{"id":3534,"date":"2018-12-12T07:00:53","date_gmt":"2018-12-12T06:00:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=3534"},"modified":"2022-01-19T11:48:04","modified_gmt":"2022-01-19T10:48:04","slug":"el-cristianismo-en-dostoievski-e-ignacio-de-loyola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=3534","title":{"rendered":"El cristianismo en Dostoievski e Ignacio de Loyola"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por <u>Manuel D\u00edaz M\u00e1rquez<\/u>) Somos conscientes de que la comparaci\u00f3n entre la compleja manera de entender el cristianismo de Fi\u00f3dor Dostoievski y la visi\u00f3n \u00e9tico-existencial propuesta por la espiritualidad de Ignacio de Loyola, y la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, puede resultar, cuanto menos, sorprendente. Sin embargo, si nos adentramos en las bases m\u00e1s profundas de ambas posturas, podremos ver que dicha conexi\u00f3n es claramente detectable. Y esto suceder\u00e1, fundamentalmente, si lo analizamos desde la figura de San Ignacio de Loyola, quien experiment\u00f3 en su propia carne un desarrollo existencial casi id\u00e9ntico al que, muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde, Dostoievski propusiera como el modelo de b\u00fasqueda de la plenitud humana.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>INTRODUCCI\u00d3N<\/h3>\n<p>Desde siempre se ha catalogado a Dostoievski como el autor del sufrimiento por antonomasia. La analog\u00eda del sufrimiento de Cristo con el sufrimiento de los personajes dostoievskianos es una constante manida que puede leerse en la mayor\u00eda de los trabajos de investigaci\u00f3n sobre el autor. El sufrimiento y la sombra parecen las \u00fanicas bases defendidas por Dostoievski seg\u00fan la mayor\u00eda de sus int\u00e9rpretes tradicionales. Y, desde luego, no son afirmaciones descabelladas.<\/p>\n<p>Y es que parece evidente, a ojos de cualquier lector, que Fi\u00f3dor Dostoievski no es un autor excesivamente luminoso en cuanto a su visi\u00f3n de la vida, del hombre y la sociedad. De hecho, son muchos los especialistas que destacan en el genio ruso solamente sus aspectos m\u00e1s oscuros: la tragedia existencial, la naturaleza atormentada del hombre<a name=\"_ftnref1\"><\/a>[1]y el sufrimiento como \u00fanica v\u00eda de redenci\u00f3n posible. Pero, \u00bfes esto Dostoievski? O, lo que quiz\u00e1 puede ser una cuesti\u00f3n m\u00e1s certera, \u00bfes s\u00f3lo esto Dostoievski?<\/p>\n<p>Ya el mismo autor dista mucho de lo que podr\u00eda denominarse un ser luminoso. S\u00f3lo hace falta contemplar cualquiera de sus retratos para hallar una mirada atormentada, enmarcada en la faz de un personaje sombr\u00edo y taciturno. As\u00ed es como se nos ha solido presentar por lo general tanto al autor como a sus obras. Es cierto que Dostoievski vivi\u00f3 atormentado por muchos demonios, tanto internos como externos. Su vida, como ya sabemos, fue un c\u00famulo de sufrimientos que lo fueron empujando a lo largo de un tr\u00e1nsito existencial en el que escrib\u00eda a contrarreloj mientras elud\u00eda a los acreedores. Cuando vemos la imagen de Dostoievski, no es dif\u00edcil comprender que estamos viendo la imagen del esp\u00edritu asediado, del falso conspirador desterrado a Siberia tras librarse en el \u00faltimo momento de ser fusilado, del hombre que sufre hemorroides, del eterno deudor, del sospechoso de la violaci\u00f3n de una menor (que lleg\u00f3 a suicidarse por este hecho), en definitiva, estamos viendo la imagen de la oscuridad, de los aspectos m\u00e1s sombr\u00edos de la humanidad. \u00bfQu\u00e9 eticidad podr\u00e1 transmitirnos este tipo de autor? \u00bfC\u00f3mo podemos argumentar que su base es un amor luminoso como el que propone la \u00e9tica jesu\u00edtica?<\/p>\n<p>Realmente, la obra de Dostoievski va a estar muy por encima de esa negatividad superficial. Y he aqu\u00ed el punto de inflexi\u00f3n de nuestra investigaci\u00f3n: centrarse en su obra, en lo que realmente nos dice Dostoievski. Sus personajes y sus historias nos transmiten un mensaje de esperanza, proporcion\u00e1ndonos una gu\u00eda en la b\u00fasqueda de la plenitud humana. Y esta gu\u00eda tendr\u00e1 una relaci\u00f3n muy estrecha con algunos conceptos \u00e9ticos jesu\u00edticos fundamentales (especialmente los relacionados con la luminosidad, el amor y la idea de un <em>Nosotros<\/em>que va a incluir a la humanidad en conjunto). Por ello, vamos a partir de que hay dos formas de entender a Dostoievski, una dirigida exclusivamente hacia el autor (donde nos encontraremos su propia espiritualidad, su visi\u00f3n del sufrimiento y, en definitiva, esa oscuridad que a tantos lectores no especializados llega a abrumar), y otra dirigida hacia su obra en general, centrada en observar qu\u00e9 puede transmitirnos en nuestro mundo actual. La inmensa mayor\u00eda de las investigaciones sobre Dostoievski han ido hacia adentro, hacia la persona, hacia la interioridad del creador. Nosotros, sin embargo, vamos a destacar lo que puede ofrecernos su obra como lectores occidentales del siglo XXI: unas reflexiones \u00e9ticas y existenciales en las que el amor tendr\u00e1 un papel predominante y en las que la mujer (muy al contrario de lo que pensara Berdiaev, como hemos visto en la anterior nota al pie), ser\u00e1 fundamental.