{"id":4473,"date":"2019-09-18T07:00:50","date_gmt":"2019-09-18T05:00:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4473"},"modified":"2019-09-18T06:52:56","modified_gmt":"2019-09-18T04:52:56","slug":"la-ley-natural-en-el-pensamiento-de-jacques-maritain","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4473","title":{"rendered":"La ley natural en el pensamiento de Jacques Maritain"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>(Por <span style=\"text-decoration: underline\">Manuel L\u00f3pez-Casquete<\/span>) La importancia de la obra del autor franc\u00e9s Jacques Maritain est\u00e1 fuera de toda duda. No s\u00f3lo fue uno de los iniciadores del movimiento personalista, sino que influy\u00f3 de forma decisiva en la Doctrina Social de la Iglesia desde&nbsp;<\/strong><em><strong>Populorum progressio&nbsp;<\/strong><\/em><strong>(1967) e inspir\u00f3 el surgimiento de un gran n\u00famero de partidos de inspiraci\u00f3n cristiana. Uno de los mayores hitos de su carrera fue la participaci\u00f3n en los trabajos preparatorios de la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, auspiciada por la ONU en 1948. Ese cometido ofreci\u00f3 a Maritain una ocasi\u00f3n privilegiada para debatir y hacer filosof\u00eda viva de sus tesis sobre la ley natural. En este art\u00edculo ofrecemos una revisi\u00f3n cr\u00edtica del pensamiento iusnaturalista de Maritain y analizamos su participaci\u00f3n en la Declaraci\u00f3n de 1948, la cual avala la solidez de su elaboraci\u00f3n filos\u00f3fica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como afirma Contreras Aguirre (2009, p\u00e1g. 19), la cuesti\u00f3n de la ley natural constituye tanto un\u00a0<em>paradigma\u00a0<\/em>como un\u00a0<em>enigma\u00a0<\/em>en la historia de la filosof\u00eda pol\u00edtica y jur\u00eddica. H. Rommen (1950) plantea que la evoluci\u00f3n del debate iusnaturalista se produce desde la l\u00f3gica de un\u00a0<em>eterno retorno\u00a0<\/em>motivado por nuestra necesidad de fundamentar la vida social desde el punto de vista \u00e9tico-jur\u00eddico. De este modo, continuamente regresamos a la reflexi\u00f3n sobre la ley natural para fundamentar los derechos humanos e indagar sobre la posibilidad de una justicia supra-positiva. Seguramente, uno de los mayores logros de la humanidad a este respecto es la Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos auspiciada por la ONU en 1948, en cuya preparaci\u00f3n fue decisiva la presencia del fil\u00f3sofo franc\u00e9s Jacques Maritain. En este art\u00edculo nos planteamos analizar el planteamiento iusnaturalista del autor y el modo en el que se concret\u00f3 su participaci\u00f3n en la Declaraci\u00f3n de 1948.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>1. Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin entrar a fondo en el debate sobre la ley natural -lo cual desbordar\u00eda las posibilidades de este art\u00edculo -, consideramos conveniente situar a Maritain en el entramado de las distintas reflexiones iusnaturalistas, que ofrece una gran complejidad. Squella (1995, pp. 79-89) distingue hasta nueve corrientes del iusnaturalismo: realista (Arist\u00f3teles), racionalista (Grocio, Pufendorf), empirista (Hobbes, Locke), kantiano (Stammler), existencial (Maibofer), fenomenol\u00f3gico (Coing), personalista (Maritain), contractualista (Rawls) y marxista (Bloch).<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, se puede extraer un n\u00facleo com\u00fan de las distintas posiciones iusnaturalistas: la idea de que en la naturaleza humana existe una carga normativa; o, con otras palabras, que en la descripci\u00f3n de lo humano (ontolog\u00eda) existe tambi\u00e9n una virtualidad de prescripci\u00f3n (deontolog\u00eda) (Contreras, 2009, p\u00e1g. 22). Nos parece muy acertada la formulaci\u00f3n que plantea a este respecto Javier Hervada:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cCuando hablamos de derecho natural, de lo que estamos hablando es de que el hombre no se presenta ante los dem\u00e1s como un ser que pueda ser tratado a capricho, sino como un ser digno y exigente, portador de unos derechos que son inherentes a su propio ser. M\u00e1s todav\u00eda; en la dignidad del hombre se contiene el fundamento de todo derecho, de manera que, fuera del respeto a lo que el hombre es y representa, no hay derecho, sino prepotencia e injusticia, aunque los instrumentos de estas tengan formas de ley\u201d (Hervada, 1988, p\u00e1g. 11)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En cambio, los detractores del iusnaturalismo denuncian como un error el paso del campo del\u00a0<em>ser\u00a0<\/em>al del\u00a0<em>deber ser,<\/em> como ya planteara en el siglo XXII David Hume (1977, pp. 689-690). La respuesta iusnaturalista es que, ciertamente,\u00a0<em>ser\u00a0<\/em>y <em>deber ser\u00a0<\/em>constituyen \u00e1mbitos gnoseol\u00f3gicos distintos, pero esto no excluye que del\u00a0<em>ser\u00a0<\/em>se desprendan consecuencias en el \u00e1mbito del\u00a0<em>deber ser.