{"id":6305,"date":"2021-11-03T07:00:03","date_gmt":"2021-11-03T06:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6305"},"modified":"2021-11-02T17:37:21","modified_gmt":"2021-11-02T16:37:21","slug":"las-nuevas-tecnologias-pueden-redefinir-la-naturaleza-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6305","title":{"rendered":"Las nuevas tecnolog\u00edas pueden redefinir la naturaleza humana"},"content":{"rendered":"<div><b>(Rafael San Rom\u00e1n Fern\u00e1ndez) Son numerosos los art\u00edculos en FronterasCTR sobre los l\u00edmites entre lo humano y lo no humano en el transhumanismo. Los avances de las nuevas tecnolog\u00edas y las propuestas ut\u00f3picas que, a partir de ellas, nos est\u00e1n aportando las diferentes teor\u00edas trans-humanistas y post-humanistas, han pasado ya hace tiempo del \u00e1mbito de los especialistas a convertirse en tema de conversaci\u00f3n y de reflexi\u00f3n de cada vez m\u00e1s amplios c\u00edrculos de la opini\u00f3n p\u00fablica. Y hay motivos m\u00e1s que suficientes para justificar este hecho. Un nuevo libro del profesor Carlos Beorlegui abre interrogantes sobre el futuro tecnol\u00f3gico del ser humano.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son numerosos los trabajos publicados en FronterasCTR sobre los l\u00edmites entre lo humano y lo no humano en el transhumanismo. Hasta el momento, 38 art\u00edculos tienen la etiqueta \u201ctranshumanismo\u201d. En una <strong>conferencia del profesor <\/strong><a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4898\">Javier Elzo sobre \u201cUn humanismo para el siglo XXI\u201d<\/a> dec\u00eda que el humanismo del siglo XXI o es fraterno, sin restricciones, o no es humanismo.<\/p>\n<p><strong>El profesor <\/strong><a href=\"https:\/\/theconversation.com\/la-real-sociedad-espanola-de-historia-natural-cumple-150-anos-155914\">Jaume Agustin-Culell<\/a> insiste en la inteligencia colectiva. Y el profesor <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4755\">Adolfo Castilla en la gran cosmovisi\u00f3n emergente<\/a>. Son solo algunos art\u00edculos m\u00e1s actuales.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h2><strong>El paradigma emergente del transhumanismo<\/strong><\/h2>\n<p>Un nuevo estudio acaba de aparecer que abre nuevas ventanas para la compresi\u00f3n del transhumanismo: Carlos Beorlegui,\u00a0<em>Nuevas tecnolog\u00edas, trans\/posthumanismo y naturaleza humana. <\/em>Editorial Comares, Granada, 2021, Colecci\u00f3n Filosof\u00eda hoy, n\u00famero 79,\u00a0 415 p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>Para Beorlegui, el ser humano ha ido forjando su ser y su identidad a lo largo de su propia historia. El ser humano se ha hecho a s\u00ed mismo construyendo todo tipo de artefactos y herramientas con los que ha ido transformando su entorno vital y a s\u00ed mismo. El avance del conocimiento cient\u00edfico construido por comunidades de expertos, hace posible una interpretaci\u00f3n cada vez m\u00e1s ajustada a la realidad de los procesos que rigen el funcionamiento del universo enigm\u00e1tico. Es m\u00e1s: el conjunto de las llamadas nuevas tecnolog\u00edas y la convergencia potenciadora entre ellas est\u00e1n suponiendo un avance de tal magnitud respecto a las potencialidades tecnol\u00f3gicas de \u00e9pocas anteriores, que los humanos tenemos ya en nuestras manos la capacidad de poner en peligro el equilibrio ecol\u00f3gico del planeta Tierra y consiguientemente la propia supervivencia de nuestra especie.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, el transhumanismo y todos los fen\u00f3menos de humanismos tecnol\u00f3gicos, ser\u00edan como el humanismo greco latino, como el de la Ilustraci\u00f3n, como el del cristianismo identitario, como el que pretende el transhumanismo: un humanismo elitista, para unos pocos, quedando los dem\u00e1s a su servicio, enga\u00f1ados, en los pa\u00edses ricos con pan y circo o revolvi\u00e9ndose, incluso con violencia, si entienden que no les basta con lo que tienen o ven, alrededor, otros con muchos m\u00e1s recursos que ellos.