{"id":5166,"date":"2020-06-24T08:31:25","date_gmt":"2020-06-24T06:31:25","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5166"},"modified":"2020-06-24T08:30:24","modified_gmt":"2020-06-24T06:30:24","slug":"la-pandemia-de-la-covid-19-como-oportunidad-para-un-nuevo-humanismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5166","title":{"rendered":"La pandemia de la Covid-19 como oportunidad para un nuevo humanismo"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por Federico de Montalvo) La pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad de la Covid-19 ha venido a alterar de manera extremadamente disruptiva nuestra realidad y no solo en el \u00e1mbito de la salud, sino en muchos otros \u00e1mbitos, como el familiar, social, econ\u00f3mico, profesional, cultural e, incluso, pol\u00edtico. Pero a pesar de lo duro de la situaci\u00f3n, tambi\u00e9n puede ser una oportunidad para potenciar un nuevo humanismo. Esa es la propuesta del presente escrito.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h2><strong>La pandemia como nueva carta para el humanismo<\/strong><\/h2>\n<p>La pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad de la Covid-19 ha venido a alterar de manera extremadamente disruptiva nuestra realidad y no solo en el \u00e1mbito de la salud, sino en muchos otros \u00e1mbitos, como el familiar, social, econ\u00f3mico, profesional, cultural e, incluso, pol\u00edtico. Como se\u00f1alara al inicio de la pandemia la Pontificia Academia para la Vida, \u201cToda la humanidad esta\u0301 siendo puesta a prueba. La pandemia de Covid-19 nos pone en una situacio\u0301n de dificultad sin precedentes, drama\u0301tica y de alcance mundial\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>Y en este nuevo contexto, resulta ciertamente parad\u00f3jico que la palabra disrupci\u00f3n, que nuestra Real Academia define como rotura o interrupci\u00f3n brusca, y que tan en boga ha estado estos \u00faltimos a\u00f1os, haya venido siempre vinculada de manera inescindible al ingente avance de la inform\u00e1tica y la ingenier\u00eda o, en id\u00e9nticos t\u00e9rminos, a la capacidad de superaci\u00f3n que se le ofrece ahora al ser humano desde la perspectiva de la electr\u00f3nica, la mec\u00e1nica y la computaci\u00f3n y haya sido, precisamente, la naturaleza y una pandemia las que hayan provocado un cambio radical. Una mera b\u00fasqueda sencilla en internet de la palabra disrupci\u00f3n nos ofrece como resultado la vinculaci\u00f3n de disrupci\u00f3n y tecnolog\u00eda o mundo digital. Las palabras <em>disrupci\u00f3n<\/em> y <em>digital<\/em> o <em>tecnol\u00f3gica<\/em> constituyen el resultado m\u00e1s habitual de dicha b\u00fasqueda. De hecho, la propia palabra disrupci\u00f3n parece que fue usada por primera vez para describir los tiempos actuales en un art\u00edculo publicado en 1995 en la Harvard Business Review (<em>Disruptive technologies: catching the wave<\/em>, Joseph L Bower y Clayton M Christensen), vinculada al cambio tecnol\u00f3gico de la empresa, lo que obligaba a los emprendedores a reinventarse.<\/p>\n<p>La Inteligencia Artificial, la rob\u00f3tica, el Big Data o, m\u00e1s recientemente, el Blockchain se nos han venido presentando como los verdaderos impulsores de un cambio o transformaci\u00f3n que se mostraba como inaudito y que vendr\u00eda a marcar inexorablemente el futuro del ser humano. Como recuerda Sara Lumbreras, el <em>tecnooptimismo<\/em> nos anticipaba que todos los problemas de nuestra sociedad y nuestra condici\u00f3n humana quedar\u00edan resueltos en un futuro cercano<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Y si bien esta pandemia parece que s\u00ed fue vista venir por la IA. En concreto, la compa\u00f1\u00eda de IA BlueDot, que utiliza aprendizaje autom\u00e1tico para detectar brotes de enfermedades infecciosas en todo el mundo, alert\u00f3 a sus clientes, incluidos varios gobiernos, hospitales y empresas, sobre<strong> un inusual aumento de casos de neumon\u00eda en Wuhan\u00a0(<\/strong>China).\u00a0Sin embargo, para qu\u00e9 ha servido tal predicci\u00f3n y, adem\u00e1s, \u00bfha permitido y permitir\u00e1 la IA paliar las consecuencias de la pandemia?<\/p>\n<p>Como explica el Massachusetts Institute of Technology (MIT), el bombo en torno a la IA contra el coronavirus est\u00e1 superando a la realidad.\u00a0De hecho, lo que ha aparecido en muchos informativos y comunicados de prensa (que la IA es una nueva y poderosa arma contra enfermedades) solo es cierto en parte y podr\u00eda resultar contraproducente.\u00a0Por ejemplo,<strong>\u00a0<\/strong><strong>confiar excesivamente en las capacidades de IA podr\u00eda provocar la toma de decisiones incorrectas<\/strong><strong>\u00a0<\/strong>por informaci\u00f3n equivocada que llevar\u00eda el dinero p\u00fablico a compa\u00f1\u00edas de IA no comprobada a expensas de las intervenciones verificadas como los programas de medicamentos.