{"id":6474,"date":"2022-01-26T07:00:47","date_gmt":"2022-01-26T06:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6474"},"modified":"2022-01-24T17:43:28","modified_gmt":"2022-01-24T16:43:28","slug":"la-frontera-entre-lo-natural-lo-sobrenatural-y-lo-artificial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6474","title":{"rendered":"La frontera entre lo natural, lo sobrenatural y lo artificial"},"content":{"rendered":"<div><b>(Mar\u00eda Dolores Prieto Santana) \u00bfQu\u00e9 objetos son naturales, cu\u00e1les son artificiales, y qu\u00e9 define lo sobrenatural? Parece que la l\u00ednea que antiguamente separaba con claridad estos conceptos se est\u00e1 haciendo borrosa. En un mundo en el que todo se encuentra modificado por la acci\u00f3n humana, parece que no hay sitio para lo natural ni para lo sobrenatural. La Universidad Comillas public\u00f3 hace diez a\u00f1os un volumen de contenido interdisciplinar sobre estos conceptos en el que se aborda, entre otros temas, la evoluci\u00f3n del concepto de naturaleza en la filosof\u00eda de la tecnolog\u00eda. Los avances en nuevas tecnolog\u00edas traen a primer plano la problem\u00e1tica.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 medida no es el ser humano quien \u201dconstruye\u201d lo que llamamos \u201cnatural\u201d? \u00bfNo ser\u00e1 lo \u201cnatural\u201d tan artificial como los dem\u00e1s artificios? \u00bfNo podr\u00eda entonces establecerse la distinci\u00f3n radical entre ambos conceptos, seg\u00fan su grado m\u00e1s o menos alto de complejidad? Estas son algunas de las cuestiones que lat\u00edan en los planteamientos de la XXXVII Reuni\u00f3n de <a href=\"https:\/\/www.upcomillas.es\/centros\/cent_asoc_asinja_pres.aspx\">ASINJA (Asociaci\u00f3n Interdisciplinar Jos\u00e9 de Acosta)<\/a>, sobre <a href=\"http:\/\/www.eleconomista.es\/interstitial\/volver\/cajaiber\/evasion\/libros\/libro\/341673\/Lo-natural-lo-artificial-y-la-cultura\">\u201cLo natural, lo artificial y la cultura\u201d<\/a>. Las Actas han sido publicadas por la Universidad Comillas en 2012, hace diez a\u00f1os. Pero muchas de sus tesis siguen vivas. Es m\u00e1s: el desarrollo de las nuevas tecnolog\u00edas hacen que muchas de las propuestas se hayan hecho realidad.<\/p>\n<p>Nos fijamos en especial en la ponencia con que se abr\u00eda esta reuni\u00f3n y que estuvo a cargo del Dr. <a href=\"http:\/\/www.unia.es\/content\/view\/416\">Javier Bustamante Donas<\/a>, Profesor de Filosof\u00eda Moral y Pol\u00edtica de la Universidad Complutense de Madrid.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n del ponente: \u201c<em>Cuando hablamos de filosof\u00eda pensamos en primer lugar en lo intemporal, en lo permanente, en la esencia de la realidad en tanto que tal. No pensamos que la tecnolog\u00eda, un fen\u00f3meno tan actual, pueda exigir un abordaje filos\u00f3fico. De hecho, a lo largo de la historia del pensamiento en Occidente se ha identificado la Filosof\u00eda Primera con la metaf\u00edsica, es decir, con una reflexi\u00f3n sobre el ser y sus atributos. A la hora de explicar aquello que existe, lo que participa del Ser, el concepto de naturaleza (physis) tiene, desde los tiempos de los griegos, una importancia especial. Hay razones de peso que justifican esta elecci\u00f3n. En primer lugar, la physis hace referencia a los fen\u00f3menos f\u00edsicos, al mundo de lo material, al reino de la vida, a aquello que hoy en d\u00eda llamamos entorno natural o ecosistema. Los griegos quer\u00edan encontrar explicaciones a los fen\u00f3menos naturales, y eran al\u00e9rgicos a las explicaciones m\u00edticas. Los di\u00e1logos de Plat\u00f3n nos muestran c\u00f3mo el conocimiento avanzaba a trav\u00e9s de un proceso dicot\u00f3mico, donde cada concepto se explicaba en relaci\u00f3n a su contrario: lo caliente se conoce por contraste con lo fr\u00edo. Lo luminoso, en relaci\u00f3n con lo oscuro. Y, en este caso, lo natural se conoc\u00eda y explicaba en oposici\u00f3n a lo sobrenatural. Por tanto, una primera concepci\u00f3n de la naturaleza hace referencia a la b\u00fasqueda de explicaciones inmanentes a la realidad f\u00edsica que rodea al hombre, expulsando de dicho universo racional las causas sobrenaturales o m\u00edticas que relacionaban los efectos del mundo con los caprichos de los dioses\u201d.<\/em><\/p>\n<h2><\/h2>\n<h2><strong>Naturaleza y humanidad<\/strong><\/h2>\n<p>En el lenguaje coloquial, lo natural se entiende en contraposici\u00f3n a la acci\u00f3n del ser humano y al universo de objetos que conforman la cultura material. <em>\u201cEn este sentido, contraponemos lo natural a lo artificial. Esta distinci\u00f3n cobra una importancia esencial en la filosof\u00eda de la tecnolog\u00eda, pues a trav\u00e9s de esta disciplina se reflexiona sobre la forma de ser de los objetos t\u00e9cnicos, sobre la transformaci\u00f3n t\u00e9cnica de la realidad, sobre la re-creaci\u00f3n que supone la acci\u00f3n del hombre sobre ese entorno natural primigenio en el que se ha desarrollado su historicidad. <\/em><\/p>\n<p><em>Calificamos de natural aquello que no ha sido transformado sustancialmente por el homo faber, mientras que lo artificial ser\u00e1 aquello que ha sufrido alguna transformaci\u00f3n por mor de la intervenci\u00f3n humana. Las diferencias entre las dos categor\u00edas son aparentemente claras, pero veremos c\u00f3mo la distinci\u00f3n no es tan sencilla. El leitmotiv de esta conferencia es reflexionar sobre las diferentes perspectivas que en la filosof\u00eda de la tecnolog\u00eda se han originado para explicar esta distinci\u00f3n entre lo natural y lo artificial. Para ello recuperar\u00e9 la argumentaci\u00f3n que elabor\u00e9 hace ya dos d\u00e9cadas en mi libro <\/em><a href=\"http:\/\/www.amazon.es\/Sociedad-informatizada-%C2%BFsociedad-deshumanizada-Bustamante\/dp\/8488242077\"><em>Sociedad informatizada, \u00bfsociedad deshumanizada?<\/em><\/a><em>, junto con la aportaci\u00f3n fundamental de <\/em><a href=\"http:\/\/philpapers.org\/s\/Friedrich%20Rapp\"><em>Friedrich Rapp<\/em><\/a><em>en su obra <\/em><a href=\"http:\/\/www.tecnologia-mendoza.org\/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=46&amp;Itemid=59&amp;showall=1\"><em>Filosof\u00eda anal\u00edtica de la t\u00e9cnica<\/em><\/a><em>. Estos dos ejes me permitir\u00e1n una aproximaci\u00f3n a un problema tan frecuentemente obviado y tan reiteradamente malentendido\u201d. <\/em><\/p>\n<h2><\/h2>\n<h2><strong>Lo artificial, \u00bfpuede ser una transgresi\u00f3n del orden natural?<\/strong><\/h2>\n<p>El profesor Bustamante se pregunta: \u00ab\u00bfEs lo artificial una trasgresi\u00f3n del orden natural? \u00bfEs la transformaci\u00f3n artificial del mundo a trav\u00e9s de la t\u00e9cnica un alejamiento de las ra\u00edces de la existencia humana? \u00bfNos deshumanizamos cuando adaptamos al mundo a nuestra voluntad a partir de la acci\u00f3n humana sobre la naturaleza? \u00bfEs lo natural una categor\u00eda a preservar en un mundo cada vez m\u00e1s tecnificado \u2013 e incluso construido de forma virtual? O, por el contrario, \u00bfes la t\u00e9cnica nuestra forma natural de habitar el mundo \u2013 con todas sus consecuencias \u2013 y, por tanto, es leg\u00edtimo para el hombre emprender el camino de la transformaci\u00f3n de la realidad para adecuarla a sus necesidades?\u00bb.<a href=\"https:\/\/tienda.comillas.edu\/lo-natural-lo-artificial-y-la-cultura.