{"id":4324,"date":"2019-07-10T07:00:18","date_gmt":"2019-07-10T05:00:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4324"},"modified":"2019-06-14T06:48:52","modified_gmt":"2019-06-14T04:48:52","slug":"teilhard-de-chardin-ante-la-vision-hinduista-del-amor-divino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4324","title":{"rendered":"Teilhard de Chardin ante la visi\u00f3n hinduista del amor divino"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>(Por <span style=\"text-decoration: underline\">Gaspar Rul-l\u00e1n<\/span>) En una serie de art\u00edculos que se publican en <\/strong><em><strong>FronterasCTR<\/strong><\/em><strong>, Gaspar Rul-l\u00e1n, gran conocedor del pensamiento hinduista, analiza en profundidad la relaci\u00f3n entre el pensamiento de Teilhard de Chardin y los grandes temas de la teolog\u00eda cl\u00e1sica y moderna del hinduismo. En este tercer art\u00edculo, Rul-l\u00e1n analiza el contenido de dos escritos importantes sobre la tem\u00e1tica de Teilhard de Chardin y el hinduismo. No es f\u00e1cil analizar la compleja relaci\u00f3n intelectual y emocional que mantuvo Teilhard de Chardin con el pensamiento religioso de la India, dado el abismo que hay entre la visi\u00f3n negativa que aparece en lo que \u00e9l dice y escribe sobre el hinduismo y las profundas similitudes que existen entre su pensamiento y el riqu\u00edsimo, y diverso, pensamiento religioso del subcontinente asi\u00e1tico. La unidad monista entre el universo y Dios acerc\u00f3 sin duda a Teilhard a lo m\u00e1s profundo del pensamiento hind\u00fa. Para explicar este contradictorio sentimiento de atracci\u00f3n y rechazo hacia el hinduismo, quiz\u00e1s convenga recordar que Teilhard de Chardin era un\u00a0cient\u00edfico y un poeta\u00a0m\u00edstico, pero entre estos dos extremos parece faltarle, a veces, contacto con la realidad hist\u00f3rica social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica del momento que le hab\u00eda tocado vivir.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al hablar de Amor en una relaci\u00f3n del hombre con Dios hay que distinguir varias formas: Amor de Dios hacia los hombres, Amor de los hombres hacia Dios, Amor entre los hombres, el Amor como presencia amorosa de Dios en todas las criaturas, y lo que Teilhard llama la \u201camorizaci\u00f3n\u201d del Universo. Pues bien, todas estas formas de amor (<em>bhakti<\/em>) han estado presentes en el pensamiento y las pr\u00e1cticas religiosas hind\u00faes desde sus m\u00e1s remotos or\u00edgenes, especialmente en los m\u00edsticos medievales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>El amor en Teilhard de Chardin y el Movimiento Bhakti en el hinduismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En su err\u00f3nea identificaci\u00f3n del hinduismo con una particular interpretaci\u00f3n monista del Ved\u0101nta, Teilhard de Chardin afirma categ\u00f3ricamente que en el hinduismo no puede haber verdadero amor, pues para que este exista debe haber una clara \u201cdualidad\u201d entre el amante y el amado, cosa que no se da en un monismo absoluto<a><sup>[1]<\/sup><\/a>. Pero, como ya hemos visto<a><sup>[2]<\/sup><\/a>,&nbsp;&nbsp;muchos int\u00e9rpretes del Ved\u0101nta aceptan esta necesaria \u201cdualidad\u201d entre el hombre y Dios, y a nivel religioso y pr\u00e1ctico, el hinduismo es fundamentalmente una religi\u00f3n del Amor, una devoci\u00f3n amorosa (<em>bhakti<\/em>) entre el hombre y un Absoluto personal (<em>Saguna Brahma<\/em>) en sus m\u00faltiples manifestaciones humanas (<em>avat\u0101ras<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Al hablar de Amor en una relaci\u00f3n del hombre con Dios, hay que distinguir varias formas: Amor de Dios hacia los hombres, Amor de los hombres hacia Dios, Amor entre los hombres, el Amor como presencia amorosa de Dios en todas las criaturas, y lo que Teilhard llama la: \u201camorizaci\u00f3n\u201d del Universo. Pues bien, todas estas formas de amor (<em>bhakti<\/em>) han estado presentes en el pensamiento y las pr\u00e1cticas religiosas hind\u00faes desde sus m\u00e1s remotos or\u00edgenes, especialmente en los m\u00edsticos medievales.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Amor del Dios personal, Brahma, a los hombres<strong>.&nbsp;<\/strong><\/em>Ya en el&nbsp;<em>\u1e5aVeda<\/em>, dos mil a\u00f1os antes de Cristo, los devotos se dirig\u00edan amorosamente al dios personal v\u00e9dico llam\u00e1ndolo<em>padre<\/em>,&nbsp;<em>madre<\/em>,&nbsp;<em>amigo o protector.<\/em>\u201cOh T\u00fa! Infinitamente generosos. T\u00fa eres nuestro Padre, y t\u00fa has sido nuestra Madre (VIII.98.11). A Ti levantamos nuestras oraciones pidiendo que nosotros&nbsp;&nbsp;seamos para Ti como hijos para una madre (VII,81.4). Considero esta Deidad como mi Padre, mi pariente, mi hermano y mi amigo para siempre (X.7.3).Los hombres humildes se sienten seguros bajo tu protecci\u00f3n (V.23.7). Tu vistes al desnudo, curas al enfermo, por Ti&nbsp;&nbsp;el ciego ve, y el cojo anda (VIII.79.2)\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y en el&nbsp;<em>Bhagavad G\u012bt\u0101&nbsp;<\/em>&nbsp;(500 a.C.), Krishna, el&nbsp;<em>avat\u0101ra,<\/em>manifestaci\u00f3n del absoluto Brahman, anima&nbsp;&nbsp;a su disc\u00edpulo record\u00e1ndole que, \u201csiempre que declina la justicia y se encumbra la maldad , yo&nbsp;&nbsp;me manifiesto&nbsp;Para proteger a los justos, destruir la iniquidad y establecer la justicia me manifiesto una y otra vez\u201d (4\/7-8), y termina todo su di\u00e1logo con Arjuna con estas palabras: \u201cEl que no siente rechazo por ninguna criatura\u2026 el que no es ego\u00edsta\u2026 y sabe olvidar las ofensas recibidas\u2026 aquellos que propician la paz en el mundo\u2026 el que en el amor es puro, \u00fatil, equilibrado, igual ante amigos y enemigos, en el honor y en la ignominia, en la felicidad y en la desgracia\u2026 todos estos son AMADOS POR MI. Mas, aquellos que con amor me aceptan como meta suprema y con fe buscan la esencia de la ley eterna, que es inseparable de las virtudes enumeradas, esos son MUY AMADOS POR MI\u201d ( X 13-20).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Amor de los hombres a Brahman<strong>.