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 tendr\u00e1 todo esto que ver con Ignacio de Loyola? \u00bfQu\u00e9 sentido puede tener unir aqu\u00ed a Dostoievski y al padre de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas? \u00bfC\u00f3mo podemos poner de acuerdo al padre del Gran Inquisidor<a name=\"_ftnref2\"><\/a>[2]con la Iglesia? La respuesta es sencilla: Ignacio de Loyola experiment\u00f3 una transformaci\u00f3n propia de un personaje dostoievskiano. Su vida sigui\u00f3 casi paso a paso la propuesta dostoievskiana hacia el hombre pleno. Las profundas bases existenciales ineludibles seg\u00fan Dostoievski para alcanzar la Verdad fueron ya vividas por San Ignacio y dejadas por escrito, como veremos m\u00e1s adelante, en sus obras. Sin lugar a dudas, el uso pr\u00e1ctico de la raz\u00f3n en Dostoievski sigue las mismas pautas que anteriormente desarrollara Ignacio de Loyola como proyecto vital propio. Esta va a ser la tesis que defenderemos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>LA IMPORTANCIA DEL AMOR\u00a0EN EL ENTRAMADO EXISTENCIAL DOSTOIEVSKIANO<\/h3>\n<p>Como ya se expuso en el ensayo <em>La luz en Dostoievski<\/em><a name=\"_ftnref3\"><\/a>[3], una revisi\u00f3n pormenorizada de la obra de nuestro autor puede dar como resultado la extracci\u00f3n de todo un sistema existencial que Dostoievski comenz\u00f3 a fraguar ya desde su <em>Pobres Gentes<\/em>. Si vemos su obra como conjunto, nos encontraremos con una estructura que la recorre de principio a fin y que nos muestra diversas formas de estar en el mundo, siempre bajo la base subyacente de un acuerdo social creado por el mero inter\u00e9s com\u00fan. Aqu\u00ed es donde toma base la \u00e9tica dostoievskiana.<\/p>\n<p>La sociedad es un paisaje en Dostoievski, un marco, un decorado ineludible. Es el lugar donde las cosas pasan, donde las existencias se desenvuelven, sufren, triunfan\u2026 Es contra la sociedad contra la que se delinque, tambi\u00e9n ser\u00e1 la sociedad la que pueda redimir en \u00faltimo t\u00e9rmino los cr\u00edmenes del individuo. Dostoievski va a presentar a esta sociedad como una masa. La masa es la que atormenta a Goliadkin en <em>El Doble<\/em>, es la que hace ocultarse al hombre del subsuelo, la que empuja al crimen a Rask\u00f3lnikov, la que inflama los corazones de los <em>Demonios<\/em>. Pero es tambi\u00e9n en la masa donde Dostoievski ve el punto de partida para alcanzar la plenitud existencial. Un camino con infinitas rendijas, con m\u00faltiples callejones sin salida, pero que siempre se presenta enfocado (si observamos su obra como un todo) hacia la idea del amor como la verdadera esperanza del ser humano (y no como una mera pasi\u00f3n dionis\u00edaca, como afirmaba Berdiaev).<\/p>\n<p>Toda individualidad humana se enfrenta en mayor o menor medida y de manera inexcusable a esa masa social. El individuo va a tener siempre como referencia a la masa, bien para aceptarla e intentar dominarla, bien para despreciarla. Y esta no es m\u00e1s que un conjunto de individuos que act\u00faan de forma independiente respecto a cada uno de ellos por separado. Esta es la sociedad que define Dostoievski (porque es la que sufre en su propia carne), y ser\u00e1 la sociedad que pretende cambiar de una manera ut\u00f3pica, resolviendo finalmente conclusiones muy similares a las que defiende la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Se trata de cambiar una sociedad basada en la masa informe y agresiva, transmut\u00e1ndola hacia otro tipo de sociedad basada en el sentimiento de comunidad y regida por el principio irrenunciable del amor.<\/p>\n<p>La obra de Dostoievski no es m\u00e1s que un compendio sobre los modos de relaci\u00f3n que puede haber entre individuo y sociedad. Podemos encontrar varios grados<a name=\"_ftnref4\"><\/a>[4]:<\/p>\n<p>El m\u00e1s b\u00e1sico ser\u00e1 el de la inmersi\u00f3n total en dicha masa. Dostoievski nos muestra individuos cuyas \u00fanicas aspiraciones son las de pasar desapercibidos y cubrir sus necesidades primarias (o sea, las necesidades f\u00edsicas, las pulsiones elementales). Los sujetos que consiguen satisfacer medianamente estos objetivos primarios ser\u00e1n <em>felices<\/em>(muy en l\u00ednea con la felicidad que Kant distinguiera de la <em>felicidad digna<\/em>). Estos ser\u00e1n los <em>hombres-masa<\/em>orteguianos que tan presentes est\u00e1n en la obra de nuestro autor. Y este es el escenario en el que todo pasa, el tel\u00f3n de fondo en el que las cosas realmente importantes van a tener lugar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201c\u00bfCu\u00e1ntos hombres hay que no piensan, sino que viven de ideas que otros les dan ya hechas? Pero aqu\u00ed no solo se vive de ideas hechas, sino hasta de dolor hecho (y adem\u00e1s, sin cultura)\u201d<a name=\"_ftnref5\"><\/a>[5].