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El origen de la posici\u00f3n iusnaturalista nace con el surgimiento de la&nbsp;<em>conciencia individual en el terreno del&nbsp;<\/em>ethos, que marca&nbsp;<em>el comienzo de la especulaci\u00f3n en torno al problema \u00e9tico de la justicia en el mundo griego precristiano&nbsp;<\/em>(Contreras, 2009, p\u00e1g. 27). La postura antit\u00e9tica del iusnaturalismo es el positivismo jur\u00eddico; tambi\u00e9n existen muy diversas posturas positivistas, aunque -del mismo modo- es posible extraer un n\u00facleo com\u00fan de todas ellas: no puede demostrarse la existencia de ninguna realidad normativa superior al derecho positivo que pudi\u00e9ramos considerar natural. La mayor cr\u00edtica que se objeta al positivismo es que articula su visi\u00f3n del derecho prescindiendo de la noci\u00f3n de&nbsp;<em>valor<\/em>. El propio Maritain afirma en&nbsp;<em>Les droits de l\u2019homme et la loi naturelle&nbsp;<\/em>(1942) que sin la noci\u00f3n de valor no es posible construir una teor\u00eda de los derechos humanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La importancia del debate entre positivismo y iusnaturalismo radica en que apunta directamente a la propia naturaleza del derecho y al fundamento de su obligatoriedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la matriz tomista en que se inserta su obra, Maritain realiza una firme defensa de la tradici\u00f3n iusnaturalista. Podemos considerar que el inicio de la reflexi\u00f3n iusnaturalista en Maritain est\u00e1 marcado por el planteamiento plat\u00f3nico de que existe un cierto orden inviolable que determina lo que las cosas son en su esencia. Con otras palabras, en las cosas existen ciertos requerimientos impuestos por su propia esencia. El fundamento de ese orden ideal es un esp\u00edritu separado y absoluto que constituye la ley eterna (Dios), del cual deriva toda norma.<\/p>\n\n\n\n<p>El planteamiento de Maritain se sit\u00faa sobre una comprensi\u00f3n&nbsp;<em>material<\/em> de los valores, la cual le aleja de \u00e9ticas de corte procedimental como la kantiana. Esta cr\u00edtica al formalismo kantiano est\u00e1 muy presente en muchos otros autores del movimiento personalista. Por ejemplo, en Rigobello:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cLa axiolog\u00eda personalista se sit\u00faa as\u00ed en un contexto de apertura a la trascendencia, por lo que resulta imposible circunscribirla al \u00e1mbito de una \u201cpura raz\u00f3n\u201d de corte kantiano\u201d (Rigobello, 1978, p\u00e1g. 19)<em>.\u00a0<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y tambi\u00e9n en Scheler:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cNos enfrentamos entonces a la pregunta de si la \u00e9tica formal, basada en la raz\u00f3n y la ley, no suprime a su vez la dignidad de la persona, a la que sit\u00faa bajo el dominio de un Nomos impersonal, a cuya obediencia condiciona la \u00fanica posibilidad de ser verdaderamente persona\u201d(Scheller, 1944, en Rigobello, 1978, p\u00e1g. 112)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Maritain ilustra su posici\u00f3n haciendo referencia al discurso de la Ant\u00edgona de S\u00f3focles, la cual justifica su derecho a desafiar la ley positiva de su t\u00edo Cre\u00f3n que le imped\u00eda enterrar a su hermano Pol\u00ednices. Ant\u00edgona invoca para ello la obediencia a leyes intemporales <em>que no son de hoy ni de ayer, sino que viven en todos los tiempos y nadie sabe cu\u00e1ndo aparecieron.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La obra fundamental de Maritain en lo relativo a su reflexi\u00f3n iusnaturalista es&nbsp;<em>Les droits de l\u2019homme et la loi naturelle&nbsp;<\/em>(1942)<em>,<\/em> donde plantea que es imposible abordar una aut\u00e9ntica filosof\u00eda de la democracia y los derechos humanos sin atender en primer lugar a la ley natural, hoy desacreditada por el positivismo. A este respecto, Gonz\u00e1lez expresa la siguiente cr\u00edtica:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cA lo largo de este siglo no han faltado intentos de poner en relaci\u00f3n la doctrina cl\u00e1sica del derecho natural y la doctrina moderna de los derechos humanos. Entre ellos se cuentan los de Maritain [&#8230;]. En mi opini\u00f3n, una s\u00edntesis te\u00f3rica de ambas doctrinas es imposible, no s\u00f3lo porque parten de premisas diferentes \u2013de distintos conceptos del derecho\u2013, sino porque ambas doctrinas gozan de un estatuto epistemol\u00f3gico diverso. A lo sumo podr\u00eda hablarse de una s\u00edntesis pr\u00e1ctica entre la doctrina cl\u00e1sica del derecho natural y los distintos Derechos Humanos, una s\u00edntesis orientada a la correcta aplicaci\u00f3n de estos \u00faltimos. Precisamente a causa de las diferentes premisas y del diferente estatuto epistemol\u00f3gico, la palabra adecuada para designar la relaci\u00f3n entre la doctrina cl\u00e1sica del derecho natural y la teor\u00eda moderna de los derechos humanos no ser\u00eda tanto s\u00edntesis como complementariedad\u201d (Gonz\u00e1lez, 1998, p\u00e1g. 74)<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>No podemos compartir esta cr\u00edtica; la autora circunscribe la virtualidad del derecho natural al estrecho \u00e1mbito de la&nbsp;<em>correcta aplicaci\u00f3n&nbsp;<\/em>de los derechos humanos porque afirma que ambas doctrinas se basan en distintas concepciones del derecho y pertenecen a distintos niveles epistemol\u00f3gicos. Aunque esto fuera cierto, la autora no explica por qu\u00e9 no es posible fundamentar los derechos en las exigencias de la naturaleza humana desde la comprensi\u00f3n de que ambos constituyen dos niveles epistemol\u00f3gicos distintos, y por tanto, dos modos distintos de acercarse al derecho.