{"id":5934,"date":"2021-05-05T09:44:29","date_gmt":"2021-05-05T07:44:29","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5934"},"modified":"2021-05-05T09:44:29","modified_gmt":"2021-05-05T07:44:29","slug":"cien-anos-del-tractatus-de-ludwig-wittgenstein","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5934","title":{"rendered":"Cien a\u00f1os del \u00abTractatus\u00bb de Ludwig Wittgenstein"},"content":{"rendered":"<div><b>(Daniel Luque Naranjo) El llamado\u00a0<i>Tractatus logico-philosophicus<\/i>\u00a0fue el primer libro escrito por Ludwig Wittgenstein y el \u00fanico que \u00e9l vio publicado en vida. La primera versi\u00f3n editada y escasamente difundida fue en la revista alemana\u00a0<i>Annalen der Naturphilosophie<\/i>\u00a0(1921, volumen XIV, n\u00fameros 3-4, p\u00e1gs. 185-262), bajo el t\u00edtulo\u00a0<i>Logisch-Philosophische Abhandlung<\/i>. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde (en 1922) aparecer\u00eda la primera edici\u00f3n biling\u00fce (alem\u00e1n-ingl\u00e9s) en la editorial Kegan Paul de\u00a0<\/b><a title=\"Londres\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Londres\"><b>Londres<\/b><\/a><b>, acompa\u00f1ado de una introducci\u00f3n de <\/b><a title=\"Bertrand Russell\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bertrand_Russell\"><b>Bertrand Russell<\/b><\/a><b>, y ya bajo el t\u00edtulo en lat\u00edn con el que m\u00e1s se lo conoce. Es el principal texto en que Wittgenstein expresa su pensamiento del llamado \u00abprimer per\u00edodo\u00bb. Un siglo m\u00e1s tarde ofrecemos algunas pistas de este ensayo de frontera.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tractatus_logico-philosophicus\"><em>Tractatus Logico-Philosophicus<\/em>\u00a0<\/a>es el t\u00edtulo de una obra escrita por\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ludwig_Wittgenstein\">Ludwig Wittgenstein<\/a>, la \u00fanica que vio publicada en vida y que todav\u00eda, cien a\u00f1os m\u00e1s tarde, es objeto de pol\u00e9mica por la oscuridad de muchas de sus formulaciones. Puede decirse que se encuentra en las fronteras de las ciencias, la filosof\u00eda y las tradiciones religiosas. \u200b<\/p>\n<p>Seg\u00fan los expertos, este denso y a veces enigm\u00e1tico escrito fue el resultado de las notas que tom\u00f3 entre los a\u00f1os 1914 y 1916 fruto de la correspondencia mantenida con\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bertrand_Russell\">Bertrand Russell<\/a>,\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/George_Edward_Moore\">George E. Moore<\/a>\u00a0y\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Keynes\">John M. Keynes<\/a>, mientras serv\u00eda como teniente del ej\u00e9rcito austro-h\u00fangaro en la Primera Guerra Mundial y, posteriormente, siendo prisionero de guerra en Italia. El texto evolucion\u00f3 como una continuaci\u00f3n, y una reacci\u00f3n a las concepciones de Russell y\u00a0<u><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Frege\">Gottlob Frege<\/a><\/u>, sobre la l\u00f3gica y el lenguaje.<\/p>\n<p>El texto se public\u00f3 hace ahora un siglo, en 1921, escrito en lengua alemana,\u00a0 bajo el t\u00edtulo \u00a0<em>Logisch-philosophische Abhandlung<\/em>. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde se edit\u00f3 en ingl\u00e9s, manteniendo el t\u00edtulo actual en lat\u00edn, que se ha mantenido hasta hoy. Junto a sus\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Investigaciones_filos%C3%B3ficas\"><em>Investigaciones filos\u00f3ficas<\/em><\/a><u>,<\/u>este texto es una de las obras mayores de la filosof\u00eda de Wittgenstein.<\/p>\n<h2><\/h2>\n<h2><strong>Wittgenstein: una personalidad singular<\/strong><\/h2>\n<p>Ludwig Josef Johann Wittgenstein\u00a0(nacido en la ciudad de Vienael\u00a026 de abril\u00a0de\u00a01889y fallecido en Cambridgepocos d\u00edas despu\u00e9s de haber cumplido 62 a\u00f1os,\u00a0el 29 de abril\u00a0de\u00a01951), fue un fil\u00f3sofo, matem\u00e1tico, ling\u00fcista y\u00a0l\u00f3gico\u00a0austr\u00edacoque posteriormente se\u00a0 nacionaliz\u00f3 como\u00a0brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Public\u00f3 el\u00a0<em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tractatus_logico-philosophicus\">Tractatus logico-philosophicus<\/a><\/em>, \u200b que influy\u00f3 en gran medida a los\u00a0positivistas l\u00f3gicos\u00a0del\u00a0C\u00edrculo de Viena, \u200b movimiento del que nunca se consider\u00f3 miembro.