&nbsp;<\/strong><\/em>Los m\u00edsticos medievales expresan su amor a Brahman con apasionadas expresiones amorosas. Tuk\u0101r\u0101m exclama: \u201cTu eres mi compa\u00f1ero, donde quiera que vaya, con amor tu tienes mi mano y me conduces por el camino. Tu sola fuerza me permite caminar por los caminos de la vida. Tu eres el que lleva sobre sus hombres mis pesadas cargas\u2026 Dame luz, \u00a1Oh Se\u00f1or! para que pueda verte en todo hombre , mujer o ni\u00f1o\u2026 Tu eres mi compa\u00f1ero y amigo, eres mi amado\u201d<a><sup>[3]<\/sup><\/a>, y la princesa M\u012br\u0101 B\u0101i expresa su queja de amor: \u201cDonde te has ido, mi Se\u00f1or,&nbsp;&nbsp;despu\u00e9s de plantar tu amor en mi coraz\u00f3n\u2026 Despu\u00e9s de lanzar al mar la barca del amor la has dejado a la deriva en el mar de la separaci\u00f3n. Mi amado Se\u00f1or \u00bfCu\u00e1ndo vendr\u00e1s a encontrarme?, no puedo vivir sin Ti. Ven mi amor, mu\u00e9strate ante m\u00ed; no puedo vivir en tu ausencia. Como la flor de loto no puede sobrevivir sin agua o la noche sin luna, yo no puedo vivir sin Ti\u201d<a><sup>[4]<\/sup><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Amor entre los hombres<strong>.<\/strong><\/em> Tambi\u00e9n en el \u1e5aVeda, vemos ejemplos de humanismo y amor entre los hombres, as\u00ed dice el dios Varuna: \u201cEl que abandone a un buen amigo no encontrar\u00e1 la gracia divina en las oraciones que recite\u2026 El hombre que almacena alimentos y endurece su coraz\u00f3n cuando el pobre hambriento y enfermo le pide pan, eses hombre no merece compasi\u00f3n\u2026 El hombre generoso es el que ayuda al flaco y demacrado mendigo que busca comida\u2026 Si en vano el ignorante almacena alimentos, no tendr\u00e1 nunca amigos\u2026 El que come solo permanece en pecado\u201d (X, 117,2,3,6). Y el poeta m\u00edstico T\u016bls\u012b-S\u0101hib recuerda las palabras que recibi\u00f3 de Brahman: \u201cNo mires a los hombres como de clase alta o baja, pues debes saber que el Uno los ha creado a todos\u2026 No hay castas diferentes, el Uno lo cubre todo. De verdad si tu consideras a los hombres diferentes has malgastado tu preciosa vida\u201d<a><sup>[5]<\/sup><\/a>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><em>Amor como presencia de Dios en todas las criaturas<\/em>. La presencia de Dios en las criaturas se ha desarrollado en el hinduismo de todos los tiempos por la doctrina del \u0100tman, la palabra m\u00e1s caracter\u00edstica de toda la espiritualidad hind\u00fa y de dif\u00edcil traducci\u00f3n en espa\u00f1ol. El \u0100tman es el n\u00facleo m\u00e1s \u00edntimo de todo ser, la participaci\u00f3n en la criatura que\u00a0<em>es,<\/em>de Aquel que es el<em>SER<\/em>absoluto (<em>Param\u0101tman<\/em>). El\u00a0<em>\u0100tman<\/em>es el \u201cintimior intimo meo\u201d de San Agust\u00edn, el YO eterno presente en el yo creado, el sujeto \u00faltimo de todos mis actos. En algunas comunidades cristianas de la India el Esp\u00edritu Santo es el \u201c<em>Pavitra \u0100tman<\/em>\u201d. Pero lo que es m\u00e1s extraordinario para el presente estudio es que los atributos que los hind\u00faes utilizan para describir el\u00a0<em>\u0100tman<\/em>son id\u00e9nticos a los que Teilhard de Chardin usa para describir el\u00a0<em>Amor<\/em>. \u201cAmor como una\u00a0<strong>reserva sagrada de energ\u00eda<\/strong>\u201d<a><sup>[6]<\/sup><\/a>, algo \u201c<strong>Interior de las Cosas<\/strong>\u201d<a><sup>[7]<\/sup><\/a>, como \u201c<strong>Coraz\u00f3n de la materia<\/strong>\u201d<a><sup>[8]<\/sup><\/a>\u201co el\u00a0<strong>Alma de las almas<\/strong>\u201d<a><sup>[9]<\/sup><\/a>,\u00a0\u00a0y si el hind\u00fa identifica el \u0100tman con Brahma, Teilhard identifica el Amor con el Punto Omega: \u201ceste misterioso\u00a0<strong>Centro de nuestros Centros<\/strong>que he llamado Omega\u201d<a><sup>[10]<\/sup><\/a>. Y fue precisamente esta interpretaci\u00f3n cristiana del \u0100tman el que hizo posible, en nuestros d\u00edas, el florecimiento en la India de todo un movimiento cristiano de vida contemplativa<a><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Amor como energ\u00eda.<\/em> Teilhard de Chardin escribe en el silgo XX: \u201cEl Amor es la m\u00e1s universal, la m\u00e1s formidable y la m\u00e1s misteriosa de las energ\u00edas c\u00f3smica, es como una\u00a0<strong>reserva sagrada de energ\u00eda<\/strong>y como la sangre misma de la evoluci\u00f3n espiritual<a><sup>[12]<\/sup><\/a>: \u201cEl amor es\u00a0<strong>aquello que mueve en realidad<\/strong>a la Naturaleza. Si las cosas tienen un Interior es necesario descender hacia la zona interna radial de las atracciones espirituales si queremos percibir la energ\u00eda c\u00f3smica \u201cfrontal\u201d<a><sup>[13]<\/sup><\/a>. Y la\u00a0<em>Katha Upanishad<\/em>, casi tres mil a\u00f1os antes ya dijo: \u201cEl \u0100tman es\u00a0<strong>aquel por el que uno ve<\/strong>, aquel por el que uno oye, aquel por el que uno huele los olores, aquel por el que uno articula el habla, aquel, por el que uno distingue lo dulce de lo amargo\u201d<a><sup>[14]<\/sup><\/a>(3.1.1.) Y en la obra del fil\u00f3sofo \u015aankara, del siglo VIII de nuestra era, leemos: \u201cYo, (el \u0100tman) soy Aquel en cuya presencia todos los seres como el cuerpo, los sentidos, etc. se vuelven\u00a0<strong>capaces de producir actividades<\/strong>de manera dependiente\u2026 Aquel que por naturaleza carente de cambio y siendo el interior de todo,\u00a0<strong>impulsa\u00a0<\/strong>el intelecto y todas las dem\u00e1s funciones al movimiento igual que un im\u00e1n a las piezas de hierro\u201d<a><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Amor como el interior de las cosas<\/em><strong>.&nbsp;<\/strong>Teilhard de Chardin nos dice que: \u201c<strong>El Amor<\/strong>\u2026 representa en realidad una propiedad general de la Vida, y como tal&nbsp;<strong>se adhiere<\/strong>, en cuanto a&nbsp;&nbsp;variedad y grados,&nbsp;<strong>a todas las formas<\/strong>realizadas sucesivamente por la materia org\u00e1nica\u2026\u201d<a><sup>[16]<\/sup><\/a>, Y hablando de&nbsp;<strong>la Potencia Espiritual de la Materia<\/strong>, escribe: \u201cPor todas partes se dibujaba un Ser, seductor, como un alma, palpable como un cuerpo<strong>,<\/strong>vasto como el cielo,&nbsp;<strong>un Ser&nbsp;<\/strong>entremezclado con las cosas aun cuando distinto de ellas,&nbsp;<strong>superior a la sustancia de las cosas,&nbsp;<\/strong>con las que estaba revestido y, sin embargo,&nbsp;<strong>adoptando una figura en ellas<\/strong>\u201d<a><sup>[17]<\/sup><\/a>. Y en la misma&nbsp;<em>Katha Upanishad<\/em>mencionada m\u00e1s arriba se puede leer: \u201cAs\u00ed como el fuego, siendo solo uno, y el viento, siendo solo uno, al penetrar en el mundo hace que su forma corresponda a cada una de las formas, del mismo modo, el&nbsp;<strong>\u00danico \u0100tman inmanente en todos los seres, hace que su forma corresponda a una de las formas y a\u00fan as\u00ed las trasciende\u201d<a><sup><strong>[18]<\/strong><\/sup><\/a>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Amor como el coraz\u00f3n de la materia<\/em><strong>.