{"id":34,"date":"2016-09-27T15:24:10","date_gmt":"2016-09-27T15:24:10","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/ctr\/?p=34"},"modified":"2023-06-12T18:30:23","modified_gmt":"2023-06-12T16:30:23","slug":"ciencia-y-religion-dos-visiones-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=34","title":{"rendered":"Ciencia y religi\u00f3n, dos visiones del mundo"},"content":{"rendered":"<p>[Por Javier Montserrat<span style=\"text-decoration: underline\">]<\/span>\u00a0<strong>Ciencia y religi\u00f3n son las dos grandes visiones del mundo m\u00e1s importantes. Son fen\u00f3menos globales presentes a lo largo de toda la historia de la humanidad. Las relaciones entre ciencia y religi\u00f3n se pueden enfocar desde tres puntos de vista: hist\u00f3rico, epistemol\u00f3gico y sociol\u00f3gico. La primera pregunta que se plantea es si son entre si compatibles o incompatibles. Dentro de la compatibilidad se puede destacar su autonom\u00eda y desde ella el di\u00e1logo y la complementaridad. El problema de los or\u00edgenes del universo, la vida y el hombre puede plantearse desde la religi\u00f3n y de la ciencia. Aunque esto llev\u00f3 a ciertos conflictos hoy encontramos que no tiene por qu\u00e9 oponerse. El campo de la \u00e9tica es un terreno en el que ciencia y religi\u00f3n se encuentran.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Con el t\u00edtulo <a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/es\/buscar?controller=search&amp;orderby=date_add&amp;orderway=desc&amp;search_query=udias&amp;submit_search=\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Ciencia y Religi\u00f3n. Dos visiones del mundo<\/em><\/a> Agust\u00edn Ud\u00edas Vallina, jesuita y catedr\u00e1tico de geof\u00edsica en la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado un libro (Santander: Sal Terrae, 2010) sobre las relaciones entre ciencia y religi\u00f3n. Este es hoy en d\u00eda un problema candente que tiene una gran tradici\u00f3n en la cultura anglosajona y est\u00e1 despertando un gran inter\u00e9s en nuestro pa\u00eds. Muchas preguntas est\u00e1n en el ambiente a las que no siempre se dan la respuestas correctas \u00bfSon ciencia y religi\u00f3n incompatibles y opuestas? \u00bfHa perseguido la Iglesia a los cient\u00edficos? \u00bfMuri\u00f3 Galileo en la hoguera condenado por la Inquisici\u00f3n? \u00bfHan condenado los papas la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n? \u00bfSon la mayor\u00eda de los cient\u00edficos materialistas y ateos?<\/p>\n<p>Muchas afirmaciones negativas sobre la relaci\u00f3n entre ciencia y religi\u00f3n se siguen repitiendo hoy, a veces, con enconada virulencia y algunos ven en la religi\u00f3n un virus maligno que se opone al progreso de la ciencia. El tema necesita de una reflexi\u00f3n seria y serena que examine la relaci\u00f3n entre ciencia y religi\u00f3n como formas de conocimiento y fen\u00f3menos sociales, y c\u00f3mo ha sido esta relaci\u00f3n a lo largo de la historia, en especial, en relaci\u00f3n con el cristianismo. Este es el enfoque de este nuevo libro.<\/p>\n<p>Nadie puede hoy dudar que la ciencia y la religi\u00f3n son, sin lugar a dudas, las dos grandes visiones sobre el mundo. Aunque hay otras visiones, como la art\u00edstica, estas dos tienen una extensi\u00f3n y fuerza que las sit\u00faan como las dos m\u00e1s importantes maneras de mirar al mundo. En general, podemos decir que la ciencia trata de comprender la naturaleza del mundo material que nos rodea, c\u00f3mo ha llegado a ser, c\u00f3mo lo conocemos y qu\u00e9 leyes lo rigen. La religi\u00f3n, por otro lado, trata de lo que transciende el mundo material y pone al hombre en contacto con lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1, lo numinoso, lo misterioso, en una palabra con el misterio de Dios y su relaci\u00f3n con el hombre y el universo. Este es el enfoque que toma el autor y trata de analizar ambas visiones y establecer cuales pueden ser las relaciones que hay entre ellas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tres enfoques: epistemol\u00f3gico, hist\u00f3rico y sociol\u00f3gico <\/strong><\/p>\n<p>Las relaciones entre ciencia y religi\u00f3n pueden enfocarse desde diversos puntos de vista. Este estudio se centra en tres, el hist\u00f3rico, el epistemol\u00f3gico y el sociol\u00f3gico. Tanto la religi\u00f3n como la ciencia son fen\u00f3menos culturales que han estado presentes a lo largo de la historia desde la m\u00e1s remota antig\u00fcedad. A veces se corre el peligro de suponer que la ciencia empieza con la ciencia moderna del Renacimiento, olvidando todos los desarrollos anteriores. Esto es un grave error, ya que el nacimiento de la misma ciencia moderna no puede entenderse sin los desarrollos cient\u00edficos anteriores. Remont\u00e1ndonos a los albores de la ciencia en la antig\u00fcedad podemos encontrar ya interacciones con la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un inter\u00e9s especial tiene la relaci\u00f3n entre el cristianismo y la ciencia, ya que la ciencia moderna nace precisamente en el occidente cristiano. Esta relaci\u00f3n comienza con los primeros autores cristianos del siglo III y se contin\u00faa a lo largo del tiempo hasta nuestros d\u00edas. A veces se simplifican y se presentan conclusiones err\u00f3neas sobre esta relaci\u00f3n al no tenerse en cuenta c\u00f3mo ha discurrido a lo largo de la historia. El enfoque hist\u00f3rico es, por lo tanto, imprescindible para llegar a una visi\u00f3n correcta del problema.