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-6486 \" src=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2022\/01\/Captura-de-pantalla-2022-01-24-a-las-17.34.23-216x300.png\" alt=\"\" width=\"237\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2022\/01\/Captura-de-pantalla-2022-01-24-a-las-17.34.23-216x300.png 216w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2022\/01\/Captura-de-pantalla-2022-01-24-a-las-17.34.23.png 499w\" sizes=\"auto, (max-width: 237px) 100vw, 237px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Son \u00e9stas algunas de las cuestiones a las que nos enfrentamos desde la filosof\u00eda de la tecnolog\u00eda, prosigue el autor. El problema, como puede verse, no es un tema enrevesado ni una discusi\u00f3n de sal\u00f3n. Muy al contrario, en la respuesta que se proponga estar\u00e1 en juego una concepci\u00f3n del hombre y de la propia naturaleza humana, de su papel en el orden de la vida y de los l\u00edmites \u00e9ticos de su poder transformador.<\/p>\n<h2><\/h2>\n<h2><strong>La perspectiva pesimista y la perspectiva optimista<\/strong><\/h2>\n<p>Algunos autores como el te\u00f3logo y anarquista <a href=\"http:\/\/www.tentmaker.org\/biographies\/ellul.htm\">Jacques Ellul<\/a> se han decantado por una visi\u00f3n pesimista desde una posici\u00f3n teol\u00f3gica fuertemente moral: la t\u00e9cnica re-crea el mundo (es decir, ha profanado la creaci\u00f3n de Dios). Supone la expresi\u00f3n de un pecado de soberbia frente al Creador, ya que solo se transforma aquello que es insuficiente, aquello que ha sido mal hecho. La t\u00e9cnica, para Ellul, es una trampa para el hombre que le aparta de su destino natural, que le aleja de la verdad del mundo.<\/p>\n<p>Jacques Ellul naci\u00f3 y vivi\u00f3 en Burdeos (1912-1994). Fil\u00f3sofo, soci\u00f3logo, te\u00f3logo y anarquista cristiano. Educado en las universidades de Burdeos y Par\u00eds, fue profesor de historia de la ley e historia social en Burdeos y miembro relevante de la comunidad protestante francesa. Escribi\u00f3 varios libros contra la sociedad tecnol\u00f3gica, y algunos sobre la relaci\u00f3n entre el cristianismo y la pol\u00edtica, tal como \u201cAnarqu\u00eda y Cristianismo\u201d (1991) argumentando que el anarquismo y el cristianismo compart\u00edan los mismos fines sociales.<\/p>\n<p>Es considerado, junto a su amigo Ivan Illich, uno de los padres de las ideas sobre el post-desarrollo, del decrecimiento y de la simplicidad voluntaria; es decir de la ecolog\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Ellul considera que vivimos en una sociedad tecnol\u00f3gica, que denomina sistema t\u00e9cnico, cuyo modelo de racionalidad es la eficacia. El hombre es un ser constituido por una gran diversidad de dimensiones (po\u00e9tica, simb\u00f3lica, religiosa, t\u00e9cnica, etc.) pero la tecnolog\u00eda ha borrado todas las dem\u00e1s dimensiones, para centrarse en la potencia y en la eficacia. Ante esta situaci\u00f3n propone una \u00e9tica del no-poder, que se caracteriza por no colaborar con el sistema t\u00e9cnico. El no-poder es lo contrario de la impotencia y se caracteriza por la frase puedo pero no quiero. (Fuente: Wikipedia)<\/p>\n<p>Por otro lado, Ortega y Gasset sostiene una postura m\u00e1s optimista, en la que la t\u00e9cnica es una segunda naturaleza humana, el gran aparato ortop\u00e9dico que nos permite vivir en una realidad demasiado dura para el ser humano. El homo sapiens es, para Ortega y por derecho propio, tambi\u00e9n homo faber: \u00abEl hombre humaniza al mundo, le inyecta, lo impregna de su propia sustancia ideal y cabe imaginar, que un d\u00eda de entre los d\u00edas, all\u00e1 en los fondos del tiempo, llegue a estar ese terrible mundo exterior tan saturado de hombre, que puedan nuestros descendientes caminar por \u00e9l como mentalmente caminamos hoy por nuestra intimidad &#8212; cabe imaginar que el mundo, sin dejar de serlo, llegue a convertirse en algo as\u00ed como un alma materializada, y como en La Tempestad de Shakespeare, las r\u00e1fagas del viento soplen empujadas por Ariel, el duende de las Ideas\u00bb. (Ortega, El hombre y la gente, 1957).<\/p>\n<p>Ortega defiende que el mundo es un lugar inh\u00f3spito sin la ayuda de la t\u00e9cnica, que un d\u00eda estar\u00e1 ese mundo cargado de humanidad gracias a la t\u00e9cnica, que la t\u00e9cnica nos permite compensar las carencias originales de la naturaleza humana, algo necesitamos para andar por el mundo. Es nuestro mecanismo de avance evolutivo, que no se produce como adaptaci\u00f3n de la naturaleza del hombre a su entorno, sino transformando el mundo a trav\u00e9s de la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La teor\u00eda de las cuatro discontinuidades<\/strong><\/h2>\n<p>Una de las aportaciones m\u00e1s novedosas e iluminadoras de la ponencia de Bustamante se refiere a la propuesta de las llamadas \u201ccuatro discontinuidades\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<a href=\"http:\/\/web.mit.edu\/bmazlish\/www\/\">Bruce Mazlish<\/a> habl\u00f3 de las dicotom\u00edas que han caracterizado el pensamiento occidental a lo largo de la historia. Categor\u00edas que conformaban el paradigma intelectual de cada \u00e9poca, met\u00e1foras poderosas que el hombre establec\u00eda para explicar el cosmos y que delimitaban el imaginario social y nuestra visi\u00f3n del mundo, y que \u00e9l llam\u00f3 discontinuidades. A trav\u00e9s de ellas, el ser humano se ha colocado como centro del cosmos, y desde esa perspectiva antropoc\u00e9ntrica se ha propugnado como medida de todas cosas\u201d.<\/p>\n<h3><strong>1) La primera discontinuidad separaba los cielos de la Tierra y sus fen\u00f3menos f\u00edsicos<\/strong><\/h3>\n<p>Desde la primera perspectiva, la Tierra es el centro de un cosmos jerarquizado. Los imperios tienen sus respectivas metr\u00f3polis, centros del poder pol\u00edtico. La Polis, el \u00c1gora. La iglesia, Roma. Por analog\u00eda, el cosmos tambi\u00e9n tiene su Centro privilegiado.<\/p>\n<p>As\u00ed, Hiparco defiende en la antigua Grecia el sistema geoc\u00e9ntrico; Tolomeo solidifica esta teor\u00eda, que estar\u00e1 vigente mil a\u00f1os. Cop\u00e9rnico \u2013 y despu\u00e9s Galileo \u2013 ponen en jaque este sistema. Afirmaban que el Sol estaba en el centro del sistema solar. Aristarco de Samos ya lo hab\u00eda postulado siglos antes, pero no le hab\u00edan hecho caso. Las leyes que reg\u00edan el orbe celeste y nuestro planeta pasaron a ser las mismas. Saltamos de un cosmos cerrado a un universo abierto donde la Tierra es tan solo un planeta m\u00e1s, hecho de la misma materia prima que todos los dem\u00e1s planetas, que gira en torno a una estrella de composici\u00f3n homog\u00e9nea a la de dem\u00e1s estrellas.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, <em>\u201cLas leyes de la f\u00edsica son ahora universalmente aplicables, y sabemos adem\u00e1s que nuestro Sistema Solar est\u00e1 situado en el llamado Brazo de Ori\u00f3n, un suburbio de una galaxia espiral, la V\u00eda l\u00e1ctea, que forma parte del Grupo Local, peque\u00f1a agrupaci\u00f3n de galaxias de tama\u00f1o irrelevante frente a conglomerados de dimensiones cosmol\u00f3gicas como el Gran Atractor o la Gran Muralla. Fin del antropocentrismo cosmol\u00f3gico<\/em>\u201d.