<\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s, el\u00a0<em>Tractatus<\/em>\u00a0fue severamente criticado por el propio Wittgenstein en\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Los_cuadernos_azul_y_marr%C3%B3n\"><em>Los cuadernos azul y marr\u00f3n<\/em><\/a>\u00a0y en sus\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Investigaciones_filos%C3%B3ficas\"><em>Investigaciones filos\u00f3ficas<\/em><\/a><u>,<\/u>ambas obras p\u00f3stumas. Fue disc\u00edpulo de\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bertrand_Russell\">Bertrand Russell<\/a>\u00a0en el\u00a0Trinity College\u00a0de la\u00a0Universidad de Cambridge, donde m\u00e1s tarde tambi\u00e9n \u00e9l lleg\u00f3 a ser profesor.<\/p>\n<p>Su madre, Leopoldine Kalmus, era hija de padre jud\u00edo y madre\u00a0cat\u00f3lica. A pesar de la conversi\u00f3n al protestantismo de sus abuelos paternos, los hijos de los Wittgenstein fueron\u00a0bautizados\u00a0como\u00a0cat\u00f3licos\u00a0\u2014la fe de su abuela materna\u2014 y Ludwig recibi\u00f3 un entierro cat\u00f3lico despu\u00e9s de su muerte. Este dato es importante para entender el hilo de su pensamiento.<\/p>\n<p>Ludwig creci\u00f3 en un hogar que proporcionaba un ambiente excepcionalmente intenso para la realizaci\u00f3n art\u00edstica e intelectual. Sus padres eran aficionados a la m\u00fasica y todos sus hijos tuvieron dotes intelectuales y art\u00edsticas.\u00a0 Curs\u00f3 sus estudios a principios del siglo XX en la escuela secundaria de Linz, la <em>Realschule Bundesrealgymnasium Fadingerstrasse<\/em>. En esa misma escuela tambi\u00e9n estudiaba por entonces un muchacho que luego ser\u00eda famoso llamado\u00a0Adolf Hitler.<\/p>\n<p>El primer rasgo del inter\u00e9s intelectual de Wittgenstein no fue el de la filosof\u00eda sino el de\u00a0 la ingenier\u00eda. Sus estudios lo llevaron, en primer lugar, a Berl\u00edn y posteriormente a\u00a0Manchester\u00a0(Reino Unido), donde se encontraba la vanguardia de la ingenier\u00eda aeron\u00e1utica.<\/p>\n<p>Estando en Inglaterra se interes\u00f3 por la filosof\u00eda de las matem\u00e1ticas y entr\u00f3 en contacto con\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bertrand_Russell\">Bertrand Russell<\/a>, con quien comenzar\u00eda una tormentosa relaci\u00f3n. Sin embargo, este ambiente ingl\u00e9s es el que lanz\u00f3 su carrera intelectual, con amigos como\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/George_Moore\">George Moore<\/a>\u00a0o el economista\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/John_Maynard_Keynes\">John Maynard Keynes<\/a><u>. \u200b<\/u><\/p>\n<p>Tras una vida complicada, con frecuentes cambios de rumbo en su trabajo y en sus intereses intelectuales, Ludwig Wittgenstein muri\u00f3 en Cambridge, en casa de su m\u00e9dico, el doctor Bevan, el\u00a029 de abril\u00a0de\u00a01951, tras negarse a recibir tratamiento m\u00e9dico contra el\u00a0c\u00e1ncer de pr\u00f3stata\u00a0que sufr\u00eda. Antes de perder la conciencia, rog\u00f3 a la esposa del doctor Bevan reproducir sus \u00faltimas palabras: \u00abd\u00edgales a todos que he tenido una vida maravillosa\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Algunos rasgos de su pensamiento, para entender el <em>Tractatus<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Seg\u00fan sus bi\u00f3grafos, el pensamiento filos\u00f3fico de Wittgenstein suele dividirse en dos per\u00edodos: el primer per\u00edodo gira en torno a su primer trabajo importante, el\u00a0<em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tractatus_logico-philosophicus\">Tractatus logico-philosophicus<\/a><\/em>. Luego de su publicaci\u00f3n, Wittgenstein dej\u00f3 la filosof\u00eda, creyendo haber resuelto todos los problemas filos\u00f3ficos.<\/p>\n<p>Varios a\u00f1os despu\u00e9s, tras algunos traspi\u00e9s, Wittgenstein volvi\u00f3 a ense\u00f1ar y filosofar, pero con un esp\u00edritu muy distinto al que guio su trabajo anterior. De este segundo per\u00edodo resultaron las\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Investigaciones_filos%C3%B3ficas\"><em>Investigaciones filos\u00f3ficas<\/em><\/a>, publicadas de manera p\u00f3stuma en 1953.<\/p>\n<p>Estos dos trabajos son tan diferentes, que a veces se habla de un \u00abprimer Wittgenstein\u00bb o \u00abWittgenstein del\u00a0<em>Tractatus<\/em>\u00ab, y de un \u00absegundo Wittgenstein\u00bb o \u00abWittgenstein de las\u00a0<em>Investigaciones<\/em>\u00ab.<\/p>\n<h3><strong><em>Primer Wittgenstein: el\u00a0del Tractatus logico-philosophicus<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>El\u00a0<em>Tractatus logico-philosophicus<\/em>\u00a0fue el primer libro escrito por Wittgenstein y el \u00fanico que \u00e9l vio publicado en vida. La primera publicaci\u00f3n fue <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ludwig_Wittgenstein#cite_note-10\">hace cien a\u00f1os, en 1921, en la revista alemana\u00a0<em>Annalen der Naturphilosophie<\/em>\u00a0(XIV, 3-4, p\u00e1gs. 185-262), bajo el t\u00edtulo\u00a0<em>Logisch-Philosophische Abhandlung<\/em>.