&nbsp;<\/strong>Teilhard de Chardin, en la bella oraci\u00f3n al&nbsp;<em>Cristo siempre mayor<\/em>, reconoce a Dios como coraz\u00f3n de la Materia con estas palabras: \u201cSe\u00f1or de la Consistencia y de la Uni\u00f3n, cuyo signo de reconocimiento y cuya esencia consisten en poder crecer indefinidamente\u2026 a la medida de la misteriosa&nbsp;<strong>Materia cuyo Coraz\u00f3n ocupas<\/strong>y cuyos movimientos, en \u00faltima instancia, controlas por entero\u201d<a><sup>[19]<\/sup><\/a>. Y en la&nbsp;<em>Brhad\u0101rayaka Upanishad,<\/em>leemos: \u201cAquel que morando en la tierra, en las aguas, en el fuego, en la atm\u00f3sfera, en el viento, en el cielo, en el sol, en los puntos cardinales, en la luna y en las estrellas, en el espacio, en las tinieblas y en la luz en todos los seres, en la respiraci\u00f3n, el habla, la vista, el o\u00eddo, la mente, la piel, el conocimiento, el semen\u2026 ese es tu&nbsp;<strong>\u0100tman, el rector interno, inmortal<\/strong>\u201d&nbsp;<a><sup>[20]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Amor como alma de las almas<\/em><strong>.&nbsp;<\/strong>Teilhard de Chardin al hablar de los atributos del Omegaescribe:\u201cDe acuerdo con este estado de esp\u00edritu, la idea de prepararse en la cumbre del Mundo, una especie&nbsp;<strong>de Alma de las almas<\/strong>\u201d<a><sup>[21]<\/sup><\/a>.Y el&nbsp;<em>Ch\u0101ndogya Upanishad<\/em>nos dice\u201c<strong>En el centro de ti<\/strong>hay un peque\u00f1o santuario en forma de flor de loto en el que&nbsp;<strong>habita el \u0100tman<\/strong>\u2026 Este espacio en el interior de tu coraz\u00f3n es tan vasto como todo el universo. En su interior caben el cielo y la tierra, el fuego y el viento, el sol y la luna, el rel\u00e1mpago y las estrellas. Todo esto est\u00e1 contenido en el \u0100tman, (que est\u00e1 en el centro de tu ego)<a><sup>[22]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Amor como centro de nuestro centro.<\/em><strong><\/strong>Y en lo que podr\u00edamos llamar su Testamento espiritual,&nbsp;<em>Lo Cr\u00edstico<\/em>, Teilhard de Chardin resume su idea de esta presencia divina en el coraz\u00f3n de todos los seres creados con el \u201cextra\u00f1o\u201d vocablo de \u201camorizaci\u00f3n\u201d del Universo: \u201cA lo largo de toda mi vida se ha ido despertando la percepci\u00f3n de dos din\u00e1micas o corrientes ps\u00edquicas fundamentales\u2026 Por un lado, el acercamiento irresistible de mi pensamiento individual a todo el resto de cuanto pisa la tierra, Y por otro lado la individualizaci\u00f3n persistente, en el centro de mi peque\u00f1o yo, de un ultra-centro de pensamiento y acci\u00f3n<strong>:&nbsp;<\/strong>el ascenso imparable en el fondo de mi conciencia de una suerte de&nbsp;<strong>Otro que ser\u00eda a\u00fan m\u00e1s yo que yo mismo<\/strong>\u201d<strong><a><sup><strong>[23]<\/strong><\/sup><\/a>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si Dios es Amor, hay un solo Amor, y el \u0100tman es una chispa de este Amor presente en el coraz\u00f3n del hombre,&nbsp;<em>Chandogya Upa.<\/em>&nbsp;&nbsp;6.10.3 \u201cLo que es&nbsp;<strong>la Esencia m\u00e1s sutil eso es el alma de todas las cosas<\/strong>. Eso es la Verdad,&nbsp;<strong>Eso es el \u0100tman, eso eres t\u00fa<\/strong>\u201d, y la&nbsp;<em>B\u1e5bhad\u0101rayana Up.&nbsp;<\/em>nos recuerda: \u201cNo por el amor al marido, es el marido amado, sino por el amor al&nbsp;&nbsp;\u0100tman, es el marido amado; no por amor a la mujer, es la mujer amada,&nbsp;&nbsp;sino por amor al \u0100tman es la mujer amada; no por amor a los hijos, son los hijos amados, sino por el amor al \u0100tman son los hijos amados\u2026\u201d y el maestro sigue repitiendo el mismo argumento refiri\u00e9ndose a la riqueza, el ganado, la autoridad sacerdotal, el poder soberano, los mundos, los Vedas, todos los seres, y termina, \u201c<strong>no por amor a todo, es todo querido, sino por amor al \u0100tman es todo querido\u201d<a><sup><strong>[24]<\/strong><\/sup><\/a>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Teilhard de Chardin y R\u0101m\u0101nuja. El cuerpo divino<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En mayo 1936 Teilhard de Chardin escribi\u00f3 estas palabras en \u201c<em>Esbozo de un Universo personal<\/em>\u201d<a><sup>[25]<\/sup><\/a>: \u201cPluralidad y Unidad: problema \u00danico a que se reducen, en el fondo, la F\u00edsica, toda la Filosof\u00eda y toda la Religi\u00f3n\u201d que vienen a repetir la misma idea que ya hab\u00eda expresado treinta a\u00f1os antes el joven soldado, desde las trincheras de la IGM, en su primer escrito \u201c<em>La vida c\u00f3smica<\/em>\u201d<a><sup><em><sup><strong>[26]<\/strong><\/sup><\/em><\/sup><\/a>,lo que \u00e9l consideraba y sigui\u00f3 considerando toda su vida el problema fundamental de la ciencia, la filosof\u00eda y la religi\u00f3n: el de la aparente incompatibilidad de lo Uno y lo M\u00faltiple. Pero ya al a\u00f1o siguiente Teilhard se dio cuenta en su \u201c<em>La Lucha contra la multitud<\/em>\u201d de que el \u201c\u00fanico y gran problema del Uno y lo M\u00faltiple no era un problema puramente metaf\u00edsico, como \u00e9l hasta entonces se lo hab\u00eda planteado, sino un problema real que concern\u00eda a toda la humanidad, sus urgencias y sus dificultades\u201d<a><sup>[27]<\/sup><\/a>. Y entonces empez\u00f3 a esbozar&nbsp;&nbsp;una posible soluci\u00f3n que evitase los dos extremos del monismo&nbsp;&nbsp;y el dualismo, y todo lo que escribi\u00f3&nbsp;&nbsp;este jesuita en los siguientes 39 a\u00f1os de su vida no fue m\u00e1s que una mera profundizaci\u00f3n y explicitaci\u00f3n de su visi\u00f3n cient\u00edfico-m\u00edstica&nbsp;&nbsp;de un Cosmos en evoluci\u00f3n, energizado&nbsp;&nbsp;por el amor, que, necesariamente, lo llevar\u00eda a la victoria del Uno sobre lo M\u00faltiple en el&nbsp;<em>Cristo C\u00f3smico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para alcanzar esta