{"id":6271,"date":"2021-10-13T07:00:37","date_gmt":"2021-10-13T05:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6271"},"modified":"2021-10-11T08:08:21","modified_gmt":"2021-10-11T06:08:21","slug":"ciencia-religion-y-pan-en-teismo-2o-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6271","title":{"rendered":"Ciencia, religi\u00f3n y pan-en-te\u00edsmo (2\u00ba parte)"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por Leandro Sequeiros) Ofrecemos la segunda parte de este art\u00edculo sobre el panente\u00edsmo. Como ya apuntamos, gran parte de la discusi\u00f3n y el desarrollo contempor\u00e1neos del panente\u00edsmo ocurre en el contexto de la discusi\u00f3n sobre ciencia y religi\u00f3n. El concepto moderno temprano de un orden natural inmutable plante\u00f3 un desaf\u00edo a la comprensi\u00f3n de la acci\u00f3n divina en el mundo. La discusi\u00f3n actual se basa en el desarrollo de informaci\u00f3n cient\u00edfica sobre el mundo natural que puede contribuir a los esfuerzos religiosos para explicar c\u00f3mo act\u00faa Dios en el mundo. Siguiendo las orientaciones de Michael W. Brierley, se pueden identificar ocho rasgos que identifican a esa gran comunidad pensante de los panente\u00edstas.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la primera parte de este art\u00edculo, basado en los interesantes datos de un <a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/ciencia-y-religion\/3864-en-el-vivimos-nos-movemos-y-existimos-9788429330335.html\">reciente libro de la C\u00e1tedra Francisco J. Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n de la Universidad Pontificia Comillas<\/a>, propusimos para los lectores de nuestro blog las ideas b\u00e1sicas del panente\u00edsmo.<\/p>\n<p>De un modo muy general, se puede decir que el pante\u00edsmo es una doctrina filos\u00f3fica y teol\u00f3gica que defiende que TODAS las cosas son Dios; sin embargo, el panente\u00edsmo defiende que Dios est\u00e1 EN todas las cosas. Mientras que los pante\u00edstas identifican ontol\u00f3gicamente a Dios con las criaturas, el panente\u00edsmo separa a Dios de lo que se considera creado, aunque hay una presencia divina en toda la realidad natural.<\/p>\n<p>Evidentemente, estas formulaciones tan groseramente dibujadas permiten un polimorfismo de matizaciones y precisiones, ambas concepciones filos\u00f3ficas y teol\u00f3gicas han existido dentro del te\u00edsmo y del de\u00edsmo desde hace miles de a\u00f1os, tanto en oriente como en occidente.<\/p>\n<p>Los diversos matices del panente\u00edsmo est\u00e1n muy presentes en el reciente estudio traducido al castellano y editado por los profesores Philip Clayton y Arthur Peacocke: <a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/ciencia-y-religion\/3864-en-el-vivimos-nos-movemos-y-existimos-9788429330335.html\"><em>En \u00e9l vivimos, nos movemos y existimos. Reflexiones panente\u00edstas sobre la presencia de Dios en el mundo tal como lo describe la ciencia<\/em><\/a><em>. <\/em>Sal Terrae, Santander, 2021, Universidad P Comillas (C\u00e1tedra Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n). Colecci\u00f3n Ciencia y Religi\u00f3n, n\u00famero 27, (<a href=\"https:\/\/books.google.es\/books\/about\/In_Whom_We_Live_and_Move_and_Have_Our_Be.html?id=N123ZrSR2b0C&amp;redir_esc=y\">Traducci\u00f3n del original en ingl\u00e9s de la edici\u00f3n de 2004<\/a> por Jos\u00e9 Manuel Lozano-Gotor), 332 p\u00e1ginas. ISBN: 978-84-293-3033-5<\/p>\n<p>En el primer cap\u00edtulo de este volumen el doctor <a href=\"https:\/\/www.oxfordhandbooks.com\/view\/10.1093\/oxfordhb\/9780199543656.001.0001\/oxfordhb-9780199543656-e-38\">Michael W. Brierley<\/a> expone el resumen de su documentada tesis doctoral en Teolog\u00eda sobre el panente\u00edsmo. Para desbrozar el significado del t\u00e9rmino acudimos a una enciclopedia de filosof\u00eda, como la <a href=\"https:\/\/plato.stanford.edu\/entries\/panentheism\/\">Enciclopedia filosof\u00eda Stanford<\/a>. Para esta Enciclopedia, el \u201cpanente\u00edsmo\u201d moderno se desarroll\u00f3 bajo la influencia del idealismo alem\u00e1n, la <a href=\"https:\/\/revistas.comillas.edu\/index.php\/pensamiento\/article\/view\/5135\">filosof\u00eda del proceso de Whitehead<\/a> y el pensamiento cient\u00edfico actual.<\/p>\n<p>Los panente\u00edstas emplean una variedad de t\u00e9rminos con significados que tienen un contenido especializado. Aunque Karl Krause (1781-1832) parece ser el primero en utilizar la etiqueta expl\u00edcita de \u00abpanente\u00edsmo\u00bb (<a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/275997363_Panentheism_in_the_context_of_the_theology_and_science_dialogue\">Gregersen 2004<\/a>, 28), Schelling utiliz\u00f3 la frase \u00abPan + en + te\u00edsmo\u00bb en su\u00a0<em>Ensayo sobre la libertad <\/em>en 1809 antes de que Krause usara el \u201cpanente\u00edsmo\u201d en 1829 (<a href=\"https:\/\/www.jstor.org\/stable\/j.ctvbcd1kg.12?seq=1#metadata_info_tab_contents\">Clayton 2010<\/a>, 183).<\/p>\n<p>Sin embargo, varios defensores y cr\u00edticos del panente\u00edsmo encuentran evidencias de formas incipientes o impl\u00edcitas de panente\u00edsmo presentes en el pensamiento religioso desde 1300 a. C.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Clayton, Peacocke y Paul Davis y el debate sobre el panente\u00edsmo<\/strong><\/h3>\n<p>Gran parte de la discusi\u00f3n y el desarrollo contempor\u00e1neos del <a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/ciencia-y-religion\/3864-en-el-vivimos-nos-movemos-y-existimos-9788429330335.html\">panente\u00edsmo ocurre en el contexto de la discusi\u00f3n sobre ciencia y religi\u00f3n<\/a>.