{"id":4621,"date":"2019-11-06T07:00:11","date_gmt":"2019-11-06T06:00:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4621"},"modified":"2019-11-03T11:16:24","modified_gmt":"2019-11-03T10:16:24","slug":"la-teologia-de-la-creacion-en-el-dialogo-con-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4621","title":{"rendered":"La teolog\u00eda de la creaci\u00f3n en el di\u00e1logo con la ciencia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>(Por<span style=\"text-decoration: underline\"> Javier Mart\u00ednez Baigorri<\/span>) En las \u00faltimas d\u00e9cadas, un grupo de cient\u00edficos y te\u00f3logos ha abierto camino a la renovaci\u00f3n de la Teolog\u00eda de la Creaci\u00f3n. Es importante introducir modelos teol\u00f3gicos que actualicen la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica a la luz de la ciencia. Se esbozan algunas l\u00edneas de trabajo abiertas por dichos autores: la causalidad descendente como modelo de acci\u00f3n creadora continua y la relaci\u00f3n de Dios con la creaci\u00f3n a trav\u00e9s del tiempo. Encontramos en estos campos, aunque necesiten m\u00e1s desarrollo, un ejemplo de c\u00f3mo desarrollar el futuro de la Teolog\u00eda de la Creaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>1. Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No son pocos los autores que, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, piden una revisi\u00f3n de la teolog\u00eda de la creaci\u00f3n a la luz del conocimiento sobre el universo que nos describe la ciencia moderna, de tal manera que podamos avanzar en la comprensi\u00f3n sobre Dios y su acci\u00f3n creadora<a><sup>[1]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su naturaleza, en teolog\u00eda no podemos pretender explicar todo a trav\u00e9s de una \u00fanica teor\u00eda. Necesitamos diferentes modelos que, si bien nunca pueden corresponderse de manera completa con la realidad, son la \u00fanica manera de acercarnos a un conocimiento m\u00e1s global y profundizar en nuestra reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ian Barbour recuerda que los modelos<a><sup>[2]<\/sup><\/a>, en la historia de la ciencia, han contribuido a la formulaci\u00f3n, comprensi\u00f3n, extensi\u00f3n y modificaci\u00f3n de las teor\u00edas cient\u00edficas. Tambi\u00e9n en el pensamiento religioso existen modelos anal\u00f3gicos; modelos que son importantes en s\u00ed mismos pero que no deben ser tomados al pie de la letra porque no son representaciones fieles de la realidad. Sin embargo, nos ayudan a entender y profundizar en el conocimiento que comienza a partir de la experiencia religiosa del ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un grupo de autores que se mueven a caballo entre el mundo de la ciencia y de la teolog\u00eda se posicionan, con diferentes matices, en la defensa de una propuesta que explique la relaci\u00f3n de Dios con el mundo creado: un mundo caracterizado por la emergencia, en continuo cambio, din\u00e1mico y evolutivo. Frente a modelos \u00fatiles en una cosmovisi\u00f3n est\u00e1tica propia de tiempos pasados, necesitamos una manera de entender la acci\u00f3n divina mucho m\u00e1s acorde con este mundo evolutivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la mayor\u00eda de estas propuestas se adscriben al panente\u00edsmo, ni \u00e9ste es una propuesta uniforme ni es la \u00fanica. A pesar de esta disparidad, se nos muestra la necesidad de ir buscando modelos que actualicen la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica a la luz de la imagen del mundo que nos vaya ofreciendo la ciencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>2. La acci\u00f3n creadora de Dios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Teolog\u00eda de la Creaci\u00f3n se convierte en uno de los temas centrales de estos cient\u00edficos te\u00f3logos. En sus obras se habla de un momento creador inicial y de un sostenimiento de la creaci\u00f3n gracias a una creaci\u00f3n continua. Esta idea hunde sus ra\u00edces en Santo Tom\u00e1s, quien hablaba de la creaci\u00f3n&nbsp;<em>ex nihilo<\/em>para referirse al momento inicial del universo y a la creaci\u00f3n continua que manten\u00eda y sosten\u00eda en Dios todo lo creado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta manera, nos situamos ante una creaci\u00f3n que no termina en un momento inicial, sino que es continua y ante un Dios que act\u00faa a trav\u00e9s de las leyes de la naturaleza en una creaci\u00f3n con una capacidad creativa que le permite ser copart\u00edcipe\u2014siempre a un nivel distinto del de Dios\u2014del desarrollo de s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la luz de la ciencia, tenemos que situar esta acci\u00f3n creadora continua en un mundo en constante evoluci\u00f3n. Un mundo emergente en el que a lo largo del tiempo aparece novedad ontol\u00f3gica y causal. No es momento de detenernos a describir la emergencia<a><sup>[3]<\/sup><\/a>, paradigma que \u201cnos ofrece el marco m\u00e1s apropiado para quienes quieren tomarse la ciencia en serio a la hora de repensar la inmanencia de Dios en el mundo\u201d<a><sup>[4]<\/sup><\/a>.