<\/a>\u200b<\/p>\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s tarde (en 1922) aparecer\u00eda la primera edici\u00f3n biling\u00fce (alem\u00e1n-ingl\u00e9s) en la editorial Kegan Paul de\u00a0Londres, acompa\u00f1ado de una introducci\u00f3n de\u00a0Bertrand Russell, y ya bajo el t\u00edtulo en lat\u00edn con el que m\u00e1s se lo conoce. Es el principal texto en que Wittgenstein expresa su pensamiento del llamado \u00abprimer per\u00edodo\u00bb.<\/p>\n<p>Todos los comentaristas coinciden en que el\u00a0<em>Tractatus<\/em>\u00a0es un texto complejo que se presta a diversas lecturas. En una primera lectura, se presenta como un libro que pretende explicar el funcionamiento de la\u00a0l\u00f3gica\u00a0(desarrollada previamente por\u00a0Gottlob Frege\u00a0y por\u00a0Bertrand Russell, entre otros), tratando de mostrar al mismo tiempo que la l\u00f3gica es el andamiaje o la estructura sobre la cual se levanta nuestro lenguaje descriptivo (nuestra ciencia) y nuestro mundo (que es aquello que nuestro lenguaje o nuestra ciencia describe).<\/p>\n<p>La tesis fundamental del\u00a0<em>Tractatus<\/em>\u00a0es esta estrecha vinculaci\u00f3n estructural (o formal) entre lenguaje y mundo, hasta tal punto que \u00ablos l\u00edmites de mi lenguaje son los l\u00edmites de mi mundo\u00bb (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7 5.6). En efecto, aquello que comparten el mundo, el lenguaje y el pensamiento es la\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Forma_l%C3%B3gica_(proposici%C3%B3n)\">forma l\u00f3gica<\/a>\u00a0(<em>logische Form<\/em>), gracias a la cual podemos hacer figuras del mundo para describirlo.<\/p>\n<p>En el\u00a0<em>Tractatus<\/em>, el mundo (<em>Welt<\/em>), es la totalidad de los hechos, es decir, de lo que es el caso (lo que acaece, lo que se da efectivamente) (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7\u00a7 1-2). Los hechos son \u00abestados de cosas\u00bb (<em>Sachverhalt<\/em>), o sea, objetos en cierta relaci\u00f3n (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7\u00a7 2-2.01). Por ejemplo, un hecho es que el libro est\u00e1 sobre la mesa, lo cual se revela como una relaci\u00f3n entre \u00abel libro\u00bb (que podemos llamar objeto \u00aba\u00bb) y \u00abla mesa\u00bb (que podemos llamar objeto \u00abb\u00bb).<\/p>\n<h3><strong><em>La estructura l\u00f3gica del mundo<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Seg\u00fan Wittgenstein, los hechos poseen una estructura l\u00f3gica que permite la construcci\u00f3n de proposiciones que representen o figuren (del alem\u00e1n\u00a0<em>Bild<\/em>) ese estado de cosas\u200b. \u00abEl libro est\u00e1 sobre la mesa\u00bb, trascrito a lenguaje l\u00f3gico, se expresa: \u00abaRb\u00bb. Al igual que un hecho es una relaci\u00f3n entre objetos, una proposici\u00f3n ser\u00e1 una concatenaci\u00f3n de nombres (los cuales tendr\u00e1n como referencia los objetos).<\/p>\n<p>Para Wittgenstein el lenguaje descriptivo funciona igual que una maqueta, en la cual representamos los hechos colocando piezas que hacen las veces de los objetos representados. En el\u00a0<em>Tractatus<\/em>, el lenguaje est\u00e1 formado fundamentalmente por nombres (hablamos, naturalmente, del lenguaje una vez que es analizado l\u00f3gicamente).<\/p>\n<p>De esta idea tan fundamental extrae Wittgenstein toda su teor\u00eda de la figuraci\u00f3n (o de la significaci\u00f3n) y de la verdad. Una proposici\u00f3n ser\u00e1 significativa, o tendr\u00e1 sentido (del alem\u00e1n\u00a0<em>Sinn<\/em>), en la medida en que represente un estado de cosas l\u00f3gicamente posible. Otra cosa distinta es que la proposici\u00f3n sea verdadera o falsa. Una proposici\u00f3n con sentido figura un estado de cosas posible. \u200b<\/p>\n<p>Para que la proposici\u00f3n sea verdadera, el hecho que describe debe darse efectivamente (debe ser el caso). Si el hecho descrito no se da, entonces la proposici\u00f3n es falsa. Pero en este caso, sea falsa o sea verdadera, la proposici\u00f3n tiene sentido, porque describe un estado de cosas posible. \u00abEl mundo es todo lo que sea el caso\u00bb (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7 1); la realidad (<em>Wirklichkeit<\/em>) ser\u00e1 la totalidad de los hechos posibles, los que se dan y los que no se dan (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7 2.06 y \u00a7 2.202).