. La reconciliaci\u00f3n entre el encorsetado naturalismo y la potente afirmaci\u00f3n de los hiperbienes, entendidos como espiritualidad, es posible.<a name=\"_ftnref66\"><\/a>[66] No podemos olvidar que la aportaci\u00f3n m\u00e1s relevante y reconocida que el pensamiento moderno ha acarreado a la filosof\u00eda es el estudio de la <em>subjetividad<\/em>,\u00a0 es decir que la dimensi\u00f3n de lo real no se reduce a la materia y a sus leyes.<a name=\"_ftnref67\"><\/a>[67] La historia de la filosof\u00eda occidental\u00a0parte del hecho de que al comienzo el hombre se consider\u00f3 a s\u00ed mismo como parte de la naturaleza, como cosa entre las cosas y que todo empieza a cambiar con la pregunta de S\u00f3crates: \u00bfqu\u00e9 es el hombre?. Esta es la gran pregunta sobre la verdad del hombre que recorre la b\u00fasqueda filos\u00f3fica sobre el sentido de lo universal. S\u00f3lo hay una filosof\u00eda, como afirmar\u00e1 Taylor. Y ser\u00e1 esta afirmaci\u00f3n de que existe en el mundo un ser irreducible, <em>esencialmente <\/em>distinto al orden de la naturalidad. El hombre no podr\u00e1 nunca comprenderse a s\u00ed mismo sin esa capacidad para inquietarse moralmente en torno a la gran pregunta, \u00bfqui\u00e9n soy yo?. Preguntarse por uno mismo es reconocer ese fondo moral que nos identifica como seres racionales y capaces de espiritualidad, esto es, capaces de articular significados y motivaciones, capaces de autotrascendencia y anhelo de infinito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>AGAZZI, E., <em>La ciencia y el alma de occidente<\/em>, Tecnos, Madrid, 2011.<\/p>\n<p>ARANA, J., \u201cDeterminismo y libertad en K. 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Cuesti\u00f3n de dignidad entre todas las culturas<\/em>, Trotta, Madrid, 2019, p\u00e1g. 89.<\/p>\n<p>PLATINGA, A., \u201cMethodological Naturalism?\u201d, en J. van der Meer (ed.) <em>Facets of Faith and Science<\/em>, Vol. 1, Lanham, MD, University Press of America, 1996, p\u00e1gs. 177-221.<\/p>\n<p>POPPER, K., <em>B\u00fasqueda sin t\u00e9rmino<\/em>, Tecnos, Madrid, 1977.<\/p>\n<p>POPPER, K., <em>La sociedad abierta y sus enemigos<\/em>, Paidos, Barcelona, 1982.<\/p>\n<p>POPPER, K., <em>La l\u00f3gica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em>, Tecnos, Madrid, 1977.<\/p>\n<p>POPPER, K., \u201cCiencia, conocimiento e ignorancia\u201d, <em>Apeiron<\/em>, 6, (2017), p\u00e1g. 66.<\/p>\n<p>REDONDO ORTA, I., Rese\u00f1a al libro de FLANAGAN, O., <em>The Really Hard Problem: Meaning in a Material World\u00a0<\/em>Cambridge MIT Press, 2007 en <em>Enrahonar\u00a0<\/em>No 47, (2011), p\u00e1g. 254.<\/p>\n<p>S\u00c1NCHEZ, A. \u201cLa concepci\u00f3n del yo en Daniel Dennett: Un an\u00e1lisis de la relaci\u00f3n entre la perspectiva heterofenomenol\u00f3gica y el enfoque mim\u00e9tico\u201d, <em>Logos,<\/em>24 (1), (2014), p\u00e1gs. 40-50.<\/p>\n<p>SANZ BAYON, P., \u201cIncreencias, ciencia y religi\u00f3n. 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(<em>Multiculturalism and the Politics of recognition<\/em>, 1992).<\/li>\n<li><em>El poder de la religi\u00f3n en la esfera p\u00fablica<\/em>(en colaboraci\u00f3n con HABERMAS, J.; BUTLER, J. y WEST, C.), (Jos\u00e9 Mar\u00eda Carabante y Rafael Serrano, Trad.), Trotta, Madrid, 2011, 145 p\u00e1gs.(<em>The power of Religion in the public sphere<\/em>, 2011).<\/li>\n<li><em>Fuentes del yo<\/em>(Ana Liz\u00f3n, Trad.), Paid\u00f3s, Barcelona, 2006, 794 p\u00e1gs. (<em>Sources of the self. The making of the modern identity<\/em>, 1989).<\/li>\n<li><em>Hegel<\/em>(Francisco Castro Merrifield, Carlos Mendiola Mej\u00eda y Pablo Lazo Briones, Trad.), Anthropos, 2010, Barcelona, 465 p\u00e1gs. (<em>Hegel<\/em>, 1975).