<\/p>\n<p>No puede entenderse la existencia del g\u00e9nero humano sin la presencia y el impacto en su proceso de humanizaci\u00f3n de todo tipo de herramientas y de tecnolog\u00eda, pero las potencialidades tan extraordinarias que poseen las denominadas <em>nuevas tecnolog\u00edas\u00a0<\/em>han promovido tal multitud de propuestas ut\u00f3picas sobre nuestro futuro, que est\u00e1n ti\u00f1endo de oscuros nubarrones el horizonte de nuestra existencia, oblig\u00e1ndonos a reflexionar sobre los objetivos y las pautas de actuaci\u00f3n que rigen sus actuaciones, al mismo tiempo que nos retan a replantearnos la comprensi\u00f3n que tenemos de nuestra naturaleza y de nuestra definici\u00f3n como especie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>\u00bfNos acercamos a un nuevo paradigma de comprensi\u00f3n de lo humano?<\/strong><\/h2>\n<p>Nos estar\u00edamos acercando a pasos agigantados, seg\u00fan ciertos pensadores, a una nueva era humana, la trans- o post-humana, aunque no sabemos todav\u00eda en qu\u00e9 consistir\u00e1, puesto que cada te\u00f3rico la sue\u00f1a y dise\u00f1a de forma muy diferente, como consecuencia de poner en pr\u00e1ctica las extraordinarias potencialidades que la ciencia y la t\u00e9cnica est\u00e1n poniendo en manos de los humanos.<\/p>\n<p>Ahora bien, estas propuestas tan ambiciosas y ut\u00f3picas se est\u00e1n poniendo en cuesti\u00f3n en estos mismos d\u00edas como consecuencia de la experiencia de la pandemia del covid-19, en la que se halla sumergida toda la humanidad en estos meses iniciales del 2020. He tardado m\u00e1s de un a\u00f1o en profundizar y terminar de redactar los contenidos de este libro, tras llevar otros muchos a\u00f1os profundiz\u00e1ndolos en otros escritos anteriores [BEORLEGUI, Carlos, <em>Humanos. Entre lo pre-humano y los pos- y trans-humano<\/em>, Santander\/Madrid, Sal Terrae\/UPCO, 2019; Id., \u201cEl futuro de la evoluci\u00f3n y de la especie humana. \u00bfHacia una era post\/trans-humanista\u201d, <em>Realidad<\/em>, UCA, 2018, julio-diciembre, n\u00ba 152, pp. 19-60].<\/p>\n<h3><strong><em>Pesimismo de un humanismo en pandemia y optimismo prometeico de los posthumanistas<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Escrito este libro en tiempo de pandemia, resulta imposible no quedar sobrecogido por el enorme contraste entre el optimismo prometeico con el que los te\u00f3ricos del trans\/post-humanismo anuncian y dibujan ese futuro tan ilusionante de la humanidad, y la dureza con la que nos est\u00e1 golpeando la pandemia.<\/p>\n<p>No s\u00e9 cu\u00e1l ser\u00e1 la reacci\u00f3n de los te\u00f3ricos del post-humanismo ante esta situaci\u00f3n. Pero es evidente que la de la gran mayor\u00eda de los humanos consiste en hac\u00e9rsenos evidente que la <em>hybris\u00a0<\/em>del <em>promete\u00edsmo tecnol\u00f3gico\u00a0<\/em>del que los post-humanistas han hecho gala y ostentaci\u00f3n, se puede venir abajo estrepitosamente, como un castillo de naipes, ante la impotencia de los recursos tecnol\u00f3gicos, sanitarios, econ\u00f3micos, sociales y pol\u00edticos con los que tratamos de contener las consecuencias de esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pocas veces como en estas circunstancias estamos tomando conciencia de la fragilidad, de la vulnerabilidad [MARCOS, Alfredo\/PEREZ MARCOS, Mois\u00e9s, <em>Meditaci\u00f3n de la naturaleza humana<\/em>, Madrid, BAC, 2018, cap. 2: \u201cVulnerabilidad como parte de la naturaleza humana\u201d] \u00a0y de las limitaciones tanto de la existencia humana como de las potencialidades de nuestros recursos tecnol\u00f3gicos y sociales.<\/p>\n<p>Si las propuestas post-humanistas sobre nuestro futuro quieren hacernos so\u00f1ar con que seremos capaces de vencer a la muerte y dominar de forma absoluta y definitiva las leyes del universo, las experiencia diaria de las muertes producidas por unos virus de dimensiones nanom\u00e9tricas, invisibles y mort\u00edferos, capaces de poner en jaque y casi dejar en entredicho todas las potencialidades de la humanidad, nos hacen tomar conciencia m\u00e1s que nunca de nuestra fragilidad y de la condici\u00f3n limitada y mortal de nuestra existencia. Como ha escrito hace pocos d\u00edas la escritora polaca Olga Tokarczuk, Premio Nobel de Literatura 2019, \u201cal fin y al cabo, el virus nos ha recordado lo que apasionadamente neg\u00e1bamos: que somos fr\u00e1giles, hechos de la materia m\u00e1s delicada. Que morimos, que somos mortales\u201d [TOKARCZUK, Olga, \u201cLa ventana\u201d, <em>El Pa\u00eds<\/em>, 26 de abril de 2020, p. 11]<\/p>\n<p>Es verdad que los post-humanistas podr\u00e1n contraatacar argumentando que el progreso y el logro de las metas ut\u00f3picas que ellos plantean ya sab\u00edan que no se van a conseguir de forma f\u00e1cil, r\u00e1pida y sin altibajos. As\u00ed, aunque se pierda una batalla o se retrasen los logros de las nuevas tecnolog\u00edas, lo importante es ganar la guerra y alcanzar la victoria final.