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una aproximaci\u00f3n al encuadre de Maritain respecto a las distintas teor\u00edas iusnaturalistas es la elaborada por Viotto. Seg\u00fan \u00e9ste, el fil\u00f3sofo parisino critica las posiciones de Grocio y del iusnaturalismo de la ilustraci\u00f3n, que han referido el Derecho Natural s\u00f3lo a la raz\u00f3n humana, alej\u00e1ndolo de la acci\u00f3n creadora de Dios (Viotto, 2010, p\u00e1g. 30). Viotto esquematiza la historia del Derecho Natural afirmando que el iusnaturalismo estoico, el de Cicer\u00f3n y el de la segunda escol\u00e1stica, planteaban una idea de ley civil como referida a la ley natural, y \u00e9sta a la ley eterna. En un segundo momento, el iusnaturalismo ilustrado niega toda remisi\u00f3n a la ley eterna, separando legalidad de moralidad. Finalmente, el iuspositivismo reconoce legitimidad s\u00f3lo al derecho positivo. En cambio, seg\u00fan Viotto, hoy se vuelve a hablar de Derecho Natural, aunque la fenomenolog\u00eda prevalente lo fundamenta s\u00f3lo sobre la intersubjetividad, sin referencia alguna a elementos ontol\u00f3gicos. La posici\u00f3n de Maritain -contin\u00faa Viotto- es radicalmente distinta, ya que, para \u00e9l, no se puede fundamentar la ley natural sin referencia a la ley eterna. El esfuerzo del autor se orienta a actualizar los argumentos tomistas relativos a la ley natural afirmando que la humanidad contin\u00faa avanzando en su conocimiento a trav\u00e9s de la historia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para completar el esquema de Viotto es preciso profundizar en la crisis iusnaturalista acaecida con la modernidad. A pesar de las cr\u00edticas de Hume, la ley natural permaneci\u00f3 en el centro de la filosof\u00eda moral hasta bien entrado el siglo XIX, cuando la filosof\u00eda moral kantiana empez\u00f3 a ser el punto de referencia generalmente aceptado (Gonz\u00e1lez, 2008, p\u00e1g. 4). En Kant, la ley natural en sentido cl\u00e1sico, cognoscible por\u00a0<em>inclinaci\u00f3n<\/em>, no juega ning\u00fan papel, ya que establece una estricta separaci\u00f3n entre todo elemento emp\u00edrico y la ley moral:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cDos cosas llenan el \u00e1nimo de admiraci\u00f3n y respeto, siempre nuevos y crecientes, cuanto con m\u00e1s frecuencia y aplicaci\u00f3n se ocupa de ellas la reflexi\u00f3n: el cielo estrellado sobre m\u00ed y la ley moral en m\u00ed\u201d (Kant, 1977, p\u00e1g. 171)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Aunque Kant utiliza el t\u00e9rmino&nbsp;<em>ley natural&nbsp;<\/em>con profusi\u00f3n, lo hace en sentido moderno, cient\u00edfico y newtoniano, como ley de causalidad universal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la reflexi\u00f3n del propio Maritain sobre la elaboraci\u00f3n hist\u00f3rica de la ley natural, el autor plantea que la modernidad supuso un ataque frontal al iusnaturalismo y el inicio de la profunda crisis en que a\u00fan se encuentra inmerso. Con el racionalismo, la voluntad y la libertad ocupan el lugar de fuente de la ley natural. Se abre as\u00ed un proceso en el que los derechos de los individuos pasan a ser derechos absolutos (<em>los derechos de un dios,\u00a0<\/em>dice Maritain). As\u00ed, en Kant y en Rousseau, la persona s\u00f3lo debe estar sometida a la ley que se da a s\u00ed mismo. Y al contrario, toda norma que emanase de la naturaleza ser\u00eda considerada heter\u00f3noma, y por tanto destructora de su autonom\u00eda y su dignidad, ya que los derechos\u00a0<em>divinos<\/em> del hombre rechazar\u00edan toda limitaci\u00f3n.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Para Maritain, la gravedad de esa construcci\u00f3n estriba en que no s\u00f3lo reivindica los derechos propios a expensas de los derechos de los dem\u00e1s, sino que adem\u00e1s, al carecer de todo referente universal, conduce al escepticismo como expresi\u00f3n de la crisis de nuestra civilizaci\u00f3n. Frente a esto, Maritain reivindica una idea real de ley natural que responda a los requerimientos de la naturaleza creada por Dios.\u00a0En palabras de Possenti:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>[Para Maritain], \u201cen la doctrina kantiana del imperativo categ\u00f3rico, soy llevado no s\u00f3lo a obedecer a una ley general y universal, sino que adem\u00e1s me anulo \u00e9ticamente como persona singular ante la generalidad y universalidad de la ley\u201d (Possenti, 2003, p\u00e1g. 74).