<\/li>\n<li><em>Imaginarios Sociales Modernos<\/em>(Ram\u00f3n Vil\u00e0 Vernis, Trad.), Paid\u00f3s, Barcelona, 2006, 226 p\u00e1gs. (<em>Modern Social Imaginaries<\/em>, 2004).<\/li>\n<li><em>La Era Secular I<\/em>(Ricardo Garc\u00eda P\u00e9rez, Trad.), Gedisa, Barcelona, 2014, 478 p\u00e1gs. (<em>A Secular Age<\/em>, 2014).<\/li>\n<li><em>La Era Secular II <\/em>(Ricardo Garc\u00eda P\u00e9rez, Trad.), Gedisa, Barcelona, 2015, 765 p\u00e1gs. (<em>A Secular Age<\/em>, 2015).<\/li>\n<li><em>La \u00e9tica de la autenticidad<\/em>(Pablo Carbajosa P\u00e9rez, Trad.), Paid\u00f3s, Barcelona, 1994, 146 p\u00e1gs. (<em>The Malaise of Modernity, <\/em>1991).<\/li>\n<li>Laicidad y libertad de conciencia (en colaboraci\u00f3n con MACLURE, J.), (Mar\u00eda Hern\u00e1ndez D\u00edaz, Trad.), Alianza Editorial, Madrid, 2011, 162 p\u00e1gs. (Laicit\u00e9 et libert\u00e9 de conscience, 2010).<\/li>\n<li><em>La libertad de los modernos<\/em>(Horacio Pons, Trad.), Amorrortu Editores, Madrid, 2005, 305 p\u00e1gs. (<em>La libert\u00e9 des Modernes, <\/em>1997).<\/li>\n<li><em>Las variedades de la religi\u00f3n hoy<\/em>, Paid\u00f3s, Barcelona, 2003, 126 p\u00e1gs. (traducci\u00f3n de<em>(Varieties of Religion Today. William James Revisited<\/em>, 2002).<\/li>\n<li><em>Recuperar el realismo<\/em>(en colaboraci\u00f3n con DREYFUS, H.), <em>(<\/em>Jos\u00e9 Mar\u00eda Carabante Rialp, Trad.), Madrid, 2016, 271 p\u00e1gs. (<em>Retrieving Realism, <\/em>2016).<\/li>\n<\/ul>\n<p>VELAZQUEZ FERN\u00c1NDEZ, H. \u201cEn torno a la naturalizaci\u00f3n de la conciencia sugerida por Daniel Dennett\u201d, <em>Naturaleza y Libertad. Revista de Estudios interdisciplinares<\/em>, 4, (2014), p\u00e1gs. 239 y ss.<\/p>\n<p><em><strong>Notas<\/strong><\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a>[1]Charles Taylor es un fil\u00f3sofo canadiense, de reconocido prestigio internacional nacido en Montreal en el a\u00f1o 1931. Sus investigaciones filos\u00f3ficas se han centrado en el Secularismo, la Modernidad y la \u00c9tica. Es autor, entre otras muchas obras, de <em>Fuentes del yo\u00a0<\/em>y <em>La Era Secular<\/em>. Ha recibido m\u00faltiples galardones entre los que destacan el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Premio_Templeton\">premio\u00a0<em>Templeton<\/em><\/a><em>,\u00a0<\/em>en 2007, por avanzar hacia la investigaci\u00f3n o los descubrimientos acerca de las realidades espirituales. En 2008 recibe el <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Premio_Kyoto\">\u00a0premio <em>Kyoto<\/em><\/a> en la categor\u00eda de las artes y la filosof\u00eda. En 2015 Habermas y Taylor reciben el premio<em>Kluge<\/em>, considerado como el Premio Nobel de la Filosof\u00eda. En 2016 es el primer ganador del premio <em>Berggruen<\/em>por sus ideas sobre el autoconocimiento y el crecimiento de la especie humana. Y en 2019 recibe el premio <em>Ratzinger<\/em>junto con el jesuita Paul B\u00e9r\u00e9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a>[2]Cfr. TAYLOR, Ch.,<em>Fuentes del yo<\/em>, p\u00e1g. p\u00e1g. 670.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a>[3]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 685: Cfr. TAYLOR, Ch., <em>La Era Secular<\/em>tII, p\u00e1gs. 416-417.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a>[4]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Fuentes del yo<\/em>, p\u00e1g. 462.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a>[5]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>La Era Secular<\/em>tII, p\u00e1gs. 387-388<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a>[6]\u00a0 Cfr. SELLARS, W., <em>Empirismo y filosof\u00eda de la mente<\/em>, Harvard University Press, Cambridge, 1997, p\u00e1g. 337.