{"id":5601,"date":"2020-12-09T07:00:38","date_gmt":"2020-12-09T06:00:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5601"},"modified":"2020-12-09T08:45:52","modified_gmt":"2020-12-09T07:45:52","slug":"intelectuales-expertos-y-tertulianos-en-las-fronteras-del-saber","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5601","title":{"rendered":"Intelectuales, expertos y tertulianos en las fronteras del saber"},"content":{"rendered":"<div><b>(Por Mar\u00eda Dolores Prieto Santana) La revista\u00a0<em>FronterasCTR,<\/em>\u00a0de la C\u00e1tedra Francisco J. Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n, naci\u00f3 con una vocaci\u00f3n intelectual, cuyo objetivo fundamental era convertirse en un foro de reflexi\u00f3n y discusi\u00f3n sobre aquellos temas que se encuentran en debate entre el conocimiento cient\u00edfico y el religioso, en un \u00e1mbito abierto a la diversidad de opiniones y enfoques, a la participaci\u00f3n tanto de creyentes (de las distintas religiones y confesiones) como de no creyentes y la de todos cuantos en nuestra sociedad se presten al di\u00e1logo desde un pensamiento riguroso. Pero en nuestra sociedad, se est\u00e1n borrando los l\u00edmites entre los esfuerzos de los intelectuales, los expertos y los tertulianos.<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En un reciente art\u00edculo de Miguel \u00c1ngel Quintana Paz titulado: <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/elsubjetivo\/donde-estan-escondidos-los-intelectuales-cristianos\">\u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n (escondidos) los intelectuales cristianos?\u201d<\/a> (The Objective, 20 noviembre 2020) se abre el debate sobre el papel de los intelectuales en nuestra sociedad, y el papel de los intelectuales cristianos en el debate p\u00fablico. En las redes sociales las opiniones han sido diversas al respecto.<\/p>\n<p>En la sociedad del conocimiento y de las redes sociales, las fronteras entre el trabajo de los intelectuales, el de los expertos y el de los tertulianos tiene l\u00edmites borrosos. <a href=\"https:\/\/www.tendencias21.es\/La-ceguera-moral-de-la-modernidad-liquida_a43639.html\">Nuestra sociedad banaliza la construcci\u00f3n del pensamiento<\/a>. En algunos foros de internet est\u00e1n apareciendo estos debates.<\/p>\n<p>Nos referiremos en este art\u00edculo al <a href=\"http:\/\/avilabierta.com\/cuando-los-tertulianos-suplantaron-a-los-intelectuales\">debate sobre el papel de los intelectuales en la sociedad contempor\u00e1nea y su retirada del espacio p\u00fablico<\/a> que, firmado por JANO ,se public\u00f3 en \u00c1vila-Abierta. A los lectores de los art\u00edculos que desde hace 2016 publicamos en <em>FronterasCTR\u00a0<\/em>(como continuaci\u00f3n a los m\u00e1s de 600 art\u00edculos publicados en <a href=\"https:\/\/www.bubok.es\/libros\/249635\/TENDENCIAS21-DE-LAS-RELIGIONES-Indices-2006-2017\">Tendencias21 de las religiones<\/a> desde 2006) les puede interesar este debate que arroja luz sobre la funci\u00f3n de los intelectuales en la actual vida espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Los tertualianos \u00bfsuplantaron a los intelectuales?<\/strong><\/h2>\n<p>En una primera parte del texto que comentamos, se incluye el art\u00edculo provocador de Fernando Vallesp\u00edn, publicado en el <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/08\/30\/ideas\/1567167306_897434.html\">diario EL PAIS el 1 de septiembre de 2019 con este t\u00edtulo<\/a>: <strong><em>C\u00f3mo los tertulianos suplantaron a los intelectuales. <\/em><\/strong>Este ensayo, como veremos m\u00e1s adelante, fue contestado por C\u00e9sar Calder\u00f3n.<\/p>\n<p>Para entender el alcance de sus reflexiones, conviene saber qui\u00e9nes son cada uno de ellos. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fernando_Vallesp%C3%ADn\">Fernando Vallesp\u00edn O\u00f1a\u00a0<\/a>(nacido en 1954) es un profesor universitario y polit\u00f3logo que presidi\u00f3 el\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Centro_de_Investigaciones_Sociol%C3%B3gicas\">Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas<\/a>\u00a0(CIS) entre 2004 y 2008. Ha sido tambi\u00e9n profesor visitante en las universidades de Harvard, Heildelberg, Frankfurt, Veracruz y Malasia, adem\u00e1s de un activo conferenciante en otras universidades en el \u00e1mbito nacional y europeo. Es un experto en teor\u00eda pol\u00edtica y en pensamiento pol\u00edtico, ha publicado m\u00e1s de un centenar de art\u00edculos acad\u00e9micos y cap\u00edtulos de libros de ciencia y teor\u00eda pol\u00edtica de revistas espa\u00f1olas y extranjeras. Por tanto, su opini\u00f3n tiene un cierto peso.