{"id":3445,"date":"2018-11-21T07:00:31","date_gmt":"2018-11-21T06:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=3445"},"modified":"2018-11-06T11:26:13","modified_gmt":"2018-11-06T10:26:13","slug":"la-espiritualidad-como-emergencia-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=3445","title":{"rendered":"La espiritualidad como emergencia de la vida"},"content":{"rendered":"<p><b>(Por <u>Jordi Font<\/u>) En este art\u00edculo de <i>FronterasCTR\u00a0<\/i>nos proponemos presentar un breve estado de la cuesti\u00f3n que servir\u00e1 como marco para situar la propuesta te\u00f3rica de un modelo antropol\u00f3gico que da cuenta de la espiritualidad como una emergencia de la vida y que es sustrato para la vivencia de una fe religiosa conscientemente asumida. En su desarrollo queda manifiesto la insuficiencia de la metodolog\u00eda de las ciencias de la naturaleza para dar cuenta de la realidad humana de la espiritualidad. Nos acercamos a la espiritualidad desde un modelo antropol\u00f3gico con el que dar cuenta de la espiritualidad y de la salud. El objetivo de aplicar este modelo es que nos permite comprender el proceso evolutivo madurativo de la vida humana, y no meramente una explicaci\u00f3n que establezca relaciones causales. Con ello apuntamos a un marco de discurso no reducible a la ciencia natural emp\u00edrica, aunque integre resultados actuales de las ciencias neurol\u00f3gicas. Este marco del discurso lo entendemos compatible con las visiones que consideran insuficiente el naturalismo cl\u00e1sico.<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Estado de la cuesti\u00f3n<\/strong><a name=\"_ftnref1\"><\/a>[1]<\/h3>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>La espiritualidad como emergencia de la vida. Conceptos previos<\/em><\/strong><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Creo que es fundamental precisar desde el inicio los l\u00edmites del significado que atribuimos al concepto de experiencia religiosa y de experiencia espiritual. Entendemos lo religioso como todas aquellas mediaciones emp\u00edricas y simb\u00f3licas, formalizaciones y objetivaciones, que pueden ser compartidas (textos, espacios, ritos, liturgias\u2026) y que vehiculan la relaci\u00f3n del sujeto y del grupo con la realidad trascendente.<\/p>\n<p>Espiritualidad es la tendencia humana hacia una realidad no f\u00edsica vivida como algo que emerge de uno mismo pero que no puede manejar conscientemente, pero si aportar mediaciones emp\u00edricas y simb\u00f3licas que la faciliten.\u00a0La diferencia entre espiritualidad y religi\u00f3n estar\u00eda entre el dedo que se\u00f1ala (ser\u00eda la religi\u00f3n), y el lugar hacia d\u00f3nde se\u00f1ala (ser\u00eda lo espiritual inefable).<\/p>\n<p>La palabra que puede definir de forma m\u00e1s clara la percepci\u00f3n de espiritualidad es la palabra <em>intuici\u00f3n<\/em>. Intuimos que hay un misterio que captamos, que no se acaba, la b\u00fasqueda de algo m\u00e1s. Es una vivencia. Una vivencia sin s\u00edmbolos es vivir la misma vida, captar lo que estoy viviendo.<\/p>\n<p><strong><em>Dos emergencias de la vida: la espiritualidad y la salud<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La naturaleza es lo que palpamos y lo que se esconde en agujeros que no sabemos detectar. Nunca se agota, siempre va m\u00e1s all\u00e1 (no agotan lo que es la vida, lo que supone la b\u00fasqueda de la indeterminaci\u00f3n humana que busca al otro, pero que no se acaba, la b\u00fasqueda de algo m\u00e1s).<\/p>\n<p>La vida es lo que conocemos por experiencia propia y por experiencia del cosmos que va evolucionando. Y esta vida se manifiesta en dos emergencias que son concomitantes: la emergencia que llamamos <em>salud<\/em>es la expresi\u00f3n de la fuerza vital que mantiene el bien-ser (puede objetivarse con indicadores<a name=\"_ftnref2\"><\/a>[2]objetivos) y la emergencia de la vida que es la espiritualidad que intuye, pero sin comprender en su plenitud.