<\/p>\n<h3><strong>2) La segunda discontinuidad: la fractura entre lo humano y lo animal<\/strong><\/h3>\n<p>Esta discontinuidad tiene que ver con una lectura literal del Antiguo Testamento que establec\u00eda que el hombre, hecho del barro a imagen y semejanza de Dios, ten\u00eda un linaje independiente del resto de la naturaleza. Por ello pod\u00eda utilizarla como reserva de poder, como alimento y sustento. \u201c<em>Por ello los instintos, las <\/em><a href=\"http:\/\/weblogs.clarin.com\/revistaenie-elmisteriodelaspalabras\/2008\/04\/05\/pulsion_escopica\/\"><em>pulsiones esc\u00f3picas<\/em><\/a> <em>(el deseo de mirar) y todas las tendencias que nos relacionaran con los animales deb\u00edan ser superadas en el hombre, cuya verdadera naturaleza ten\u00eda su ra\u00edz en una creaci\u00f3n espec\u00edfica por intervenci\u00f3n divina directa\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Frente a esta versi\u00f3n cl\u00e1sica del Creacionismo, Darwin mostr\u00f3 que los seres humanos somos parte de una cadena vital que progresa a trav\u00e9s de una evoluci\u00f3n dirigida por la selecci\u00f3n natural, que tenemos antepasados comunes con otros hom\u00ednidos no humanos y que pertenecemos por derecho propio al orden natural. De la discontinuidad biol\u00f3gica pasamos a un monismo biol\u00f3gico.<\/p>\n<h3><strong>3) Tercera discontinuidad: la singularidad humana<\/strong><\/h3>\n<p>La tercera discontinuidad afirmaba que el hombre -a diferencia de los animales, que actuaban de forma determinista en funci\u00f3n de sus instintos- se caracterizaba por el car\u00e1cter consciente y volitivo de sus actos. \u201cPienso luego existo\u201d, afirmaba Descartes.<\/p>\n<p>\u201c<em>Ya Pascal sospechaba que esta teor\u00eda era claramente insuficiente, y que el hombre era \u201cuna ca\u00f1a pensante arrojada entre dos infinitos, Dios y la nada\u201d. Cuando construy\u00f3 para su padre una rudimentaria m\u00e1quina de calcular bautizada como \u201cPascalina\u201d, vio c\u00f3mo era capaz de realizar sumas, operaciones aritm\u00e9ticas que se pensaban fruto de una inteligencia, de una racionalidad. Al meditar sobre lo espec\u00edfico del hombre, pens\u00f3 que deb\u00eda ser algo que no estuviese al alcance de m\u00e1quina alguna, y as\u00ed modific\u00f3 su posici\u00f3n inicial, que colocaba la grandeza del hombre en su pensamiento: \u00abEl hombre ha sido claramente hecho para pensar. Ello es su toda su dignidad y su m\u00e9rito; y toda su obligaci\u00f3n es la de pensar con correcci\u00f3n&#8230;\u00bb. \u00abEl hombre es una ca\u00f1a pensante&#8230;\u00bb <\/em><\/p>\n<p>Su prop\u00f3sito no es de orden metaf\u00edsico, sino \u00e9tico: m\u00e1s que su esencia, el pensamiento es el valor del hombre. Sin embargo, Pascal acaba desmarc\u00e1ndose de la raz\u00f3n, convencido de que \u00e9sta no pod\u00eda llevarle hasta Dios. Tambi\u00e9n estuvo obsesionado con la Pascalina, la m\u00e1quina de calcular de su invenci\u00f3n que, seg\u00fan \u00e9l mismo, \u00abproduc\u00eda efectos m\u00e1s parecidos al pensamiento que cualquier acci\u00f3n de los animales\u00bb. La m\u00e1quina de calcular realizaba operaciones aritm\u00e9ticas simples por s\u00ed misma, sin intervenci\u00f3n de instancia espiritual alguna. Esto llev\u00f3 a Pascal a reducir de forma dram\u00e1tica lo espec\u00edfico, lo propio del hombre, que identificar\u00eda m\u00e1s con la voluntad que con el pensamiento racional.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 la propia estructura afor\u00edstica, parad\u00f3jica y en ocasiones <a href=\"http:\/\/forum.wordreference.com\/showthread.php?t=173504\">apor\u00edstica<\/a> de sus Pensamientos refleja su perplejidad al intentar dar una definici\u00f3n clara y un\u00edvoca de lo humano. Freud da un paso de gigante en esta concepci\u00f3n, que se desmarca definitivamente de Descartes, al afirmar que los instintos y otros procesos inconscientes ejercen una extraordinaria influencia sobre el pensamiento del hombre.<\/p>\n<p>Frustraciones, ilusiones, creencias, enso\u00f1aciones, anhelos irracionales, todo ello forma parte de un oscuro universo que comunica lo inconsciente con lo l\u00f3gico, racional y consciente. En el fondo, lo racional no es sino un islote en el oc\u00e9ano de la vida mental. Se rompe as\u00ed la discontinuidad psicol\u00f3gica entre el hombre y la naturaleza como reino de lo inconsciente.<\/p>\n<h3><strong>4) La cuarta discontinuidad: entre lo natural y lo artificial<\/strong><\/h3>\n<p><a href=\"http:\/\/www.morfologiawainhaus.com.ar\/pdf\/Mazlish.pdf\">Bruce Mazlish<\/a> da un paso m\u00e1s -contin\u00faa la ponencia de Javier Bustamante- y postula la existencia de otra discontinuidad que perfila el paradigma de comprensi\u00f3n del mundo en la actualidad. Es la dicotom\u00eda entre lo natural y lo artificial, encarnada en este momento en la relaci\u00f3n entre hombre y m\u00e1quina. Y esto est\u00e1 cada vez m\u00e1s en entredicho.<\/p>\n<p>Nuestra evoluci\u00f3n, -afirma Mazlish-, est\u00e1 inextricablemente entrelazada con la creaci\u00f3n y uso de herramientas y artefactos, y por ello ya no podemos pensar al hombre sin pensar en la t\u00e9cnica. La concepci\u00f3n mecanicista de la naturaleza de Leonardo da Vinci, que defend\u00eda que hombres, animales y m\u00e1quinas pod\u00edan ser explicados en t\u00e9rminos matem\u00e1ticos, pues se estructuran como mecanismos: \u201c<em>la mec\u00e1nica es el para\u00edso de las ciencias matem\u00e1ticas, pues gracias a ella podemos ver los frutos de las matem\u00e1ticas [&#8230;] un p\u00e1jaro es un instrumento que funciona conforme a una ley matem\u00e1tica, que [&#8230;] el hombre es capaz de reproducir\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Descartes, por su parte, introduce el t\u00e9rmino automaton en la quinta parte del Discurso del M\u00e9todo, donde presenta un resumen de la teor\u00eda enunciada en su <a href=\"http:\/\/asclepio.revistas.csic.es\/index.php\/asclepio\/article\/viewArticle\/199\">Tratado del Hombre<\/a>. Comienza con la descripci\u00f3n de las funciones org\u00e1nicas del cuerpo humano, aquellas que \u00abest\u00e1n presentes en nosotros sin que tengamos que pensar en ellas\u00bb, y aquellas que son \u00abcomunes a los hombres y a los animales que carecen de raz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los movimientos del cuerpo para Descartes tienen lugar sin intervenci\u00f3n externa o de instancia inmaterial alguna: <em>\u201cEsto no resultar\u00e1 en manera alguna extra\u00f1o para aquellos que saben hasta qu\u00e9 punto la industria humana puede producir una diversidad de aut\u00f3matas o m\u00e1quinas m\u00f3viles con el simple empleo de unas pocas piezas; en comparaci\u00f3n con la multitud de huesos, m\u00fasculos, nervios, arterias, venas y todas las dem\u00e1s partes que contiene el cuerpo de cada animal, entender\u00e1n que tal cuerpo es una m\u00e1quina&#8230; incomparablemente mejor organizada&#8230; que cualquier otra invenci\u00f3n humana.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Defiende as\u00ed Descartes que el cuerpo humano es una m\u00e1quina, comparable en muchos aspectos a un reloj. Esta es la tesis que desarrolla en su <em>Tratado del hombre<\/em>, un tema recurrente que tambi\u00e9n aparece en las <em>Meditaciones<\/em>y en el <em>Discurso<\/em>:\u201dcontemplo al cuerpo como una m\u00e1quina que, habiendo sido fabricada por las manos de Dios, est\u00e1 incomparablemente mejor dispuesta y posee en s\u00ed misma movimientos que son m\u00e1s admirables que cualquiera de aquellas que pueda inventar el hombre\u201d.