s\u00edntesis del Cristo Universal, Teilhard de Chardin tuvo que luchar toda su vida contra una tentaci\u00f3n que finalmente venci\u00f3, pero por la que, a\u00fan despu\u00e9s de muerto fue y es m\u00e1s de una vez injustamente acusado: el pante\u00edsmo. En su primer escrito de mayo de 1916,&nbsp;<em>La Vida C\u00f3smica,&nbsp;<\/em>Teilhard escribi\u00f3: \u201cPor innata y oscura afinidad, por necesidad inmanente de palpar lo estable y lo absoluto sentimos que en nuestro coraz\u00f3n se incuba o irrumpe bruscamente el deseo de transformar el aislamiento que nos concentra sobre nosotros mismos por una existencia m\u00e1s amplia por una unidad de orden superior\u2026 La aspiraci\u00f3n pante\u00edsta de todo en todo\u201d<a><sup>[28]<\/sup><\/a>. Y el octubre del mismo a\u00f1o de 1916, confesaba en&nbsp;<em>Cristo en la Materia<\/em>: \u201cYo hab\u00eda tenido siempre un alma naturalmente pante\u00edsta. Experimentaba sus invencibles aspiraciones nativas; pero sin atreverme a utilizarlas libremente, porque no sab\u00eda conciliarlas con mi fe\u201d<a><sup>[29]<\/sup><\/a>. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en&nbsp;<em>El elemento universal&nbsp;<\/em>ya distingue, lo que llama la soluci\u00f3n pante\u00edsta, que propugna \u201cun Universo como radicalmente Uno, Absoluto, Divino; lo mismo si nace de una involuci\u00f3n del Pensamiento, que si brota de una evoluci\u00f3n\u201d, de la soluci\u00f3n cristiana, en la que explica la soluci\u00f3n \u00faltima de lo que el sent\u00eda: \u201del nombre cristiano de la Realidad universal adorada desde hac\u00eda tiempo pod\u00eda identificarse dentro de m\u00ed: era la influencia&nbsp;(Vida) C\u00f3smica de Cristo\u201d<a><sup>[30]<\/sup><\/a>. En 1923 dio una Conferencia sobre&nbsp;<em>Pante\u00edsmo y Cristianismo<\/em><a><sup>[31]<\/sup><\/a>, para, finalmente ya casi al final de su vida, en&nbsp;<em>El coraz\u00f3n de la materia<\/em>, explica con detalle c\u00f3mo descubri\u00f3 la soluci\u00f3n al dilema de lo Uno y lo m\u00faltiple en el&nbsp;&nbsp;Cristo C\u00f3smico, superando las dos tendencias que pod\u00edan desviar la marcha de la evoluci\u00f3n, la l\u00ednea oriental pagana de, seg\u00fan \u00e9l, \u201cespiritualizaci\u00f3n deshumanizante\u201d o la l\u00ednea de \u201cmaterializaci\u00f3n regresiva, que lleva al desarraigo y la ruptura. \u201cSi he podido pasar entre estas Escila y Caribdis -escribi\u00f3- ha sido por haber percibido que en un mundo previamente reconocido como esencia convergente, hab\u00eda una tercera v\u00eda abierta en direcci\u00f3n a la Unidad: un mundo Trascendente\u2026 en el que lo C\u00f3smico, lo Humano y lo Cr\u00edptico, se descubre como un nuevo \u00e1mbito, lo C\u00e9ntrico, donde tienden a desvanecerse las m\u00faltiples opciones\u201d<a><sup>[32]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Lo extraordinario de las similitudes de la aventura espiritual de Teilhard de Chardin hasta llegar a la idea de Cuerpo Cr\u00edptico del Cosmos, es id\u00e9ntica a la aventura del tan denostado por \u00e9l, Hinduismo \u201cdonde habr\u00eda de colocarse el nacimiento del pante\u00edsmo, unos siglos antes de Cristo\u201d<a><sup>[33]<\/sup><\/a>, cuando, en realidad, a trav\u00e9s de su larga historia religiosa, ha ido viajando entre los mismos monstruos de Escila y Caribdis,&nbsp;&nbsp;del monismo pante\u00edsta y el&nbsp;&nbsp;m\u00e1s puro dualismo, tanto en la religiosidad popular como en las m\u00e1s profundas disquisiciones filos\u00f3ficas-teol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en el\u00a0<em>\u1e5aV<\/em> (2000 a.C.) el autor se plantea, en el famoso\u00a0<em>Himno de la Creaci\u00f3n<\/em>, el insondable misterio de este primordial acontecimiento y de la relaci\u00f3n Creador-criatura. Despu\u00e9s de describir el hecho de la creaci\u00f3n el autor termina con estas palabras \u201c\u00bfQui\u00e9n de veras puede saber, y qui\u00e9n pude explicarlo con certeza\/C\u00f3mo naci\u00f3 y de donde vino esta creaci\u00f3n\u201d y responde \u201cAquel, de quien esta creaci\u00f3n surgi\u00f3\/ Que la mantiene o no la mantiene\/ Aquel que la protege desde las regiones eternas\/ \u00c9l ciertamente lo sabe\u2026. o quiz\u00e1s no lo sabe\u201d<a><sup>[34]<\/sup><\/a>. Pero en el mismo \u1e5aV, ya se leen profundas manifestaciones de devoci\u00f3n amorosa de la criatura y el Ser Supremo, invocado bajo distintos nombres<a><sup>[35]<\/sup><\/a>: \u201cConsidero esta Deidad, como mi Padre, mi pariente, mi hermano y mi amigo para siempre\u201d<a><sup>[36]<\/sup><\/a>, \u201c\u00a1Oh Dios! que nunca se rompa nuestra Amistad contigo\/ Conc\u00e9denos, \u00a1oh Dios! tu amor fraterno\/ Que siempre permanezca con nosotros tu favorable amistad\u201d<a><sup>[37]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En las profundas disquisiciones de las numerosas Upanishads, que se que se extienden hasta casi nuestra era, la tendencia general, pero no \u00fanica, es de un profundo monismo en el que la criatura (\u0101tman) se funde en el Brahman, sin embargo, en algunos de las Upanishads m\u00e1s recientes, como el&nbsp;<em>Shvet\u0101shvatara&nbsp;&nbsp;<\/em>Upanishad&nbsp;&nbsp;ya aparece&nbsp;la concepci\u00f3n te\u00edsta de un Dios personal, Bhagav\u0101n, origen del cosmos en el que est\u00e1 presente sin confundirse con \u00e9l,&nbsp;y salvador del hombre que&nbsp;&nbsp;&nbsp;cumple la ley divina (<em>\u1e5bta<\/em>) y vive seg\u00fan los dictados de su naturaleza humana (<em>dharma<\/em>). Aquel que \u201cque tiene su asiento en el coraz\u00f3n de todos los seres\u2026que siempre est\u00e1 en el coraz\u00f3n de las criaturas, percibido por el coraz\u00f3n y la mente. Quienes conocen esto se vuelven inmortales\u201d<a><sup>[38]<\/sup><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta manifestaci\u00f3n claramente te\u00edsta fue creando dos vertientes religiosas, cada una de ellas tomando como objeto central de su religiosidad un solo aspecto de los tres del Uno Absoluto (Brahm\u0101, Vishnu y Shiva). Una corriente escogi\u00f3 como su objeto de adoraci\u00f3n a Vishnu, protector del Universo creado, la otra, a Shiva como expresi\u00f3n de la justicia divina. Estas dos corrientes religiosas fueron desarrollando la idea de m\u00faltiples manifestaciones (<em>avat\u0101ras<\/em>), no, encarnaciones, de sus respectivas \u201cdivinidades\u201d centrales, lo que ha dado pie a la falsa idea de polite\u00edsmo hind\u00fa. Fue en estas dos familias religiosas, especialmente entre los seguidores de Vishnu (<em>vishnavitas<\/em>), que se desarroll\u00f3 una religiosidad popular que se expres\u00f3, y se sigue expresando en el altamente emocional y profundamente religioso, del Movimiento Bhakti, que acabamos de explicar.