<\/p>\n<p>Por otra parte, <a href=\"https:\/\/www.vozpopuli.com\/cesar_calderon\/\">C\u00e9sar Calder\u00f3n<\/a> es experto en comunicaci\u00f3n pol\u00edtica y cuenta con una dilatada trayectoria dirigiendo campa\u00f1as electorales, tanto en Espa\u00f1a como en Latinoam\u00e9rica. Fundador y director general de la compa\u00f1\u00eda de consultor\u00eda estrat\u00e9gica Redlines, Calder\u00f3n es especialista en transparencia, participaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n, y ha ayudado en esas materias a diversos gobiernos por todo el planeta. Adem\u00e1s, es autor de los libros &#8216;Gu\u00eda pr\u00e1ctica para abrir Gobiernos&#8217; (Goberna, 2015), &#8216;Otro Gobierno&#8217; (Alg\u00f3n Editores, 2012) y &#8216;Open Government &#8211; Gobierno Abierto&#8217; (Alg\u00f3n Editores, 2010).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La opini\u00f3n de Fernando Vallesp\u00edn<\/strong><\/h2>\n<p>Para Vallesp\u00edn, \u201ccon los intelectuales ocurre lo mismo que\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/10\/05\/actualidad\/1538751614_762756.html\">con la socialdemocracia<\/a><u>:\u00a0<\/u>no puede hablarse de ellos sin mentar su muerte, su crisis o su lamentable estado. De hecho, les va incluso considerablemente peor que a aquella, que al menos consigue ganar algunas elecciones de vez en cuando\u201d.<\/p>\n<p>Desde su punto de vista, el final de los intelectuales se lleva cacareando desde hace unos 40 a\u00f1os y siguen sin levantar cabeza. A pesar de todo, el t\u00e9rmino sobrevive, pero desprovisto ya del aura que sol\u00eda acompa\u00f1arlo.<\/p>\n<p><em>Ambig\u00fcedad del t\u00e9rmino \u201cintelectual\u201d<\/em><\/p>\n<p>Para Vallesp\u00edn, el t\u00e9rmino \u201cintelectual\u201d se suele utilizar de manera generosa y con frecuencia ambigua. Sigue utiliz\u00e1ndose para referirse a los miembros de algunas profesiones \u2014acad\u00e9micos, artistas, literatos o actores\u2014. \u201cComo cuando, por ejemplo, aparecen esos pomposos titulares donde se anuncia su pronunciamiento sobre alguna cuesti\u00f3n de actualidad. \u201cUn grupo de intelectuales\u201d dice esto o aquello y firman el manifiesto toda una ristra de personas pertenecientes a estas profesiones mencionadas. Pero la popularidad de algunos de ellos \u2014pensemos en los casos recientes de Richard Gere o Javier Bardem<u>\u00a0<\/u><a href=\"https:\/\/elpais.com\/politica\/2019\/08\/10\/actualidad\/1565397662_453655.html\">con la crisis de los refugiados del\u00a0<em>Open Arms<\/em><\/a>\u2014 no los convierte sin m\u00e1s en \u201cintelectuales\u201d; son personas populares que hacen p\u00fablico su loable compromiso pol\u00edtico. Punto\u201d.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 entiende Vallesp\u00edn por \u201cintelectual\u201d? \u201cEl intelectual cl\u00e1sico, el \u201cverdadero\u201d, es aquel o aquella cuya opini\u00f3n cobraba una especial importancia porque estaba respaldada por el extraordinario prestigio que se hab\u00eda ganado en el campo en el que sobresal\u00eda, generalmente en el pensamiento, la ciencia o la literatura\u201d.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, su figura ha sido maltratada y mal entendida: \u201cSus opiniones merec\u00edan m\u00e1s atenci\u00f3n porque se supone que estaban fundadas sobre mejores argumentos. No era lo mismo lo que dec\u00eda un profesor cualquiera de una universidad italiana que lo que sal\u00eda de la pluma de un Bobbio o un\u00a0<u><a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/umberto_eco\/a\">Umberto Eco<\/a><\/u>. Su capacidad para ser le\u00eddos o escuchados con atenci\u00f3n ha sido siempre mayor que la de cualquier otro mortal\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, tampoco se pueden sacralizar todas las opiniones de los llamados y considerados \u201cintelectuales\u201d: \u201cPero, \u00a1ojo!, su excelencia en un determinado campo del saber no les otorgaba por s\u00ed misma un salvoconducto para obtener mayor influencia. Un buen ejemplo a este respecto, como nos recuerda Richard Rorty, es el caso de Heidegger<u>, \u201c<\/u><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2017\/03\/10\/babelia\/1489152363_078621.html\">el mejor fil\u00f3sofo del siglo XX y a la vez un facha (<em>redneck<\/em>) de la Selva Negra<\/a><u>\u201d. <\/u>Casos de estos abundan, como cuando Foucault se pronunci\u00f3 con entusiasmo a favor del ayatol\u00e1 Jomeini, o cuando, ya m\u00e1s cercanos en el tiempo,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2018\/12\/14\/actualidad\/1544788158_128530.html\">comienzan a desbarrar los Chomsky o Zizek<\/a><u>.\u00a0<\/u>El buen juicio pol\u00edtico, como dec\u00eda\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/hannah_arendt\/a\">Hannah Arendt<\/a><u>,\u00a0<\/u>no est\u00e1 necesariamente asociado a la capacidad intelectual o al \u00e9xito acad\u00e9mico\u201d.