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a>[7]Cfr. S\u00c1NCHEZ, A. \u201cLa concepci\u00f3n del yo en Daniel Dennett: Un an\u00e1lisis de la relaci\u00f3n entre la perspectiva heterofenomenol\u00f3gica y el enfoque mim\u00e9tico\u201d, <em>Logos,<\/em>24 (1), (2014), p\u00e1gs. 40-50.<\/p>\n<p>Cfr. VELAZQUEZ FERN\u00c1NDEZ, H. \u201cEn torno a la naturalizaci\u00f3n de la conciencia sugerida por Daniel Dennett\u201d, <em>Naturaleza y Libertad. Revista de Estudios interdisciplinares<\/em>, 4, (2014), p\u00e1gs. 239 y ss.<\/p>\n<p>Cfr. MOYA, A., \u201cLas peligrosas ideas de Darwin\u201d, <em>Teorema<\/em>, Vol. 28 (2), (2009), p\u00e1gs. 5-13.<\/p>\n<p>En este sentido parece relevante se\u00f1alar que algunos de dichos autores est\u00e1n \u201crepensando\u201d en la actualidad sus posiciones al respecto, afirmando que el declive del cristianismo est\u00e1 afectando seriamente la sociedad, en dos debates que tuvieron lugar en Londres y Dubl\u00edn en julio de 2018 que aparece en la p\u00e1gina web religi\u00f3n digital. No se necesita considerar cre\u00edble el cristianismo para darse cuenta que es necesario. Incluso alguno de ellos se describe como \u201ccristiano ateo\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a>[8]Cfr. DI\u00c9GUEZ LUCENA, A., \u201cDelimitaci\u00f3n y defensa del naturalismo metodol\u00f3gico. En la ciencia y en la filosof\u00eda\u201d p\u00e1g. 26. En GUTIERREZ LOMBARDO-SAN MART\u00cdN, <em>La filosof\u00eda desde la ciencia<\/em>, M\u00e9xico, Centro de Estudios Filos\u00f3ficos, Pol\u00edticos y Sociales Vicente Lombardo Toledano, 2014.<\/p>\n<p>\u201cLa filosof\u00eda de Quine conducen inequ\u00edvocamente a una negaci\u00f3n del sujeto (u objeto, en terminolog\u00eda l\u00f3gica): el individuo no ser\u00eda una realidad independiente, en s\u00ed, sino que ser\u00eda algo desconocido, totalmente ignoto, que s\u00f3lo podemos concebirlo dentro de un lenguaje. Esta \u00abdesconstrucci\u00f3n\u00bb del sujeto, tematizada en Quine como \u00abrelatividad ontol\u00f3gica\u00bb, concluir\u00eda en la tesis fuerte de que \u00abno hay filosof\u00eda primera\u00bb. Sin embargo, Quine no se queda en esa desconstrucci\u00f3n, sino que ofrece, especialmente en sus \u00faltimas obras, una aut\u00e9ntica ontolog\u00eda de los objetos\u201d. GARC\u00cdA MARQU\u00c9S, A.T., \u201cLa desactivaci\u00f3n de la ontolog\u00eda en Quine\u201d, <em>Th\u00e9mata. Revista de Filosof\u00eda,<\/em>37, Universidad de Murcia, (2006), p\u00e1g. 237.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a>[9]Cfr. DAWKINS, R., <em>El relojero ciego<\/em>, Tusquets Editores, Barcelona, 2015, p\u00e1g. 21.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a>[10]Cfr. Ibid. pag 41.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a>[11]HAWKING, S., <em>La teor\u00eda del Todo<\/em>, Primera Conferencia, Penguin Random House, Barcelona, 2019, p\u00e1g. 23.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a>[12]\u201cCon el avance de nuestros conocimientos hemos de proceder como si s\u00f3lo hubiese entidades y causas naturales. S\u00f3lo las causas naturales y las regularidades que las gobiernan tienen aut\u00e9ntica capacidad explicativa. Apelar a causas o a entidades sobrenaturales, como el esp\u00edritu (en el caso de la actividad mental) o la fuerza vital (en el caso de la vida), es lo mismo que no explicar nada\u201d. DI\u00c9GUEZ LUCENA, A., \u201cDelimitaci\u00f3n y defensa del naturalismo metodol\u00f3gico\u201d, p\u00e1g. 32.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a>[13]Para el Nuevo Ate\u00edsmo de Dawkins y su naturalismo ontol\u00f3gico s\u00f3lo existe aquello que es emp\u00edricamente demostrable por el m\u00e9todo cient\u00edfico y si Dios no es asimilable y cognoscible por dicho m\u00e9todo, se puede concluir que no existe. \u201cDarwin hizo posible ser un ateo intelectualmente satisfecho\u201d. DAWKINS, R., <em>El Espejismo de Dios<\/em>, Espasa, Madrid, 2007, p\u00e1g. 30.