<\/p>\n<h3><strong><em>Identidad lenguaje-pensamiento<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Otra tesis fundamental del\u00a0<em>Tractatus<\/em>\u00a0es la\u00a0identidad\u00a0entre el lenguaje significativo y el pensamiento, dando a entender que nuestros pensamientos (las representaciones mentales que hacemos de la realidad) se rigen igualmente por la l\u00f3gica de las proposiciones, pues: \u00abLa figura l\u00f3gica de los hechos es el pensamiento\u00bb (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7 3) o \u00abEl pensamiento es la proposici\u00f3n con sentido\u00bb (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7 4).<\/p>\n<p>De este modo, si algo es pensable, ha de ser tambi\u00e9n posible (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7 3.02), es decir, ha de poder recogerse en una proposici\u00f3n con sentido (sea esta verdadera o falsa). El pensamiento es una representaci\u00f3n de la realidad. La realidad es aquello que se puede describir con el lenguaje (en este sentido, se aprecia que la realidad en el\u00a0<em>Tractatus<\/em>\u00a0es una\u00a0<em>imagen<\/em>\u00a0que resulta de un lenguaje descriptivo, y no una\u00a0<em>realidad en s\u00ed<\/em>; por eso los l\u00edmites de\u00a0<em>mi<\/em>\u00a0lenguaje son los l\u00edmites de\u00a0<em>mi<\/em>\u00a0mundo).<\/p>\n<p>Este es el modo en que Wittgenstein determina de qu\u00e9 podemos hablar con sentido y de qu\u00e9 no podemos hablar. Podemos hablar, o sea, decir verdades o falsedades, siempre y cuando utilicemos el lenguaje para figurar estados de cosas o hechos posibles del mundo. Solo es posible hablar con sentido de la realidad.<\/p>\n<p>Este es el punto en que el\u00a0<em>Tractatus<\/em>\u00a0es interpretado como abogado del\u00a0empirismo\u00a0o como una apolog\u00eda de la\u00a0ciencia, ya que solo la ciencia es capaz de decir algo con sentido; y \u00abDe lo que no se puede hablar, hay que callar\u00bb (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7 7).<\/p>\n<p>Ahora bien, el verdadero y original pensamiento de Wittgenstein empieza aqu\u00ed. Si, como dice el\u00a0<em>Tractatus<\/em>\u00a0solo es posible hablar con sentido de los hechos del mundo: \u00bfqu\u00e9 ocurre con los textos de filosof\u00eda y, en particular, con las proposiciones del propio\u00a0<em>Tractatus<\/em>? En efecto, el\u00a0<em>Tractatus<\/em>\u00a0no describe hechos posibles ni hechos del mundo, sino que habla del lenguaje y de la l\u00f3gica que rige nuestro pensamiento y nuestro mundo, etc.<\/p>\n<h3><strong><em>Decir y mostrar seg\u00fan el Tractatus<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>Entra as\u00ed en juego la pol\u00e9mica -pero fundamental- distinci\u00f3n entre\u00a0<em>decir<\/em>\u00a0y\u00a0<em>mostrar<\/em>\u00a0que el propio Wittgenstein consideraba el n\u00facleo de la filosof\u00eda. La\u00a0<em>forma l\u00f3gica<\/em>\u00a0y la l\u00f3gica en general no pueden expresarse, vale decir: no se puede crear una proposici\u00f3n con sentido en que se describa la l\u00f3gica, porque la l\u00f3gica\u00a0<em>se muestra<\/em>\u00a0en las proposiciones con sentido (que expresan el darse o no darse de un estado de cosas\u200b). La l\u00f3gica est\u00e1 presente en todas las proposiciones, pero no es\u00a0<em>dicha<\/em>\u00a0por ninguna de ellas. En este sentido: \u00abLa l\u00f3gica es trascendental\u00bb (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7 6.13).<\/p>\n<p>La l\u00f3gica establece cu\u00e1l es el l\u00edmite del lenguaje, del pensamiento y del mundo, y de ese modo\u00a0<em>se muestra<\/em>\u00a0el propio l\u00edmite, que ya no pertenece al mundo, quedando fuera de ese \u00e1mbito de lo pensable y expresable. Es por ello que, como indica Wittgenstein: \u00abHay, ciertamente, lo inexpresable. Se\u00a0<em>muestra<\/em>, es lo m\u00edstico\u00bb (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7 6.522). La tarea de la filosof\u00eda es, entonces, precisamente, llegar hasta los casos l\u00edmite del lenguaje, donde ya no hablamos del mundo pero, sin embargo, s\u00ed queda\u00a0<em>mostrado<\/em>\u00a0lo inexpresable. Este es el caso de las\u00a0tautolog\u00edas, las\u00a0contradicciones\u00a0y, en general, las proposiciones propias de la l\u00f3gica.<\/p>\n<p>An\u00e1logamente, tal y como se apunta hacia el final del\u00a0<em>Tractatus<\/em>, la \u00e9tica (o sea, aquello que trata de hablar sobre lo que sea bueno o malo, lo valioso, el sentido de la vida, etc.) es tambi\u00e9n inexpresable y trascendental (<em>Tractatus<\/em>: \u00a7\u00a7 6.4-6.43). La \u00e9tica, lo que sea bueno o valioso, no cambia nada los hechos del mundo; el valor debe residir\u00a0<em>fuera<\/em>\u00a0del mundo, en el \u00e1mbito de lo m\u00edstico. De lo m\u00edstico no se puede hablar, pero una y otra vez\u00a0<em>se muestra<\/em>\u00a0en cada uno de los hechos que experimentamos.