\u00a0De ah\u00ed el inter\u00e9s para la C\u00e1tedra CTR de la Universidad Pontificia Comillas y para la Asociaci\u00f3n Interdisciplinar Jos\u00e9 de Acosta (ASINJA)<\/p>\n<p>El concepto moderno temprano de un orden natural inmutable plante\u00f3 un desaf\u00edo a la comprensi\u00f3n de la acci\u00f3n divina en el mundo.\u00a0La discusi\u00f3n actual se basa en el desarrollo de informaci\u00f3n cient\u00edfica sobre el mundo natural que puede contribuir a los esfuerzos religiosos para explicar c\u00f3mo act\u00faa Dios en el mundo.<\/p>\n<p>En la discusi\u00f3n contempor\u00e1nea, Arthur Peacocke y Paul Davies han hecho importantes contribuciones como cient\u00edficos interesados \u200b\u200by conocedores de la religi\u00f3n.\u00a0Peacocke desarroll\u00f3 su comprensi\u00f3n del panente\u00edsmo a partir de 1979 y continu\u00f3 a trav\u00e9s de trabajos en 2001, 2004 y 2006.\u00a0En las reflexiones de Arthur Peacocke se desarrolla intelectualmente el cambio en la comprensi\u00f3n cient\u00edfica del mundo como una unidad compuesta de sistemas complejos en una jerarqu\u00eda de diferentes niveles.<\/p>\n<p>Estos niveles emergentes no se convierten en diferentes tipos de realidad, sino que componen una unidad que puede entenderse naturalmente como un monismo emergentista.\u00a0Al mismo tiempo, los diferentes niveles de complejidad no pueden reducirse a una explicaci\u00f3n de un tipo o nivel de complejidad.\u00a0La din\u00e1mica creativa del surgimiento de la complejidad en las jerarqu\u00edas es inmanente en el mundo m\u00e1s que externa al mundo (<a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/abs\/10.1111\/j.1467-9744.2004.00587.x\">Peacocke 2004,<\/a> 137-142).<\/p>\n<p>De manera similar, Paul Davies describe el universo hablando de complejidad y niveles superiores de organizaci\u00f3n en los que los observadores participantes generan un orden m\u00e1s preciso (2007).\u00a0Un aspecto cient\u00edfico importante de este concepto de complejidad y organizaci\u00f3n es la noci\u00f3n de entrelazamiento, especialmente el enredo a nivel conceptual (<a href=\"https:\/\/oxford.universitypressscholarship.com\/view\/10.1093\/acprof:oso\/9780199544318.001.0001\/acprof-9780199544318\">Davies 2006<\/a>, 45\u201348).\u00a0Una vez m\u00e1s, la organizaci\u00f3n que hace posible la vida es un orden interno o natural m\u00e1s que un orden impuesto desde fuera del universo (Davies 2004).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Ocho piezas para reconstruir el puzzle del panente\u00edsmo<\/strong><\/h2>\n<p>Siguiendo el hilo argumental del profesor Michael W. Brierley, se pueden armonizar ocho piezas para reconstruir el paisaje del panente\u00edsmo. Aunque los muchos autores (ya citados antes) que pueden considerarse panente\u00edstas matizan \u2013 como veremos \u2013 sus propias posiciones.<\/p>\n<p>Esquem\u00e1ticamente estas son las ocho piezas del puzle intelectual:<\/p>\n<ol>\n<li>El cosmos como cuerpo de Dios<\/li>\n<li>Lenguaje de \u201cen y a trav\u00e9s de\u201d<\/li>\n<li>El cosmos como sacramento<\/li>\n<li>Lenguaje de entrelazamiento inextricable<\/li>\n<li>Dependencia de Dios respecto del Cosmos<\/li>\n<li>Valor intr\u00ednseco y positivo del cosmos<\/li>\n<li>Pasividad divina<\/li>\n<li>Cristolog\u00eda gradual.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Estos rasgos son aplicables a modo de \u201ctest\u201d a los te\u00f3logos para ver si es posible calificarlos como panente\u00edstas y matizar muchas de sus posturas. Puede decirse que, dentro del panente\u00edsmo, hay un polimorfismo intelectual.<\/p>\n<ol>\n<li><strong><em>El cosmos como cuerpo de Dios<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La primera pieza del gran puzzle de la concepci\u00f3n del mundo del panente\u00edsmo se refiere a la cuesti\u00f3n de la corporeidad divina. La teolog\u00eda cita el texto \u201cDios est\u00e1 en todas partes\u201d (Sal. 139:7,8). Con esta cita los te\u00f3logos metaf\u00edsicos tradicionales quieren hacer creer que la omnipresencia divina demuestra su incorporeidad porque, aseguran, s\u00f3lo una persona incorp\u00f3rea podr\u00eda estar simult\u00e1neamente en todas partes.<\/p>\n<p>Al concluir esto, niegan la omnipresencia de Cristo, quien asegur\u00f3: \u201cdonde est\u00e1n dos o tres congregados en mi nombre, all\u00ed estoy yo en medio de ellos\u201d (Mat. 18:20). La teolog\u00eda protestante da mucha importancia a esta cuesti\u00f3n, pues entonces estamos aqu\u00ed ante un verdadero dilema: si Cristo es omnipresente aun siendo una persona corp\u00f3rea, \u00bfc\u00f3mo es que el Padre no podr\u00eda ser omnipresente por la misma raz\u00f3n de ser una persona corp\u00f3rea?<\/p>\n<p>El dilema, por supuesto, es para la teolog\u00eda metaf\u00edsica tradicional, que no puede asegurar una cosa, sin negar autom\u00e1ticamente la otra: o Cristo no es verdaderamente omnipresente y, por consiguiente, tampoco es verdaderamente Dios por ser corp\u00f3reo, o es falso que la omnipresencia de Dios quede estorbada por su corporeidad.<\/p>\n<p>Algunos te\u00f3logos usan indistintamente universo (termino cient\u00edfico) y cosmos (t\u00e9rmino filos\u00f3fico). San Ignacio de Loyola en los Ejercicios Espirituales sugiere esta corporeidad de Dios. Y<a href=\"https:\/\/www.tendencias21.es\/libros\/La-vida-cosmica-Escritos-del-tiempo-de-guerra-1916-1917_a655.html\"> Pierre Teilhard de Chardin habla en 1916 de \u201cLa vida c\u00f3smica\u201d.<\/a> Algunos de los panente\u00edstas m\u00e1s importantes no tienen reparo en caracterizar al cosmos (universo que nos parece ordenado) como cuerpo de Dios.