&nbsp;&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9 es de tanta ayuda este marco en que nos sit\u00faa la emergencia? En ella encontramos \u201cmodelos para pensar la relaci\u00f3n entre Dios y el mundo natural\u201d<a><sup>[5]<\/sup><\/a>, permiti\u00e9ndonos trasladar esta relaci\u00f3n inherente al mundo a un modelo teol\u00f3gico expl\u00edcito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El emergentismo conlleva una visi\u00f3n hol\u00edstica de la naturaleza y la necesidad de una reconsideraci\u00f3n de la causalidad que opera. Si las relaciones que se establecen constituyen algo novedoso, no puede ser que la causalidad sea ejercida \u00fanicamente por los niveles inferiores sobre el resto; de alguna manera, el conjunto del ser y las relaciones que se establecen entre las partes, y entre el todo y las partes, deben tener un efecto. Desde aqu\u00ed, se introduce el t\u00e9rmino de causalidad descendente mediante el que se ampl\u00eda considerablemente el reduccionismo causal que ha venido ofreciendo la ciencia moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este universo emergente y evolutivo implica una potencialidad que se va desplegando en el tiempo. Este despliegue se realiza mediante leyes naturales en las que debemos ver la acci\u00f3n continua de Dios. Aun as\u00ed, s\u00f3lo con estas leyes no se consigue explicar todo ya que nos dejan con una visi\u00f3n parcial<a><sup>[6]<\/sup><\/a>. Necesitamos considerar la creatividad que posee de manera intr\u00ednseca la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice Arthur Peacocke a este respecto que Dios crea en el mundo a trav\u00e9s de lo que la ciencia llama azar, ya que es gracias a este azar como se actualizan las posibilidades del universo. No es necesario encontrar ning\u00fan mecanismo externo a la propia naturaleza mediante el que Dios act\u00faa, sino que \u201clos procesos revelados por las ciencias son, en s\u00ed mismos, Dios actuando como creador, y Dios no se apoya en ning\u00fan tipo de influencia adicional o factor a\u00f1adido en el proceso continuo de crear el mundo\u201d<a><sup>[7]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso el panente\u00edsmo es tan adecuado, ya que nos permite pensar una nueva perspectiva en la acci\u00f3n divina frente a una acci\u00f3n extr\u00ednseca de Dios. Una perspectiva en la que el mundo est\u00e1 en continuo desarrollo que nos muestra una creaci\u00f3n inacabada en la que Dios act\u00faa de manera inmanente de manera continua.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta visi\u00f3n, basada en la ciencia, de un universo evolutivo y emergente, afecta a la manera de entender c\u00f3mo es la acci\u00f3n creadora de Dios. La teolog\u00eda \u201ces el esfuerzo por comprender el contenido revelado de la fe\u201d<a><sup>[8]<\/sup><\/a>y esta tarea desde el Vaticano II supone una&nbsp;invitaci\u00f3n a no restringir su interpretaci\u00f3n a una Tradici\u00f3n cerrada, sino que debemos traducir la revelaci\u00f3n a categor\u00edas que puedan ser comprendidas hoy en d\u00eda<a><sup>[9]<\/sup><\/a>. Se sit\u00faa la teolog\u00eda, por tanto, en una tensi\u00f3n cuyos dos polos est\u00e1n constituidos por una ra\u00edz de la que no nos debemos soltar y una frontera que el te\u00f3logo tiene que ir explorando si queremos ensanchar la comprensi\u00f3n de la revelaci\u00f3n y la inteligibilidad de la misma por parte del hombre de hoy. Por este motivo, un mundo evolutivo nos invita a una continua revisi\u00f3n de la teolog\u00eda de la creaci\u00f3n ya que la comprensi\u00f3n del mundo que nos ofrece la ciencia no est\u00e1 cerrada; y, si esta comprensi\u00f3n no est\u00e1 cerrada, la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica iluminada por el conocimiento cient\u00edfico siempre tendr\u00e1 un punto de provisionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>3. L\u00edneas principales de una Teolog\u00eda de la Creaci\u00f3n en un mundo evolutivo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su reflexi\u00f3n, los te\u00f3logos-cient\u00edficos abordan temas clave como es la imagen de Dios, si los atributos cl\u00e1sicos del Dios de los fil\u00f3sofos siguen siendo v\u00e1lidos, la temporalidad y eternidad de Dios, la k\u00e9nosis divina, c\u00f3mo se produce la acci\u00f3n de Dios en el mundo, etc. Esbozaremos de manera sucinta algunas de estas cuestiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em>La relaci\u00f3n de Dios con el mundo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como acabamos de decir, la acci\u00f3n creadora no se restringe a un momento inicial. Sino que existe \u00abuna interacci\u00f3n creativa continua de Dios con el mundo mantenido por \u00c9l en el ser\u00bb<a><sup>[10]<\/sup><\/a>. Esta interacci\u00f3n continua que mantiene en su ser la creaci\u00f3n y que le permite explorar su potencialidad, requiere que Dios haga espacio para que crezca en \u00c9l, por eso un t\u00e9rmino ligado a la creaci\u00f3n continua es el de la k\u00e9nosis divina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em>La K\u00e9nosis divina<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se entiende la k\u00e9nosis de manera que se aplica a toda la realidad divina y, de manera especial, al acto creador de Dios; acto que es posible gracias a que \u201cDios retir\u00f3 su omnipresencia para dar cabida a la presencia de la creaci\u00f3n\u201d<a><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto se refleja en que el mundo funciona de manera que no necesita acciones externas; lo cual implica dos cosas, por una parte que la acci\u00f3n de Dios se realiza a trav\u00e9s de los mecanismos de los que ha dotado a la naturaleza y, por otra, que la misma naturaleza tiene una potencialidad creadora que Dios no coarta desde fuera. Esta visi\u00f3n del protagonismo que tiene el mundo como agente co-creador, nos lleva directamente a pensar en las consecuencias en nuestro modo de entender la omnipotencia divina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasaremos ahora a pensar cu\u00e1les son los mecanismos con lo que Dios act\u00faa en la creaci\u00f3n respetando esta imagen que acabamos de considerar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em>La acci\u00f3n ken\u00f3tica de Dios<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si Dios no viola las leyes de las que \u00e9l mismo ha dotado a la naturaleza tenemos que intentar explicar c\u00f3mo realiza esto.Polkinghorne parte de la autonom\u00eda observada en la creaci\u00f3n en la que, con una combinaci\u00f3n de azar y legalidad<a><sup>[12]<\/sup><\/a>, la evoluci\u00f3n del mundo se sit\u00faa como proceso abierto. Se plantea c\u00f3mo es la acci\u00f3n de Dios que permite al mundo construirse a s\u00ed mismo. Mira el universo y su complejidad; si entendemos el universo de manera hol\u00edstica podemos considerar las leyes, que le hacen ser como es, mediante las que estar\u00e1 Dios actuando de manera impersonal; postura en la que casi se percibe un cierto punto \u201cde\u00edsta\u201d, aunque no sea esa la intenci\u00f3n del autor ni mucho menos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en determinados momentos, hay puntos cr\u00edticos en los que la fe nos pide dejar la puerta abierta a que pueda haberse ejercido de manera particular la influencia divina. Esta acci\u00f3n particular la tendremos que considerar como una acci\u00f3n personal que no puede ser discernible y separable del funcionamiento de la naturaleza, ya que tiene que llevarse a cabo dentro de las reglas de juego con las que el propio Dios ha dotado a la naturaleza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Peacocke, la creaci\u00f3n es una realidad abierta y no determinada ya que \u201cel mundo tiene sucesos intr\u00ednsecamente impredecibles\u201d<a><sup>[13]<\/sup><\/a>. Esta impredictibilidad es algo constitutivo de la naturaleza. Si el mundo tiene un nivel impredecible, no todo est\u00e1 sujeto a legalidad y esto tiene una consecuencia directa en nuestra consideraci\u00f3n sobre la k\u00e9nosis de Dios como manera de actuar en el mundo: si hay sucesos no determinados, de alguna manera tampoco lo est\u00e1n en el conocimiento que tiene Dios sobre el mundo; lo que pone en revisi\u00f3n el atributo divino de omnisciencia, ya que, insiste Peacocke, hay sucesos que Dios conoce de manera probabil\u00edstica y no de manera exacta<a><sup>[14]<\/sup><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La acci\u00f3n de Dios en el mundo cede, como ocurr\u00eda en Polkinghorne, protagonismo a la potencia creadora del universo de tal modo que la omnipotencia y la omnisciencia deben ser revisadas. El problema es, que hasta el momento, no se nos ha explicado c\u00f3mo act\u00faa Dios. Polkinghorne propone una acci\u00f3n general que deriva de las leyes impresas inicialmente y una posible acci\u00f3n particular mediante la influencia divina a nivel de esas mismas leyes. \u00bfCoincide en esto Peacocke?