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a>[14]Cfr. AGAZZI, E., <em>La ciencia y el alma de occidente<\/em>, p\u00e1gs. 321-341.<\/p>\n<p>Una lista de preguntas que surgen al hilo de la relaci\u00f3n entre fe y ciencia: \u00bfSe ha resuelto el problema de la divisi\u00f3n en la Modernidad entre ontolog\u00eda y epistemolog\u00eda? \u00bfLa ciencia ha desmetafisicado el mundo? \u00bfLa ciencia se est\u00e1 considerando a s\u00ed misma como la \u201caut\u00e9ntica guardiana de la verdad\u201d identificando ciencia y verdad? No estar\u00eda mal que frente al ensoberbecimiento cient\u00edfico en torno a la comprensi\u00f3n del Todo y el problema de la Vida, la ciencia reconociera sus posibilidades epistemol\u00f3gicas y afirm\u00e1ndolas, no olvide algo que P\u00edndaro afirm\u00f3 como verdad semi-eterna: \u201caprende a ser lo que eres\u201d (ontolog\u00eda) para \u201cllegar a conocerte a ti mismo\u201d (epistemolog\u00eda). \u00bfEs capaz la ciencia de reconocer su campo propio de conocimiento para desde ah\u00ed establecer una relaci\u00f3n adecuada con \u201cel problema del Todo\u201d (ontolog\u00eda)<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a>[15]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>La Era Secular<\/em>tII, p\u00e1g. 419.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a>[16]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Argumentos filos\u00f3ficos<\/em>, p\u00e1g. 64.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a>[17]Cfr. TAYLOR, Ch., DREYFUS, H., <em>Recuperar el realismo<\/em>, p\u00e1g. 259.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a>[18]Cfr. BYLICA, P.-SAGAN, D., \u201cGod, Design and Naturalism: implications of methodological naturalism in Science for Science-Religion relation\u201d, <em>Pensamiento<\/em>, Vol. 64, No 242, (2008), p\u00e1g. 242 y ss.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a>[19]\u201cScientists relying on methodological naturalism principle do not claim to prove that there is no God. For them referring to God as the Creator, however, is to violate the Ockham\u2019s razor, because purely naturalistic forces seem to be enough to explain the origin of universe, life and human beings, and the scientifically built picture of the world is for scientists as just the true one. In this sense the principle of methodological naturalism leads to ontological naturalism. On the other hand, it is the metaphysical naturalism that provides justification for naturalistic methodology of science understood as the way to discover \u00abhow the things really are\u00bb\u201d. BYLICA.P-SAGAN D., \u201cGod, Design and naturalism: implications of methodological naturalism in science for science-religion relation\u201d <em>Pensamiento<\/em>, Vol. 64, No 242, (2008), p\u00e1g. 24.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a>[20]McMULLIN, E., \u201cPlantinga\u2019s Defense of Special Creation<em>\u201d, Christian Scholar\u2019s Review<\/em>, 21 (1) 1991, p\u00e1gs. 55-79.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a>[21]PLATINGA, A., \u201cMethodological Naturalism?\u201d, en J. van der Meer (ed.) <em>Facets of Faith and Science<\/em>, Vol. 1, Lanham, MD, University Press of America, 1996, p\u00e1gs. 177-221.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a>[22]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Argumentos filos\u00f3ficos<\/em>, p\u00e1g. 65.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a>[23]Cfr. AGAZZI, E., <em>La ciencia y el alma de Occidente<\/em>, p\u00e1g. 286.