<\/p>\n<h3><strong>El propio testimonio de Wittgenstein sobre el <em>Tractatus<\/em><\/strong><\/h3>\n<p>En una carta que escribi\u00f3 a su amigo Ludwig von Ficker (hacia 1919), dice que el sentido \u00faltimo de su\u00a0<em>Tractatus logico-philosophicus<\/em>\u00a0es \u00e9tico; y a continuaci\u00f3n a\u00f1ade:<\/p>\n<p>\u201cMi obra se compone de dos partes: de la que aqu\u00ed aparece, y de todo aquello que no he escrito. Y precisamente esta segunda parte es la m\u00e1s importante. Mi libro, en efecto, delimita por dentro lo \u00e9tico, por as\u00ed decirlo; y estoy convencido de que, estrictamente,\u00a0<em>solo<\/em>\u00a0puede delimitarse as\u00ed. Creo, en una palabra, que todo aquello sobre lo que muchos hoy parlotean lo he puesto en evidencia yo en mi libro guardando silencio sobre ello. [&#8230;] Le aconsejar\u00eda ahora leer el pr\u00f3logo y el final, puesto que son ellos los que expresan con mayor inmediatez el sentido\u201d. (Fragmento recogido y traducido en la \u00abIntroducci\u00f3n\u00bb de Isidoro Reguera y Jacobo Mu\u00f1oz (1986) a su edici\u00f3n del\u00a0<em>Tractatus logico-philosophicus<\/em>, Madrid: Alianza, 2002).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Sobre el <em>&#8216;Tractatus&#8217;<\/em>de Wittgenstein: \u201cel libro m\u00e1s extra\u00f1o e influyente de la filosof\u00eda\u201d<\/strong><\/h2>\n<p>Con este t\u00edtulo, <a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/autores\/jordi-corominas-i-julian-1216\/\">Jordi Corominas i Juli\u00e1n <\/a>(en las p\u00e1ginas d<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2021-02-28\/ludwig-wittgenstein-tractatus-logico-philosophicus_2965136\/\">e cultura de \u201cEn Confidencial\u201d, el 28 de febrero de 2021<\/a>) disecciona las propuestas m\u00e1s rompedoras de Ludwig Wittgenstein. Seg\u00fan Corominas, \u201cel\u00a0<em><u>&#8216;Tractactus l\u00f3gico-philosophicus&#8217;<\/u><\/em>\u00a0de\u00a0Ludwig Wittgenstein\u00a0es un fetiche, una contradicci\u00f3n, un motivo de eternas elucubraciones y muchos otros sinfines de atributos en esa paradoja hacia la claridad envuelta, tambi\u00e9n en su interpretaci\u00f3n, de\u00a0oscuro misterio para sus lectores, no solo los inexpertos sino tambi\u00e9n los m\u00e1s avezados\u201d.<\/p>\n<p>El pensador austriaco jug\u00f3 un papel importante en todo esto. El inicio del pr\u00f3logo de su disquisici\u00f3n declara intenciones y genera una nebulosa: \u00abPosiblemente\u00a0solo entienda este libro\u00a0quien ya ha pensado por s\u00ed mismo los pensamientos que en \u00e9l se expresan o pensamientos parecidos\u00bb.<\/p>\n<p>En la conclusi\u00f3n del libro descubriremos,- seg\u00fan Corominas &#8211; y la frase demuestra el valor plural de las proposiciones expresadas en apenas sesenta p\u00e1ginas, que \u00abde lo que no se puede hablar, conviene callar\u00bb. Antes, como si as\u00ed Wittgenstein quisiera atraernos, se afirma la intocabilidad de lo escrito y\u00a0la resoluci\u00f3n definitiva de los problemas. La cuesti\u00f3n es dirimir cu\u00e1les y averiguar los motivos de tan elocuente, si bien escueta, convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Wittgenstein y su <em>&#8216;Tractatus&#8217;<\/em>son, en realidad,\u00a0hijos de su propia \u00e9poca, determinada por un contexto hist\u00f3rico abocado hacia un impulso purificador y rebelde del pasado, dominador del presente, para hilvanar el futuro. Esto en Viena, si se quiere, era a\u00fan m\u00e1s notorio, desde la centralidad y el contraste entre lo emanado desde el poder y la energ\u00eda del comercio burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>En ambos casos, la figura paterna era imprescindible:\u00a0Francisco Jos\u00e9 II\u00a0simbolizaba una protecci\u00f3n asfixiante, mientras los progenitores de la clase ascendente luchaban para parar una consecuencia l\u00f3gica de su auge econ\u00f3mico: el inter\u00e9s de los hijos por soltarse del manto emprendedor al haber accedido a la cultura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Los Wittgenstein, una familia millonaria<\/strong><\/h2>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elargonauta.com\/libros\/la-familia-wittgenstein\/978-84-264-1717-6\/\">&#8216;La familia Wittgenstein&#8217;, tan bien plasmada en el hom\u00f3nimo volumen de\u00a0Alexander Waugh\u00a0(Lumen),<\/a>era a finales del siglo XIX una de las m\u00e1s ricas del Imperio austroh\u00fangaro. Su fortuna se hizo en poco tiempo, tras haber surgido de la nada en Sajonia, haber asimilado el protestantismo y ver florecer la industria sider\u00fargica a manos de Karl, padre de Ludwig. Este no sobresali\u00f3 durante su infancia,\u00a0d\u00f3cil y obediente a diferencia de muchos de sus hermanos, tres de ellos suicidas, m\u00e1s exhibicionistas a la hora de mostrar un talento forjado en el sal\u00f3n de su palacio, templo de conversaciones apreciado por muchos artistas de ese espl\u00e9ndido instante.