<\/p>\n<p><em>Los excesos provocadores de algunos intelectuales<\/em><\/p>\n<p>Para Vallesp\u00edn, algunos intelectuales tienen un talante provocador. \u201cDe todas formas, &#8211; comenta &#8211; y esto tambi\u00e9n forma parte del perfil del intelectual, en sus intervenciones siempre hab\u00eda algo de provocaci\u00f3n, no se limitaban al sano ejercicio de la cr\u00edtica sin m\u00e1s; nos desvelaban nuevas y originales perspectivas sobre la realidad y nos enfrentaban a nuestras propias contradicciones. Quiz\u00e1 por eso mismo muchos de ellos oficiaban como \u201csacerdotes impecables\u201d (como los llamaba\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2009\/01\/15\/necrologicas\/1231974001_850215.html\">el te\u00f3rico pol\u00edtico Rafael del \u00c1guila<\/a>), siempre del lado de la \u00e9tica de la convicci\u00f3n y ajenos a la inevitable naturaleza dilem\u00e1tica de la mayor\u00eda de las decisiones pol\u00edticas. Su rol no era el de facilitar la decisi\u00f3n al gobernante, sino el de sacudir las conciencias, aunque a veces, como en el caso de Sartre, les perdiera su partidismo, justo lo contrario de lo que nos encontr\u00e1bamos en Camus u Orwell, cuya autonom\u00eda de pensamiento era marca de la casa\u201d.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s: \u201cA algunos [intelectuales] les gustaba la sobrerreacci\u00f3n, la exageraci\u00f3n o, como en el caso de Foucault, destruir las evidencias y las universalidades, mostrar en las inercias y restricciones del presente los puntos d\u00e9biles, las aperturas, las l\u00edneas de fuerza\u201d.<\/p>\n<p>Pero reconoce que los verdaderos intelectuales saben estar \u201cen su sitio\u201d: \u201cM\u00e1s modesta, pero por ello no menos eficaz,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/08\/30\/ideas\/1567168373_344291.html\">nos parece la posici\u00f3n de Habermas<\/a>, para quien el atributo fundamental del intelectual es el \u201colfato vanguardista para las relevancias\u201d. Para \u00e9l, el punto fundamental es \u201cdetectar temas importantes, presentar tesis f\u00e9rtiles y ampliar el espectro de las cuestiones relevantes con el fin de mejorar el deplorable nivel de los debates p\u00fablicos\u201d. Puede que en este juego entre razonabilidad y provocaci\u00f3n [de Habermas] estuviese la clave que hac\u00eda que su acci\u00f3n p\u00fablica fuera m\u00e1s o menos escuchada y seguida, m\u00e1s o menos respetada\u201d.<\/p>\n<p><em>Aparece el experto<\/em><\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n social no cesan de hablar de \u201cexpertos\u201d y de \u201ccient\u00edficos\u201d para orientar el tratamiento del COVID-19. Parece que la soluci\u00f3n a corto plazo ha marginado las reflexiones de fondo que orientan el futuro. En opini\u00f3n de Vallesp\u00edn, al intelectual parece haberle sucedido el \u201cexperto\u201d. Justifica esta afirmaci\u00f3n de la siguiente manera: \u201cLa nueva complejidad de una pol\u00edtica cada vez m\u00e1s tecnocr\u00e1tica hizo que nuestra comprensi\u00f3n de lo que acontec\u00eda requiriera del continuo recurso a especialistas de distinto pelaje. Los grandes discursos de la tutela filos\u00f3fico-moral del intelectual cl\u00e1sico dieron paso as\u00ed al \u201can\u00e1lisis experto\u201d. Este complementaba m\u00e1s eficazmente las noticias del d\u00eda a d\u00eda que las posibles reflexiones del sabio\u201d.<\/p>\n<p>En un mundo tecnificado en el que domina \u201csaberlo todo de casi nada\u201d, se impone la especializaci\u00f3n.\u00a0Escribe Vallesp\u00edn: \u201cEl mundo acad\u00e9mico, adem\u00e1s, pronto dej\u00f3 de ofrecer generalistas y propici\u00f3 \u00fanicamente la especializaci\u00f3n. Por otro lado, ya iban quedando cada vez menos de los intelectuales hist\u00f3ricos, que estaban siendo suplidos tambi\u00e9n por los que los anglosajones llaman\u00a0<em>public intellectuals<\/em>, que opinan a partir de su especialidad y su prestigio, como<u>\u00a0<\/u><a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/04\/12\/ideas\/1555084475_066112.html\">Francis Fukuyama<\/a>, Steven Pinker,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/yuval_noah_harari\/a\">Yuval Noah Harari<\/a><u>,\u00a0<\/u>Niall Ferguson\u2026, y que tienen en com\u00fan el estar casi siempre bajo el foco p\u00fablico. Muchos de ellos \u2014no necesariamente los aqu\u00ed mencionados\u2014 poseen, como se\u00f1ala Daniel W. Drezner en\u00a0<em>The Ideas Industry,<\/em>\u00a0un acceso privilegiado al \u201cmercado de las ideas\u201d, que no est\u00e1 exento de mediaciones y donde grandes intereses econ\u00f3micos desempe\u00f1an tambi\u00e9n su papel a la hora de promocionar unas u otras reflexiones. Eso del intelectual cl\u00e1sico de \u201cdecir la verdad al poder\u201d se tornar\u00eda as\u00ed en lo contrario: son los poderes f\u00e1cticos los que tratan de definir cu\u00e1l es la verdad busc\u00e1ndose los portavoces adecuados, ya sean pensadores o\u00a0<em>think tanks<\/em>\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p><em>Intelectuales y pol\u00edtica posverdad<\/em><\/p>\n<p>Nuestra sociedad, seg\u00fan Vallesp\u00edn, considera la informaci\u00f3n como una mercanc\u00eda que se compra y se vende. Estamos en la era de la llamada <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Posverdad\">posverdad<\/a>, la distorsi\u00f3n deliberada de visi\u00f3n de la realidad.