<\/p>\n<p>Seguramente pensar\u00e1n que la victoria sobre la pandemia del covid-19 y las que vengan detr\u00e1s, aunque sean m\u00e1s mort\u00edferas, e incluso sobre el tan temido cambio clim\u00e1tico, es cuesti\u00f3n de tiempo, y entonces se ver\u00e1 que se cumplen inexorablemente sus previsiones: el ser humano est\u00e1 capacitado para levantarse sobre las leyes del universo y convertirse en el creador de un mundo nuevo.<\/p>\n<p>La verdad es que, independientemente de las propuestas trans\/post-humanistas, el ser humano siempre se ha sentido, a pesar de experimentarse como compuesto por un poco de barro limitado, empujado tambi\u00e9n por un impulso de superaci\u00f3n que le hace no someterse a ninguna barrera ni frontera, sino m\u00e1s bien sentirse capaz de alcanzar cualquier meta que se proponga, sin que se asuste ni se detenga incluso ante el sue\u00f1o de ocupar el lugar de Dios. No en vano, como indica J. D. Garc\u00eda Bacca, el ser humano se puede definir como el <em>trans-finito<\/em>, el que se sale de todas, el que puede traspasar todo l\u00edmite y constre\u00f1imiento, arrastrado por el impulso inevitable y <em>demon\u00edaco\u00a0<\/em>de superar todo tipo de barreras y apuntar hacia la infinitud [GARC\u00cdA BACCA, J.D., <em>Introducci\u00f3n al filosofar (Incitaciones y sugerencias<\/em>), Tucum\u00e1n, Universidad Nacional de Tucum\u00e1n, 1939; Id., <em>Invitaci\u00f3n a filosofar<\/em>, M\u00e9xico, El Colegio de M\u00e9xico, vol. 1, 1940; BEORLEGUI, C., <em>Garc\u00eda Bacca. La audacia de un pensar<\/em>, Bilbao, Universidad de Deusto, 1988, pp. 63-85].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Repensar lo que somos en tiempo de pandemia<\/strong><\/h2>\n<p>Lo que parece claro es que precisamente en momentos de crisis tan profundas como esta del covid-19, es cuando se pone en cuesti\u00f3n nuestra existencia y nos obliga a replantearnos nuestro ser y el modo m\u00e1s adecuado de tomar las riendas de nuestro devenir. Est\u00e1 claro que pertenece a la esencia m\u00e1s espec\u00edfica de los humanos hacernos cuesti\u00f3n de nosotros mismos, tendencia que no es tan s\u00f3lo resultado de nuestra innata curiosidad, como animal pregunt\u00f3n e inquiriente que somos, sino que constituye tambi\u00e9n una exigencia absolutamente necesaria. En la medida en que somos una esencia o naturaleza abierta, necesitamos completar y concretar lo que somos como resultado del proceso evolutivo (proceso de hominizaci\u00f3n), con lo que vayamos libremente decidiendo ser (proceso de humanizaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Por tanto, si la esencia de lo humano no est\u00e1 fijada de antemano sino que es el resultado de nuestras propias decisiones, se advierte de forma transparente la estrecha e inevitable relaci\u00f3n entre la capacidad de cuestionarnos y poseer una idea previa de nuestro ser, y la din\u00e1mica de autorrealizaci\u00f3n a la que est\u00e1n sometidas nuestra vidas; es decir, se da en la estructura esencial de los humanos una estrecha e inevitable relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre <em>auto-conocimiento\u00a0<\/em>y <em>auto-formaci\u00f3n\u00a0<\/em>o <em>auto-realizaci\u00f3n <\/em>[BEORLEGUI, C., <em>Antropolog\u00eda filos\u00f3fica. Nosotros: urdimbre solidaria y responsable<\/em>, Bilbao, Universidad de Deusto, 1999 (3\u00aa ed.: 2009). Entre las diferentes peculiaridades que conlleva el estudio del ser humano (pp. 50-66), se halla la estrecha relaci\u00f3n entre auto-conocimiento y auto-formaci\u00f3n (pp. 57-59)].