<\/p>\n<p>Las funciones internas y los movimientos del cuerpo se producen, al igual que en el aut\u00f3mata artificial, sin ayuda de otra causa sino por la mera disposici\u00f3n de sus \u00f3rganos. Desde estos primeros intentos de disoluci\u00f3n de la cuarta discontinuidad, la especie humana se contempla a s\u00ed misma como un elemento m\u00e1s del orden natural, y traduce sus funciones y atributos f\u00edsicos a t\u00e9rminos mec\u00e1nicos.<\/p>\n<p>Como esta visi\u00f3n es dif\u00edcilmente compatible con la concepci\u00f3n religiosa del hombre, seg\u00fan la cual el mundo natural no es el entorno final del ser humano, ni la materia corporal es expresi\u00f3n \u00faltima de su esencia, aparece una tensi\u00f3n que se refleja en el problema de las filosof\u00edas dualistas. Ciudadano de dos mundos, el hombre de Descartes es por una parte <em>res cogitans<\/em>y por otra un objeto viviente que se adapta progresivamente a su entorno y que evoluciona con el reino natural.<\/p>\n<p>\u201cM\u00e1s adelante, <a href=\"http:\/\/www.4shared.com\/office\/IfkLQjsw\/La_Mettrie_-_El_hombre_mquina.html\">LaMettrie<\/a>, -prosigue la ponencia de Bustamante- nos hablaba del hombre de forma provocadora como una \u201cm\u00e1quina ilustrada\u201d. En su obra, ya cl\u00e1sica, L\u2019Homme machine escrib\u00eda: \u201cel cuerpo humano es una m\u00e1quina que da cuerda a sus propios muelles. Es la imagen viva del movimiento perpetuo. La alimentaci\u00f3n mantiene los movimientos que la fiebre excita. Sin alimentos, el alma languidece, se vuelve loca y muere exhausta\u201d.<\/p>\n<p>Como otros fil\u00f3sofos del siglo XVIII, LaMettrie intenta tambi\u00e9n emplazar al hombre en el reino natural. Coincide con Descartes en afirmar que el cuerpo opera en consonancia con las leyes de la mec\u00e1nica. Sin embargo, se desmarca de su pensamiento al negar la existencia de cualquier tipo de alma cuya esencia sea diferente de la materia extensa. La superioridad del hombre sobre los dem\u00e1s animales es para \u00e9l consecuencia de una estructura cerebral m\u00e1s elaborada, de una organizaci\u00f3n corporal m\u00e1s compleja. Para LaMettrie, el mecanismo humano supone la inclusi\u00f3n de la actividad del hombre como un fen\u00f3meno natural, mientras que Descartes prefiere emplear el t\u00e9rmino <em>automaton<\/em>, destacando que el aut\u00f3mata natural es fuente y origen de sus movimientos y acciones internas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La postura de Marvin Minski y el transhumanismo<\/strong><\/h2>\n<p>Pero ser\u00e1 necesario analizar las tendencias que se perciben en el horizonte de futuro del siglo XXI:<\/p>\n<p><em>\u201cYa en nuestros d\u00edas, otros pensadores han tomado el relevo del viejo mecanicismo, y encuentran en la tecnolog\u00eda el nuevo eslab\u00f3n de la evoluci\u00f3n humana. <\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed, <\/em><a href=\"http:\/\/www.muyinteresante.es\/marvin-misnky\"><em>Marvin Minski<\/em><\/a> <em>define al hombre como \u201cun ordenador hecho carne\u201d (Man is a meat computer\u201d), y los transhumanistas, con <\/em><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Transhumanismo\"><em>Hans Moravec<\/em><\/a>\u00a0<em>a la cabeza, sue\u00f1an con una metaf\u00edsica en la que la fusi\u00f3n del hombre con la m\u00e1quina d\u00e9 paso a una inmortalidad terrenal<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Evidentemente, son tesis muy atrevidas y que nos remiten al horizonte de nuevas antropolog\u00edas y sus relaciones con la trascendencia y la religi\u00f3n. \u201c<em>A trav\u00e9s de la hibridaci\u00f3n de lo artificial con lo natural, la evoluci\u00f3n da un nuevo y definitivo salto, &#8211;<\/em>opina Javier Bustamante<em>-. A partir de lo que denominan postura de identidad con el modelo, la esencia de una persona se define con los procesos que tienen lugar en el cerebro y en el resto del cuerpo. Si se salva el proceso se salva mi identidad, independientemente del sustrato f\u00edsico (cuerpo biol\u00f3gico, cyborg, m\u00e1quina) en el que se produzca. Es la llamada transmigraci\u00f3n cibern\u00e9tica. Una reencarnaci\u00f3n en la cual el cuerpo es sustituido por un soporte cada vez m\u00e1s artificial y sofisticado\u201d. <\/em><\/p>\n<p>Es, por el momento, ciencia-ficci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n mucho m\u00e1s que ciencia-ficci\u00f3n, pues implica una metaf\u00edsica de alto calado, que pretende redefinir los conceptos de naturaleza (natura), naturaleza humana, inteligencia, identidad, inmortalidad, vida, etc. Es, evidentemente, una postura extrema. Pero para aquellos que entienden al hombre como un proceso m\u00e1s que como la expresi\u00f3n de una naturaleza fija e identificable, no est\u00e1n claras las barreras que el ser humano no deber\u00eda traspasar. Tanto poder exigir\u00e1, sin duda, una \u00e9tica que coja el toro por los cuernos y se ocupe de una vez por todas de evaluar la conveniencia y la adecuaci\u00f3n moral de las extraordinarias posibilidades que la tecnolog\u00eda est\u00e1 aportando al ser humano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Tecnolog\u00eda y naturaleza desde el llamado <em>Pensamiento Cr\u00edtico<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>En contraposici\u00f3n a esta visi\u00f3n monista y abiertamente optimista, el <a href=\"http:\/\/www.criticalthinking.org\/resources\/PDF\/SP-ConceptsandTools.pdf\">Pensamiento Cr\u00edtico<\/a> concibe la tecnolog\u00eda desde un punto de partida antropol\u00f3gico como un conjunto de posibilidades humanas echadas a perder por un conocimiento de la naturaleza comprometido con una din\u00e1mica de dominaci\u00f3n en lugar de entendimiento y comprensi\u00f3n, carencia que impide que la humanidad pueda aprovechar las posibilidades de liberaci\u00f3n contenidas en el reino de lo natural.<\/p>\n<p>Pensadores como Adorno y Horkheimer conciben la tecnolog\u00eda contempor\u00e1nea como una entidad que conforma un sistema que envuelve pr\u00e1cticamente todos los aspectos de la vida cotidiana de nuestro tiempo. Es una forma de vida caracterizada por la comprensi\u00f3n cient\u00edfica y cuantitativa del mundo, el progreso en el control del entorno del hombre, la tecnologizaci\u00f3n (perm\u00edtase el neologismo) de la vida y el riesgo latente de autodestrucci\u00f3n de la raza humana. La tecnolog\u00eda es un fen\u00f3meno universal, y la universalidad de su impacto no parece ser una consecuencia accidental de ciertos desarrollos culturales, o de una forma particular de organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Marcuse sostiene que la tecnolog\u00eda pod\u00eda haber sido un poderoso instrumento de cambio hist\u00f3rico, en el sentido de que la acci\u00f3n humana puede liberar a la naturaleza de su insuficiencia. La historia es la negaci\u00f3n de la naturaleza, sol\u00eda repetir. Sin embargo, este proceso de cambio y liberaci\u00f3n se ha distorsionado por la ciencia y la tecnolog\u00eda, que han devenido formas espec\u00edficas de control y dominaci\u00f3n, y se han aliado no en la consecuci\u00f3n de una transformaci\u00f3n de la historia o del hombre mismo, sino en aras de un proyecto espec\u00edfico: el control t\u00e9cnico de la naturaleza.<\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda moderna impide que el hombre se encuentre a s\u00ed mismo m\u00e1s all\u00e1 de la alienaci\u00f3n de un mundo que se ha hecho totalmente artificial, cuando no virtual. Tambi\u00e9n aparece como un obst\u00e1culo para reconocer a la naturaleza como sujeto dotado de derechos con el que tenemos que vivir en un universo com\u00fan.