<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, \u201cEl caso es que, al entrar en esta fase de pol\u00edtica posverdad, ya no hay forma de imponer \u201cverdades\u201d que valgan. Vengan de los intelectuales, los expertos o los\u00a0<em>public intellectuals.<\/em>\u00a0No en vano, todos ellos pertenecen a una \u00e9lite y eso les coloca ya\u00a0<em>a priori<\/em>\u00a0bajo sospecha. A menos, claro, que defiendan las posiciones que nos importan. La actual vituperaci\u00f3n de las \u00e9lites se ha extendido tambi\u00e9n a quienes ten\u00edan la funci\u00f3n de orientarnos. Ortega se equivocaba. Ha habido que esperar a la expansi\u00f3n de las redes sociales para que se produjera la aut\u00e9ntica rebeli\u00f3n de las masas, aunque ahora hayan cobrado la forma de enjambres virtuales. Detr\u00e1s de esto se encuentra, desde luego, el proceso de desintermediaci\u00f3n, que ha roto con el monopolio de los medios tradicionales para ejercer su tutela sobre la opini\u00f3n p\u00fablica. O la posibilidad potencial de acceso directo a conocimientos que hasta ahora solo eran accesibles para un grupo de iniciados. O el predominio de los afectos sobre la cognici\u00f3n \u2014\u201csolo me parece convincente lo que encaja con mis sentimientos\u201d\u2014. O la enorme polarizaci\u00f3n pol\u00edtica que se nutre de un consumo tribalizado de la informaci\u00f3n y la discusi\u00f3n (<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/05\/27\/ciencia\/1558969899_577236.html\">las famosas c\u00e1maras de eco<\/a>). O la desaparici\u00f3n de la deliberaci\u00f3n detr\u00e1s de lo meramente expresivo\u201d.<\/p>\n<p><em>La falta de credibilidad de los intelectuales<\/em><\/p>\n<p>Para Vallesp\u00edn, \u201cEl resultado de todo esto es una p\u00e9rdida generalizada de\u00a0<em>auctoritas<\/em>\u00a0por parte de instituciones, grupos o personas que hasta entonces cumpl\u00edan esa funci\u00f3n orientadora de la que antes habl\u00e1bamos. Y entre ellos se encuentran, c\u00f3mo no, los intelectuales. Porque haberlos haylos, solo que su influencia cada vez es menor en esta sociedad que se proyecta sobre un escenario cada vez m\u00e1s fragmentado y est\u00e1 dominada por una fr\u00eda econom\u00eda de la atenci\u00f3n. Se atiende a quien m\u00e1s ruido hace, no a quienes aportan mejores argumentos; o al m\u00e1s feo y provocador, como\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/michel_houellebecq\/a\">Michel Houellebecq<\/a>, que siempre es entrevistado con fruici\u00f3n; o a quienes se valen de novedosas estrategias en defensa de una determinada causa. No es de extra\u00f1ar as\u00ed que\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/greta_thunberg_ernman\/a\">la ecologista adolescente Greta Thunberg<\/a>\u00a0haya conseguido captar mucha m\u00e1s atenci\u00f3n que cualquiera de los escritos de\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/03\/29\/ideas\/1553888812_652680.html\">Bruno Latour, el fil\u00f3sofo que m\u00e1s y mejor se ha venido ocupando del desastre clim\u00e1tico<\/a>\u201d.<\/p>\n<p><em>La tertulianizaci\u00f3n de la opini\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>Con este neologismo tan expresivo, Vallesp\u00edn insiste en la banalizaci\u00f3n de las opiniones bien fundamentadas expresadas por los intelectuales: \u201cNo podemos olvidar, sin embargo, que la democracia ha tenido siempre una peculiar relaci\u00f3n con la verdad. La democracia es el gobierno de la opini\u00f3n, no el de los fil\u00f3sofos plat\u00f3nicos o el de los cient\u00edficos. Y aunque aquellos siempre podr\u00e1n ilustrarnos, al final decide la opini\u00f3n mayoritaria, que no tiene por qu\u00e9 ser la m\u00e1s fundada en raz\u00f3n. Por eso mismo los te\u00f3ricos de la democracia han abogado por la necesidad de someter las diferentes opiniones a la prueba de la deliberaci\u00f3n p\u00fablica. Y aqu\u00ed es donde son bienvenidos los intelectuales, los que nos alertan sobre dimensiones de la realidad que a veces se nos escapan. El problema es que la mayor\u00eda de ellos se han dejado llevar por la polarizaci\u00f3n y se han adscrito a alguna de las partes de esta nueva\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/internacional\/2018\/12\/07\/actualidad\/1544180778_836431.html\">pol\u00edtica de facciones irreconciliables<\/a>. Con ello pasan de ser intelectuales a convertirse en ide\u00f3logos, en racionalizadores de unas u otras opiniones. El pensamiento aut\u00f3nomo se desvanece o pierde su resonancia detr\u00e1s del ruido de las redes. Otros se empecinan en disquisiciones pedantes digeribles solo para quienes est\u00e1n bien anclados en la cada vez m\u00e1s minoritaria subcultura human\u00edstica\u201d.