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Sin embargo, seg\u00fan Maritain, la sociedad de su tiempo sigue manteniendo al margen toda noci\u00f3n que remita a la ley natural. Si en la Edad Media exist\u00eda una misma concepci\u00f3n iusnaturalista, la sociedad del siglo XX est\u00e1 sometida a grandes discusiones, fruto de una enorme fragmentaci\u00f3n espiritual. Maritain reivindica la necesidad de recuperar la atenci\u00f3n a lo que el ser humano es seg\u00fan su propia naturaleza, y dise\u00f1ar desde ah\u00ed el entorno social, econ\u00f3mico e institucional de que debemos dotarnos:&nbsp;<em>es preciso, por tanto, volver al Derecho Natural&nbsp;<\/em>(Maritain, 1942)<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Debemos subrayar que esta necesidad manifestada por Maritain de\u00a0<em>volver al Derecho Natural<\/em> se plantea en 1942, en plena segunda guerra mundial, con la obra\u00a0<em>Les droits de l\u2019homme et la loi naturelle<\/em>. En esos a\u00f1os, el debate iusnaturalista se intensific\u00f3 en un intento de recuperar criterios morales universales m\u00e1s all\u00e1 de los contextos \u00e9ticos particulares. El holocausto\u00a0<em>nazi<\/em> hab\u00eda supuesto una grave ofensa a la dignidad y la libertad de la persona; en esta situaci\u00f3n, de nuevo empez\u00f3 a proponerse la ley natural como base para fundamentar los derechos humanos. Ah\u00ed se incardina el trabajo y la reflexi\u00f3n sobre la ley natural de Maritain, en el seno de las teor\u00edas iusnaturalistas tomistas contempor\u00e1neas (Gonz\u00e1lez, 2008, p\u00e1g. 4). Desde las urgencias propias de este momento hist\u00f3rico, Jacques Maritain abord\u00f3 de modo creativo algunos aspectos del tomismo cl\u00e1sico, incluyendo el tema de la ley natural (Burgos, 2006, pp. 46-47).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>2. Ontolog\u00eda y epistemolog\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El iusnaturalismo tomista se enra\u00edza en una concepci\u00f3n ontol\u00f3gica seg\u00fan la cual el conocimiento del ser se corresponde con el conocimiento del deber ser. Partiendo de ella, la reflexi\u00f3n iusnaturalista debe tambi\u00e9n responder a la pregunta sobre c\u00f3mo podemos conocer la ley natural. El abordaje de Maritain a la cuesti\u00f3n, esencialmente contenido en\u00a0<em>Les droits de l\u2019homme et la loi naturelle\u00a0<\/em>(1942)<em>,<\/em> tambi\u00e9n se plantea desde esta doble perspectiva, ontol\u00f3gica y gnoseol\u00f3gica:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Desde el punto de vista ontol\u00f3gico, la ley natural, heredada del pensamiento cl\u00e1sico cristiano, se basa en la existencia de una misma naturaleza com\u00fan a todo hombre, fruto de la raz\u00f3n creadora de Dios, inmutable y comprensible por la raz\u00f3n. Esto confiere a toda la comunidad humana la orientaci\u00f3n a los mismos fines, hacia los cuales debe acomodar su comportamiento:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abExiste, en virtud de la misma naturaleza humana, un orden o una disposici\u00f3n que la raz\u00f3n humana puede descubrir, y seg\u00fan la cual la voluntad humana debe actuar para estar en concordancia con los fines necesarios del ser humano. La ley no escrita o el derecho natural no es otra cosa que esto\u00bb (Maritain, 1942, p\u00e1g. 658).<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>&#8211; Desde el punto de vista gnoseol\u00f3gico, el fundamento de la ley natural (no s\u00f3lo en Maritain, sino en toda la l\u00ednea de pensamiento iusnaturalista en la que \u00e9l se sit\u00faa) deriva de la sabidur\u00eda creadora de Dios. Sin embargo, no es necesario creer en Dios para conocerla y respetarla: basta con conocer la naturaleza humana. Con otras palabras, el conocimiento de la ley natural no deriva de la fe, ni siquiera de la raz\u00f3n, sino fundamentalmente de la\u00a0<em>inclinaci\u00f3n de nuestra naturaleza<\/em>, lo cual marca un camino\u00a0<em>oscuro\u00a0<\/em>y\u00a0<em>asistem\u00e1tico.\u00a0<\/em>En palabras de V. Possenti, dicho conocimiento por inclinaci\u00f3n:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cNo es un conocimiento claro de conceptos y juicios conceptuales; es un conocimiento oscuro, asistem\u00e1tico, vital, que procede por inclinaci\u00f3n experiencial o por \u201cconnaturalidad\u201d y en el cual el intelecto, para formar un juicio, consulta y escucha esa especie de canto producido en el sujeto por la vibraci\u00f3n de su inclinaci\u00f3n interior\u201d (Possenti, 2003, p\u00e1g. 138)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Por este motivo, el conocimiento de la ley natural ha ido avanzando con la historia y contin\u00faa desarroll\u00e1ndose como fruto de la evoluci\u00f3n y el progreso humano. De ah\u00ed que la captaci\u00f3n que hace cada cultura y cada \u00e9poca de la ley natural sea tambi\u00e9n distinta:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cAs\u00ed, la ley natural no cambia porque la naturaleza humana tampoco cambia. Lo que cambia es el conocimiento de la naturaleza humana\u201c (Denney)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>De este planteamiento gnoseol\u00f3gico se derivan importantes consecuencias: puesto que la ley natural no deriva de la fe, sino de la inclinaci\u00f3n com\u00fan de nuestra naturaleza humana, puede ser conocida y compartida por todos los seres humanos. En palabras de Viotto, sobre la base del reconocimiento pr\u00e1ctico de esta ley natural, aun partiendo de diversas motivaciones te\u00f3ricas, se puede articular un di\u00e1logo que supere tanto el relativismo como el fundamentalismo (Viotto, 2010, p\u00e1g. 30).