{"id":5860,"date":"2021-04-07T07:00:06","date_gmt":"2021-04-07T05:00:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5860"},"modified":"2021-03-24T10:20:42","modified_gmt":"2021-03-24T09:20:42","slug":"racionalidad-vs-irracionalidad-parte-vi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5860","title":{"rendered":"Racionalidad vs Irracionalidad (parte VI)"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por Adolfo Castilla)\u00a0<\/strong><b>Seguimos refiri\u00e9ndonos en esta nueva entrega a Wittgenstein y a su dedicaci\u00f3n a la filosof\u00eda del lenguaje. Se trata de una forma adicional de irracionalismo que evita entrar en el mundo de las ideas innatas y del espiritualismo en general. Algo as\u00ed como decir que no existen las ideas sino las palabras. O, como dice \u00e9l mismo, \u201csobre lo que no podemos hablar debemos de guardar silencio\u201d. De la mano de este autor entramos en la actividad de los pensadores de finales del siglo XIX y primera parte del XX, relacionada con el neopositivismo y el C\u00edrculo de Viena y con la filosof\u00eda de la ciencia en general. De nuevo, una forma de evitar el pensamiento sobre lo m\u00e1s profundo de nuestra mente.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Wittgenstein como metafil\u00f3sofo<\/strong><\/h2>\n<p>Todo lo indicado en el art\u00edculo anterior sobre la \u00faltima etapa reflexiva de Wittgenstein est\u00e1 relacionado con el lenguaje y pretende explicar el funcionamiento de la l\u00f3gica, indicando que \u00e9sta es la estructura sobre la cual se levanta nuestro lenguaje descriptivo y todo nuestro mundo. Wittgenstein es un metafil\u00f3sofo o un fil\u00f3sofo del lenguaje. El lenguaje es lo que permite describir el mundo, hasta el punto de que \u201clos l\u00edmites de mi lenguaje son los l\u00edmites de mi mundo\u201d, como dice en su libro.<\/p>\n<p>Pero, en ese proceso de describir el mundo, incluida la ciencia, distingue entre cosas y hechos, es decir, las cosas est\u00e1n relacionadas con algo m\u00e1s. \u201cSobre la mesa hay un libro\u201d, ser\u00eda un hecho y el mundo es el conjunto de los hechos que acontecen o pueden acontecer, es decir, \u201cel estado de las cosas\u201d. A continuaci\u00f3n, habla de las proposiciones que representan, o configuran, es el \u201cestado de las cosas\u201d. Las proposiciones no son otra cosa que concatenaciones de nombres, siempre relacionados con los hechos, y \u00e9stos, a su vez, con las cosas. Es lo que se ha llamado la \u201cteor\u00eda figurativa del lenguaje\u201d, seg\u00fan la cual las proposiciones copian el mundo real, y a trav\u00e9s de ellas se puede analizar dicho mundo. Las proposiciones, a su vez, pueden ser verdaderas o falsas.<\/p>\n<p>Dichas proposiciones, por otra parte, tienen que ser verificables, ya que si no lo son constituyen un uso impropio del lenguaje. \u201cDios ha muerto\u201d, por ejemplo, es una proposici\u00f3n no verificable y representa un uso injustificado del lenguaje. O, dicho de otra forma, lo que no se refiere a hechos reales no se puede expresar en palabras, y de ello deduce, que toda la filosof\u00eda occidental es un discurso acad\u00e9mico generado por un uso incorrecto del lenguaje. Cree, en este sentido, que el papel de la filosof\u00eda es establecer los l\u00edmites del lenguaje y que ante lo que no se puede plasmar en el lenguaje, es decir, en proposiciones verificables, lo mejor es guardar silencio. Con la particularidad, adem\u00e1s, de que esa parte del hombre de la que no se puede hablar, parece ser para nuestro autor la m\u00e1s importante.