{"id":3839,"date":"2019-02-27T07:00:22","date_gmt":"2019-02-27T06:00:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=3839"},"modified":"2019-02-17T11:05:41","modified_gmt":"2019-02-17T10:05:41","slug":"el-oriente-conquistado-s-xv-xviii-nueva-presencia-del-cristianismo-en-la-india","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=3839","title":{"rendered":"El Oriente conquistado (s. XV-XVIII): nueva presencia del cristianismo en la India"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>(Por Gaspar Rul-l\u00e1n) En un art\u00edculo anterior, y primero, en esta serie de art\u00edculos de Gaspar Rul\u00ad-l\u00e1n, se estudiaba la antiqu\u00edsima llegada del cristianismo a la India y su pervivencia hasta la nueva \u00e9poca que comienza con la llegada del mundo occidental, en el siglo XVI. En este segundo art\u00edculo sintetiza Rul-l\u00e1n la historia de la moderna evangelizaci\u00f3n de la India: la llegada de los portugueses, de Francisco Javier, de Alexandro Valignano, la llamada Misi\u00f3n ante el Gran Mogol, las figuras de Thomas Stephen, Roberto de Nobili y Costanzo Giuseppe Beschi.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El rey de Portugal ten\u00eda absoluto control sobre las iglesias que se estableciesen en los nuevos territorios de Oriente, permitiendo o negando la entrada de cualquier orden religiosa o sacerdotes seculares para ejercer su ministerio en estas nuevas tierras, nombraba a los obispos, y hasta ten\u00eda que dar su aprobaci\u00f3n (<em>placitum regium<\/em>) a cualquier documento papal antes de ser le\u00eddo en estos territorios. Los nuevos colonizadores entraban en los nuevos territorios conquistados con la cruz y la espada. Vimos en el art\u00edculo anterior las funestas consecuencias que tuvo esta conquista militar-religiosa de la India, por parte de Portugal, sobre la primera comunidad cristiana del continente. Veamos, ahora c\u00f3mo la acci\u00f3n misionera fue desarroll\u00e1ndose, aun dentro de estos estrechos m\u00e1rgenes de libertad, y c\u00f3mo fue, por primera vez, evolucionando de un enfoque puramente apolog\u00e9tico radical&nbsp;&nbsp;a un nuevo enfoque&nbsp;&nbsp;dialogal,&nbsp;respetuoso con las formas de vida y el pensamiento religioso de las gentes a las que quer\u00eda presentar el mensaje evang\u00e9lico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LLEGADA DE LOS PORTUGUESES<\/strong><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00edtulo del libro del jesuita Francisco de Souza \u201c<em>Oriente conquistado a Jes\u00fa Christo pelos Padres da la Compa\u00f1\u00eda da Provincia da Goa\u201d<\/em><a><sup>[1]<\/sup> <\/a>resume perfectamente el m\u00e9todo misionero seguido en la India en el siglo XVI: una verdadera conquista por las armas de un territorio para el rey de Portugal y de unos infieles para la Iglesia de Roma. Pero para no ser injustos al analizar esta situaci\u00f3n, que hoy nos parece casi escandalosa, uno ha de tomar en cuenta el contexto hist\u00f3rico en el que se produjo. En Europa, a principios del siglo XVI , por una parte, la Iglesia se ve\u00eda amenazada por el protestantismo del norte (Lutero 1517, Enrique VIII 1533, Calvino 1541) y acababa de librarse del peligro del el Islam en el sur y hacia frente al peligro otomano en el centro (batalla de Viena 1529)&nbsp;&nbsp;&nbsp;y, por otra, nuevas tierras iban siendo descubiertas por Espa\u00f1a y Portugal, los dos reinos responsables ante el Papa, por el&nbsp;<em>Tratado de Tordesillas<\/em>(1494), no solo de la conquista de estos nuevos territorios, sino tambi\u00e9n de su evangelizaci\u00f3n. Una doble responsabilidad que se plasmaba en la instituci\u00f3n del Patronato, por el que los dos monarcas de la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica se obligaban a fomentar y apoyar militar y econ\u00f3micamente la evangelizaci\u00f3n de \u201clas tierras conquistadas y todas las que se conquistasen en el futuro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El rey de Portugal ten\u00eda absoluto control sobre las iglesias que se estableciesen en los nuevos territorios de Oriente, permitiendo o negando la entrada de cualquier orden religiosa o sacerdotes seculares para ejercer su ministerio en estas nuevas tierras, nombraba a los obispos, y hasta ten\u00eda que dar su aprobaci\u00f3n (<em>placitum regium<\/em>) a cualquier documento papal antes de ser le\u00eddo en estos territorios. Los nuevos colonizadores entraban en los nuevos territorios conquistados con la cruz y la espada, como describe el Padre Manuel F. D\u2019Sa en su&nbsp;<em>Historia de la Iglesia Cat\u00f3lica en la India<\/em>, la entrada de Alfonso de Alburquerque a la sometida ciudad de Goa en 1510: \u201centr\u00f3 en la ciudad acompa\u00f1ado de un fraile dominico, Fray Juan, quien marchaba a la cabeza de los soldados llevando alzada una cruz a la que segu\u00eda el estandarte de Portugal\u201d<a><sup>[2]<\/sup><\/a>, Y as\u00ed,&nbsp;&nbsp;siguieron juntas las cruz y la espada durante mucho tiempo en la labor evangelizadora en la India de los primeros misioneros de los tiempos modernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya hemos visto en el art\u00edculo anterior las funestas consecuencias que tuvo esta conquista militar- religiosa de la India, por parte de Portugal, sobre la primera comunidad cristiana del continente,&nbsp;&nbsp;veamos, ahora c\u00f3mo&nbsp;&nbsp;la acci\u00f3n misionera fue desarroll\u00e1ndose, aun dentro de estos&nbsp;&nbsp;estrechos m\u00e1rgenes de libertad , y c\u00f3mo fue, por primera vez, evolucionando de un enfoque puramente&nbsp;&nbsp;apolog\u00e9tico radical&nbsp;&nbsp;a un nuevo enfoque&nbsp;&nbsp;dialogal,&nbsp;respetuoso con las formas de vida y el pensamiento religioso&nbsp;&nbsp;de las gentes a las que quer\u00eda presentar el mensaje evang\u00e9lico.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em><strong>Francisco Javier<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fue en este contexto pol\u00edtico religioso que Francisco Javier lleg\u00f3 a Goa como nuncio papal en las Indias Orientales, el 6 de mayo de 1542, habiendo dejado atr\u00e1s una Europa con el expl\u00edcito mandato del Papa Paulo III de procurar con el mayor celo posible la propagaci\u00f3n e incremento de la Iglesia cat\u00f3lica en todas estas regiones. Al llegar a Goa, los portugueses de la localidad le pidieron ayuda para abrir un colegio, y Javier escribi\u00f3 a su Superior, Ignacio de Loyola, solicit\u00e1ndole que mandase algunos jesuitas para este proyecto, lo que hizo posible, en 1543, fundar el Colegio de San Pablo en aquella ciudad. Javier, sin embargo, permaneci\u00f3 s\u00f3lo dos a\u00f1os en la India, primero, trabajando, en el sur, entre los<em>paravas<\/em>de la costa de la Pesquer\u00eda y los&nbsp;<em>macuas<\/em>de Travancor, luego cinco meses en Ceil\u00e1n y cuatro en Meliapur, donde ya plane\u00f3 dar el salto a otros campos lejanos de misi\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>En 1545 Javier deja la India y parte para Malaca, y al a\u00f1o siguiente predica el Evangelio en las islas Malucas. De vuelta a Goa s\u00f3lo piensa en organizar un viaje al Jap\u00f3n, del que ha o\u00eddo hablar en uno de sus viajes a Malaca. En abril de 1549 parte para el Jap\u00f3n, donde permanece m\u00e1s de dos a\u00f1os, para volver a Goa para preparar ahora lo que ser\u00eda su \u00faltimo viaje en el que ver\u00eda frustrado su deseo de entrar en la China, muriendo a las puertas del gran imperio, el 3 de diciembre de 1552.