\u00a0Tambi\u00e9n es malo para el propio campo: no ser\u00eda la primera vez que las expectativas exageradas con resultados decepcionantes reducen el inter\u00e9s en la IA, lo que a su vez limita las inversiones<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Y como recuerda el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, a pesar que la IA puede tener varios usos, su alcance y efecto en esta pandemia puede ser muy limitado ante un contagio de crecimiento acelerado. De hecho, la narrativa que la IA es una nueva solucio\u0301n contra las enfermedades es solo en parte cierta y corre el riesgo de volverse contraproducente, ya que demasiada confianza en las capacidades de AI podri\u0301a llevar a tomar decisiones mal informadas respecto al desarrollo, financiamiento y posterior despliegue de soluciones no comprobadas que puedan generar consecuencias no deseables en la sociedad<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, es una pandemia, algo con evidente regusto a antiguo, a sociedad preindustrial, aunque hayamos tenido algunos ejemplos algo m\u00e1s recientes, la que ha provocado tales cambios. Y obviamente, no creemos que la pandemia haya venido para quedarse, en expresi\u00f3n ya muy manida, como todas pasar\u00e1, pero parece que s\u00ed muchos de los cambios que ha provocado.<\/p>\n<p>En palabras nuevamente de la Pontificia Academia para la Vida, \u201cEn medio de nuestra euforia tecnolo\u0301gica y gerencial, nos encontramos social y te\u0301cnicamente impreparados ante la propagacio\u0301n del contagio: hemos tenido dificultades en reconocer y admitir su impacto. E incluso ahora, estamos luchando fatigosamente para detener su propagacio\u0301n. Pero tambie\u0301n observamos una falta de preparacio\u0301n -por no decir resistencia- en el reconocimiento de nuestra vulnerabilidad fi\u0301sica, cultural y poli\u0301tica ante el feno\u0301meno, si consideramos la desestabilizacio\u0301n existencial que esta\u0301 causando. Esta desestabilizacio\u0301n esta\u0301 fuera del alcance de la ciencia y de la te\u0301cnica del sistema terape\u0301utico\u201d <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>En todo caso, tiempos tan dif\u00edciles como los que estamos viviendo deben servir tambi\u00e9n de aprendizaje. Y, entre \u00e9stos, destacar\u00eda que el ser humano recuerde la importancia que tiene, en expresi\u00f3n del Papa Francisco, el cuidado de la Casa Com\u00fan, lo que nuestra soberbia poshumanista ha podido, en cierto modo, hacernos olvidar. Tambi\u00e9n, la propia fragilidad y vulnerabilidad que nos caracteriza como seres humanos. La pandemia ha puesto de relieve con una dureza inesperada la precariedad que marca radicalmente nuestra condicio\u0301n humana, incluso, en aquellos lugares del mundo en los que los avances de la ciencia y la tecnologi\u0301a nos hab\u00edan creado la ilusi\u00f3n, ya fulminantemente desvanecida, de que eramos invulnerables y que pod\u00edamos encontrar una solucio\u0301n te\u0301cnica para todo. La pandemia no ha podido ser controlada ni siquiera en las sociedades ma\u0301s desarrolladas econo\u0301mica y tecnolo\u0301gicamente, donde ha superado la capacidad de los laboratorios y estructuras sanitarias. Nuestras optimistas proyecciones del poder cienti\u0301fico y tecnolo\u0301gico a nuestra disposicio\u0301n nos permitieron quiza\u0301s imaginar que seri\u0301amos capaces de prevenir la propagacio\u0301n de una epidemia mundial de esta magnitud, convirtie\u0301ndola en una posibilidad cada vez ma\u0301s remota. Sin embargo, la actualidad parece que nos muestra sin ambages que, junto con los extraordinarios recursos de proteccio\u0301n y cuidado que nuestro progreso acumula, tambie\u0301n hay efectos secundarios de la fragilidad del sistema que no hemos vigilado lo suficiente<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Daniel Innerarity en su <em>pandemocracia<\/em>, una gran crisis biol\u00f3gica en la era de la inteligencia artificial y en medio de los debates sobre el transhumanismo nos pone cuerpo a tierra. Esta crisis subraya todav\u00eda m\u00e1s los l\u00edmites de nuestra autosuficiencia y la com\u00fan fragilidad, revelando nuestra dependencia tanto de otros seres humanos como respecto del mundo no humano. Y el problema, a\u00f1ade Innerarity, es que nos hemos hecho m\u00e1s vulnerables a los riesgos globales sin haber desarrollado suficientemente los correspondientes procedimientos de protecci\u00f3n<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, este nuevo escenario que se nos ofrece con ocasi\u00f3n de la experiencia de la pandemia y que vendr\u00eda a poner en cuesti\u00f3n el tecno-optimismo que nos hab\u00eda hecho creer, como decimos, que \u00e9ramos invulnerables gracias a los avances de la ciencia y la tecnologi\u0301a tiene