{"id":6173,"date":"2021-09-08T07:00:31","date_gmt":"2021-09-08T05:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6173"},"modified":"2021-07-15T13:29:00","modified_gmt":"2021-07-15T11:29:00","slug":"seis-puertas-abiertas-en-el-muro-de-las-fronteras-entre-ciencia-tecnologia-y-religion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6173","title":{"rendered":"Seis puertas abiertas en el muro de las fronteras entre ciencia, tecnolog\u00eda y religi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Leandro Sequeiros y Jos\u00e9 Jes\u00fas Ferrari M\u00e1rquez) La revista digital FronterasCTR pretende dialogar con todas aquellas posturas cient\u00edficas y filos\u00f3ficas que buscan sentido racional a un universo en evoluci\u00f3n. Desde una perspectiva abierta y pluralista se intentan abrir puertas en las fronteras de la ciencia, la tecnolog\u00eda y la religi\u00f3n. Muy diversos autores ofrecen explicaciones interdisciplinares a la aparici\u00f3n del universo, de la vida, del ser humano, de la conciencia, de la cultura y de la tecnolog\u00eda. Un reciente estudio del profesor Brian Greene acude a la teor\u00eda del procesamiento de la informaci\u00f3n dentro de un paradigma darwinista para explicar la evoluci\u00f3n global. En di\u00e1logo con las propuestas de Greene intentamos dialogar con aquellos fil\u00f3sofos y cient\u00edficos que cuestionan algunas de nuestras posturas.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un extenso estudio de alta divulgaci\u00f3n reci\u00e9n traducido al castellano, escrito en un lenguaje que puede ser f\u00e1cilmente inteligible por lectores de una cultura media, abre puertas en las fronteras del saber.\u00a0Esta es la ficha del libro que comentamos: <a href=\"https:\/\/www.planetadelibros.com\/libro-hasta-el-final-del-tiempo\/319893\">Brian Greene.<em>Hasta el final del tiempo. Mente, materia y nuestra b\u00fasqueda de significado en un universo en evoluci\u00f3n. <\/em>Traducci\u00f3n castellana de Joan Llu\u00eds Riera Rey. Grupo Planeta, Editorial Cr\u00edtica, Barcelona, 2020, Colecci\u00f3n Drakontos, 503 p\u00e1ginas<\/a>.<\/p>\n<p>Este extenso y ameno ensayo del profesor Brian Greene (al igual que otros vol\u00famenes de la colecci\u00f3n Drakontos (Editorial Cr\u00edtica) puede ser una buena herramienta intelectual para abrir la mente a las fronteras interdisciplinares de las ciencias del siglo XXI y a la integraci\u00f3n de los nuevos conocimientos dentro de una cosmovisi\u00f3n religiosa cristiana.<\/p>\n<p><em>Hasta el final del tiempo <\/em>es la nueva e impresionante exploraci\u00f3n que el f\u00edsico y matem\u00e1tico Brian Greene hace del cosmos y de nuestra b\u00fasqueda para llegar a comprenderlos. No es f\u00e1cil llevar al gran p\u00fablico una descripci\u00f3n interdisciplinar del origen, la evoluci\u00f3n y el ocaso de nuestro universo.<\/p>\n<p>Partiendo de que los humanos somos las \u00fanicas criaturas con conciencia de nuestra finitud, y de que tambi\u00e9n el universo morir\u00e1 alg\u00fan d\u00eda, el autor traza un viaje que nos lleva desde nuestro conocimiento m\u00e1s exacto sobre c\u00f3mo empez\u00f3 el universo hasta lo que creemos que ser\u00e1 su final, explorando c\u00f3mo se formaron las estructuras duraderas, c\u00f3mo del caos inicial surgi\u00f3 la vida y c\u00f3mo nuestras mentes, al llegar a comprender su propia temporalidad, han buscado diferentes maneras de dar sentido a la experiencia a trav\u00e9s de la historia, el mito, la religi\u00f3n, la expresi\u00f3n creativa o la ciencia.<\/p>\n<p>Mediante el entramado de una serie de historias que explican distintas capas de realidad, Greene nos proporciona una idea m\u00e1s clara de c\u00f3mo hemos llegado a ser, una imagen m\u00e1s precisa de d\u00f3nde estamos ahora y una comprensi\u00f3n m\u00e1s firme de hacia d\u00f3nde nos dirigimos. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/08\/03\/ciencia\/1501784813_738179.html?fbclid=IwAR3g8VDfBPQxJRA5GBvmH4gJ0h4NQDfMDkWZ4654Q5AEXANc6ykOcn5nvPk\">Desde las part\u00edculas hasta los planetas, desde la conciencia hasta la creatividad, desde la materia hasta el significado,<\/a> Brian Greene nos permite comprender y apreciar nuestro fugaz pero absolutamente exquisito momento en el cosmos.<\/p>\n<h3><strong><em>Brian R. Greene, f\u00edsico y matem\u00e1tico<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Brian Randolph Greene\u00a0(nacido el 9 de febrero de 1963) es un\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/F%C3%ADsica_te%C3%B3rica\">f\u00edsico te\u00f3rico<\/a>, matem\u00e1tico y\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Teor%C3%ADa_de_cuerdas\">te\u00f3rico de cuerdas<\/a>\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Estados_Unidos\">estadounidense<\/a>. Brian Greene es doctor por la Universidad de Oxford. Es en la actualidad profesor de F\u00edsica y de Matem\u00e1ticas en la Universidad de Columbia desde 1996. Presidente cofundador del <em>World Science Festival<\/em>desde 2008.<\/p>\n<p>Greene es un autor gracias a sus libros divulgativos sobre la ciencia,\u00a0como <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_universo_elegante\"><em>El Universo Elegante<\/em><\/a>,\u00a0<em>Icarus at the Edge of Time<\/em>,\u00a0<em>El Tejido del Cosmos,<\/em>\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/La_realidad_oculta\"><em>La realidad oculta<\/em><\/a>\u00a0y por los programas especiales en la televisi\u00f3n p\u00fablica estadounidense\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/PBS_(Estados_Unidos)\">PBS<\/a>\u00a0y en la serie de NatGeo\u00a0<em>M\u00e1s all\u00e1 del cosmos<\/em>\u00a0y\u00a0<em>El tejido del cosmos<\/em>. Tambi\u00e9n apareci\u00f3 en el vig\u00e9simo episodio de la cuarta temporada de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/The_Big_Bang_Theory\"><em>The Big Bang Theory<\/em><\/a>, as\u00ed como en las pel\u00edculas\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Frequency\"><em>Frequency<\/em><\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/The_Last_Mimzy\"><em>The