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta\u00a0<em>inclinaci\u00f3n,<\/em> que McCauliff entiende como\u00a0<em>intuici\u00f3n,<\/em> es clave para entender la concepci\u00f3n iusnaturalista de Maritain:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cLa intuici\u00f3n en forma de inclinaci\u00f3n humana o connaturalidad jug\u00f3 un importante papel en la filosof\u00eda de la ley natural de Maritain y en su percepci\u00f3n de c\u00f3mo entramos en di\u00e1logo con los dem\u00e1s sobre la base de acuerdos en los principios b\u00e1sicos\u201d (McCauliff, 2009, p\u00e1g. 437)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan McCool, la importancia de la intuici\u00f3n en el sistema de Maritain proviene de su influencia bergsoniana, aunque el uso de dicha intuici\u00f3n en Maritain qued\u00f3 claramente transformado tras su lectura de Santo Tom\u00e1s. Si en Bergson la intuici\u00f3n permanece separada de la funci\u00f3n intelectual, tras iniciarse en el estudio de las obras tomistas, Maritain asumir\u00e1 que s\u00f3lo hay conocimiento cuando la inteligencia permanece activa. Sin embargo, el intelecto puede conocer a trav\u00e9s de la intuici\u00f3n lo esencial de la realidad de un modo mucho m\u00e1s profundo que el discurso racional (McCool, 1994, p\u00e1g. 77).<\/p>\n\n\n\n<p>Para McCauliff, la intuici\u00f3n en Maritain es&nbsp;<em>preconceptual<\/em>. Un&nbsp;<em>preconcepto&nbsp;<\/em>es un concepto no formulado ni verbalizado; sobre dicha intuici\u00f3n, la comprensi\u00f3n humana debe realizar un proceso de actualizaci\u00f3n mediante el racionamiento discursivo, la investigaci\u00f3n, el an\u00e1lisis, la elaboraci\u00f3n de teor\u00edas y la verificaci\u00f3n. De este modo, los preceptos de la ley natural son cognoscibles inmediatamente por inclinaci\u00f3n, pero no pueden ser demostrados porque para ello precisan de la raz\u00f3n, que proporciona un conocimiento mediato (McCauliff, 2009, p\u00e1g. 445).<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto al concepto de&nbsp;<em>intuici\u00f3n&nbsp;<\/em>o&nbsp;<em>inclinaci\u00f3n&nbsp;<\/em>en Maritain<em>,&nbsp;<\/em>McCauliff plantea que las m\u00e1s recientes investigaciones emp\u00edricas sobre el sentido moral en los campos de la psicolog\u00eda, la neurociencia y la neurobiolog\u00eda confirman que la aproximaci\u00f3n de Maritain al problema del conocimiento de la ley natural es acertada:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cEstos hallazgos ofrecen evidencia emp\u00edrica a la teor\u00eda de Maritain de que la persona primero enfoca los principios de justicia a trav\u00e9s de la intuici\u00f3n, y justifica sus aprehensiones despu\u00e9s\u201d (MacCauliff, 2009, p\u00e1g. 449)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Uno de los autores que critica el planteamiento gnoseol\u00f3gico de la ley natural en Maritain es Juan Manuel Burgos. Seg\u00fan este autor, no parece acertada la afirmaci\u00f3n de Maritain de que su teor\u00eda del conocimiento por\u00a0<em>inclinaci\u00f3n\u00a0<\/em>sea de ra\u00edz estrictamente tomista. Burgos plantea que, aunque Santo Tom\u00e1s manifiesta la importancia del papel de la\u00a0<em>inclinaci\u00f3n<\/em> en el conocimiento humano, Maritain se separa de su maestro al rechazar la primac\u00eda del conocimiento conceptual de la ley natural. La gravedad de este planteamiento estriba en que, si el conocimiento de la ley natural se produce mediante la inclinaci\u00f3n personal, se pone en cuesti\u00f3n una de sus caracter\u00edsticas esenciales: su universalidad. Burgos considera que s\u00f3lo el esfuerzo de la elaboraci\u00f3n conceptual puede eliminar los aspectos personales y mantener los generales, v\u00e1lidos para todo hombre (Burgos, 2006, pp. 116-117). Seg\u00fan Burgos, parece que Maritain haya querido evitar los excesos del racionalismo y se haya cerrado excesivamente al concepto (Burgos, 2006, p\u00e1g. 118).<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos estar de acuerdo con esta cr\u00edtica por dos motivos:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El primero, porque se dir\u00eda que Burgos no est\u00e1 considerando oportunamente el peso que Santo Tom\u00e1s otorga a la\u00a0<em>inclinaci\u00f3n<\/em> natural como v\u00eda epistemol\u00f3gica de la ley natural (gen\u00e9ricamente entendido como conocimiento del<em>bonum<\/em>). As\u00ed, en la\u00a0<em>Summa theologiae:<\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cHay en el hombre una inclinaci\u00f3n al bien correspondiente a la naturaleza racional, que es la suya propia, como es, por ejemplo, la inclinaci\u00f3n natural a buscar la verdad acerca de Dios y a vivir en sociedad\u201d (Aquino, 2001, tomo II, p\u00e1g. 733)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta\u00a0<em>inclinatio ad bonum\u00a0<\/em>nos parece central en la gnoseolog\u00eda tomista de la ley natural, por cuanto que el Aquinate la considera \u00edntimamente esencial al ser humano (<em>quae est sibi propria<\/em>); tal centralidad ostenta en el sistema tomista, que es comparada con la propia inclinaci\u00f3n de la persona al conocimiento de Dios. As\u00ed lo entiende tambi\u00e9n Wechsung, que cita a este respecto la\u00a0<em>Summa contra gentiles\u00a0<\/em>(libro 3, cap\u00edtulo 16): <em>Todo est\u00e1 ordenado a un solo fin que es Dios.