especial relevancia en Espa\u00f1a. Y ello, porque parece que nuestra sociedad es la m\u00e1s tecnooptimista de las de nuestro entorno m\u00e1s pr\u00f3ximo. As\u00ed, la Fundaci\u00f3n BBVA en su reciente documento bajo la denominaci\u00f3n de Estudio Europeo de Valores: Valores y actitudes en Europa hacia la ciencia, la tecnologi\u0301a y la naturaleza, de enero de 2020, en el que se valora el inter\u00e9s y confianza de diferentes sociedades europeas (Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Espa\u00f1a), en la ciencia y la tecnolog\u00eda, destaca que la sociedad espa\u00f1ola es la que expresa un mayor nivel de expectativas positivas sobre el efecto de la mayori\u0301a de las aplicaciones de la ciencia y la tecnologi\u0301a, superando al promedio europeo en el caso de la ingenieri\u0301a gene\u0301tica, la exploracio\u0301n del espacio y la inteligencia artificial. Adem\u00e1s, el Estudio destaca tambi\u00e9n que los espa\u00f1oles coinciden con sus pares europeos respecto a que la religio\u0301n no debe poner li\u0301mites a los avances cienti\u0301ficos, pero, a diferencia de los ciudadanos del resto de pai\u0301ses, creen que la e\u0301tica tampoco deberi\u0301a ponerlos<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>.<\/p>\n<p>Esta crisis no es el fin del mundo, sino el fin de un mundo y lo que se acaba (o se acab\u00f3 hace tiempo y terminamos de aceptar su fallecimiento) es el mundo de las certezas, el de los seres invulnerables y el de la autosuficiencia. Entramos en un espacio desconocido, com\u00fan y fr\u00e1gil, es decir, un mundo que tiene que ser pensado sistem\u00e1ticamente y con una mayor aceptaci\u00f3n de nuestra ignorancia irreductible. En un espacio en el que el humanismo se nos ofrece como el camino seguro que nos permite asumir nuestra fragilidad, es decir, nuestra autenticidad con \u00e1nimos de fortaleza para afrontar el futuro<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>En definitiva, podr\u00eda ya afirmarse que la profec\u00eda de Peter Sloterdijk en sus <em>normas para el parque humano<\/em>, por la que se considera superada la era del humanismo y se reclama una revisio\u0301n gene\u0301tico-te\u0301cnica de la humanidad, habiendo tomado las fantasi\u0301as de seleccio\u0301n biopoli\u0301tica el relevo de las utopi\u0301as de justicia parece haberse topado con el muro de una realidad tan natural y antigua como es una pandemia. Porque, una vez m\u00e1s, la naturaleza nos demuestra, nos parece dejar claro, una vez m\u00e1s, que no somos duen\u0303os de nuestro propio destino. La dial\u00e9ctica hegeliana que ha venido enfrentando estos \u00faltimos a\u00f1os a tecnoconservadores y tecnoliberales parece que ha llegado a su fin. No creemos que estemos ante <em>el final de la Historia<\/em>, pero al menos s\u00ed puede que la pandemia nos haya dado, al menos, la esperanza de empezar a construirla a trav\u00e9s del fortalecimiento del humanismo.<\/p>\n<h2><strong>Hacia un nuevo humanismo tecnol\u00f3gico: panhumanismo y RenAIssance<\/strong><\/h2>\n<p>Esta vuelta al humanismo que creemos que debe impulsarse en la postpandemia, no debe significar una renuncia a los avances que nos ofrece la tecnolog\u00eda, sino, antes al contrario, incorporarlos como instrumentos esenciales para una mejora de nuestra vida, pero sin caer, como acabamos de se\u00f1alar, en el sue\u00f1o de una invulnerabilidad fundamentada en la creencia de que la soluci\u00f3n para todo estaba en la ciencia y en la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p>La alianza entre el ser humano, la \u00e9tica y la tecnolog\u00eda no debe desvanecerse, sino, todo lo contrario, reforzarse. De hecho, la propia tecnolog\u00eda se ha mostrado como la herramienta insustituible que nos ha permitido, a algunos, continuar desde la distancia de nuestros hogares con nuestras actividades profesionales y a pr\u00e1cticamente todos mantener las relaciones afectivas y de amistad desde el confinamiento. La tecnolog\u00eda ha mostrado en estos dif\u00edciles tiempos su lado m\u00e1s humano.<\/p>\n<p>Este nuevo humanismo tecnol\u00f3gico o, como lo denominara Albert Cortina hace unos a\u00f1os, humanismo avanzado<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, ser\u00eda un humanismo fundamentado en lo que Ulrich Beck en su <em>sociedad del riesgo<\/em> denominara cientificaci\u00f3n reflexiva frente a la cientificaci\u00f3n simple que se funda en la ingenuidad de creer que la actividad cienti\u0301fica y tecnol\u00f3gica puede limitarse a los objetos cienti\u0301ficos sin afectar a la sociedad, la moral o la poli\u0301tica. La primera, por el contrario, asume que no solo es soluci\u00f3n de problemas sino fuente que los origina, porque lo esencial ahora no es qu\u00e9 se investiga sino c\u00f3mo se investiga, evitando tanto la infalibilidad cuanto la