<\/p>\n<p>La espiritualidad, emergencia de la vida, es la potencia vital que avanza asint\u00f3ticamente y se desarrolla en un proceso evolutivo de maduraci\u00f3n. La evoluci\u00f3n va desde un estado de relaci\u00f3n egoc\u00e9ntrico, de supervivencia, que ofrece seguridad, a un estado de relaci\u00f3n con la alteridad que supone pasar de lo conocido a lo desconocido, que es el otro, pasando por el riesgo de abandonar las seguridades, hasta poder alcanzar una uni\u00f3n m\u00edstica no dual. En este sentido, espiritualidad es una experiencia subjetiva referida a un proceso de maduraci\u00f3n que, a partir de la experiencia de la incompleci\u00f3n humana, puede alanzar los niveles de experiencia m\u00edstica inefable. Podemos decir que espiritualidad es la experiencia del sujeto que se dispone a entrar en relaci\u00f3n interior con algo que es una realidad que le atrae con una cualidad superior a las seguridades de supervivencia que le aseguran bienestar.<\/p>\n<p>Nos acercamos a la espiritualidad, desde un modelo antropol\u00f3gico con el que dar cuenta de las dos emergencias de la vida a las que nos hemos referido, la espiritualidad y la salud. El objetivo de aplicar este modelo es que nos permite comprender el proceso evolutivo madurativo de la vida humana. Y al buscar la comprensi\u00f3n, y no meramente una explicaci\u00f3n que establezca relaciones causales. Con ello apuntamos a un marco de discurso no reducible a la ciencia natural emp\u00edrica, aunque integre resultados actuales de las ciencias neurol\u00f3gicas. Este marco del discurso lo entendemos compatible con las visiones que consideran insuficiente el naturalismo cl\u00e1sico, de las que hemos hablado en la introducci\u00f3n.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, desde el punto de vista antropol\u00f3gico, la vida espiritual es un proceso vital, psicobiol\u00f3gico evolutivo, hacia la maduraci\u00f3n de la persona humana en el que distinguimos:<\/p>\n<p>El proceso evolutivo madurativo, de la vida humana, en el que la espiritualidad es una emergencia de la vida cuya maduraci\u00f3n no acaba, trasciende el ciclo vital. Es una dimensi\u00f3n que no se agota con el ciclo vital, hay una dimensi\u00f3n que lo trasciende y tiende hacia una relaci\u00f3n de unidad total, en una vivencia no-dual.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la maduraci\u00f3n espiritual se manifiesta psicol\u00f3gicamente pero no la podemos poseer. Solo se percibe, es <em>inefable<\/em>pero incorporada a nosotros, vivimos en Ella, (podr\u00eda expresarse en palabras de Pablo: \u201cNo soy yo quien vive, es Cristo que vive en m\u00ed\u201d, Ga. 2,20).<\/p>\n<p>Hay que admitir que hay realidades no f\u00edsicas que podemos intuirlas. Queda abierta la posibilidad de intuir otra Realidad, la de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Mundo inconsciente. Modelo psicoanal\u00edtico. R<\/strong><strong>elaciones personales (objetales)<\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>El modelo psicoanal\u00edtico. Teor\u00eda de las relaciones personales (objetuales &#8211; TRO)<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Nos queda abierto el interrogante de si es posible saber qu\u00e9 ocurre cuando el ser humano experimenta una realidad que va m\u00e1s all\u00e1, que trasciende la realidad inmanente, cuando experimenta algo absoluto, una realidad \u00faltima, una plenitud. Queda el interrogante de saber qu\u00e9 es aquello que se vive al decir Dios, al experimentar algo irreducible e inabarcable, pero cercano e \u00edntimo. Para responder a esas cuestiones vamos exponer que la mente humana, (y sus relaciones personales), se produce y expresa principalmente sobre la base de la vida inconsciente. Y que para comprender c\u00f3mo se procesan en nuestra mente sus actividades y abordar el c\u00f3mo mentalmente podemos decir \u00abDios\u00bb nos servimos del m\u00e9todo psicoanal\u00edtico de la \u00abTeor\u00eda de las relaciones objetuales\u00bb (T.R.O).<\/p>\n<p>La espiritualidad se vive psicol\u00f3gicamente en el mudo inconsciente y la vida inconsciente es objeto principal de estudio del psicoan\u00e1lisis. Se comprende\u00a0\u00a0 por qu\u00e9 relacionamos espiritualidad y psicoan\u00e1lisis, por qu\u00e9 escogemos el modelo psicoanal\u00edtico para comprender la vida espiritual. Hay aportaciones contempor\u00e1neas muy reveladoras que confirman algunas tesis apuntadas por Freud y corroboradas por la neurociencia.