<\/p>\n<p>Una variante de este tipo de personalidad es la del individuo que no consigue encontrar el sitio que desea dentro de esa masa. Son personas m\u00e1s d\u00e9biles, que no consiguen satisfacer esas necesidades b\u00e1sicas (alimenticias, sexuales\u2026). Los miembros de la misma masa a la que quieren pertenecer les pisan el terreno y les impiden el \u00e9xito. Y esto no se hace por crueldad, sino por propia selecci\u00f3n natural. El d\u00e9bil se topa con una masa hostil que, sin tener conciencia de ello, coarta constantemente incluso sus intentos de ser meramente uno m\u00e1s. Es lo que da como resultado al paria, al individuo excluido. Es una de las formas de vida m\u00e1s infructuosas, en la que se sigue siendo masa y, a la postre, desdichado. No se aporta nada a la sociedad, ni tampoco a la propia vida (el <em>hombre-masa<\/em>, al menos, se siente satisfecho con su vida). La caracter\u00edstica principal en este estadio existencial ser\u00e1 la infelicidad, la misma en la que se encuentra Goliadkin en <em>El Doble<\/em>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cQuien estaba m\u00e1s cerca de \u00e9l era un oficial del ej\u00e9rcito, alto y gallardo, junto al cual el se\u00f1or Goliadkin se sent\u00eda como un m\u00edsero insecto\u201d<a name=\"_ftnref6\"><\/a>[6].<\/p>\n<p>Otra posible respuesta ser\u00e1 la de rebelarse frente al propio entorno. Igualmente, podemos destacar dos formas de rebeli\u00f3n existencial. La primera de ellas ser\u00e1 una rebeli\u00f3n pasiva. Quien se encuentra en este estado existencial basar\u00e1 su vida en la mera cr\u00edtica de su entorno, ser\u00e1 la figura del antih\u00e9roe, del hombre del subsuelo. Un antih\u00e9roe se define m\u00e1s por lo que no es que por lo que concretamente es. Rechazar\u00e1 todas las reglas de cortes\u00eda, buen gusto, modas\u2026 en definitiva, lo <em>pol\u00edticamente correcto<\/em>,por considerarlo un burdo invento de una sociedad despreciable. El rebelde pasivo ve al <em>hombre-masa<\/em>desde una perspectiva de superioridad, defiende su individualidad y se enfrenta a lo com\u00fan. Pero, a su vez, teme a la masa porque conoce su gran poder. El antih\u00e9roe sabe que esa masa puede aplastarlo en cualquier momento por enfrentarse a sus principios de estabilidad. Por eso mantiene una distancia prudencial y ejercer\u00e1 su rebeli\u00f3n de modo pasivo, resguardado en la intimidad. La existencia de este tipo de individualidades estar\u00e1 marcada por el odio, que es el que da realmente un sentido a sus vidas. La gran diferencia con los grados anteriores es que aqu\u00ed s\u00ed estamos encontrando ya una individualidad definida, que se distingue de las dem\u00e1s. Y esto ser\u00e1 fundamental para llegar a una comprensi\u00f3n profunda de la realidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cEn toda novela hay que presentar a un h\u00e9roe, y aqu\u00ed h\u00e1llanse expresamente reunidos todos los rasgos de un antih\u00e9roe; y, sobre todo, mi relato ha de producir una impresi\u00f3n desagradable, porque todos, m\u00e1s o menos, hemos perdido la costumbre de la vida hasta tal punto, que a veces sentimos una suerte de asco por la vida verdadera, y por eso nos sienta mal el que nos la recuerden. Hemos llegado a considerar la vida viva como un trabajo, casi como un empleo, y todos somos en nuestro interior de parecer que es mejor vivir en los libros\u201d<a name=\"_ftnref7\"><\/a>[7].<\/p>\n<p>Un paso adelante ser\u00e1 llegar a una rebeli\u00f3n activa. Este tipo de individualidad ya act\u00faa, intenta cambiar la realidad, marcar su entorno. Aqu\u00ed s\u00ed podemos observar una individualidad fuerte, conocedora de su poder y protagonista de su propia vida. Al igual que el antih\u00e9roe, el rebelde activo tambi\u00e9n aborrece a la masa, pero enfoca su enfrentamiento de una manera radicalmente diferente. Si bien el antih\u00e9roe se queda en la mera cr\u00edtica y en el odio m\u00e1s profundo, el individuo colocado en esta escala optar\u00e1 por la <em>acci\u00f3n<\/em>para cambiar su entorno. Son los que intentan romper lo establecido y dictar la direcci\u00f3n hacia la que los dem\u00e1s deben dirigirse. Si una de estas individualidades triunfa, adquirir\u00e1 tintes heroicos; pero si fracasa, se convertir\u00e1 en un villano o en un loco. S\u00f3lo aqu\u00e9l que est\u00e9 dispuesto a asumir las consecuencias de sus actos se arriesgar\u00e1 a asomarse a este abismo existencial. Este ser\u00e1 el punto cumbre dentro del desarrollo de la individualidad humana que podemos encontrar en Dostoievski. A partir de aqu\u00ed entrar\u00e1 en juego la importancia del otro como parte de uno mismo, que es lo que muchos de los int\u00e9rpretes de Dostoievski no han sabido destacar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cLa persona \u00abextraordinaria\u00bb tiene el derecho\u2026 o sea, no un derecho oficial, sino un derecho propio, de saltar por encima de ciertos obst\u00e1culos, y aun eso tan solo en el caso de que as\u00ed lo exija la realizaci\u00f3n de una idea suya, en ocasiones salvadora, quiz\u00e1, para toda la humanidad\u201d<a name=\"_ftnref8\"><\/a>[8].