irreversibilidad<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<\/p>\n<p>Esta tecnolog\u00eda reflexiva ya lleva presente entre nosotros, al menos en el plano \u00e9tico y legal desde hace unas d\u00e9cadas (ya otras grandes cat\u00e1strofes, como la explosi\u00f3n de la central nuclear de Chern\u00f3bil o la denominada vulgarmente <em>crisis de las vacas locas<\/em> nos mostraron hasta donde la tecnolog\u00eda pod\u00eda estar dejando a un lado al ser humano). Desde la perspectiva \u00e9tica y jur\u00eddica, el principio de precauci\u00f3n, incorporado a la mayor\u00eda de los ordenamientos jur\u00eddicos de nuestro entorno europeo, supuso un nuevo enfoque de cautela frente al avance de la ciencia, una aproximaci\u00f3n m\u00e1s humana. Supuso la toma de conciencia del legislador acerca de las incertidumbres de los riesgos que pueden acompa\u00f1ar al avance de la ciencia y la t\u00e9cnica, convirti\u00e9ndose en un instrumento jur\u00eddico del nuevo paradigma cient\u00edfico-reflexivo.<\/p>\n<p>El principio de precauci\u00f3n se traduce en la pr\u00e1ctica en el traslado de la carga de la prueba acerca del nivel de incertidumbre de los riesgos que pudieran derivarse de la concreta actividad que pretende desarrollarse. Y as\u00ed, en virtud del principio, ser\u00e1 el proponente de la actividad que deba acreditar que concurre la certidumbre suficiente que permite excluir los riesgos. Por ello, supone un cambio de paradigma muy profundo en el \u00e1mbito del Derecho, en la medida que altera la operatividad del principio de <em>pro libertate <\/em>que inspira nuestro ordenamiento jur\u00eddico, de manera que el aforismo cl\u00e1sico de que se considera permitido lo que no est\u00e1 prohibido (<em>permissum id ese intellegitur, quod non prohibetur<\/em> o, en similares t\u00e9rminos, <em>intellegitur consessum quod non est prohibitum<\/em>) ya no es la \u00fanica m\u00e1xima. El principio general de que todo lo no prohibido expl\u00edcitamente est\u00e1 permitido parece no tener plena virtualidad. A este respecto, se cita como ejemplo paradigm\u00e1tico, una Sentencia del Tribunal de lo contencioso-administrativo de Kassel (Alemania) de 6 de noviembre de 1989, relativa a la necesidad de obtener licencia para el desarrollo de actividades experimentales de manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica, cuando no exist\u00eda regulaci\u00f3n alguna acerca de dichas t\u00e9cnicas. El Tribunal consider\u00f3 que, dado que, en la investigaci\u00f3n de las materias innovadoras b\u00e1sicas, como la energ\u00eda nuclear, tecnolog\u00eda espacial, biolog\u00eda y, en especial, tecnolog\u00eda gen\u00e9tica, nos movemos en otras dimensiones y en otros niveles cualitativos distintos, y dada la falta de seguridad de los resultados, debe esperarse a que el legislador decida acerca de la actividad, sin que pueda desarrollarse la misma en el periodo de ausencia de regulaci\u00f3n. El principio se traduce, en t\u00e9rminos de Hans Jonas, en un <em>in dubio pro malo<\/em>, es decir, en caso de duda presta oi\u0301dos al peor prono\u0301stico antes que al mejor, porque las apuestas se han vuelto demasiado elevadas como para jugar<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, podemos mencionar el concepto o dilema del <em>dual use<\/em>, doble uso en nuestra lengua, menos plasmado en el plano normativo que el anterior principio, y en virtud del cual, en el desarrollo de una tecnolog\u00eda debe atenderse no solo a los fines principales a los que se pretende destinar la misma, sino tambi\u00e9n la posibilidad de utilizarse en el \u00e1mbito militar o, en general, para da\u00f1ar al ser humano<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Como recuerda Michael J. Selgelid, el dilema del <em>dual use<\/em> surge en el marco de los escenarios en los que los resultados de una investigaci\u00f3n cient\u00edfica bien intencionada pueden usarse tanto para fines buenos como perjudiciales<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>. El dilema del <em>dual use<\/em> ser\u00eda, por tanto, un dilema \u00e9tico tanto para el investigador como para aquellos (por ejemplo, los gobiernos) que tienen el poder o la autoridad para promover o no autorizar el trabajo del investigador. Es un dilema \u00e9tico, ya que se trata de promover el bien en el contexto del potencial de causar tambi\u00e9n da\u00f1o. Es un dilema \u00e9tico para el investigador, no porque est\u00e9 orientado hacia algo distinto de un buen resultado (por lo general, el investigador no tiene la intenci\u00f3n de hacer da\u00f1o). M\u00e1s bien, el dilema surge para el investigador debido a las acciones potenciales de otros<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. Sin embargo, teniendo el concepto de <em>dual use<\/em> una naturaleza inherentemente \u00e9tica, la mayor\u00eda de los debates han involucrado principalmente