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos viajes y actividad apost\u00f3lica le fueron posibles gracias al apoyo recibido de las autoridades portugueses en los distintos lugares visitados. Entender esta dependencia total de la buena voluntad de las autoridades lusas es esencial para entender y poder valorar, en su justo medio, la actividad misionera del jesuita Francisco Javier. Su correspondencia est\u00e1 llena de cartas al rey Juan III de Portugal, inform\u00e1ndole de sus planes, pidiendo favores, explicando la conveniencia de establecer la inquisici\u00f3n en los territorios de ultramar para que los cristianos conserven pura su fe, solicitando el env\u00edo de m\u00e1s predicadores y m\u00e1s ayudas econ\u00f3micas, recomend\u00e1ndole personas y hasta dando a su Soberano consejos espirituales<a><sup>[3]<\/sup><\/a>. Sus relaciones con los virreyes y otras autoridades portuguesas fuero siempre amistosas y aconsej\u00f3 a sus compa\u00f1eros religiosos mantener siempre esta misma relaci\u00f3n. Por su parte, Javier aprovech\u00f3 situaciones pol\u00edticas para sus fines de evangelizaci\u00f3n: cuando los reyes de Quil\u00f3n y Travancor declararon la guerra al de Tuticorin, gracias a la oportuna intervenci\u00f3n del misionero jesuita, los dos primeros monarcas, con la ayuda de los portugueses, vencieron a su enemigo y, en gratitud, permitieron a Javier bautizar a uno 10.000de sus s\u00fabditos, y en otra ocasi\u00f3n, el misionero navarro pidi\u00f3 al virrey de Goa que preparase una expedici\u00f3n contra un usurpador del reino de Jaffna, en Ceil\u00e1n, ya que el leg\u00edtimo rey hab\u00eda&nbsp;&nbsp;prometido convertirse \u00e9l y sus s\u00fabditos&nbsp;&nbsp;al catolicismo si era restituido en su trono, cosa que , finalmente, pudo hacerse.<\/p>\n\n\n\n<p>El ambiente religioso de las colonias portuguesas en las que Javier tuvo que trabajar en la India era el que se desprend\u00eda naturalmente del axioma de que no hab\u00eda salvaci\u00f3n posible fuera de la Iglesia Cat\u00f3lica: la necesidad no solo de rechazar, sino de destruir, cualquier manifestaci\u00f3n religiosa \u201cpagana\u201d. Tanto las autoridades pol\u00edticas y religiosas, como los laicos y los misioneros portugueses eran incapaces de ver ning\u00fan valor positivo en las creencias de los pueblos conquistados, de ah\u00ed su esfuerzo para destruir en la India todo s\u00edmbolo externo de las religiones existentes en aquellos territorios, Hinduismo e Islam. Francisco Albuquerque al conquistar Goa, en 1510, hizo masacrar a toda la poblaci\u00f3n musulmana del enclave y, aunque m\u00e1s tarde se moderaron estos excesos, los gobernadores portugueses ordenaron destruir todos los templos hind\u00faes e isl\u00e1micos de sus territorios.<\/p>\n\n\n\n<p>Y este fanatismo religioso se plasm\u00f3 quince a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Francisco Javier, en los Decretos del Primer S\u00ednodo Provincial de Goa, en 1567, que declar\u00f3 solemnemente que:<\/p>\n\n\n\n<p>1) \u201cSe proh\u00edbe a los cristianos, bajo pena de excomuni\u00f3n, ayudar a los paganos en sus ceremonias religiosas, sea prest\u00e1ndoles joyas o instrumentos musicales, 2) ning\u00fan infiel puede tener a un cristiano como esclavo, mientras que un esclavo infiel ser\u00e1 puesto en libertad si se convierte, 3) todo cristiano tiene prohibido servir en casa de un pagano o comer con ellos, 4) de la misma manera se recomienda no tener ning\u00fan trato con musulmanes ni alquilarles casa alguna\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y a petici\u00f3n de este mismo S\u00ednodo, el Virrey paso los siguientes decretos: \u201c1. Se debe hacer un censo de toda la poblaci\u00f3n pagana en la ciudad de Goa, y estos infieles, en grupos de cincuenta, ser\u00e1 obligados a asistir cada domingo a clases de catecismo, mult\u00e1ndose a los que no asistan. 2. En los territorios abajo mi jurisdicci\u00f3n no habr\u00e1 \u201csacerdotes\u201d musulmanes o hind\u00faes, ni hechiceros ni maestros de estas religiones, ni l\u00edderes de cualquier clase de estas religiones falsas. 3. En mis dominios no se permitir\u00e1n \u201cpagodas\u201d de ninguna religi\u00f3n, y ser\u00e1n destruidas todas las que ya existen, lo mismo que \u00e1rboles donde se den ritos diab\u00f3licos o cualquier otro rito pagano. 4. Ninguno de mis s\u00fabditos asistir\u00e1 a ninguna de las fiestas en las \u201cpagodas\u201d ni ira en peregrinaci\u00f3n a ninguno de estos sitios que los paganos consideran sagrados, bajo pena de ser condenado a cinco a\u00f1os en las galeras. 5. Ning\u00fan cristiano vivir\u00e1 entre paganos so pena de ser puesto en prisi\u00f3n, ni tendr\u00e1 amistad con ellos, ni admitir\u00e1 en sus casas sirvientes paganos, ni les prestar\u00e1 dinero, ni tendr\u00e1 ning\u00fan tipo de relaci\u00f3n comercial con ellos, y los infieles no podr\u00e1n ocupar ning\u00fan cargo p\u00fablico por el cual puedan tener alg\u00fan tipo de superioridad sobre los cristianos. 6-. Los musulmanes vivir\u00e1n en zonas de la ciudad separadas de los cristianos, y ning\u00fan jud\u00edo podr\u00e1 vivir en nuestros reinos bajo pena de se condenado a las galeras. 7. Finalmente, todo cristiano que no asista a Misa ser\u00e1 multado\u201d<a><sup>[4]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>A esta estructura pol\u00edtico-religiosa hay que a\u00f1adir la idea que se ten\u00eda entonces de la absoluta superioridad humana y cultural de Europa sobre las poblaciones nativas de los territorios conquistados, a los que consideraban inferiores en todos sus aspectos, y a los que se les ten\u00eda que \u201ccivilizar\u201d imponi\u00e9ndoles las pautas de comportamiento y las costumbres de los conquistadores, prejuicios raciales de los que no estaba exento Javier, como se refleja en muchas de sus cartas.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien por el relativamente corto espacio de tiempo que pas\u00f3 en la India, bien por la poca estima con la que ten\u00eda a las gentes de aquellos lugares, Francisco Javier nunca aprendi\u00f3 ninguna de las lenguas que all\u00ed se hablaban: malayalam y tamil<a><sup>[5]<\/sup><\/a>, ni tampoco ve\u00eda la necesidad de que sus hermanos misioneros las aprendiesen, insistiendo en que los jesuitas reci\u00e9n llegados&nbsp;a la India, si eran extranjeros y no hablaban portugu\u00e9s, deb\u00edan aprenderlo pues \u201cde otra manera no habr\u00e1 int\u00e9rprete que los entienda\u201d<a><sup>[6]<\/sup><\/a>, Tampoco cre\u00eda el santo que los nativos de la India fuesen aptos para entrar como religiosos en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, pues, como escribi\u00f3 en 1549 a Ignacio de Loyola, su Superior General, en Roma: \u201cla gente natural de estas partes, cuanto tengo vista, en general hablando son muy b\u00e1rbaras\u2026los indios de esta tierra, as\u00ed como&nbsp;&nbsp;moros como gentiles, son muy ignorantes, y por la experiencia que tengo de estas partes, veo claramente, padre m\u00edo \u00fanico, que por los indios naturales de la tierra no se abre camino para que con ellos poder&nbsp;&nbsp;perpetuar nuestra Compa\u00f1\u00eda\u2026por sus grandes pecados no son nada inclinados a las cosas de nuestra santa fe, m\u00e1s antes la aborrecen y les pesa mortalmente cundo les hablamos y les rogamos que se hagan cristianos.