<\/p>\n<p>Fue Sigmund Freud el que al poner al descubierto el mundo de nuestro inconsciente<a name=\"_ftnref3\"><\/a>[3]inicia el camino que ha seguido evolucionando hasta hoy. Melanie Klein, D.W.Winnicott, W.R.Bion, Ogden\u2026 Otras Escuelas Americanas y Europeas, adem\u00e1s de nuevas tendencias actuales como el psicoan\u00e1lisis evolutivo y el psicoan\u00e1lisis relacional. Nuestra propuesta se construye sobre la <em>Teor\u00eda de las relaciones objetuales<\/em>(T.R.O.), teor\u00eda psicoanal\u00edtica de las relaciones interpersonales e intrapersonales,<\/p>\n<p>El mundo inconsciente es b\u00e1sico para comprender la espiritualidad, como tambi\u00e9n para entender la salud. La espiritualidad, como tendencia hacia la uni\u00f3n con una realidad que le trasciende, se experimenta sobretodo en el mundo inconsciente que tiene su base neurol\u00f3gica. Con la incorporaci\u00f3n de los resultados actuales de la neurociencia, se confirman algunas aportaciones psicoanal\u00edticas y se proporciona el \u00e1mbito te\u00f3rico adecuado con el que construir el modelo que permita comprender esta emergencia de la vida, que es la espiritualidad.<\/p>\n<p>Al desvelar la realidad del mundo interior, el psicoan\u00e1lisis posibilita el acceso a la psicolog\u00eda del inconsciente y es en el inconsciente, donde se vive b\u00e1sicamente la vida espiritual. Pensemos por ejemplo, en la conocida \u00abdiscreci\u00f3n de esp\u00edritus\u00bb [313-336]\u00a0 \u00abbuen esp\u00edritu y mal esp\u00edritu\u00bb [32] de los ejercicios Ignacianos y en todo el m\u00e9todo de los Ejercicios Espirituales de Ignacio de Loyola que constituyen un verdadero tratado del mundo inconsciente espiritual dirigido a liberar la persona de \u00absu propio amor, querer e inter\u00e9s\u00bb [189] en su b\u00fasqueda y entrega al amor a Dios y al pr\u00f3jimo, amor que \u00abse pone m\u00e1s en las obras que en las palabras\u00bb como se lee en la \u00abContemplaci\u00f3n para\u00a0alcanzar amor\u00bb [230-237 final del libro y s\u00edntesis espiritual del amor m\u00edstico<a name=\"_ftnref4\"><\/a>[4]].<\/p>\n<p>El modelo psicoanal\u00edtico permite una aproximaci\u00f3n antropol\u00f3gica al proceso evolutivo madurativo de la vida psicobiol\u00f3gica que tiene car\u00e1cter inconsciente. Y es precisamente esta vida psicobiol\u00f3gica la que proporciona la base corporal para poder manifestar el proceso evolutivo madurativo al que nos referimos como espiritualidad. Pero mientras que para la salud hay indicadores objetivos corporales y subjetivos psicol\u00f3gicos, para la espiritualidad s\u00f3lo pueden darse se\u00f1ales indicadoras objetivas de maduraci\u00f3n o de regresi\u00f3n espiritual, a modo de niveles de evoluci\u00f3n y maduraci\u00f3n espiritual que escapan a la objetivaci\u00f3n y que, para el mismo sujeto que las vive, son inefables.<\/p>\n<p><strong><em>Relaciones personales (objetuales). \u00bfC\u00f3mo podemos decir \u00abDios\u00bb?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Toda experiencia humana se origina en una relaci\u00f3n, tambi\u00e9n la experiencia religiosa es relacional. Debemos declarar c\u00f3mo entendemos las relaciones personales desde la psicolog\u00eda anal\u00edtica. A las relaciones personales tambi\u00e9n las denominamos relaciones objetuales, relaciones de objeto mental.<\/p>\n<p>Denominamos objeto mental a la relaci\u00f3n que se establece entre uno mismo y el t\u00e9rmino de una relaci\u00f3n. Esta relaci\u00f3n viene promovida por las pulsiones y el objeto se constituye como destino de las pulsiones. Denominamos pulsiones a las fuerzas que nos mueven desde dentro y nos impulsan a hacer alguna cosa o a no hacerla, a sentir, a pensar, a recordar determinadas cosas y a olvidar otras. Freud las denomino Trieb (del alem\u00e1n) que se tradujo como <em>instinto<\/em>. Freud mismo evolucion\u00f3 al ir interes\u00e1ndose en la actividad del Yo. Melanie Klein, luego Fairbairn, que rebaj\u00f3 la importancia de los instintos y luego la Psicolog\u00eda del Yo, describe aspectos distintos de lo instintivo.