<\/p>\n<p>\u201c<em>Desde la perspectiva de Marcuse\u00a0<\/em>-opina Bustamante<em>&#8211; la liberaci\u00f3n de las fuerzas alienantes de la ciencia y la tecnolog\u00eda como modelos de vida traer\u00eda consigo aceptar que la naturaleza no est\u00e1 ah\u00ed para ser manipulada por el hombre como reserva de poder, sino que tambi\u00e9n es susceptible de participar en y ser sujeto de dicho proyecto de emancipaci\u00f3n, y que existen fuerzas en la naturaleza que podr\u00edan apoyar e incluso reforzar la liberaci\u00f3n de los seres humanos. Por lo tanto, ambas fuerzas no deben orientarse a redise\u00f1ar el mundo bajo nuevos par\u00e1metros de eficacia y racionalidad, sino que deben utilizarse desde la consciencia de saber que la autorrealizaci\u00f3n del hombre est\u00e1 intr\u00edn-secamente ligada a la realizaci\u00f3n de las posibilidades de la naturaleza. El desarrollo de un nuevo conocimiento, de una nueva consciencia, nacer\u00eda de la experiencia de la naturaleza como la totalidad de la vida por proteger y cultivar, y la tecnolog\u00eda podr\u00eda aplicar esta ciencia o conocimiento a la reconstrucci\u00f3n &#8212; no al redise\u00f1o &#8212; del entorno vital. A partir de aqu\u00ed podr\u00eda desarrollarse una teor\u00eda de la gratificaci\u00f3n personal, de la autoemancipaci\u00f3n y la b\u00fasqueda de alternativas a la relaci\u00f3n entre el hombre y la naturaleza\u201d. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Adorno y Horkheimer sobre ciencia y tecnolog\u00eda<\/strong><\/h2>\n<p>Para Adorno y Horkheimer, la ciencia y la tecnolog\u00eda son nuevas oportunidades que incrementan el rango de posibilidades que puede enfrentar un ser humano. El problema es que realmente s\u00f3lo un infierno se ha extra\u00eddo de dichas oportunidades.<\/p>\n<p>Para los autores de la <a href=\"http:\/\/www.ddooss.org\/articulos\/textos\/dialectica_iluminismo.pdf\">Dial\u00e9ctica del Iluminismo<\/a>, la pregunta clave por qu\u00e9 la humanidad, en lugar de dirigirse hacia un reino de verdaderas condiciones humanas de vida, se sumerge en la crisis, en un nuevo tipo de barbarismo. La respuesta se encuentra para ellos en el concepto de dominaci\u00f3n y el ascenso de la racionalidad instrumental.<\/p>\n<p>La historia de la civilizaci\u00f3n occidental revela un triple patr\u00f3n de dominaci\u00f3n. El primero, el patr\u00f3n de la dominaci\u00f3n sobre uno mismo, la reeducaci\u00f3n del deseo, la domesticaci\u00f3n de la naturaleza humana.<\/p>\n<p>El segundo patr\u00f3n es la dominaci\u00f3n sobre el trabajo y la acci\u00f3n de aquellos individuos previamente controlados. El tercer patr\u00f3n, la dominaci\u00f3n de la naturaleza a trav\u00e9s de los instrumentos puestos a nuestro servicio por la ciencia y la tecnolog\u00eda. A pesar de todo tipo de protesta o resistencia, la dominaci\u00f3n racional sobre la naturaleza avanza integrando paulatinamente todas las caracter\u00edsticas humanas, y nuestro conocimiento de la naturaleza se convierte as\u00ed, seg\u00fan este modelo, en un patr\u00f3n de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La tecnolog\u00eda como antagonista de la naturaleza en Jacques Ellul<\/strong><\/h2>\n<p>Ya se ha citado m\u00e1s arriba a <a href=\"http:\/\/www.alcoberro.info\/planes\/ellul1.htm\">J. Ellul y su visi\u00f3n pesimista de la tecnolog\u00eda<\/a>. Ahondemos ahora en la teolog\u00eda subyacente a sus postulados. Desde puntos de partida muy diferentes podemos encontrar otros ejemplos de una cr\u00edtica cultural al concepto de tecnolog\u00eda como un factor extra\u00f1o a la naturaleza humana. En el caso de Jacques Ellul, desde su doble condici\u00f3n de fil\u00f3sofo y te\u00f3logo refleja un juicio abiertamente negativo sobre la capacidad de la tecnolog\u00eda de amoldarse a la condici\u00f3n humana y servir a la mejora de la vida del hombre sobre la Tierra.<\/p>\n<p>Su obra <a href=\"http:\/\/habitat.aq.upm.es\/boletin\/n37\/aptij.html\">La sociedad tecnol\u00f3gica<\/a> est\u00e1 estructurada en torno a la idea de una tecnolog\u00eda de crecimiento aut\u00f3nomo y vertiginoso, demasiado veloz como para que la evoluci\u00f3n moral del hombre act\u00fae como contrapeso de ese desmesurado aumento de poder sobre la realidad.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la ponencia del doctor Bustamante, <em>\u201cSeg\u00fan la tesis que Ellul desarrolla en La sociedad tecnol\u00f3gica, la t\u00e9cnica comienza con la m\u00e1quina, pero va mucho m\u00e1s all\u00e1. En los siglos XVIII y XIX, la m\u00e1quina fue implantada en una sociedad que no estaba preparada para recibirla. En lugar de acomodarse a las condiciones de vida de la \u00e9poca y contribuir a su mejora, fue el hombre quien tuvo que adaptarse lo mejor que pudo. Como resultado, la m\u00e1quina cre\u00f3 la atm\u00f3sfera asfixiante de la sociedad inhumana en la que vivimos. A diferencia de Ortega, quien ve en la tecnolog\u00eda una segunda naturaleza humana, una dimensi\u00f3n inevitable de lo humano, Ellul piensa que la m\u00e1quina y la tecnolog\u00eda en general son realidades ajenas a lo humano, factores que el hombre no puede llegar a controlar ni manejar adecuadamente, aunque tenga el espejismo de hacerlo\u201d.<\/em><\/p>\n<p>\u00abLa m\u00e1quina es antisocial -afirma en esta misma l\u00ednea Lewis Mumford-; tiende, por raz\u00f3n de su car\u00e1cter progresivo, a las formas m\u00e1s acentuadas de explotaci\u00f3n\u00bb. La mecanizaci\u00f3n, a trav\u00e9s de sus met\u00e1foras y modelos, supera en poder a la influencia de las doctrinas econ\u00f3micas e ideol\u00f3gicas como verdadera fuerza de cambio social: \u00abNo fue el capitalismo lo que cambi\u00f3 el mundo. La m\u00e1quina lo hizo\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, la sociedad occidental del siglo XVIII no se plante\u00f3 la destrucci\u00f3n de la m\u00e1quina o de la forma maquinista de producir y consumir. El hombre de esta \u00e9poca no se adapt\u00f3 realmente a la nueva realidad, sino que la propia tecnolog\u00eda se ocup\u00f3 de hacerlo. Y la forma de hacerlo no fue a trav\u00e9s de la paulatina introducci\u00f3n de maquinaria en m\u00e1s y m\u00e1s facetas de nuestra vida, sino a trav\u00e9s de una serie de met\u00e1foras que componen la ideolog\u00eda de la tecnologizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201c<em>Esta ideolog\u00eda, que Ellul denomina gen\u00e9ricamente t\u00e9cnica, &#8211; contin\u00faa Bustamante- integr\u00f3 la m\u00e1quina en la sociedad, construyendo el mundo que la m\u00e1quina necesitaba clarificando, reordenando, racionalizando. Mientras que la m\u00e1quina, el instrumento, es la parte de la tecnolog\u00eda externa al ser humano, la t\u00e9cnica, con su fuerza metaf\u00f3rica, se internaliza en el hombre planificando, dise\u00f1ando cada aspecto de su vida cotidiana, integr\u00e1ndole y, progresivamente, absorbi\u00e9ndole, convirti\u00e9ndose en su verdadera sustancia. La t\u00e9cnica transforma el mundo a trav\u00e9s de una serie de procedimientos sistem\u00e1ticos orientados a la consecuci\u00f3n de la m\u00e1xima eficiencia. Estos procedimientos han comenzado a partir de la Primera Revoluci\u00f3n Industrial, y est\u00e1n caracterizando cada vez m\u00e1s nuestra forma de vida. Tambi\u00e9n han