a expertos en ciencia y seguridad y no a especialistas en \u00e9tica<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p>\n<p>En todo caso, el propio Michael J. Selgelid y Seumas Miller consideran err\u00f3neo tratar al <em>dual use<\/em> como dilema, dado que, precisamente, el problema deber\u00eda resolverse, no optando por una soluci\u00f3n de extrema de autorizaci\u00f3n o prohibici\u00f3n absoluta del desarrollo tecnol\u00f3gico, sino tratando de obtener una opci\u00f3n intermedia que permita combinar la seguridad para el ser humano con el progreso tecnol\u00f3gico<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. El <em>dual use<\/em> no se emplear\u00eda, entonces, necesariamente para prohibir dichos desarrollos y detener el desarrollo tecnol\u00f3gico, sino para ofrecer soluciones proporcionales frente a posibles riesgos de usos perjudiciales.<\/p>\n<p>La Comisi\u00f3n de la UE recordaba en una Comunicaci\u00f3n al Consejo y al Parlamento Europeo que la investigacio\u0301n cienti\u0301fica permite extraordinarios avances, que son beneficiosos para la sociedad, pero el riesgo de que sea mal utilizada genera una creciente tensio\u0301n entre el principio de apertura de la ciencia y las preocupaciones de seguridad. Se ha resaltado en debates la necesidad de tomar en consideracio\u0301n el cara\u0301cter mundial de la ciencia y la libre circulacio\u0301n de la informacio\u0301n cienti\u0301fica, pero tambie\u0301n se ha subrayado que hay que afrontar los riesgos asociados con el posible abuso de la investigacio\u0301n cienti\u0301fica y garantizar una evaluacio\u0301n independiente de las consecuencias para la seguridad. La propia Comisi\u00f3n propone un enfoque del doble uso m\u00e1s amplio, que no solo prevenga frente a un posible uso militar, sino de \u201cseguridad humana\u201d, que reconozca la inextricable vinculacio\u0301n entre la seguridad y los derechos humanos. Esto puede implicar el que se tienda a una definicio\u0301n de \u201carti\u0301culos estrate\u0301gicos\u201d que no incluya sola y exclusivamente arti\u0301culos con posibles usos finales militares y destinados a la proliferacio\u0301n de armas de destruccio\u0301n masiva, sino que tenga un enfoque de seguridad ma\u0301s amplio<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p>El origen del concepto se sit\u00faa inicialmente en el \u00e1mbito militar, para prevenir que desarrollos tecnol\u00f3gicos para usos principalmente civiles, lo puedan ser tambi\u00e9n doblemente como armas de destrucci\u00f3n masiva. As\u00ed, durante la Guerra Fr\u00eda, los Estados Unidos de Am\u00e9rica y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica gastaron miles de millones de d\u00f3lares desarrollando tecnolog\u00eda de cohetes que podr\u00edan llevar a los humanos al espacio, pero el desarrollo de esta tecnolog\u00eda de cohetes con fines pac\u00edficos fue en paralelo al desarrollo de la tecnolog\u00eda de misiles bal\u00edsticos intercontinentales. E, igualmente, en los primeros d\u00edas de la f\u00edsica at\u00f3mica, se descubri\u00f3 que los descubrimientos con respecto a la fusi\u00f3n nuclear y la reacci\u00f3n en cadena podr\u00edan usarse tanto para fines beneficiosos como perjudiciales. Los cient\u00edficos involucrados reconocieron que, por un lado, tales descubrimientos podr\u00edan tener aplicaciones importantes para la producci\u00f3n de medicamentos y energ\u00eda, pero que, por otro lado, tambi\u00e9n podr\u00edan conducir a la producci\u00f3n de armas de destrucci\u00f3n masiva sin precedentes. Ello llev\u00f3 a un grupo de cient\u00edficos, encabezados por Leo Szilard, a iniciar el debate sobre las posibles virtudes de la autocensura<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">[19]<\/a>. En 2004, el Consejo Nacional de Investigaci\u00f3n de Estados Unidos de Am\u00e9rica introdujo el t\u00e9rmino \u00abdilema de doble uso\u00bb para identificar los dilemas \u00e9ticos relacionados con la investigaci\u00f3n que, siendo beneficiosa para ciencias de la vida, sus resultados podr\u00edan ser mal utilizados para hacer da\u00f1o<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>.