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Wechsung interpreta esta cita desde la idea de que en todos los entes creados hay una\u00a0<em>inclinaci\u00f3n por la cual se dirigen de modo necesario al fin conveniente seg\u00fan la propia naturaleza. En consecuencia, las cosas creadas est\u00e1n gobernadas por Dios mediante las inclinaciones naturales, y as\u00ed se someten al orden de la ley eterna\u00a0<\/em>(Wechsung, 2003, p\u00e1g. 4)<em>.<\/em> Y en otro lugar:\u00a0<em>a la ley natural pertenecen las cosas a las que el hombre se inclina seg\u00fan su naturaleza\u00a0<\/em>(Wechsung, 2003, p\u00e1g. 9)<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque discrepamos con Wechsung en la necesariedad de la direcci\u00f3n a Dios en el comportamiento de todo lo creado -lo cual excluir\u00eda la libre determinaci\u00f3n humana-, estamos de acuerdo en su consideraci\u00f3n de la importancia de la&nbsp;<em>inclinaci\u00f3n natural&nbsp;<\/em>en la epistemolog\u00eda tomista.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan m\u00e1s clara nos parece a este respecto la siguiente cita de la\u00a0<em>Suma teol\u00f3gica,<\/em> que no deja lugar a ninguna duda:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cPor lo mismo, hay tambi\u00e9n en ella [la criatura racional] una participaci\u00f3n de la raz\u00f3n eterna en virtud de la cual se encuentra naturalmente inclinada a los actos y fines debidos. Y esta participaci\u00f3n de la ley eterna en la criatura racional es lo que se llama ley natural\u201d (Aquino, 2001, tomo II, p\u00e1g. 736)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Ciertamente, en Santo Tom\u00e1s la\u00a0<em>inclinaci\u00f3n natural<\/em> no es una v\u00eda cognoscitiva separada de la raz\u00f3n y de la voluntad, sino que se articula y armoniza con ella en forma de una\u00a0<em>inclinaci\u00f3n racional\u00a0<\/em>como participaci\u00f3n humana en la\u00a0<em>raz\u00f3n creadora\u00a0<\/em>(del mismo modo que en el orden pr\u00e1ctico la inclinaci\u00f3n se armoniza con la voluntad)<em>.<\/em> Esta orientaci\u00f3n gnoseol\u00f3gica es la misma que plantea la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional al conceptuar la ley natural:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cEl concepto de ley natural supone la idea de que la naturaleza es portadora de un mensaje \u00e9tico que se constituye en norma moral cuando la raz\u00f3n humana lo actualiza\u201d (Comisi\u00f3n teol\u00f3gica internacional, 2009, n\u00ba 69)<em>.\u00a0<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, la centralidad de la\u00a0<em>inclinaci\u00f3n\u00a0<\/em>nos parece absolutamente incuestionable en el planteamiento gnoseol\u00f3gico tomista de la ley natural. En dicho planteamiento (Aquino, 2001, tomo II, pp. 757 y ss.) se produce una primera captaci\u00f3n\u00a0<em>por inclinaci\u00f3n<\/em> de la ley natural de la que derivan\u00a0<em>preceptos primarios\u00a0<\/em>de contenido muy general (los relativos a la conservaci\u00f3n de la vida, la reproducci\u00f3n y el impulso al conocimiento de la verdad). De estos preceptos, y por obra de la raz\u00f3n discursiva, la persona puede acceder a\u00a0<em>preceptos secundarios<\/em> de contenido m\u00e1s espec\u00edfico (Irraz\u00e1bal, 2011, p\u00e1g. 15). Como el propio Aquinate especifica, a medida que se desciende a principios m\u00e1s particulares, aumenta la indeterminaci\u00f3n (Aquino, 2001, tomo II, p\u00e1g. 760 y ss.). Este descenso a concreciones particulares es descrito por Maritain cuando muestra las diferencias entre derecho natural, derecho de gentes y derecho positivo, en el que ilustra claramente c\u00f3mo se va incrementando el grado de contingencia y mutabilidad a medida que aumenta el grado de concreci\u00f3n. Del mismo modo, y a nivel epistemol\u00f3gico, a medida que se desciende en el grado de concreci\u00f3n, es mayor el peso de la elaboraci\u00f3n racional-discursiva historizada y menor el de la inclinaci\u00f3n<a><sup>[1]<\/sup><\/a>. En la misma l\u00ednea, para Sweet,<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cSeguramente es m\u00e1s plausible sostener que tales preceptos [secundarios] se derivan de los primeros principios de la ley natural por v\u00eda de inferencia y, en consecuencia, son mejor entendidos como parte de lo que \u00e9l [Santo Tom\u00e1s] llama derecho de gentes o ley com\u00fan de las civilizaciones\u201d (Sweet, 1998, p\u00e1g. 147)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, y en contra del argumento de Burgos, sostenemos que Santo Tom\u00e1s otorga cierta primac\u00eda epistemol\u00f3gica a la\u00a0<em>inclinaci\u00f3n,\u00a0<\/em>la cual