<\/p>\n<p>Por eso, si el ser de los objetos inanimados y del conjunto de las diversas especies vivas es indiferente y no est\u00e1 relacionado con la conciencia que tales entes tengan de s\u00ed mismos (conciencia que no ponseen), la autoconciencia que los seres humanos tienen de s\u00ed est\u00e1, por el contrario, influyendo directamente en su propia realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Replanteamientos de lo que somos<\/strong><\/h2>\n<p>De ah\u00ed que los humanos hayan tenido que plantearse siempre, por necesidad, la cuesti\u00f3n de su ser y de su devenir, y est\u00e1 claro que los ideales o modelos antropol\u00f3gicos que el ser humano ha manejado y proyectado sobre s\u00ed mismo han sido, y siguen siendo, muy variados y muy dispares a lo largo de su dilatada historia. Desde sus primeros momentos, tuvo necesidad de poseer una imagen de s\u00ed, aunque no la supiera ni pudiera confeccionar de forma consciente, constituyendo m\u00e1s bien lo que M. Landmann denomin\u00f3 una <em>cripto-antropolog\u00eda<\/em>. Y a medida que la humanidad ha ido creciendo y madurando en la toma de conciencia de su ser y de la problem\u00e1tica que su entorno le plantea, ha tenido que desarrollar una idea o imagen de s\u00ed, una antropolog\u00eda m\u00e1s o menos expl\u00edcita, que, como puede imaginarse, no ha podido por menos que ser muy diversa, seg\u00fan cada cultura o grupo social, acorde tambi\u00e9n con los par\u00e1metros de cada \u00e9poca hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>En definitiva, si la conciencia que los humanos han tenido y tienen de s\u00ed depende, en cierta medida, de sus propias opciones y decisiones, no podemos extra\u00f1arnos de que los humanos se hayan estado realizando y modelando en medio de un amplio abanico de propuestas antropol\u00f3gicas, en permanente disputa y transformaci\u00f3n. Este empe\u00f1o por tomar conciencia de su propia realidad se ha producido siempre en un inevitable contexto de comparaci\u00f3n y de contraste, en la medida en que todo esfuerzo de autocomprensi\u00f3n se da, en el \u00e1mbito de lo humano, s\u00f3lo se da dentro de un contexto u horizonte de relacionalidad o de referencia a lo diferente, a lo otro que \u00e9l. El ser humano nunca llega a tomar conciencia de s\u00ed en un horizonte cerrado y autosuficiente, sino en un \u00e1mbito de comparaci\u00f3n y contraste con lo diferente, con otra realidad que le sirve de contraste o de horizonte clarificador.<\/p>\n<h3><strong><em>Etapas en la autocomprensi\u00f3n de los humano<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Si echamos un vistazo a la historia de las diversas concepciones que los humanos han tenido sobre s\u00ed mismos, podemos advertir tres grandes etapas: la etapa <em>teoc\u00e9ntrica<\/em>, la <em>antropoc\u00e9ntrica<\/em>, y la m\u00e1s reciente, que podemos denominar etapa <em>zooc\u00e9ntrica<\/em>. Podr\u00edamos tambi\u00e9n a\u00f1adir que nos hallamos a las puertas de una cuarta etapa, la <em>roboc\u00e9ntrica\u00a0<\/em>o <em>ciborc\u00e9ntrica<\/em>. As\u00ed, en la primera etapa, los humanos se han ido comprendiendo y definiendo desde el contraste con lo divino, envueltos como estaban en una concepci\u00f3n m\u00edtica de la realidad; en la segunda, se percib\u00edan a s\u00ed mismos desde la comparaci\u00f3n con las diferentes expresiones y formas culturales con que hab\u00eda tomado cuerpo y se hab\u00eda plasmado la humanidad; y en la tercera, en comparaci\u00f3n con los animales, desde la toma de conciencia de nuestra condici\u00f3n animal, resultado del proceso evolutivo. Pero esta perspectiva <em>bio\/zooc\u00e9ntrica<\/em>, se halla en la actualidad m\u00e1s reciente completada y contrastada con la pretensi\u00f3n de simbiotizarnos o transformarnos en m\u00e1quinas inteligentes. De este modo, en la primera etapa, la <em>teoc\u00e9ntrica<\/em>, los humanos entend\u00edan su identidad en el horizonte de la divinidad, en la medida en que viv\u00edan rodeados de fen\u00f3menos naturales que no acababan de entender ni dominar, fen\u00f3menos que atribu\u00edan, bien sea a la influencia de divinidades y fuerzas misteriosas, o a la voluntad de un Dios \u00fanico, omnipotente y providente, que ha creado todo y lo gobierna con sabidur\u00eda y bondad, como afirman las grandes religiones monote\u00edstas.