\u00a0 Reconocimiento, una vez m\u00e1s, de las cuestiones intr\u00ednsecamente inescrutables de nuestro mundo y nuestra existencia.<\/p>\n<p>Unas propuestas, las de no hablar del esp\u00edritu, demasiado taxativas y r\u00edgidas, que, no obstante, captaron r\u00e1pidamente la atenci\u00f3n de los neopositivistas del C\u00edrculo de Viena.<\/p>\n<h2><strong>Su segunda etapa en Cambridge<\/strong><\/h2>\n<p>En su segunda etapa, relacionada con sus trabajos sobre, Investigaciones filos\u00f3ficas, Wittgenstein se hace m\u00e1s pragm\u00e1tico y matiza en cuanto a lenguaje en el sentido de que el lenguaje cient\u00edfico no es el que utilizamos en nuestras conversaciones cotidianas. Si no analizamos el lenguaje ordinario y diario no podremos entender el mundo.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, entra en lo que llama \u201cjuegos del lenguaje\u201d, es decir, que el lenguaje corriente est\u00e1 muy relacionado con las formas diversas de utilizar el lenguaje en la pr\u00e1ctica de un grupo de personas y est\u00e1 muy relacionado con el contexto en el que se utiliza. Por mucho que analicemos dicho lenguaje no lo interpretaremos bien ya que nosotros formamos parte del juego.<\/p>\n<p>A\u00f1ade adem\u00e1s el concepto de \u201cparecido de familia\u201d para describir las similitudes y diferencias que puede haber en un mismo lenguaje. La existencia de tales diferencias en el lenguaje lo lleva a concluir que no existe tal cosa como el mundo plat\u00f3nico de las ideas.<\/p>\n<p>Lo cual, a su vez, dirige a la filosof\u00eda anal\u00edtica, al concluir que, \u201cdios\u201d, \u201cjusticia\u201d o \u201cverdad\u201d, son en primer lugar palabras creadas por los hombres y que lo primero a llevar a cabo es el an\u00e1lisis de sus significados. No tiene sentido reflexionar por lo que denotan esos nombres. La filosof\u00eda anal\u00edtica es una filosof\u00eda del lenguaje que se interesa por el significado de dicho lenguaje antes que por lo que cada \u201ccosa es\u201d.<\/p>\n<p>Al final, y si buceamos en la influencia del pensamiento de Wittgenstein, llegamos a la conclusi\u00f3n, de que, la tuvo, pero de una forma que parece algo simplista.<\/p>\n<p>Los neopositivistas lo utilizaron para \u201carrimar el ascua a su sardina\u201d, en su intento de desterrar cualquier conocimiento que no tenga que ver con la demostraci\u00f3n cient\u00edfica y con la abolici\u00f3n de toda referencia al esp\u00edritu o a lo absoluto.<\/p>\n<p>En segundo lugar, contribuy\u00f3 a potenciar el pragmatismo y a profundizar en el abandono de la metaf\u00edsica.<\/p>\n<p>Y, en tercer lugar, y en un sentido m\u00e1s positivo, tuvo gran influencia en temas como la \u201cfilosof\u00eda de la mente\u201d en la que entraron y entran en la actualidad los fil\u00f3sofos anal\u00edticos. Los juegos del lenguaje pertenecen a una colectividad, pero, \u00bfqu\u00e9 pasa con conceptos y sentimientos solo existentes en el interior de las personas?<\/p>\n<h2><strong>Unos comentarios m\u00e1s sobre el papel de la filosof\u00eda<\/strong><\/h2>\n<p>M\u00e1s importante que esas cuestiones de influencias e impacto, las cuales hay que concluir que son imprecisas, no se basan en relaciones biun\u00edvocas entre lo que un autor dice y otro interpreta, y dependen mucho de las intenciones de los que vienen detr\u00e1s, es lo \u00fatil que pueden resultar las disquisiciones, lenguajes y vocabularios de los fil\u00f3sofos en la vida de las personas corrientes.