<a><sup>[7]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Francisco Javier el poco tiempo que estuvo en la India, sin conocer el idioma, trabaj\u00f3&nbsp;&nbsp;principalmente entre los pobres pescadores&nbsp;&nbsp;de la costa, dedicando todo su esfuerzo a la ense\u00f1anza del catecismo a los ni\u00f1os, sin entrar nunca en contacto con los educados miembros de la casta alta de los brahmanes, depositarios de las obras milenarias, religiosas y filos\u00f3ficas, del hinduismo, as\u00ed, el santo pudo hacerse una idea muy negativa de estos brahmanes, sobre&nbsp;&nbsp;los que escribi\u00f3: \u201cHay en estas partes entre los gentiles una generaci\u00f3n que se llaman brahmanes\u2026es la gente m\u00e1s perversa del mundo. De estos se entiende el salmo que dice, \u201c<em>de gente non sancta,<\/em><em>ab homine inicuo et doloso eripe me<\/em>(de gente no santa, de hombres inicuos y malvados, l\u00edbrame, Se\u00f1or). Esta gente que nunca dice la verdad, y siempre piensa c\u00f3mo han de mentir sutilmente y enga\u00f1ar a los pobres, sencillos e ignorantes\u2026Estos brahmanes son gente de pocas letras, y lo que les falta en virtud, lo tienen en iniquidad en gran aumento\u2026son tan feos que verlos espanta\u2026la lengua que en aquellos estudios ense\u00f1an (s\u00e1nscrito) es entre ellos como lat\u00edn para nosotros\u201d<a><sup>[8]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pero solo veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte del santo navarro, con la llegada a la India de un grupo de jesuitas italianos que, con una s\u00f3lida formaci\u00f3n renacentista, supieron reconocer los valores humanos de las gentes del lejano Oriente, tuvo lugar una verdadera revoluci\u00f3n en la idea de concebir la actividad misionera. Los reci\u00e9n llegados intentaron, desde el primer momento, adaptar su actividad misionera, aceptando las nuevas formas de pensar y vivir de las gentes de aquellas lejanas tierras, para poder as\u00ed integrar en la predicaci\u00f3n,&nbsp;los elementos culturales del pa\u00eds donde hab\u00edan sido enviados<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em><strong>Alexandro Valignano<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En 1574 lleg\u00f3 a Goa el jesuita napolitano, Alejandro Valignano, como Vicario General de&nbsp;&nbsp;todas las misiones de Oriente, y pronto se dio cuenta de algo que hoy nos parece obvio, pero que entonces no lo era: que la predicaci\u00f3n del Evangelio&nbsp;&nbsp;ten\u00eda que basarse , no en la fuerza, sino en \u201cil modo suave\u201d, es decir un enfoque m\u00e1s gentil&nbsp;&nbsp;cort\u00e9s, basado en el respeto y la caridad, lo que, necesariamente, implicaba respetar la libertad de las gentes de las nuevas tierras, sin forzarlas, tal como hasta entonces se hab\u00eda hecho, a convertirse en \u201cportugueses de piel oscura\u201d, y para ello, lo primero que deb\u00eda hacer el misionero era aprender la lengua del lugar. S\u00f3lo as\u00ed, los misioneros se mostrar\u00edan como gente culta, libres de los prejuicios raciales que mostraban los portugueses, y capaces de ense\u00f1ar sus verdades en una forma comprensible para todas las clases de la sociedad, desde las m\u00e1s humildes hasta las gentes m\u00e1s eruditas.<\/p>\n\n\n\n<p>Valignano estuvo relativamente poco tiempo en la India, convirtiendo Goa, como antes hab\u00eda hecho Javier, en un trampol\u00edn desde el que, lejos de las influencia directa de la autoridades portuguesas, pudo desarrollar su gran labor misionera en el Jap\u00f3n, y preparar el camino para la extraordinaria experiencia de inculturaci\u00f3n del evangelio que llevaron a cabo otros jesuitas italianos, los Padres Mateo Ricci y Michael Ruggieri en la China, gracias, en gran parte,&nbsp;al dominio que adquirieron del idioma, hablado y escrito, de aquellas lejanas tierras, y el amor y respeto que siempre mostraron hacia las gentes de aquel inmenso pa\u00eds y su modo de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, aunque las estancias de Valignano en la India fueron cortas y discontinuas, sus ense\u00f1anzas sembraron la semilla para nuevos experimentos en la forma de atraer a las distintas capas de la sociedad india, desde el Emperador Mogol, del norte, hasta los cultos brahmanes del sur, as\u00ed como a las gentes sencillas del centro, al conocimiento de Jesucristo y las ense\u00f1anzas de la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em><strong>Misiones ante el Gran Mogol. Rodolfo Acquaviva, Antonio Monserrat y Jer\u00f3nimo Javier<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El 13 de septiembre de 1577, el mismo d\u00eda que Mateo Ricci, camino de la China, desembarcaba en Goa, llegaba en otro barco el jesuita, tambi\u00e9n italiano, que iba a poner en pr\u00e1ctica en la India, como har\u00eda Ricci en la China, las ense\u00f1anzas del P. Valignano, era el Padre Rodolfo Acquaviva. Los primeros a\u00f1os de su estancia en Goa, el P. Acquaviva ense\u00f1\u00f3 en el Colego de San Pablo, pero en 1579 tuvo la oportunidad de poner en pr\u00e1ctica los nuevos m\u00e9todos misioneros de inculturaci\u00f3n, al ser nombrado para dirigir la primera de las tres misiones que los jesuitas llevaron a cabo, durante veinticinco a\u00f1os, en la corte de los emperadores Mogoles de la India.<\/p>\n\n\n\n<p>A finales del siglo XVI,&nbsp;&nbsp;reinaba en la imperial ciudad de Fatehpur Sikri, el m\u00e1s grande de los emperadores mogoles, Akbar el Grande, hombre de extraordinarias inquietudes intelectuales y religiosas que lleg\u00f3 a reunir una biblioteca de m\u00e1s de 24.000 vol\u00famenes de obras llegadas de todo el mundo, y construy\u00f3 lo que llam\u00f3 el&nbsp;<em>Ibada Khana<\/em>(Casa de oraci\u00f3n) donde invitaba a reunirse a representantes de todas las religiones de la India: hind\u00faes, musulmanes, jainistas, seguidores&nbsp;&nbsp;de Zoroastra y cristianos, para que expusieran sus ideas en un ambiente de total tolerancia. En 1572 invit\u00f3 a su corte al Vicario General de Bengala, el sacerdote Juli\u00e1n Pereira, para que explicara ante \u00e9l y los representantes de las otras religiones, los principios del cristianismo. Pero la poca formaci\u00f3n intelectual de este sacerdote no satisfizo la curiosidad del emperador y, seis a\u00f1os m\u00e1s tarde, 1579, escribi\u00f3 al superior jesuita de Goa, pidi\u00e9ndole que le mandase a \u201cdos sus sacerdotes instruidos que deben traer consigo los libros de sus leyes, en especial los Evangelios, porque estoy realmente interesado en conocer su camino de perfecci\u00f3n\u201d<a><sup>[9]<\/sup><\/a>. En respuesta a esta petici\u00f3n, el superior jesuita nombr\u00f3 para esta misi\u00f3n a tres de sus sacerdotes: el italiano, Padre Rodolfo Acquaviva, el espa\u00f1ol, Antonio Monserrat, y al indio, converso del Islam, el Padre Francisco Enr\u00edquez, quienes llegaron al a\u00f1o siguiente a la corte del Gran Mogol.