{"id":5190,"date":"2020-07-08T07:00:25","date_gmt":"2020-07-08T05:00:25","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5190"},"modified":"2020-06-27T21:42:39","modified_gmt":"2020-06-27T19:42:39","slug":"alfabetizacion-cientifica-y-teologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5190","title":{"rendered":"Alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica y Teolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por Mar\u00eda Dolores Prieto Santana] Tradicionalmente, la Teolog\u00eda ha estado bastante alejada del mundo de las ciencias de la naturaleza, cuando no enfrentada al sentirse atacada. Por lo general, los estudiantes de Teolog\u00eda o de Ciencias Religiosas suelen proceder de \u00e1mbitos culturales en los que las \u201cciencias\u201d (sobre todo, lo que en el siglo XIX se llamaban \u201cciencias experimentales, naturales o ciencias de la naturaleza\u201d, como la F\u00edsica, Qu\u00edmica, Biolog\u00eda, Geolog\u00eda&#8230;) se percib\u00edan como un campo misterioso y lejano de los intereses religiosos o pastorales. Es m\u00e1s: si se revisan las gu\u00edas did\u00e1cticas de las disciplinas teol\u00f3gicas en las Facultades, no suelen estar demasiado presentes los retos que las ciencias naturales y sociales plantean a las que podemos llamar en un sentido muy general las Ciencias Religiosas.<\/strong><\/p>\n<p>No es frecuente que los te\u00f3logos profesionales tengan formaci\u00f3n en Ciencias experimentales, en Matem\u00e1ticas o en tecnolog\u00edas. No suele ser frecuente que los centros teol\u00f3gicos incluyan entre sus disciplinas troncales contenidos que impliquen el dominio del m\u00e9todo de las ciencias. Por ello, los alumnos que se forman en estos centros suelen manifestarse como \u201cde letras\u201d, como si se identificase la Teolog\u00eda con las humanidades cl\u00e1sicas.<\/p>\n<p>Aunque ahora se van introduciendo <a href=\"http:\/\/scielo.isciii.es\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1575-18132008000200005\">aspectos de bio\u00e9tica<\/a>, sin embargo los problemas que el desarrollo de la ciencia moderna presenta a las religiones, no suele tener una presencia ni siquiera testimonial en los programas. Sin embargo, en los pa\u00edses anglosajones, la Teolog\u00eda parece ser m\u00e1s sensible a esta problem\u00e1tica y en estos \u00faltimos a\u00f1os la reflexi\u00f3n sobre los retos de las ciencias a la Teolog\u00eda ha aumentado considerablemente, tal como se puso de manifiesto en el <a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/La-alfabetizacion-cientifica-es-necesaria-en-la-formacion-teologica_a4032.html\">Congreso Mundial de <em>Metanexus<\/em> celebrado en Madrid por vez primera en 2008.<\/a><\/p>\n<p>No ha sido frecuente, hasta fechas muy cercanas, el que los te\u00f3logos (tanto estudiantes, como licenciados en teolog\u00eda o en ciencias religiosas, profesores de religi\u00f3n, o profesores de teolog\u00eda) sepa<a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/2019\/11\/06\/la-teologia-de-la-creacion-en-el-dialogo-con-la-ciencia\/\">n dialogar fluidamente y de igual a igual con el mundo cient\u00edfico y \u00e9ste con los te\u00f3logos<\/a>. El mundo de los cient\u00edficos ha podido percibirse desde los \u00e1mbitos teol\u00f3gicos o eclesi\u00e1sticos como un \u00e1mbito misterioso de conocimientos dif\u00edciles, especializados, afectiva-mente poco cercanos al mundo de las religiones.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XX ha aparecido un concepto que creemos de inter\u00e9s retomar para el marco educativo de una Facultad de Teolog\u00eda. Este concepto es el de \u201c<a href=\"https:\/\/microespaciosinvestigacion.files.wordpress.com\/2016\/02\/sequeiros-1-2015-pub1.pdf\">alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica<\/a>\u201d, muy enlazado con otro concepto que, en algunos ambientes eclesi\u00e1sticos ha creado pol\u00e9mica: el <a href=\"https:\/\/docplayer.es\/52284798-Alfabetizacion-cientifica-y-educacion-para-la-ciudadania-la-ciencia-un-arma-cargada-de-futuro.html\">de \u201ceducaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda\u201d.