<\/p>\n<p>\u00bfEs imprescindible para la vida de un profesional serio, instruido y curioso, por ejemplo, un m\u00e9dico, saber lo que dijo Wittgenstein? \u00bfEs importante saber algo de la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del pensamiento y la reflexi\u00f3n?<\/p>\n<p>Parece que no, dicho de una forma general, pues hay infinidad de personas que jam\u00e1s han entrado en ese mundo, pero los que hemos dedicado muchos a\u00f1os a la formaci\u00f3n y a la instrucci\u00f3n personal, sentimos curiosidad por muchas cosas. Unos somos sensibles a la literatura, otros a la m\u00fasica, otros a la pintura, otros a la ciencia, por supuesto, y otros, por fin, a la filosof\u00eda. En todos los casos, practicar esas materias y saber de ellas constituye una satisfacci\u00f3n personal, a veces muy profunda, como ocurre, por ejemplo, con la m\u00fasica, por ser una sensaci\u00f3n directa. Para muchos de nosotros vivir est\u00e1 relacionado con el sentir y con el saber. No sabr\u00edamos qu\u00e9 hacer si esas experiencias desaparecieran, y nos imaginamos que en ese caso lo que desaparecer\u00eda ser\u00eda el hombre.<\/p>\n<p>Disfrutar de ellas, por otra parte, no es autom\u00e1tico, est\u00e1 muy relacionado con el esfuerzo de conocimiento de las mismas que seamos capaces de poner en marcha. Parece mentira, pero disfrutar de algo como la pintura o la m\u00fasica, a las que adem\u00e1s accedemos todos los hombres directamente por nuestros sentidos, depende mucho del conocimiento y la experiencia que tengamos en ellas. Lo cual es todav\u00eda m\u00e1s claro en el caso concreto de la filosof\u00eda, en el que su disfrute no nos viene por el o\u00eddo o la vista. Necesitamos leer, estudiar, escuchar, hacer uso de profesores y muchas cosas m\u00e1s, pero el resultado es indescriptible.<\/p>\n<p>Recientemente he conocido a una persona madura, ingeniero de profesi\u00f3n, que me ha confesado que \u00e9l no hab\u00eda le\u00eddo en su vida ning\u00fan libro de ning\u00fan tipo. Solo los apuntes necesarios para aprobar las asignaturas de su carrera.<\/p>\n<p>Me ha insistido en ello, ni novelas, ni bestsellers, ni nada de nada. Jam\u00e1s, por supuesto, hab\u00eda comprado un libro y todav\u00eda m\u00e1s, le resultaba muy extra\u00f1o que su mujer se fuera a la cama con un libro entre las manos. A pesar de sus 50 a\u00f1os, o as\u00ed, no sab\u00eda lo que era leer ni encontraba en ello el m\u00e1s m\u00ednimo atractivo. El gran Mingote se refiri\u00f3 a ello en m\u00e1s de una vi\u00f1eta, pero en una que recuerdo muy bien, se ve\u00eda a una se\u00f1ora diciendo, \u201cser\u00e1 tonto mi marido, se ha olvidado de que tenemos televisi\u00f3n y se ha comprado un libro\u201d.<\/p>\n<p>Uno sabe que hay altos porcentajes de la poblaci\u00f3n mundial ajenos al mundo del conocimiento y de la formaci\u00f3n, pero tendemos a creer que se debe siempre a lo desigual e injusto que es nuestro mundo al no dar a todos las mismas oportunidades.<\/p>\n<p>No sab\u00edamos, francamente, que hab\u00eda profesionales tan ajenos a los conocimientos. La verdad es que no le pregunt\u00e9 si le ocurr\u00eda lo mismo con otras experiencias ps\u00edquicas o espirituales del hombre. A lo mejor es un enamorado de la m\u00fasica cl\u00e1sica. Le preguntar\u00e9 la pr\u00f3xima vez que lo vea.<\/p>\n<p>A m\u00ed, que me han echado los libros de todos los sitios en los que he vivido, y que ni mi mujer ni mis hijos saben qu\u00e9 hacer con los libros por todos las estancias, pasillos y rincones, de nuestro domicilio actual, la confesi\u00f3n de este hombre me result\u00f3 incre\u00edble.