Last Mimzy<\/em><\/a>. Es miembro actualmente de la junta de patrocinadores del\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bulletin_of_the_Atomic_Scientists\"><em>Bulletin of the Atomic Scientists<\/em><\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Algo del contenido del libro de Greene<\/strong><\/h2>\n<h3><strong>El lenguaje del tiempo<\/strong><\/h3>\n<p>Con una descripci\u00f3n muy t\u00e9cnica, pero de f\u00e1cil comprensi\u00f3n, establece en los primeros apartados del texto un lenguaje del tiempo referido al pasado al futuro y al cambio en el que introduce conceptos f\u00edsicos referidos a las leyes de la Termodin\u00e1mica, calor, energ\u00eda y entrop\u00eda. Por eso, Greene comenta que, \u00abdado que esta ciencia f\u00edsica, que incluye conceptos como entrop\u00eda, informaci\u00f3n y energ\u00eda, es la que nos guiar\u00e1 en buena parte de nuestro viaje, merece la pena que le dediquemos un poco de tiempo a entenderla&#8230;\u00bb\u00a0(P\u00e1gina 32).<\/p>\n<p>Tras este lenguaje cient\u00edfico de introducci\u00f3n llega a explicar un concepto diferenciador del tiempo entre pasado y futuro, consecuencia de la diferente entrop\u00eda entre ambos (P\u00e1gina49), basado en las dos primeras leyes de la termodin\u00e1mica. La cantidad de energ\u00eda se conserva en el tiempo (primera ley) y la calidad de la energ\u00eda se deteriora con el tiempo (segunda ley), ese tiempo que comienza con el Big Bang. Con esto explica que,\u201d la energ\u00eda que alimenta el futuro es de menor calidad que la aliment\u00f3 el pasado\u201d. En definitiva, \u201cel futuro tiene m\u00e1s entrop\u00eda que el pasado\u201d. O al menos eso es lo que Boltzmann propuso\u201d (P\u00e1gina 49). Aunque deja en realidad por definir el concepto del \u201c\u00fanico tiempo que existe\u201d, el instante presente en que vivimos, que Julian Barbour define como Now o Ahora. En ese momento la entrop\u00eda ser\u00e1 alta ya que de acuerdo con la flecha del tiempo solo podremos alcanzar el futuro y no el pasado que ya no existe.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, siguiendo con el mismo concepto de entrop\u00eda, Greene establece, lo que llama \u00abel paso a dos de la entrop\u00eda\u00bb para explicar \u00abque un universo abocado a un desorden cada vez mayor pueda, sin embargo, producir y sustentar estructuras ordenadas como estrellas, planetas, y seres humanos\u00bb. (P\u00e1gina 57). Y termina: \u201cEs esta danza entr\u00f3pica la que marcar\u00e1 la coreograf\u00eda de la vida y la mente, y de todo lo que las mentes consideren importante\u201d.<\/p>\n<h3><strong>Del origen al ocaso del tiempo<\/strong><\/h3>\n<p>\u201cSi el universo comenz\u00f3 con una explosi\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo pudo ese estallido dar origen a toda la organizaci\u00f3n, desde los brazos de la v\u00eda l\u00e1ctea hasta los espectaculares paisajes de la Tierra, las intrincadas conexiones y circunvalaciones del cerebro humano, o el arte, la m\u00fasica, la poes\u00eda, la literatura y la ciencia que esos cerebros producen?\u201d (P\u00e1gina 61).<\/p>\n<p>A esta pregunta que nos hemos hechos durante siglos, Greene trata de evitar una respuesta antropol\u00f3gica y se orienta m\u00e1s a una reflexi\u00f3n cient\u00edfica. Se\u00f1ala que \u201cpor sorprendente y notorio que parezca, las regiones donde se concentran energ\u00eda y orden (las estrellas son el ejemplo arquet\u00edpico) son consecuencia natural de un universo que obedece la segunda ley, de la termodin\u00e1mica, y se torna cada vez m\u00e1s desordenado. De hecho, esas bolsas de orden resultan ser catalizadores que facilitan que a largo plazo el universo alcance su potencial entr\u00f3pico\u201d. (P\u00e1gina 62). De paso y como parte de esa progresi\u00f3n entr\u00f3pica, facilitan que surja la vida.<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed Greene se refiere a la existencia de ant\u00f3nimos en el universo para recordar que al principio en la gravedad por atracci\u00f3n era la \u00fanica en la que no se conoc\u00eda su ant\u00f3nimo, la gravedad repulsiva como opuesta. \u201cNewton no la conoci\u00f3 ni nadie la ha experimentado\u201d. (P\u00e1gina 64).<\/p>\n<p>Pero fue Alan Guth quien la acogi\u00f3 para explicar que el universo se estaba expandiendo. Luego Guth la utilizar\u00eda para explicar que a partir de la una min\u00fascula part\u00edcula que estuviese ocupada por un cierto campo energ\u00e9tico esa gravitaci\u00f3n repulsiva provocar\u00eda una inflaci\u00f3n que la expandir\u00eda de manera instant\u00e1nea hasta el tama\u00f1o del universo actual. Es decir, esa gravedad repulsiva pudo producir el Big Bang. De aqu\u00ed que el llamado \u201cresplandor de la creaci\u00f3n,\u201d producido por esa gran explosi\u00f3n fuese as\u00ed llamado a partir a partir del descubrimiento de la llamada \u201cradiaci\u00f3n c\u00f3smica de fondo de microondas\u201d. (P\u00e1gina 66). A partir de aqu\u00ed esa gran explosi\u00f3n producir\u00eda en cuesti\u00f3n de minutos una niebla de part\u00edculas que al cabo de pocos minutos m\u00e1s estaban reaccionando entre ellas hasta llegar a formar protones, neutrones y electrones que dieron lugar a la materia que hoy conocemos y posiblemente a lo que hoy llamamos materia oscura.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante Greene trata de explicar el comienzo de la vida y se pregunta, \u00bfqu\u00e9 es la vida? Confiesa que se encuentra seducido por el reduccionismo tratando de identificar \u201cla magia molecular\u201d que dota de vida a un conjunto de part\u00edculas. (P\u00e1gina 88). Al final de un recorrido de descripci\u00f3n de las diferentes part\u00edculas termina por reconocer que \u201ccuando se buscan los or\u00edgenes de la vida, los linajes terminan en un antepasado com\u00fan\u201d. Adem\u00e1s, a\u00f1ade que \u201chay dos caracter\u00edsticas omnipresentes en la vida que nos convencen todav\u00eda m\u00e1s. Ambas ilustran lo hondo que es lo que comparten todas las vidas\u201d: Son la informaci\u00f3n que se transmiten las c\u00e9lulas y la energ\u00eda que contienen para llevar a cabo sus funciones. (P\u00e1gina 109). Al referirse a Darwin y la evoluci\u00f3n insiste en la importancia de las leyes de la termodin\u00e1mica en el desarrollo evolutivo.