<\/p>\n<p>En definitiva, lo humano cobra relevancia y se clarifica en el contraste con los otros, los diferentes, las otras culturas, d\u00e1ndose en estos estudios antropol\u00f3gicos un inevitable y evidente sesgo <em>etnoc\u00e9ntrico<\/em>, tanto en el terreno de la <em>Antropolog\u00eda socio-cultural<\/em>, como en el de la <em>Antropolog\u00eda f\u00edsico-biol\u00f3gica<\/em>. Si en la primera de las dos disciplinas, a la hora de estudiar la noci\u00f3n de <em>cultura\u00a0<\/em>y sus diversas manifestaciones, utilizando el m\u00e9todo comparativo propio sobre todo de la escuela evolucionista (la primera de las escuelas y propuestas metodol\u00f3gicas de la Antropolog\u00eda cultural), se daba por hecho que la cultura europea era la m\u00e1s evolucionada y el modelo para las dem\u00e1s (si la cultura europea hab\u00eda llegado a la fase de <em>civilizaci\u00f3n<\/em>, las otras estaban todav\u00eda en fases previas de maduraci\u00f3n: <em>salvajismo\u00a0<\/em>y <em>barbarie<\/em>), propuesta te\u00f3rica que se encarg\u00f3 de echar abajo el <em>relativismo cultural\u00a0<\/em>de F. Boas y otras escuelas posteriores, la <em>Antropolog\u00eda f\u00edsico-biol\u00f3gica\u00a0<\/em>part\u00eda tambi\u00e9n del prejuicio <em>etnoc\u00e9ntrico\u00a0<\/em>de considerar a la <em>raza\u00a0<\/em>blanca europea como el modelo biol\u00f3gico de ser humano, frente a las otras razas existentes. Los estudios posteriores, sobre todo a partir de los avances de la gen\u00e9tica y la biolog\u00eda molecular, echar\u00edan abajo estos prejuicios, poniendo en entredicho el concepto prejuiciado de <em>raza<\/em>, resultando evidente que las diferencias raciales constituyen tan s\u00f3lo aspectos totalmente accidentales, comparados con los rasgos gen\u00e9ticos, fisiol\u00f3gicos y morfol\u00f3gicos comunes a todos los componentes de nuestra especie, <em>homo sapiens<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El paradigma <em>ciborg-c\u00e9ntrico\u00a0<\/em>o\u00a0<em>roboc\u00e9ntrico<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Ahora bien, en nuestro panorama cultural m\u00e1s reciente, junto al paradigma <em>bio\/zooc\u00e9ntrico<\/em>, dominante durante la mayor parte del siglo XX, partidario de suprimir la supuesta singularidad de los humanos, y adscrito al conjunto de las m\u00faltiples posturas anti-humanistas, se va imponiendo cada vez con m\u00e1s fuerza lo que podr\u00edamos denominar el paradigma <em>ciborg-c\u00e9ntrico\u00a0<\/em>o <em>roboc\u00e9ntrico<\/em>. Ya no se trata de rebajar o reducir lo humano a lo animal, sino de superarlo y diluirlo quiz\u00e1s en nuevos modelos de humanidad (lo trans- y post-humano), dando lugar a la existencia de nuevas realidades creadas por nuestras potencialidades tecnocient\u00edficas, nuevas especies que superar\u00e1n y dejar\u00e1n atr\u00e1s la condici\u00f3n humana actual.<\/p>\n<p>Ambos planteamientos coinciden en negar o rebajar la centralidad de lo humano, superando los ideales y convicciones de un reiterado humanismo que habr\u00eda que dejar de lado como obsoleto, para dar lugar a un nuevo modelo de lo humano basado en presupuestos alternativos. Si el primer planteamiento se apoya en un anti-humanismo reduccionista, que ha tenido m\u00faltiples versiones a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, el segundo se esfuerza m\u00e1s bien en extender lo humano a realidades trans- o post-humanas (c\u00edborgs, androides\/ginoides), justificando sus propuestas desde una amplia variedad de argumentos que tendremos ocasi\u00f3n de presentar y analizar a lo largo de este libro.<\/p>\n<h3><strong><em>Post\/transhumanistas<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>De todos modos, algunas de las propuestas del primer planteamiento puede y suele situarse tambi\u00e9n dentro del conjunto de las <em>post\/trans-humanistas<\/em>, en la medida en que proponen un futuro basado en la superaci\u00f3n de lo humano, aunque los argumentos en que se apoyan son, sin duda, muy distintos a los de las diferentes posturas denominadas de forma m\u00e1s espec\u00edfica como <em>post\/trans-humanistas<\/em>.