\u00a0No pod\u00eda imaginar un caso as\u00ed en un profesional universitario.<\/p>\n<h2><strong>Neopositivismo, C\u00edrculo de Viena y filosof\u00eda de la ciencia<\/strong><\/h2>\n<p>Pero, entremos ya en el neopositivismo, y antes, desde luego, hagamos una referencia breve al positivismo.<\/p>\n<p>Tal movimiento pertenece al siglo XIX y est\u00e1 muy localizado en la labor de personajes como Henri de Saint-Simon (1760 \u2013 1825) y Auguste Comte (1798\u2013 1857), en Francia, y John Stuart Mill (1806-1873), en Inglaterra.<\/p>\n<p>En cualquier diccionario se pueden encontrar dos acepciones para este t\u00e9rmino. 1) Teor\u00eda filos\u00f3fica que considera que el \u00fanico medio de conocimiento es la experiencia comprobada o verificada a trav\u00e9s de los sentidos. Y 2) Actitud realista y pr\u00e1ctica de una persona ante la vida.<\/p>\n<p>En el terreno de las ideas y del pensamiento, es \u201cuna corriente filos\u00f3fica que afirma que el \u00fanico conocimiento aut\u00e9ntico es el conocimiento cient\u00edfico y que tal conocimiento solo puede surgir del m\u00e9todo cient\u00edfico\u201d.<\/p>\n<p>Sus seguidores quer\u00edan, como muchos otros, deshacerse de la metaf\u00edsica, a la que consideraban una pseudociencia, y de muchas otras materias que se hab\u00edan ido abriendo camino en el mundo. Es curioso porque Auguste Comte es, a su vez, el padre de la sociolog\u00eda, disciplina relativa al conocimiento de la sociedad, que \u00e9l interpret\u00f3 como una ciencia pura que deb\u00eda utilizar el m\u00e9todo de las ciencias naturales.<\/p>\n<p>Se buscaba un monismo metodol\u00f3gico, es decir, una \u00fanica manera de adquirir conocimientos que era, sencillamente, la aportada por la ciencia y por su m\u00e9todo cient\u00edfico.<\/p>\n<p>El origen de estas ideas, tan radicales, se ha puesto de nuevo, en el empirismo ingl\u00e9s, en la Revoluci\u00f3n Francesa, en la revoluci\u00f3n cient\u00edfica y en el deslumbramiento que todo ello produjo en los ilustrados. La Ilustraci\u00f3n, como venimos diciendo, tuvo mucho que ver con ese sue\u00f1o racionalista y materialista que se extendi\u00f3 por el mundo justo a finales del siglo XVIII.<\/p>\n<p>Los positivistas, con Comte a la cabeza, dijeron que, en la historia del pensamiento humano, hab\u00edan existido tres fases: 1) la teol\u00f3gica o m\u00e1gica; 2) la metaf\u00edsica o filos\u00f3fica en la que el hombre cree en las ideas; y 3) la cient\u00edfica o positiva, que es la definitiva.<\/p>\n<p>Muy pronto se produjo en el mundo un anti-positivismo que rechaz\u00f3 el empirismo y el m\u00e9todo cient\u00edfico en relaci\u00f3n con los conocimientos sociales, la filosof\u00eda y las humanidades.<\/p>\n<p>En esas estamos, en los vaivenes del pensamiento de los hombres, y en su radicalidad peri\u00f3dica. En que se adscriben a una interpretaci\u00f3n exclusiva o a otra. En el largo periodo del que venimos hablando, siglos XVVII, XVIII, XIX y XX, en Europa, el problema viene guiado por la obsesi\u00f3n por la ciencia y su m\u00e9todo. Los hombres han deseado que toda materia, o disciplina, fuera cient\u00edfica y todo pensamiento estuviera sometido al m\u00e9todo cient\u00edfico.<\/p>\n<h2><strong>Nuevo inter\u00e9s por el positivismo<\/strong><\/h2>\n<p>Tras las obras de Russell, Moore, Wittgenstein y otros fil\u00f3sofos anal\u00edticos, volvi\u00f3 a Europa, con particular referencia a algunos centros de estudio, la obsesi\u00f3n por el positivismo. El m\u00e1s destacado de dichos centros fue el C\u00edrculo de Viena (Wiener Kreis, en alem\u00e1n), creado en dicha capital austriaca en 1922 por el fil\u00f3sofo, Moritz Schlick (1882 \u2013 1936). Profesor de filosof\u00eda de la Universidad de Viena, altamente bien considerado por su colegas y contempor\u00e1neos por su humanismo, buena voluntad, gentileza, y especialmente su coraje.