debe armonizarse posteriormente con las exigencias de la raz\u00f3n para interpretar, dotar de sentido y -sobre todo- concretar la captaci\u00f3n intuitiva. Como afirma Irraz\u00e1bal:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cEste conocimiento est\u00e1 mediado, por una parte, por las inclinaciones de la\u00a0naturaleza, expresi\u00f3n de la sabidur\u00eda creadora, y por otra, por la luz de la\u00a0raz\u00f3n\u00a0humana, que interpreta y que es ella misma una participaci\u00f3n creada en la luz de la inteligencia divina\u201d (Irraz\u00e1bal, 2011, p\u00e1g. 18)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>&#8211; Nuestra segunda objeci\u00f3n al planteamiento de Burgos es la siguiente: no hay por qu\u00e9 suponer que la\u00a0<em>inclinaci\u00f3n<\/em> no pueda obedecer a un mismo impulso natural humano, y que, en consecuencia, las captaciones que ofrece puedan ser compartidas por todos los hombres (p.e., en la\u00a0<em>regla de oro<\/em> tomista: <em>hacer el bien y evitar el mal<\/em>). Con otras palabras, no est\u00e1 claro que la\u00a0<em>inclinaci\u00f3n\u00a0<\/em>excluya la\u00a0<em>universalidad<\/em>. No ignoramos que se trata de un problema complejo; en palabras de Sweet, reivindicar como ley natural aquello a lo que uno se siente inclinado, posibilita la incursi\u00f3n en un peligroso intuicionismo moral:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cReclamar que se puede conocer si una nueva inclinaci\u00f3n es natural, simplemente determinando si el conocimiento de ella es obtenido por connaturalidad, es algo peligrosamente cercano al intuicionismo moral\u201d (Sweet, 1998, p\u00e1g. 148)<em>.<\/em><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En nuestra opini\u00f3n, y para evitar este problema, la concepci\u00f3n epistemol\u00f3gica mariteniana-tomista de la ley natural debe ser completada con el debate p\u00fablico, en la l\u00ednea de los postulados ofrecidos por las \u00e9ticas dial\u00f3gicas (por ejemplo, las propuestas por Apel y Habermas y por Adela Cortina). Aunque Maritain no hace menci\u00f3n expresa de ello, su intervenci\u00f3n en la Declaraci\u00f3n de Derechos Humanos de la ONU de 1948 es muestra de c\u00f3mo el debate p\u00fablico (en el marco de un contexto privilegiado como el de la ONU) y la epistemolog\u00eda intuitiva de la\u00a0<em>inclinaci\u00f3n<\/em> pueden armonizarse de un modo incomparablemente f\u00e9rtil en el prop\u00f3sito de hallar un sustrato \u00e9tico-pr\u00e1ctico com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>3. Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aquino, T. (2001),&nbsp;<em>Summa Theologiae.&nbsp;<\/em>Madrid, BAC.<\/p>\n\n\n\n<p>Burgos, J. M. (2006),&nbsp;<em>Para comprender a Jacques Maritain. Un ensayo hist\u00f3rico-cr\u00edtico.<\/em>Madrid, Fundaci\u00f3n Emmanuel Mounier.<\/p>\n\n\n\n<p>Comisi\u00f3n teol\u00f3gica internacional (2009),<em>A la recherche d\u2019une \u00e9thique universelle: nouvelle regard sur la loi naturelle.&nbsp;<\/em>Editrice vaticana.<\/p>\n\n\n\n<p>Contreras Aguirre, S. A. (2009), \u201cSobre la naturaleza del derecho y el derecho por naturaleza. La pol\u00edtica aristot\u00e9lica ante la justicia natural\u201d,&nbsp;<em>Pl\u00e9yade,&nbsp;<\/em>n\u00ba 4, pp. 19-35.<\/p>\n\n\n\n<p>Cortina, A. (2007),&nbsp;<em>\u00c9tica de la raz\u00f3n cordial.&nbsp;<\/em>Oviedo, N\u00f3bel.<\/p>\n\n\n\n<p>Denney, R. L. \u201cThe natural law foundation of virtue ethics\u201d, edici\u00f3n electr\u00f3nica consultada en www.ignatiusinsight.com (San Francisco University) el 30 de mayo de 2013.<\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez, A. M. (1998), \u201cDerecho natural y derechos humanos: s\u00edntesis pr\u00e1ctica y complementariedad te\u00f3rica\u201d,&nbsp;<em>T\u00f3picos. Revista de Filosof\u00eda<\/em>, n\u00ba 15, pp. 73-98.<\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez, A. M. (coord.) (2008).&nbsp;<em>Contemporary perspectives on natural law.&nbsp;<\/em>Aldershot (Reino Unido), Ashgate.<\/p>\n\n\n\n<p>Hervada, J. (1988),&nbsp;<em>Introducci\u00f3n cr\u00edtica al Derecho natural<\/em>.&nbsp;Pamplona, EUNSA.<\/p>\n\n\n\n<p>Hume, D. (1977),&nbsp;<em>Tratado de la naturaleza humana.&nbsp;<\/em>Madrid, Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Rigobello, A. (1978),&nbsp;<em>Il personalismo.&nbsp;<\/em>Roma, Citt\u00e0 nuova, Roma.<\/p>\n\n\n\n<p>Irraz\u00e1bal, G. (2011), \u201cLey natural y di\u00e1logo intercultural. Acerca del documento de la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional\u201d.&nbsp;<em>Veritas<\/em>, n\u00ba 24, pp. 9-31.<\/p>\n\n\n\n<p>Kant, I. (1977),&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica.&nbsp;<\/em>Buenos Aires, Losada.<\/p>\n\n\n\n<p>Maritain, J. (1942),&nbsp;<em>Les droits de l&#8217;homme et la loi naturelle,&nbsp;<\/em>en&nbsp;<em>Oeuvres compl\u00e8tes&nbsp;<\/em>(1986), Friburgo (Suiza) &#8211; Par\u00eds, Saint Paul.<\/p>\n\n\n\n<p>Maritain, J. (1948), Introducci\u00f3n a UNESCO,&nbsp;<em>Los derechos del hombre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Maritain, J. (1950),&nbsp;<em>La loi naturelle ou loi non \u00e9crit,&nbsp;<\/em>en&nbsp;<em>Oeuvres compl\u00e8tes&nbsp;<\/em>(1986), Friburgo (Suiza) &#8211; Par\u00eds, Saint Paul.