<\/p>\n<p>En cambio, la segunda postura no busca disolver ni rebajar lo humano, sino trascenderlo, superarlo, dando lugar a una nueva etapa del proceso evolutivo e hist\u00f3rico, la <em>post\/trans-humanista<\/em>. De este modo, podemos advertir que la primera postura toma m\u00e1s en serio y sit\u00faa como valor central la dimensi\u00f3n corp\u00f3rea y biol\u00f3gica del ser humano, tras haber superado las etapas anteriores (teoc\u00e9ntrica y antropoc\u00e9ntica), en las que esa dimensi\u00f3n hab\u00eda quedado un tanto olvidada o minusvalorada.<\/p>\n<p>Para Beorlegui, los humanos somos una realidad corp\u00f3rea, encarnada, entendiendo lo corp\u00f3reo como una realidad que comprende el conjunto de lo humano, superando de ese modo los viejos dualismos, bien sea negando lo an\u00edmico o ps\u00edquico para reducirlo a un conjunto de cualidades o habilidades corp\u00f3reas, comportamentales, o bien entendi\u00e9ndolo como una nueva estructura o f\u00f3rmula vital que la naturaleza se habr\u00eda dotado o habr\u00eda emergido en un momento determinado del proceso evolutivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Estructura del volumen de Beorlegui<\/strong><\/h2>\n<p>En concordancia con esta problem\u00e1tica antropol\u00f3gica, y explicitando los contenidos de los diversos cap\u00edtulos que componen este libro, Beorlegui comienza por realizar una presentaci\u00f3n global de las <em>nuevas tecnolog\u00edas<\/em>, centr\u00e1ndonos en las cuatro que los estudiosos sit\u00faan bajo esta denominaci\u00f3n (las <em>NBIC convergentes<\/em>): las <em>nanotecnolog\u00edas<\/em>, las <em>biotecnolog\u00edas<\/em>, las <em>infotecnolog\u00edas<\/em>, y las <em>ciencias del conocimiento\u00a0<\/em>(las <em>neurociencias\u00a0<\/em>y la <em>IA<\/em>, junto con la rob\u00f3tica).<\/p>\n<p>\u201cAl mismo tiempo que presentamos los principales avances, aportaciones y posibilidades de estas nuevas tecnolog\u00edas, analizaremos al mismo tiempo los retos, peligros y m\u00faltiples interrogantes que nos plantean, tanto en el \u00e1mbito social y pol\u00edtico, como en el filos\u00f3fico, \u00e9tico y antropol\u00f3gico. Dedicar\u00e9 el primer cap\u00edtulo al an\u00e1lisis de la nanotecnolog\u00eda y la infotecnolog\u00eda, centr\u00e1ndome en el segundo en las biotecnolog\u00edas, mientras que en el tercero me ocupar\u00e9 de presentar la situaci\u00f3n b\u00e1sica del mundo de las neurociencias, dedicando el cuarto al estudio y reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre la IA y el mundo de la rob\u00f3tica\u201d.<a href=\"https:\/\/www.comares.com\/libro\/nuevas-tecnologias-trans-posthumanismo-y-naturaleza-humana_118636\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-6307 size-full\" src=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2021\/11\/Captura-de-pantalla-2021-11-02-a-las-17.27.19.png\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"280\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo quinto, se centra en el an\u00e1lisis de las diferentes propuestas trans\/post-humanistas, presentando las m\u00e1s interesantes posturas existentes dentro de esta corriente tan compleja, as\u00ed como un an\u00e1lisis cr\u00edtico sobre la consistencia de sus propuestas ut\u00f3picas. Est\u00e1 claro que hay que distinguir entre las nuevas tecnolog\u00edas propiamente dichas (en su nivel t\u00e9cnico y cient\u00edfico, as\u00ed como en el de sus consecuencias para la sociedad humana) y las propuesta00s ut\u00f3picas de los post\/trans-humanismos que m\u00faltiples pensadores nos proponen como horizonte al que supuestamente nos enfrentamos los humanos en un plazo de tiempo relativamente breve.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n a estos planteamientos, tendremos como trasfondo los presupuestos m\u00edticos en los que se apoyan (sobre todo, sus semejanzas con las teor\u00edas gn\u00f3sticas, y los trasfondos teol\u00f3gicos y religiosos que sus rezuman sus propuestas), algo que ya analizamos en el cap\u00edtulo primero, para centrarnos directamente en el an\u00e1lisis de la seriedad y plausibilidad de estas propuestas ut\u00f3picas, algo que tenemos que sopesar analizando tanto sus posibilidades t\u00e9cnicas como sus niveles \u00e9ticos, filos\u00f3ficos y antropol\u00f3gicos.