\u00a0 Lo cual no import\u00f3 para que fuera vilmente asesinado por uno de sus antiguos alumnos en las mismas escaleras de entrada a la Universidad en junio de 1936. Fue un acto injusto dentro del deslumbramiento de Austria ante el nazismo, y eso sin que Schlick tuviera ascendencia jud\u00eda alguna. Su asesino sali\u00f3 pronto de la c\u00e1rcel y se transform\u00f3 en una \u201ccausa celebre\u201d, una m\u00e1s, de las muchas vergonzosas actuaciones de las autoridades de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>El C\u00edrculo despareci\u00f3 tras la muerte de Schlick, no solo por ello, sino porque gran parte de sus componentes huyeron de Alemania y Austria. Se disolvi\u00f3, dir\u00edamos, aunque gran parte de sus componentes continuaron con su actividad y su enfoque en otras partes del mundo, fundamentalmente en los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Gran parte de sus componentes hab\u00edan estudiados f\u00edsica y otras ciencias, por ejemplo, el mismo Schlick, estudi\u00f3 entre otros con Max Planck en la Universidad de Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Fueron miembros destacados del C\u00edrculo, grandes personajes como, Friedrich Waisman (1896 &#8211; 1959), Otto Neurath (1882 &#8211; 1945), Rudolf Carnap (1891 &#8211; 1970), Herbert Feigl (1902 &#8211; 1988), Kurt G\u00f6del (1906 \u2013 1978) y muchos otros, si se consideran los que se adscribieron en varias partes del mundo a las ideas del C\u00edrculo. Los miembros iniciales se impresionaron con el Tractatus de Wittgenstein al que invitaron y trataron de atraer muchas veces al C\u00edrculo, sin conseguirlo.<\/p>\n<p>Existen varios nombres relacionados con el neopositivismo, desde empirismo l\u00f3gico, como le gustaba denominarlo a Schlick, a positivismo l\u00f3gico, empirismo racional, o el propio de neopositivismo. Todos ellos se refieren a la l\u00f3gica de la ciencia, considerando a la filosof\u00eda como una disciplina auxiliar encargada de distinguir entre lo que es ciencia y lo que no lo es, y de la posible elaboraci\u00f3n de un lenguaje com\u00fan a todas las ciencias, que deber\u00eda ser, o basarse, en el lenguaje de la f\u00edsica.<\/p>\n<p>\u201cLa filosof\u00eda del C\u00edrculo de Viena aboga por una concepci\u00f3n cient\u00edfica del mundo, defendiendo el empirismo de David Hume, John Locke y Ernst Mach, el m\u00e9todo de la inducci\u00f3n, la b\u00fasqueda de la unificaci\u00f3n del lenguaje de la ciencia y la abolici\u00f3n de la metaf\u00edsica en el \u00e1mbito cient\u00edfico\u201d.<\/p>\n<h2><strong>Cr\u00edtica a Kant<\/strong><\/h2>\n<p>Schlick mismo, fue un cr\u00edtico del conocimiento sint\u00e9tico a priori de Kant, al que nos hemos referido ya.<\/p>\n<p>\u201cSu cr\u00edtica al conocimiento sint\u00e9tico a priori pone \u00e9nfasis en que las \u00fanicas verdades auto-evidentes a la raz\u00f3n son proposiciones que son verdaderas por definici\u00f3n, tales como las proposiciones de la l\u00f3gica formal y de las matem\u00e1ticas. La condici\u00f3n de verdad del resto de proposiciones debe ser evaluada en referencia a la evidencia emp\u00edrica. Si se propone una proposici\u00f3n que no sea cuesti\u00f3n de definici\u00f3n y que no pueda ser confirmada o refutada por la evidencia, se trata por lo tanto de una proposici\u00f3n \u00abmetaf\u00edsica\u00bb, lo cual es sin\u00f3nimo de \u00abcarente de significado\u00bb\u201d.