<\/p>\n\n\n\n<p>La misi\u00f3n de los tres jesuitas fue muy bien recibida por Akbar, siendo alojados en el mismo palacio, en uno de cuyos salones el emperador ten,ia im\u00e1genes de Jes\u00fas, Mar\u00eda, Mois\u00e9s y Mahoma Los primero que hicieron los reci\u00e9n llegados jesuitas, siguiendo las instrucciones de su superior, el Padre Valignano, fue aprender la lengua culta de la corte, el Persa. \u201cLos sacerdotes pidieron al emperador, escribe el P. Monserrat, que les concediera la asistencia de un maestro que les instruyera en el idioma Persa, y en menos de tres meses el P. Acquaviva hizo tales progresos en el estudio de la elegante literatura en aquella lengua&nbsp;&nbsp;&nbsp;que impresion\u00f3 vivamente al emperador y a los magistrados de la corte por su cultura y gran respeto hacia la gene. Y tan pronto como los sacerdotes llegaron a conocer la lengua lo suficiente para poder traducir los Evangelios con rigor, y para redactar un compendio de los dogmas de nuestra fe, iniciaron la tarea de traducir los relatos mas significativos entre las narraciones que se pueden leer en el Evangelio\u201d<a><sup>[10]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los jesuitas, en un verdadero ambiente de dialogo religioso, muy distinto a la intransigencia religiosa de la Iglesia de Goa, mantuvieron largos debates con los representantes de las otras religiones presentes en el&nbsp;<em>Ibada Khana<\/em>, as\u00ed como numerosas conversaciones privadas con el emperador, explic\u00e1ndole las verdades cristianas con las que&nbsp;&nbsp;el monarca se sent\u00eda bien dispuesto, dici\u00e9ndoles que \u00e9l veneraba a Cristo, al que no tenia dificultad en considerar divino, a la Madre de Dios, pero que no pod\u00eda aceptar la idea de Tres Personas y un solo Dios, que Jes\u00fas fuese engendrado por una virgen, y que resucitase despu\u00e9s de muerto, pero que estaba dispuesto a aceptar estas verdades si se le pod\u00eda convencer con argumentos racionales. Tambi\u00e9n les pidi\u00f3, como explica el P. Monserrat, que pensasen un plan para que \u00e9l pudiese convertirse al cristianismo sin crear tensiones entre sus s\u00fabditos y sin poner en peligro su vida, y para mostrar su buena voluntad, nombr\u00f3 al P. Monserrat, tutor del Pr\u00edncipe Murad, del que el jesuita catal\u00e1n escribi\u00f3: \u201cla inclinaci\u00f3n del ni\u00f1o&nbsp;&nbsp;hacia la virtud y su dedicaci\u00f3n al estudio eran tales que no hubiese podido esperar m\u00e1s de un ni\u00f1o o de un pr\u00edncipe cristiano\u201d<a><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario tambi\u00e9n insistir en la actitud de absoluto respeto de los tres jesuitas hacia las otras religiones. De los hind\u00faes el P. Monserrat escribi\u00f3: \u201ctienen los indios las mismas genealog\u00edas de dioses que ten\u00edan nuestros antepasados, pero es que nuestros poetas atribuyen estos nombres al cielo, a los elementos, y a cosas conectadas con ellos, mientras que los indios mantienen que los nombres de los dioses son nociones universales e intelectuales, como hac\u00edan los atenienses\u201d<a><sup>[12]<\/sup><\/a>. Los jesuitas tambi\u00e9n estudiaron el Cor\u00e1n para poder discutir con los ulemas, y hablando de una princesa musulmana, el mismo autor nos dice que, \u201cesta buena mujer daba de comer a m\u00e1s de quinientas personas, en una muestra de comportamiento ejemplar, digno de una hero\u00edna, si hubiese sido cristiana\u201d<a><sup>[13]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, pasados tres a\u00f1os, los jesuitas se sintieron defraudados en sus esperanzas de convertir al emperador Akbar, pues este, en su deseo de unificar todas las religiones y encontrar un punto de convergencia y concordia&nbsp;que todos pudiesen aceptar, siguiendo fieles a sus propias creencias, cre\u00f3 una nueva \u201creligi\u00f3n\u201d sincretista que llam\u00f3&nbsp;<em>Din Ilah<\/em>(fe divina) en la que&nbsp;\u00e9l mismo, siguiendo fiel a sus creencias isl\u00e1micas, ser\u00eda el \u00faltimo \u00e1rbitro en cualquier controversia&nbsp;&nbsp;que se originase en temas religiosos. El Decreto de fundaci\u00f3n de esta confraternidad, m\u00e1s que religi\u00f3n, dec\u00eda: \u201cPara un imperio gobernado por una cabeza no es bueno tener a sus s\u00fabditos divididos y enfrentados entre s\u00ed por razones religiosas. Debemos pues reunirlos a todos bajo una misma fe, para que todos sean uno, asegur\u00e1ndonos de que ninguno pierda lo que es mejor en su propia religi\u00f3n mientras que, al mismo tiempo, pueda enriquecerse con las aportaciones de otras religiones. De esta manera se honrar\u00e1 al \u00fanico Dios, mientras se fomenta la paz y seguridad del Estado\u201d<a><sup>[14]<\/sup><\/a>. Akbar nunca se atribuy\u00f3 ninguna misi\u00f3n prof\u00e9tica o mandato de Dios, pues, estaba convencido de que, \u201cla adoraci\u00f3n de los monarcas consiste en la justicia y la buena administraci\u00f3n. La justicia de una hora es mejor que orar toda la noche o ayunar sesenta a\u00f1os \u201c<a><sup>[15]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sintiendo los tres jesuitas que ya hab\u00eda terminado su misi\u00f3n dejaron la corte, volviendo a Goa, donde el P. Monserrat present\u00f3 un detallado Informe, \u201c<em>Mongolicae legaciones comentarius<\/em>\u201d (Comentarios a las Legaciones Mong\u00f3licas)\u201d<a><sup>[16]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ocho a\u00f1os m\u00e1s tarde (1591) en respuesta a una nueva petici\u00f3n del emperador Akbar, al Superior jesuita de Goa, de que le mandase, de nuevo, algunos jesuitas, dos Padres volvieron a la corte Mogol y, en Lahore, fundaron un colegio donde ense\u00f1ar portugu\u00e9s a los hijos de las familias reales. Esta segunda misi\u00f3n, sin embargo dur\u00f3 muy poco, y no fue hasta 1957 cuando lleg\u00f3 a&nbsp;&nbsp;la corte imperial otro grupo de jesuitas, encabezado por el P. Jer\u00f3nimo Javier, sobrino de San Francisco Javier, quien permaneci\u00f3 en la corte hasta 1614, ya bajo el reinado del sucesor de Akbar, el emperador Jahangir, y, lo primero que hicieron al llegar a la corte fue, tambi\u00e9n, como hab\u00edan hecho sus predecesores,&nbsp;&nbsp;esforzarse en aprender el idioma de la corte, el persa. \u201cEstos d\u00edas, escribi\u00f3 el P. Jer\u00f3nimo, nuestra principal y casi \u00fanica ocupaci\u00f3n es aprender persa, y esperamos, con la ayuda de Dios, poder dentro de un a\u00f1o, hablarlo correctamente\u201d<a><sup>[17]<\/sup><\/a>. Y fue tal su \u00e9xito en el aprendizaje de esta lengua que, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, ya pudieron publicar, en persa, una&nbsp;<em>Vida del Se\u00f1or Jes\u00fas<\/em>\u201d, a la que siguieron otras muchas obras, como un extenso resumen de la doctrina cristiana ,bajo el nombre de \u201d<em>Espejo de la Verdad\u201d,&nbsp;<\/em>un libro, dedicado al emperador, sobre \u201c<em>Los deberes del rey<\/em>\u201d, la traducci\u00f3n