<\/p>\n<p>As\u00ed,el individuo encontrar\u00e1 en Dostoievski dos v\u00edas de sociabilizaci\u00f3n: una externa y est\u00e9ril (impuesta por la coacci\u00f3n social), y otra interna y fruct\u00edfera, que va a llevarse a cabo reflexivamente. El hombre comienza a sociabilizarse de manera reflexiva cuando logra comprender que los dem\u00e1s forman parte de \u00e9l, al igual que \u00e9l forma parte de los dem\u00e1s. Y el nexo de uni\u00f3n entre individuo y sociedad residir\u00e1 en el amor. Cuando una persona siente amor por otra, se transforma. Aqu\u00ed es donde est\u00e1 el paso ineludible para poder alcanzar a Dios. Esa primigenia admisi\u00f3n de otro individuo como parte de la propia mismidadser\u00e1 la que nos muestre el camino hacia un grado superior de existencia. El enamorado es quien encuentra en primer lugar ese sentimiento que lo har\u00e1 capaz de hacer propio lo ajeno. Como ejemplo m\u00e1s claro tendremos a Rask\u00f3lnikov en <em>Crimen y Castigo<\/em>. Rask\u00f3lnikov resucita cuando se enamora de Sonia (seg\u00fan palabras de nuestro autor) y vuelve a sumergirse en los cauces sociales de los que se hab\u00eda autoexpulsado con su crimen<a name=\"_ftnref9\"><\/a>[9]. Para Dostoievski el amor es el instrumento m\u00e1s \u00fatil en el proceso de humanizaci\u00f3n de la persona. S\u00f3lo ese sentimiento de enamoramiento ser\u00e1 capaz de encauzar al hombre en la direcci\u00f3n hacia la plenitud humana propuesta y buscada por nuestro autor. Ni la moralidad impuesta, ni el castigo, ni el desprecio&#8230; nada de esto har\u00e1 al hombre, desde el punto de vista dostoievskiano, cambiar su pensamiento o domar ese sentimiento de individualidad radical y predominante. S\u00f3lo el amor puede lograr que el hombre se convierta en un miembro leg\u00edtimo de la sociedad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>LA CONEXI\u00d3N CON IGNACIO DE LOYOLA<\/h3>\n<p>El enamorado no se siente completo sin la otra persona, completa su existencia en base a una existIncia externa, al igual que el andr\u00f3gino plat\u00f3nico. Esta ser\u00e1 la base del amor global que ser\u00eda el \u00faltimo estadio en esta progresi\u00f3n. Para alcanzar la plenitud existencial ser\u00e1 necesario que el individuo experimente ese sentimiento no ya fraternal, sino amoroso, hacia el resto de la humanidad: el hombre pleno ha de estar enamorado de la humanidad. Y queremos decir un enamoramiento de ra\u00edz, un sentimiento de pertenencia mutua en el conjunto de todas las individualidades que forman al ser humano en general. S\u00f3lo cuando un hombre entiende que su existencia se basa en la de los dem\u00e1s, s\u00f3lo cuando un hombre lucha con una certeza inquebrantable de que el conjunto al que defiende forma parte de su mismo ser, estaremos frente a una existencia plena. Parece inevitable recordar aqu\u00ed la famosa frase de Ignacio de Loyola: <em>En todo amar y servir<\/em><a name=\"_ftnref10\"><\/a>[10]. En el momento en el que el ser humano consiga percatarse en conjunto de esta realidad, el hombre en general se har\u00e1 pleno, y estaremos hablando, a ojos tambi\u00e9n de Dostoievski, de una aut\u00e9ntica nueva y plena generaci\u00f3n humana, totalmente superior a la anterior. Podemos leer en <em>El sue\u00f1o de un hombre rid\u00edculo<\/em>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u00abDir\u00e9 algo m\u00e1s: \u00a1que sea cierto que nunca se cumpla y que no exista nuestro para\u00edso (eso ya lo entend\u00ed yo), pero, a pesar de todo, predicar\u00e9! No obstante, ser\u00eda tan sencillo: en un d\u00eda, en tan s\u00f3lo una hora, todo podr\u00eda hacerse realidad. Lo m\u00e1s importante es que ames a tus semejantes como a ti mismo, y eso es lo fundamental; creo que no se necesita nada m\u00e1s: al instante encontrar\u00edas c\u00f3mo ordenar tu existencia. \u00a1Adem\u00e1s, s\u00f3lo se trata de una verdad antiqu\u00edsima, le\u00edda y repetida billones de veces, pero que no termin\u00f3 de arraigar! Porque \u00abla conciencia de la vida est\u00e1 por encima de la vida misma, el conocimiento de las leyes de la felicidad excede a la propia felicidad\u00bb. \u00a1Contra eso es contra lo que hay que luchar! Y yo lo har\u00e9. Si todos lo desearan, las cosas cambiar\u00edan al instante\u00bb<a name=\"_ftnref11\"><\/a>[11].<\/p>\n<p>Como podemos ver, toda la problem\u00e1tica existencial propuesta por Dostoievski tiene como meta la consecuci\u00f3n de un amor global que coloque al todo en el mismo plano existencial del individuo en concreto. El \u00e9xito de la existencia humana residir\u00e1 en que el individuo asuma al resto de la humanidad como parte de su mismo ser, y que cada uno de los restantes individuos tomen a este individuo (y a todos los dem\u00e1s) tambi\u00e9n como partes del mismo conjunto. Este conjunto se crear\u00e1 desde la idea de ese <em>Nosotros<\/em>del que venimos hablando. El individuo tiene que amar al resto de la humanidad tanto como a s\u00ed mismo. S\u00f3lo desde la inercia de un amor global podr\u00e1 alcanzarse la idea del hombre pleno que busca Dostoievski.