<\/p>\n<p>A grandes rasgos, la victoria del cientificismo que se buscaba desde el siglo XVIII, tuvo lugar con el C\u00edrculo de Viena, aunque dur\u00f3 poco como escuela de pensamiento, debido a las circunstancias explicadas.<\/p>\n<p>Hubo muchos seguidores de las posiciones defendidas por el C\u00edrculo, adem\u00e1s de los miembros originales mencionados. Por ejemplo, Olga Hahn-Neurath (1882-1937), Hans Hahn (1879 \u2013 1934), Philipp Frank (1884 \u2013 1966), Alfred Jules Ayer (1910 &#8211; 1989), o Carl Hempel (1905-1997).<\/p>\n<p>52.- Ser\u00eda destacable, entre todos los miembros del C\u00edrculo, la figura de Rudolf Carnap (1891 &#8211; 1970). Estudi\u00f3 e hizo su primera tesis doctoral en F\u00edsica en la Universidad de Jena, pero tambi\u00e9n parece que estudi\u00f3 a fondo en sus tiempos de universidad, la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura, de Kant y otras obras filos\u00f3ficas. Puesto que su primera tesis fue considerada muy \u201cfilos\u00f3fica\u201d por el departamento de F\u00edsica, y muy \u201cf\u00edsica\u201d en el departamento de Filosof\u00eda, escribi\u00f3 una segunda, m\u00e1s centrada en la obra de Kant.<\/p>\n<p>Tenemos el mismo esquema ya indicado, f\u00edsicos y cient\u00edficos interesados en la filosof\u00eda. Fue el caso de uno de sus colegas y amigos, Hans Reichenbach (1891 \u2013 1953), f\u00edsico, fil\u00f3sofo y l\u00f3gico alem\u00e1n que ha sido considerado como uno de los mejores fil\u00f3sofos de la ciencia. Fue el que introdujo a Carnap en el C\u00edrculo de Viena. Ten\u00eda muchas relaciones con dicho C\u00edrculo y con Schlick, aunque \u00e9l mismo hab\u00eda formado previamente el llamado C\u00edrculo de Berl\u00edn. Como otros muchos cient\u00edficos y fil\u00f3sofos alemanes emigr\u00f3 a los Estados Unidos.<\/p>\n<h2><strong>Cr\u00edticas al C\u00edrculo de Viena<\/strong><\/h2>\n<p>Carnap fue un participante muy activo del C\u00edrculo de Viena, estuvo muy influido en sus a\u00f1os de preparaci\u00f3n, como es l\u00f3gico, por Bertand Russell y Wittgenstein, y entr\u00f3 pronto en el estudio del lenguaje y en la sem\u00e1ntica. Esto \u00faltimo a partir de su colaboraci\u00f3n con el fil\u00f3sofo, l\u00f3gico y matem\u00e1tico polaco Alfred Tarski (1902\u2014 1983).<\/p>\n<p>Fue muy prol\u00edfico e influyente, primero en Alemania y despu\u00e9s en los Estados Unidos adonde emigr\u00f3 en 1935. Entre sus libros cabe mencionar, La estructura l\u00f3gica del mundo, Pseudoproblemas de filosof\u00eda y Sintaxis l\u00f3gica del lenguaje, aunque, como digo, su obra fue muy extensa.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los avances de la ciencia previos, a principios del siglo XX se produjeron descubrimientos como la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica y la relatividad, as\u00ed como nuevas \u00e1reas de conocimientos como el marxismo y su materialismo hist\u00f3rico y el psicoan\u00e1lisis y su \u00e9nfasis en el inconsciente, que quer\u00edan, estas dos \u00faltimas materias, ser consideradas como ciencias. A Carnap le interes\u00f3 mucho lo primero y no le gust\u00f3 en absoluto lo segundo. Se preocup\u00f3 en relaci\u00f3n con esos avances cient\u00edficos, por las caracter\u00edsticas que hacen cient\u00edfica a una teor\u00eda, o un \u00e1rea de conocimientos, y por los criterios que permiten distinguir lo que puede ser o no