<\/a><\/p>\n<h2><strong>Los nuevos contextos sociales<\/strong><\/h2>\n<p>Al alborear <a href=\"https:\/\/comosabemos.com\/2016\/03\/21\/alfabetizacion-cientifica\/\">el siglo XXI se est\u00e1n dando una serie de fen\u00f3menos que no conviene dejar a un lado<\/a>:<\/p>\n<ul>\n<li>La cultura cient\u00edfica se va extendiendo cada vez en la sociedad del siglo XXI. Vivimos rodeados de nuevas tecnolog\u00edas (tel\u00e9fonos m\u00f3viles, ordenadores, MP3, edificios inteligentes, biotecnolog\u00eda, etc). Y no s\u00f3lo un ciudadano debe saber usarlas sino que debe conocer c\u00f3mo funcionan y los l\u00edmites \u00e9ticos de su uso y abuso. As\u00ed como hace 25 o 30 a\u00f1os se consideraba un analfabeto aquel que no sab\u00eda, por ejemplo, qui\u00e9n escribi\u00f3 el Quijote o qui\u00e9n era Crist\u00f3bal Col\u00f3n, hoy se puede considerar analfabeto aquel que no sabe qu\u00e9 son las leyes de Kepler, qu\u00e9 es la tect\u00f3nica de placas o c\u00f3mo funcionan las leyes de Mendel. Hombres y mujeres que ya han cumplido los sesenta, no suelen avergonzarse si reconocen desconocer c\u00f3mo se elabor\u00f3 el teorema de Pit\u00e1goras, si no saben resolver una ecuaci\u00f3n, si no tienen idea de c\u00f3mo se investiga el origen de la vida o para qu\u00e9 sirve la mitosis. Suelen decir \u201cyo soy de letras\u201d, como si conocer estas cosas supusiese un tipo de conocimiento superior a lo que se puede pedir a un ciudadano normal. El concepto de \u201calfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d est\u00e1 tomando cuerpo y poniendo de manifiesto que hay muchas personas que tienen pretensi\u00f3n de ser cultas, pero que en otros aspectos son analfabetos.<\/li>\n<li>Por otra parte, el <a href=\"https:\/\/www.educacionyfp.gob.es\/inee\/evaluaciones-internacionales\/pisa.html\">informe PISA<\/a> y otros informes oficiales sobre los aspectos educativos de la juventud, ponen de relieve la deficiente formaci\u00f3n cient\u00edfica de los estudiantes espa\u00f1oles. Al menos, no consiguen alcanzar el nivel de conocimientos, capacidades y valores exigidos en Europa como m\u00ednimos para cualquier ciudadano. Por lo general, en Espa\u00f1a la ense\u00f1anza de las ciencias de la naturaleza suele adolecer en exceso de memorismo, ense\u00f1anza centrada en el libro de texto, escasa manipulaci\u00f3n de objetos reales, desuso o olvido del aprendizaje del m\u00e9todo cient\u00edfico, falta de incitaci\u00f3n a la creatividad en los estudiantes e ignorancia del uso del m\u00e9todo cient\u00edfico. Esto nos llevar\u00e1 a buscar respuestas a la pregunta sobre qu\u00e9 cosa es saber ciencias: haber aprobado unos ex\u00e1menes en los que se propon\u00edan unas preguntas o se trata de algo m\u00e1s que eso.<\/li>\n<li>Por una parte, la llamada <em>alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em> es una exigencia de la <em>educaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda<\/em> (con min\u00fascula, porque no se refiere a la asignatura sino a algo m\u00e1s amplio como es formar ciudadanos libres, responsables y solidarios). Si en los a\u00f1os ochenta del siglo XX los educadores se decantaban hacia la Ciencia-Tecnolog\u00eda-Sociedad, en la d\u00e9cada de los noventa el inter\u00e9s se centr\u00f3 en la educaci\u00f3n cient\u00edfica para todos como una exigencia de la plena participaci\u00f3n de todos en una sociedad libre. Se lleg\u00f3 al convencimiento por parte de las instancias educativas inter-nacionales que la llamada \u201calfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d, la extensi\u00f3n a todos los ciudadanos de unos conocimientos b\u00e1sicos de ciencias, formaba parte esencial de la cultura de nuestros d\u00edas. \u201cCiencia para todos\u201d, parec\u00eda ser el slogan de moda.<\/li>\n<li>Por otra parte, en estos \u00faltimos 25 los fil\u00f3sofos de las ciencias han reflexionado mucho sobre <a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/2018\/10\/10\/discurso-teologico-epistemologia-ciencia\/\">la epistemolog\u00eda, la naturaleza y la metodolog\u00eda del conocimiento cient\u00edfico<\/a>. El desarrollo de la reflexi\u00f3n cient\u00edfica sobre las ciencias que se debe principalmente a la corriente dominante del racionalismo cr\u00edtico (Karl R. Popper, Thomas S. Kuhn, Imre Lakatos, Stephen Toulmin, Richard Gere, Larry Laudan, etc) han insistido en que las ciencias son construcciones sociales. La ciencia es una instituci\u00f3n social que, mediante un m\u00e9todo hipot\u00e9tico deductivo, pretende elaborar teor\u00edas, hip\u00f3tesis y paradigmas que se acercan al conocimiento de la realidad natural. Sin caer en un subjetivismo posmoderno o en un relativismo vac\u00edo, las ciencias y los cient\u00edficos son conscientes de la provisionalidad de sus resultados, de su fragmentariedad, de la imposibilidad (tal como pretend\u00eda el C\u00edrculo de Viena) de la sacralidad de la ciencia como \u00fanica v\u00eda de acceso al conocimiento de la realidad, de su exactitud, de su superioridad sobre otros tipos de conocimiento, del desprecio o inutilidad de la reflexi\u00f3n sobre lo que hay m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento cient\u00edfico, es decir, de la metaf\u00edsica en el sentido moderno de la palabra. Recatar la metaf\u00edsica del oscurantismo en que se ha situado durante siglos tal vez sea una de las tareas m\u00e1s nobles del conocimiento universitario actual.