<\/p>\n<p>El concepto tiene cierto atractivo: la relaci\u00f3n entre la mente y el cuerpo y, en correspondencia con ello, entre Dios y el cosmos salvaguarda la distinci\u00f3n entre ambas realidades sin permitir (en una antropolog\u00eda psicosom\u00e1tica) su separaci\u00f3n. Una parte de Dios puede ser vista y tocada (llevando al inter\u00e9s por el medio ambiente), mientras que otra parte existe, no obstante, \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d. Y el modelo expresa asimismo de forma apropiada una relaci\u00f3n de interdependencia asim\u00e9trica, pues Dios y la mente dependen, respectivamente, del cosmos y del cuerpo, pero no de la misma manera en la que el cosmos y el cuerpo dependen, a su vez, de aquellos.<\/p>\n<p>Para Brierley es f\u00e1cil responder a las objeciones insuficientemente matizadas:<\/p>\n<ul>\n<li>la afirmaci\u00f3n de que el cuerpo no existe \u201cen\u201d la mente ni forma parte de ella \u2013 mientras que del cosmos se dice que existe \u201cen\u201d Dios o que es \u201cparte\u201d de Dios \u2013 no es sino un recordatorio de que la comparaci\u00f3n debe hacerse con el cuerpo y la <em>persona entera, <\/em>no con el cuerpo y la mente.<\/li>\n<li>Y la afirmaci\u00f3n de que la corporeidad divina implica la identidad de Dios con todos los aspectos del mundo, buenos y malos, es sencillamente un <em>non sequitur, <\/em>si se asume con Agust\u00edn que el mal tiene naturaleza privativa.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Hay, sin embargo, puntos en los que el modelo colapsa.<\/p>\n<ul>\n<li>Por ejemplo, existen cosas m\u00e1s all\u00e1 de los cuerpos humanos, pero no est\u00e1 claro si hay algo de lo que pueda decirse que existe \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d del cosmos.<\/li>\n<li>Otro punto d\u00e9bil es que ninguna parte del cuerpo humano mantiene relaciones conscientes con la persona que constituye el todo al que pertenece, a diferencia de lo que ocurre entre ciertas partes del cosmos y Dios. De nuevo, mientras se afirma que Dios posee un conocimiento perfecto del cosmos, los seres humanos no tenemos un conocimiento perfecto de nuestros cuerpos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estas reservas son, sin embargo, esperables, puesto que el modelo es solo una analog\u00eda: Philip Clayton denomina certeramente al modelo la <a href=\"https:\/\/dadun.unav.edu\/bitstream\/10171\/35102\/1\/Heluy_CD_filosofia_24_web.pdf\">\u201canalog\u00eda panente\u00edsta\u201d<\/a> (mostrando de hecho que el modelo y el concepto se encuentran en la ra\u00edz misma del principio de analog\u00eda) [<a href=\"https:\/\/books.google.lu\/books\/about\/God_and_Contemporary_Science.html?hl=de&amp;id=jmpsLKEIO28C&amp;output=html_text\">Ph. Clayton, <em>God and Contemporary Science<\/em>, 1997,<\/a> 100-101] y a la analog\u00eda le es inherente la existencia de puntos en los que el encaje entre lo humano y lo divino resulta imposible. Se puede sostener el concepto original, siempre y cuando se tengan en mente las desemejanzas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Arthur Peacocke se pronuncia en contra de la corporeidad divina [<a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/21401449\/The_link_between_the_concepts_of_law_of_nature_and_continuous_creation\">Peacocke \u201cBiology and Theology of Evolution\u201d. <em>Zygon<\/em><\/a><em>, <\/em>34 (1999) 695-712, sobre todo p\u00e1g. 708], porque considera que concebir el cosmos como \u201cparte\u201d de Dios lo eleva al mismo orden ontol\u00f3gico que Dios. La obra de Philip Clayton muestra, sin embargo, que la diferencia ontol\u00f3gica entre Dios y el universo se preserva en t\u00e9rminos de infinitud y finitud, de perfecci\u00f3n e imperfecci\u00f3n, por lo que parece correcto afirmar con otros principales panente\u00edstas, [S. McFague, <em>Models of God: Theology for an Ecological Nuclear Age, <\/em>Londres, 1987 (traducido<a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/presencia-teologica\/1252-modelos-de-dios-teologia-para-una-era-ecologica-y-nuclear-9788429311228.html\">: <em>Modelos de Dios: Teolog\u00eda para una era ecol\u00f3gica y nuclear. <\/em>Sal Terrae, 1994<\/a>] como parte de la definici\u00f3n del concepto de panente\u00edsmo, que el cosmos debe ser entendido como cuerpo de Dios.<\/p>\n<p>Y escribe <a href=\"https:\/\/www.libros-antiguos-alcana.com\/pierre-teilhard-de-chardin\/ciencia-y-cristo\/libro\">Teilhard de Chardin (<em>Ciencia y Cristo,<\/em><\/a> 97): \u201cSi fuera preciso dar un nombre m\u00e1s exacto al Medio m\u00edstico, dir\u00edamos que es una Carne, porque de la carne tiene todas las propiedades de dominio palpable y de interminable abrazo. Vivificado por Cristo Universal, el Mundo es tan activo y tan c\u00e1lido que ninguna de las impresiones que me llegan de \u00e9l deja de \u00abinformarme\u00bb un poco m\u00e1s de Dios. El Mundo, como un poderoso organismo, me transforma en aquel que le anima. \u00abEl pan Eucar\u00edstico es m\u00e1s fuerte que nuestra carne, dice san Gregorio de Nicea; he ah\u00ed por qu\u00e9 es \u00e9l quien nos asimila, en lugar de ser nosotros, cuando le tomamos\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/fe-y-ciencia\/3861-cristo-en-todas-las-cosas-9788429330298.html\">Y comenta Ursula King [<em>Cristo en todas las cosas. <\/em>San Terrae, 2021<\/a>] que este es un sentimiento que Teilhard hizo suyo por entero. Es preciso reconocer, en sus reflexiones sobre la m\u00edstica, la primac\u00eda de su propia experiencia m\u00edstica. Su atracci\u00f3n hacia la materia, la naturaleza, el cosmos se apoyaba en una tendencia pante\u00edsta innata. Esta m\u00edstica inicial, pante\u00edsta y c\u00f3smica, que celebraba la belleza y la grandeza del universo y de todo tipo de vida en \u00e9l contenido, su poder y energ\u00eda, su sacralidad, fue desarroll\u00e1ndose hasta convertirse en una m\u00edstica pan<em>en<\/em>te\u00edsta. El \u00abmedio m\u00edstico\u00bb se convirti\u00f3 en el \u00abmedio divino\u00bb, que creci\u00f3 hasta convertirse en una m\u00edstica de la noosfera, una energ\u00eda consagrada al conocimiento y al amor, a la b\u00fasqueda de una unidad siempre mayor en todas las esferas de la experiencia humana.