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si tenemos en mente tanto la evoluci\u00f3n de la complejidad en el universo como la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica sucedida en la tierra, se nos presenta una visi\u00f3n del conjunto de la creaci\u00f3n que, a juicio de Peacocke, \u201cnos impele, hoy m\u00e1s que nunca, a considerar a Dios implicado en una creaci\u00f3n continua, a entenderlo como creador eterno, ya que no cesa de conferir existencia a procesos inherentemente creativos y generadores de formas nuevas\u201d<a><sup>[15]<\/sup><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El universo ha ido evolucionando movido por dos grandes motores: la ley y el azar. Si estamos ante un universo racional es indudable que debe de existir una legalidad que lo permita, pero esta legalidad act\u00faa en combinaci\u00f3n con el azar. El azar por s\u00ed solo no llevar\u00eda hacia ning\u00fan tipo de racionalidad pero el azar combinado con la ley permite que la creaci\u00f3n despliegue la potencialidad que lleva dentro<a><sup>[16]<\/sup><\/a>. Es Dios quien sustenta tanto el azar como la ley y es \u00c9l, por tanto, quien ha dotado al universo de un mecanismo que permita explorar y desplegar su potencialidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No puede evitar, en esta reflexi\u00f3n, preguntarse si todo este mecanismo de ley y azar que permite la emergencia de nuevos niveles de complejidad y la evoluci\u00f3n de lo creado tiene alguna direcci\u00f3n. En la respuesta llega a la cuesti\u00f3n de la vida, cree que el universo lleva impl\u00edcito la posibilidad de la existencia de vida y de vida inteligente con capacidad para la auto comprensi\u00f3n como el ser humano; lo que no est\u00e1 determinado es el c\u00f3mo, ni el cu\u00e1ndo ni el d\u00f3nde de la aparici\u00f3n de esa vida. El universo es contingente y la vida y el ser humano tambi\u00e9n, pero el dinamismo y mecanismo del mismo permite que haya caminos por los que en alg\u00fan momento pueda existir la vida y, fruto de ella, alguna forma de vida con capacidad para entrar en relaci\u00f3n con Dios<a><sup>[17]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este universo con capacidad intr\u00ednseca para explorar posibilidades y, por tanto, no determinado inicialmente por Dios en su concreci\u00f3n, nos muestra una creaci\u00f3n dotada de libertad. Este ser\u00eda otro de los rasgos creadores de Dios, la concesi\u00f3n de autonom\u00eda y protagonismo al mundo que ha creado. Esta autonom\u00eda se hace patente de una manera especial cuando consideramos, de manera concreta, la libertad en el ser humano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si comparamos la postura de Polkinghorne y Peacocke, ambos coinciden en la importancia de un mundo abierto y con autonom\u00eda. Ambos creen que mediante las leyes naturales, y s\u00f3lo mediante ellas, puede Dios actuar en la naturaleza. Ambos nombran que, no s\u00f3lo en el dinamismo general del universo act\u00faa Dios, sino que tambi\u00e9n lo hace de manera personal en determinadas acciones, y aqu\u00ed es donde viene la discrepancia. Polkinghorne ve el nivel de la indeterminaci\u00f3n como un lugar para que Dios intervenga en el curso de algunos acontecimientos sin violar las leyes naturales, pero Peacocke ve aqu\u00ed una incoherencia que nos lleva veladamente a un Dios determinista que tapa agujeros. Sin embargo, su propuesta tampoco es muy clara: nos habla de la causalidad descendente, como manera de hacer de Dios mediante la que influir de manera no extr\u00ednseca. Pero \u00bfqu\u00e9 significa esto? \u00bfC\u00f3mo hace esto? \u00bfPor qu\u00e9 esta manera de influir no es abrir la puerta a un Dios determinista? \u00bfTiene m\u00e1s fuerza en \u00e9l esta posibilidad o la idea de que Dios no puede actuar interfiriendo en los mecanismos indeterminados