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta religiosidad popular del Bhakti Movement carec\u00eda, sin embargo, de una base objetiva y racional que le lleg\u00f3 con los diversos comentarios a los aforismos (<em>s\u016btras)<\/em>de&nbsp;<em>B\u0101darayana<\/em>a las Upanishads,&nbsp;<em>el Brahmas\u016btra<\/em>, por un grupo de Maestros espirituales (<em>\u0101charyas<\/em>) que construyeron lo que ha venido en llamarse el sistema filos\u00f3fico del Ved\u0101nta. Y aqu\u00ed, una vez m\u00e1s, Teilhard de Chardin se equivoca al afirmar que \u201cpara el sabio hind\u00fa, el Esp\u00edritu es la unidad homog\u00e9nea en la que viene a perderse lo perfecto al suprimir todos los matices y riquezas individuales\u201d<a><sup>[39]<\/sup><\/a>, llevando necesariamente a un monismo pante\u00edsta. De hecho, todo lo contrario es la verdad: desde el siglo VIII al XVI, se construyeron teor\u00edas filos\u00f3fico-teol\u00f3gicas que precisamente, ten\u00edan como fin dar una respuesta no-pante\u00edsta al problema del Uno y lo m\u00faltiple, yendo desde un aparente monismo en la \u201c<strong>no-dualidad<\/strong>\u201d (<em>Advaita<\/em>) de \u015aankara, al \u201c<strong>puro dualismo<\/strong>\u201d (<em>Dvaita<\/em>) de Madhva, pasando por el \u201c<strong>no dualismo cualificado<\/strong>\u201d (<em>Vishisht\u0101davaita<\/em>) de R\u0101m\u0101nuja, el&nbsp;&nbsp;\u201c<strong>puro no-dualismo\u201d<\/strong>(<em>Shuddh\u0101dvaita<\/em>) de Vallabha y el \u201c<strong>dualismo en la unidad<\/strong>\u201d (<em>Dvait\u0101dvaita<\/em>) de Nimb\u0101rka. De ellos el que m\u00e1s se acerca el pensamiento teilhardiano es, sin duda alguna, R\u0101m\u0101nuja con su descripci\u00f3n del cosmos como Cuerpo de Brahman, tan parecido al Cristo C\u00f3smico del jesuita franc\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Cuerpo Divino-El cristo Universal.&nbsp;<\/em>Ya en su primer escrito, Teilhard de Chardin, explica su experiencia m\u00edstica del despertar&nbsp;&nbsp;de lo que \u00e9l m\u00e1s tarde llamar\u00e1 el sentido c\u00f3smico o conciencia c\u00f3smica: \u201cla afinidad, m\u00e1s o menos confusa, que nos liga psicol\u00f3gicamente al Todo que nos envuelve\u201d<a><sup>[40]<\/sup><\/a>, y describe as\u00ed esta experiencia: \u201cNo hay choque tan brutal ni roce de caricia que sean comparables a la vehemencia y a la sugesti\u00f3n de esta toma de contacto de nuestro individuo con el Universo, cuando bajo la banalidad de nuestras experiencias m\u00e1s familiares, advertimos s\u00fabitamente, pose\u00eddos de un terror sagrado, que el inmenso Cosmos aflora en nosotros\u201d<a><sup>[41]<\/sup><\/a>. A continuaci\u00f3n Teilhard describe \u201cla comuni\u00f3n con la tierra\u201d luego \u201cla comuni\u00f3n con Dios\u201d, para terminar con \u201cla comuni\u00f3n con Dios a trav\u00e9s de la tierra\u201d a trav\u00e9s del \u201cCristo C\u00f3smico\u201d que \u00e9l identifica con el \u201cCuerpo de Cristo\u201d que \u201cha de ser entendido, no como una aglomeraci\u00f3n social, sino como un organismo natural, \u201ctal como San Juan y San Pablo y los Padres lo han visto y amado: formando un Mundo natural y nuevo, un organismo animado y en movimiento, en el que nos hallamos todos unidos, f\u00edsicamente, biol\u00f3gicamente\u201d<a><sup>[42]<\/sup><\/a>. Pero para experimentar este Cuerpo divino, \u201cno basta saber para comprender el Mundo: hay que ver, tocar, vivir en la presencia, beber la c\u00e1lida existencia en el seno mismo de la Realidad\u201d<a><sup>[43]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya en las primeras p\u00e1ginas del\u00a0<em>Fen\u00f3meno Humano<\/em>, Teilhard de\u00a0\u00a0Chardin\u00a0\u00a0afirma que la idea de un \u201cinterior\u201d en todas en todas partes y siempre en la Naturaleza\u2026 de manera\u00a0\u00a0que la Trama del Universo tiene una doble cara por estructura:\u00a0<strong>coextensivo a su Interior, existe un Interior de las Cosas<\/strong>\u201d, que \u00e9l identifica con alg\u00fan tipo, aunque sea, en los primeros nieles de evoluci\u00f3n,\u00a0\u00a0de forma muy\u00a0rudimentaria\u00a0\u00a0de \u201cConciencia\u201d<a><sup>[44]<\/sup>. <\/a>Y en\u00a0<em>El Coraz\u00f3n de la Materia<\/em>, ya intenta explicar lo que entiende por esta \u201cConciencia\u201d presente en todos los seres creados: \u201cLa Materia, prolongada, profundizada y penetrada hasta el fondo, en lugar de ultramaterializarse, se meta morfea irresistiblemente en Psiqu\u00e9\u201d, e insiste \u201cNo metaf\u00edsica, sino gen\u00e9ticamente\u00a0\u00a0considerado, el Esp\u00edritu, lejos de ser antagonista o ant\u00edpoda, es el coraz\u00f3n mismo de la Tangibilidad\u201d<a><sup>[45]<\/sup><\/a>. Y esta \u201cConciencia\u201d va creciendo a medida que va creciendo la complejidad de las criaturas dando lugar a un movimiento evolutivo continuo que va de la materia inerte\u00a0\u00a0a la vida (la biosfera) , de esta a una\u00a0\u00a0mente (la noosfera) que va creciendo en complejidad y consciencia,\u00a0\u00a0dirigi\u00e9ndose al Omega punto final en que lo m\u00faltiple y el Todo se unir\u00e1n sin confundirse. Esta energ\u00eda cr\u00edstica es, a la vez, medio (<em>milieux)<\/em> en el que \u201cvivimos, nos movemos y somos\u201d<a><sup>[46]<\/sup><\/a> y el alma del Universo, que es su Cuerpo, \u201ccuyo coraz\u00f3n ocupa y cuyos movimientos, en \u00faltima instancia, controla por entero\u201d<a><sup>[47]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En toda la tradici\u00f3n hind\u00fa, desde las Upanishads hasta nuestros d\u00edas, el absoluto y supremo Brahman se ha definido como\u00a0<em>Sat-Chit-\u0100nanda<\/em> ( Ser, Conciencia y Felicidad). Brahman no solo existe, sino que posee una perfecta autoconciencia (<em>Chit<\/em>), lo que significa que es\u00a0\u00a0pura Luz, absoluta Transparencia, perfecto Autoconocimiento Y en el siglo XI, el fil\u00f3sofo hind\u00fa, R\u0101m\u0101nuja,\u00a0\u00a0define a Brahman como pura Conciencia, y\u00a0\u00a0esta Conciencia est\u00e1 presente en todos los\u00a0\u00a0seres:\u00a0\u201cCuando el Ser, es decir, el supremo Brahman, causa de todas las cosas, y libre toda imperfecci\u00f3n decidi\u00f3 \u201cmultiplicarse\u201d-escribe R\u0101m\u0101nuja-produjo todos los seres\u2026. y dijo penetre mi Ser vivo (<em>j\u012bvena \u0101tmana<\/em>)\u00a0en todos estos seres,\u00a0lo que significa que el alma individual tiene a Brahman como su Alma. Brahman es el Alma dentro de alma, sin ser id\u00e9ntica a esta\u201d<a><sup>[48]<\/sup><\/a>.