<\/p>\n<p><em>Los tertulianos tienen m\u00e1s credibilidad que los intelectuales<\/em><\/p>\n<p>He aqu\u00ed el problema de fondo. En la sociedad de la comunicaci\u00f3n, el que mejor comunica y m\u00e1s provoca, parece tener m\u00e1s credibilidad que quien razona. Por eso, concluye: \u201cCon todo, tengo para m\u00ed que los que han dado la puntilla a los intelectuales han sido, curiosamente,\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2017\/08\/01\/television\/1501583054_968519.html\">los tertulianos<\/a>, si es que podemos generalizar entre tan amplio y variado grupo. Por la propia din\u00e1mica del invento, el fugaz y casi improvisado an\u00e1lisis \u2014el \u201cpensamiento r\u00e1pido\u201d\u2014 y el fomento del contraste de pareceres, el mensaje que se transmite es que\u00a0<em>todo es opinable<\/em>. Y sin hacer grandes esfuerzos. Incluso en aquellos temas que requerir\u00edan el recurso al conocimiento experto. \u00bfQui\u00e9nes son, pues, estos intelectuales \u2014o expertos\u2014 que se atreven a imponernos una \u00fanica visi\u00f3n de la realidad cuando yo ya tengo la de los \u201cm\u00edos\u201d? No es de extra\u00f1ar, pues, que se est\u00e9 abandonando a los otrora \u201csacerdotes impecables\u201d para seguir acr\u00edticamente a l\u00edderes populistas implacables. La raz\u00f3n argumentativa se va supliendo poco a poco por la cacofon\u00eda de opiniones sin sustento o el refuerzo emocional de las nuevas consignas. S\u00ed, me temo que el final de los intelectuales tiene todos los visos de ser una profec\u00eda autocumplida\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Segunda aportaci\u00f3n al debate: C\u00e9sar Calder\u00f3n en <em>P\u00fablico<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>El eco de este ensayo de Fernando Vallesp\u00edn fue recogido por el polit\u00f3logo C\u00e9sar Calder\u00f3n en el diario <em>P\u00fablico<\/em> con el art\u00edculo <a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/cesar-calderon\/2019\/09\/09\/de-como-los-intelectuales-se-suicidaron-saltando-al-vacio-desde-su-propio-ego\/?doing_wp_cron=1606125267.3901710510253906250000\">\u201cDe c\u00f3mo los intelectuales se suicidaron saltando al vac\u00edo desde su propio Ego<\/a>\u201d, el 9 de septiembre de 2019.<\/p>\n<p>C\u00e9sar Calder\u00f3n inicia su art\u00edculo alabando a Vallesp\u00edn. \u201cFernando Vallesp\u00edn es uno de los tipos m\u00e1s brillantes que conozco, leo casi todo lo que escribe con placer, he asistido a unas cuantas conferencias suyas con aprovechamiento demostrable e incluso he tenido el privilegio de compartir micr\u00f3fono y debate en alguna radio nocturna\u201d.<\/p>\n<p>Pero desde el inicio explicita sus diferencias: \u201cPero Vallesp\u00edn se equivoca.\u00a0Aprecio personal, pol\u00edtica e intelectualmente a Fernando Vallesp\u00edn y les puedo asegurar que es uno de los m\u00e1s r\u00e1pidos, divertidos e ir\u00f3nicos conversadores que conozco. Pero Vallesp\u00edn yerra. Su carrera acad\u00e9mica ha sido una de las m\u00e1s prematuras y luminosas que se recuerdan, su paso por diversas instituciones, desde el CIS a la Fundaci\u00f3n Ortega-Mara\u00f1\u00f3n las ha convertido en lugares mejores, m\u00e1s competentes, m\u00e1s serios y m\u00e1s respetados. Pero Vallesp\u00edn se confunde\u201d.<\/p>\n<p><em>\u00bfEn qu\u00e9 yerra y se confunde Vallesp\u00edn?<\/em><\/p>\n<p>C\u00e9sar Calder\u00f3n es muy directo: \u201cSe equivoca, yerra y se confunde mi admirado Fernando Vallesp\u00edn en un soberbiamente escrito art\u00edculo publicado en el diario\u00a0<strong><em>El Pa\u00eds<\/em><\/strong>\u00a0el pasado fin de semana en el que bajo el\u00a0 t\u00edtulo\u00a0\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/08\/30\/ideas\/1567167306_897434.html\"><em>C\u00f3mo los tertulianos suplantaron a los intelectuales<\/em><\/a>, un bello texto en el que carga contra la banalizaci\u00f3n y liviandad de nuestra sociedad describiendo con solvencia alguno de los males que la aquejan mientras absuelve\u00a0otorgando indulgencias plenarias urbi et orbe a \u201clos intelectuales\u201d de su menguante influencia en la misma\u201d.