del mundo que ha creado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros autores participan en este debate e insisten en las ideas clave que hemos se\u00f1alado<a><sup>[18]<\/sup><\/a>. Insisten en la posibilidad de contemplar una acci\u00f3n divina que se realiza exclusivamente a trav\u00e9s de las leyes de la naturaleza. Mediante estas leyes, el universo puede explorar toda su potencialidad de manera evolutiva; esto nos muestra a un Dios que otorga un papel co-creador a su obra. Por eso, tambi\u00e9n ellos proponen una revisi\u00f3n de los atributos cl\u00e1sicos atribuidos a Dios; el sufijo&nbsp;<em>omni<\/em>es necesario reconsiderarlo ya que el Dios que nos muestra el mundo evolutivo es un Dios que se auto limita para dejar espacio en s\u00ed a lo creado, es el Dios que no act\u00faa de manera omnipotente porque crea de manera abierta, es el Dios que no es omnisciente porque no est\u00e1 determinado el camino que va a seguir el universo, y tambi\u00e9n es el Dios cuya gran fuerza creadora reside en el amor. Esta manera de actuar puede ser explicada bajo distintos modelos pero la gran mayor\u00eda recurre al ejemplo de la causalidad descendente, cuesti\u00f3n que se apunta pero en la que no se profundiza demasiado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em>La causalidad descendente como modelo de la acci\u00f3n causal de Dios<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reduccionismo cient\u00edfico intenta reducir la realidad a una manera que tenemos para poder profundizar en su conocimiento. Pero esta debe ser considerada de un modo mucho m\u00e1s global y hol\u00edstico ya que en cada nivel emergente aparece novedad que no puede ser predicha completamente desde los niveles inferiores.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 sucede esto? Porque se establece entre los componentes del sistema un conjunto de relaciones que influye tanto en el conjunto del sistema como en el comportamiento de cada uno de sus componentes; es decir, todo el sistema en su conjunto ejerce una acci\u00f3n sobre cada una de las partes que condiciona c\u00f3mo los niveles inferiores ejercen su acci\u00f3n sobre el conjunto del sistema<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, cuando hablamos de causalidad descendente, estamos hablando de la influencia que el todo tiene sobre las partes del sistema desde un punto de vista causal. Y esta manera de entender c\u00f3mo funciona el mundo es lo que, por analog\u00eda, se intenta trasladar a la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre la acci\u00f3n divina en el mundo y la creaci\u00f3n continua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta reflexi\u00f3n parte de una convicci\u00f3n que Karl Rahner expres\u00f3 de la siguiente manera: \u201cDios no es s\u00f3lo Creador de un modo distinto de S\u00ed, sino que, adem\u00e1s, mediante esa auto-comunicaci\u00f3n aut\u00e9ntica e inmediata que llamamos gracia, se ha constituido en Principio interior de ese mundo, a trav\u00e9s de sus criaturas espirituales\u201d<a><sup>[19]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estas breves l\u00edneas encontramos algunas de las grandes intuiciones que se intentan explicar desde el panente\u00edsmo, esto es: Dios es el creador de todo lo que existe y lo hace de tal manera que sin dejar de ser trascendente y no confundirse con la creaci\u00f3n, lo hace de manera inmanente\u2014ese Principio interior de Rahner\u2014y de manera absolutamente libre (Gracia) y no necesaria. Esto es lo que se intenta explicar, acorde con la ciencia, cuando se propone la causalidad descendente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Peacocke, Dios es la realidad que envuelve e incluye todo lo que existe; todo lo creado tiene su existencia en el ser y actuar de Dios. Por eso, podemos entender c\u00f3mo Dios opera y act\u00faa a trav\u00e9s de todos los procesos que se dan en la realidad ya que estos est\u00e1n sustentados por el ser infinito de Dios. Dios es el todo, el \u201csistema\u201d completo que incluye a todos los dem\u00e1s sistemas que son los distintos niveles de la realidad creada. Se encarga Peacocke de recalcar que esta manera de actuar de Dios de manera hol\u00edstica no implica ning\u00fan tipo de materia o fuerza<a><sup>[20]<\/sup><\/a>. Como totalidad que es, tiene que ejercer una causalidad que condicione, sin violentarlos, los procesos que se dan en los sistemas inferiores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Schmitz