<\/p>\n<p>El propio movimiento <em>Slow Science<\/em>, que tomando como ejemplo el movimiento surgido en los a\u00f1os ochenta del Slow <em>Food<\/em>, viene promoviendo que los cient\u00edficos, m\u00e1s all\u00e1 del laboratorio o del ordenador, se tomen su tiempo para reflexionar sobre las grandes preguntas que plantea el incesante avance de la ciencia y la tecnolog\u00eda, es tambi\u00e9n expresi\u00f3n del paradigma reflexivo. En el Manifiesto aprobado en Berl\u00edn en 2010 se proclama que la ciencia debe tomarse su tiempo, sin renunciar al flujo constante de publicaciones en revistas con revisi\u00f3n por pares y su impacto y a la creciente especializaci\u00f3n y diversificaci\u00f3n en todas las disciplinas. Para los autores del Manifiesto, la ciencia necesita tiempo para pensar. La ciencia necesita tiempo para leer y tiempo para fallar. La ciencia no siempre lo sabe todo, desarroll\u00e1ndose de manera inestable, con movimientos bruscos y saltos impredecibles. As\u00ed, la sociedad deber\u00eda dar a los cient\u00edficos el tiempo que necesitan, pero lo m\u00e1s importante, los cient\u00edficos deben tomarse su tiempo para pensar<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>. En palabras de Marcello Ienca y Effy Vayena, los riesgos del doble uso en la segunda d\u00e9cada del siglo XXI, en comparaci\u00f3n con sus antecedentes hist\u00f3ricos, se caracterizan por tres caracter\u00edsticas principales: la diversificaci\u00f3n de dominios de doble uso, la digitalizaci\u00f3n de amenazas potenciales y la proliferaci\u00f3n de actores<a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<\/p>\n<p>Francoise Baylis se\u00f1ala que el movimiento del <em>Slow Science<\/em> puede ser interpretado como una llamada de parte de la comunidad cient\u00edfica hacia la justicia social y la reflexi\u00f3n<a href=\"#_ftn23\" name=\"_ftnref23\">[23]<\/a>, y es precisamente dicha dimensi\u00f3n de la necesaria reflexi\u00f3n y cautela que se demanda de la ciencia la que conecta con la precauci\u00f3n. No se trata de renunciar al avance cient\u00edfico, sino de llevarlo a cabo con una meditada reflexi\u00f3n acerca de sus consecuencias. De este modo, el principio de precauci\u00f3n no se muestra como una mera herramienta que la \u00c9tica y Derecho nos ofrecen para evitar los inciertos riesgos que pudieran derivarse de tales avances, sino como algo que va m\u00e1s all\u00e1, como un verdadero nuevo paradigma que, sin renunciar a las oportunidades que ofrece la ciencia, permita evaluar serenamente sus consecuencias para el ser humano y el entorno. La met\u00e1fora del modernismo y el progreso del cuanto m\u00e1s es mejor se transformar\u00eda en cuanto mejor es m\u00e1s.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el marco reflexivo ya exist\u00eda, al menos en el ordenamiento jur\u00eddico, pero quiz\u00e1s hab\u00eda sido, en cierto modo, arrinconado bajo la ilusi\u00f3n de que los viejos peligros, como las pandemias, eran ya f\u00e1cilmente evitables con el aparataje tecnol\u00f3gico que rodeaba nuestras vidas. Se trata, por tanto, de recuperar e impulsar un nuevo paradigma que sin temor al avance de la tecnolog\u00eda sepa evaluar reflexivamente sus ventajas y riesgos y que comprenda que indispensablemente el ser humano debe estar en el centro de la reflexi\u00f3n, con su fragilidad y vulnerabilidad siempre presentes. Adem\u00e1s, la pandemia nos muestra que la soluci\u00f3n para un desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico reflexivo, en el que la dignidad el ser humano est\u00e9 en el centro del debate, debe promoverse en un marco global y no local. Por ello, hemos tomado prestado el t\u00e9rmino panhumanismo, no solo para hacer referencia a la oportunidad que se nos ofrece con ocasi\u00f3n de la pandemia, sino tambi\u00e9n para destacar ese marco global de reflexiones y soluciones.<\/p>\n<p>Premonitoriamente, una propuesta de desarrollo tecnol\u00f3gico \u00e9tico, bajo el sugerente t\u00e9rmino de <em>RenAIssance<\/em>, fue promovida por la Iglesia Cat\u00f3lica pocos d\u00edas antes de que la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud declarara la pandemia, y habi\u00e9ndose iniciado ya con viral fuerza la epidemia en el norte de Italia. As\u00ed, el 28 de febrero de 2020, se firm\u00f3 en la Ciudad el Vaticano, en el marco de unas Jornadas organizadas por la Pontificia Academia para la Vida bajo el t\u00edtulo The \u201cgood\u201d algorithm? Artificial Intelligence, Law and Ethics, el manifiesto <em>Rome Call for AI Ethics<\/em><a href=\"#_ftn24\" name=\"_ftnref24\">[24]<\/a>, promovido por la Iglesia Cat\u00f3lica y suscrito, entre otras instituciones, por Microsoft, IBM, la FAO y el Gobierno italiano. En el manifiesto se recuerda que ahora m\u00e1s que nunca, debemos garantizar una perspectiva en la que la IA se desarrolle con un enfoque, no en la propia tecnolog\u00eda, sino por el bien de la humanidad y del medio ambiente, de nuestro hogar com\u00fan y compartido y de sus seres humanos, que est\u00e1n inextricablemente conectados. Es decir, una visi\u00f3n en la que los seres humanos y la naturaleza est\u00e1n en el coraz\u00f3n de c\u00f3mo se desarrolla la innovaci\u00f3n digital, respaldada en lugar de ser reemplazada gradualmente por tecnolog\u00edas que se comportan como actores racionales pero que de ninguna manera son humanos. Es hora de comenzar a prepararse para un futuro m\u00e1s tecnol\u00f3gico en el que las m\u00e1quinas tendr\u00e1n un papel m\u00e1s importante en la vida de los seres humanos, pero tambi\u00e9n un futuro en el que est\u00e9 claro que el progreso tecnol\u00f3gico afirma la brillantez de la raza humana y sigue dependiendo de su integridad \u00e9tica.