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo que dedica a la mente, se confiesa netamente reduccionista (P\u00e1gina 144), por eso, aunque proclama que la funci\u00f3n m\u00e1s importante de la mente es la conciencia se refiere seguidamente a los procesos f\u00edsicos y el\u00e9ctricos entre el cerebro y los sentidos. Al final llega a reconocer que un torbellino de part\u00edculas con funciones electromagn\u00e9ticas sin mente no puede crear una mente. (P\u00e1gina 160).<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed, en los cuatros cap\u00edtulos siguientes aborda en primer lugar el lenguaje, la imaginaci\u00f3n, las creencias y lo sagrado, para pasar al instinto y la creatividad.<\/p>\n<p>En los dos \u00faltimos cap\u00edtulos tratan del \u201cpensamiento final y del ocaso del tiempo\u201d. \u201cCada cultura posee una noci\u00f3n de lo temporal, una representaci\u00f3n venerada de la permanencia. Almas inmortales, historias sagradas, dioses ilimitados, leyes eternas, arte transcendente, teoremas matem\u00e1ticos. Sin embargo, a trav\u00e9s de ese abanico que va de lo sobrenatural a lo puramente abstracto, la permanencia es algo que los humanos codiciamos, pero nunca conseguimos\u201d. (P\u00e1gina 287). La realidad de la ciencia desvela un incesante drama entre evoluci\u00f3n y entrop\u00eda, como dos personajes en continuo conflicto. La evoluci\u00f3n construye y la entrop\u00eda destruye. Pero esto no tiene porqu\u00e9 ser as\u00ed siempre. De hecho, esas dos fuerzas han dado origen a la vida y mentes prodigiosas entre los humanos.<\/p>\n<p>Presentado el autor, los autores de este ensayo coincidimos con \u00e9l en unos principios b\u00e1sicos de tipo filos\u00f3fico y cient\u00edfico.<\/p>\n<h3><strong>La puerta com\u00fan: la ciencia como herramienta poderosa<\/strong><\/h3>\n<p>Coincidimos con Greene en que hoy en el siglo XXI la ciencia, como construcci\u00f3n social que intenta, mediante un adecuado m\u00e9todo (camino) llegar a elaboras grandes teor\u00edas sobre c\u00f3mo es el mundo en que habitamos, sobre los procesos que mantienen su arquitectura y sobre c\u00f3mo ha ido evolucionando a lo largo de miles de millones de a\u00f1os, es una herramienta poderosa de transformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. El p\u00e1rrafo final del libro lo expresa claramente:<\/p>\n<p>\u201cLa ciencia es una herramienta poderosa y exquisita para aprehender la realidad externa. Pero dentro de ese marco, dentro de ese conocimiento, todo lo dem\u00e1s es la especie humana contempl\u00e1ndose a s\u00ed misma, aprendiendo lo que necesita para seguir adelante y contando una historia que resuena en la oscuridad, una historia esculpida en sonido y tallada en silencio, una historia que, en su m\u00e1s alta expresi\u00f3n, conmueve el alma\u201d (P\u00e1gina 379).<\/p>\n<p>El mismo Greene manifiesta sus limitaciones personales: \u201cMe dedico a las matem\u00e1ticas porque [seg\u00fan me dec\u00edan mis profesores] un teorema, una vez demostrado, es para siempre. Esta declaraci\u00f3n, simple y directa, me sorprendi\u00f3. Me encontraba entonces en mi segundo a\u00f1o de universidad\u201d. (Inicio del Prefacio, p\u00e1gina 9) Y a\u00f1ade m\u00e1s adelante: \u201cDesarrollamos la ciencia, y hacemos acopio de conocimiento sobre el funcionamiento de la realidad que transformamos en poderes que generaciones anteriores reservaban a los dioses\u201d (P\u00e1gina 23).<\/p>\n<p>Greene es consciente \u2013 como nosotros \u2013 de que caminamos a hombros de gigantes que nos precedieron: \u201cApelamos a las ecuaciones de Einstein y Schr\u00f6dinger, al marco evolutivo de Darwin y Wallace, a la doble h\u00e9lice de Watson y Crick, y a una larga lista de logros cient\u00edficos no porque sean compatibles con nuestras observaciones, que por supuesto lo son, sino porque proporcionan una estructura explicativa poderosa, detallada y predictiva con la que entender nuestras observaciones\u201d. (P\u00e1gina 254) y \u201cA pesar de ello, aqu\u00ed en la Tierra hemos salpicado nuestro instante con asombrosas proezas de conocimiento, creatividad e ingenio cada vez que una generaci\u00f3n se ergu\u00eda sobre los logros de quienes los precedieron, intentando clarificar c\u00f3mo hab\u00eda llegado a ser todo, buscando coherencia en el destino que aguarda a todo y ansiando una respuesta sobre el significado de todo ello\u201d (P\u00e1gina 17).<\/p>\n<p>Este intento grandioso de reconstruir la historia de nuestro mundo supone ciertas opciones epistemol\u00f3gicas. La primera de ellas es que creemos en la ciencia y sus posibilidades. Y defendemos, adem\u00e1s, que esta es una ventana (nunca la \u00fanica) que nos permite asomarnos t\u00edmidamente al universo a la vez enigm\u00e1tico (del que a\u00fan conocemos muy poco) y a la vez armonioso y bello. Escribe Greene: \u201cQuiz\u00e1 el atractivo de una ley de la naturaleza sea su cualidad intemporal. Pero \u00bfqu\u00e9 nos empuja a buscar lo intemporal, las cualidades que pueden permanecer para siempre?\u201d (Prefacio, p\u00e1gina 11). Y a\u00f1ade: [La caducidad de todo y lo perecedero] es \u201cpalpable cuando uno se sumerge en la plena vastedad del tiempo, de principio a fin, un tel\u00f3n de fondo cosmol\u00f3gico que aporta una claridad incomparable a la percepci\u00f3n de lo singular y ef\u00edmero que es realmente el aqu\u00ed y ahora. El prop\u00f3sito de este libro es el aportar esa claridad. Viajaremos a trav\u00e9s del tiempo, desde el mejor conocimiento que poseemos del principio hasta lo m\u00e1s cerca del final \u00faltimo que nos pueda llevar la ciencia\u201d (P\u00e1gina 29).