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn24\"><\/a>[24]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Argumentos filos\u00f3ficos<\/em>, p\u00e1g. 179.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn25\"><\/a>[25]Cfr. NOVOA RIVERA, A., \u201cPragmatismo y evoluci\u00f3n. \u00bfEs racional ser te\u00edsta y evolucionista?\u201d p\u00e1gs. 1-30<\/p>\n<p><a name=\"_ftn26\"><\/a>[26]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Argumentos filos\u00f3ficos<\/em>, p\u00e1g. 65.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn27\"><\/a>[27]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 89.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn28\"><\/a>[28]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Fuentes del yo<\/em>, p\u00e1g. 463.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn29\"><\/a>[29]Cfr. AGAZZI, E., <em>La ciencia y el alma de occidente<\/em>, p\u00e1g. 287.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn30\"><\/a>[30]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>La libertad de los Modernos<\/em>. p\u00e1g. 146.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn31\"><\/a>[31]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Fuentes del yo<\/em>, p\u00e1g. 414.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn32\"><\/a>[32]\u201cLa pretensi\u00f3n es identificar y luego neutralizar aquellas caracter\u00edsticas del modo en que el mundo se muestra y que dependen de nuestro modo de ser particular\u201d. TAYLOR, Ch., <em>Argumentos filos\u00f3ficos<\/em>, p\u00e1g. 201.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn33\"><\/a>[33]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>La \u00e9tica de la autenticidad<\/em>, p\u00e1g. 75.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn34\"><\/a>[34]Cfr. TAYLOR, Ch., DREYFUS, H., <em>Recuperar el realismo<\/em>, p\u00e1gs. 176 y ss.<\/p>\n<p>\u00bfExiste la posibilidad de desconectar de la \u201crealidad\u201d por parte de la ciencia entendiendo por realidad no s\u00f3lo las leyes naturales sino el \u201ctodo\u201d que configura al hombre como una realidad simb\u00f3lica y de significados \u00faltimos?<\/p>\n<p><a name=\"_ftn35\"><\/a>[35]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Argumentos Filos\u00f3ficos<\/em>, p\u00e1gs. 64,88-89.112.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn36\"><\/a>[36]Cfr. TAYLOR, Ch., MACLURE, J., <em>Laicidad y libertad de conciencia<\/em>, p\u00e1g. 109.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn37\"><\/a>[37]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Fuentes del yo<\/em>, p\u00e1g. 469.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn38\"><\/a>[38]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 462.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn39\"><\/a>[39]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>El multiculturalismo y la pol\u00edtica del reconocimiento<\/em>, p\u00e1g. 32.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn40\"><\/a>[40]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Fuentes del yo<\/em>, p\u00e1g. 462.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn41\"><\/a>[41]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>La Era Secular, <\/em>tII, p\u00e1g. 115.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn42\"><\/a>[42]\u201cInvestigar de forma directa la naturaleza de la consciencia, mediante una introspecci\u00f3n continuada, no deja de ser otra forma de pr\u00e1ctica espiritual. Deber\u00eda quedar claro que es posible cualquier transformaci\u00f3n de nuestra experiencia, y que cualquier cambio que se obtenga tras pasar cuarenta d\u00edas y cuarenta noches en el desierto, veinte a\u00f1os en una cueva, o despu\u00e9s de liberar alguna nueva serotonina en las sinapsis, ser\u00e1 un cambio que tendr\u00e1 lugar en el contenido de tu consciencia\u201d. HARRIS, S., <em>El fin de la fe<\/em>, Paradigma, Barcelona, 2007, p\u00e1g. 118.