<\/p>\n<p>La postura de C\u00e9sar Calder\u00f3n es beligerante: \u201cNo voy a ser yo quien etiquete a esos intelectuales de los que habla Vallesp\u00edn como \u201ccabezas de chorlito\u201d, no hace falta, eso ya lo hizo Dolores Ib\u00e1rruri refiri\u00e9ndose de esta forma injusta a Claud\u00edn y Sempr\u00fan en una de las incontables purgas con las que se entreten\u00eda el PCE en el franquismo, pero les aseguro que no es por falta de ganas\u201d.<\/p>\n<p>Para Calder\u00f3n, Vallesp\u00edn tiene una lectura sesgada de la realidad: \u201cVivimos, como sabiamente sostiene Vallesp\u00edn, en una sociedad que se encuentra en plena mutaci\u00f3n, hacia no sabemos muy bien d\u00f3nde. Una sociedad que ha perdido sus anclajes sociales m\u00e1s s\u00f3lidos y en la que\u00a0la velocidad absurda con la que se transmite un paquete de datos entre dos smartphones sin necesidad de cable alguno\u00a0ha sustituido en pocos a\u00f1os todo el orden y la cadencia con la que el conocimiento y la informaci\u00f3n circulaban por nuestras calles, escuelas, empresas y universidades.\u00a0\u00a0Y la velocidad, aunque les parezca un elemento menor, no lo es en absoluto, sino que m\u00e1s bien al contrario y como se\u00f1alaron\u00a0Spinoza\u00a0y posteriormente\u00a0Deleuze\u00a0determina el pensamiento y al ser en tanto que ser. El pensamiento, siguiendo de nuevo a Spinoza, produce velocidades y lentitudes, y adem\u00e1s es inseparable de la velocidad o la lentitud que produce.<\/p>\n<p><em>El papel y la influencia de los intelectuales <\/em><\/p>\n<p>Prosigue Calder\u00f3n: \u201cPero volvamos al papel y a la influencia de los intelectuales en esta sociedad en permanente aceleraci\u00f3n. Como bien se\u00f1ala Vallesp\u00edn una de las primeras consecuencias evidentes de este fen\u00f3meno es el\u00a0reordenamiento de las jerarqu\u00edas pol\u00edticas y sociales\u00a0al que sigui\u00f3 una\u00a0ca\u00f3tica desintermediaci\u00f3n\u00a0con el consecuente reposicionamiento de los intermediarios sociales tradicionales ( gobiernos, partidos, sindicatos, medios de comunicaci\u00f3n) sobre un magma ciudadano inestable, un reposicionamiento que ha determinado una p\u00e9rdida de influencia social a la que no pod\u00edan ser ajenos los cuerpos sociales que asentaban su influencia sobre los mismos, es decir pol\u00edticos, funcionarios, periodistas\/opinadores y singularmente, s\u00ed, los intelectuales. Dicho en otras palabras: \u00bfPuede siquiera so\u00f1ar en mantener su prestigio social quien juega con las reglas y los m\u00e9todos del pasado? \u00bfPuede siquiera pensar en influir socialmente quien se dirige esencialmente a una sociedad que ya no existe con el lenguaje menos apropiado y usando canales obsoletos?\u201d<\/p>\n<p>Para el polit\u00f3logo la respuesta es clara: \u201cLa respuesta s\u00f3lo puede ser una: No. Y de igual forma que no se puede acusar a los ciudadanos de votar err\u00f3neamente, sino a los partidos de no ser capaces de explicar sus propuestas de forma tal que sean capaces de articular mayor\u00edas, no es justo ni inteligente ni \u00fatil acusar a la sociedad de no escuchar a los intelectuales, sino a estos de no ser capaces de adaptarse a modos, tonos, acentos y velocidades de este nuevo tiempo pol\u00edtico\u201d.<\/p>\n<p><em>Posturas contrapuestas<\/em><\/p>\n<p>Vallesp\u00edn y Calder\u00f3n no llegan a entenderse. \u201cMientras los intelectuales de los que habla Vallesp\u00edn sigan pensando, como un conductor que circula en contradirecci\u00f3n, que es la sociedad la que se equivoca y \u00e9l quien acierta, deber\u00e1n resignarse a la irrelevancia\u201d.<\/p>\n<p>Pero C\u00e9sar Calder\u00f3n parece tener una respuesta: \u201cHay otra soluci\u00f3n, una mucho m\u00e1s costosa,\u00a0 trabajosa y cansada: algunos intelectuales como\u00a0Daniel Innerarity,\u00a0\u00a0Slavoj \u017di\u017eek\u00a0o\u00a0Byung-Chul han\u00a0est\u00e1n consiguiendo creciente influencia social a base de romper con ese insoportable (pero comod\u00edsimo) elitismo que practican sus compa\u00f1eros intelectuales de plantilla con lenguajes nuevos, el uso de canales emergentes o el aprovechamiento de la velocidad (y\u00a0 la lentitud)\u00a0 para generar historias, met\u00e1foras e im\u00e1genes que sirvan para hacer inteligibles sus ideas.\u00a0 Pero claro, para eso adem\u00e1s de trabajo, hace falta talento y nadie dijo que los intelectuales tuvieran que tener de eso\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>\u00bfY los intelectuales cristianos?<\/strong><\/h2>\n<p>Al inicio de este art\u00edculo alud\u00edamos al reciente ensayode Miguel \u00c1ngel Quintana Paz titulado: <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/elsubjetivo\/donde-estan-escondidos-los-intelectuales-cristianos\">\u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n (escondidos) los intelectuales cristianos?