<\/p>\n<p>Y, por ello, a\u00f1ade el documento, los sistemas de IA deben ser concebidos, dise\u00f1ados e implementados para servir y proteger a los seres humanos y el medio ambiente en el que viven. Esta perspectiva fundamental debe traducirse en un compromiso para crear condiciones de vida (tanto sociales como personales) que permitan que tanto los grupos como los miembros individuales se esfuercen por expresarse plenamente cuando sea posible.<\/p>\n<p>Y concluye se\u00f1alando que para que el avance tecnol\u00f3gico se alinee con el verdadero progreso para la raza humana y el respeto por el planeta, debe cumplir con tres requisitos. Debe incluir a todos los seres humanos, sin discriminar a nadie; debe tener el bien de la humanidad y el bien de cada ser humano en su coraz\u00f3n; finalmente, debe ser consciente de la compleja realidad de nuestro ecosistema y caracterizarse por la forma en que cuida y protege el planeta (nuestro \u00abhogar com\u00fan y compartido\u00bb) con un enfoque altamente sostenible, que tambi\u00e9n incluye el uso de la AI para garantizar sistemas alimentarios sostenibles en el futuro. Adem\u00e1s, cada persona debe estar alerta cuando interact\u00faa con una m\u00e1quina. Porque las transformaciones actualmente en curso no son solo cuantitativas, sino, sobre todo, son cualitativos, porque afectan la forma en que se llevan a cabo estas tareas y la forma en que percibimos la realidad y la naturaleza humana misma, tanto que pueden influir en nuestros h\u00e1bitos mentales e interpersonales. La nueva tecnolog\u00eda debe ser desarrollada de acuerdo con criterios que garanticen que realmente sirva a toda la \u00abfamilia humana\u00bb, respetando la dignidad inherente de cada uno de sus miembros y todos los entornos naturales, y teniendo en cuenta las necesidades de aquellos que son m\u00e1s vulnerables. El objetivo no es solo garantizar que nadie quede excluido, sino tambi\u00e9n expandir aquellas \u00e1reas de libertad que podr\u00edan verse amenazadas por el condicionamiento algor\u00edtmico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Notas<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Pontificia Academia para la Vida, <em>Pandemia y Fraternidad Universal,<\/em> Ciudad del Vaticano, 2020, p. 1. Puede accederse a dicha Nota a trav\u00e9s de la web de la Pontificia Academia, en <a href=\"http:\/\/www.academyforlife.va\">www.academyforlife.va<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Lumbreras Sancho, S., <em>Respuestas al transhumanismo. Cuerpo, autenticidad y sentido<\/em>, Digital Reasons, Madrid, 2019, p. 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Vid. <a href=\"https:\/\/www.technologyreview.es\/s\/12021\/por-que-la-ia-nos-ayudara-combatir-la-proxima-pandemia-pero-no-esta\">https:\/\/www.technologyreview.es\/s\/12021\/por-que-la-ia-nos-ayudara-combatir-la-proxima-pandemia-pero-no-esta<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Gonz\u00e1lez Alarc\u00f3n, N. y Pombo, C., \u201c\u00bfC\u00f3mo puede la inteligencia artificial ayudar en una pandemia?\u201d, Banco Interamericano de Desarrollo, Documento de Discusi\u00f3n, abril 2020, p. 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Pontificia Academia para la Vida, <em>op. cit.<\/em>, p. 1.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ibidem, p. 2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Innerarity, D., <em>Pandemocracia<\/em>, Galaxia Gutemberg, Barcelona, 2020, p. 115.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Puede accederse a dicho Estudio en la p\u00e1gina web de la Fundaci\u00f3n BBVA, en <a href=\"https:\/\/www.fbbva.es\">https:\/\/www.fbbva.es<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Innerarity, D., <em>op. cit.<\/em>, p. 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Cortina, A., <em>Humanismo avanzado para una sociedad biotecnol\u00f3gica<\/em>, Ediciones Teconte, Madrid, 2017, pp. 137 a 140.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Beck, U., <em>La sociedad del riesgo<\/em>, Paid\u00f3s, Barcelona, 2006, pp. 260 a 300. Vid., tambi\u00e9n, Ramiro Avil\u00e9s, \u201cMoralismo legal y bioe\u0301tica. El caso de la clonacio\u0301n humana\u201d, <em>Anuario de Filosof\u00eda del Derecho<\/em>, a\u00f1o 20072007, pp. 103 y 104.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Vid. Informe de los Comit\u00e9s de Bio\u00e9tica de Espa\u00f1a y del Conselho Nacional de E\u0301tica para as Cie\u0302ncias da Vida de Portugal de 24 de octubre de 2011, sobre biolog\u00eda sint\u00e9tica.