<\/p>\n<h3><strong><em>Recomponer el rompecabezas de la naturaleza humana<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Todas estas reflexiones sobre las propuestas post\/trans-humanistas nos abocan al reto de volver a reflexionar sobre el n\u00facleo de lo que conforma la esencia o naturaleza humana. Es el objetivo central hacia el que apuntan y convergen las utop\u00edas post-humanistas, as\u00ed como el criterio ante el que se ponen a prueba.<\/p>\n<p>Los humanos estamos dotados por esencia con la capacidad de discernir y separar <em>lo que es\u00a0<\/em>de lo que <em>debe ser<\/em>, esto es, estamos dotados de capacidad \u00e9tica para discernir sobre la bondad o maldad de lo que hacemos. Esto nos lleva a concluir que no todo lo que podemos hacer t\u00e9cnicamente est\u00e1 permitido moral o \u00e9ticamente.<\/p>\n<p>Ahora bien, los contenidos que marcan la moralidad y los criterios que usamos para discernir u juzgar entre lo bueno y lo malo, tienen que ver directamente con la idea que tenemos de nosotros mismos, con la esencia de lo humano. Lo bueno y lo malo es fundamentalmente lo que ayuda o estorba, respectivamente, a la realizaci\u00f3n de lo humano y al logro de su dignidad y felicidad. Por ello, necesitamos plantearnos qu\u00e9 entendemos por naturaleza o esencia humana, por el n\u00facleo de la humanidad, para, a partir de ello, establecer los criterios y procedimientos que nos permitan emitir juicios de valor sobre el uso de estas nuevas tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>\u201cComenzar\u00e9 el cap\u00edtulo con la presentaci\u00f3n de los diferentes modos de entender y definirse la pluralidad de propuestas trans\/post-humanistas, para reflexionar a continuaci\u00f3n sobre en qu\u00e9 medida los criterios \u00e9ticos, filos\u00f3ficos y sociales desde los que tenemos que enjuiciar el uso y la aplicaci\u00f3n a lo humano de las nuevas tecnolog\u00edas est\u00e1n \u00edntimamente relacionados con la concepci\u00f3n que se tenga de nuestra esencia o naturaleza. La cuesti\u00f3n fundamental que tendremos que dilucidar ser\u00e1 si lo que entendamos por naturaleza humana se tiene que convertir o no, y por qu\u00e9, en criterio y contraste definitivo a la hora de evaluar la legitimidad y el modo de utilizar las nuevas tecnolog\u00edas, tanto en el \u00e1mbito de la biosfera como en las diversas parcelas de lo humano (<em>antropotecnias<\/em>)\u201d.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n sobre lo humano y los criterios de valoraci\u00f3n de las praxis cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas son vistas a veces por los propios tecnocient\u00edficos como maniobras sospechosas encaminadas a controlar sus pr\u00e1cticas, con el peligro de ingerencia de los profanos en campos de reflexi\u00f3n y actuaci\u00f3n cuyo discernimiento debiera estar reservado exclusivamente a los expertos. Pero est\u00e1 claro que no hay \u00e1mbito humano que escape a los criterios evaluadores de la racionalidad pr\u00e1ctica, a la \u00e9tica.<\/p>\n<p>El problema est\u00e1 en que, como sabemos, los criterios de discernimiento \u00e9ticos no nos llueven milagrosamente desde el cielo, ni se hallan inscritos en la naturaleza, sino que los vamos descubriendo y estableciendo los humanos, a trav\u00e9s de la puesta en marcha de la racionalidad dial\u00f3gica o comunicativa. Es decir, los criterios morales son fruto de la estimativa moral que se va desarrollando y madurando dentro de cada una de las diferentes cultural a lo largo de la historia. En un \u00e1mbito tan serio y decisivo como es el de las consecuencias e incidencias de las nuevas tecnolog\u00edas en el terreno de la sociedad y de las vidas humanas, no nos queda otro criterio a que acogernos m\u00e1s que la \u00e9tica laica, esto es, la reflexi\u00f3n dialogada entre todos los humanos.