<\/p>\n<p>La m\u00fasica era otro elemento en esa cotidianidad. El retraimiento del joven Ludwig se nutr\u00eda de la atm\u00f3sfera de esa Viena a la que m\u00e1s tarde dio nombre en el can\u00f3nico ensayo de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Viena-Wittgenstein-Est%C3%A9tica-Teor%C3%ADa-artes\/dp\/8416230951\">Allan Janik<\/a>. Entre sus favoritos, figuraban dos escritores capaces de sintetizar esa querencia por discernir entre las construcciones interiores y las exteriores, entre su visi\u00f3n y su plasmaci\u00f3n mental.<\/p>\n<p>Uno de ellos es el fil\u00f3sofo austr\u00edaco <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Otto_Weininger\">Otto Weininger\u00a0<\/a>que fue el gran &#8216;enfant terrible&#8217; de la generaci\u00f3n del &#8216;fin de si\u00e8cle&#8217;. Se suicid\u00f3 en la casa donde muri\u00f3\u00a0Beethoven\u00a0y dej\u00f3 para la posteridad su libro &#8216;Sexo y car\u00e1cter&#8217;. Para Wittgenstein, la diatriba expresada en sus p\u00e1ginas entre genio y muerte fue una obsesi\u00f3n duradera, espej\u00e1ndose en la primera alternativa, tortur\u00e1ndose en un combate propio para escapar de la mediocridad.<\/p>\n<p>En cambio,\u00a0Karl Kraus, santo y se\u00f1a de la revista &#8216;Die Fackel&#8217;\u2014&#8217;La Antorcha&#8217;, en espa\u00f1ol\u2014 le empuj\u00f3 hacia la claridad de lenguaje, entronc\u00e1ndose as\u00ed con ese fil\u00f3n precursor, omnipresente en casi todas las disciplinas de la capital austriaca, de\u00a0<u>Freud<\/u>\u00a0a\u00a0Schnitzler, de\u00a0Schonberg\u00a0a\u00a0Kolo Moser, sin olvidarnos del arquitecto\u00a0Adolf Loos, con quien Wittgenstein mantuvo amistad, quiz\u00e1 por esa voluntad compartida de\u00a0aniquilar lo ornamental y abrazar una precisa pureza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Inglaterra y la guerra<\/strong><\/h2>\n<p>En<a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Tiempo-magos-d%C3%A9cada-filosof%C3%ADa-1919-1929\/dp\/843062208X\">&#8216;Tiempo de magos&#8217; (Taurus),\u00a0Wolfram Eilenberger\u00a0<\/a>recoge sutilmente otra clave para comprender a nuestro protagonista y su &#8216;<em>Tractatus&#8217;<\/em>. Wittgenstein se encerraba en s\u00ed mismo, como si estuviera separado del mundo y sus semejantes por una pared o un cristal invisible.<\/p>\n<p>Estudios recientes han sopesado si padec\u00eda la enfermedad de Asperger, pero m\u00e1s all\u00e1 de esto, el dualismo y la imposibilidad de derribar ciertas barreras se muestra en proposiciones como que el mundo de los felices es distinto al de los infelices. Las comparaciones eran habituales entre el clan Wittgenstein como recurso en sus tertulias.<\/p>\n<p>En Ludwig, son herramienta expresiva y met\u00e1fora de sus percepciones.\u00a0Quer\u00eda matar al padre y a sus microcosmos, cost\u00e1ndole asumirlo. Para ello, tras estudiar en Berl\u00edn, emigr\u00f3 a Manchester, en la vanguardia de la incipiente ingenier\u00eda aeron\u00e1utica.<\/p>\n<p>Su dedicaci\u00f3n a esta tarea no fue en balde: patent\u00f3 una h\u00e9lice &#8216;a posteriori&#8217; usada en helic\u00f3pteros, si bien durante ese periodo se sumergi\u00f3 de lleno en las matem\u00e1ticas, empecinado en la l\u00f3gica hasta dar el salto a Cambridge, donde hostig\u00f3 a\u00a0Bertrand Russell.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n entre ambos no inici\u00f3 con buen pie. Wittgenstein monopolizaba las clases, hasta ser insoportable. Ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os y la determinaci\u00f3n de un dios. Ante tanta insistencia Russell, en este sentido v\u00edctima de haber escrito <a href=\"https:\/\/lesharmoniesdelesprit.files.wordpress.com\/2015\/11\/whiteheadrussell-principiamathematicavolumei.pdf\"><em>&#8216;Principia mathematica&#8217;<\/em><\/a>, termin\u00f3 por acogerlo hasta admitir la superioridad de ese bicho raro, sin duda arist\u00f3crata, sin duda inteligent\u00edsimo, aunque con una conducta harto an\u00f3mala, reacio al gusto mayoritario \u2013dise\u00f1\u00f3 sus propios muebles por no agradarle ninguno\u2013, poco diplom\u00e1tico y obcecado en esa meta suprema de resolver los problemas con claridad y transparencia, como si encarnara a su Viena en el campo filos\u00f3fico desde las matem\u00e1ticas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La heterodoxia de Wittgenstein<\/strong><\/h2>\n<p>Su heterodoxia, \u00fanica sin aristas,\u00a0encantaba y alejaba a otras primeras espadas del entorno, como John Maynard Keynes o Lytton Strachey, ambos del c\u00edrculo de Bloomsbury.