ser demostrado por los experimentos. La verificabilidad fue un tema de inter\u00e9s en aquellos tiempos y Carnap uno de los m\u00e1s interesados en esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Entr\u00f3, como tantos otros en su \u00e9poca, en el tema de \u00bfqu\u00e9 es la verdad?, pregunta que para \u00e9l no es cient\u00edfica porque no puede ser demostrada. Volviendo a caer en la inutilidad de la filosof\u00eda y en el absurdo, seg\u00fan ellos, de la metaf\u00edsica. Los esl\u00f3ganes de la \u00e9poca, que son los del positivismo l\u00f3gico, fueron del tipo siguiente: \u201del papel de la filosof\u00eda es analizar el lenguaje, para todo lo dem\u00e1s confiemos en los cient\u00edficos\u201d;\u00a0 \u201cla filosof\u00eda tradicional es un saber enga\u00f1oso, no es experimental ni observable\u201d; \u201clos resultados de las ciencias naturales no enga\u00f1an porque pueden ser comprobados por cualquiera\u201d.<\/p>\n<p>Hoy llamamos a esto radicalismo cient\u00edfico, totalitarismo de la ciencia e, incluso, ideolog\u00eda cient\u00edfica. Muy pronto se comprob\u00f3 que una demostraci\u00f3n hoy puede ser corregida ma\u00f1ana totalmente, con otra demostraci\u00f3n. La mayor parte de los hechos cient\u00edficos han sido revisados con el tiempo.<\/p>\n<h2><strong>Otros miembros del C\u00edrculo de Viena<\/strong><\/h2>\n<p>En estas cuestiones entraron tambi\u00e9n otros pensadores como Carl Gustav Hempel (1905-1997), el muy conocido Karl Popper (1902-1994) y el famos\u00edsimo, durante unos a\u00f1os, Thomas Kuhn (1922 &#8211; 1996).<\/p>\n<p>El primero fue miembro destacado del C\u00edrculo de Viena, que emigr\u00f3 a Estados Unidos, como tantos de sus compa\u00f1eros, y se nacionaliz\u00f3 estadounidense. Publico obras importantes en el terreno del que hablamos como, La explicaci\u00f3n cient\u00edfica (1965), Mente y cosmos (en colaboraci\u00f3n con otros autores, 1966) y Fundamentos de la formaci\u00f3n de conceptos en ciencia emp\u00edrica (1988).<\/p>\n<p>El segundo aport\u00f3 la idea de \u201cfalsabilidad\u201d, la cual part\u00eda de una cr\u00edtica parcial al neopositivismo al considerar que no todo lo verificable es cient\u00edfico. Con el tiempo aparecen excepciones y surgen demostraciones contrarias. Seg\u00fan Popper una teor\u00eda debe ser considerada como provisionalmente verdadera hasta que no sea refutada, falseada o falsada. Por otra parte, la pseudo ciencia no puede ser falseada porque se basa en intuiciones y sensaciones.<\/p>\n<p>Popper fue notable e influyente como fil\u00f3sofo de la ciencia, pero su fama es probable que proceda m\u00e1s de sus escritos sociales y pol\u00edticos y de su defensa de la democracia liberal. Habl\u00f3 de la \u201csociedad abierta\u201d y de la conveniencia de conciliar el conservadurismo, el liberalismo y la socialdemocracia. Su libro, La sociedad abierta y sus enemigos, en el que critica tanto al nazismo como al marxismo, es hoy en d\u00eda un cl\u00e1sico mundial. Otros de sus libros famosos son, La Miseria del historicismo, en el cual ajusta cuentas con, La miseria de la filosof\u00eda, de Marx y se chotea de la, Filosof\u00eda de la miseria, de Proudhon.<\/p>\n<p>Muy pronto, su idea de falsabilidad, fue atacada y desmontada por Thomas Kuhn, el cual public\u00f3 en 1962, su influyente libro, La estructura de las revoluciones cient\u00edficas. Este fil\u00f3sofo de la ciencia e historiador norteamericano, dijo, para empezar, que muy pocos cient\u00edficos hab\u00edan utilizado la \u201cfalsabilidad\u201d a lo largo de la historia de la ciencia, y explic\u00f3 que lo que ocurre en realidad es que la ciencia ha avanzado a trav\u00e9s de \u201cparadigmas\u201d, o concepciones generales, de c\u00f3mo son las cosas, que dominan la mentalidad de cada \u00e9poca.