<\/p>\n<p>Los objetos mentales son las personas o cosas, todo ente animado, inanimado o abstracto, o parte de ellos, (objetos parciales) hacia los cuales se dirigen nuestra pulsiones o motivaciones fundamentales, los deseos. Podemos denominar estas relaciones de objeto como relaciones personaleso relaciones humanas. La vida ps\u00edquica se constituye en la b\u00fasqueda y la constituci\u00f3n de una relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Debemos distinguir entre objetos <em>externos <\/em>y objetos <em>internos<\/em>.\u00a0 Los objetos externos percibidos tal como entran en relaci\u00f3n con nosotros son interesantes para explicar parcialmente las representaciones mentales y las conductas, pero su acci\u00f3n est\u00e1 siempre mediatizada por el procesamiento que se hace en el mundo interior del sujeto.<\/p>\n<p>El objeto interno es el sedimento de vivencias y representaciones mentales que se producen en el conjunto de relaciones con un objeto externo (las ansiedades, los sentimientos, las ideas, los recuerdos, etc.). Los objetos internos solo coinciden en parte con los externos. El objeto interno se forma a partir de la incorporaci\u00f3n de los objetos externos que han sido interiorizados y metabolizados, pero se forma tambi\u00e9n a partir de la persona que lo posee<a name=\"_ftnref5\"><\/a>[5]. El objeto interno es siempre activo, din\u00e1mico, si bien de manera inconsciente. La persona misma es capaz de generar objetos internos a partir de una parte del propio yo. Esto quiere decir que los objetos internos son fruto en parte de la propia producci\u00f3n (pulsi\u00f3n, deseo) y en parte de la incorporaci\u00f3n del mundo exterior.<\/p>\n<p>Uno de estos objetos mentales constituidos en el interior de nuestra mente puede ser Dios. Hay objetos externos que nos hablan de Dios: las palabras, la tradici\u00f3n, toda la actividad simb\u00f3lica y ritual, etc.; por otra parte, en el propio yo (el \u00abself\u00bb<a name=\"_ftnref6\"><\/a>[6], el s\u00ed mismo) se produce un objeto interno mental. El objeto mental interno Dios es en parte fruto de la proyecci\u00f3n del propio yo, que se incorpora a un objeto externo (una palabra, una tradici\u00f3n, una educaci\u00f3n\u2026) y se convierte en un objeto interno propio, el objeto mental internoDios.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 supone esto? Supone que la configuraci\u00f3n del objeto mental interno Dios en parte nace del \u00abYo\u00bb y en parte de la incorporaci\u00f3n de la relaci\u00f3n con el mundo exterior \u2013con objetos externos- que habla de Dios.<\/p>\n<p>Alguien puede pensar que esto supone un reduccionismo psicol\u00f3gico y que hacemos depender la experiencia religiosa del dinamismo ps\u00edquico. Debemos aclarar que hablar desde el punto de vista psicol\u00f3gico no excluye ni tampoco muestra la existencia de otra realidad que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del mundo f\u00edsico. Lo que intentamos mostrar es que la experiencia de Dios como, de hecho, toda experiencia humana, est\u00e1 vehiculada por la persona humana, que es mente y cuerpo. La persona puede mostrarse sensible ante realidades externas que, juntamente con las internas, configuran una experiencia espiritual. Nosotros analizamos c\u00f3mo se produce esta experiencia, no qu\u00e9 es lo que la produce, ni qui\u00e9n ni por qu\u00e9.<\/p>\n<p><strong><em>Proceso de evoluci\u00f3n madurativa humana. Visi\u00f3n psicoanal\u00edtica de la evoluci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Desde el origen, el ser humano establece relaciones internas y externas consigo mismo. Ya en la vida fetal, antes de salir de la matriz materna, el beb\u00e9 es tributario de experiencias relacionales.<\/p>\n<p>El beb\u00e9 es capaz de inaugurar una cadena ininterrumpida de experiencias que lo llevaran a abrirse paulatinamente a niveles cada vez m\u00e1s evolucionados, con la posibilidad de ir siendo consciente y de progresar desde las primitivas experiencias sensoriales, emocionales y cognitivas, hasta la consecuci\u00f3n de procesos m\u00e1s complejos en que se integran las percepciones y la formaci\u00f3n de conceptos.