de los Salmos y el Nuevo Testamento, una gram\u00e1tica persa, en lat\u00edn, con un vocabulario lat\u00edn-portugu\u00e9s-persa, y otros libros que se han perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n, contra su voluntad, el P. Jer\u00f3nimo Javier se vio, m\u00e1s de una vez involucrado en los asuntos pol\u00edticos del Estado, intentando siempre mantenerse lo m\u00e1s independiente posible. As\u00ed, cuando en una de las guerras emprendidas por el emperador Jahangir, este le pidi\u00f3 que consiguiese de los portugueses la suficiente artiller\u00eda para derrotar al enemigo, el P. Jer\u00f3nimo se neg\u00f3 a complacerle, lo que irrit\u00f3 al emperador que decreto su inmediata expulsi\u00f3n de la corte, aunque, finalmente, retir\u00f3 la orden. En 1610, el emperador entreg\u00f3 a los jesuitas de la corte los tres hijos de su hermano muerto, Daniyal, para que fuesen bautizados, y, despu\u00e9s de una larga instrucci\u00f3n as\u00ed lo fuero, tomando los nombres de don Felipe, don Carlos y don Enrique. Sin embargo, pasados solo cuatro a\u00f1os, los Pr\u00edncipes renunciaron a su nueva fe, volviendo a la fe de sus mayores, el Islam. Y en 1614 se puso fin a esta extraordinaria experiencia misionera, cuando el P. Jer\u00f3nimo y sus compa\u00f1eros volvieron ya definitivamente a Goa.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em><strong>Thomas Stephen<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras unos misioneros jesuitas pon\u00edan en pr\u00e1ctica las ense\u00f1anzas de inculturaci\u00f3n del P Valignano, intentando exponer las ense\u00f1anzas de Cristo, en Persa,&nbsp;la lengua culta de la corte del Gran Mogol, y Mateo Ricci y sus compa\u00f1eros, en la corte del emperador&nbsp;Wanli de la dinast\u00eda Ming, lo hac\u00edan en Chino, en Goa (Salsette), un jesuita ingl\u00e9s hac\u00eda lo mismo en&nbsp;&nbsp;Marathi y Konkani, la lengua de aquella regi\u00f3n occidental de la India.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo a\u00f1o que part\u00eda parala Corte Mogol la primera misi\u00f3n jesu\u00edtica, llegaba a Goa el P. Thomas Stephen, hijo de in comerciante ingl\u00e9s, antiguo alumno de Oxford. Los cinco primeros a\u00f1os en las colonias portuguesas, el P. Stephen, conocido all\u00ed como&nbsp;<em>Esteven<\/em>, fue Rector del Colegio de Salsete, y los siguientes treinta y cinco a\u00f1os, hasta su muerte en 1619, los dedic\u00f3 al apostolado misionero entre las gentes de todas las clases sociales. Pero, sin duda, su mayor contribuci\u00f3n a los nuevos m\u00e9todos misioneros iniciados por el P. Valignano, fue su extensa obra escrita en las lenguas locales que lleg\u00f3 a dominar de tal manera que le permiti\u00f3 preparar la primera gram\u00e1tica de Konkani, \u201c<em>Arte da Lingoa Canarim\u201d,&nbsp;<\/em>y un catecismo de la Doctrina Cristiana, tambi\u00e9n en un Konkani m\u00e1s refinado,\u201d<em>Doutrina Christam em lingoa Bramana-Canarim. Ordenada a maniera de dialogo para ensinar os meninos\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sin duda, su obra por el que mejor se le conoce es el \u201c<em>Khrista Purana<\/em>\u201d. Los Puranas, una extensa colecci\u00f3n de narracioneshist\u00f3ricas, geneal\u00f3gicas, tradicionales, m\u00edsticas y religiosas, centrada en las vidas y aventuras de los&nbsp;<em>avat\u0101rs<\/em>, las manifestaciones de los dioses en forma humana, son, entre la rica literatura religiosa hind\u00fa, las obras m\u00e1s populares, que todav\u00eda se cuentan en todos los hogares, se cantan en todos los tempos, y se ense\u00f1an en las escuelas de la India. Aunque los textos originales est\u00e1n en S\u00e1nscrito, los Puranas est\u00e1n traducidos en todos los idiomas y dialectos de la India, y la extraordinaria labor del P. Stephen fue utilizar la forma po\u00e9tica y el estilo \u00e9pico de estos Puranas, para escribir en Konkani 11.000 estrofas de cuatro versos, exponiendo la historia de la humanidad, desde la creaci\u00f3n hasta los tiempos de Jesucristo, lo que le vali\u00f3 el t\u00edtulo, hasta hoy reconocido, de \u201cPadre de la literatura cristiana en la India\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco m\u00e1s sabemos de este pionero en los m\u00e9todos misioneros de inculturaci\u00f3n, excepto que al final de su vida se encontr\u00f3, en Goa, con otro joven jesuita italiano que acababa de llegar de Europa e iba a proseguir la gran obra de inculturaci\u00f3n que se estaba desarrollando en los dominios portugueses del lejano Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em><strong>Roberto de Nobili<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En 1605 desembarc\u00f3 en el puerto de Goa un joven jesuita de 26 a\u00f1os que, en el proceso de adaptaci\u00f3n misionera, iba a llevar hasta sus \u00faltimas consecuencias, como el P. Ricci estaba haciendo en la China, las ense\u00f1anzas del P. Valignano. Desde el primer momento, de Nobili se dio cuenta de que, en los dominios portugueses, hacerse cristiano era convertirse en \u201c<em>parangi<\/em>\u201d, el despreciable nombre con el que los nativos conoc\u00edan a los portugueses, a los que consideraban impuros. Ser cristiano significaba, no s\u00f3lo aceptar a Cristo y a la Iglesia, sino tambi\u00e9n, aceptar en todos sus detalles, el modo de vida de los extranjeros llegados de Europa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El italiano de Nobili tuvo la suerte de encontrar como superior suyo,&nbsp;a otro italiano, el P. Alberto Laezio, que deseaba librarse&nbsp;&nbsp;de la tutela portuguesa y abrir nuevas tierras a la evangelizaci\u00f3n, dejando el hasta entonces \u00fanico terreno de evangelizaci\u00f3n de los jesuitas, la Costa de los Pescadores, para poder penetrar el interior del pa\u00eds. El nuevo campo de apostolado escogido fue la regi\u00f3n de Madurai, donde hac\u00eda ya varios a\u00f1os trabajaba el P. Gonzalo Fernandez sin, pr\u00e1cticamente, ning\u00fan fruto apost\u00f3lico. Para ese nuevo campo de apostolado, Laerzio escogi\u00f3 a de Nobili, imponi\u00e9ndole como primera obligaci\u00f3n, aprender la lengua del lugar, el Tamil.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar a su nuevo destino, de Nobili llev\u00f3 a cabo una cu\u00e1druple adaptaci\u00f3n: emocional, intelectual, social y lit\u00fargica. Llama poderosamente la atenci\u00f3n el profundo contraste que existe entre la negativa opini\u00f3n de Francisco Javier sobre los miembros de las casas altas, los brahmanes, como hemos visto, y la muy positiva opini\u00f3n de de Nobili sobre estas mismas personas, de las que escribi\u00f3: \u201calgunos piensan que estas gentes, los brahmanes, son unos ignorantes, pero yo os puedo asegurar que no lo son. Actualmente estoy leyendo unos de sus libros sagrados y en ellos estoy aprendiendo de nuevo mi filosof\u00eda; los t\u00e9rminos filos\u00f3ficos que utilizan son casi los mismos que los nuestros, a\u00fan que, naturalmente, su filosof\u00eda es fundamentalmente diferente de la nuestra\u201d<a><sup>[18]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Esta positiva opini\u00f3n de los brahmanes era fruto, no s\u00f3lo de su generoso coraz\u00f3n y s\u00f3lida fe, sino tambi\u00e9n del profundo conocimiento adquirido no s\u00f3lo de la lengua hablada, el Tamil, a la que consideraba una lengua \u201cmuy hermosa, rica y elegante\u201d, as\u00ed como del Teleg\u00fa., y la lengua sagrada del hinduismo, el S\u00e1nscrito, lo que le permiti\u00f3 profundizar en las ra\u00edces de la religi\u00f3n hind\u00fa.