<\/li>\n<li>Este desarrollo y profundizaci\u00f3n de la naturaleza de las ciencias ha impactado sobre el modo de ense\u00f1ar y aprender ciencias. Los expertos en did\u00e1ctica de las ciencias se preguntan \u00bfqu\u00e9 es eso de saber ciencias? \u00bfQu\u00e9 ciencia debe saber cualquier ciudadano, al menos europeo? \u00bfSe debe insistir s\u00f3lo en la transmisi\u00f3n de unos contenidos organizados y claros? \u00bfO saber ciencias se refiere m\u00e1s bien a las llamadas \u201ccompetencias\u201d (adquisici\u00f3n de capacidades, destrezas, actitudes y aptitudes) que permiten a un ciudadano tener una imagen ajustada de c\u00f3mo funcionan los procesos naturales?<\/li>\n<li>Un sexto punto: en estos \u00faltimos a\u00f1os, se empieza a superar la tendencia hacia la fragmentaci\u00f3n de los saberes y hacia la especializaci\u00f3n excesiva. Hab\u00edamos llegado a un punto en el que un<a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/La-alfabetizacion-cientifica-es-necesaria-en-la-formacion-teologica_a4032.html\"> \u201csabio\u201d, un \u201ccient\u00edfico\u201d era aquel humano que \u201clo sab\u00eda todo de casi nada\u201d.<\/a> La sociedad del siglo XXI no necesita superespecialistas, sino seres humanos con una formaci\u00f3n cient\u00edfica y human\u00edstica que les permita estar en continuo aprendizaje de nuevas cosas. Aprender a aprender, parece ser el horizonte que va necesit\u00e1ndose. Esto implica que los ciudadanos del siglo XXI deben haber desarrollado capacidades que les permitan aplicar sus saberes para resolver nuevos problemas en contextos diferentes. Desde esta perspectiva, cada vez se hace m\u00e1s perentorio insistir en la capacidad para establecer puentes entre las disciplinas de modo que la alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica permita la emergencia de los saberes interdisciplinares: conjunto de explicaciones de la realidad natural y social ajustada a los patrones de la racionalidad.<\/li>\n<li>En los \u00e1mbitos universitarios europeos, el a\u00f1o 2010 es la fecha en la que los 48 pa\u00edses firmantes del Convenio de Bolonia deb\u00edan haber puesto en marcha el llamado <a href=\"http:\/\/www.eees.es\/\"><em>Espacio Europeo de Educaci\u00f3n Superior<\/em><\/a>, en el que, entre otras cosas, subyace un determinado modo de entender el saber dentro de la llamada Sociedad del Conocimiento. El proceso de Bolonia incide tambi\u00e9n en los centros de formaci\u00f3n teol\u00f3gica reglada de car\u00e1cter acad\u00e9mico y con reconocimiento civil. Esto implica muchos m\u00e1s cambios de mentalidad, de gesti\u00f3n del conocimiento, de organizaci\u00f3n de la docencia, del papel del profesorado y del alumnado que, necesariamente, transformar\u00e1n muchos de los h\u00e1bitos transmitidos durante siglos. Desgraciadamente, ha sido un fracaso.<\/li>\n<li>En estos a\u00f1os, crece el inter\u00e9s entre muchos hombres y mujeres procedentes de medios culturales cient\u00edfico-t\u00e9cnicos por recabar respuestas a problemas que los mismos cient\u00edficos saben que sobrepasan las posibilidades de su propia metodolog\u00eda cient\u00edfica. Dentro de nuestra sociedad est\u00e1 emergiendo la llamada \u201c<a href=\"http:\/\/www.terceracultura.net\/tc\/\">Tercera Cultura<\/a>\u201d. M\u00e1s all\u00e1 del planteamiento de las dos culturas, la cultura cient\u00edfica y la cultura human\u00edstica que propon\u00eda Snow en 1959, aparece ahora la presencia cada vez m\u00e1s frecuente de cient\u00edficos que, desde su campo, demandan respuestas human\u00edsticas y \u00e9ticas a la sociedad civil. El movimiento de la Tercera Cultura, impulsada por John Brockman desde 1995, y difundida, entre otros, por la web <em>Edge<\/em>, est\u00e1 dando frutos imprevisibles.