<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n de la realidad ps\u00edquica desde el comienzo de la vida fue estudiada por Melanie Klein<a name=\"_ftnref7\"><\/a>[7]. Posteriormente ha sido profundizada y completada ampliamente<a name=\"_ftnref8\"><\/a>[8].<\/p>\n<p>Para comprender el proceso madurativo personal lo exponemos seg\u00fan el modelo psicoanal\u00edtico de las Relaciones Objetuales (TRO):<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3448 aligncenter\" src=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2018\/11\/Captura-de-pantalla-2018-11-06-a-las-11.11.22-300x37.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"37\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2018\/11\/Captura-de-pantalla-2018-11-06-a-las-11.11.22-300x37.png 300w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2018\/11\/Captura-de-pantalla-2018-11-06-a-las-11.11.22.png 596w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1alamos los momentos o \u201cfases\u201d evolutivas de la maduraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la figura, la l\u00ednea es el proceso evolutivo. En la parte superior EP (Esquizo-Paranoide) y D (Depresiva) son las fases (o \u00abposiciones\u00bb) del modelo psicoanal\u00edtico.<\/p>\n<p>En la parte inferior est\u00e1 la nosolog\u00eda psiqui\u00e1trica (Esquizoide, Paranoide, Man\u00edaca, Depresiva), (Trastornos de Personalidad). (Histeria, Obsesi\u00f3n, Fobia. Hipocondr\u00eda&#8230;).<\/p>\n<p>En el momento dram\u00e1tico del nacimiento, cuando el caosde informaci\u00f3n que llega a la corteza cerebral a\u00fan no ha podido ser organizado suficientemente, el ni\u00f1o ensaya tentativas impulsado por sus necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas: respirar, alimentarse \u2013con el alimento biol\u00f3gico y afectivo-, contactar sensorialmente, etc. Las primeras relaciones son confusas, a\u00fan no diferenciadas: no percibe a\u00fan qui\u00e9n es \u00e9l y qui\u00e9n es el otro est\u00e1 a\u00fan faltado de identidad<a name=\"_ftnref9\"><\/a>[9].<\/p>\n<p>Se vive una situaci\u00f3n de abandono s\u00fabito e inesperado, sumido en un caos vital de confusi\u00f3n. Se ahoga el centro respiratorio del infante acusa carencia de ox\u00edgeno y activa la alarma y la respuesta de los pulmones que se despliegan.<\/p>\n<p>Ante la aparici\u00f3n de miedos, temores y terrores, se defiende (estos procesos ocurren de manera inconsciente) escindiendo la realidad interna ca\u00f3tica y temida, en partes buenas y partes malas a lo que llamamos posici\u00f3n Esquizo-Paranoide (<u>E<\/u><u>P<\/u>).Son experiencias que quedan inscritas y que pueden ser revividas emocionalmente llegados ya a la fase adulta, aunque con contenidos nuevos.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n con los aspectos de la realidad percibida de manera escindida entre parte buena y parte mala, produce una relaci\u00f3n parcial en tanto que escindida, y, por lo tanto, pierde el conjunto entero, la realidad total. \u00abRelaci\u00f3n parcial de objeto\u00bb en lugar de relaci\u00f3n total. La tendencia que surge defensivamente es identificarse con la parte buena e idealizarla, escap\u00e1ndose de la parte mala, peligrosa. (El \u201cobjeto\u201d bueno idealizado). Y tambi\u00e9n puede tender a la identificaci\u00f3n con la parte mala y sumirse en un aut\u00e9ntico infierno del cual se podr\u00e1 librar gracias al soporte afectivo recibido de los cuidadores. Son movimientos dram\u00e1ticos que nos pueden sugerir relaci\u00f3n con los movimientos religiosos, espirituales del adulto.