&nbsp;Al poco tiempo de llegar a su nuevo destino, de Nobili escribi\u00f3 al entonces P. General de los jesuitas: \u201cjunto con otros sabios del lugar, gasto cuatro o cinco horas diarias estudiando y comparando nuestras respectiva religiones\u201d<a><sup>[19]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta adaptaci\u00f3n al pensamiento de aquellas personas que tanto lleg\u00f3 a respetar y amar, no ser\u00eda completa, ni f\u00e1cilmente aceptada por sus amigos, si su forma exterior de vida hubiese seguido siendo la de los odiados \u201c<em>parengies<\/em>\u201d. Era pues necesario que su forma de vestir y de comportarse en sociedad fuese acorde con lo que \u00e9l dec\u00eda amar y respetar: la sociedad de las casas altas del lugar, y ah\u00ed viene la parte m\u00e1s conocida pero no la m\u00e1s importante, del proceso de adaptaci\u00f3n del jesuita italiano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De Nobili escribi\u00f3 al P. Laerzio pidiendo permiso para cambiar su sotana negra por la t\u00fanica color zafr\u00e1n, los zapatos de cuero, por unas sandalias de madera, y para adoptar otros signos externos de la indumentaria de los&nbsp;<em>gurus<\/em>(maestros) hind\u00faes. Obtenido el permiso de su superior, de Nobili se rap\u00f3 la cabeza, dej\u00e1ndose un peque\u00f1o mech\u00f3n de pelo (<em>kudumi<\/em>) y, lo que fue m\u00e1s tarde causa de muchos problemas y sufrimiento para el misionero, se coloc\u00f3 sobre el hombro, cruzando el pecho, la hebra del algod\u00f3n, signo distintivo del \u201cdoble nacimiento\u201d de las castas altas indias, y se hizo una se\u00f1al rectangular en le frente, con polvo de s\u00e1ndalo, para parecerse a los devotos de Vishnu y Shiva, que llevan tambi\u00e9n esta se\u00f1al en la frente. Y as\u00ed ataviado, con su cuenco de agua en la mano izquierda, y un bast\u00f3n de bamb\u00fa, en la derecha, el misionero recorr\u00eda los caminos de Madurai, predicando el Evangelio, convencido como estaba, de que estos signos exteriores no ten\u00edan ning\u00fan significado religioso, sino que eran meros signos distintivos de las castas altas hind\u00faes a las que se quer\u00eda acercar como verdadero&nbsp;<em>sannyasi<\/em>, los hombres religiosos que, habiendo renunciado al mundo, recorr\u00edan los caminos de la India, como mendicantes, dedicados a la filosof\u00eda y las cuestiones religiosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero todo este esfuerzo de adaptaci\u00f3n exterior, de la actividad misionera de de Nobili, fue pronto muy mal interpretado, tanto fuera como dentro de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, lo que llev\u00f3 a la tr\u00e1gica controversia de los mal llamados \u201cRitos Malabares\u201d<a><sup>[20]<\/sup><\/a>. En 1610, aparecieron en el horizonte las primeras nubes de la tormenta que iba a caer sobre las espaldas del misionero. Aquel a\u00f1o, el P. General de los Jesuitas, el P. Claudio Acquaviva, nombr\u00f3 al portugu\u00e9s P. Nicol\u00e1s Pimenta, Visitador de las Provincias de Goa y Malabar y, tan pronto como lleg\u00f3 a su nuevo destino empez\u00f3 a recibir quejas y acusaciones contra los m\u00e9todos del P. de Nobili y, a los pocos meses, el P. Pimenta pidi\u00f3 a cinco te\u00f3logos de Goa, que examinasen los m\u00e9todos del misionero del Madurai y diesen su opini\u00f3n sobre los mismos. Las conclusiones de estos te\u00f3logos no pod\u00edan ser m\u00e1s negativas: la forma de actuar del P. de Nobilli era una negaci\u00f3n de la verdadera fe, los conversos que hab\u00eda hecho no eran verdaderos cristianos, y conclu\u00edan que los Superiores ten\u00edan, bajo pena de pecado mortal, que suprimir la misi\u00f3n de Madurai.<\/p>\n\n\n\n<p>En respuesta a estas acusaciones, de Nobili prepar\u00f3 una larga apolog\u00eda&nbsp;&nbsp;de sus m\u00e9todos misioneros, de casi cuarenta p\u00e1ginas, para mandar al Papa, en la que, bas\u00e1ndose en Santo Tom\u00e1s y los Santos Padres de la Iglesia, que defend\u00edan la necesidad de \u201chacerse todo a todos, para ganarlos a todos\u201d,&nbsp;&nbsp;as\u00ed como en textos de las escrituras sagradas hind\u00faes, mostraba que los s\u00edmbolos que asum\u00eda en&nbsp;&nbsp;su esfuerzo para adaptarse a las gentes entre las que viv\u00eda con el \u00fanico fin de predicar el Evangelio, eran s\u00edmbolos puramente civiles, sin ning\u00fan tipo de contenido religioso. Pero esto fue solo el principio de un largo calvario que tuvo que sufrir de Nobili, durante los doce a\u00f1os que dur\u00f3 la controversia con las autoridades eclesi\u00e1sticas portuguesas, la Inquisici\u00f3n, y los te\u00f3logos, algunos de ellos, lo que fue m\u00e1s duro para de Nobili, compa\u00f1eros de su misma Oren religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Acudi\u00f3 varias veces a Goa, s\u00f3lo o acompa\u00f1ado por algunos brahmanes conversos que le apoyaban, para explicar el significado de sus nuevos m\u00e9todos de evangelizaci\u00f3n. Prepar\u00f3 extensos escritos explicando en detalle el significado puramente civil de cada uno de los s\u00edmbolos adoptados: la ropa de azafr\u00e1n, la hebra de algod\u00f3n, el mech\u00f3n de pelo, los ba\u00f1os rituales, la se\u00f1al de s\u00e1ndalo dibujada en la frente, el uso del S\u00e1nscrito en algunas ceremonias religiosas y, en general, su forma de vida como s<em>annyasi<\/em>. Pero de nada sirvieron sus explicaciones, y se le prohibi\u00f3 bautizar a nuevos catec\u00famenos.<\/p>\n\n\n\n<p>De Nobili tuvo que esperar hasta 1623, cuando el Papa Gregorio XV, por la Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica,&nbsp;<em>Romanae Sedis Antistes<\/em>que aprob\u00f3 los m\u00e9todos de adaptaci\u00f3n del jesuita italiano, con estas palabras: \u201cTomando en consideraci\u00f3n las debilidades humanas, permitimos, en virtud de nuestra autoridad Apost\u00f3lica, a los brahmanes conversos y otros gentiles que han sido y ser\u00e1n convertidos a nuestra fe, el uso de la hebra de algod\u00f3n y tambi\u00e9n el&nbsp;<em>kudumi<\/em>, como signos meramente distintivos de su status social, su nobleza u otros oficios; tambi\u00e9n permitimos el uso de las se\u00f1ales en su frente, y las abluciones rituales, y para evitar toda superstici\u00f3n o causa de esc\u00e1ndalo&nbsp;\u2026los nuevos conversos recibir\u00e1n estas insignias de manos de sacerdotes cat\u00f3licos, despu\u00e9s de hacer una confesi\u00f3n de fe y de ser bendecidos y recitadas las oraciones que apruebe el Ordinario para toda la di\u00f3cesis\u201d<a><sup>[21]<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Unos pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, 1659, la recientemente creada por el mismo Papa, la&nbsp;<em>Congregaci\u00f3n para la Propagaci\u00f3n de la Fe<\/em>, emit\u00eda una directiva, con ocasi\u00f3n de la controversia de