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong><em>La expresi\u00f3n \u201cen y a trav\u00e9s de\u201d<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La segunda pieza de este puzzle es esta: la relaci\u00f3n entre la persona y su cuerpo se caracteriza por un cierto lenguaje, que, a trav\u00e9s de la analog\u00eda con la relaci\u00f3n entre Dios y el universo, viene a ser caracter\u00edstico asimismo del panente\u00edsmo. Por ejemplo, de las personas se dice que se expresan o act\u00faan \u201cen y a trav\u00e9s\u201d de sus cuerpos: me expreso \u201cen\u201d mi sonrisa o \u201ca trav\u00e9s de\u201d un abrazo. El \u201cen\u201d sencillamente repite el \u201cen\u201d del panente\u00edsmo, que debe ser explicado; pero el \u201ca trav\u00e9s de\u201d implica tanto la inmanencia del actor como su trascendencia, puesto que, para que algo se produzca, opera o act\u00fae \u201ca trav\u00e9s de\u201d otra realidad, es necesario que proceda de m\u00e1s all\u00e1 de ella. De ah\u00ed que hablar de que Dios opera o act\u00faa \u201cen y a trav\u00e9s\u201d del cosmos sea lenguaje caracter\u00edstico del panente\u00edsmo.<\/p>\n<p>Entre los panente\u00edstas confesos, como son Peacocke y Pittinger, hay conciencia de este sintagma distintivo. Peacocke relaciona el uso panente\u00edsta de la expresi\u00f3n y el uso que de ella hace Lutero: Y concluye, \u201cDe ah\u00ed mi continua necesidad de aplicar la expresi\u00f3n \u201cen, con y bajo\u201d, que Lutero utilizaba para referirse al modelo de la presencia real de Cristo en la Eucarist\u00eda, a la presencia de Dios en los procesos del mundo\u201d [A. R. Peacocke, \u201cBiology and Theology of Evolutionism\u201d. <em>Zygon, <\/em>34 (1999) 695-712. Aqu\u00ed 709].<\/p>\n<p>\u201cEn, con y bajo\u201d es solo una variaci\u00f3n del \u201cen y a trav\u00e9s de\u201d: expresa una relaci\u00f3n entre agente e instrumento sin identificarlos.<\/p>\n<p>Pittenger alude igualmente a estas \u201ccelebradas preposiciones luteranas\u201d [W. <a href=\"https:\/\/go.gale.com\/ps\/i.do?id=GALE%7CA406163560&amp;sid=googleScholar&amp;v=2.1&amp;it=r&amp;linkaccess=abs&amp;issn=16099982&amp;p=AONE&amp;sw=w&amp;userGroupName=anon%7E90c23ca4\">N. Pittenger. \u201cPaul Tillich as a Theologian: An Appreciation\u201d. <em>Anglican Theological Review,<\/em><\/a> 43 (1961) 268-286, aqu\u00ed p\u00e1g. 272].y afirma que \u201cla cuesti\u00f3n b\u00e1sica que debemos afrontar es si la forma en la que Dios se encuentra de hecho en el \u00e1mbito de las ocasiones creaturales es de la clase que puede ser descrita como \u201ccon, en y bajo\u201d (por usar de nuevo las palabras apropiadas que derivan de la teolog\u00eda eucar\u00edstica luterana) su creaci\u00f3n, o si es de la clase que solamente puede ser descrita como entrada de la realidad divina, \u201cdesde fuera\u201d, en la creaci\u00f3n\u201d [W. N. Pittenger. <em>The Christian Situation Today. <\/em>Epworth Press, Londres, 1969, 103].<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, el uso de tales preposiciones por destacados panente\u00edstas es indicador de su funci\u00f3n como caracter\u00edstica definitoria de esta posici\u00f3n teol\u00f3gica [A. R. Peacocke, <em>Paths from Science toward God: the End of All Our Exploring. <\/em>Oneworld, Oxford, 2000. Traducc. castellana: <a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/presencia-teologica\/395-los-caminos-de-la-ciencia-hacia-dios-el-final-de-toda-nuestra-exploracion-9788429317503.html\"><em>Los caminos de la ciencia hacia Dios: El final de toda nuestra exploraci\u00f3n. <\/em>Sal Terrae, 2008.;<\/a> \u201cEl coste de la nueva vida\u201d, En <a href=\"https:\/\/tendencias21.levante-emv.com\/la-creacion-como-kenosis-nueva-perspectiva-teologica_a3098.html\">J. C. Polkinghorne (edit) <em>La obra del amor: La creaci\u00f3n como K\u00e9nosis. <\/em>Verbo Divino, 2008<\/a>; <a href=\"https:\/\/philpapers.org\/rec\/KINCBF-2\">Ursula King, \u201cConsumed by Fire from Within. Teilhard de Chardin\u00b4s Pan-Christic Mysticism in Relation to the Catholic Traditions\u201d.<\/a> <em>Heythrop Journal, <\/em>40 (1999) 456-477 (aqui 471)]<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong><em>El cosmos como sacramento<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Tercera pieza del puzzle: los te\u00f3logos panente\u00edstas suelen ver el orden natural como signo de la presencia de Dios. La relaci\u00f3n que Peacocke establece entre sus preposiciones (\u201cbajo, en, a trav\u00e9s de\u201d) y el uso que Lutero hace de ellas en su reflexi\u00f3n sobre la eucarist\u00eda no es casual, ya que estas preposiciones forman parte de la definici\u00f3n de \u201csacramento\u201d: un sacramento es una realidad f\u00edsica \u201cbajo\u201d, \u201cen\u201d o \u201ca trav\u00e9s de\u201d la cual Dios viene a nosotros.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, las preposiciones son intr\u00ednsecas, tanto al sacramentalismo (la idea de que el cosmos y lo que hay en \u00e9l son <em>sacramentales<\/em>) como al panente\u00edsmo. El sacramentalismo y el panente\u00edsmo se refieren a diferentes aspectos de una misma realidad, y el sacramentalismo se convierte en otra caracter\u00edstica definitoria de la posici\u00f3n panente\u00edsta.