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que sea necesario, como veremos en el \u00faltimo cap\u00edtulo, detenerse en analizar la pertinencia de reflexionar sobre el contenido de la naturaleza o esencia de lo humano (en di\u00e1logo con teor\u00edas que, o no ven clara la pertinencia de tal reflexi\u00f3n o tienen puntos de vista diferentes sobre el modo de definir la esencia\/naturaleza humana), as\u00ed como la plausibilidad y consistencia de las diferentes propuestas que se presentan sobre esta insoslayable y determinante cuesti\u00f3n. La tesis que voy a defender es que lo humano es una estructura bio-psico-social din\u00e1mica y abierta, cuyos contenidos te\u00f3ricos, es decir, el horizonte hacia el que tenemos que impulsar la realizaci\u00f3n de los humanos y las bases sobre las que construir la sociedad del futuro, los tenemos que dilucidar y decidir entre todos los integrantes de nuestra especie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Al final de la lectura de este iluminador trabajo del profesor Beorlegui, se concluye que en la medida en que las propuestas ut\u00f3picas post-humanistas suponen un reto radical a las tesis humanistas sobre la esencia de lo humano, resulta urgente e improrrogable llamar la atenci\u00f3n a todas las capas de la sociedad humana sobre la necesidad y la urgencia de plantearnos a fondo y con seriedad estas cuestiones.<\/p>\n<p>Y est\u00e1 claro que, ante ellas, debemos evitar y distanciarnos de los dos extremos: el optimismo irreflexivo de quien s\u00f3lo ve bondades y beneficios para los humanos (los tecn\u00f3filos), y el pesimismo paralizante de quien s\u00f3lo ve peligros y extrae de ello la necesidad de prohibir y frenar dr\u00e1sticamente cualquier tipo de investigaci\u00f3n futura en estos campos (los tecn\u00f3fobos).<\/p>\n<p>Hemos de adoptar m\u00e1s bien una postura prudente, serena y constructiva, que no minusvalore los da\u00f1os, riesgos y peligros que est\u00e1n en juego (controlados por el principio de precauci\u00f3n), sino que sepa orientar la inventiva y creatividad humana hacia una perspectiva futura en la que sepamos construir, entre todos, un mundo m\u00e1s humano, dentro del cual las aportaciones positivas de las nuevas tecnolog\u00edas sean patrimonio y est\u00e1n al alcance de todos, y no tan s\u00f3lo de unas \u00e9lites minoritarias que utilicen las potencialidades tecnol\u00f3gicas en su propio beneficio, dejando de lado al resto de la humanidad.<\/p>\n<p>Es, por tanto, evidente que al analizar tanto las aportaciones como los riesgos de las nuevas tecnolog\u00edas, tenemos que detenernos no s\u00f3lo en el an\u00e1lisis de las condiciones de posibilidad t\u00e9cnicas en las que se sit\u00faan, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, en el estudio cr\u00edtico de sus condiciones de posibilidad sociales, \u00e9ticas, filos\u00f3ficas y antropol\u00f3gicas. S\u00f3lo as\u00ed podremos decir que hemos realizado un an\u00e1lisis completo y pertinente de esta apasionante problem\u00e1tica, que est\u00e1 marcando el horizonte te\u00f3rico y vital de nuestro presente y lo har\u00e1 en mucha mayor medida en el futuro.<\/p>\n<p>Creo que resultan muy adecuadas para terminar estar introducci\u00f3n estas palabras del intelectual y pol\u00edtico franc\u00e9s, Luc Ferry, exministro de Educaci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>\u201cEn este terreno, el aut\u00e9ntico enemigo del pensamiento es la simplificaci\u00f3n. Hablar de la \u201cpesadilla transhumanista\u201d es tan profundamente est\u00fapido como hablar de la felicidad o de la salvaci\u00f3n transhumanista. Todo es cuesti\u00f3n de matices o, por decirlo m\u00e1s claramente, de l\u00edmites, de distinciones entre ciencia e ideolog\u00eda, entre curar y aumentar, e incluso (\u2026) entre terap\u00e9utica cl\u00e1sica y \u201caumentaci\u00f3n terap\u00e9utica\u201d. En el fondo, siempre<\/em><em>acabamos volviendo a la misma pregunta: \u00bfse trata de que lo humano sea m\u00e1s humano \u2013es decir, mejor, al ser m\u00e1s humano- o lo queremos deshumanizar, engendrando artificialmente una nueva especie, la de los posthumanos?\u201d<\/em>[FERRY, Luc, <em>La revoluci\u00f3n trans-humanista. C\u00f3mo la tecno-medicina y la uberizaci\u00f3n del mundo van a transformar nuestras vidas<\/em>, Madrid, Alianza, 2017, p. 17].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Rafael San Rom\u00e1n Fern\u00e1ndez, Socio de ASINJA y Colaborador de la C\u00e1tedra Francisco J. Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Rafael San Rom\u00e1n Fern\u00e1ndez) Son numerosos los art\u00edculos en FronterasCTR sobre los l\u00edmites entre lo humano y lo no humano en el transhumanismo. 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