{"id":4134,"date":"2019-05-08T07:00:09","date_gmt":"2019-05-08T05:00:09","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4134"},"modified":"2019-05-06T12:22:52","modified_gmt":"2019-05-06T10:22:52","slug":"una-alternativa-a-la-naturaleza-humana-liquida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=4134","title":{"rendered":"Una alternativa a la naturaleza humana l\u00edquida"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>(Por <\/strong><u><strong>Jos\u00e9 Antonio Santos Arn\u00e1iz<\/strong><\/u><strong>) Este art\u00edculo reflexiona sobre la idea de una \u00e9tica del d\u00e9bil que muestra su desconfianza frente al auge del individualismo capitalista exacerbado que alimenta un perfeccionismo tecnol\u00f3gico. La modernidad ampliada, como proyecto inacabado, sirve de contexto para mostrar la fuerte disociaci\u00f3n entre humanidad y naturaleza. Ambos conceptos puestos en relaci\u00f3n con el perfeccionismo de los seres humanos acaban por devaluar e incluso negar una naturaleza humana m\u00e1s o menos permanente. Por ello, apremia retomar un concepto de naturaleza humana entendido como aquel programa de perfeccionamiento de un ser libre, que incluya una serie de elementos comunes debido a rasgos genot\u00edpicos y fenot\u00edpicos, a la vez que un concepto ontol\u00f3gico de dignidad humana que parta de la igualdad pol\u00edtica de todos los seres humanos. El tiempo hist\u00f3rico debe repensarse para que las decisiones \u00e9ticas, m\u00e9dicas, jur\u00eddicas en el \u00e1mbito tecnol\u00f3gico se tomen con prudencia y responsabilidad,\u00a0teniendo en cuenta que lamentablemente los procesos llevados a cabo son irreversibles.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los actuales cambios producidos en la biotecnolog\u00eda\u00a0hacen pensar en las infinitivas posibilidades de mejora de la humanidad<a><sup>[1]<\/sup><\/a>.\u00a0Esa pretendida mejora implica, en ocasiones, ir m\u00e1s all\u00e1 del perfeccionamiento del ser humano, a trav\u00e9s de los avances que proporciona la terapia gen\u00e9tica con la finalidad de acabar con el sufrimiento y curar enfermedades graves.\u00a0El devenir de la evoluci\u00f3n de las sociedades post-industriales y el utilitarismo practicado por sus individuos hacen cada vez m\u00e1s justificados los prejuicios hac\u00eda la supresi\u00f3n de demasiados l\u00edmites.Difuminadas las fronteras entre lo natural y lo artificial se abre el camino a la ausencia de cada vez menos l\u00edmites \u00e9ticos, en el que el posthumanismo y el transhumanismo marcan una nueva era, pero que a la vez presentan semejanzas con \u00e9pocas pasadas.\u00a0En el marco de la biotecnolog\u00eda, pasado y futuro abren una brecha dif\u00edcilmente salvable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Modernidad y hombre futuro<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entre l\u00edneas sigue patente la clave \u2013o una de las m\u00e1s importantes- de la modernidad:la certeza de que el futuro ser\u00e1 mejor que el pasado y el presente, siendo adem\u00e1s pleno<a><sup>[1]<\/sup><\/a>. La similitud entre la vieja y la nueva modernidad me lleva a postular lo que he denominado modernidad ampliada, entendida \u00e9sta como aquel proyecto inacabado, rupturista con el pasado posterior a la segunda posguerra y caracterizado por una fuerte disociaci\u00f3n entre humanidad y naturaleza.&nbsp;Dentro de este marco permanece la creencia no s\u00f3lo en mundos y hombres nuevos, sino en que esos mundos nos har\u00e1n mejores y traer\u00e1n consigo hombres m\u00e1s perfectos. El objetivo \u00faltimo de la tecnolog\u00eda aplicada al hombre es \u201cel control gen\u00e9tico de los hombres futuros\u201d<a><sup>[2]<\/sup><\/a>. Una visi\u00f3n trufada de buenos deseos y posibilidades de acci\u00f3n, pasada por el tamiz de una ciencia&nbsp;<em>domesticada<\/em>y altamente tecnol\u00f3gica, que toma como marco de referencia la idea del progreso en s\u00ed mismo.