\u201d<\/a>(<em>The Objective<\/em>, 20 noviembre 2020) se abre el debate sobre el papel de los intelectuales en nuestra sociedad, y el papel de los intelectuales cristianos en el debate cultural.<\/p>\n<p>Quintana intenta dar una respuesta a un art\u00edculo del joven fil\u00f3sofo Diego S. Garrocho public\u00f3 en el diario\u00a0<em>El Mundo<\/em>\u00a0una opini\u00f3n provocadora. Su t\u00edtulo,\u00a0<a href=\"https:\/\/www.elmundo.es\/opinion\/columnistas\/2020\/11\/16\/5fb28a36fc6c83e7528b460b.html\"><em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los cristianos?<\/em>,<\/a> formulaba sin concesiones una preocupaci\u00f3n: que en nuestros debates p\u00fablicos, nuestras redes sociales, nuestras tertulias pol\u00edticas y discusiones intelectuales, apenas cabe o\u00edr voces cristianas que muestren, verbigracia, \u00abel vigor filos\u00f3fico del Evangelio de Juan, el m\u00e9rito sapiencial del Eclesiast\u00e9s o la revoluci\u00f3n moral de las ep\u00edstolas de San Pablo\u00bb.<\/p>\n<p>Por tanto, si hay crisis de credibilidad de los intelectuales que est\u00e1n siendo sustituidos por tertulianos, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los intelectuales cristianos? \u00bfD\u00f3nde se aloja el potencial intelectual de los creyentes que postulan un determinado paradigma del mundo coherente con los valores del evangelio?<\/p>\n<p>\u00abHagan la lista\u00bb, suger\u00eda Garrocho: \u00abEst\u00e1 la izquierda cultural, el marxismo talm\u00fadico, la socialdemocracia, el populismo de izquierdas, el de derechas, el liberalismo erudito, el de audiolibro, los ecologistas, la izquierda de derechas, la\u00a0<em>Queer Theory<\/em>, los conservadores estetizantes, la tardoadolescencia revolucionaria, el extremo centro, los del carn\u00e9 de un partido, los del otro carn\u00e9\u2026 Y est\u00e1, por supuesto, el catolicismo excesivo y de bander\u00eda. Est\u00e1n todos, absolutamente todos en un ejercicio de afinaci\u00f3n sinf\u00f3nica, todos menos la intelectualidad cristiana\u00bb.<\/p>\n<p>Para Quintana, esta carencia, a juicio de nuestro pensador, \u00e9l mismo cristiano (y, por tanto, el texto no deja de emanar cierto aire autocr\u00edtico), es grave. No siempre fue as\u00ed: Garrocho recuerda debates recientes en que s\u00ed que supieron penetrar autores como el papa Benedicto XVI, o los fil\u00f3sofos Gianni Vattimo y R\u00e9mi Brague (todos ellos vivos, aunque ancianos; yo a\u00f1adir\u00eda al recientemente fallecido Ren\u00e9 Girard). Su art\u00edculo concluye, pues, de forma tan punzante como bella: \u00abNadie ensaya a decir ya, ni tan siquiera como ejercicio intelectual, que a lo mejor es cierto que hay una dignidad singular en los que pierden, los que sufren y los que lloran, porque de ellos ser\u00e1 lo que los cristianos reconocen desde hace siglos como el Reino. As\u00ed sea como hip\u00f3tesis merecer\u00eda la pena decirlo en alto alguna vez. Por pura probabilidad. No vaya a ser cierto\u00bb.<\/p>\n<p>Garrocho lanza, pues, un llamamiento a hablar m\u00e1s en cristiano. Y uno podr\u00eda esperar que tal llamamiento chocase sobre todo con quienes se alegran de que el cristianismo quede fuera (o \u00abfuer\u00edsima\u00bb, seg\u00fan moderno superlativo) de nuestras batallas culturales: laicistas,\u00a0<em>podemia<\/em>, modernez malasa\u00f1era, cientificistas\u2026 Sin embargo,\u00a0resulta revelador del estado de nuestra opini\u00f3n p\u00fablica que las principales cr\u00edticas que tal texto ha recibido hayan procedido\u2026 de los propios cristianos.<\/p>\n<p>Prosigue Quintana: \u201cPero no solo Garrocho (a quien tuve la fortuna de conocer hace a\u00f1os en un congreso dedicado a Paul Ricoeur), sino cualquier persona culta conoce bien estos nombres. Lo que denuncia su art\u00edculo, pues, no es que no existan. Volvamos al t\u00edtulo: lo que se pregunta es m\u00e1s preciso, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n? Pues, desde luego, no son nombres que resuenen en nuestros di\u00e1logos p\u00fablicos.Ante esta evidencia, los cr\u00edticos con el art\u00edculo que estamos comentando contraatacan: \u201cOh, cierto, pero \u00a1no es culpa nuestra, cristianos, si no estamos presentes en el\u00a0<em>mainstream<\/em>! \u00a1Es culpa de quienes controlan este! Si nos excluyen, nos silencian, o si simplemente no se nos escucha, \u00bfqu\u00e9 responsabilidad nos puede caber?\u201d.