<\/p>\n<p>Y entendamos que lo que Dostoievski propone con esto no es una existencia d\u00f3cil, d\u00e9bil, basada en el sometimiento de cada individuo a su entorno social (tampoco es lo que propone la \u00e9tica jesu\u00edtica). M\u00e1s bien es todo lo contrario. Dostoievski defiende la fuerza de la libertad humana; pero tambi\u00e9n nos advierte que, hasta que esa libertad no busque, por s\u00ed misma focalizar su fuerza a trav\u00e9s del amor a los dem\u00e1s, el hombre no obtendr\u00e1 una existencia verdadera. Nuestro autor nunca aprobar\u00e1 una existencia sometida, sino que buscar\u00e1 un cambio natural en el pensamiento, alcanzado de manera individual y convencida. Por eso era tan importante para \u00e9l dejar asentadas las bases de una individualidad fuerte. Por eso, para que un jesuita pueda ayudar a los dem\u00e1s, ha de ayudarse previamente a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Un hombre que carece de libertad carecer\u00e1 de personalidad y, como dice Buytendijk, de dignidad<a name=\"_ftnref12\"><\/a><sup>[12]<\/sup>; es por esto por lo que los personajes dostoievskianos pugnan constantemente por el reconocimiento propio y ajeno de esa libertad para pensar y actuar. Y en esa b\u00fasqueda se aloja el grueso de las dificultades que presenta una vida en sociedad. La vida, en su m\u00e1s primitivo aspecto, siempre se despliega en una constante lucha por la primac\u00eda de las distintas individualidades. El hombre, en principio, s\u00f3lo consigue ejercer su libertad sometiendo la de los dem\u00e1s. Es la ley del m\u00e1s fuerte, que hace que el individuo s\u00f3lo pueda desarrollar su existencia a golpe de garrote. Esto llevar\u00e1 a que, en la vida en sociedad, se despliegue igualmente una violencia primigenia que se ir\u00e1 limando con el avance de la civilizaci\u00f3n. Las bases jesu\u00edticas son id\u00e9nticas: para amar y servir a los dem\u00e1s hay que partir de una individualidad profundamente consciente, es fundamental un proceso introspectivo radical antes de poder abarcar la tarea de servir a los dem\u00e1s. Antes de amar a los dem\u00e1s hay que aprender a amarse a uno mismo.<\/p>\n<p>Ante esto, no es posible evitar la tentaci\u00f3n de realizar un paralelismo entre la progresi\u00f3n existencial que podemos extraer de la obra dostoievskiana (vista en su conjunto), con la misma vida de Ignacio de Loyola. Como \u00e9l mismo cuenta en su autobiograf\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\">\u201cFue un hombre dado a las vanidades del mundo y principalmente se deleitaba en el ejercicio de armas con un grande y vano deseo de ganar honra\u201d<a name=\"_ftnref13\"><\/a>[13].<\/p>\n<p>Vemos en el mismo Ignacio de Loyola la experiencia de un sujeto que, en un primer momento de su progresi\u00f3n existencial, siente como central y prioritario el hecho de su misma individualidad radical. Ignacio se siente el centro del mundo, ve al resto como \u201c<em>lo otro<\/em>\u201d y se plantea una vida en funci\u00f3n de esas directrices. Es este un proyecto muy t\u00edpico del pensamiento revolucionario adolescente, reflejado en el Rask\u00f3lnikov dostoievskiano y abanderado filos\u00f3ficamente por Nietzsche y su <em>superhombre<\/em>.As\u00ed, en un primer momento, la racionalidad humana, que comienza plantearse el porqu\u00e9 de las cosas que la sociedad le impone, se forja una idea sobre el libre albedr\u00edo totalmente ego\u00edsta y egotista. Este es, como decimos, el primer paso; aunque algunas personas no llegan siquiera a darlo (ese <em>hombre masa<\/em>por excelencia, antag\u00f3nico a las mentalidades individualistas). Por otro lado, muchos de los que dan ese primer paso se quedan en \u00e9l para siempre. Y estos ser\u00e1n los caracteres antisociales, antiheroicos, criminales&#8230; los inadaptados, en cualquier caso. Estos individuos, que nunca se reconciliar\u00e1n con la sociedad, suelen acabar enfrent\u00e1ndose a ella y, por supuesto, despreciados, agredidos, acusados, encerrados o, incluso, condenados a muerte seg\u00fan el grado de radicalidad con el que se hayan opuesto a la masa.<\/p>\n<p>S\u00f3lo unos cuantos lograr\u00e1n encumbrarse por encima de la masa, ser\u00e1n los llamados h\u00e9roes (diferenciados de los antih\u00e9roes fundamentalmente por el \u00e9xito que hayan tenido en sus gestas). Ese deseo de convertirse en h\u00e9roe, el deseo de ganar honra es el que lleva a Ignacio de Loyola a Pamplona a batallar contra los franceses en 1521, es el que hace que quede malherido y, realmente, es el que impulsa a este hombre a dar el salto existencial que cambi\u00f3 su vida.<\/p>\n<p>Es por todos conocido que, tras este suceso, queda postrado durante una larga convalecencia y, casi por mera casualidad, descubre la <em>Vida de los Santos<\/em>y el <em>Vita Christi<\/em>, donde comenzar\u00e1 a contemplar la importancia del amor para una existencia plena. La libertad aqu\u00ed ya no se basa en un individualismo, sino que comienza a verse desde un punto de vista plural. Este sentimiento har\u00e1 al sujeto cambiar de proyectos vitales y, en consecuencia, buscar la mejora de la sociedad para que progrese, se desarrolle y siga protegiendo a todos sus ciudadanos. Es el reflejo de lo que Dostoievski quiere exponer con el amor global. Aunque, como hemos mencionado anteriormente, nuestro autor propondr\u00e1 el enamoramiento hacia otra persona como un paso intermedio. Si bien San Ignacio comenta que sinti\u00f3 el amor hacia <em>cierta se\u00f1ora<\/em><a name=\"_ftnref14\"><\/a>[14]mientras estaba convaleciente, en su caso no tendr\u00e1 esta relevancia (o, al menos, eso parece). De cualquier manera, parece evidente que Ignacio sinti\u00f3 en lo m\u00e1s profundo de su ser la sensaci\u00f3n del enamoramiento hacia otra persona, y que esto ocurri\u00f3 en un momento crucial de su desarrollo existencial.