<\/p>\n<p>Al progresar la evoluci\u00f3n de esos conflictos se llega a alcanzar una comunicaci\u00f3n del ni\u00f1o con la realidad no ya de una manera escindida y parcial, sino acept\u00e1ndola toda entera, (Posici\u00f3n Depresiva <u>D<\/u>). Es el paso del principio del \u201cplacer\u201d al principio de \u201crealidad\u201d. A este estado de maduraci\u00f3n se llega pasando antes por el proceso primario, que es el modo de funcionamiento mental. En \u00e9l predomina elprincipio de placer: buscar s\u00f3lo el placer, lo que gusta, y sin dilaci\u00f3n: \u00abtodo y enseguida\u00bb. Se llega alproceso secundario, en el que el individuo admite la adecuaci\u00f3n a la realidad, en el que se rige por el principio de realidad, que corrige y modifica el principio de placer para establecer una relaci\u00f3n con la realidad del mundo externo. Todo este proceso se va repitiendo despu\u00e9s durante la vida y nutre la estructura mental que da el estilo de la personalidad de cada individuo. Ya se pueden observar las semejanzas que esta evoluci\u00f3n psicol\u00f3gica madurativa tiene con el proceso evolutivo religioso.<\/p>\n<p>Nos podemos preguntar, \u00bfc\u00f3mo se realiza este paso tan fundamental en la evoluci\u00f3n de la persona infantil y la del adulto?<\/p>\n<p>Lo que sucede es que el ni\u00f1o ha comenzado a poder aceptar las frustraciones \u201ctolerancia a las frustraciones\u201d (p\u00e9rdidas, carencias, muertes parciales) como un paso hacia obtener una relaci\u00f3n total con la realidad que le resulta m\u00e1s satisfactoria que no los placeres y gustos de menos valor que obten\u00eda con las relaciones parciales. Por ejemplo, una sonrisa de la madre cuando \u00e9l renuncia al placer de obtener enseguida el alimento que exig\u00eda llorando le permite crecer en su capacidad emocional y cognitiva y establecer relaciones de creatividad mental y relacional. Es lo que se llama funci\u00f3n psicol\u00f3gica de la simbolizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Laelaboraci\u00f3n del duelopasa por aceptar y renunciar a objetos que le producen placer a favor de los objetos nuevos que tienen un valor simb\u00f3lico gratificante. Con esta funci\u00f3n de tolerancia, el ni\u00f1o comienza a gozar de los valores simb\u00f3licos(la sonrisa de la madre, etc.). La funci\u00f3n simb\u00f3lica es la que est\u00e1 presente en el proceso que llamamos proceso de duelo.<\/p>\n<p>Siguiendo su maduraci\u00f3n el ni\u00f1o puede llegar a tener experiencias espirituales simb\u00f3licas, en el desarrollo de las cuales y despu\u00e9s de largos per\u00edodos madurativos se podr\u00eda llegar a una base psicol\u00f3gica capaz de abrirse a la experiencia m\u00edsticaen la medida en la que haya aceptado y optado por seguir el camino de la trascendencia,\u00a0 espec\u00edfica de los seres humanos, que posibilitan abrirse a realidades no solo simb\u00f3licas sino a la realidad \u00faltima, inefable pero que ha sido posible intuir y seguirla. Es la experiencia del Misterio, de aquello desconocido pero percibido. Maduraci\u00f3n que puede llegar a culminar en el nivel m\u00edstico.<\/p>\n<p><strong><em>El punto O de Bion<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Son muy sugerentes las aportaciones del psicoanalista de origen indio Wilfred Bion<a name=\"_ftnref10\"><\/a>[10], que siguiendo el modelo de las relaciones personales o de relaciones de objeto, expone una metapsicolog\u00eda que abarca la comprensi\u00f3n de las experiencias humanas que se producen en la b\u00fasqueda de la trascendencia. Aporta algunas propuestas elaboradas a partir de su experiencia cl\u00ednica psicoanal\u00edtica. De entre la gran cantidad de ideas originales que ha aportado me gustar\u00eda recoger algunas referidas a la trascendencia.<\/p>\n<p>Para Bion, el punto de partida de la realidad ps\u00edquica es lo que \u00e9l denomina\u201cPunto 0\u201d, que es un hecho original: es la cosa en s\u00ed misma, lo desconocido, la verdad absoluta, la realidad \u00faltima incognoscible. Esta realidad se manifiesta a trav\u00e9s de las transformaciones que va haciendo la persona durante su vida y que la afectan no solamente en elconocersino tambi\u00e9n en elser.