evolucionado, y con la introducci\u00f3n de nuevos paradigmas tecnol\u00f3gicos, han cambiado su propio car\u00e1cter, lo que marca la diferencia esencial entre la t\u00e9cnica tradicional y la moderna: \u00e9sta ha cobrado sustancia, dejando de ser medio y convirti\u00e9ndose en fin en s\u00ed misma\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, la t\u00e9cnica tradicional o primitiva se aplicaba a aspectos limitados y concretos de la actividad. La vida comunitaria era esencialmente no-t\u00e9cnica, y el progreso t\u00e9cnico se ve\u00eda como un instrumento y no como un fin en s\u00ed mismo. Al ser los grupos sociales m\u00e1s aislados, con menos comunicaci\u00f3n entre ellos, y por tanto m\u00e1s cerrados a influencias externas, la expansi\u00f3n de las innovaciones tecnol\u00f3gicas era muy lenta, y cada fen\u00f3meno t\u00e9cnico ten\u00eda que desarrollarse casi independientemente de otros similares. La lentitud de la evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica facilitaba el equilibrio social al no influir directamente sobre el individuo y permit\u00eda un ritmo de evoluci\u00f3n social que amortiguara dicho impacto. En esta situaci\u00f3n, el hombre no se sent\u00eda amenazado por la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n a la t\u00e9cnica tradicional, la t\u00e9cnica moderna ha maximizado dos patrones: racionalidad (ejemplificada en la sistematizaci\u00f3n, la divisi\u00f3n del trabajo y la creaci\u00f3n de normas y est\u00e1ndares) y artificialidad (como oposici\u00f3n a la naturaleza). Tambi\u00e9n muestra otra serie de caracter\u00edsticas, como son el Automatismo de la elecci\u00f3n t\u00e9cnica (el m\u00e9todo t\u00e9cnico selecciona matem\u00e1ticamente los medios a emplear y el objeto de elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>En este proceso no hay lugar para el hombre, que es tan s\u00f3lo un elemento disfuncional en una estructura pr\u00e1cticamente perfecta. El ser humano deja de ser el que elige), el Autoaumento (la t\u00e9cnica ha alcanzado tal grado de evoluci\u00f3n que crece y progresa casi sin intervenci\u00f3n decisiva por parte del hombre. M\u00e1s a\u00fan, su crecimiento es irreversible, y avanza de acuerdo a una progresi\u00f3n geom\u00e9trica), el Monismo (el fen\u00f3meno t\u00e9cnico forma en s\u00ed mismo una unidad esencial. Las diferencias existentes entre las distintas t\u00e9cnicas son s\u00f3lo secundarias.<\/p>\n<p>Como resultado, es la t\u00e9cnica como globalidad la que tiene status de objeto de reflexi\u00f3n, la unidad de an\u00e1lisis; de esta forma, el an\u00e1lisis resultante puede ser aplicado a todo tipo de t\u00e9cnica en particular). Y, por \u00faltimo, el Universalismo t\u00e9cnico: no existen fronteras en nuestro mundo de hoy para la t\u00e9cnica. En una civilizaci\u00f3n global, abierta, todos los pa\u00edses muestran la tendencia a aplicar el mismo tipo de procedimientos t\u00e9cnicos, de tal manera que el mundo est\u00e1 siendo unificado por una t\u00e9cnica que act\u00faa como idioma com\u00fan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>T\u00e9cnica y moral<\/strong><\/h2>\n<p>La t\u00e9cnica desarrolla adem\u00e1s una autonom\u00eda respecto a los valores morales, ya que al dirigirse a s\u00ed misma, no tolera juicios externos ni acepta limitaciones marcadas desde un discurso no t\u00e9cnico. S\u00f3lo los criterios t\u00e9cnicos, internalistas son tenidos en cuenta a la hora de definir los valores y objetivos a seguir. No se define a s\u00ed misma como buena o mala, y por tanto se sit\u00faa a s\u00ed misma fuera del \u00e1mbito de la \u00e9tica y del alcance de la cr\u00edtica social. Al mismo tiempo, es tan poderosa en su papel de creadora de modelos, que se convierte en juez de una nueva moral, basada en los principios de eficiencia, funcionalidad, sincronizaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Ellul se\u00f1ala una serie de consecuencias originadas por esta autonom\u00eda de la t\u00e9cnica. En primer lugar, la t\u00e9cnica ha pasado de ser un medio a ser un fin en s\u00ed misma, y es el hombre quien debe esforzarse para amoldarse a sus requerimientos.<\/p>\n<p>En segundo lugar, se la puede interpretar a la vez como sagrada y sacr\u00edlega. Es sacr\u00edlega cuando intenta demostrar que el misterio no existe, que las cosas funcionan con respecto a unas leyes cuya observancia garantiza el \u00e9xito de la experiencia. Sin embargo, parece que el hombre no puede vivir sin un sentido de lo sagrado, y coloca ahora dicho sentido en la ciencia y la tecnolog\u00eda, consider\u00e1ndolas como saberes dotados de un status epistemol\u00f3gico especial que garantiza su veracidad, ocupando en gran parte el papel que la religi\u00f3n ten\u00eda como creadora de significados y justificadora de acciones.<\/p>\n<p>En tercer lugar, la t\u00e9cnica impugna impl\u00edcitamente el orden natural, y reclama la remodelaci\u00f3n racional del mundo y la vida por el hombre, ya que est\u00e1n mal hechos, son mejorables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>\u00bfQu\u00e9 podemos pensar de las ideas de Ellul?<\/strong><\/h2>\n<p>En el pensamiento de Ellul subyace la convicci\u00f3n de que existe algo amenazador en la esencia de la tecnolog\u00eda moderna. El hombre comienza a darse cuenta de la paradoja que supone ser ciudadano de un universo hecho por \u00e9l mismo a su medida, pero que cada vez le resulta menos familiar. Un universo que tiene unas leyes espec\u00edficas, de las cuales es ignorante. Encerrado en este mundo artificial, no puede traspasar el muro de la t\u00e9cnica para encontrar su h\u00e1bitat natural, su lugar de reposo vital.<\/p>\n<p>Una soluci\u00f3n, triste por otro lado, ser\u00eda crear nuevos artefactos, quiz\u00e1 m\u00e1quinas pensantes o que simularan serlo, capaces de mediar entre el hombre y su entorno artificial. Una segunda soluci\u00f3n ser\u00eda proponer o incitar a la gente a encontrar nuevos fines para el ser humano, pero parece dif\u00edcil hallar en estos d\u00edas la v\u00eda para un nuevo humanismo.<\/p>\n<p>Tampoco se puede encontrar refugio en la ciencia, ya que, seg\u00fan Ellul, el nivel de conocimiento de la realidad humana y la capacidad cr\u00edtica de los cient\u00edficos no siempre supera a la del resto de los mortales. De hecho, muchos de ellos son simples y mediocres fuera de las fronteras de sus respectivas especialidades. Quiz\u00e1 en un futuro pr\u00f3ximo la ciencia y la tecnolog\u00eda continuar\u00e1n sin satisfacer las necesidades humanas, bien por su alejamiento de las mismas, bien porque un d\u00eda el hombre genere otro tipo de expectativas m\u00e1s inmateriales, m\u00e1s relacionadas con la calidad de vida que con la abundancia, que no puedan ser saciadas con un nuevo juguete electr\u00f3nico. En todo caso, la ciencia y la tecnolog\u00eda siempre tendr\u00e1n una soluci\u00f3n para el sentimiento de infelicidad y frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El camino para ello tiene que ver con la llamada realidad virtual o realidad aumentada. Cada vez los est\u00edmulos se interiorizan m\u00e1s y m\u00e1s, y la simple manipulaci\u00f3n de nuestro sistema nervioso evitar\u00e1 que sintamos la falta de confort, conocimiento o amor. Aun en el caso de la peor de las privaciones, la felicidad quedar\u00e1 garantizada. \u00abLa verdadera t\u00e9cnica sabr\u00e1 c\u00f3mo mantener la ilusi\u00f3n de libertad, libertad de elecci\u00f3n e individualidad\u00bb, pero tan s\u00f3lo como meras apariencias.