&nbsp;Subyace as\u00ed el inter\u00e9s por hacer nuevos hombres: los ciborgs<a><sup>[3]<\/sup><\/a>.El superhombre es ahora el hombre (bio)tecnol\u00f3gico, que todav\u00eda est\u00e1 por llegar y cada vez se le espera con mayor expectaci\u00f3n. Tal perspectiva acerca del nuevo hombre implica, por el contrario, una cada vez m\u00e1s acrecentada crisis del&nbsp;concepto de naturaleza humana, unida al incremento de su politizaci\u00f3n en detrimento de su car\u00e1cter fundamentador. Seg\u00fan Dalmacio Negro, ha aumentado la politizaci\u00f3n alintensificarse \u201cel imperio del pensamiento ut\u00f3pico suscitado por la nueva religi\u00f3n y los \u00e9xitos cient\u00edficos y t\u00e9cnicos la creencia en la neutralidad racionalista del artificialismo moderno\u201d<a><sup>[4]<\/sup><\/a>. La religi\u00f3n civil de la que habla el autor ha terminado por negar toda realidad ontol\u00f3gica a la naturaleza humana; esto es, se trata de una religi\u00f3n sustituida por otra en este proceso de secularizaci\u00f3n de Occidente. L\u00f3gicamente, la crisis como tal de la naturaleza humana no es nueva, encontr\u00e1ndose su punto de partida despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n francesa, aunque s\u00ed lo es el nivel de maduraci\u00f3n gestado en el siglo XX y consolidado en el XXI. El an\u00e1lisis sosegado de la naturaleza humana se ve perturbado desde el momento en que las bioideolog\u00edas han puesto de relieve una visi\u00f3n de ella, total o bastante moldeable, sin car\u00e1cter de cierta permanencia o directamente negando su existencia. Hasta el extremo de que se puede hablar de una naturaleza humana l\u00edquida, como ya dijera Bauman de la modernidad<a><sup>[5]<\/sup><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad se ha producido un cambio de paradigma respecto al concepto de naturaleza humana<a><sup>[6]<\/sup><\/a>; en particular, a&nbsp;ra\u00edz de la secuenciaci\u00f3n del genoma humano, extremo que dificulta a\u00fan m\u00e1s tener una importante certeza en torno a la definici\u00f3n de aquel concepto. Hasta el punto de afirmarse que la \u201cnaturaleza humana no es una entelequia et\u00e9rea, sino que est\u00e1 anclada en la realidad robusta del genoma\u201d<a><sup>[7]<\/sup><\/a>.Para postular una definici\u00f3n de este t\u00e9rmino hay que acudir al lenguaje, a sabiendas de que \u00e9ste nos lleva indefectiblemente a un terreno inseguro.&nbsp;La naturaleza humana puede entenderse como aquel programa de perfeccionamiento de un ser libre<a><sup>[8]<\/sup><\/a>, que incluye una serie de elementos comunes debida a factores gen\u00e9ticos y al medio en el que \u00e9ste se desenvuelve. Dicho sea de paso,&nbsp;integrar y recuperar los valores humanos ser\u00eda un paso m\u00e1s en la asunci\u00f3n de un concepto de naturaleza humana particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Este conjunto de notas caracter\u00edsticas propias del ser humano ha ido cambiando a lo largo del tiempo, dado que parte de ellas se han visto tambi\u00e9n en animales irracionales.&nbsp;Seg\u00fan Moster\u00edn, hay estudios que demuestran la existencia de una especie de conciencia de la muerte tambi\u00e9n en el caso de los elefantes, que reconocen la muerte de sus cong\u00e9neres; as\u00ed \u201cla muerte de la matriarca de la familia causa una general consternaci\u00f3n y puede conducir a la disgregaci\u00f3n del grupo\u201d<a><sup>[9]<\/sup><\/a>.Por tanto, determinadas caracteres y cualidades ya no son tan genuinos del ser humano, incluso algunos de los elementos que tradicionalmente eran propios del ser humano en otros de su misma especie no se detectan, tal es el caso de la autoconsciencia en enfermos mentales graves. Es decir, estos seres humanos pueden no ser conscientes de por qu\u00e9 act\u00faan de esa manera, no siendo capaces de racionalizar debidamente ese mensaje.&nbsp;Singer establece una equiparaci\u00f3n entre seres humanos y animales irracionales cuando afirma que deber\u00eda pregunt\u00e1rsele al investigador si estar\u00eda dispuesto a realizar el mismo experimento a un \u201cser humano con da\u00f1o cerebral cuyo nivel mental fuese el mismo que el del animal que pensaba utilizar\u201d. De ah\u00ed que se cuestione si \u201cel experimento es lo bastante importante como para justificar que se cause sufrimiento a los animales, \u00bfpor qu\u00e9 no lo es como para justificar que se cause sufrimiento a humanos del mismo nivel mental? \u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre ambos? \u00bfSolamente que uno es miembro de nuestra especie y el otro no?