<\/p>\n<p>Y prosigue: \u201cEsta queja parece plausible hasta que uno recapacita sobre ella. Que es a lo que me gustar\u00eda invitar al amable lector aqu\u00ed. Porque cabr\u00eda ver ese lamento como razonable si procediera de alg\u00fan grupo marginal, pongamos a los mormones o a los adventistas del S\u00e9ptimo D\u00eda. O a los jugadores de b\u00e1dminton. Todos ellos dependen, por sus escasos recursos, de la voz que les concedan los dem\u00e1s. Pero\u00a0\u00bfde verdad pueden miembros de la Iglesia cat\u00f3lica quejarse de que \u00abotros\u00bb les acallan?\u00a0\u00bfNo tiene tal iglesia hoy en Espa\u00f1a una red de colegios, de universidades, una cadena de radio, una de televisi\u00f3n, editoriales, asociaciones, organizaciones, institutos, congregaciones, edificios, museos\u2026 suficientes como para no depender de si \u00abotros\u00bb te otorguen o no la palabra? \u00bfDe veras se est\u00e1n empleando estos enormes recursos del modo \u00f3ptimo que permitir\u00eda ir bien pertrechados a la guerra intelectual?\u201d<\/p>\n<p>Y concluye el ensayo de Quintana: \u201cMi impresi\u00f3n es la contraria. Todos esos talentos se est\u00e1n dilapidando de forma dif\u00edcilmente perdonable (recordemos la par\u00e1bola de los \u00eddem). Y parte del problema es que ese desperdicio se ha convertido ya en una inercia que pasa desapercibida a los propios dilapidadores. De ah\u00ed que estos reaccionen del modo tan airado en que lo han hecho con el art\u00edculo del profesor Garrocho\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Parece que en nuestra sociedad espa\u00f1ola renace el debate sobre la funci\u00f3n de los intelectuales en la construcci\u00f3n de un pensamiento basado en razones y ciencia que orienten y den sentido a una sociedad que parece estar a la deriva.<\/p>\n<p>Precisamente, en la revista\u00a0<em>Ethics\u00a0<\/em>de 19 de noviembre, con el t\u00edtulo de \u201c<a href=\"https:\/\/ethic.es\/2020\/11\/filosofia-entender-mejor-el-mundo\/\">Diez entrevistas a fil\u00f3sofos para repensar el mundo<\/a>\u201d, leemos: \u201cEn tiempos convulsos y oscuros como los que hoy vivimos, la filosof\u00eda es a menudo la grieta por donde se cuela la luz. Por eso, desde nuestro nacimiento hace casi una d\u00e9cada, en\u00a0<em>Ethic<\/em>\u00a0hemos buscado en los pensadores el faro para alumbrar el camino hacia un futuro m\u00e1s pr\u00f3spero. En 2005, Naciones Unidas declar\u00f3 oficialmente el 19 de noviembre el D\u00eda Mundial de la Filosof\u00eda para, entre otras cosas alentar el an\u00e1lisis, la investigaci\u00f3n y los estudios filos\u00f3ficos sobre los grandes problemas contempor\u00e1neos para responder mejor a los desaf\u00edos con que se enfrenta hoy en d\u00eda la humanidad y subrayar la importancia de su ense\u00f1anza para las generaciones futuras. Adem\u00e1s publicar centenares de fragmentos de las obras de algunos fil\u00f3sofos de referencia como\u00a0Steven Pinker,\u00a0Byung-Chul Han\u00a0o\u00a0Zygmunt Bauman, tambi\u00e9n hemos entrevistado a algunas de las voces m\u00e1s relevantes del pensamiento de nuestro pa\u00eds, algunas de las cuales tenemos el honor de que formen parte de nuestro Consejo Editorial. Te dejamos una selecci\u00f3n de estas entrevistas a fil\u00f3sofos que pueden inspirarte para entender mejor un momento como este\u201d.<\/p>\n<p>Tal vez tengamos en FronterasCTR un proyecto de reflexi\u00f3n que de sentido a nuestra realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Mar\u00eda Dolores Prieto Santana, educadora y antrop\u00f3loga, Colaboradora de la C\u00e1tedra Francisco J. Ayala de Ciencia, tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Mar\u00eda Dolores Prieto Santana) La revista\u00a0FronterasCTR,\u00a0de la C\u00e1tedra Francisco J. Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n, naci\u00f3 con una vocaci\u00f3n intelectual, cuyo objetivo fundamental era convertirse en un foro de reflexi\u00f3n y discusi\u00f3n sobre aquellos temas que se encuentran en debate entre el conocimiento cient\u00edfico y el religioso, en un \u00e1mbito abierto a la &#8230; <a title=\"Intelectuales, expertos y tertulianos en las fronteras del saber\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5601\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Intelectuales, expertos y tertulianos en las fronteras del saber\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":5610,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[145],"tags":[888,361,870,873,798],"class_list":["post-5601","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-tecnologica-etica-y-teologia","tag-catolicos","tag-filosofia","tag-intelectuales","tag-pensamiento","tag-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5601"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5658,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5601\/revisions\/5658"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5610"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}