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de este proceso de captaci\u00f3n de un n\u00famero creciente de \u00e1reas de la actividad humana, la tecnolog\u00eda, medio por naturaleza, se ha convertido en un fin en s\u00ed misma al que el hombre, fin por naturaleza, debe adaptarse lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible. En su tono apocal\u00edptico, Ellul afirma que dicho proceso, la toma del poder por parte de la m\u00e1quina, ya ha comenzado, y que es tan poderoso que puede ser ya irreversible.<\/p>\n<h3><strong>\u201cLa t\u00e9cnica es el pecado original\u201d<\/strong><\/h3>\n<p>En el fondo Ellul sostiene una concepci\u00f3n de la t\u00e9cnica como pecado original. Dado que el hombre, seg\u00fan Ellul, no deber\u00eda tratar de ser co-creador del mundo transform\u00e1ndolo a trav\u00e9s de la acci\u00f3n tecnol\u00f3gica, ya que la creaci\u00f3n, tal y como la ha hecho Dios, es perfecta y acabada.<\/p>\n<p>El pensamiento de Ellul supone una interpretaci\u00f3n radical de la concepci\u00f3n b\u00edblica de la tecnolog\u00eda. En la sociedad tecnol\u00f3gica afirma que el hombre ya no es quien gobierna su tecnolog\u00eda, sino que es su esclavo y v\u00edctima. El hombre es as\u00ed v\u00edctima de su propio pecado: la satisfacci\u00f3n de un af\u00e1n ego\u00edsta de poder y autoafirmaci\u00f3n. La tecnolog\u00eda no es un aspecto de la naturaleza humana, sino una ca\u00edda, que se produjo cuando el hombre olvid\u00f3 su tarea genuina y natural: su autorrealizaci\u00f3n como imagen de Dios.<\/p>\n<p>Ellul plantea una concepci\u00f3n dial\u00e9ctica del desarrollo tecnol\u00f3gico: una transformaci\u00f3n de la calidad en cantidad. Est\u00e1 en la misma esencia de la tecnolog\u00eda impulsar lo cualitativo para que se convierta en cuantitativo, forzando de esta forma cada estadio de la actividad humana y sometiendo al hombre a una influencia cada vez mayor. Cuanto m\u00e1s sofisticada es la tecnolog\u00eda, m\u00e1s extiende su sombra sobre m\u00e1s aspectos de la existencia humana.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n es el establecimiento de una nueva fe, de un nuevo credo al que el hombre debe plegarse: el desarrollo y uso continuado de artefactos y mecanismos representan una tendencia irrefrenable hacia la primac\u00eda de la tecnolog\u00eda sobre el ser humano. La naturaleza del hombre ya ha sido modificada, y la tecnolog\u00eda adapta los aparatos mec\u00e1nicos a un ser humano ya adaptado a ella a trav\u00e9s de las mitolog\u00edas que le han servido como modelo para reinterpretarse a s\u00ed mismo y a la sociedad. Tal adaptaci\u00f3n se hace progresivamente m\u00e1s arm\u00f3nica al estar el hombre cada vez m\u00e1s dispuesto a ver lo artificial como natural, es decir, como cotidiano.<\/p>\n<p>La primac\u00eda de la m\u00e1quina sobre el hombre comienza a fraguarse cuando las metodolog\u00edas aplicadas a la racionalizaci\u00f3n de lo humano interact\u00faan como un sistema unitario, es decir, cuando la tecnolog\u00eda cobra un valor universal y mutuamente reforzado.<\/p>\n<p>Para Javier Bustamante, la obra de Ellul presenta a la tecnolog\u00eda moderna como elemento extra\u00f1o y antagonista a la definici\u00f3n de lo que debe ser un ser humano. Su conclusi\u00f3n ser\u00e1 que es pernicioso que desde la propia tecnolog\u00eda se propongan modelos para entender al hombre y a la sociedad donde se desarrolla dicha existencia, lo que sucede cuando la tecnolog\u00eda se convierte en una nueva religi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La tecnolog\u00eda como fen\u00f3meno universal: hacia una posici\u00f3n conciliadora<\/strong><\/h2>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la falta de consenso sobre la relaci\u00f3n de lo natural con lo artificial en el contexto de la filosof\u00eda de la tecnolog\u00eda, la tecnolog\u00eda moderna se nos aparece como un sistema que engloba casi todos los aspectos de la vida cotidiana en nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>No es posible concebir la tecnolog\u00eda como uno m\u00e1s de los m\u00faltiples subsistemas que componen la realidad social, sino que supone en conjunto un nivel cualitativamente nuevo en la relaci\u00f3n del hombre con la naturaleza, caracterizado por la comprensi\u00f3n cient\u00edfica del mundo, el avance cualitativo en el control del entorno humano, la tecnologizaci\u00f3n de la vida y el riesgo de destrucci\u00f3n del medio ambiente o de autodestrucci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda es un fen\u00f3meno universal &#8211; lo que no significa que tenga que continuar el camino que ha sufrido hasta nuestros d\u00edas -, y la universalidad de su impacto no parece ser una consecuencia accidental de un conjunto de desarrollos en la propia naturaleza humana o en la organizaci\u00f3n social y econ\u00f3mica. Por el contrario es, contemplada en su conjunto, una caracter\u00edstica esencial del lugar que la humanidad ocupa en el orden natural.<\/p>\n<p>El hombre trabaja la naturaleza, es decir, elabora patrones de transformaci\u00f3n del mundo de acuerdo con distintos prop\u00f3sitos espec\u00edficos. Este trabajo sobre la naturaleza est\u00e1 mediatizado por diferentes tipos de herramientas. La tecnolog\u00eda no puede ser definida simplemente como un sistema de instrumentos, su uso y la relaci\u00f3n funcional existente entre ellos y sus efectos. La tecnolog\u00eda aparece como el \u00faltimo paso en este proceso de transformaci\u00f3n y construcci\u00f3n de la realidad y, por tanto, como determinante universal de la interacci\u00f3n entre el hombre y la naturaleza.<\/p>\n<p>La din\u00e1mica de artificializaci\u00f3n (transformaci\u00f3n humana de toda la realidad f\u00edsica) del mundo entendida como b\u00fasqueda de una eficacia totalizadora plantea nuevas cuestiones acerca de la relaci\u00f3n entre la acci\u00f3n tecnol\u00f3gica-eficiente y la acci\u00f3n plenamente humana, dada la conexi\u00f3n a\u00fan por explorar entre eficiencia t\u00e9cnica y libertad humana.<\/p>\n<p>Por definici\u00f3n, la b\u00fasqueda a ultranza de la eficacia supone una limitaci\u00f3n para la libertad humana. Cuando una cierta tarea puede definirse de forma algor\u00edtmica, siempre hay una soluci\u00f3n \u00f3ptima obtenible por c\u00e1lculo a partir de una serie de premisas y de unas reglas l\u00f3gicas. Dicha soluci\u00f3n ser\u00eda \u00fanica, y marcar\u00eda los pasos a dar para completar la tarea maximizando el criterio de eficacia.<\/p>\n<p>\u201c<em>Por lo tanto, las formas alternativas de ejecuci\u00f3n ser\u00edan infravaloradas con respecto a la soluci\u00f3n t\u00e9cnica, acotando as\u00ed el \u00e1mbito de acci\u00f3n racional. No creo que sea preciso demostrar que los valores humanos no son f\u00e1cilmente cuantificables, y por tanto no son susceptibles de actuar como criterio a maximizar dentro de la l\u00f3gica tecnol\u00f3gica<\/em>\u201d, concluye la ponencia de Bustamante.