<\/p>\n<p>En el panente\u00edsmo, a diferencia del te\u00edsmo cl\u00e1sico, la palabra \u201csacramento\u201d no se restringen a ciertos rituales de la Iglesia: para el panente\u00edsmo, el universo entero es <em>sacramental,<\/em> habida cuenta de que se trata de algo \u201cbajo, en y a trav\u00e9s de\u201d lo cual Dios viene a nosotros. Y los sacramentos espec\u00edficos de la Iglesia no son sino intensificaciones concretas del \u201cprincipio sacramental\u201d: signos, s\u00edmbolos y recordatorios de que cualquier cosa tiene el potencial de convertirse en un veh\u00edculo pleno de lo divino.<\/p>\n<p>Entre los panente\u00edstas que definen su posici\u00f3n a fondo, el principio sacramental es reconocido de forma expl\u00edcita, al igual que las preposiciones \u201cen, con y bajo\u201d por Peacocke (2000, art\u00edculo citado m\u00e1s arriba). Tambi\u00e9n es mencionado de pasada por otros, entre ellos P. F. Fiddes, M. Fox, S. McFrague, W. N. Pittenger y K. Ware.<\/p>\n<p>Puede considerarse otro rasgo definitorio del t\u00e9rmino \u201cpanente\u00edsmo\u201d.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong><em>La expresi\u00f3n \u201centrelazamiento inextricable\u201d<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Cuarta pieza. La expresi\u00f3n fue introducida en la ciencia en 1935 por\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Erwin_Schr%C3%B6dinger\">Erwin Schr\u00f6dinger<\/a>\u00a0para describir un fen\u00f3meno de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mec%C3%A1nica_cu%C3%A1ntica\">mec\u00e1nica cu\u00e1ntica<\/a>\u00a0que se demuestra en los experimentos, pero inicialmente no se comprendi\u00f3 bien su relevancia para la f\u00edsica te\u00f3rica. Un conjunto de part\u00edculas entrelazadas (en su t\u00e9rmino t\u00e9cnico en ingl\u00e9s:\u00a0<em>entangled<\/em>) no pueden definirse como part\u00edculas individuales con estados definidos, sino como un\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Sistema_f%C3%ADsico\">sistema<\/a>\u00a0con una\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Funci%C3%B3n_de_onda\">funci\u00f3n de onda<\/a>\u00a0\u00fanica para todo el sistema.<\/p>\n<p>Esta es una expresi\u00f3n frecuente en filosof\u00eda pol\u00edtica y en f\u00edsica cu\u00e1ntica. Si las realidades corporales son los \u00fanicos instrumentos o veh\u00edculos a trav\u00e9s de los cuales Dios viene al mundo y puede manifestarse; o sea, si la corporeizaci\u00f3n es un rasgo intr\u00ednseco de la divinidad, tal como sugiere la analog\u00eda panente\u00edstica de Clayton, entonces Dios y el cosmos, si bien distintos uno del otro, no son separables.<\/p>\n<p>Sujeto y objeto constituyen entidades diferentes, pero nunca pueden aislarse por entero, dado que son interdependientes. Ello comporta no solo que est\u00e1n \u201cinextricablemente entrelazados\u201d, una mara\u00f1a que no se puede desenredar, sino que tal entrelazamiento inextricable es tambi\u00e9n un rasgo intr\u00ednseco, y por tanto, definitorio de su realidad.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, estamos ante un lenguaje caracter\u00edstico de la posici\u00f3n panente\u00edsta: la presencia de expresiones como \u201cdistintos pero no separados ni separables\u201d o \u201cinextricablemente entrelazados\u201d es prueba de que la posici\u00f3n que les subyace es panente\u00edsta. As\u00ed por ejemplo, Macquarrie deja claro que el universo no est\u00e1 \u201cseparado\u201d de Dios [J. Macquarrie. \u201cGod and the World: One Reality or Two?\u201d. <em>Theology, <\/em>75, 1972, 394-403. No le gusta el t\u00e9rmino porque le parece una forma de pante\u00edsmo]. Todo su esquema \u201cdial\u00e9ctico\u201d, al igual que la doctrina de la \u201cbipolaridad\u201d de Hartshorne, es un intento de expresar el necesario v\u00ednculo (o en palabras de Hartshorne, \u201ccorrelaci\u00f3n\u201d) entre conjuntos de polos distintos.<\/p>\n<p>Clayton, por su parte, habla de identificaci\u00f3n y distinci\u00f3n, inclusi\u00f3n y separaci\u00f3n entre Dios y el cosmos [Philip Clayton. <em>God and Contemporary Science, <\/em>Edimburgo, 1997. Ibid. \u201cOn the Value of the Panentheistic Analogy\u201d <em>Zygon, <\/em>35 (2000) 699-704], y Leonardo Boff dice que Dios y el cosmos est\u00e1n \u201csiempre entrelazados\u201d [<a href=\"https:\/\/www.tendencias21.es\/Crisis-ecologica-global-Es-posible-la-esperanza_a42320.html\"><em>Ecolog\u00eda: Grito de la Tierra, grito de los pobres\u2026<\/em>Trotta, 2011]<\/a><\/p>\n<p>El problema es sem\u00e1ntico: que se entiende por distinci\u00f3n y separaci\u00f3n, y qu\u00e9 se quiere decir con \u201centrelazamiento inextricable\u201d\u2026 Una vez m\u00e1s, el uso de este lenguaje deviene uno de los sellos distintivos del panente\u00edsmo.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong><em>La dependencia de Dios respecto del cosmos <\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Quinta pieza: si la corporeizaci\u00f3n o encarnaci\u00f3n es, de hecho un aspecto intr\u00ednseco de la divinidad, y si las interconexiones entre Dios y el cosmos no pueden ser, de hecho, anuladas por entero, ello lleva a la afirmaci\u00f3n no ortodoxa de que Dios depende del cosmos. Dios <em>necesita <\/em>al universo para realizar su naturaleza divina de amor.