<\/p>\n<p>Los primeros elementos de la vida mental son inconscientes y alucinatorios, y est\u00e1n vinculados a la sensaci\u00f3n de cat\u00e1strofe. La sensaci\u00f3n flotante de cat\u00e1strofe constituye la condici\u00f3n fundamental de nuestra existencia y tiene contenidos espec\u00edficos, como son el temor al nacimiento, el temor a la muerte, al cambio, a lo ilimitado, a la propia<em>ipseidad<\/em>, etc\u00e9tera. Esta sensaci\u00f3n de cat\u00e1strofe puede estar alimentada por la diferenciaci\u00f3n entre uno mismo y la nada, que es una distancia infinita y que la padece todo el mundo, si bien algunos no la experimentan. Bion se pregunta si es esa distancia la causa que produce sensaci\u00f3n de cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de la vida ps\u00edquica consiste en transformar las sensaciones catastr\u00f3ficas en acontecimientos ps\u00edquicamente aceptables. Por ejemplo, los mitos de la creaci\u00f3n y de destrucci\u00f3n expresan esta transformaci\u00f3n. Se pasa de lo inconsciente al pensamiento consciente a trav\u00e9s de los mitos, como tambi\u00e9n a trav\u00e9s del trabajo on\u00edrico y de la reflexi\u00f3n sobre los s\u00edmbolos. La sensaci\u00f3n de cat\u00e1strofe es un principio constitutivo primordial, como lo es el agua o la atm\u00f3sfera, y sirve de v\u00ednculo entre diversos aspectos de la personalidad.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se reacciona delante de la cat\u00e1strofe? La verdadera respuesta primordial y desarrollada a la cat\u00e1strofe es la fe. Ahora bien, no entendemos la fe en un sentido religioso estricto, aunque no la excluye, sino como confianza b\u00e1sica. La inconsciencia de la fe sale al encuentro de la inconsciencia de la cat\u00e1strofe.<\/p>\n<p>La fe es una receptividad pura, una espera atenta. Esta postura es inc\u00f3moda: tolera la fragmentaci\u00f3n, el vac\u00edo ca\u00f3tico, las tempestades ps\u00edquicas\u2026 En la fe se da una suspensi\u00f3nde la mente. Hace falta que haya una atenci\u00f3n libre y flotante, una cierta inconsciencia, un vaciamiento de s\u00ed mismo, para llegar a alcanzar la receptividad de la fe.<\/p>\n<p>El punto 0, la realidad emocional esencial, como tal, es incognoscible, pero no aleja de la fe de manera que no pueda ser encontrada. La fe en b\u00fasqueda es lo que lleva a la situaci\u00f3n m\u00edstica, no solamente religiosa. Entonces, la transformaci\u00f3n que se produce es en el plano del ser y no solamente del conocer.<\/p>\n<p>Entre cat\u00e1strofe y fe hay una intenci\u00f3n continua durante toda la vida. Se puede interferir este ritmo de interacci\u00f3n entre fe y cat\u00e1strofe por falta de paciencia o de tolerancia a la hora de vivir en la posici\u00f3n de cat\u00e1strofe o de intentar aferrarse a la posici\u00f3n de b\u00fasqueda de la fe m\u00e1s tiempo del que conviene. En cambio, si se persiste y se mantiene en este per\u00edodo de gestaci\u00f3n, quiz\u00e1s se llega. Es aqu\u00ed donde Bion ve un paralelismo entre este proceso y la noche oscura de los sentidosen los m\u00edsticos.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el futuro de estas experiencias iniciales en la vida adulta? Con el transcurso del tiempo se puede perder sensibilidad por la cat\u00e1strofe; entonces es la fe la que puede rescatar la cat\u00e1strofe. Si la fe no lo hace, se tiene la debilidad, la consciencia de cat\u00e1strofe, lo cual comporta perder sensibilidad hacia nosotros mismos. Esto ocurre cuando nos orientamos hacia objetos externos y hacia tareas de supervivencia, cuando hacemos m\u00e1s caso de las situaciones externas para eludir las internas. La fe, o confianza b\u00e1sica, es una tendencia maduradora original. Es una entidad que aparece, as\u00ed como tambi\u00e9n la cat\u00e1strofe, cuando se nos ha despojado de todo. Es la capacidad liberadora por excelencia. Es nuestra herencia y nuestro destino m\u00e1s profundo. La fe es la no mentira.<\/p>\n<p>En un pr\u00f3ximo art\u00edculo seguiremos reflexionando en perspectiva psicoanal\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><strong><u>Notas<\/u><\/strong><\/h5>\n<h5><a name=\"_ftn1\"><\/a>[1]Este art\u00edculo, con entidad propia, puede leerse desde el trasfondo de los art\u00edculos publicados ya en FronterasCTR por Camino Ca\u00f1\u00f3n con el t\u00edtulo <em>Naturalizaci\u00f3n de la espiritualidad<\/em>.