Moorman, lo caracter\u00edstico es la relaci\u00f3n y la unidad<a><sup>[21]<\/sup><\/a>; y el Dios trino es Unidad Absoluta de la que brota el amor que constituye la fuerza creadora de Dios. Para explicar el c\u00f3mo, recurre a la causalidad descendente aunque no explica c\u00f3mo funciona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n desarrolla la idea de \u201ccreaci\u00f3n llamada\u201d que hunde sus ra\u00edces en Rahner y su concepto de autotrascendencia. Piensa Rahner que la acci\u00f3n de Dios orientando la evoluci\u00f3n no puede concebirse como algo externo a ella que la va empujando sino, m\u00e1s bien, debe verse como \u201calgo intr\u00ednseco, y afirmarse que la realidad material al evolucionar se dirige a algo que le supera esencialmente\u201d porque \u201cla evoluci\u00f3n es autosuperaci\u00f3n\u201d<a><sup>[22]<\/sup><\/a>. Para Rahner, el ser creado lleva la din\u00e1mica que le conduce a la autosuperaci\u00f3n y, a la vez, esta tiene su fuente en Dios que no act\u00faa de manera externa sino inmanente a la creaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos intentado acercarnos al significado de&nbsp;&nbsp;la idea de causalidad descendente como modelo para la acci\u00f3n de Dios en el mundo aunque, en general, encontramos poca concreci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em>La relaci\u00f3n de Dios con la creaci\u00f3n a trav\u00e9s del tiempo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relaci\u00f3n de Dios con la creaci\u00f3n a trav\u00e9s del tiempo es otra de las cuestiones que se plantea. En un mundo en evoluci\u00f3n, donde la palabra clave es proceso, el tiempo es un factor que debe ser tenido en cuenta. Siendo Dios eterno podemos plantearnos la pregunta de si conoce en todo momento el devenir de los acontecimientos o si, de alguna manera, el transcurrir del tiempo tambi\u00e9n es un factor importante para \u00c9l.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parece l\u00f3gico pensar que la eternidad de Dios no puede verse afectada por la temporalidad de los procesos que tienen lugar en la creaci\u00f3n. Aunque, por otra parte, si la creaci\u00f3n est\u00e1 inconclusa y todav\u00eda est\u00e1 en desarrollo, con autonom\u00eda, con un potencial que le permite \u201cllegar a ser\u201d, \u00bfc\u00f3mo es posible que Dios conozca de antemano la concreci\u00f3n de cada potencialidad actualizada ahora y en cada momento sin que eso suponga una visi\u00f3n determinista?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los autores van se\u00f1alando temas importantes que tienen que ver con la evoluci\u00f3n, la aparici\u00f3n de la vida, el problema de la muerte, la omnisciencia divina, la libertad de la creaci\u00f3n\u2026 y se apunta un tema muy importante: La fe es una promesa de futuro y Dios es el futuro absoluto del universo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><em>Dios como futuro absoluto del universo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proceso evolutivo del universo tiene un\u00a0<em>telos<\/em>o meta en la que Dios se presenta como su finalidad absoluta. Ahora bien, una vez dicho esto, \u00bfqu\u00e9 estamos queriendo decir?\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya hemos dicho que Rahner considera a Dios el \u201cPrincipio interior del mundo\u201d que lo lleva hacia su consumaci\u00f3n, que no es otra que el propio Dios. Dios se constituye, en virtud de su acci\u00f3n creadora, en principio, motor y punto final hacia el que transciende la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>4. Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas, una serie de autores con formaci\u00f3n y carrera cient\u00edfica han dado un nuevo aire a la teolog\u00eda basando su reflexi\u00f3n en la inmanencia de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mirando su trabajo, reconocemos la necesidad de plantear nuevos modelos teol\u00f3gicos que pongan en di\u00e1logo la teolog\u00eda y el conocimiento cient\u00edfico ya que el pensamiento religioso no puede ser contradictorio con el conocimiento cient\u00edfico. Estos modelos ser\u00e1n provisionales debido a la provisionalidad del conocimiento cient\u00edfico. Esto no quiere decir que la teolog\u00eda no tenga un n\u00facleo inmutable sino que se puede ir adecuando y profundizando en la comprensi\u00f3n de la revelaci\u00f3n, de manera inteligible a cada momento hist\u00f3rico. Si el conocimiento humano est\u00e1 en desarrollo, tambi\u00e9n la comprensi\u00f3n