<\/p>\n\n\n\n<p>Maritain, J. (2001),&nbsp;<em>Natural law. Reflections on theory and practice.<\/em>South Bend, Indiana, St. Augustine.<\/p>\n\n\n\n<p>McCauliff, C. M. A. (2009), \u201cCognition and Consensus in the Natural Law Tradition and in Neuroscience: Jacques Maritain and the Universal Declaration of Human Rights\u201d,&nbsp;<em>Villanova Law Review<\/em>n\u00ba 54, pp. 435-478.<\/p>\n\n\n\n<p>McCool, G. (1994),&nbsp;<em>The Neo-Thomists.&nbsp;<\/em>Milwakee, Marquette University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>McIntyre, A. (2000), \u201cTheories of Natural Law in the Culture of Advanced Modernity\u201d en McLean, E.&nbsp;<em>Common Truths: New Perspectives on Natural Law.<\/em>ISI Books.<\/p>\n\n\n\n<p>Mougel, R. (1998), \u00abJacques Maritain et la d\u00e9claration universelle des droits de 1948\u00bb,&nbsp;<em>Cahiers Maritain&nbsp;<\/em>n\u00ba 37, pp. 13-15.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Novak, M. (1983), \u201cDemocracia y Estado\u201d,&nbsp;<em>Revista de ciencia pol\u00edtica,&nbsp;<\/em>Universidad cat\u00f3lica de Chile, vol. 5, n\u00ba 1, pp. 5-19.<\/p>\n\n\n\n<p>Papini R. (2011), \u201cJacques Maritain, su pensamiento pol\u00edtico y el humanismo cristiano hoy\u201d en VV.AA.&nbsp;<em>\u00bfHacia una nueva era?&nbsp;<\/em>Bilbao, Deusto Digital.<\/p>\n\n\n\n<p>Parellada, R. (2010), \u201cFilosof\u00eda y derechos humanos\u201d,&nbsp;<em>Arbor, ciencia, pensamiento y cultura,&nbsp;<\/em>n\u00ba 745, pp. 799-807.<\/p>\n\n\n\n<p>Possenti, V. (2003),&nbsp;<em>L\u2019azione umana: morale, politica e Stato in Jacques Maritain<\/em>. Roma, Citt\u00e0 Nuova.<\/p>\n\n\n\n<p>Rommen, H. (1950),&nbsp;<em>Derecho Natural. Historia-Doctrina<\/em>. M\u00e9xico D.F., Jus.<\/p>\n\n\n\n<p>Rowland, T. (2008), \u201cNatural law: from neo-thomism to nupcial mysticism\u201d,&nbsp;<em>Communio<\/em>n\u00ba 35, pp. 374-396.<\/p>\n\n\n\n<p>Seydoux, R. (1984), \u201cJacques Maritain \u00e0 Mexico\u201d,&nbsp;<em>Cahiers Maritain&nbsp;<\/em>n\u00ba 10, pp. 25-28.<\/p>\n\n\n\n<p>Squella, A. (1975), \u201c\u00bfPor qu\u00e9 vuelve a hablarse de Derecho Natural?\u201d,&nbsp;<em>Revista Chilena de Derecho<\/em>, vol. 22, n\u00ba 1, pp. 79-89.<\/p>\n\n\n\n<p>Sweet, W. (1998), \u201cPersons, precepts and natural law\u201d,&nbsp;<em>\u00c9tudes maritainiennes&nbsp;<\/em>n\u00ba 14, pp. 141-165.<\/p>\n\n\n\n<p>Viotto, P. (2010), \u201cDalla cristianit\u00e0 istituzionalizzata alla citt\u00e0 dell\u2019uomo\u201d,&nbsp;<em>Notes et documents&nbsp;<\/em>n\u00ba 16, pp. 25-38.<\/p>\n\n\n\n<p>Wechsung, F. G. (2003), \u201cLa ley natural. Respuesta de Santo Tom\u00e1s a una problem\u00e1tica actual\u201d. Congreso Tomista Internacional, Pontificia Accademia di San Tomasso, Roma.&nbsp;<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p><a><sup>[1]<\/sup><\/a>En cualquier caso, este planteamiento no est\u00e1 exento de problemas especulativos, en particular en lo referente a la prioridad o jerarqu\u00eda de los distintos preceptos en el conjunto de la ley natural. Sobre esto, Sweet (1998).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo elaborado por Manuel L\u00d3PEZ-CASQUETE DE PRADO. Este art\u00edculo es una adaptaci\u00f3n de un art\u00edculo del autor aparecido en Pensamiento vol. 73 (2017). Se ha readaptado en dos art\u00edculos para FronterasCTR. El segundo, en que se analiza la influencia pol\u00edtica de Maritain, se publicar\u00e1 pr\u00f3ximamente en FronterasCTR.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Manuel L\u00f3pez-Casquete) La importancia de la obra del autor franc\u00e9s Jacques Maritain est\u00e1 fuera de toda duda. No s\u00f3lo fue uno de los iniciadores del movimiento personalista, sino que influy\u00f3 de forma decisiva en la Doctrina Social de la Iglesia desde&nbsp;Populorum progressio&nbsp;(1967) e inspir\u00f3 el surgimiento de un gran n\u00famero de partidos de inspiraci\u00f3n &#8230; <a title=\"La ley natural en el pensamiento de Jacques Maritain\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4473\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La ley natural en el pensamiento de Jacques Maritain\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":4479,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[142],"tags":[531,540,537,534],"class_list":["post-4473","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia-tecnologia-y-sociedad","tag-derechos-humanos","tag-iusnaturalismo","tag-ley-natural","tag-maritain"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4473","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4473"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4473\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4494,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4473\/revisions\/4494"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4479"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4473"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4473"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4473"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}