<\/p>\n<p>El nivel basado en el amor a la humanidad, estar\u00e1 por encima del amor hacia otra persona en concreto. Cuando uno llega a experimentar ese amor (como es el caso de Aliosha Karam\u00e1zov), logra ver a la humanidad como un <em>Nosotros<\/em>. Se maximiza as\u00ed el alcance que ten\u00eda esa llegada al <em>nosotros<\/em>(con min\u00fasculas) expuesta en el nivel anterior. Al experimentar ese <em>Nosotros<\/em>(con may\u00fasculas), el individuo obvia los conceptos de lo ajeno y lo propio, se socializa en su grado m\u00e1ximo, se vuelve comunitario por definici\u00f3n y apuesta por los dem\u00e1s al mismo nivel que por s\u00ed mismo. Este es el <em>s\u00fammum<\/em>en lo que a existencia humana puede definir Dostoievski<a name=\"_ftnref15\"><\/a><sup>[15]<\/sup>. \u00danicamente a estos hombres podr\u00eda encomend\u00e1rseles el perfeccionamiento de la humanidad. S\u00f3lo desde el amor global puede experimentarse la verdadera libertad. El amor ser\u00e1, como afirma Buytendijk, la \u00fanica condici\u00f3n de posibilidad para la abolici\u00f3n de todo dolor y de todo pecado<a name=\"_ftnref16\"><\/a><sup>[16]<\/sup>. El resto ser\u00e1 mera invenci\u00f3n utilitaria.<\/p>\n<p>Si el hombre alcanzara esa existencia basada en el <em>Nosotros<\/em>comunitario, lograr\u00eda simult\u00e1neamente alcanzar una autenticidad existencial desconocida a\u00fan para la humanidad. Esto es lo que busca tambi\u00e9n la \u00e9tica de los jesuitas. Por ello, la b\u00fasqueda del amor general ser\u00e1 el punto de partida de una existencia verdadera, de la existencia del hombre pleno<a name=\"_ftnref17\"><\/a><sup>[17]<\/sup>. Y este hombre pleno, superior, ser\u00e1 el que logre afirmar su voluntad, porque su voluntad ser\u00e1 siempre beneficiosa para los dem\u00e1s. La voluntad del hombre pleno es siempre beneficiosa para los dem\u00e1s porque est\u00e1 hecha desde ese enamoramiento hacia la humanidad. Y, si esto es as\u00ed, si la humanidad en bloque consiguiera convertirse en un conjunto sincronizado de hombres plenos, el mismo hombre se har\u00eda bueno a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Esa <em>abolici\u00f3n de todo dolor y de todo pecado por obra del amor<\/em>de la que habla Buytendijk en el texto que hemos citado anteriormente puede dar a entender que, como incluso propone Dostoievski en <em>Los demonios<\/em>, si el hombre consiguiera hacer bueno al hombre, si pudiera ense\u00f1ar a los mismos hombres que todos son buenos, se convertir\u00eda en un Hombre-Dios o, lo que es lo mismo, en un superhombre. Pero nuestro autor conoce perfectamente la impracticabilidad material de su pensamiento (como ya nos adelantaran Plat\u00f3n, Arist\u00f3teles o Tom\u00e1s de Aquino). El hombre experimenta de manera muy profunda su tendencia hacia el mal, y esta tendencia es irrenunciable. Por ello esta idea del amor global se convertir\u00e1 en un eterno intento mediante el cual el ser humano deber\u00e1 perfeccionarse a s\u00ed mismo de manera individual, progresiva y constante.<\/p>\n<p>Lo que marcar\u00e1 el horizonte existencial en el pensamiento de Dostoievski ser\u00e1 una constante b\u00fasqueda de la Verdad (concepto b\u00e1sico en la filosof\u00eda occidental desde el mismo Plat\u00f3n). Y esa tarea s\u00f3lo ser\u00e1 posible a trav\u00e9s de otra b\u00fasqueda: la del amor global, que dotar\u00e1 al ser humano de una existencia verdadera (concepto sorprendentemente similar al fruto de la epifan\u00eda ignaciana)<a name=\"_ftnref18\"><\/a>[18]. S\u00f3lo desde el intento de una existencia aut\u00e9ntica, ser\u00e1 el hombre capaz de vislumbrar esa Verdad que tanto interesaba a nuestro autor. Pero esto no es una meta alcanzable, sino un camino constante en el que no se puede cesar de andar. S\u00f3lo podemos tener constancia de la existencia de esa plenitud, seg\u00fan Dostoievski, asom\u00e1ndonos al reflejo de perfecci\u00f3n que nos proporciona el amor infinito que supone la idea de Dios. Y esta idea, como parece evidente, tomar\u00e1 cuerpo en grado sumo en la figura de Cristo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6>Notas<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn1\"><\/a>[1]Hablamos aqu\u00ed de un hombre de g\u00e9nero masculino, ya que la mujer no es m\u00e1s que una <em>tragedia interior del var\u00f3n<\/em>, como dir\u00eda Nikolay Berdiaev en su obra <em>El esp\u00edritu de Dostoyevski<\/em>: \u201cEl amor en Dostoyevski es exclusivamente dionis\u00edaco; atormenta al hombre. El camino del hombre en Dostoyevski es el camino del sufrimiento. Para \u00e9l, el amor es una erupci\u00f3n volc\u00e1nica, una explosi\u00f3n de dinamita en la naturaleza apasionada del hombre. [\u2026] En el amor ruso hay algo de penoso y doloroso, de inquieto y, a menudo, de monstruoso. [\u2026] Veremos que, a Dostoyevski, la mujer le interesa exclusivamente como un momento en el destino del hombre, en el camino de la persona. El alma humana es, ante todo, el esp\u00edritu del var\u00f3n. El principio femenino es solamente un problema interior en la tragedia del esp\u00edritu viril, una seducci\u00f3n interior. [\u2026] En ninguna parte se encuentra una imagen hermosa del amor, ni tampoco una imagen