<\/p>\n<p>Dice que la ciencia no avanza de una forma continuada, sino m\u00e1s bien, a saltos y con discontinuidades de distinta duraci\u00f3n. Lo explica acudiendo a la historia y a los casos conocidos como el \u201ccambio de paradigma\u201d del geocentrismo al heliocentrismo, o el abandono de la f\u00edsica de Newton por la adopci\u00f3n de las interpretaciones de la relatividad de Einstein.<\/p>\n<p>Es muy importante en sus estudios hist\u00f3ricos el hecho de que durante alg\u00fan tiempo no entend\u00eda los supuestos errores en los que hab\u00edan ca\u00eddo en sus \u00e9pocas Arist\u00f3teles o Galileo. Fue el estudio de la hermen\u00e9utica y la consideraci\u00f3n de que los hombres dependen mucho del desarrollo temporal de su mente y de sus ideas, lo que lo llev\u00f3 a sus concepciones sobre la historia de la ciencia.<\/p>\n<p>En sus \u00faltimos a\u00f1os abandon\u00f3 la idea de los paradigmas, t\u00e9rmino que, sin embargo, se hizo popular hasta la saciedad y el cansancio en el mundo de la empresa y la sociedad. Como he dicho en alguna otra ocasi\u00f3n, el \u201ccambio de paradigma\u201d lleg\u00f3 a ser para algunos, sin\u00f3nimo del cambio de s\u00e1banas por la ma\u00f1ana al hacer la cama.<\/p>\n<p>Se centr\u00f3 en lo que parece que fue lo m\u00e1s permanente en su pensamiento, el problema de la \u201cinconmensurabilidad te\u00f3rica\u201d aplicada a la ciencia, es decir, \u201cla imposibilidad de comparaci\u00f3n de dos teor\u00edas cuando no hay un lenguaje te\u00f3rico com\u00fan\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo elaborado por Adolfo Castilla, doctor\u00a0en Ingenier\u00eda,\u00a0catedr\u00e1tico de econom\u00eda aplicada, y colaborador de la C\u00e1tedra Francisco Jos\u00e9 Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Adolfo Castilla)\u00a0Seguimos refiri\u00e9ndonos en esta nueva entrega a Wittgenstein y a su dedicaci\u00f3n a la filosof\u00eda del lenguaje. Se trata de una forma adicional de irracionalismo que evita entrar en el mundo de las ideas innatas y del espiritualismo en general. Algo as\u00ed como decir que no existen las ideas sino las palabras. O, &#8230; <a title=\"Racionalidad vs Irracionalidad (parte VI)\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5860\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Racionalidad vs Irracionalidad (parte VI)\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":5866,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[145],"tags":[943,946,361,598,869,875],"class_list":["post-5860","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-tecnologica-etica-y-teologia","tag-circulo-de-viena","tag-falsabilidad","tag-filosofia","tag-kant","tag-positivismo","tag-wittgenstein"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5860","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5860"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5860\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5863,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5860\/revisions\/5863"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5866"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5860"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5860"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5860"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}