<\/p>\n<p>Y Greene es sabedor \u2013 como nosotros \u2013 de que todo es perecedero: \u201cLo m\u00e1s probable es que la vida y el pensamiento en nuestro universo (\u2026) llegue a su fin. Quiz\u00e1 hallemos consuelo en saber que en alg\u00fan lugar de las vastas extensiones del espacio infinito, mucho m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de nuestro dominio, la vida y el pensamiento persista, quiz\u00e1 de manera indefinida. Aunque contemplemos la eternidad, aunque intentemos alcanzarla, no podremos tocarla\u201d (P\u00e1gina 360).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Las puertas para traspasar las fronteras<\/strong><\/h2>\n<p>En un universo enigm\u00e1tico no es f\u00e1cil traspasar las fronteras del conocimiento. Para Greene existen unas puertas que nos favorecen el poder llegar a un conocimiento racional basado en la filosof\u00eda, las ciencias y la tecnolog\u00eda. De modo simplificado hemos considerado seis puertas de acceso al conocimiento de la realidad. Desde nuestro punto de vista- como veremos- algunas de ellas son demasiado estrechas y postulamos ampliarlas.<\/p>\n<h3><strong><em>1. La puerta del reduccionismo<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Greene se manifiesta abiertamente <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5109\">\u201creduccionista<\/a>\u201d en muchos de los textos de su libro. Siendo de formaci\u00f3n matem\u00e1tica y f\u00edsica, no es de extra\u00f1ar que el procesamiento de la informaci\u00f3n en su cerebro sea reduccionista. La l\u00f3gica matem\u00e1tica y consecuentemente, la l\u00f3gica de la f\u00edsica (hoy sometida a la r\u00edgida formalizaci\u00f3n de las matem\u00e1ticas) es casi siempre rigurosamente reduccionista: el todo se explica por la suma de las partes. <a href=\"https:\/\/ecoosfera.com\/neurociencia-filosofia-percepcion-realidad-conciencia\/\">Y la resoluci\u00f3n de los problemas se realiza metodol\u00f3gicamente \u00abreduciendo\u00bb el todo a sus partes menores<\/a>.<\/p>\n<p>A lo largo de la historia (utilizando el mismo concepto de Greene) no cabe otro modo de acceso a la realidad que no sea el reduccionista. Al no tener formaci\u00f3n (ni experiencia investigadora) en los campos de las Ciencias de la Vida o de las Ciencias de la Tierra), Greene queda anclado en el pensamiento reduccionista.<\/p>\n<p>Escribe: \u201cEsto surgi\u00f3 m\u00e1s bien de mi profundo compromiso con el reduccionismo que sostiene que si entendemos completamente el comportamiento de los ingredientes fundamentales del universo, podemos narrar una historia rigurosa y completa de la realidad\u201d (P\u00e1gina 144), y \u201c\u00bfQu\u00e9 ocurre en el interior del cuerpo de un conejo que hace que ese conjunto de part\u00edculas sea tan profundamente distinto de la colecci\u00f3n de part\u00edculas que constituye una roca? Este es el tipo de preguntas que se plantea un f\u00edsico. Estos cient\u00edficos suelen ser reduccionistas, as\u00ed que tienden a buscar explicaciones de los fen\u00f3menos complejos que se basen en las propiedades e interacciones de los constituyentes m\u00e1s simples\u201d. (P\u00e1gina 88)<\/p>\n<p>Esa misma epistemolog\u00eda reduccionista est\u00e1 presente al acceder al estudio de la mente y la conciencia: \u201cPara iluminar la conciencia nos enfrentamos, pues, a dos retos distintos pero relacionados. \u00bfPuede la materia, por s\u00ed sola, producir las sensaciones que infunden conciencia? \u00bfEs posible que nuestro sentido de autonom\u00eda consciente no sea m\u00e1s que el resultado de la acci\u00f3n de las leyes de la f\u00edsica sobre la materia que constituye el cerebro y el cuerpo?\u201d (P\u00e1gina 148)<\/p>\n<p>Desde nuestro punto de vista, esta perspectiva \u2013 como sucede en la epistemolog\u00eda de Greene- se queda corta de miras. No es que rechacemos la posibilidad de que el reduccionismo pueda dar respuesta a problemas f\u00edsicos y matem\u00e1ticos, pero si veremos que no es capaz \u2013 desde nuestra perspectiva- a dar respuesta a problemas cuya base filos\u00f3fica es la complejidad, el holismo y la sist\u00e9mica. Es necesario avanzar m\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero a pesar de su toma de postura reduccionista, est\u00e1 abierto \u2013 como nosotros \u2013 a otras posibilidades: \u201cLos misterios profundos piden ser clarificados por medio de una colecci\u00f3n de relatos encajados. Sea reduccionista o emergente, matem\u00e1tica o figurativa, cient\u00edfica o po\u00e9tica, solo conseguimos enriquecer nuestra comprensi\u00f3n cuando enfocamos las preguntas desde varias perspectivas distintas\u201d. (P\u00e1gina 90)<\/p>\n<p>El mismo Greene lo reconoce: \u201cEl relato reduccionista proporciona conocimiento importante pero limitado. Reconocemos, por ejemplo, que estamos hechos de la misma sustancia y gobernados por las mismas leyes que todas las estructuras materiales. Pero es en un relato de nivel superior, en el relato humano, donde vivimos nuestras vidas\u201d. (P\u00e1gina 185)<\/p>\n<p>Tal vez la puerta del di\u00e1logo no est\u00e9 cerrada del todo.<\/p>\n<h3><strong><em>2. Entrop\u00eda y darwinismo: la puerta epistemol\u00f3gica<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>La segunda puerta es esta: desde la epistemolog\u00eda reduccionista de Greene es l\u00f3gico que los grandes paradigmas que pueden explicar desde la perspectiva cient\u00edfica los procesos evolutivos del universo, la vida y la mente humana son los relacionados con la entrop\u00eda y el darwinismo.<\/p>\n<p>Como en la puerta anterior, no negamos que la entrop\u00eda y el darwinismo no sean paradigmas explicativos fuertes de la realidad natural. Pero consideramos que son insuficientes. No todos los procesos naturales (y sociales, aunque estos no entran en el tratamiento de Greene) se explican acudiendo a lo que \u00e9l llama paso a dos: la entrop\u00eda f\u00edsico-qu\u00edmica y el darwinismo ortodoxo. Es m\u00e1s: desde un punto de vista riguroso, ser\u00eda criticable la interpretaci\u00f3n que Greene hace de lo que es \u201centrop\u00eda\u201d y de lo que es el \u201cdarwinismo\u201d. Pero de estos temas ya se ha tocado en otras ocasiones en nuestro blog.