femenina que tenga un significado independiente. Siempre le atormenta el destino tr\u00e1gico del hombre. La mujer es solamente una tragedia interior del var\u00f3n\u201d (trad. Olga Trankova, Editorial Nuevo Inicio, Granada, 2008, pp. 119-121)<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn2\"><\/a>[2]En <em>Los Hermanos Karam\u00e1zov<\/em>, Dostoievski escribe su famosa <em>Par\u00e1bola del Gran Inquisidor<\/em>, en la que, en boca del agn\u00f3stico Iv\u00e1n Karam\u00e1zov, nos cuenta c\u00f3mo Cristo, en su segunda llegada al mundo, es apresado por la Inquisici\u00f3n y tiene una conversaci\u00f3n en Sevilla con el cardenal gran inquisidor. En esta conversaci\u00f3n, el cardenal le cuenta que la Iglesia vive del miedo del vulgar populacho, basado en el milagro y el misterio. Por este motivo expulsar\u00e1 a Cristo de la ciudad dici\u00e9ndole que no vuelva, pues no se le necesita. Es una magistral par\u00e1bola sobre la enorme separaci\u00f3n entre el mensaje de Cristo y la Iglesia cat\u00f3lica, que, a ojos de Dostoievski, ha degenerado hasta unos niveles deleznables.<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn3\"><\/a>[3]D\u00edaz M\u00e1rquez, M., <em>La luz en Dostoievski<\/em>, Ediciones Casas, Sevilla, 2012.<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn4\"><\/a>[4]Esta escala puede encontrarse desarrollada en profundidad y acompa\u00f1ada de ejemplos directos de los textos dostoievskianos en mi obra <em>Fi\u00f3dor Mij\u00e1ilovich Dostoievski: existencia, sociedad y verdad<\/em>, Universidad de Sevilla, Sevilla, 2011.<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn5\"><\/a>[5]Dostoievski, F. M., <em>o. c., Del Dostoievski in\u00e9dito. Pensamientos anotados<\/em>, trad. Rafael Cansinos-Assens, Aguilar, Madrid, 1992, p. 707. Todas las obras dostoievskianas que se citen en adelante, salvo que se mencione lo contrario, pertenecer\u00e1n a esta edici\u00f3n de sus obras completas.<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn6\"><\/a>[6]Dostoievski, <em>o. c., El Doble<\/em>, p. 52.<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn7\"><\/a>[7]Dostoievski, <em>o. c. Memorias del subsuelo<\/em>, p. 1522.<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn8\"><\/a>[8]Dostoievski, <em>o. c., Diario de un escritor<\/em>, p. 363.<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn9\"><\/a>[9]Cuando Sonia visita a Rask\u00f3lnikov en la c\u00e1rcel y \u00e9l se percata de que est\u00e1 enamorado de ella, podemos leer en <em>Crimen y Castigo<\/em>: \u201cPero Rask\u00f3lnikov hab\u00eda resucitado, y \u00e9l lo sab\u00eda y lo sent\u00eda en todo su ser. Y Sonia\u2026, Sonia no viv\u00eda sino la vida de Rask\u00f3lnikov\u201d (p. 542).<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn10\"><\/a>[10]De Loyola, Ignacio, <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, Editorial Sal Terrae, Santander, 1990, p. 134.<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn11\"><\/a>[11]Dostoievski, <em>Cuentos<\/em>, <em>El sue\u00f1o de un hombre rid\u00edculo<\/em>, trad. Bela Martinova, Ediciones Siruela, S. A., Barcelona, 2009, p. 498.<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn12\"><\/a>[12]Buytendijk,Fr. J. J., <em>La psicolog\u00eda de la novela. Estudios sobre Dostoievski<\/em>, trad. Fernando Vela, Ediciones Carlos Lohl\u00e9, Buenos Aires, 1961: \u201cCada uno de los seres humanos que Dostoievski convoca ante nosotros es libre y esta libertad constituye su propia dignidad. De este ser-digno y de la indignidad de todo nexo con las pasiones y la necesidad, el dolor y la muerte, brota la problem\u00e1tica que agita, inquieta, desgarra y por fin derriba o mantiene al ser humano que vive en estas novelas\u201d (p. 41).<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn13\"><\/a>[13]De Loyola, Ignacio, <em>El relato del peregrino. Autobiograf\u00eda de Ignacio de Loyola<\/em>, Ediciones Mensajero, Bilbao, 1991, p. 13<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn14\"><\/a>[14]Cfr. De Loyola, <em>Autobiograf\u00eda<\/em>, p. 15. Seg\u00fan algunos estudios, esta <em>se\u00f1ora<\/em>pudo ser Catalina de Austria\u00a0 o Germana de Foix, segunda mujer de Fernando el Cat\u00f3lico, entre otras.<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn15\"><\/a>[15]Lauth, Reinhard, <em>Dostoievski, su siglo y el nuestro<\/em>, trad. Alberto Ciria, Prohom Edicions, Barcelona: \u201cLa comprensi\u00f3n pr\u00e1ctica viviente de la exigencia de amar \u201cconvence\u201d del v\u00ednculo universal y de la vida eterna. En el amor se vuelve posible ver la verdad. Este pensamiento fundamental transciende, como la m\u00e1s profunda convicci\u00f3n del autor, a las ideas de los diversos personajes que de un modo u otro son llevados a meditar sobre \u00e9l. La manera como lo realizan determina su destino vital. Las voces supuestamente independientes en la obra de Dostoievski se muestran, a trav\u00e9s del pensamiento fundamental que act\u00faa con independencia de ellas, como voces de una sinfon\u00eda vinculadas y subordinadas al desarrollo, a saber, de la sinfon\u00eda del gran acontecer mundial en el que este pensamiento fundamental se confirma en su verdad\u201d (p. 222).