\u201d. Concluye as\u00ed el autor que \u201capelar a esa diferencia revela un perjuicio no m\u00e1s defendible que el racismo o cualquier otra forma de discriminaci\u00f3n arbitraria\u201d<a><sup>[10]<\/sup><\/a>.Como contraargumento valdr\u00eda la pena se\u00f1alar que para poder identificar una discriminaci\u00f3n debe tratarse de seres org\u00e1nicos en los que sea posible establecer una comparaci\u00f3n real; circunstancia un tanto dif\u00edcil en este caso por pertenecer a categor\u00edas diferentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Una dignidad humana en favor de la moralidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A la vista de este escenario, quiz\u00e1 sea adecuado abogar por una superaci\u00f3n de la concepci\u00f3n puramente cient\u00edfica de las cosas. Por ello, una nota caracter\u00edstica para diferenciar al ser humano del animal irracional es su dignidad.&nbsp;Dando una definici\u00f3n prescriptiva, la dignidad humana se puede definir como aquella cualidad intr\u00ednseca, inviolable e inherente a cualquier ser humano, \u201cque debe ser aceptada incondicionalmente, no por lo que dice o por lo que hace, sino, simplemente, por el mero hecho de ser\u201d<a><sup>[11]<\/sup><\/a>. No es una cualidad que tenga que ser otorgada, ya que existe independientemente de que sea o no reconocida por parte de otros hombres, o tan siquiera del consenso pol\u00edtico. Por tanto, se puede hablar de un valor intr\u00ednseco de la vida humana<a><sup>[12]<\/sup><\/a>. Una postura contraria, como la de Moster\u00edn, lleva a afirmar que \u201clos derechos y valores intr\u00ednsecos no existen y s\u00f3lo est\u00e1 justificado hablar de ellos en contextos ret\u00f3ricos, donde el buen fin quiz\u00e1 justifique a veces el mal medio de un uso confuso y mitol\u00f3gico del lenguaje. Nada tiene valor intr\u00ednseco. El valor es un efecto de la valoraci\u00f3n. Algo tiene valor en la medida en que los valoremos, y no a la inversa. El valor econ\u00f3mico de un bien o servicio es el resultante de las valoraciones que los agentes que act\u00faan en el mercado hacen de ese bien. Si nadie lo valora, el bien carece de valor. Lo mismo ocurre con el valor est\u00e9tico y el moral\u201d<a><sup>[13]<\/sup><\/a>. Si se descarta el valor esencial de la vida humana, indirectamente, se est\u00e1n poniendo en entredicho las acciones tendentes al respeto de los derechos humanos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el campo de la \u00e9tica, elogiar y abogar por la admisi\u00f3n de valores humanos implica acercarse a la realidad del presente cargados del pasado, de un pasado razonable en l\u00ednea con la igualdad pol\u00edtica de todos los seres humanos. La asunci\u00f3n de esta argumentaci\u00f3n implica ser conscientes de que una tragedia como la ocurrida durante el nacionalsocialismo puede repetirse de nuevo. Si no se considera al ser humano en cuanto tal, es decir, en cuanto individuo de la especie humana merecedor de un determinado trato.&nbsp;Por consiguiente, resulta preferible utilizar el t\u00e9rmino ser humano al ser m\u00e1s abarcador e integrador que el de persona o individuo, a pesar de que&nbsp;un an\u00e1lisis detenido muestra que \u201cel uso descriptivo y el uso normativo de estos t\u00e9rminos no est\u00e1n tan separados como se puede suponer\u201d<a><sup>[14]<\/sup><\/a>. Es decir, dentro del concepto de ser humano caben diferentes tipos de personas o de individuos.