los Ritos Chinos, que pod\u00edan, perfectamente, aplicarse a los m\u00e9todos misioneros de de Nobili, que dec\u00eda: \u201cNo pong\u00e1is ning\u00fan empe\u00f1o ni aduzc\u00e1is ning\u00fan argumento para convertir a estos pueblos de que cambien sus ritos, sus formas de vida o sus costumbres, a no ser que sean evidentemente contrarios a la religi\u00f3n y la moral,- y a\u00f1ad\u00eda- \u00bfhay algo m\u00e1s absurdo que querer imponer Francia, Espa\u00f1a o Italia o cualquier otro pa\u00eds Europeo a la China? No llev\u00e9is a estas tierras vuestros pa\u00edses, sino la fe, esta fe que no rechaza ni hiere los ritos ni los usos de ning\u00fan pueblo, con tal de que no sean detestables, sino que quiere que se les guarde y se les proteja\u201d<a><sup>[22]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estas palabras del Papa y su Dicasterio deber\u00edan haberse terminado definitivamente las controversias sobre los ritos Malabres, pero no fue as\u00ed. Cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte del P. de Nobili, en 1656, la controversia de los Ritos Malabares se reinici\u00f3, vincul\u00e1ndose esta vez a la controversia de los Ritos Chinos. En 1707, algunos padres capuchinos franceses de la misi\u00f3n de Pondicheri, probablemente desconociendo la Bula de Gragorio XV, y bas\u00e1ndose en err\u00f3neas informaciones, denunciaron ante el Legado Pontifico, Maillard de Tournon, que estaba en camino hacia la China, para estudiar el problema de los nuevos ritos introducidos por el P. Ricci y sus compa\u00f1eros, algunas pr\u00e1cticas de los jesuitas en el&nbsp;&nbsp;territorio de Madurai, pr\u00e1cticas que, en realidad nunca se hab\u00edan aprobado ni se practicaban, y que hab\u00edan sido el origen de la leyenda de los \u201cRitos Malabares\u201d. Desgraciadamente, despu\u00e9s de a\u00f1os de fruct\u00edfera actividad misionera, en China y Madurai,&nbsp;&nbsp;basada en la idea de inculturar la fe que se predicaba, en 1742, por la Bula Pontificia de Benedicto XV, \u201c<em>Ex Quo Die<\/em>\u201d se prohibieron los nuevos ritos en los dos pa\u00edses, poniendo, as\u00ed,&nbsp;fin a uno de los m\u00e1s interesantes experimentos de adaptaci\u00f3n de la actividad misionera, e inici\u00e1ndose un largo per\u00edodo de siglo y medio, de una profunda crisis de la actividad misionera en la India.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em><strong>Constanzo Giuseppe Beschi<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero el fracaso del camino emprendido por el P. de Nobili para acercar la fe cat\u00f3lica a las gentes m\u00e1s educadas del sur de la India, no supuso, inmediatamente, el fin de otros esfuerzos de inculturaci\u00f3n llevados a cabo por otros jesuitas en aquel pa\u00eds. En 1711 hab\u00eda llegado tambi\u00e9n a Madurai otro jesuita italiano quien, con el tiempo, adem\u00e1s de admitir en la Iglesia a casi 12.000 personas, llegar\u00eda a ser un cl\u00e1sico en la literatura Tamil, el Padre Constanzo Giusppe Beschi quien, siguiendo los pasos de su predecesor, el P. de Nobili, se integr\u00f3 totalmente en el modo de vida de su entorno hind\u00fa, convirti\u00e9ndose tambi\u00e9n en un admirado&nbsp;<em>sannyasi<\/em>en su modo de vestir, comer y desplazarse. Su integraci\u00f3n en el mundo hind\u00fa de su entorno se reflej\u00f3 tambi\u00e9n en la imaginer\u00eda religiosa y en la arquitectura de los tres santuarios que construy\u00f3, integrando elementos estructurales y decorativos de los templos hind\u00faes; santuarios que todav\u00eda hoy son muy visitados centros de peregrinaci\u00f3n por los fieles cristianos y los&nbsp;&nbsp;no-cristianos de aquella parte del sur de la India.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sin duda, donde mejor mostr\u00f3 su total integraci\u00f3n con aquellas gentes con las que conviv\u00eda fue en el campo de las letras. Conocedor, no solo del S\u00e1nscrito, sino tambi\u00e9n del Telegu. ,el Urdu y el Tamil,&nbsp;&nbsp;como hab\u00eda hecho el P. Stephens con la lengua konkani, el P. Beschi lo hizo con el Tamil del que prepar\u00f3 varias gram\u00e1ticas y diccionarios, como el famoso&nbsp;<em>Chaturakaati,<\/em>un diccionario etimol\u00f3gico, de sin\u00f3nimos y estilos po\u00e9ticos, y otro diccionario Tamil-Lat\u00edn y Lat\u00edn\u2013Tamil-Portugu\u00e9s, as\u00ed como varios libros de catequesis y cuestiones apolog\u00e9ticas. Pero, sin duda, su obra magna fue el&nbsp;<em>Thembavani<\/em>, (La Guirnalda Imperecedera), un poema de 3.615 estrofas en honor de San Jos\u00e9, estimado hasta hoy, como un cl\u00e1sico de la lengua dravida, el Tamil. En todas sus obras escritas se puede descubrir la influencia de las escrituras hind\u00faes, en el vocabulario, la sintaxis, las ideas y los mitos utilizados.&nbsp;&nbsp;Su amor por la cultura y las gentes del Tamil Nadu le hizo tambi\u00e9n traducir al lat\u00edn, para darlo a conocer en Europa, el m\u00e1s famoso poema \u00e9pico en lengua Tamil, el&nbsp;<em>Thirukukkural.<\/em>El historiador brit\u00e1nico Stephen Neills pudo esribir, al referirse al P. Beschi: \u201c<em>Jam\u00e1s un europeo en la India ha producido una obra de tanta erudici\u00f3n y tanta elegancia en su estilo literario\u201d.<a><sup><strong>[23]<\/strong><\/sup><\/a><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estos gigantes de la inculturaci\u00f3n que acabamos de mencionar no fueron, ni mucho menos, los \u00fanicos. El P. Jos\u00e9 Kalapaura present\u00f3 en el XI Congreso Internacional de la ALAADA (Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Estudios Asi\u00e1ticos y Africanos)<a><sup>[24]<\/sup><\/a>una ponencia sobre \u201c<em>La interacci\u00f3n India y Este-Oeste. La contribuci\u00f3n de los jesuitas en los siglos 16 y 17\u201d&nbsp;<\/em>en el que menciona m\u00e1s de veinticinco nombres de jesuitas en la India que, durante estos siglos, imbuidos de un gran esp\u00edritu humanista y un profundo amor al pa\u00eds que los hab\u00eda acogido, hicieron una extraordinaria contribuci\u00f3n al acercamiento del subcontinente asi\u00e1tico a Europa, en los m\u00e1s diversos campos del conocimiento: historia, astronom\u00eda, geograf\u00eda, etnograf\u00eda, literatura, educaci\u00f3n y prensa. Su aportaci\u00f3n fue especialmente importante en el campo de las letras en los distintos idiomas de aquel pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de las aportaciones, como hemos visto, al Persa, Urdu y Hindustani en la corte del Gran Mogol, el Konkani y Marathi en la costa oeste, y el&nbsp;Teleg\u00fa, Tamil, Malayalam y Kanarese en el sur, junto con el Sir\u00edaco entre las comunidades cristianas de rito oriental, el P.