\u00a0Brahman es el alma del universo, al que protege, controla y ama<a><sup>[49]<\/sup><\/a>. En las traducciones de sus obras, hechas por autores hind\u00faes, se utiliza continuamente el concepto de los seres creados como \u201cCuerpo de Brahman\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>El largo tratado\u00a0<em>Ved\u0101rthasamgraha<a><sup><strong>[50]<\/strong><\/sup><\/a><\/em> (Breve comentario de los Vedas) est\u00e1 dedicado casi exclusivamente a explicar la relaci\u00f3n no-dual entre la criatura y el Ser supremo por medio de la figura del Universo como Cuerpo de Brahman. Ya en la introducci\u00f3n se explica c\u00f3mo debe entenderse la idea del Ser Supremo como gu\u00eda interna de todas las cosas; una extensa tercera parte de la obra est\u00e1 dedicada a mostrar la relaci\u00f3n de Brahman y la criaturas como la relaci\u00f3n de alma \u201cencapsulada\u201d en el cuerpo (<em>shar\u012brin<\/em>) y cuerpo habit\u00e1culo del alma (<em>shar\u012bra<\/em>), para terminar con la descripci\u00f3n del amor\u00a0<em>(bhakti<\/em>) como \u00fanico camino para alcanzar la Visi\u00f3n Beat\u00edfica.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En el comentario al cap\u00edtulo 11 del&nbsp;<em>Bhagavad G\u012bt\u0101<\/em>en el que Krishna, manifestaci\u00f3n corporal de Brahman, se manifiesta en su Forma C\u00f3smica, R\u0101m\u0101nuja escribe: \u201cToda la colecci\u00f3n de seres, sensibles y no sensibles, distintos de \u00c9l (Brahman) tienen su forma particular, existencia y entidad totalmente dependientes de \u00c9l, porque son su Cuerpo\u2026 la divina naturaleza siendo exclusiva de Brahman,&nbsp;y todo el universo\u2026 dependiendo totalmente de \u00c9l\u201d<a><sup>[51]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es especialmente en los comentarios de R\u0101m\u0101nuja en su&nbsp;<em>Shr\u012bbh\u0101shya<\/em><a><sup>[52]<\/sup><\/a>, donde el fil\u00f3sofo hind\u00fa desarrolla con m\u00e1s detalle, primero, una profunda cr\u00edtica a la idea de un no-dualismo que pueda conducir a un monismo pante\u00edsta, y luego, una detallada exposici\u00f3n de un no-dualismo cualificado que se esfuerza en explicar de cinco formas distintas hasta llegar a la explicaci\u00f3n que m\u00e1s le convence, la de los seres creados como Cuerpo de Brahman. Estas cinco relaciones son:&nbsp;&nbsp;a) Relaci\u00f3n,<em>Todo-parte<\/em>. Los seres creados son \u201cparte\u201d de Brahman, pero no en el sentido de que Brahman est\u00e9 compuesto de partes, lo que ser\u00eda absurdo, pues siendo el Ser Absoluto, no puede tener partes componentes, y da como ejemplo, para explicar esta relaci\u00f3n, la relaci\u00f3n entre un cuerpo luminoso como el sol o el fuego, y la luz que irradian; esta luz es \u201cparte\u201d&nbsp;&nbsp;de estos cuerpos luminosos, pero ni el sol ni el fuego est\u00e1n compuestos de partes luminosas. b) Relaci\u00f3n,&nbsp;<em>Sustancia-modo&nbsp;<\/em>Brahman es la causa eficiente de la creaci\u00f3n. La criatura depende doblemente del Creador: la criatura no existe por s\u00ed misma, sino que depende doblemente del Creador: como fruto de un acto libre de Brahman, y como mero modo o atributo del Creador. c) Relaci\u00f3n,&nbsp;<em>Principal-auxiliar<\/em>. Esta relaci\u00f3n, dice R\u0101m\u0101nuja, es similar a la relaci\u00f3n que existe entre el Se\u00f1or y el siervo, como leemos en los textos V\u00e9dicos en los que se le nombra con frecuencia como Se\u00f1or que gobierna y lo regula todo (<em>\u1fd9shvara<\/em>): \u201cEste es el Se\u00f1or de todas las cosas\u2026 quien conoce al supremo Se\u00f1or, el Se\u00f1or de la vida, conoce al Supremo Brahman\u201d<a><sup>[53]<\/sup><\/a>. d) Relaci\u00f3n,&nbsp;<em>Controlador-controlado.&nbsp;<\/em>En esta secci\u00f3n R\u0101m\u0101nuja se plantea e intenta resolver el problema de la libertad del individuo \u201ccontrolado\u201d por Brahman el Controlador, fuente y guardi\u00e1n de la Ley eterna.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, finalmente, R\u0101m\u0101nuja se decanta por la relaci\u00f3n&nbsp;<em>Alma-cuerpo (shar\u012bra-shar\u012brin).&nbsp;<\/em>Brahman esel \u201calma de toda criatura\u201d, \u201ccoraz\u00f3n de la materia\u201d, como dir\u00eda Teilhard de Chardin, y define as\u00ed esta relaci\u00f3n: \u201ccualquier sustancia que un ser consciente es capaz de controlar y mantener para alcanzar&nbsp;&nbsp;sus fines y que est\u00e1 en relaci\u00f3n con el alma en una situaci\u00f3n de completa subordinaci\u00f3n, esto es un cuerpo\u2026en este sentido todos los seres vivos y no vivos juntos forman el cuerpo de la persona Suprema, porque est\u00e1n totalmente controlados y sostenidos por \u00c9l para sus propios fines, y est\u00e1n totalmente subordinados a \u00c9l\u201d<a><sup>[54]<\/sup><\/a>, y para confirmar esta rotunda afirmaci\u00f3n R\u0101m\u0101nuja se apoya en numerosos textos de las Upanishads, por ejemplo: \u201cAquel que morando en todos los seres se encuentra en el interior de todos los seres\u2026cuyo cuerpo son todos los seres, que rige todos los seres, \u00e9se es su \u0100tman (\u201calma\u201d), el rector interno, el inmortal\u201d<a><sup>[55]<\/sup><\/a>.Y una vez m\u00e1s, para despejar cualquier asomo de monismo, R\u0101m\u0101nuja escribe: \u201cLa imperfecciones el cuerpo no afectan a Brahman, y las infinitas perfecciones propias de Brahman no pueden&nbsp;&nbsp;predicarse del cuerpo\u2026de la misma manera que ni\u00f1ez, juventud y ancianidad pertenecen s\u00f3lo al cuerpo humano y no a su \u0100tman interior, as\u00ed el conocimiento perfecto y la absoluta felicidad pertenecen solo al \u0100tman, pero no al cuerpo en que reside\u201d<a><sup>[56]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el autor indio la liberaci\u00f3n final (<em>moksha)<\/em>se alcanza por la toma final de conciencia de la presencia de Brahman en todas las cosas: \u201cconociendo a Brahman, el hombre alcanza la inmortalidad, y no hay otro camino\u201d<a><sup>[57]<\/sup><\/a>. Pero para alcanzar este conocimiento final dos cosas son necesarias: la gracia de Dios y el amor del hombre. \u201c(Esta experiencia de) Brahman, no surge de la raz\u00f3n, ni de los textos -dice R\u0101m\u0101nuja-&nbsp;&nbsp;sino de la meditaci\u00f3n, una meditaci\u00f3n que se origina en la mente a trav\u00e9s de la gracia del Se\u00f1or Supremo\u201d<a><sup>[58]<\/sup><\/a>, y con esta gracia divina el hombre ha de colaborar con el amor, como ense\u00f1a el mismo Brahman: \u201cLa verdadera devoci\u00f3n es amor de tal excelsa calidad que el devoto no puede hacer otra cosa que hacer ofrendas sin otro objetivo que el de servirme, y Yo, Se\u00f1or del Universo, acepto gozoso estas ofrendas\u201d<a><sup>[59]<\/sup><\/a>, y el autor termina diciendo \u201cAs\u00ed pues, animado por un amor inconmensurable, desc\u00fabrete a ti mismo y a tus actos de devoci\u00f3n, como dependiendo totalmente de M\u00ed\u201d<a><sup>[60]<\/sup><\/a>.