<\/p>\n<p>Estos textos de Greene son ilustrativos y merecen un comentario que dejamos a los lectores: \u201cLa entrop\u00eda total, que incluye la del entorno, aumenta, pero el bombeo continuo de energ\u00eda al sistema nos permite alimentar y mantener orden por medio de un paso a dos entr\u00f3pico sostenido. La descripci\u00f3n de Prigogine se asemeja a la explicaci\u00f3n f\u00edsica, que se remonta a Schr\u00f6dinger, de c\u00f3mo consiguen los organismos eludir la degradaci\u00f3n entr\u00f3pica (\u2026) Los resultados de Prigogine proporcionaron una articulaci\u00f3n matem\u00e1ticamente precisa de su eslogan, orden a partir del caos\u201d. (P\u00e1gina 136) \u00a0\u201cEsto nos llevar\u00e1 a examinar la vida desde la perspectiva termodin\u00e1mica, de tan amplia aplicaci\u00f3n, (\u2026) y revelaremos que los seres vivos comparten un profundo parentesco no solo entre ellos, sino tambi\u00e9n con las estrellas y las m\u00e1quinas de vapor: la vida es una manera m\u00e1s que tiene el universo de liberar la entrop\u00eda potencial encerrada en la materia\u201d. (P\u00e1gina 93)<\/p>\n<p>Para Greene (afirmaci\u00f3n que compartimos) no se entiende la realidad del universo si afirmar la dimensi\u00f3n evolutiva, irreversiblemente cambiante de la realidad. Pero al considerar solo la versi\u00f3n darwinista de la evoluci\u00f3n, Greene est\u00e1 reduciendo sus posibilidades epistemol\u00f3gicas. Escribe: \u201cLa evoluci\u00f3n por medio de la selecci\u00f3n natural es, como se sabe, el principal motor de la transformaci\u00f3n gradual de los sistemas vivos, pero entra en juego mucho antes de que las primeras formas de vida comiencen a competir\u201d. (P\u00e1gina 20)<\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante: \u201cYa est\u00e1 cobrando forma un relato cient\u00edfico general sobre el origen de la vida. Una vez que las mol\u00e9culas adquieren la capacidad de replicarse, las mutaciones y errores aleatorios alimentan el darwinismo molecular y empujan los productos qu\u00edmicos resultantes a ascender por el vector fundamental de la eficacia biol\u00f3gica, de la <em>fitness.<\/em>\u201d (P\u00e1gina 130). Y concluye: \u201cLa evoluci\u00f3n, de acuerdo con Darwin, gu\u00eda el desarrollo de estructuras, de las mol\u00e9culas a las c\u00e9lulas y los organismos pluricelulares complejos\u201d (P\u00e1gina 132)<\/p>\n<p>Desde nuestro punto de vista, sin negar el papel de la termodin\u00e1mica, y en especial de la entrop\u00eda, y de la evoluci\u00f3n de corte darwinista para una explicaci\u00f3n racional y cient\u00edfica del universo y de la vida, es necesario ir m\u00e1s adelante. Somos partidarios de ampliar nuestra mirada a otras explicaciones cient\u00edficas. Por una parte, no solo es un problema de entrop\u00eda. Existen otros factores cient\u00edficos complejos que intentan explicar el misterio de la vida. Y por otra parte, aceptando que no podemos prescindir de la visi\u00f3n evolutiva del mundo, hay otras explicaciones cient\u00edficas que van <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?cat=139&amp;paged=2\">m\u00e1s all\u00e1 del darwinismo<\/a>y que incluso lo incluyen como parte de una explicaci\u00f3n m\u00e1s amplia.<\/p>\n<h3><strong><em>3. La teor\u00eda del Procesamiento de la informaci\u00f3n versus el emergentismo<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Consecuente con una perspectiva reduccionista y una arquitectura del universo basada en los dos paradigmas: el de la entrop\u00eda y el de la evoluci\u00f3n darwinista, la historia del cosmos, seg\u00fan Greene, se explica perfectamente acudiendo a la teor\u00edas del <a href=\"https:\/\/economiayfuturo.es\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Una-nueva-y-sorprendente-cultura-tecnol%C3%B3gica-FronterasCTR.html\">procesamiento de la informaci\u00f3n<\/a>: la materia incluye dentro de s\u00ed una informaci\u00f3n que \u2013 sobre todo al llegar a los seres vivos- es \u201cprocesada\u201d al igual que lo hace un computador.<\/p>\n<p>Escribe: \u201cTal vez nuestros escarceos creativos (\u2026) emerjan de la capacidad cerebral, surgida de la selecci\u00f3n natural pero exageradamente activa, de detectar patrones y organizarlos de una forma coherente\u201d (p\u00e1gina 23). Este texto es m\u00e1s expl\u00edcito: \u201cEl futuro que tendemos a imaginar (\u2026) est\u00e1 poblado de las cosas que nos importan. La evoluci\u00f3n empujar\u00e1 la vida y la mente a adoptar toda suerte de formas sustentadas en todo tipo de plataformas: biol\u00f3gicas, computacionales, h\u00edbridas, y qui\u00e9n sabe qu\u00e9 m\u00e1s\u201d (P\u00e1gina 24).<\/p>\n<p>Greene es m\u00e1s di\u00e1fano al referirse al ser humano y a la mente: \u201cAlgunos seres vivos adquirieron conciencia de s\u00ed mismos y, como es natural, se preguntaron qu\u00e9 es la conciencia y c\u00f3mo surge: \u00bfc\u00f3mo puede llegar a pensar y sentir un remolino de materia sin mente? Varios investigadores, como veremos en el cap\u00edtulo 5, defienden una explicaci\u00f3n mecanicista. (\u2026) Otros creen que nos enfrentamos a un reto mucho mayor, y argumentan que la conciencia es el m\u00e1s arduo de los enigmas a los que nos enfrentamos, y requerir\u00e1 de perspectivas radicalmente nuevas no solo respecto a la mente, sino tambi\u00e9n en relaci\u00f3n a la propia naturaleza de la realidad\u201d (P\u00e1gina 21). Y prosigue: \u201cEn el cap\u00edtulo 6 examinamos la adquisici\u00f3n del lenguaje y la consiguiente obsesi\u00f3n por contar historia; en el cap\u00edtulo 7 nos ocupamos de un particular g\u00e9nero de relatos que presagian y sirven de transici\u00f3n hacia las tradiciones religiosas\u201d (P\u00e1ginas 22-23).