que tenemos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo de estos autores nos permite encontrar temas que no han sido resueltos de manera suficiente y marcan el camino m\u00e1s pr\u00f3ximo para la Teolog\u00eda de la Creaci\u00f3n. La visi\u00f3n de un universo emergente nos obliga a reconsiderar el papel cl\u00e1sico creador de Dios y su relaci\u00f3n con lo que existe. En este marco se presenta la&nbsp;<em>k\u00e9nosis<\/em>de Dios en su acci\u00f3n creadora, llev\u00e1ndonos a reformular el prefijo \u201comni\u201d que el te\u00edsmo cl\u00e1sico atribu\u00eda a los distintos atributos divinos. Dios cede protagonismo al mundo que ha creado y le concede un papel co-creador y, parad\u00f3jicamente, este repliegue hace a Dios m\u00e1s inmanente al mundo y le permite actuar de manera mucho m\u00e1s intr\u00ednseca en la creaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay que buscar mecanismos extra\u00f1os y ajenos a la naturaleza para encontrar la acci\u00f3n de Dios; es a trav\u00e9s de la legalidad impresa en la naturaleza y del azar como Dios permite la evoluci\u00f3n del universo y su camino hacia una mayor complejidad. Frente a un determinismo que no deja papel ninguno a lo creado, esta manera de entender la acci\u00f3n de Dios nos presenta una direccionalidad que no determina ni tiene prevista todos los detalles estructurales del mundo natural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque no hay unanimidad en el c\u00f3mo se lleva a cabo esta acci\u00f3n divina aparece de manera relevante, e insuficientemente desarrollada, la noci\u00f3n de causalidad descendente para intentar explicar c\u00f3mo Dios influye en la creaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo del devenir temporal se da el despliegue de la potencialidad del universo. En este despliegue no hay determinismo sino autonom\u00eda y combinaci\u00f3n de azar y legalidad. Este hecho, que ha llevado a replantearse la omnisciencia divina, apunta a una direccionalidad en la que Dios aparece como futuro absoluto del universo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas interesantes l\u00edneas de trabajo deber\u00e1n ser profundizadas y fundamentadas antes de poder aceptar todas las afirmaciones que se realizan y, a continuaci\u00f3n, seguir desarrollando aspectos derivados de ellas.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[1]<\/sup><\/a>Este art\u00edculo es una versi\u00f3n condensada y adaptada especialmente para\u00a0<em>Raz\u00f3n y Fe<\/em> de otro previo publicado por el autor en\u00a0<em>Scientia et Fides<\/em>. El autor da la gracias a dicha publicaci\u00f3n por el permiso para poder reproducirlo: Cf.\u00a0J. Mart\u00ednez Baigorri. \u201cLa teolog\u00eda de la creaci\u00f3n a la luz de la ciencia. Presente y futuro en la constante tarea de renovar la teolog\u00eda de la creaci\u00f3n\u201d,<em>Scientia et Fides<\/em> 7\/1 (2019), 183-205.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[2]<\/sup><\/a>Cf.&nbsp;I. Barbour,&nbsp;<em>Religi\u00f3n y Ciencia<\/em>, Trotta, Madrid 2004, 183-231.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[3]<\/sup><\/a>Se realiza una defensa de la adecuaci\u00f3n de este t\u00e9rmino en un art\u00edculo anterior del autor: Cf.\u00a0J. Mart\u00ednez Baigorri, \u201cEmergencia y causalidad en biolog\u00eda. Novedad ontol\u00f3gica y nuevas formas causales en el estudio de la vida como realidad emergente\u201d,\u00a0<em>Carthaginensia<\/em> 34\/64 (2017), 341-376.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[4]<\/sup><\/a>P. Clayton, \u201cPanentheism in Metaphysical and Scientific Perspective\u201d, en&nbsp;P. Clayton \u2013 A. Peacocke (Eds.),&nbsp;<em>In Whom we live and move and have our being<\/em>, Eerdmans publishing, Cambridge 2004, 87.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[5]<\/sup><\/a>Ibid., 91.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[6]<\/sup><\/a>P. Davies, \u201cTeleology without Teleology. Purpouse through Emergent Complexity\u201d, en&nbsp;Clayton\u2013Peacocke,&nbsp;<em>op. cit<\/em>., 95.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[7]<\/sup><\/a>A. Peacocke, \u201cArticulating God\u2019s Presence in and to the World Unveiling by the Sciences\u201d. En P.&nbsp;Clayton\u2013 A.&nbsp;Peacocke(eds.),&nbsp;<em>In Whom we live and move and have our being<\/em>, Eerdmans publishing, Cambridge 2004, 144.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[8]<\/sup><\/a>K. Schmitz-Moormann,&nbsp;<em>Teolog\u00eda de la creaci\u00f3n de un mundo en evoluci\u00f3n<\/em>, Verbo Divino, Estella 2005, 19.