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p><a><sup>[1]<\/sup><\/a>\u201cEn \u00faltima instancia en esta ideolog\u00eda no hay posibilidad de amor, pues la plena identificaci\u00f3n no es uni\u00f3n\u201d . Ver cita p. 14.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[2]<\/sup><\/a>P.5 \u201cNo-dualismo cualificado\u201d, \u201cDualidad en la Unidad\u201d, \u201cNo-dualismo Puro\u201d, \u201cPuro Dualismo\u201d. Krishna Sharma, en su obra \u201c<em>Bhakti and Bhakti Movement<\/em>\u201d, rechazando, como hacen otros pensadores hind\u00faes, lo que consideran la absurda distinci\u00f3n que hace el Occidente entre filosof\u00eda y experiencia religiosa, acepta la posibilidad del Amor aun en un puro monismo filos\u00f3fico, siendo la \u00faltima y perfecta experiencia religiosa contemplativa de la identificaci\u00f3n del individuo con el Absoluto impersonal (Nirguna Brahma), un supremo acto de Amor.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[3]<\/sup><\/a>RAJWADE, Ch.\u00a0<em>Tuk\u0101r\u0101m Saint of Maharashtra,<\/em>Rhada Soami Satsang, Punjab 1978, p.39.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[4]<\/sup><\/a>SETHI, V.K,&nbsp;<em>M\u012br\u0101. The Divine Lover<\/em>, Radha Soami Santsang \u00c7eas, Punjab, 1979, p.105.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[5]<\/sup><\/a>PURI, J.R.\u00a0\u00a0and SETHI, V.K.\u00a0<em>Tulsi Sahib. Saint of Hathras<\/em>Radha Soami Satsang Beas, Punjab, 1978, p. 55.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[6]<\/sup><\/a>T.de Ch.\u00a0<em>E.H<\/em>.p.37.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[7]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0idem F<em>.H<\/em>. p. 319.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[8]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;idem&nbsp;<em>C. de M<\/em>p.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[9]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0idem\u00a0<em>F.H<\/em>. p. 324.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[10]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0idem\u00a0<em>F.H<\/em>.\u00a0p. 323.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[11]<\/sup><\/a>Abhishikt\u0101nanda (Monje benedictino franc\u00e9s) que fund\u00f3 el&nbsp;<em>Saccidananda Ashram<\/em>y public\u00f3 numerosos libros sobre el camino del Ved\u0101nta en la vida contemplativa, Vg.&nbsp;&nbsp;\u201c<em>Saccidananda: A Christian Approach to Advaita Experience<\/em>\u201d o \u201c<em>Hindu-Christian Meeting Poin<\/em>t\u201d , o el sacerdote ingl\u00e9s que fund\u00f3 el Ashram Shantivanam&nbsp;&nbsp;y public\u00f3&nbsp;<em>River of Compassion. A Christian Commentary on the Bhagavad Gita\u201d (<\/em>ver bibliograf\u00eda).<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[12]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0T. de Ch.\u00a0<em>E.U<\/em>.p 35, 37.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[13]<\/sup><\/a>T. de Ch.\u00a0<em>F.H.<\/em>p. 319.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[14]<\/sup><\/a><em>Katha Up<\/em>. 3.1.1.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[15]<\/sup><\/a>\u015aANKARA,\u00a0<em>V\u0101kyavritti<\/em>, p 18-22.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[16]<\/sup><\/a>T.deCh.,\u00a0<em>F.H<\/em>. p. 319.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[17]<\/sup><\/a>T. de Ch. \u201cLa potencia espiritual de la materia\u201d en\u00a0\u00a0<em>H.U<\/em>. p. 63.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[18]<\/sup><\/a><em>Katha Up<\/em>. 5.9,5.10.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[19]<\/sup><\/a>T. de Ch.\u00a0\u201cLo Cristico\u201d en\u00a0<em>C de la M<\/em>. p.\u00a0\u00a062.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[20]<\/sup><\/a><em>Brahad\u0101ranyaka<\/em>Up. 7.3.3.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[21]<\/sup><\/a>T. de Ch<em>. F.H<\/em>. p. 324.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[22]<\/sup><\/a><em>Ch\u0101ndogya\u00a0<\/em>Up. 8.1.1. y 13.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[23]<\/sup><\/a>T. de Ch. \u201cLo Cr\u00edstico<em>\u201d<\/em>, en\u00a0<em>C de M<\/em>. p. 87.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[24]<\/sup><\/a><em>B\u1e5bhad\u0101rayan<\/em>a Up.\u00a0\u00a04.5.6.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[25]<\/sup><\/a>T.de Ch.\u00a0<em>EUP<\/em>p. 78.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[26]<\/sup><\/a>T. de Ch. \u201cLa vida c\u00f3smica\u201d en&nbsp;<em>ETG<\/em>: \u201cla visi\u00f3n fundamental es la pluralidad y la multitud que nos envuelve y la multitud que nos constituye, la que se agita a nuestro alrededor y la que se esconde en nosotros\u201d, p. 27.<em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a><sup><em><sup><strong>[27]<\/strong><\/sup><\/em><\/sup><\/a>T. de Ch.<em>, \u201c<\/em>Lucha contra la multitud\u201d en\u00a0<em>ETG<\/em>. p. 144.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[28]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0idem. \u201cLa vida C\u00f3smica\u201d en\u00a0<em>ETG<\/em>, p. 22.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[29]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0idem \u201cCristo en la Materia<em>\u201d en ETG.\u00a0<\/em>\u00a0p. 139.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[30]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0idem\u00a0<em>\u201c<\/em>El elemento Universal<em>\u201d<\/em>en ETG, p. 423-430.