<\/p>\n<p>Algunos panente\u00edstas (sobre todo los influidos por el pensamiento del \u201cproceso\u201d) han instado a distinguir aqu\u00ed con cuidado: han sugerido que si la corporeizaci\u00f3n divina es indispensable, Dios necesita <em>un <\/em>cosmos, pero no necesariamente <em>el <\/em>cosmos, en el sentido de <em>este<\/em> <em>cosmos<\/em> concreto [ P. S. Fiddes, \u201cCreation out of Love\u201d, en J. Polkinghorne (edit) <em>The work of Love, <\/em>182 (traducc: <a href=\"https:\/\/tendencias21.levante-emv.com\/la-creacion-como-kenosis-nueva-perspectiva-teologica_a3098.html\"><em>La obra del Amor. La creaci\u00f3n como kenosis. <\/em>Verbo Divino<\/a>, 2008)]<\/p>\n<p>En otras palabras: Dios precisa de \u201calguien a quien amar\u201d, pero ese \u201calguien\u201d perfectamente podr\u00eda haber sido un universo muy distinto.<\/p>\n<p>Paul Fiddes se siente, &#8211; en este libro -con raz\u00f3n, inc\u00f3modo con esta propuesta y sostiene que la particularidad es intr\u00ednseca al deseo y necesidad de amar. Cabr\u00eda decir que Dios necesita \u2013 y depende de \u2013 el universo concreto que se encuentra en proceso de devenir. Esto puede aceptarse siempre y cuando se reconozca que este cosmos podr\u00eda haber sido muy diferente.<\/p>\n<p>Los panente\u00edstas que se muestran menos dispuestos que los \u201cte\u00edstas del proceso\u201d a arrojar por la borda la tradici\u00f3n cristiana manifiestan ciertas reservas frente a la dependencia de Dios respecto del cosmos.<\/p>\n<p>Macquarrie, por ejemplo, afirma que \u201ces un absurdo del lenguaje decir que es necesario que Dios cree\u201d, porque considera que el lenguaje de \u201cnecesidad\u201d implica la existencia de una fuerza coercitiva exterior a Dios. Prefiere sostener que Dios crea libremente, porque, seg\u00fan la visi\u00f3n agustiniana de libertad, actuar libremente es actuar en el marco de las limitaciones del amor perfecto y, por ende, en el marco de la naturaleza fundamental de uno: en la relaci\u00f3n de Dios con el universo, libertad y necesidad, creaci\u00f3n y emanaci\u00f3n, voluntad y amor coinciden [<a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Search-Deity-Dialectical-Gifford-Lectures\/dp\/033400666X\">J. Macquarrie, <em>In Search of Deity: An Essay of Dialectical Theism.<\/em><\/a> The Glifford Lectures, 1983-1984, SCM Londres, 1984. 36-37].<\/p>\n<p>Con todo, seg\u00fan admite el mismo Macquarrie, el lenguaje de \u201clibertad\u201d es susceptible de ser mal interpretado en el sentido de que Dios podr\u00eda haber actuado de otro modo. Por consiguiente, dado que tanto el lenguaje de \u201clibertad\u201d como de \u201cnecesidad\u201d pueden ser malinterpretados, no parece haber raz\u00f3n alguna que impida usar el lenguaje de \u201cnecesidad\u201d, a condici\u00f3n de que ello no signifique que Dios est\u00e1 sometido a alguna clase de compulsi\u00f3n externa.<\/p>\n<p>As\u00ed como uno de los principales panente\u00edstas, Arthur Peacocke, se resiste a la idea de la corporeizaci\u00f3n divina, otro de los panente\u00edstas m\u00e1s destacados (aparte de Macquarrie), Philip Clayton, tiene dificultades para aceptar la idea de una necesaria dependencia divina respecto del cosmos.<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li><strong><em>El valor intr\u00ednseco, positivo del cosmos<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Sexta pieza. Otro corolario del panente\u00edsmo es que as\u00ed como Dios es bueno, as\u00ed tambi\u00e9n es bueno su cuerpo: el material f\u00edsico \u201cen y a trav\u00e9s del cual\u201d act\u00faa Dios es fundamentalmente positivo. Lo que es parte de Dios comparte el mismo valor b\u00e1sico que el yo de Dios. En esto, el panente\u00edsmo rompe la prolongada sospecha de la tradici\u00f3n cristiana, influida por el te\u00edsmo cl\u00e1sico, frente a todo lo f\u00edsico.<\/p>\n<p>Para el panente\u00edsmo es posible no ir tan lejos. Clayton, por ejemplo, da a entender que el mundo creado por Dios es neutro y que no cabe hacer juicios acerca de su valor intr\u00ednseco.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los panente\u00edstas (como Macquarrie) suscribe, siguiendo a Agust\u00edn, una visi\u00f3n privativa del mal. En esta perspectiva, el mal es ausencia de bien, una negaci\u00f3n que asola e infecta el cosmos. Dios act\u00faa en y a trav\u00e9s del bien del cosmos para eliminar esta plaga y llevar al universo a la plenitud de la gloria. El valor intr\u00ednseco y positivo del cosmos puede considerarse, pues, una caracter\u00edstica definitoria de la doctrina panente\u00edsta.<\/p>\n<ol start=\"7\">\n<li><strong><em>La pasibilidad (posibilidad de padecer) divina<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>S\u00e9ptima pieza: <a href=\"https:\/\/www.teopensees.com\/post\/el-dios-compasivo-como-dios-pasible\">\u00bfPuede Dios padecer, sufrir?<\/a> Dios y el universo mantienen entre s\u00ed una relaci\u00f3n poco habitual por cuanto no se relacionan simplemente como dos amantes personales, sino que el segundo (el universo) es el cuerpo del primero (Dios).<\/p>\n<p>Ambos aspectos \u2013 la naturaleza de la relaci\u00f3n como amor, pero tambi\u00e9n la corporeizaci\u00f3n divina \u2013 implican que Dios sufre: el primero, porque es inherente al amor aut\u00e9ntico sufrir la respuesta del amado; el segundo, porque cuando un cuerpo sufre, sufre tambi\u00e9n la persona a la que est\u00e1 asociado.<\/p>\n<p>Estos argumentos son, respectivamente, el argumento ontol\u00f3gico y el argumento inmanentista a favor de la pasibilidad, o sea, la doctrina de que Dios sufre. Puesto que estos argumentos a favor de la pasibilidad de Dios derivan de principios panente\u00edstas, el panente\u00edsmo comporta pasibilidad, capacidad y posibilidad de padecer.