<\/p>\n<p>\u00c9l prefer\u00eda, adem\u00e1s de cartearse con Frege y no dar tregua a Russell, a David Hume Pinsent, a quien pag\u00f3, tanto por amor como para no estar solo, vacaciones en Islandia y viajes a Noruega, donde Wittgenstein, ansioso de tener \u2013a imagen y semejanza de Mahler\u2013 una caba\u00f1a de creaci\u00f3n, se instal\u00f3 poco antes de la Primera Guerra Mundial.<\/p>\n<p>En el pa\u00eds escandinavo esperaba hallar un universo propicio para devenir un eremita entregado a su meta suprema.\u00a0El asesinato de Sarajevo\u00a0trunc\u00f3 sus planes y le tendi\u00f3, como no pod\u00eda ser de otra forma, una doble aventura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La metamorfosis de la guerra<\/strong><\/h2>\n<p>Qui\u00e9n sabe si ese anhelo de desnudar y armonizar la realidad mediante el lenguaje y las matem\u00e1ticas, sinfon\u00edas similares en sus engranajes, as\u00ed como el mundo, habr\u00eda seguido una senda bien distinta de no ser por el conflicto de 1914.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 habr\u00eda guardado semejanza\u00a0con el cubismo de Picasso, un proceso asimismo de objetividad interior, y por lo tanto subjetiva ante un exterior sin sus envoltorios. El malague\u00f1o dej\u00f3 atr\u00e1s esa fase tras la Gran Guerra, y su pincel brind\u00f3 alegr\u00eda a la frialdad.<\/p>\n<p>Estar en el frente oriental, tras alistarse como voluntario, dobl\u00f3 la complejidad del<em>&#8216;Tractatus&#8217;<\/em>. Su versi\u00f3n definitiva era la de un soldado que quiso ver cara a cara a la muerte y conserv\u00f3 durante todo su periplo el &#8216;Evangelio abreviado&#8217; de\u00a0Le\u00f3n Tolstoi.<\/p>\n<p>La conversi\u00f3n a la fe cristiana pudo ser producto del cambio de paisaje del despejado ambiente acad\u00e9mico brit\u00e1nico a la turbulencia de las batallas y su expectaci\u00f3n, seg\u00fan Corominas. En ocasiones no pod\u00eda reflexionar, fren\u00e1ndose su labor. Cuando la retom\u00f3 ten\u00eda otras componendas.Los aforismos del tramo final beben de \u00e9tica y est\u00e9tica, encaj\u00e1ndose con los iniciales, m\u00e1s l\u00f3gicos. No hay disonancia en maridar \u00abel mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas\u00bb con \u00abest\u00e1 claro que\u00a0la \u00e9tica no resulta expresable.\u00a0La \u00e9tica es trascendental: \u00e9tica y est\u00e9tica son la misma cosa\u00bb.<\/p>\n<p>Ahora el recogimiento asimilaba la piedad de esos a\u00f1os y el martirio de replegarse, sin desprenderse de su misi\u00f3n, transmit\u00eda a su manuscrito otra funci\u00f3n, adecu\u00e1ndose su totalidad a la metamorfosis. Los l\u00edmites de su lenguaje eran los l\u00edmites de su mundo.<\/p>\n<p>Cuando Ludwig Wittgenstein fue liberado del campo de prisioneros de Monte Cassino, esa transformaci\u00f3n lo condujo a renunciar a su descomunal parte de la fortuna familiar.<\/p>\n<p>Despoj\u00e1ndose de los bienes terrenales, prepar\u00e1ndose para profesor rural en una Austria provinciana tras la ca\u00edda del edificio de los Augsburgo, apuntalaba su coherencia, transitando hacia su segunda etapa; pero para dar carpetazo a la primera deb\u00eda\u00a0\u00abense\u00f1ar a la mosca la salida de la botella\u00bb\u00a0con la publicaci\u00f3n del &#8216;<em>Tractatus&#8217;<\/em>. Solo as\u00ed respirar\u00eda aliviado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>La publicaci\u00f3n del \u00b4<em>Tractatus\u00b4 <\/em>no fue nada f\u00e1cil. Es m\u00e1s: se hizo dif\u00edcil la operaci\u00f3n de publicar, por culpa del mismo Wittgenstein. Este prob\u00f3 suerte en una serie de recorrido simb\u00f3lico por los sellos editoriales de sus \u00eddolos. Mientras atend\u00eda noticias, siempre negativas, mand\u00f3 el texto a sus sostenes filos\u00f3ficos como Frege o Russell.\u00a0No entendieron siquiera un fragmento, consolid\u00e1ndose su desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al fin, en 1921, la revista &#8216;<em>Annalen der Nathurphilosophie&#8217; <\/em>se arriesg\u00f3 en el envite. Era un triunfo menor, sin repercusi\u00f3n. Al a\u00f1o siguiente, gracias a su mentor de Cambridge, vio la luz una traducci\u00f3n brit\u00e1nica y casi &#8216;ipso facto&#8217; las ideas exprimidas acapararon la dial\u00e9ctica universitaria del Reino Unido.