<\/p>\n<p>Y as\u00ed para Harris es posible hablar de espiritualidad como proceso hacia la desvinculaci\u00f3n con la religi\u00f3n.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn43\"><\/a>[43]\u201cEl hombre no puede verse solo. La supervivencia es, por su puesto, una tensi\u00f3n biol\u00f3gica profunda y arraigada en nuestros genes; cuando hay problemas de subsistencia se convierte en un objetivo prioritario, sin racionalidad que valga, aquello del pan nuestro de cada d\u00eda\u201d. MOYA, A., <em>Pensar desde la ciencia,<\/em>Trotta, Madrid, 2010, p\u00e1g. 90:<\/p>\n<p>\u201cEn definitiva, lo que me hace sentirme vivo es saber que puedo crear, que creo minucias o grandezas. Sin remedio, la actitud creativa, ya no la cr\u00edtica, rompe con las primeras letras del escrito\u201d. Ibid., p\u00e1g. 91.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn44\"><\/a>[44]Cfr. FONT, J., \u201cNaturalizaci\u00f3n de la Espiritualidad \u201c<em>Revista Pensamiento<\/em>, Vol. 73 (2017), No 276, p\u00e1gs. 631-647.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn45\"><\/a>[45]Cfr. BRAUN, R., \u201cLa experiencia de conexi\u00f3n existencial como concepto naturalista de espiritualidad\u201d, <em>Persona<\/em>20, (2017), p\u00e1gs. 83-93.<\/p>\n<p>Con este art\u00edculo Braun habla de la \u201cexperiencia de conexi\u00f3n existencial\u201d como expresi\u00f3n radical de la naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad, para as\u00ed evitar cualquier tipo de connotaci\u00f3n religiosa y reducir la espiritualidad a una experiencia humana. Y para ello reivindica \u201cla desvinculaci\u00f3n de la supuesta relaci\u00f3n necesaria con las actitudes y creencias religiosas\u201d (p\u00e1g. 86) Y as\u00ed se hay desde el naturalismo filos\u00f3fico de espiritualidad como \u201cespiritualidad secular\u201d o de \u201creflexividad\u201d y tambi\u00e9n de \u201cconexi\u00f3n existencial\u201d siendo este \u00faltimo el que mejor expresar\u00eda la desconexi\u00f3n naturalista con las espiritualidades religiosas y con las religiones institucionales. Este t\u00e9rmino \u201cconexi\u00f3n existencial\u201d expresar\u00eda as\u00ed cualquier vinculaci\u00f3n a lo religioso y espiritual, al propio tiempo que afirmar\u00eda su conexi\u00f3n con una psicolog\u00eda naturalista que es la que pretende defender el autor. No obstante, al final el autor habla de conexi\u00f3n existencial religiosa y te\u00edsta y de conexi\u00f3n existencial no religiosa. Creemos que la expresi\u00f3n \u201cconexi\u00f3n existencial religiosa te\u00edsta\u201d es incluida en el estudio por la conclusi\u00f3n final que establece el autor seg\u00fan la cual \u201clos est\u00e1ndares adecuados de la rigurosidad cient\u00edfica ante un fen\u00f3meno existente que trasciende el mundo de los creyentes religiosos y que, obviamente los incluye\u201d (p\u00e1g. 91).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn46\"><\/a>[46]Cfr. PEREZ TAPIAS, J. A., <em>Ser Humano. Cuesti\u00f3n de dignidad entre todas las culturas<\/em>, Trotta, Madrid, 2019, p\u00e1g. 89.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn47\"><\/a>[47]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Fuentes del yo<\/em>, p\u00e1g. 463.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn48\"><\/a>[48]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>El multiculturalismo y la pol\u00edtica del reconocimiento<\/em>, p\u00e1g. 65.<\/p>\n<p>Nuestro autor nos invita a reflexionar sobre \u201cel potencial humano universal\u201d. Creo que abre muchos horizontes.