<\/li>\n<li>En este sentido, las Facultades de Teolog\u00eda y los centros Fe-Cultura o de reflexi\u00f3n interdisciplinar deber\u00edan tomar conciencia de su papel en una sociedad atravesada por las nuevas tecnolog\u00edas. La informaci\u00f3n que atropella desde las webs debe ser analizada, discernida y asimilada. Las instituciones de confesionalidad religiosa deben reconfigurar el marco de su posici\u00f3n dentro de la sociedad del conocimiento. Tender puentes con estas culturas emergentes, se considera una tarea ilusionante y donadora de sentido. Tender puentes no significa poner p\u00falpitos desde donde adoctrinar o decir la \u00faltima palabra. Tender puentes significa tener la audacia suficiente para saber inculturarse cr\u00edticamente y dejarse interpelar por la realidad. En la sociedad del conocimiento, la teolog\u00eda debe reivindicar su derecho a existir en igualdad de condiciones y desde ah\u00ed participar activa e igualitariamente en la mesa universal de la construcci\u00f3n del tejido social.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><strong>\u00bfPara qu\u00e9 hay que saber ciencias de la naturaleza?<\/strong><\/h2>\n<p>La finalidad de la ense\u00f1anza de las ciencias de la naturaleza ha ido variando a lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas, a medida que se ha ido logrando una mayor equidad en la ense\u00f1anza, es decir, a medida que se ha ido extendiendo la educaci\u00f3n a niveles m\u00e1s amplios de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si en un principio se consideraba, y a\u00fan hoy se sigue considerando de una manera impl\u00edcita por un elevado porcentaje del profesorado, que dicha finalidad era formar futuros cient\u00edficos, en este momento los objetivos de dicha ense\u00f1anza deben ser <a href=\"https:\/\/www.archivosdeciencias.fahce.unlp.edu.ar\/article\/download\/Archivos07a02\/6144?inline=1\"><em>\u201ceducar cient\u00edficamente a la poblaci\u00f3n para que sea consciente de los problemas del mundo y de su posibilidad de actuaci\u00f3n sobre los mismos, de su capacidad de modificar situaciones, incluso ampliamente aceptadas\u201d<\/em>.<\/a><\/p>\n<p>Esta finalidad de la ense\u00f1anza de las ciencias, desde nuestro punto de vista, no s\u00f3lo es aplicable a la Educaci\u00f3n Secundaria, sino tambi\u00e9n a la Universitaria, e incluso a la facultad de Teolog\u00eda y centros de formaci\u00f3n en Ciencias Religiosas. Los cient\u00edficos (en sentido restringido) no deben olvidar en su trabajo diario las implicaciones sociales de la ciencia y su faceta de ciudadanos, y esta formaci\u00f3n la deben recibir paralelamente a su preparaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>El significado que aqu\u00ed defendemos de lo que debe ser esta educaci\u00f3n cient\u00edfica queda reflejada en las siguientes palabras de la profesora Berta Marco: <em>\u201c<\/em><a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/autor?codigo=605136\"><em>Formar ciudadanos cient\u00edficamente cultos<\/em><\/a><em> no significa hoy dotarles s\u00f3lo de un lenguaje, el cient\u00edfico \u2013en s\u00ed ya bastante complejo- sino ense\u00f1arles a desmitificar y decodificar las creencias adheridas a la ciencia y a los cient\u00edficos, prescindir de su aparente neutralidad, entrar en las cuestiones epistemol\u00f3gicas y en las terribles desigualdades ocasionadas por el mal uso de la ciencia y sus condicionantes socio-pol\u00edticos.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Esta opci\u00f3n sobre lo que es la educaci\u00f3n cient\u00edfica est\u00e1 directamente relacionada con dos conceptos que ahora conviene precisar: Alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica y Educaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<h3><em>1. Alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em><\/h3>\n<p>\u00bfQu\u00e9 se quiere decir con <em>alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em>? Las pedagog\u00edas cr\u00edticas buscan redefinir el concepto de <em>alfabetizaci\u00f3n. <\/em>Durante mucho tiempo se ha estado muy preocupado y se sigue estando por el tema de la <em>alfabetizaci\u00f3n<\/em>, es decir, por conseguir unos niveles m\u00ednimos de conocimientos entre la poblaci\u00f3n, que incluyen no solo leer y escribir y las cuatro reglas, sino algo m\u00e1s. La extensi\u00f3n en gran parte de los pa\u00edses de la Educaci\u00f3n Obligatoria hasta los 16 a\u00f1os, es un indicativo de los que hoy divide a los analfabetos de los alfabetizados.<\/p>\n<p>La <em>alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em> supone lo mismo, pero desde el campo cient\u00edfico, y en particular, desde el campo de las ciencias de la naturaleza. Y esto por una raz\u00f3n: las ciencias de la naturaleza se prestan a aplicar el m\u00e9todo cient\u00edfico con m\u00e1s facilidad que a las ciencias sociales (que son procesos de gran complejidad).