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[9]<\/sup><\/a>Ibid., 19-20.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[10]<\/sup><\/a>J. Polkinghorne,&nbsp;<em>La fe de un f\u00edsico<\/em>, Verbo Divino, Estella 2007, 119.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[11]<\/sup><\/a>J. Moltmann, \u201cLa k\u00e9nosis divina en la creaci\u00f3n y consumaci\u00f3n del mundo\u201d, en&nbsp;J. Polkinghorne(Ed.)&nbsp;<em>La obra del amor<\/em>, Verbo Divino, Estella 2008, 191.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[12]<\/sup><\/a><em>Ib\u00edd<\/em>., 122-123.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[13]<\/sup><\/a>A. Peacocke,&nbsp;<em>Los caminos de la ciencia hacia Dios. El final de toda nuestra exploraci\u00f3n<\/em>, Sal Terrae, Santander 2008, 111.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[14]<\/sup><\/a><em>I<\/em><em>b\u00edd<\/em>., 111-112.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[15]<\/sup><\/a><em>Ib\u00edd<\/em>., 120.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[16]<\/sup><\/a><em>Ib\u00edd<\/em>., 120.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[17]<\/sup><\/a><em>Ib\u00edd<\/em>., 124-126.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[18]<\/sup><\/a>Schmitz-Moormann, Edwars, Clayton, Davies, por citar algunos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[19]<\/sup><\/a>K. Rahner, \u201cConsumaci\u00f3n del mundo. \u00bfInmanente o trascendente?\u201d, en\u00a0<em>Selecciones de Teolog\u00eda<\/em> 6\/21 (1967), http:\/\/www.seleccionesdeteologia.net\/selecciones\/llib\/vol6\/21\/021_rahner.pdf<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[20]<\/sup><\/a>Peacocke,&nbsp;<em>op. cit<\/em>., 277-278.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[21]<\/sup><\/a>Schmitz-Moormann,&nbsp;<em>op. cit<\/em>., 76-92.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a><sup>[22]<\/sup><\/a>M. G. Doncel, \u201cTeolog\u00eda de la evoluci\u00f3n: Karl Rahner, 1961\u201d,\u00a0<em>Pensamiento<\/em> 63\/238 (2007), 605-636.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Art\u00edculo elaborado por Javier Mart\u00ednez Baigorri, Profesor de Ciencias y Religi\u00f3n en Jesuitinas (Pamplona). Publicado con la autorizaci\u00f3n de la<a href=\"https:\/\/razonyfe.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\" revista Raz\u00f3n y Fe (abre en una nueva pesta\u00f1a)\"> revista <\/a><em><a href=\"https:\/\/razonyfe.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\" revista Raz\u00f3n y Fe (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">Raz<\/a><\/em><a href=\"https:\/\/razonyfe.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\" revista Raz\u00f3n y Fe (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">\u00f3<\/a><em><a href=\"https:\/\/razonyfe.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\" revista Raz\u00f3n y Fe (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">n y Fe<\/a><\/em>.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Javier Mart\u00ednez Baigorri) En las \u00faltimas d\u00e9cadas, un grupo de cient\u00edficos y te\u00f3logos ha abierto camino a la renovaci\u00f3n de la Teolog\u00eda de la Creaci\u00f3n. Es importante introducir modelos teol\u00f3gicos que actualicen la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica a la luz de la ciencia. Se esbozan algunas l\u00edneas de trabajo abiertas por dichos autores: la causalidad descendente &#8230; <a title=\"La teolog\u00eda de la creaci\u00f3n en el di\u00e1logo con la ciencia\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4621\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La teolog\u00eda de la creaci\u00f3n en el di\u00e1logo con la ciencia\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":4627,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[556,559,124,454,387,255],"class_list":["post-4621","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-accion-divina","tag-causalidad","tag-creacion","tag-dialogo","tag-dios","tag-teologia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4621"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4621\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4636,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4621\/revisions\/4636"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4621"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}