<\/p>\n<p>Insiste en el pensamiento computacional: \u201cLo que me pregunto es si el fen\u00f3meno del pensamiento, sustentado por un cerebro humano o por una computadora inteligente o por part\u00edculas entrelazadas que flotan en el vac\u00edo o por cualquier otro proceso f\u00edsico que resulte ser relevante, puede persistir un tiempo arbitrariamente largo en el futuro\u201d (P\u00e1gina 25).<\/p>\n<p>Y concluye: \u201cMi intenci\u00f3n es utilizar ahora todo ese conocimiento [sobre el BigBang y el origen del cosmos] para comprender c\u00f3mo un universo con una entrop\u00eda cada vez mayor, destinado a un desorden cada vez mayor, crea por el camino una gran cantidad de orden\u201d (P\u00e1gina 71).<\/p>\n<h3><strong><em>4. La puerta del fisicalismo versus la sistematicidad<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Greene, desde su perspectiva de matem\u00e1tico y f\u00edsico tiene su mente cient\u00edfica entrenada para contemplar solo desde un punto de vista reduccionista, y por tanto <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2992\">fisicalista<\/a>, la realidad: \u201cMuchas de las capacidades cerebrales heredadas moldean predilecciones m\u00e1s que acciones definidas. Estamos influidos por estas predisposiciones, pero la actividad humana surge de combinar tendencias conductuales con nuestra compleja, deliberativa y autorreflexiva mente. Por ello, nos guiar\u00e1 tambi\u00e9n un segundo faro, diferente pero no menos importante, que se enfoca en la vida interior que llega de nuestras sofisticadas capacidades cognitivas. (\u2026) La habilidad de manipular el entorno deliberadamente nos brinda la capacidad de cambiar nuestro punto de vista, de suspendernos sobre la l\u00ednea del tiempo para contemplar lo que fue, para imaginar lo que ser\u00e1\u201d. (P\u00e1ginas 22-23)<\/p>\n<p>Dentro de este contexto fisicalista son expl\u00edcitos estos textos: \u201cDe modo muy parecido a como el proverbial equipo de monos que teclean letras al azar durante d\u00e9cadas no conseguir\u00e1n escribir m\u00e1s que \u201cser o no ser\u201d, el azar ciego no conseguir\u00eda crear las prote\u00ednas espec\u00edficas que requiere la vida. (\u2026) La s\u00edntesis de prote\u00ednas requiere de un <em>software <\/em>celular. Y estas instrucciones existen dentro de cada c\u00e9lula. Est\u00e1n codificadas en el ADN, la mol\u00e9cula de la vida, cuya estructura geom\u00e9trica descubrieron Watson y Crick\u201d. (P\u00e1gina 111)<\/p>\n<p>Greene ha resaltado entre comillas estos dos textos, como formulaci\u00f3n de una tesis personal: \u201cTodos los seres vivos codifican las instrucciones para fabricar las prote\u00ednas del mismo modo\u201d. (P\u00e1gina 112) y \u201cTodos los seres vivos resuelven del mismo modo el problema de la extracci\u00f3n y distribuci\u00f3n de la energ\u00eda\u201d. (P\u00e1gina 113)<\/p>\n<p>Un programa de investigaci\u00f3n que, como veremos ahora, queda corto.<\/p>\n<h3><strong><em>5. Inmanencia versus trascendencia: la quinta puerta<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>La mente reduccionista y adem\u00e1s fisicalista de Greene raramente puede concebir realidades que van m\u00e1s all\u00e1 de lo que es accesible a los sentidos. Escribe: \u201cUna respuesta repetida a lo largo de los tiempos (\u2026) es que el orden fue labrado en el caos por una inteligencia suprema. (\u2026) Pero una buena ex\u00e9gesis de la segunda ley [de la termodin\u00e1mica] nos lleva a entender que un dise\u00f1ador inteligente es innecesario\u201d. (P\u00e1ginas 61-62)<\/p>\n<p>El punto de partida de Greene es bien claro: \u201cQue el cerebro es un h\u00famedo y almenado manojo de c\u00e9lulas que se ocupan de procesar informaci\u00f3n nadie lo discute\u201d. (P\u00e1gina 163). El autor (Greene) matiza mucho algunas de sus afirmaciones que parecen abrir posibilidad para el di\u00e1logo: \u201cNo quiero decir con ello que el cambio evolutivo siga un plan cuidadosamente dise\u00f1ado que progresa de forma gradual y eficiente, p\u00e1gina a p\u00e1gina, desde los organismos a los complejos. Al contrario, la evoluci\u00f3n por medio de la selecci\u00f3n natural se describe mejor como innovaci\u00f3n por ensayo y error. Las innovaciones surgen de combinaciones y mutaciones aleatorias del material gen\u00e9tico\u201d (P\u00e1gina 123).<\/p>\n<p>La postura reduccionista y fisicalista de Greene se acent\u00faa cuando desarrolla una explicaci\u00f3n para la mente humana, la conciencia, la libertad, la trascendencia y la posibilidad de sentido religioso para la vida: \u201cEn alg\u00fan momento, entre las primeras c\u00e9lulas procariotas de hace cuatro mil millones de a\u00f1os y las noventa mil millones de neuronas del cerebro humano, entrelazadas en una red de cien billones de conexiones sin\u00e1pticas, surgieron las facultades de pensar y sentir, amar y odiar, temer y anhelar, sacrificar y adorar, imaginar y crear; unas capacidades nuevas que producir\u00edan logros espectaculares, pero tambi\u00e9n indecible destrucci\u00f3n\u201d (p\u00e1gina 141).<\/p>\n<p>Y en otro lugar: \u201cLa conclusi\u00f3n es que nuestro cerebro coordina subrepticiamente todo un prodigio de regulaci\u00f3n, funcionalidad y exploraci\u00f3n de datos (\u2026) La cuesti\u00f3n es que nuestras mentes albergan toda una diversidad de sensaciones internas, pensamientos, emociones, recuerdos, im\u00e1genes, deseos, sonidos, olores y tantos otros, todos los cuales forman parte de lo que entendemos por conciencia\u201d (P\u00e1gina 150).<\/p>\n<p>\u201cEntonces, \u00bfc\u00f3mo consigue un torbellino de part\u00edculas en el interior de la cabeza, pues solo eso es el cerebro, crear impresiones, sensaciones y sentimientos? El fil\u00f3sofo <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4691\">Thomas Nagel<\/a>[muy cr\u00edtico con los reduccionismos], nos brind\u00f3 un evocador relato de esta brecha explicativa. (\u2026) Por muy detallado que sea nuestro conocimiento material, el mundo interior del murci\u00e9lago queda fuera de nuestro alcance\u201d (P\u00e1gina 152).