<\/p>\n<p>\u201cLa <em>alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica <\/em>implica capacitar la los ciudadanos para una hermen\u00e9utica que desentra\u00f1e los mitos y creencias que articulan nuestras percepciones y nuestras experiencias, nuestro mundo personal y social. Asimismo, capacitar para asociar esta reconceptualizaci\u00f3n de la alfabetizaci\u00f3n cr\u00edtica a una teor\u00eda del conocimiento que reconozca su construcci\u00f3n social y, por eso, su posibilidad de consonancia con una perspectiva pol\u00edtica liberadora \u2013alfabetizaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda- revitalizando lo p\u00fablico y radicalizando la democracia\u201d<\/p>\n<p>Es necesario que la ciudadan\u00eda posea unos niveles m\u00ednimos de conocimientos cient\u00edficos para poder participar democr\u00e1ticamente en la sociedad, es decir, para poder ejercer una ciudadan\u00eda responsable.<\/p>\n<h3><em>2. Alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica y educaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda<\/em><\/h3>\n<p>Es necesario potenciar una alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica para lograr una <em>educaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda. <\/em>Esta significa que toda la poblaci\u00f3n sea capaz de comprender, interpretar y actuar sobre la sociedad, es decir, que sea capaz de participar e incidir activa y responsablemente sobre los problemas del mundo, con la conciencia de que es posible cambiar la sociedad en que vivimos, y que no todo est\u00e1 determinado desde un punto de vista biol\u00f3gico, econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es: \u00bfC\u00f3mo lograr esa educaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda? La respuesta no es f\u00e1cil, y hay incluso quien apunta que mientras no se definan cu\u00e1les son las formas de participaci\u00f3n ciudadana es muy dif\u00edcil determinar cu\u00e1les son los requisitos de aprendizaje para lograrlo (<a href=\"http:\/\/reec.uvigo.es\/volumenes\/volumen1\/REEC_1_2_1.pdf\">Cutcliffe, 1990<\/a>). El debate suscitado entre diversos sectores sociales, pol\u00edticos y religiosos en Espa\u00f1a, posteriores a estos art\u00edculos que citamos, es un exponente de la confusi\u00f3n y carencia de asimilaci\u00f3n de determinados componentes de la sociedad actual para lo que ya no hay marcha atr\u00e1s.<\/p>\n<h2><strong>Problem\u00e1tica para los estudiantes de Teolog\u00eda (y Ciencias Religiosas)<\/strong><\/h2>\n<p>Como dec\u00edan en la legi\u00f3n, el valor se presupone. Cuando un candidato a estudiar Teolog\u00eda o Ciencias Religiosas quiere matricularse, no se le exige que tenga un nivel de formaci\u00f3n cient\u00edfica suficiente. Basta con que cumpla los requisitos acad\u00e9micos obligatorios (tener cumplimentado el bachillerato u otro tipo de titulaci\u00f3n equivalente).<\/p>\n<p>Pero no siempre (y con frecuencia, casi siempre) existe una garant\u00eda suficiente de que este estudiante haya alcanzado el nivel m\u00ednimo de lo que hemos acordado en llamar \u201calfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d.<\/p>\n<p>Por lo general, los candidatos que acceden provienen de estudios que antes se llamaban \u201cde letras\u201d y no sienten rebozo alguno en reconocer su ignorancia sobre cuestiones muy elementales, tanto de contenidos b\u00e1sicos de una cultura cient\u00edfica, como de haber desarrollado unas determinadas capacidades o competencias que le permitan utilizar en la vida ordinaria de modo consciente el m\u00e9todo cient\u00edfico. Y tampoco hay garant\u00edas de que hayan adquirido aquellos valores (actitudes b\u00e1sicas ante la realidad natural, como los valores de la \u00e9tica ambiental razonada) que hoy se consideran b\u00e1sicos en Europa para cualquier ciudadano.<\/p>\n<h2><strong><em>\u00bfQu\u00e9 son las ciencias y qu\u00e9 es eso de saber ciencias?<\/em><\/strong><\/h2>\n<p>Para los no muy introducidos en el mundo de la alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica, habr\u00e1 que precisar algunos conceptos. Muchas veces se dan por sabidos, pero en estos \u00faltimos a\u00f1os han cobrado significados diferentes a los de hace 20 o 30 a\u00f1os. Tales son los conceptos de \u201cqu\u00e9 son las ciencias\u201d y \u201cqu\u00e9 es saber ciencias\u201d. La respuesta a estas preguntas est\u00e1 ligada a la cuesti\u00f3n previa de gran importancia: \u00bfQu\u00e9 caracter\u00edsticas deben tener estos contenidos para lograr una educaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda?<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos de la ciencia tienen muy claro que hay dos posturas ante lo que es la ciencia. La postura tradicional (la tradici\u00f3n heredada) procedente de los movimientos positivistas y neopositivistas, es que la verdadera ciencia es la que se refiere exclusivamente al conocimiento de la realidad natural. Frente a esta postura, sin caer en los nihilismos de los llamados epistem\u00f3logos posmodernos, encontramos la postura socio-cient\u00edfica: la de aquellos que opinan que las ciencias de la naturaleza tienen un hondo contenido humanizador porque al plantearse las consecuencias sociales del quehacer cient\u00edfico, establecen puentes s\u00f3lidos con la educaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda, como veremos.<\/p>\n<h3><em>La Revoluci\u00f3n cient\u00edfica<\/em><\/h3>\n<p>La Revoluci\u00f3n cient\u00edfica de los siglos XVI y XVII deslind\u00f3 del campo uniforme del \u201csaber medieval\u201d (la filosof\u00eda) un conjunto de conocimientos a los que se accede por un m\u00e9todo nuevo, propuesto en 1620 por Francis Bacon en una parte de su gran <em>Instauratio Magna, <\/em>a la que se suele denominar provocadoramente el <em>Novum Organon, <\/em>ofrecido como alternativo al <em>Organon<\/em> aristot\u00e9lico dominante durante 20 siglos.<\/p>\n<p>Debemos a Galileo Galilei la puesta en pr\u00e1ctica de este nuevo m\u00e9todo de acceso al conocimiento natural que no se basa en la especulaci\u00f3n sino en la observaci\u00f3n, cuantificaci\u00f3n y experimentaci\u00f3n. Las obras de Galileo, a partir de sus observaciones del cielo nocturno y diurno con el <em>perspicillum <\/em>en 1609 (y que dio lugar al nacimiento de la astronom\u00eda), se inician con el sorprendente ensayo <em>Sidereus Nuntius <\/em>publicado en 1610 y que abre el debate sobre la corruptibilidad de los cielos y la matematizaci\u00f3n de los fen\u00f3menos celestes. \u201cLa naturaleza est\u00e1 escrita en el lenguaje de las matem\u00e1ticas\u201d, escribi\u00f3 Galileo. Esta afirmaci\u00f3n no era en absoluto novedosa por cuanto ya Pit\u00e1goras y los pitag\u00f3ricos especularon sobre la magia de los n\u00fameros y la armon\u00eda musical y aritm\u00e9tica del cosmos (el orden natural).<\/p>\n<p>La ciencia, pues, nace como una hija de la filosof\u00eda que debe crecer y ganar credibilidad con nuevos \u201cfil\u00f3sofos naturales\u201d como se hac\u00edan llamar. Pero los resultados de las observaciones, en algunos casos, se enfrentaban con doctrinas tradicionales tanto filos\u00f3ficas como teol\u00f3gicas. Por ello, este nuevo saber, esta nueva ciencia creci\u00f3 entre la pol\u00e9mica con otros saberes que se cre\u00edan disminuidos. El conflicto entre las nuevas ciencias y algunas ideas teol\u00f3gicas surgidas de la lectura literal de la Biblia apareci\u00f3 ya en las primeras d\u00e9cadas del siglo XVII.<\/p>\n<p>Galileo era muy consciente de lo peligroso de estos conocimientos nuevos. Esto justifica la famosa carta a Cristina de Lorena de 1615, en la que Galileo tranquiliza a esta mujer intelectual. Para Galileo, la nueva ciencia no se presenta como una alternativa amenazante para los conocimientos tradicionales (como hab\u00eda predicado desde el p\u00falpito Foscarini), sino un n\u00facleo de los saberes sobre la realidad que en nada ten\u00edan que ser motivo de temor. Galileo reproduce esta descripci\u00f3n lapidaria que no era suya, sino de otro autor anterior: \u201cSe\u00f1ora, la ciencia nos ense\u00f1a c\u00f3mo es el cielo; mientras la teolog\u00eda nos ense\u00f1a c\u00f3mo se va al cielo\u201d. Frase muy gr\u00e1fica aunque, tal vez, sibilina y sofista. Pero convincente para aquella \u00e9poca. Aunque no fue convincente para todos porque ya sabemos que Galileo fue sometido a dos juicios eclesi\u00e1sticos, obligado a abjurar de sus presuntos errores y finalmente confinado en su casa, sin poder salir y cuidado por su hija religiosa.<\/p>\n<h3><em>La nueva ciencia y las ciencias<\/em><\/h3>\n<p>Desde la \u00e9poca de la Revoluci\u00f3n Cient\u00edfica, el concepto de ciencia\u201d ha dado muchos tumbos. Entre la postura de los que defienden que es el m\u00e9todo supremo (si no el \u00fanico) para acceder a un conocimiento objetivo de la realidad natural; y la postura de los posmodernos que defienden que es un m\u00e9todo agotado dada la incognoscibilidad de la realidad, existen posiciones intermedias.