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn49\"><\/a>[49]Cfr. POPPER, K., <em>B\u00fasqueda sin t\u00e9rmino<\/em>, Tecnos, Madrid, 1977; Cfr. POPPER, K., <em>La sociedad abierta y sus enemigos<\/em>, Paidos, Barcelona, 1982; Cfr. POPPER, K., <em>La l\u00f3gica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em>, Tecnos, Madrid, 1977.<\/p>\n<p>\u201cEsta honradez y modestia intelectuales, esta gran estima hacia la verdad que no poseemos, sino que buscamos, esta actitud \u00e9tica es aquello que ha conducido hasta la ciencia natural, aquello que la ciencia natural ha establecido. Esos fil\u00f3sofos de moda que son enemigos de la ciencia natural y que, a sus enemigos, los defensores de la ciencia, acusan de cientificistas nunca han comprendido el ethos de la b\u00fasqueda de la verdad ni su disciplina\u201d. POPPER, K., \u201cCiencia, conocimiento e ignorancia\u201d, <em>Apeiron<\/em>, 6, (2017), p\u00e1g. 66.<\/p>\n<p>Cfr. ARANA, J., \u201cDeterminismo y libertad en K. Popper\u201d, <em>Anuario Filos\u00f3fico<\/em>, 34, (2001), pags119-138; Cfr. ARTIGAS, M., \u201cEl t\u00e9rmino de una b\u00fasqueda sin t\u00e9rmino\u201d, <em>Aceprensa<\/em>, 124, (1994), p\u00e1g. 2.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn50\"><\/a>[50]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>La Era Secular, <\/em>tII, p\u00e1g. 166.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn51\"><\/a>[51]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 167.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn52\"><\/a>[52]Cfr. FROMM, E., <em>El miedo a la libertad, <\/em>Paid\u00f3s, Barcelona, 2018, p\u00e1gs. 54-55.370-371. Cfr. FROMM, E., <em>La revoluci\u00f3n de la esperanza<\/em>, p\u00e1g. 23.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn53\"><\/a>[53]Cfr. COMTE-SPONVILLE, A., <em>El alma del ate\u00edsmo<\/em>, Paid\u00f3s, Barcelona, 2006, p\u00e1gs. 143-144.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn54\"><\/a>[54]\u201cEl ate\u00edsmo no es ni un deber ni una necesidad. Tampoco la religi\u00f3n. Lo que tenemos que hacer es aceptar nuestras diferencias. La tolerancia es la \u00fanica respuesta satisfactoria para nuestra pregunta as\u00ed entendida\u201d. COMTE-SPONVILLE, A., <em>El alma del ate\u00edsmo<\/em>, Paid\u00f3s, Barcelona, 2006, p\u00e1g. 29.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn55\"><\/a>[55]\u201cA saber, arte, ciencia, tecnolog\u00eda, \u00e9tica, pol\u00edtica y espiritualidad, que ofrecen una imagen del hombre y el sentido de la vida, y de los que todos los seres humanos participamos, y dentro de los cuales (en la coherencia entre los mismos) debe hallarse el sentido de la existencia concreta de cada organismo\u201d. REDONDO ORTA, I., Rese\u00f1a al libro de FLANAGAN, O., <em>The Really Hard Problem: Meaning in a Material World<\/em>Cambridge MIT Press, 2007 en <em>Enrahonar<\/em>No 47, (2011), p\u00e1g. 254.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn56\"><\/a>[56]\u201cPara contrarrestar estos excesos, la ciencia debe entrar en un di\u00e1logo fruct\u00edfero con otros espacios de significado de los que los seres humanos participamos como agentes culturales. Estos otros espacios configuran el otro sentido en el que Flanagan utiliza el t\u00e9rmino scientia. Flanagan habla del aristotelismo (concretamente de la \u00c9tica a Nic\u00f3maco) y del budismo (Abbidharma) como dos de estas tradiciones que han explorado el sentido de la vida de forma sistem\u00e1tica y que, por tanto, debemos tomar en consideraci\u00f3n para inducir una \u00abeudaimonics scientia\u00bb\u201d. Ibid., p\u00e1g. 255.<\/p>\n<p>Cfr. SANZ BAYON, P., \u201cIncreencias, ciencia y religi\u00f3n. El necesario di\u00e1logo entre la espiritualidad trascendente y la naturalizada\u201d, <em>Pensamiento<\/em>, Vol. 73, No 276, p\u00e1gs. 761-766.