<\/p>\n<p>Greene explora las opiniones de diversos autores para una explicaci\u00f3n reduccionista de la mente y de la conciencia: \u201cEn 1994 en Tucson, David Chalmers, un joven fil\u00f3sofo australiano (\u2026) subi\u00f3 a la tarima durante un congreso anual sobre la conciencia y describi\u00f3 este d\u00e9ficit como el \u201cproblema dif\u00edcil\u201d de esta. (\u2026) A su entender, no solo carecemos de puente entre las part\u00edculas sin mente y la experiencia mental, sino que fracasaremos si intentamos tenderlo ayudados por los planos del reduccionismo, es decir, a partir de las part\u00edculas y leyes que constituyen la base fundamental de la ciencia tal como la conocemos\u201d. (P\u00e1ginas 153-154). \u201cAl revitalizar creencias pan ps\u00edquicas con ra\u00edces hist\u00f3ricas que se remontan a la antigua Grecia, Chalmers contempla la posibilidad de que la conciencia sea relevante para todo aquello que est\u00e1 hecho de part\u00edculas, ya se trate del cerebro de un murci\u00e9lago o de un bate de b\u00e9isbol\u201d (P\u00e1gina 161).<\/p>\n<p>En un intento de buscar explicaciones reduccionistas al pensamiento afirma: \u201cEntonces, \u00bfqu\u00e9 distingue la clase de procesamientos de informaci\u00f3n que da origen a la conciencia? Esta es una de las preguntas que gu\u00edan al psiquiatra y neurocient\u00edfico Giulio Tononi, a quien se ha unido en su b\u00fasqueda el neurocient\u00edfico Christof Kock, y conjuntamente han desarrollado un enfoque conocido como teor\u00eda de la informaci\u00f3n integrada\u201d (P\u00e1gina 164). Y concluye: \u201cLa propuesta de Tononi eleva estas observaciones a una caracter\u00edstica definitoria: \u201cLa conciencia es informaci\u00f3n altamente integrada y altamente diferenciada\u201d (p\u00e1gina 165).<\/p>\n<p>Pero Greene parece que se adhiere a una propuesta que es una \u201cexplicaci\u00f3n fisicalista de cabo a rabo\u201d que proporciona \u201cuno de los enfoques m\u00e1s esclarecedores del misterio de la conciencia\u201d (P\u00e1gina 167).<\/p>\n<p>Greene acude a otros autores para fundamentar sus tesis. Con el ep\u00edgrafe \u201cLa mente moldea a la mente\u201d, escribe Greene: \u201cLa teor\u00eda de la conciencia del <a href=\"https:\/\/www.nationalgeographic.es\/ciencia\/2018\/01\/necesitamos-nuestro-espacio-vital-la-ciencia-te-explica-por-que\">neurocient\u00edfico Michael Graziano<\/a> comienza con un par de cualidades bien conocidas del funcionamiento del cerebro que todos podemos aceptar con facilidad. (P\u00e1gina 167) \u201cSu tesis central [de Graziano] es que, por muy atentos que estemos a los detalles, nuestras representaciones mentales siempre est\u00e1n enormemente simplificadas. (\u2026) Cuando nuestra atenci\u00f3n no se dirige a coches, a avalanchas o terremotos, sino que se centra en animales o humanos, tambi\u00e9n creamos representaciones mentales esquem\u00e1ticas parecidas\u201d (p\u00e1ginas 168-169) y apunta: \u201cCuando el cerebro ejerce su afici\u00f3n por las representaciones esquem\u00e1ticas simplificadas sobre s\u00ed mismo, sobre su propia atenci\u00f3n, la descripci\u00f3n resultante hace caso omiso de los procesos f\u00edsicos responsables de esa atenci\u00f3n. Por eso los pensamientos y las sensaciones parecen et\u00e9reas, como si vinieran de la nada, como si se hallaran suspendidas en la cabeza\u201d (P\u00e1gina 170).<\/p>\n<p>Desde el punto de vista filos\u00f3fico, nuestra postula es similar a la propuesta por el profesor Carlos Beorlegui [<em>Llamados a ser libres. Las dimensiones antropol\u00f3gicas de la libertad. <\/em>UCA editores, Universidad Centroamericana \u201cJos\u00e9 Sime\u00f3n Ca\u00f1as\u201d (San Salvador), 2020, 445 p\u00e1ginas]. \u201cPero la mente humana \u2013 escribe Beorlegui \u2013 se descubre tambi\u00e9n capaz de superar la mera inmanencia de lo real para abrirse a otras dimensiones posibles, m\u00e1s all\u00e1 de las leyes naturales. Es el mundo de la cultura con todas sus facetas, desde la filosof\u00eda a la \u00e9tica y\u00a0la religi\u00f3n\u201d. Pero deja bien claro que es una \u201cposibilidad\u201d, no una \u201cnecesidad\u201d. De ah\u00ed la necesidad de una educaci\u00f3n de las dimensiones no cientificistas del ser humano.<\/p>\n<p>Esto es lo que nos permite acercarnos lo que puede llamarse \u201cdimensi\u00f3n trascendente\u201d del ser humano, y yendo m\u00e1s all\u00e1, acercarnos a la posibilidad de la dimensi\u00f3n \u201creligiosa\u201d, e incluso te\u00edsta y aun cristiana del ser humano (cap\u00edtulo octavo, \u201cLa dimensi\u00f3n trascendente de la libertad\u201d, p\u00e1ginas 367-414)]. Como indica Beorlegui, \u201cEl ser humano (\u2026) con su capacidad de pensar, de describir simb\u00f3licamente la realidad, y de construir un lenguaje simb\u00f3lico sobre la realidad como instrumento de comunicaci\u00f3n con los otros, es el \u00fanico animal [y yo a\u00f1adir\u00eda, la \u00fanica m\u00e1quina de Inteligencia Artificial] que posee la capacidad de abrirse a la cuesti\u00f3n del ser y del sentido, y, por ello mismo, a la cuesti\u00f3n del fundamente \u00fanico de la realidad\u201d (Introducci\u00f3n, p\u00e1gina XXI). El autor es cuidadoso en el lenguaje y nunca utiliza la palabra \u201cnecesidad\u201d sino \u201cposibilidad\u201d.<\/p>\n<h3><strong><em>6. Laicismo versus religi\u00f3n: la sexta puerta medio abierta<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>En esta r\u00e1pida s\u00edntesis de las propuestas de Brian Greene, llegamos a la sexta puerta que puede abrirnos la frontera. \u00bfTiene alg\u00fan sentido hablar de religi\u00f3n, de espiritualidad, de Dios en el contexto de la ciencia? \u00bfNo ser\u00e1 mejor \u2013 siguiendo a Wittgenstein \u2013 callar y no decir nada de lo que no se puede experimentar? La postura de Greene es, a menudo, ambigua. Por una parte, no se cierra a que el ser humano, pueda ser religioso por razones darwinistas: \u201cLa tesis es que existe caracter\u00edsticas inherentes al cerebro humano modeladas durante cientos de miles de a\u00f1os por la incansable batalla por la supremac\u00eda evolutiva, que nos predisponen a la convicci\u00f3n religiosa\u201d (P\u00e1gina 229).