<\/p>\n<p>La diversidad de definiciones de lo que es la ciencia y las ciencias, obliga hoy a tomar una opci\u00f3n previa, una opci\u00f3n que lleva el pretencioso nombre de \u201cepistemol\u00f3gica\u201d: dependiendo de determinados presupuestos psicol\u00f3gicos, filos\u00f3ficos y sociales previos, se define la ciencia de una manera o de otra.<\/p>\n<p>Siendo profesor de una Universidad andaluza, un Decano de Facultad dijo en la Junta muy ufano: \u201cNosotros, los de Ciencias, investigamos; los de Letras, leen\u201d. Todo un programa de investigaci\u00f3n epistemol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Y en otra ocasi\u00f3n, en la barra del bar de la Facultad, cuando un profesor empez\u00f3 a comentar a sus compa\u00f1eros de Departamento que hab\u00eda le\u00eddo que la ciencia no da verdades absolutas, alguien coment\u00f3 con desprecio: \u201cEso es filosof\u00eda\u2026\u201d. Toda una cosmovisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Posiblemente, algunos hayan notado que en los \u00faltimos a\u00f1os hay una tendencia en las Universidades a designar con la palabra \u201cciencias\u201d a los centros universitarios: Facultad de \u201cCiencias\u201d de la Educaci\u00f3n, Facultad de \u201cCiencias\u201d de la Informaci\u00f3n, Facultad de \u201cCiencias\u201d Jur\u00eddicas, Facultad de \u201cCiencias\u201d Humanas, Facultad de Sociolog\u00eda y Ciencias Pol\u00edticas, Instituto de Ciencias Religiosas, Campus de Ciencias de la Salud\u2026<\/p>\n<p>En la Universidad espa\u00f1ola va penetrando poco a poco la concepci\u00f3n postpositivista de que las \u201cciencias\u201d no son s\u00f3lo las de la naturaleza (F\u00edsica, Qu\u00edmica, Biolog\u00eda, Geolog\u00eda) o las formales (como las Matem\u00e1ticas). Sino que hay una tendencia creciente a considerar \u201cciencias\u201d a otros \u00e1mbitos del saber.<\/p>\n<h3><em>La unidad del m\u00e9todo cient\u00edfico y las ciencias<\/em><\/h3>\n<p>Sin entrar en debates sobre Filosof\u00eda de las Ciencias, actualmente se suele aceptar por gran parte de la comunidad cient\u00edfica (nunca hay unanimidades clamorosas) que no hay una \u201dciencia\u201d, sino que hay muchas ciencias, porque hay muchos m\u00e9todos cient\u00edficos. Aunque algunos seguidores de Karl Popper hablan todav\u00eda de la unidad del m\u00e9todo cient\u00edfico, es necesario reconocer que hay muchos caminos diferentes, muchos m\u00e9todos (meta-odos, caminos) para llegar al conocimiento de la realidad.<\/p>\n<p>Pero no es esto solamente. Existe un consenso dentro de un amplio espectro de la comunidad cient\u00edfica para afirmar que las ciencias (tanto naturales, como sociales, como de la salud, etc) son procesos de construcci\u00f3n social. Es decir, las ciencias son instituciones humanas, actividades organizadas por comunidades humanas, en las que hay un proceso de construcci\u00f3n social del conocimiento. En este proceso de creaci\u00f3n del saber hay una evoluci\u00f3n que est\u00e1 sujeta a los intereses pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales de cada momento y que, simult\u00e1neamente, tiene una clara incidencia sobre la configuraci\u00f3n de las sociedades y los grandes cambios sociales.<\/p>\n<p>Como indica <a href=\"http:\/\/reec.uvigo.es\/volumenes\/volumen1\/REEC_1_2_1.pdf\">Cutcliffe<\/a>, <em>La ciencia y la tecnolog\u00eda son grandes empresas que tienen lugar en contextos espec\u00edficos configurados por, y a su vez configuradores de, valores humanos que se reflejan y refractan en las instituciones culturales, pol\u00edticas y econ\u00f3micas.<\/em><\/p>\n<p>Esta idea de las ciencias es, tambi\u00e9n, la que aparece presente en la corriente denominada <a href=\"https:\/\/rieoei.org\/historico\/recensiones\/RecensionesColorMoralJimemez.pdf\">socioconstructivismo, uno de cuyos representantes es el jesuita y fil\u00f3sofo de las ciencias, Gerard Fourez.<\/a><\/p>\n<p>Y es tambi\u00e9n la idea de las ciencias que aparece ligada a los movimientos de ciencia, tecnolog\u00eda y sociedad (CTS), que como bien todos sabemos tienen su origen en la contestaci\u00f3n social, de las d\u00e9cadas de los 60 y de los 70, a problemas como el deterioro del medio ambiente, la carrera armament\u00edstica, el desarrollo de la energ\u00eda nuclear y de las armas nucleares, la guerra del Vietnam, con lo que conlleva principalmente de guerra qu\u00edmica, etc. En estos movimientos se cuestiona la idea de progreso como sin\u00f3nimo de desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Es muy interesante la pregunta que se hace el citado Fourez al respecto<em>: \u00bfC\u00f3mo contribuyen las ciencias a la opresi\u00f3n o la liberaci\u00f3n