&nbsp;&nbsp;Kalapaura menciona las aportaciones de los&nbsp;&nbsp;siguientes jesuitas:&nbsp;&nbsp;El P. G. Coeurdoux (1691-1777) fue el primero en descubrir la relaci\u00f3n entre el S\u00e1nscrito, el Lat\u00edn y el Griego; el P. H. Roth (1620-1668) dio a conocer al mundo occidental la escritura original&nbsp;&nbsp;del S\u00e1nscrito,&nbsp;&nbsp;el&nbsp;&nbsp;<em>davanagari;&nbsp;<\/em>el P. J.E. Hamxdelen ( 1689-1732) prepar\u00f3 los primeros diccionarios Lat\u00edn-S\u00e1nscrito y Portugu\u00e9s- S\u00e1nscrito; y&nbsp;&nbsp;el P. J.F.Pons (1698-1753) ,experto en los distintos campos de la literatura S\u00e1nscrita:&nbsp;&nbsp;Vedas,&nbsp;tratados gramaticales hind\u00faes, los seis sistemas de filosof\u00eda, as\u00ed como los tratados de astronom\u00eda. Fueron tambi\u00e9n estos jesuitas que introdujeron en la India el m\u00e9todo de impresi\u00f3n con caracteres m\u00f3viles, primero en 1556, en Goa, los caracteres romanos, y m\u00e1s tare los caracteres de otras lenguas indias como el Tamil, el Malayalam y el Sir\u00edaco.Pero todos esfuerzos misioneros de inculturaci\u00f3n llegaron a un tr\u00e1gico final con la supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en 1773, por la Bula&nbsp;<em>Dominus ac Redemtor noster<\/em>del Papa Clemente XIV.&nbsp;<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\" \/>\n\n\n\n<p><a><sup>[1]<\/sup><\/a>Lisboa: na off. De Valentin da Costa, Deslandes, 1710. Portugal Torre do Pombo, Biblioteca, S.P. 869-870.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[2]<\/sup><\/a>D`Sa, M.Fco, \u201c<em>History of&nbsp;&nbsp;the Catholic Church in India<\/em>(Vol.I) X.Furtado, Bombay 1910. p. 33.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[3]<\/sup><\/a>Fco. Javier,&nbsp;<em>Cartas y Escritos<\/em>, BAC, Madrid 1999, p. 154, 201,229, 235,341, 413, 443.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[4]<\/sup><\/a>D`Sa,F. op. Cit..pgs 116 a 121.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[5]<\/sup><\/a>Javier, op.cit.&nbsp;&nbsp;pags 107 y 139.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[6]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;idem&nbsp;pag 177.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[7]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;Idem, p\u00e1g 265 a 269. San Ignacio en su respuesta propuso a Javier cinco maneras de promover vocaciones ind\u00edgenas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[8]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;idem, pags 112 a 115.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Llama poderosamente la atenci\u00f3n el contraste entre la pobre opini\u00f3n que ten\u00eda Fco. Javier de los indios, y las alabanzas que no escatimaba al hablar de los japoneses y los chinos. De los primeros escribi\u00f3: \u201cla gente de los que hasta agora tenemos conversada es la mejor que asta agora est\u00e1 descubierta, y me parece que entre gentiles no se hallar\u00e1 otra gente que ganes a los japoneses. Es gente de muy buena conversaci\u00f3n y generalmente buena y no maliciosa, gente que honra mucho y a maravilla, estiman m\u00e1s la honra que cualquier otra cosa\u2026son gente de muy buena voluntad, muy conversable y deseosa de saber (Cartas p. 354); y de los chinos escribi\u00f3:\u201dla gente de China es muy aguda, de grandes ingenios, mucho m\u00e1s que los japoneses, y hombres de muchos estudios\u2026Los chinos son muy deseosos de saber.&nbsp;&nbsp;China es una tierra poblada de gente muy ingeniosa y de muchos letrados\u201d (Cartas, pag. 40, 408, y 447).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[9]<\/sup><\/a>Eraly, A.&nbsp;<em>The Mughal Throne. The Saga of India\u2019s Great Emperor<\/em>, Phoenix, London 2000, pg. 197.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[10]<\/sup><\/a>Monserrat, A.&nbsp;&nbsp;y Alay, J.L<em>. Embajador en la corte del Gran Mogol. Viajes de un jesuita catal\u00e1n del siglo XVI por la India, Paquist\u00e1n, Afganist\u00e1n y el Himalaya<\/em>, Milenio, Lleida 2006, p.102.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[11]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;idem pg. 104.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[12]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;idem pg. 133.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[13]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;idem pg. 138.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[14]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;Eraly, op cit. pg. 206.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[15]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;idem .pags. 187 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[16]<\/sup><\/a>&nbsp;Monserrate, A. \u201c<em>Mongolicae Legationis Commentarius<\/em>\u201d , edt. H. Hosten publicado en \u201cMemoirs of the Asiatic Society of Bengal\u201d Vol III, n\u00ba 9, pgs. 518-704, Calcuta 1914.&nbsp;Base del libro en espa\u00f1ol citado m\u00e1s arriba.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[17]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;Camps, A., \u201cJerome Xavier, S.J. and the muslims of the Mogul Empire\u201d, en&nbsp;<em>Nouvelle revue de science missionnaire,&nbsp;<\/em>Suisse 1957, p. 181.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[18]<\/sup><\/a>&nbsp;Cronin, V.,&nbsp;<em>A Pearl toIndia.The Life of Robert de Nobili,<\/em>E.P. Dutton &amp; Co. N.Y. 1959.&nbsp;&nbsp;pag. 97.&nbsp;El mismo autor tiene una magn\u00edfico libro sobre la experiencia misionera del P. Ricci y sus compa\u00f1eros en la China, titulado&nbsp;<em>The Wise Men from the West<\/em>, Harvill Press, London, 1955.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[19]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;Croning, op.cit., pag. 61-<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[20]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;\u201cMal llamados\u201d porque ni se refer\u00eda a \u201critos\u201d religiosos, si no a costumbres sociales, ni eran del \u201cMalabar\u201d, sino de Madurai, donde de Nobili viv\u00eda y que est\u00e1 a cientos de kms de la costa malabar.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[21]<\/sup><\/a>Cronin, op.cit.&nbsp;&nbsp;pag. 229-230.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[22]<\/sup><\/a>&nbsp;&nbsp;<em>Colletanea Congregationis de Propaganda Fides<\/em>, Roma, ex Tipographa Polyglota, S.C. de Propaganda Fides, 1907, Vol I (1622-1866) pag 42.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[23]<\/sup><\/a>Nelly, Stephen,&nbsp;<em>History of Christianity in India 1707-1858<\/em>, Cambridge University Press, London 1985, p. 87.<\/p>\n\n\n\n<p><a><sup>[24]<\/sup><\/a>Kalapaura, J,&nbsp;<em>La interacci\u00f3n India y Este-Oeste. La Contribuci\u00f3n de los jesuitas en los siglos 16 y 17,<\/em>Ponencia en el XI Congreso Internacional de la ALADAA (Asociaci\u00f3n Internacional de Estudios Asi\u00e1ticos y Africanos), M\u00e9xico de 12 a 15, 2003.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Art\u00edculo elaborado por Gaspar Rul-l\u00e1n, te\u00f3logo, especialista en hinduismo, colaborador de Fronteras CTR.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Gaspar Rul-l\u00e1n) En un art\u00edculo anterior, y primero, en esta serie de art\u00edculos de Gaspar Rul\u00ad-l\u00e1n, se estudiaba la antiqu\u00edsima llegada del cristianismo a la India y su pervivencia hasta la nueva \u00e9poca que comienza con la llegada del mundo occidental, en el siglo XVI. En este segundo art\u00edculo sintetiza Rul-l\u00e1n la historia de &#8230; <a title=\"El Oriente conquistado (s. 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