<\/p>\n<p>El reconocido auge de la pasibilidad divina significa que esta es una de las marcas m\u00e1s comunes del panente\u00edsmo cuando se examina este. La pasibilidad divina la defienden P. S. Fiddes, D. R. Griffin, Ch. Hartshorne, J. Macquarrie, J. B. McDaniel, S. McFague, J. Moltmann, D. A. Pailin, Arthur Peacocke, y W. N. Pittenger, entre otros.<\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li><strong><em>Cristolog\u00eda gradual<\/em><\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Llegamos al final. Los panente\u00edstas son, por naturaleza, \u201ccrist\u00f3logos graduales\u201d. Es decir: quienes sostienen un modelo panente\u00edsta de Dios tienden a pensar que la diferencia entre Cristo y las dem\u00e1s personas es de grado, no de esencia. Esto se debe a que, si Dios est\u00e1 de alg\u00fan modo \u201cen\u201d el cosmos en general, entonces la obra de Dios en Cristo debe tener alg\u00fan tipo de continuidad con esa obra c\u00f3smica en lugar de encontrarse aislada de ella; en caso contrario existir\u00eda una dicotom\u00eda muy poco panente\u00edsta entre Dios en Cristo y el resto del universo. [Para la cristolog\u00eda gradual, ver <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Contemporary-Challenge-Modernist-Theology\/dp\/0708315011\">P. L. Bradham, <em>The Contemporary Challenge of Modernist Theology.<\/em><\/a> University of Wales Press, Cardiff, 1998, 95-97 y 141-142. Para la llamada \u201c<em>cristolog\u00eda gradual<\/em>\u201d, hay grados de encarnaci\u00f3n, y por ello no debe absorber Jesucristo la totalidad de la manifestaci\u00f3n de Dios]<\/p>\n<p>Dado que tal cristolog\u00eda brota de una posici\u00f3n panente\u00edsta, la caracterizaci\u00f3n de la cristolog\u00eda de una persona como \u201ccristolog\u00eda gradual\u201d es un buen indicio de que esa persona suscribe una doctrina panente\u00edsta de Dios.<\/p>\n<p>No son muchos los panente\u00edstas que establecen expl\u00edcitamente esta relaci\u00f3n. La cristolog\u00eda gradual es afirmada, sin embargo, por <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Human-Face-God-John-Robinson\/dp\/1859310168\">John Robinson [<em>The Human Face of God.<\/em><\/a> SCM, Londres, 1973. 209-210] y Macquarrie, y la obra de Griffin implica con fuerza una cristolog\u00eda en la que el modo de la presencia o acci\u00f3n divina en Cristo no difiere metaf\u00edsicamente de su forma de obrar en otros.<\/p>\n<p>De forma semejante, Arthur Peacocke propone una cristolog\u00eda que, si bien no es denominada como tal, encaja claramente en el molde \u201cgradual\u201d [<a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Creation-World-Science-Re-Shaping-Belief\/dp\/0199271690\">A. R. Peacocke. <em>Creation and the World of Science.<\/em><\/a> 238-241]. Y McFague asevera que \u201cJes\u00fas no es ontol\u00f3gicamente diferente de otras figuras paradigm\u00e1ticas, ya de nuestra tradici\u00f3n, ya de otras tradiciones religiosas, que manifiestan de palabra y de obra el amor de Dios por el mundo\u201d [S. McFague. <em>Models of God. <\/em>136].<\/p>\n<p>El panente\u00edsta que suscribe m\u00e1s expl\u00edcitamente una cristolog\u00eda gradual es Normal Pittenger, quien defendi\u00f3 la doctrina en los inicios de su carrera [W. N. Pittenger. \u201cSome Axioms of a Catholic Christology\u201d. <em>Theology, 39 (<\/em>1939) 106-110 (aqui 107)] se ocup\u00f3 de ella por extenso en un art\u00edculo publicado en 1956 [W. N. Pittenger. \u201cDegree or Kind? A Christological Essay\u201d. <em>Canadian Journal of Theology, <\/em>2 (1956) 189-196] y sostuvo la posici\u00f3n en sus dos obras de cristolog\u00eda, la primera de las cuales fue una de las m\u00e1s tempranas aplicaciones, ampliamente respetada, del \u201cpensamiento del proceso\u201d en la cristolog\u00eda [<a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Word-incarnate-doctrine-constructive-theology\/dp\/B0006AW1KQ\">W. N. Pittenger. <em>The World Incarnate. A Study of the Doctrine of the Person of Christ.<\/em><\/a> James Nisbet, Wlwyn, 1959, 200. (189, 242-243, 286. \u2013 <em>Christology Reconsidered. <\/em>SCM Press, Londres, 1970, 11-133].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>\u201cLo que se necesita quiz\u00e1 no sea tanto abandonar el panente\u00edsmo cuanto reconsiderar las met\u00e1foras existentes y elaborar otras nuevas\u201d, escribe<a href=\"https:\/\/philpapers.org\/rec\/PETWP\"> G. R. Peterson [\u201cWhither Panentheism?\u201d <em>Zygon,<\/em><\/a> 36 (2001) 395-405. (aqui 405, conclusi\u00f3n)].<\/p>\n<ol>\n<li>Los ocho rasgos que hemos se\u00f1alado, comunes en gran medida a los principales panente\u00edstas, arrojan una definici\u00f3n de panente\u00edsmo que puede considerarse no solo un sumario de la doctrina tal como se ha ido perfilando hasta ahora, sino tambi\u00e9n un patr\u00f3n para medir variedades y versiones particulares de la doctrina, entre ellas las suscritas por los autores del volumen que comentamos (Clayton y Peacocke, 2021).<\/li>\n<li>Es decir, cabe definir el panente\u00edsmo como la doctrina de que el cosmos es el \u201ccuerpo\u201d (en contra de Peacocke) \u2013 o \u201csacramento\u201d \u2013 bueno (en contra de Clayton) que Dios necesita (en contra de Clayton), con el cual est\u00e1 inextricablemente entrelazado y \u201cen y a trav\u00e9s del cual\u201d act\u00faa y sufre.<\/li>\n<li>Esta doctrina implica una cristolog\u00eda gradual.<\/li>\n<li>Es necesario subrayar una vez m\u00e1s que no todos estos rasgos estar\u00e1n expl\u00edcitos en la obra de todos y cada uno de los autores que consideramos panente\u00edstas, pero la presencia de una buena parte de ellos indicar\u00e1 a cu\u00e1l de las tres doctrinas b\u00e1sicas sobre Dios pueden asociarse las ideas de un te\u00f3logo dado.