de los seres humanos? <\/em><\/p>\n<h2><strong>Competencias y alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong><\/h2>\n<p>Es preciso buscar una relaci\u00f3n con la vida cotidiana de los estudiantes y mostrarles la funcionalidad del aprendizaje, aspectos que muchos autores consideran necesarios para lograr una <em>alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em>, ya que los alumnos deben darse cuenta de que lo que se ense\u00f1a en la escuela es necesario para tomar decisiones en su vida cotidiana, m\u00e1s o menos relacionadas con los grandes problemas sociales, desde saber leer un plano y orientarse cuando se encuentra en el campo, a temas relacionadas con la alimentaci\u00f3n (\u00bfes bueno o no tomar alimentos transg\u00e9nicos?, \u00bftenemos derecho a estar informados sobre si \u00e9ste o aquel alimento contiene alimentos transg\u00e9nicos?, \u00bftienen que existir cauces legales para expresar nuestra opini\u00f3n sobre los mismos?, etc.), u otros temas, como por ejemplo, \u00bfpor qu\u00e9 gastar el dinero de los impuestos en unos u otros temas de investigaci\u00f3n?; \u00bfesta interpretaci\u00f3n de estos valores de esta encuesta o esta gr\u00e1fica realizada por la prensa est\u00e1 \u201cbien hecha\u201d?, \u00bfa qu\u00e9 valores responde esta interpretaci\u00f3n?, etc.<\/p>\n<h3><strong>Una propuesta para la Teolog\u00eda<\/strong><\/h3>\n<p>En este trabajo se hace una propuesta. No tiene pretensi\u00f3n de exclusividad. La realidad es poli\u00e9drica y puede ser le\u00edda de muchas maneras. Todas, si est\u00e1n fundamentadas, son razonables. Hoy en la teor\u00eda del conocimiento es necesario tomar partido entre las muchas posibilidades, y aqu\u00ed se intenta justificar por qu\u00e9 se toma partido por esta concepci\u00f3n de las ciencias, con fuertes implicaciones sociales y realizada en funci\u00f3n de par\u00e1metros pol\u00edticos, sociales y econ\u00f3micos para nuestras aulas, que sea esta ciencia la que se ense\u00f1e y, por tanto, no se olvide por las administraciones educativas e, incluso, por los propios compa\u00f1eros de profesi\u00f3n, como suele ocurrir en muchas ocasiones, que las ciencias son parte integrante de la cultura de una sociedad, es decir, la ciencia es cultura y por ello, con un profundo sentido humanizador y humanizante<sup>.<\/sup> Las ciencias de la naturaleza, como construcci\u00f3n social, est\u00e1n atravesadas de valores que, como ha mostrado la corriente de la \u201cTercera Cultura\u201d (ya citada), les confieren un valor human\u00edstico.<\/p>\n<p>En resumen, se propone aqu\u00ed que la finalidad de la ense\u00f1anza de las ciencias en el momento actual es conseguir una alfabetizaci\u00f3n cient\u00edfica y una educaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda para lograr formar personas m\u00e1s cr\u00edticas, m\u00e1s responsables y m\u00e1s comprometidas con el mundo y sus problemas. Si se logran estos objetivos habremos conseguido una ense\u00f1anza de las ciencias de mayor calidad y equidad para todos.<\/p>\n<h2><strong> Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Dentro del marco actual de los planes de estudio de las Facultades de Teolog\u00eda (que siguen fielmente las orientaciones del Magisterio de la Iglesia), habr\u00eda mucha tarea que hacer de acuerdo con lo dicho anteriormente. El mismo proceso de creaci\u00f3n del Espacio Europeo de Educaci\u00f3n Superior (EEES), tambi\u00e9n conocido como proceso de Bolonia, los cambios metodol\u00f3gicos que su implantaci\u00f3n exige, puede ser un momento providencial para reorientar y contextualizar la formaci\u00f3n teol\u00f3gica (las llamadas ampliamente ciencias religiosas) dentro de las coordenadas antes dichas. Tal vez falte, en ocasiones, el necesario entusiasmo del profesorado y falta de convicci\u00f3n en que la nueva metodolog\u00eda ser\u00e1 beneficiosa para la formaci\u00f3n teol\u00f3gica de cristianos que van a vivir inmersos en una cultura laica y que deben proclamar su fe en una sociedad refractaria a los valores proclamados en el Evangelio. Pero no hay que perder la esperanza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Mar\u00eda Dolores Prieto Santana, Educadora y Antrop\u00f3loga, Colaboradora de la C\u00e1tedra Francisco Jos\u00e9 Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Mar\u00eda Dolores Prieto Santana] Tradicionalmente, la Teolog\u00eda ha estado bastante alejada del mundo de las ciencias de la naturaleza, cuando no enfrentada al sentirse atacada. 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