&nbsp;Deliberadamente no se utiliza el t\u00e9rmino hum\u00e1n<a><sup>[15]<\/sup><\/a>, sostenido por Moster\u00edn, al considerar que esta terminolog\u00eda acaba por devaluar, jerarquizar y segregar a los seres humanos que no re\u00fanen determinadas condiciones.Con raz\u00f3n, Habermas replantea las dos f\u00f3rmulas del imperativo categ\u00f3rico kantiano vincul\u00e1ndolas a la existencia de una segunda persona como interlocutor: \u201cLa idea de humanidad nos obliga a asumir la perspectiva de un nosotros, desde la que nos contemplemos mutuamente como miembros de una comunidad&nbsp;<em>inclusiva<\/em>, que no excluya a ninguna persona\u201d<a><sup>[16]<\/sup><\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, quiz\u00e1 sea posible la puesta en valor de una \u00e9tica del d\u00e9bil como parte de una filosof\u00eda (post)metaf\u00edsica preocupada por el actuar del hombre en relaci\u00f3n con sus iguales, sobre todo, con aquellos que de alguna manera presentan una&nbsp;<em>debilidad<\/em>. Bien es verdad que&nbsp;abogar por una \u00e9tica del d\u00e9bil no significa caer, indefectiblemente, en una \u00e9tica de la compasi\u00f3n. Resulta preciso sustituir la compasi\u00f3n por la responsabilidad.Una visi\u00f3n lacrim\u00f3gena de la situaci\u00f3n del diferente, del portador de una&nbsp;<em>debilidad<\/em>, no beneficia a nadie: ni al sujeto que la padece ni al que la observa.&nbsp;Por ello, un camino transitable es respetar al otro como un igual. Esta posici\u00f3n persigue como objetivo mirar con respeto, responsabilidad y prudencia las decisiones que afecten a las generaciones venideras, por la cultura que se est\u00e1 promoviendo en el presente y la desaz\u00f3n con que se vislumbra el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva religi\u00f3n civil imperante en esta modernidad ampliada ha acabado por negar toda realidad ontol\u00f3gica a la naturaleza humana. Una tarea a considerar en el actual tiempo hist\u00f3rico puede ser retomar un concepto de naturaleza humana como el aqu\u00ed esbozado. Desde ciertos sectores de la sociedad y de los estados se ha promovido un modelo de individualismo y de capitalismo feroces como elementos caracterizadores de la modernidad ampliada que han conducido a una mercantilizaci\u00f3n del ser humano. Una concepci\u00f3n superadora de una perspectiva puramente cient\u00edfica y mercantilista de las cosas busca postular una definici\u00f3n de dignidad humana que parta de la igualdad pol\u00edtica de todos los seres humanos, no estableciendo distintos grados de personas ni distinciones entre \u00e9stas y los seres humanos. La constataci\u00f3n de la indiferencia hacia al pr\u00f3jimo reaviva la necesidad de no vivir de espaldas a los dem\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un calculado optimismo en cuanto a los avances de la biotecnolog\u00eda ayuda a tomar conciencia prudente y responsable frente al abanico de posibilidades que se abren a nuestro alrededor, por su irreversibilidad.&nbsp;La visi\u00f3n de una naturaleza humana con vocaci\u00f3n de cierta permanencia puede ayudar a mirar con cautela elperfeccionismo exagerado en la mejora de la humanidad.&nbsp;Esto no significa censurar todo estudio acerca de la evoluci\u00f3n o de la gen\u00e9tica, pero s\u00ed poner atenci\u00f3n en la toma de decisiones jur\u00eddicas, m\u00e9dicas y \u00e9ticas que son irreversibles para terceros con la mirada puesta en dejar un mundo habitable.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p><a><sup>[1]<\/sup><\/a>BALLESTEROS, J.,&nbsp;<em>Postmodernidad. Decadencia o resistencia&nbsp;<\/em>(1989), 2\u00aa ed., Tecnos, Madrid, 2000, pp. 35- 36.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[2]<\/sup><\/a>JONAS, H.,&nbsp;<em>Das Prinzip Verantwortung<\/em>(1979).&nbsp;Se cita por la edici\u00f3n espa\u00f1ola&nbsp;<em>El principio de responsabilidad<\/em>, 2\u00aa ed., trad. de J. M\u00aa. Fern\u00e1ndez Retenga, Herder, Barcelona, 2004, p. 53.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[3]<\/sup><\/a>Pienso que este t\u00e9rmino es el m\u00e1s ejemplificador de la \u00e9poca venidera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[4]<\/sup><\/a>NEGRO, D.,&nbsp;<em>El mito del hombre nuevo<\/em>, Encuentro, Madrid, 2009, p. 194.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[5]<\/sup><\/a>BAUMAN, Z.,&nbsp;<em>Liquid Modernity<\/em>, Polity Press y Blackwell Publishers, Cambridge, 2000, 228 pp.