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn57\"><\/a>[57]\u201cMi propia identidad depende de modo crucial de mi relaci\u00f3n dial\u00f3gica con otros\u201d. TAYLOR, Ch., <em>La \u00e9tica de la autenticidad<\/em>, p\u00e1g. 81.<\/p>\n<p>Cfr. TAYLOR, Ch., <em>La Era Secular, <\/em>tII, p\u00e1gs. 304.284.<\/p>\n<p>Cfr. BERMEJO, D., <em>La identidad en sociedades plurales<\/em>, Anthropos Editorial, Barcelona, 2011, p\u00e1g. 82.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn58\"><\/a>[58]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>La Era Secular, <\/em>tII, p\u00e1g. 30.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn59\"><\/a>[59]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 504.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn60\"><\/a>[60]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 506.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn61\"><\/a>[61]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 510.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn62\"><\/a>[62]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 535.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn63\"><\/a>[63]Cfr. TAYLOR, Ch., <em>Fuentes del yo<\/em>, p\u00e1g. 144.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn64\"><\/a>[64]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 148.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn65\"><\/a>[65]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 152.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn66\"><\/a>[66]Cfr. Ibid., p\u00e1g. 158.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn67\"><\/a>[67]Cfr. AGAZZI, E., <em>La ciencia y el alma de occidente<\/em>, p\u00e1g. 288.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo elaborado por Francisco Javier Mart\u00ednez P\u00e9rez, que realiz\u00f3 su tesis doctoral sobre este tema en la Facultad de Filosof\u00eda de la Universidad de Valladolid con el t\u00edtulo <em>S<\/em><\/strong><b><em>ecularizaci\u00f3n y reencantamiento del mundo seg\u00fan Charles Taylor. Una visi\u00f3n de la religi\u00f3n en la esfera p\u00fablica<\/em>.<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Francisco Javier Mart\u00ednez P\u00e9rez)\u00a0\u00bfSe est\u00e1 produciendo una naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad por influencia del naturalismo? Charles Taylor, fil\u00f3sofo hermeneuta canadiense, analiza la edad secular y el marco inmanente y plantea algunos retos que lanza el naturalismo al mundo de las religiones y la espiritualidad. A partir del naturalismo, siguiendo la elaboraci\u00f3n intelectual de Taylor &#8230; <a title=\"Edad secular y naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad seg\u00fan Charles Taylor\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6559\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Edad secular y naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad seg\u00fan Charles Taylor\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":6568,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139,1],"tags":[454,148,229,328,346,614,1147],"class_list":["post-6559","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","category-sin-categoria","tag-dialogo","tag-espiritualidad","tag-moral","tag-naturalismo","tag-razon","tag-secularizacion","tag-taylor"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6559"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6559\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6592,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6559\/revisions\/6592"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6568"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}