<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn16\"><\/a>[16]Buytendijk, <em>op. cit<\/em>.: \u201cEl misterio de estas personas \u2018ins\u00f3litas\u2019 de las novelas de Dostoievski es el misterio de las m\u00e1s extremas posibilidades. Su existencia llena de inquietud y de nostalgia nos indica un nuevo mundo, una tierra firme, a la que se llega tras el vagabundeo angustioso por el mundo de los afanes, en un <em>Sein zum Tode<\/em>(\u2018ser para la muerte\u2019). Cuando se entra en esta tierra firme, \u2018todos los hombres se amar\u00e1n entre s\u00ed y ya no habr\u00e1 pecado ni sufrimiento\u2019, dice Dostoievski. Quien est\u00e1 familiarizado con la obra de Dostoievski sabe que este pensamiento de la abolici\u00f3n de todo dolor y de todo pecado por obra del amor, no es una enunciaci\u00f3n te\u00f3rico-\u00e9tica, sino una idea, que solamente es verdad cuando est\u00e1 encarnada en la realidad humana, tal como \u00e9sta aparece en el \u2018torbellino\u2019 de la existencia. En sus novelas la violencia de este torbellino se convierte en nuestra posibilidad\u201d (p. 48).<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn17\"><\/a>[17]En <em>El sue\u00f1o de un hombre rid\u00edculo<\/em>podemos encontrar muchas de estas ideas basadas en el hombre pleno, eso s\u00ed, presentadas parad\u00f3jicamente como parte del sue\u00f1o de un \u00abhombre rid\u00edculo\u00bb: \u00abYa entonces me di cuenta al instante de que en absoluto lograr\u00eda comprenderlos en muchos aspectos; a m\u00ed, como ruso contempor\u00e1neo y progresista, como triste petersburgu\u00e9s, me parec\u00eda inconcebible, por ejemplo, que ellos, sabiendo tanto, no tuvieran nuestra ciencia. Pero enseguida comprend\u00ed que sus conocimientos se llenaban y alimentaban de pretensiones distintas de las que nosotros ten\u00edamos en la Tierra, y que sus aspiraciones tambi\u00e9n eran completamente diferentes. No deseaban nada y estaban tranquilos, no ansiaban conocer la vida como lo hacemos nosotros, porque su vida hab\u00eda alcanzado toda la plenitud. Sin embargo, sus conocimientos eran m\u00e1s profundos y elevados que los de nuestra ciencia, pues \u00e9sta busca explicar la vida, tendiendo a su vez a adquirir conciencia de ella con el fin de ense\u00f1ar a vivir a otros; ellos, por el contrario, sab\u00edan c\u00f3mo hab\u00edan de vivir incluso sin la ciencia, y yo lo entend\u00ed, pero no consegu\u00ed comprender sus conocimientos\u00bb (p. 490).<\/h6>\n<h6><a name=\"_ftn18\"><\/a>[18]Tambi\u00e9n en <em>El sue\u00f1o de un hombre rid\u00edculo<\/em>, podemos ver un reflejo del ansia dostoievskiana por la b\u00fasqueda de la Verdad como camino para conseguir la plenitud humana. El protagonista, tras despertar de ese sue\u00f1o en el que ha conocido al hombre pleno, a la humanidad carente de vicios, afirma: \u00abMientras permanec\u00eda de pie recobrando el sentido, de pronto centelle\u00f3 anti m\u00ed el rev\u00f3lver, preparado y cargado; pero al instante lo apart\u00e9. \u00a1Oh! \u00a1Ahora s\u00f3lo quer\u00eda vivir y vivir! Alc\u00e9 las manos y clam\u00e9 por la Verdad eterna. No clam\u00e9, sino que llor\u00e9; el asombro, el incalculable asombro, elevaba todo mi ser. \u00a1S\u00ed! \u00a1Quer\u00eda vivir y predicar! Decid\u00ed dedicarme a la predicaci\u00f3n en aquel mismo instante y, l\u00f3gicamente, para el resto de mi vida. Quer\u00eda predicar, lo quer\u00eda. \u00bfY qu\u00e9 iba a predicar? \u00a1Pues la Verdad, ya que la hab\u00eda visto con mis propios ojos y hab\u00eda descubierto toda su gloria!\u00bb (p. 496).<\/h6>\n<p><em><strong>\u00a0Art\u00edculo elaborado\u00a0por <\/strong><\/em><strong>Manuel D\u00edaz M\u00e1rquez<\/strong><em><strong>, Fundaci\u00f3n Safa, Andaluc\u00eda y colaborador de FronterasCTR.<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Manuel D\u00edaz M\u00e1rquez) Somos conscientes de que la comparaci\u00f3n entre la compleja manera de entender el cristianismo de Fi\u00f3dor Dostoievski y la visi\u00f3n \u00e9tico-existencial propuesta por la espiritualidad de Ignacio de Loyola, y la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, puede resultar, cuanto menos, sorprendente. Sin embargo, si nos adentramos en las bases m\u00e1s profundas de ambas &#8230; <a title=\"El cristianismo en Dostoievski e Ignacio de Loyola\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=3534\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El cristianismo en Dostoievski e Ignacio de Loyola\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":3540,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[145],"tags":[384,212,261,148,232,264,244,184,319],"class_list":["post-3534","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-tecnologica-etica-y-teologia","tag-amor","tag-ecumenismo","tag-esperanza","tag-espiritualidad","tag-experiencia","tag-fe","tag-humanismo","tag-jesuitas","tag-religion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3534"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3534\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6471,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3534\/revisions\/6471"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3540"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}