<\/p>\n<p>Pero para Greene, los sentimientos religiosos son tambi\u00e9n producto de la selecci\u00f3n natural darwinista: fomentan la cohesi\u00f3n social del grupo humano y por ello su supervivencia debido a la cooperaci\u00f3n: \u201cTras desarrollar ideas propuestas a principio del siglo XX por el soci\u00f3logo \u00c9mile Durkheim, algunos investigadores, como el bi\u00f3logo evolucionista David Sloam Wilson, llevan a\u00fan m\u00e1s lejos este papel adaptativo [de las religiones]. La religi\u00f3n tambi\u00e9n es una narraci\u00f3n, una historia enriquecida con doctrinas, rituales, costumbres, s\u00edmbolos, arte y normas de conducta. Al envolver en el aura de sagrado este tipo de actividades, la religi\u00f3n ampl\u00eda el club del parentesco; permite la entrada a individuos no emparentados que de este modo sienten que forman parte de un grupo con fuertes v\u00ednculos. Aunque el solapamiento gen\u00e9tico sea m\u00ednimo, estamos predispuestos a trabajar juntos y protegernos unos a otros gracias a la religi\u00f3n que nos une\u201d (P\u00e1gina 233).<\/p>\n<p>Greene reconoce que \u201cAlgunas mentes extraordinarias, escasas en n\u00famero pero presentes en todas las \u00e9pocas, modeladas todas ellas por la naturaleza y, algunas, por una imaginada inspiraci\u00f3n divina, descubrir\u00edan nuevas maneras de articular lo trascendental. Sus odiseas creativas expresar\u00edan una forma de la verdad que se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de la deducci\u00f3n o la validaci\u00f3n, y que presta su voz a cualidades definitorias de la naturaleza humana que permanecen calladas hasta que se sienten\u201d (P\u00e1gina 260). Pero sigue pregunt\u00e1ndose: \u00bfpor qu\u00e9 creer en Dios?: \u201cY eso plantea una pregunta: \u00bfhay alguna raz\u00f3n para creer en un ser invisible y todopoderoso que construy\u00f3 el universo, que escucha y responde a nuestras plegarias, que est\u00e1 pendiente de lo que hacemos y decimos, y que reparte premios y castigos?\u201d (P\u00e1gina 248).<\/p>\n<p>Y prosigue: \u201cReconozco que es una posibilidad que no se puede descartar. En la medida que la supuesta influencia de un dios no modifique en modo alguno la progresi\u00f3n de la realidad que tan bien describen las leyes matem\u00e1ticas, ese dios ser\u00e1 compatible con todo lo que observamos\u201d (P\u00e1gina 254).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Conclusiones <\/strong><\/h2>\n<p>Postulamos que es razonable, oportuno, conveniente y necesario el di\u00e1logo, el encuentro y la formulaci\u00f3n interdisciplinar de la posible armon\u00eda entre las cosmovisiones de la ciencia, la tecnolog\u00eda, la filosof\u00eda y las tradiciones religiosas. As\u00ed lo pretendemos hacer tanto desde ASINJA como desde FronterasCTR.<\/p>\n<p>Coincidimos con Greene en estar seducidos por la aventura del saber: \u201cA lo largo del viaje, brillar\u00e1 el esp\u00edritu humano del descubrimiento. Somos exploradores ambiciosos e intentamos comprender una vasta realidad. (\u2026) Sin embargo, por medio del lenguaje y el relato, el arte y el mito, la religi\u00f3n y la ciencia, hemos aprovechado nuestra peque\u00f1a parcela del desapasionado, incesante y mec\u00e1nico despliegue del cosmos para dar voz a nuestra omnipresente necesidad de coherencia, valor y significado\u201d (P\u00e1gina 30).<\/p>\n<p>El denso estudio de Brian Greene nos abre seis puertas para superar fronteras. Pero desde nuestro punto de vista, su excesivo apego al reduccionismo fisicalista y la consiguiente dificultad para abrir espacio a la trascendencia pone trabas a abrir de par en par las puertas de acceso que trascienden las fronteras. Este di\u00e1logo con los cient\u00edficos y fil\u00f3sofos que mantienen epistemolog\u00edas cerradas a las visiones hol\u00edsticas y sist\u00e9micas del mundo se mantiene abierto. Forma parte de los objetivos intelectuales que nos hemos fijado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo elaborado por Leandro Sequeiros (Doctor en Ciencias Geol\u00f3gicas) y\u00a0<\/strong><strong>Jos\u00e9 Jes\u00fas Ferrari M\u00e1rquez (arquitecto urbanista). Ambos son c<\/strong><strong>olaboradores de la C\u00e1tedra de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n y miembros de ASINJA (Asociaci\u00f3n Interdisciplinar Jos\u00e9 de Acosta).<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Leandro Sequeiros y Jos\u00e9 Jes\u00fas Ferrari M\u00e1rquez) La revista digital FronterasCTR pretende dialogar con todas aquellas posturas cient\u00edficas y filos\u00f3ficas que buscan sentido racional a un universo en evoluci\u00f3n. Desde una perspectiva abierta y pluralista se intentan abrir puertas en las fronteras de la ciencia, la tecnolog\u00eda y la religi\u00f3n. Muy diversos autores ofrecen explicaciones &#8230; <a title=\"Seis puertas abiertas en el muro de las fronteras entre ciencia, tecnolog\u00eda y religi\u00f3n\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=6173\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Seis puertas abiertas en el muro de las fronteras entre ciencia, tecnolog\u00eda y religi\u00f3n\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":6179,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139,1],"tags":[325,1016,454,358,1013,1019,151,178,429,897],"class_list":["post-6173","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","category-sin-categoria","tag-cultura","tag-darwinismo","tag-dialogo","tag-epistemologia","tag-informacion","tag-inmanencia","tag-interdisciplinariedad","tag-trascendencia","tag-universo","tag-vida"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6173"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6173\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6176,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6173\/revisions\/6176"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6179"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6173"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}