<\/p>\n<p>Su autor, consciente de haber saldado su cuenta al ofrecer su cosmovisi\u00f3n del mundo \u2013de hecho el<em>&#8216;Tractatus&#8217;<\/em>rezuma cierto aroma evang\u00e9lico\u2013, circulaba ya en otra dimensi\u00f3n, preocup\u00e1ndose por sus alumnos campestres mientras redactaba con el mismo esmero que su primer gran legado; despu\u00e9s llegar\u00edan las &#8216;Investigaciones filos\u00f3ficas&#8217; y un diccionario ortogr\u00e1fico para ni\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ap\u00e9ndice: traducciones al espa\u00f1ol de textos de Wittgenstein:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"http:\/\/www.trotta.es\/static\/pdf\/indice_so8RNsT.pdf\"><em>Investigaciones filos\u00f3ficas<\/em><\/a>. Traducci\u00f3n, introducci\u00f3n y notas cr\u00edticas de\u00a0Jes\u00fas Padilla G\u00e1lvez. Madrid:\u00a0Editorial Trotta. 2017.<\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.apeironediciones.com\/libros\/Dictado-para-Schlick-Diktat-f%C3%BCr-Schlick-Ludwig-Wittgenstein-p97586056\"><em>Dictado para Schlick &#8211; Diktat f\u00fcr Schlick<\/em><\/a>. Traducci\u00f3n, introducci\u00f3n y notas cr\u00edticas de\u00a0Jes\u00fas Padilla G\u00e1lvezy Margit Gaffal. Madrid: \u00c1peiron. 2017.<\/li>\n<li><em>Tractatus logico-philosophicus-Investigaciones filos\u00f3ficas<\/em>. Traducci\u00f3n, introducci\u00f3n y notas cr\u00edticas de Isidoro Reguera Perez. Madrid:\u00a0Editorial Gredos. 2017.<\/li>\n<li><em>Tratado l\u00f3gico-filos\u00f3fico. Logisch-philosophische Abhandlung. Edici\u00f3n cr\u00edtica de TS 204<\/em>. Introducci\u00f3n y traducci\u00f3n de Jes\u00fas Padilla G\u00e1lvez. Valencia: Tirant lo Blanch. 2016.<\/li>\n<li><em>Escrito a m\u00e1quina [The big typescript] [TS 213]<\/em>. Introducci\u00f3n y traducci\u00f3n de Jes\u00fas Padilla G\u00e1lvez. Colecci\u00f3n Estructuras y Procesos. Filosof\u00eda. Madrid: Trotta. 2014.<\/li>\n<li>Isidoro Reguera, ed. (2009).\u00a0<em>Obra completa<\/em>. Colecci\u00f3n\u00a0Biblioteca de Grandes Pensadores(Edici\u00f3n biling\u00fce alem\u00e1n\/espa\u00f1ol). Madrid: Gredos.\n<ul>\n<li>Volumen I:\u00a0<em>Tractatus logico-philosophicus. <\/em><em>Investigaciones filos\u00f3ficas. Sobre la certeza<\/em>.<\/li>\n<li>Volumen II:\u00a0<em>Diario filos\u00f3fico (1914-1916). Diarios secretos. Movimientos del pensar. Diarios (1930-1932 \/ 1936-1937). Cartas a Russell, Keynes y Moore. Notas sobre l\u00f3gica. Notas dictadas a g. E. Moore en Noruega. Conferencia sobre \u00e9tica. Observaciones a La rama dorada de Frazer. Observaciones diversas. Cultura y valor. Lecciones y conversaciones sobre est\u00e9tica, Psicolog\u00eda y creencia religiosa. Zettel. Observaciones sobre los colores<\/em>.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li><em>Luz y sombra. Una vivencia(-sue\u00f1o) nocturna y un fragmento epistolar<\/em>. Valencia: Pre-textos. 2006.<\/li>\n<li><em>Movimientos del pensar<\/em>. Madrid: Pre-Textos. 2005.<\/li>\n<li><em>\u00daltimas conversaciones<\/em>. Salamanca: S\u00edgueme. 2004.<\/li>\n<li><em>Sobre la certeza<\/em>. Barcelona: Gedisa. 2000.<\/li>\n<li><em> Cultura y valor<\/em>. Madrid: Espasa Calpe. 1995.<\/li>\n<li><em>Observaciones a La rama dorada de Frazer<\/em>. Madrid: Tecnos. 1992.<\/li>\n<li><em>Lecciones y conversaciones sobre est\u00e9tica, psicolog\u00eda y creencia religiosa<\/em>. Traducido por Isidoro Reguera. Barcelona: Paid\u00f3s. 1992.<\/li>\n<li><em>Conferencia sobre \u00e9tica<\/em>. Barcelona: Paid\u00f3s. 1989.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Daniel Luque Navarro, educador, Colaborador de la C\u00e1tedra Francisco J. Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Daniel Luque Naranjo) El llamado\u00a0Tractatus logico-philosophicus\u00a0fue el primer libro escrito por Ludwig Wittgenstein y el \u00fanico que \u00e9l vio publicado en vida. La primera versi\u00f3n editada y escasamente difundida fue en la revista alemana\u00a0Annalen der Naturphilosophie\u00a0(1921, volumen XIV, n\u00fameros 3-4, p\u00e1gs. 185-262), bajo el t\u00edtulo\u00a0Logisch-Philosophische Abhandlung. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde (en 1922) aparecer\u00eda la primera &#8230; <a title=\"Cien a\u00f1os del \u00abTractatus\u00bb de Ludwig Wittgenstein\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5934\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Cien a\u00f1os del \u00abTractatus\u00bb de Ludwig Wittgenstein\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":5937,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[669,361,698,637,869,875],"class_list":["post-5934","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-ciencia","tag-filosofia","tag-lenguaje","tag-logica","tag-positivismo","tag-wittgenstein"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5934"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5934\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5940,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5934\/revisions\/5940"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5937"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}