<\/li>\n<li>Adem\u00e1s, la revoluci\u00f3n panente\u00edsta refleja la revoluci\u00f3n pasibilista, en tanto en cuanto ambas fueron impulsadas por experiencias de sufrimiento: as\u00ed como las dos guerras mundiales dieron empuje adicional al pasibilismo, as\u00ed tampoco puede ser casual que el panente\u00edsmo ganara popularidad en un siglo que se esforz\u00f3 por reinterpretar el amor divino a la vista del sufrimiento en el mundo entero [M. Brierley, \u201cIntroducing the Early British Passibilists\u201d. <em>Journal for the History of Modern Theology, <\/em>8 (2001) 218-233.(aqui 228 nota 55)]<\/li>\n<li>En la medida en la que el idealismo represent\u00f3 la asimilaci\u00f3n por la teolog\u00eda de valores evolucionistas, es posible ver en el panente\u00edsmo la respuesta teol\u00f3gica a la ciencia y a la Ilustraci\u00f3n. Podr\u00eda ser precipitado, sin embargo, deducir que la ciencia fue la presi\u00f3n hist\u00f3rica principal detr\u00e1s de la revoluci\u00f3n panente\u00edsta. Pues el racionalismo, al igual que la m\u00edstica, es una forma de ordenar la experiencia humana; y la m\u00edstica atestigua el car\u00e1cter panente\u00edsta de la m\u00e1s profunda experiencia religiosa humana.<\/li>\n<li>Esto sugiere que la defensa del panente\u00edsmo en categor\u00edas doctrinales fue, como tambi\u00e9n la ciencia evolutiva, una reacci\u00f3n contra las resonancias est\u00e1ticas, ya fueran inherentes o tan solo percibidas, que emanaban de los imperantes modos de pensar cl\u00e1sicos, \u201csustancialistas\u201d, en sinton\u00eda con la experiencia humana m\u00e1s honda. O sea, los cambios pueden haber sido resultado, tanto cient\u00edfica como teol\u00f3gicamente, de un desplazamiento fundamental en la ontolog\u00eda: de una \u201contolog\u00eda sustancialista\u201d a una \u201contolog\u00eda relacional\u201d. [<a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/pdf\/10.1111\/zygo.12689\"> Clayton. \u201cThe Case for Christian Panentheism\u201d.<\/a> <em>Dialog, <\/em>37 (1998)]<\/li>\n<li>El te\u00edsmo cl\u00e1sico tend\u00eda a concebir a Dios y al mundo como sustancias, lo que siempre hace dif\u00edcil relacionar a ambos, ya que las sustancias son esencialmente espaciales y no pueden solaparse. El panente\u00edsmo es el resultado de concebir el \u201cser\u201d desde el punto de vista de la relaci\u00f3n o la relacionalidad.<\/li>\n<li>Esta es la raz\u00f3n por la que el te\u00edsmo del proceso es una clase de panente\u00edsmo, puesto que hablar de \u201cproceso\u201d implica que las \u201centidades\u201d est\u00e1n inseparablemente interrelacionadas y que, en consecuencia, la relaci\u00f3n \u2013 m\u00e1s que la sustancia \u2013 \u201cforma parte de la esencia\u201d [<a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Creative-Synthesis-Philosophic-Charles-Hartshorne\/dp\/0812694309\"> Hartshorne. <em>Creative Synthesis, <\/em>1970<\/a>]<\/li>\n<li>La cuesti\u00f3n decisiva es si resulta mejor afirmar con matices que el universo est\u00e1 en Dios o afirmar con matices que el universo no est\u00e1 en Dios. Se ha argumentado que la primera opci\u00f3n es preferible por tres razones: en primer lugar, su bien el te\u00edsmo cl\u00e1sico ha sido convertido en ocasiones en un espurio blanco de ataques por panente\u00edstas, al igual que el panente\u00edsmo lo ha sido por te\u00edstas cl\u00e1sicos, la caricatura del te\u00edsmo cl\u00e1sico tiende, sin embargo, a representar lo que la visi\u00f3n cl\u00e1sica ha transmitido a la mente popular y, por lo tanto, la imagen de Dios que las personas parecen haber cre\u00eddo por regla general; en segundo lugar, a pesar de que la caricatura del te\u00edsmo cl\u00e1sico parece haber sido ampliamente asimilada, el modelo panente\u00edsta de hecho expresa la convicci\u00f3n religiosa b\u00e1sica de la humanidad con mayor precisi\u00f3n que el te\u00edsmo cl\u00e1sico; y el tercer lugar, la forma panente\u00edsta de expresar las cosas tiene mayor potencial moral para el mundo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Leandro Sequeiros, Presidente de la Asociaci\u00f3n Interdisciplinar Jos\u00e9 de Acosta (ASINJA) y Colaborador de la C\u00e1tedra Francisco J. Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Leandro Sequeiros) Ofrecemos la segunda parte de este art\u00edculo sobre el panente\u00edsmo. Como ya apuntamos, gran parte de la discusi\u00f3n y el desarrollo contempor\u00e1neos del panente\u00edsmo ocurre en el contexto de la discusi\u00f3n sobre ciencia y religi\u00f3n. El concepto moderno temprano de un orden natural inmutable plante\u00f3 un desaf\u00edo a la comprensi\u00f3n de la &#8230; <a title=\"Ciencia, religi\u00f3n y pan-en-te\u00edsmo (2\u00ba parte)\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6271\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Ciencia, religi\u00f3n y pan-en-te\u00edsmo (2\u00ba parte)\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":6274,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[603,568,1048,1036,1051,416],"class_list":["post-6271","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-cosmos","tag-cristologia","tag-deismo","tag-panenteismo","tag-sacramento","tag-teismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6271","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6271"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6271\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6277,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6271\/revisions\/6277"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6274"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6271"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}