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[31]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0idem \u201cPante\u00edsmo y cristianismo\u201d, en\u00a0<em>YC\u00a0<\/em>p 53-67.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[32]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0idem\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>C de la M<\/em>. p 53 y sgs\u00a0.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[33]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Idem\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>YC<\/em>p. 104.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[34]<\/sup><\/a><em>\u1e5aV<\/em>, X.29. 6 y 7.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup><em><sup><strong>[35]<\/strong><\/sup><\/em><\/sup><\/a><em>\u00a0\u00a0\u201c<\/em>Se habla de Indra, de Mitra, de Varuna, de Agni y tambi\u00e9n del P\u00e1jaro del cielo; Aquel que es UNO, los sabios los escriben de muchas maneras<em>\u201d \u1e5aV, I\/164-46<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup><em><sup><strong>[36]<\/strong><\/sup><\/em><\/sup><\/a><em>\u1e5aV<\/em>X \/ 7,3\u00a0\u00a0.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[37]<\/sup><\/a><em>\u1e5aV\u00a0<\/em>V, 5\/23,7.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[38]<\/sup><\/a><em>Shvet\u0101svara Up<\/em>.\u00a0III, 11 y 13.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[39]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0T. de Ch.\u00a0\u00a0<em>YC<\/em>., p. 105.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[40]<\/sup><\/a>T. de Ch.\u00a0<em>EUP<\/em>p. 86.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[41]<\/sup><\/a>T. de Ch. \u201cLa vida c\u00f3smica\u201d, en\u00a0<em>ETG<\/em>p. 37.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[42]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0idem,\u00a0p. 65.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[43]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0idem.\u00a0\u201cLa potencia espiritual de la materia\u201d en\u00a0<em>ETG<\/em>p. 60.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[44]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;idem&nbsp;<em>FH.&nbsp;&nbsp;<\/em>p.73<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[45]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Idem\u00a0<em>C de la M<\/em>.\u00a0\u00a0p. 29.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[46]<\/sup><\/a>Hechos, 17:28.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[47]<\/sup><\/a>T. de Ch.\u00a0\u00a0<em>C de la M<\/em>p. 62.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[48]<\/sup><\/a>R\u0100M\u0100NUJA,\u00a0<em>V edanta-Sutras.<\/em>I,1,13 p. 148-49.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[49]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0Para un estudio completo de las similitudes entre el pensamiento de Teilhard y el de R\u0101m\u0101nuja, v\u00e9ase el libro de Hunt Overzee,\u00a0<em>The Body Divine.\u00a0The symbol of the Body in the Works of Teilhard de Chardin and R\u0101m\u0101nuja<\/em>, Cambridge Univ. Press, 1992.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[50]<\/sup><\/a>R\u0100M\u0100NUJA,<em>Ved\u0101rthasamgraha<\/em>, Deccan College, Pune (India) 1992.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[51]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Idem,\u00a0<em>G\u012bt\u0101 B\u0101shya<\/em>, Sri R\u0101makrishna Math, Madras 2004, p. 355.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[52]<\/sup><\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0idem,\u00a0<em>The Ved\u0101nta S\u016btras with a commentary by R\u0101m\u0101nuja<\/em>, (Translated by G.Thibaut) , Echo Library 2006.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[53]<\/sup><\/a>M\u0100NDUKYAUp. 6, AITHAREYA Up. X, 7,17.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[54]<\/sup><\/a>R\u0100M\u0100NUJA,\u00a0<em>The Ved\u0101nta S\u016btras\u2026<\/em>op.cit<em>,<\/em>II, I,9, p. 278.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[55]<\/sup><\/a>B\u1e5aHADH\u0100RAYANA Up. III,7,15.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[56]<\/sup><\/a>R\u0100M\u0100NUJA,\u00a0<em>Vedanta-Sutras,<\/em>I,9 p. 277.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[57]<\/sup><\/a>SHVET\u0100SHYATARA Up. II,8.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[58]<\/sup><\/a>VEDH\u0100TASANGRAHA, III, 2,26 p. 466.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[59]<\/sup><\/a>R\u0100M\u0100NUJA,&nbsp;<em>G\u012bt\u0101 Bh\u0101shya<\/em>, IX, 26 p. 314-315.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[60]<\/sup><\/a>\u00a0Idem, IX, 27, p. 316.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo elaborado por Gaspar Rul-l\u00e1n Buades, especialista en filosof\u00eda y teolog\u00eda hind\u00fa, as\u00ed como colaborador habitual de FronterasCTR. Este art\u00edculo es el tercero de una serie de cuatro.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Gaspar Rul-l\u00e1n) En una serie de art\u00edculos que se publican en FronterasCTR, Gaspar Rul-l\u00e1n, gran conocedor del pensamiento hinduista, analiza en profundidad la relaci\u00f3n entre el pensamiento de Teilhard de Chardin y los grandes temas de la teolog\u00eda cl\u00e1sica y moderna del hinduismo. En este tercer art\u00edculo, Rul-l\u00e1n analiza el contenido de dos escritos &#8230; <a title=\"Teilhard de Chardin ante la visi\u00f3n hinduista del amor divino\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4324\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Teilhard de Chardin ante la visi\u00f3n hinduista del amor divino\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":2984,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[384,454,413,151,225],"class_list":["post-4324","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-amor","tag-dialogo","tag-hinduismo","tag-interdisciplinariedad","tag-teilhard-de-chardin"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4324","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4324"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4324\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4330,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4324\/revisions\/4330"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2984"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}