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[6]<\/sup><\/a>Varias de los argumentos aqu\u00ed expuestos, en torno a la naturaleza y dignidad humanas, han sido tratados en profundidad en mi libro&nbsp;<em>Los olvidados del nacionalsocialismo. Repensar la memor<\/em><em>ia<\/em>, CEPC, Madrid, 2014, pp. 159-186.<em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[7]<\/sup><\/a>MOSTER\u00cdN, J.,&nbsp;<em>La naturaleza humana<\/em>, Espasa Calpe, Madrid, 2006, p. 12.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[8]<\/sup><\/a>Para Arist\u00f3teles \u201cel Ser se entiende de lo que es accidentalmente o de lo que es en s\u00ed\u201d, es decir, en ese juego entre potencia y acto.&nbsp;<em>Metaf\u00edsica<\/em>(siglo IV a.C.), Porr\u00faa, M\u00e9xico, 1978,libro V, cap. 7, p. 83.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[9]<\/sup><\/a>Cfr. MOSTER\u00cdN, J.,&nbsp;<em>La naturaleza humana<\/em>,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, pp. 346 y 347.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[10]<\/sup><\/a>SINGER, P.,&nbsp;<em>Animal Liberation&nbsp;<\/em>(1975). Se cita por la edici\u00f3n espa\u00f1ola&nbsp;<em>Liberaci\u00f3n animal<\/em>(trad. de ANDA revisada por Celia Montol\u00edo), 2\u00aa ed., Trotta, Madrid, 1999, p. 121.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[11]<\/sup><\/a>TORRALBA, F.,&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 es la dignidad humana?<\/em>,&nbsp;Herder, Barcelona, 2005, p. 400.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[12]<\/sup><\/a>Singer critica que \u201cobispos y bioeticistas conservadores\u201d, todav\u00eda \u201chablen en tono reverencial del valor intr\u00ednseco de la vida humana, sin tener en cuenta su naturaleza o calidad\u201d, SINGER, P.,&nbsp;<em>Rethinking Life and Death<\/em>, Oxford University Press, Oxford, 1994, p. 4.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[13]<\/sup><\/a>MOSTER\u00cdN, J.,&nbsp;<em>La naturaleza humana<\/em>,&nbsp;<em>op. cit.<\/em>, p. 380.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[14]<\/sup><\/a>L\u00d3PEZ DE LA VIEJA, M. T.,&nbsp;<em>La pendiente resbaladiza<\/em>,&nbsp;Plaza y Vald\u00e9s y Dilemata, Madrid, 2010, p. 234.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[15]<\/sup><\/a>Moster\u00edn considera que el hum\u00e1n individual ser\u00eda un \u201cindividuo aut\u00f3nomo y responsable, valioso como tal individuo irrepetible\u201d. La persona ser\u00eda \u201cel hum\u00e1n dotado de un destino \u00fanico, que al menos en parte \u00e9l mismo se ha labrado\u201d. Esto lleva en la pr\u00e1ctica a negar \u201cla condici\u00f3n de personas a los infantes preling\u00fc\u00edsticos y a los subnormales profundos\u201d, \u201cPersona: una familia de nociones interrelacionadas\u201d, en DUBY, G. (ed.),&nbsp;<em>Los ideales del Mediterr\u00e1neo<\/em>, Icaria, Barcelona, 1997, pp. 231 y 232.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[16]<\/sup><\/a>Cfr. HABERMAS, J.,&nbsp;<em>Die Zukunft der&nbsp;menschlichen Natur<\/em>, Frankfurt am Main, Suhrkamp, 2001, pp. 96-100 (98).<\/p>\n\n\n\n<p><br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p><a><sup>[1]<\/sup><\/a>Para una cr\u00edtica a la postmodernidad en la que se abordan varias de las ideas aqu\u00ed expuestas, remito a mi trabajo \u201cTiempo hist\u00f3rico, naturaleza humana y perfeccionismo\u201d, incluido enSANTOS, J. A., ALBERT, M. y HERMIDA, C. (eds.),\u00a0<em>Bio\u00e9tica y nuevos derechos<\/em>,Comares, Granada, 2016, pp. 17-27.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo elaborado por Jos\u00e9 Antonio Santos Arn\u00e1iz, Universidad Rey Juan Carlos, Madrid. Este art\u00edculo es una adaptaci\u00f3n para FronterasCTR del art\u00edculo publicado en la revista Pensamiento, vol. 73 (2017).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Jos\u00e9 Antonio Santos Arn\u00e1iz) Este art\u00edculo reflexiona sobre la idea de una \u00e9tica del d\u00e9bil que muestra su desconfianza frente al auge del individualismo capitalista exacerbado que alimenta un perfeccionismo tecnol\u00f3gico. La modernidad ampliada, como proyecto inacabado, sirve de contexto para mostrar la fuerte disociaci\u00f3n entre humanidad y naturaleza. 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