<\/h5>\n<h5><a name=\"_ftn2\"><\/a>[2] La definici\u00f3n de la salud mental y sus indicadores fueron establecidos en el congreso de Perpi\u00f1\u00e1n por un grupo de investigaci\u00f3n interdisciplinario de profesionales: m\u00e9dicos, bi\u00f3logos, soci\u00f3logos, psiquiatras psic\u00f3logos, pol\u00edticos &#8230; Despu\u00e9s de un largo proceso de estudio y de reflexi\u00f3n, se elabor\u00f3 una definici\u00f3n de salud y de salud mental, bas\u00e1ndose en la experiencia referida a nuestra cultura, a nuestro tiempo y a la ideolog\u00eda de fondo que, a pesar de la diversidad de los participantes, era suficientemente representativa: Go, L.J.\u2013FONT, J. \u00abDefinici\u00f3 de salut\u00bb; DD.AA., <em>Funci\u00f3 social de la medicina, <\/em>X Congr\u00e9s de Metges i Bi\u00f2legs de Llengua Catalana (Pepinya), Barcelona, Academia de Ciencies Mediques de Caralunya i Balears. Societat Catalana de Biologia, 1976.<\/h5>\n<h5><a name=\"_ftn3\"><\/a>[3]Son bien conocidas las cr\u00edticas a la religi\u00f3n en la obra de Freud, especialmente en <em>Totem y tab\u00fa<\/em>(1913),<em>El malestar de la cultura<\/em>(1927), <em>El futuro de una ilusi\u00f3n<\/em>(1928) o <em>Mois\u00e9s y el monote\u00edsmo<\/em>(1938) entre otros. Es menos conocida sin embargo la correspondencia con un amigo, el pastor protestante Oscar Pfister, o la existencia de una nota sobre qu\u00e9 es la m\u00edstica de 1939 encontrada sobre su escritorio despu\u00e9s de su muerte.<\/h5>\n<h5><a name=\"_ftn4\"><\/a>[4]Loyola, I., <em>Ejercicios Espirituales<\/em>, Editorial Sal Terrae, Santander, 2010<\/h5>\n<h5><a name=\"_ftn5\"><\/a>[5]Ogden, T.H., <em>La matriz de la mente. Las relaciones de objeto y el di\u00e1logo psicoanal\u00edtico<\/em>, Tecnipublicaciones, Madrid, 1989.<\/h5>\n<h5><a name=\"_ftn6\"><\/a>[6]El concepto psicoanal\u00edtico del <em>self<\/em>comienza expl\u00edcitamente con Hartmann (7) cuando hace la distin\u00adci\u00f3n entre el yo \u2014como sistema ps\u00edquico\u2014 y el self \u2014como concepto referido al \u201cuno mismo\u201d. Para Hartmann el \u201cyo\u201d no es sin\u00f3nimo de \u201cpersonalidad\u201d ni de \u201cindividuo\u201d; no coincide con \u201csujeto\u201d como opuesto al \u201cobjeto\u201d.\u00a0La palabra \u201cself\u201d indica las formas en que el individuo reacciona ante, s\u00ed mismo, en que se percibe, piensa y valora a s\u00ed mismo y c\u00f3mo, me\u00addiante diversas acciones y actitudes, trata de estimularse o defen\u00adderse. El self es, por lo tanto, un concepto intermedio entre los relacionados con los fen\u00f3menos intra-ps\u00edquicos y los concernientes a la experiencia interpersonal.<\/h5>\n<h5><a name=\"_ftn7\"><\/a>[7]Klein, M.: \u201cPrincipios psicol\u00f3gicos del an\u00e1lisis infantil\u201d (ed. Original: 1926), en: <em>Obras completas<\/em>, Tomo II. Buenos Aires, Paid\u00f3s, 1975.<\/h5>\n<h5><a name=\"_ftn8\"><\/a>[8]Bion, W.R., <em>Volviendo a pensar<\/em>, Horm\u00e9, Buenos Aires, 1985 (3\u00aa edici\u00f3n).<\/h5>\n<h5><a name=\"_ftn9\"><\/a>[9]Segal, H., <em>Introducci\u00f3n a la obra de Melanie Klein, <\/em>Paid\u00f3s, Buenos Aires, 1975.<\/h5>\n<h5><a name=\"_ftn10\"><\/a>[10]Eigen, M., \u201cEn torno al punto de partida de Bion: De la cat\u00e1strofe a la fe\u201d en: <em>Cl\u00ednica e Investigaci\u00f3n Relacional<\/em>, 8, 2014, pp. 125-143.<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"Prrafodelista1\"><a name=\"_Hlk526243654\"><\/a><strong>Art\u00edculo elaborado por Jordi Font, Instituto Vidal y Barraquer, Universitat Ramon Llull, Barcelona. Este art\u00edculo es una adaptaci\u00f3n para FronterasCTR de un art\u00edculo aparecido en la revista Pensamiento, vol. 73, n\u00ba 276, Vol. 8 de la Serie Especial Ciencia, Filosof\u00eda y Religi\u00f3n, 2017. <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Jordi Font) En este art\u00edculo de FronterasCTR\u00a0nos proponemos presentar un breve estado de la cuesti\u00f3n que servir\u00e1 como marco para situar la propuesta te\u00f3rica de un modelo antropol\u00f3gico que da cuenta de la espiritualidad como una emergencia de la vida y que es sustrato para la vivencia de una fe religiosa conscientemente asumida. 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