<\/p>\n<p>\u201c<em>Si la tecnolog\u00eda como objeto es esencialmente una extensi\u00f3n de las funciones humanas, desde la perspectiva epistemol\u00f3gica se transforma en un componente esencial de la naturaleza humana, es decir, en conocimiento. Este an\u00e1lisis nos conduce a considerar al mismo tiempo a la tecnolog\u00eda como volici\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p><em>La evoluci\u00f3n de la tecnolog\u00eda ha maximizado dos caracter\u00edsticas que marcan a la tecnolog\u00eda moderna como mediadora entre la acci\u00f3n humana y la naturaleza: racionalidad y artificialidad. Supone una reordenaci\u00f3n met\u00f3dica y racional de la naturaleza a trav\u00e9s de un patr\u00f3n artificial, es decir, no extra\u00eddo de la naturaleza misma, y frecuentemente en oposici\u00f3n frontal a ella. <\/em><\/p>\n<p><em>Esta transformaci\u00f3n planificada manifiesta la voluntad de dominio del hombre frente a la realidad que le rodea, utilizando una imagen de la naturaleza reordenada seg\u00fan sus par\u00e1metros, como objeto de su volici\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n se puede interpretar esta relaci\u00f3n entre la tecnologizaci\u00f3n como volici\u00f3n y la actividad humana como una dial\u00e9ctica de doble sentido. Por una parte, el progreso acumulativo en la cadena de invenciones, un factor cuantitativo, se transforma en calidad. <\/em><\/p>\n<p><em>Mayor velocidad de procesamiento y capacidad de memoria conducen a m\u00e1quinas m\u00e1s perfectas y programas m\u00e1s sofisticados, m\u00e1s cercanos a los conceptos de vida y de operaci\u00f3n consciente. Por otra, existe tambi\u00e9n una transformaci\u00f3n de la calidad en cantidad. <\/em><\/p>\n<p><em>Por la propia reducci\u00f3n num\u00e9rica a la que somete al conocimiento, es esencial a la tecnolog\u00eda la reducci\u00f3n de lo cualitativo a lo cuantitativo, lo num\u00e9rico, lo algor\u00edtmico, forzando as\u00ed cada faceta de la actividad humana a someterse a su influencia<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Los riesgos de una tecnolog\u00eda deshumanizada<\/strong><\/h2>\n<p>Si bien existen estos riesgos asociados a una tecnolog\u00eda que supone una forma cualitativamente diferente de relaci\u00f3n del hombre con la naturaleza, no debemos olvidar tres consideraciones a las que nos apunta <a href=\"http:\/\/cat.inist.fr\/?aModele=afficheN&amp;cpsidt=12466972\">F. Rapp<\/a>.<\/p>\n<p>En primer lugar, a pesar de que lo t\u00e9cnico parece oponerse a lo natural, no puede ser nunca considerado como antinatural. La raz\u00f3n es obvia: todo lo que dise\u00f1e o produzca el hombre debe atenerse a las constricciones marcadas por las leyes naturales, a la legalidad que impera en el mundo f\u00edsico. No hay ning\u00fan proceso t\u00e9cnico que pueda ir en contra o m\u00e1s all\u00e1 de las propias leyes de la naturaleza, ya que \u00e9stas son, por definici\u00f3n, inquebrantables.<\/p>\n<p>Recordemos la frase de Bacon \u201csolo obedeci\u00e9ndola se doblega a la naturaleza\u201d (natura non nisi parendo vincitur). Todo lo creado a trav\u00e9s de procedimientos t\u00e9cnicos debe encontrarse en consonancia con procesos naturales, y por tanto la t\u00e9cnica no podr\u00eda ser tachada de antinatural.<\/p>\n<p>A\u00f1adamos que el poder de la t\u00e9cnica contempor\u00e1nea viene en gran medida del conocimiento que el hombre comienza a adquirir sobre la estructura \u00edntima de la realidad, el descubrimiento de un universo cu\u00e1ntico en el que el sentido com\u00fan y la visi\u00f3n intuitiva pierden su capacidad explicativa, y los mecanismos intr\u00ednsecos biol\u00f3gicos, lo que permite el control de ampl\u00edsimas facetas de la vida \u2013 incluyendo su dise\u00f1o a medida &#8212; a trav\u00e9s de la biotecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la t\u00e9cnica no es exclusiva del hombre. Ya se aprecia, en formas por supuesto muy primitivas, en otras especies. Hasta cierto punto podr\u00edamos decir que el hombre construye presas de acero y hormig\u00f3n para producir energ\u00eda el\u00e9ctrica como los castores hacen las suyas con ramitas para capturar salmones.<\/p>\n<p>Los delfines utilizan esponjas para rascar el fondo marino en busca de comida sin da\u00f1arse el hocico, y los chimpanc\u00e9s introducen en los huecos de los troncos de los \u00e1rboles varitas empapadas en miel para comerse las hormigas que se quedan atrapadas en tan pegajoso instrumento.<\/p>\n<p>En el hombre la t\u00e9cnica cobra una dimensi\u00f3n diferente. Los animales evolucionan adapt\u00e1ndose al medio ambiente mediante variaciones gen\u00e9ticas favorables. El hombre evoluciona adaptando el ambiente a sus necesidades mediante el uso de la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>Rapp afirma no sin raz\u00f3n que, a efectos de intervenci\u00f3n humana sobre el medio natural virgen, la azada es tan artificial como una central nuclear. Desde un punto de vista biol\u00f3gico, las intervenciones del hombre sobre el mundo no son tan diferentes de la tecnolog\u00eda social de abejas y hormigas. Si no existiera este impulso de adaptaci\u00f3n del medio a las necesidades humanas, el hombre nunca habr\u00eda subsistido frente a especies competidoras que nos ganaban en fuerza, velocidad o resistencia.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, la discusi\u00f3n sobre el car\u00e1cter artificial de lo t\u00e9cnico est\u00e1 sometido al devenir de la historia. Para mucha gente es m\u00e1s humano recibir una carta manuscrita en un sobre perfumado que un fr\u00edo correo electr\u00f3nico proyectado con letra Arial en la pantalla de un ordenador personal.<\/p>\n<p>El trabajo del campesino se presenta en la iconograf\u00eda actual como una actividad acorde con la naturaleza, contrapuesta al trabajo de un ingeniero inform\u00e1tico que se dedique a dise\u00f1ar juegos para consolas en tres dimensiones. Sin embargo, ambas tareas son esencialmente t\u00e9cnicas y, por tanto, artificiales. Pero al ser hijos de una cultura y un tiempo determinados, unas cosas nos parecen m\u00e1s naturales que otras. Solo por raz\u00f3n de costumbre.<\/p>\n<p>Las pr\u00e1cticas consideradas como alejadas de lo natural dejan de serlo cuando se incorporan a nuestra vida cotidiana. Por ello, tan artificial nos puede parecer en este momento una clase impartida por un profesor a trav\u00e9s de una proyecci\u00f3n hologr\u00e1fica como la lectura de un libro para un ind\u00edgena de una tribu de cultura oral. Pensemos en las vacunas (intervenci\u00f3n artificial del sistema inmunol\u00f3gico), la cirug\u00eda est\u00e9tica o la investigaci\u00f3n con c\u00e9lulas-madre.<\/p>\n<p>La imagen de cada uno de estos procedimientos de alteraci\u00f3n del cuerpo ha recibido a lo largo de la historia reciente consideraciones diferentes por parte de la bio\u00e9tica. Por tanto, quiz\u00e1 se podr\u00eda sostener con fundamento que todo medio ambiente ser\u00e1 tan natural \u2013 o antinatural \u2013 como cualquier otro.<\/p>\n<p>Cuando nos enfrentemos a tecnolog\u00edas invisibles (nanotecnolog\u00eda) o que se incorporan en el propio cuerpo humano (terapias g\u00e9nicas, biotecnolog\u00eda), quiz\u00e1 el debate cobre otros t\u00e9rminos, y tendremos que plantearnos hasta d\u00f3nde el hombre podr\u00e1 mantener el control sobre el significado y el alcance de esa transformaci\u00f3n de la vida y del propio ser humano. En definitiva, quiz\u00e1 la diferencia entre lo natural y lo artificial vaya m\u00e1s all\u00e1 de la percepci\u00f3n del propio ser humano y de su entorno cultural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Mar\u00eda Dolores Prieto Santana, educadora y antrop\u00f3loga. Asociaci\u00f3n Interdisciplinar Jos\u00e9 de Acosta (ASINJA) y colaboradora de la C\u00e1tedra Francisco J. 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