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> El propio sistema de control de exportaciones en el \u00e1mbito de la UE atiende a dicho concepto, de manera que pueden aplicarse medidas de control adicionales y espec\u00edficas para aquellos para la tecnolog\u00eda de doble uso, civil y militar. V\u00e9ase, Reglamento (CE) n\u00ba 428\/2009 del Consejo de 5 de mayo de 2009, por el que se establece un re\u0301gimen comunitario de control de las exportaciones, la transferencia, el corretaje y el tra\u0301nsito de productos de doble uso.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Selgelid, M.J., \u201cLa gobernanza del doble uso de las investigaciones, un dilema \u00e9tico\u201d, <em>Bolet\u00edn de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud<\/em>, vol. 87, septiembre 2009, p. 720.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Selgelid, M.J. y Miller, S., \u201cEthical and Philosophical Consideration of the Dual-use Dilemma in the Biological Sciences\u201d, <em>Science and Engineering Ethics<\/em>, vol. 13, a\u00f1o 2007, p. 524.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Selgelid, M.J., \u201cLa gobernanza del doble uso de las investigaciones, un dilema \u00e9tico\u201d, <em>cit.<\/em>, p. 722.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Selgelid, M.J. y Miller, S., \u201cEthical and Philosophical Consideration of the Dual-use Dilemma in the Biological Sciences\u201d, <em>cit.<\/em>, p. 543.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Comunicacio\u0301n de la Comisio\u0301n al Consejo y al Parlamento Europeo sobre Revisio\u0301n de la poli\u0301tica de control de las exportaciones: garantizar la seguridad y la competitividad en un mundo cambiante, COM(2014) 244 final.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Selgelid, M.J., \u201cLa gobernanza del doble uso de las investigaciones, un dilema \u00e9tico\u201d, <em>cit.<\/em>, p. 720.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Imperiale M.J. y Casadevall, A., \u201cA new synthesis for dual use research of concern\u201d, <em>PLoS Med<\/em>, vol. 12, n\u00fam. 4, a\u00f1o 2015.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> Puede accederse a mayor informaci\u00f3n sobre dicho movimiento en <a href=\"http:\/\/slow-science.org\">http:\/\/slow-science.org<\/a>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\">[22]<\/a> Ienca, M. y Vayena, E., \u201cDual use in the 21st century: emerging risks and global governance\u201d, <em>Swiss Medical Weekly<\/em>, n\u00fam. 148, a\u00f1o 2018.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref23\" name=\"_ftn23\">[23]<\/a> BAYLIS, F., <em>Altered inheritance<\/em>, Harvard University Press, Cambridge, 2019, p. 124.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref24\" name=\"_ftn24\">[24]<\/a> Puede accederse al evento y al manifiesto a trav\u00e9s de la p\u00e1gina web de la Pontificia Academia para la Vida en <a href=\"http:\/\/www.academyforlife.va\/content\/pav\/en\/events\/intelligenza-artificiale.html\">http:\/\/www.academyforlife.va\/content\/pav\/en\/events\/intelligenza-artificiale.html<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo elaborado por Federico de Montalvo J\u00e4\u00e4skel\u00e4inen, Profesor propio agregado, Universidad Pontificia Comillas (ICADE), Presidente del Comit\u00e9 de Bio\u00e9tica de Espa\u00f1a.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Federico de Montalvo) La pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad de la Covid-19 ha venido a alterar de manera extremadamente disruptiva nuestra realidad y no solo en el \u00e1mbito de la salud, sino en muchos otros \u00e1mbitos, como el familiar, social, econ\u00f3mico, profesional, cultural e, incluso, pol\u00edtico. Pero a pesar &#8230; <a title=\"La pandemia de la Covid-19 como oportunidad para un nuevo humanismo\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=5166\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La pandemia de la Covid-19 como oportunidad para un nuevo humanismo\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":5172,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[142,145],"tags":[708,699,244,393,663,705,702],"class_list":["post-5166","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-tecnologia-y-sociedad","category-cultura-tecnologica-etica-y-teologia","tag-derecho","tag-disrupcion","tag-humanismo","tag-inteligencia-artificial","tag-pandemia","tag-robotica","tag-virus"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5166","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5166"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5166\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5175,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5166\/revisions\/5175"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5172"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5166"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5166"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5166"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}