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n y la ciencia constituyen formas de acercamiento a la realidad, es decir, formas de conocimiento con distintas peculiaridades. Es, por lo tanto, importante estudiar la distinta naturaleza de cada una de ellas y la relaci\u00f3n que puede establecerse entre el conocimiento cient\u00edfico y el conocimiento religioso. Esta reflexi\u00f3n pertenece al campo de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n filos\u00f3fica y en concreto la epistemol\u00f3gica es imprescindible para establecer las relaciones entre ciencia y religi\u00f3n como formas de conocimiento. Fe y experiencia religiosa forman el fundamento del conocimiento religioso que se formaliza en la teolog\u00eda, mientras el conocimiento cient\u00edfico est\u00e1 formado por un marco formal de leyes y teor\u00edas, relacionadas con una base emp\u00edrica de experimentos y observaciones. Establecer claramente la naturaleza y los l\u00edmites de estos dos tipos de conocimiento es fundamental para poder establecer correctamente la relaci\u00f3n entre ambos.<\/p>\n<p>La religi\u00f3n y la ciencia son adem\u00e1s fen\u00f3menos sociales. Su aspecto sociol\u00f3gico es, por lo tanto, muy importante para conocer las relaciones entre ellas. Este aspecto es menos conocido y pocas veces se tiene en cuenta. Ciencia y religi\u00f3n forman dos sistemas sociales complejos que agrupan experiencias individuales y colectivas y que tienen sus normas y patrones de comportamientos que resultan en la formaci\u00f3n de comunidades con un tipo de estructura y lenguaje propio.<\/p>\n<p>Ambas comunidades interaccionan con la sociedad general en claves que pueden ser de aceptaci\u00f3n, rechazo, prestigio e influencia con las consecuentes interacciones entre ellas. La afirmaci\u00f3n de posiciones de influencia social ha resultado, a veces, en confrontaciones entre ellas. La incidencia normativa de la religi\u00f3n en los comportamientos, que desemboca en propuestas \u00e9ticas, interacciona con la pr\u00e1ctica de la ciencia, que no puede ser ajena a los problemas \u00e9ticos que en ella pueden surgir. La preocupaci\u00f3n cada vez mayor de la sociedad por los problemas \u00e9ticos relacionados con la ciencia abre hoy nuevos campos de relaci\u00f3n de esta con el pensamiento religioso.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/es\/buscar?controller=search&amp;orderby=date_add&amp;orderway=desc&amp;search_query=udias&amp;submit_search=\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-515 alignleft\" src=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2016\/09\/Captura-de-pantalla-2016-12-04-a-las-10.03.33-e1480842322568-150x150.png\" alt=\"Libros A. Ud\u00edas\" width=\"257\" height=\"257\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2016\/09\/Captura-de-pantalla-2016-12-04-a-las-10.03.33-e1480842322568-150x150.png 150w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2016\/09\/Captura-de-pantalla-2016-12-04-a-las-10.03.33-e1480842322568-45x45.png 45w\" sizes=\"auto, (max-width: 257px) 100vw, 257px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Ciencia y religi\u00f3n \u00bfcompatibles o incompatibles? <\/strong><\/p>\n<p>La primera pregunta que podemos plantearnos es si ciencia y religi\u00f3n son entre s\u00ed compatibles o no. Es decir, si una y otra pueden convivir o necesariamente la una excluye a la otra y entre ellas solo puede haber un inevitable conflicto. No es raro encontrar, aun hoy, la opini\u00f3n, a veces generalizada, de que ciencia y religi\u00f3n son mutuamente incompatibles y la relaci\u00f3n entre ellas ha sido siempre una fuente de inevitables conflictos.<\/p>\n<p>Se las considera como dos visiones contrapuestas del mundo, que no pueden menos que chocar siempre entre s\u00ed. No solo esto, sino que cada una de ellas niega la validez de la otra. Hoy, adem\u00e1s, se mantiene que solo la visi\u00f3n de la ciencia puede ser la verdadera, con lo que la visi\u00f3n religiosa tiene que ir poco a poco desapareciendo. Desde este punto de vista, el avance de la ciencia implica siempre un retroceso de la religi\u00f3n. Para apoyar esta posici\u00f3n se hace a menudo una interpretaci\u00f3n sesgada de la historia y se traen siempre los mismos casos de Galileo y Darwin.<\/p>\n<p>Aunque se hace retroceder esta posici\u00f3n hasta los or\u00edgenes de la ciencia moderna, indicando con ello que la ciencia misma no puede m\u00e1s que estar en conflicto con la religi\u00f3n, en realidad empieza en el siglo XIX, aunque se pueden encontrar algunas ra\u00edces en el XVIII. Dos libros publicados por John W. Draper y Andrew D. White a finales del siglo XIX contribuyeron de una manera especial a extender esta postura.<\/p>\n<p>Draper, sobre todo, dedica sus ataques m\u00e1s furiosos contra la Iglesia cat\u00f3lica de la que dice que el cristianismo cat\u00f3lico y la ciencia son absolutamente incompatibles. Estos dos libros han pasado a representar la postura que mantiene la incompatibilidad y el conflicto inevitable entre ciencia y religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la segunda guerra mundial se da un cambio en estas posturas. Por un lado, se empieza a dar un abandono de la euforia cientificista que hab\u00eda favorecido la idea de la incompatibilidad y el conflicto inevitable entre la ciencia y la religi\u00f3n. De la admiraci\u00f3n sin l\u00edmite de la ciencia se fue pasando a una mirada m\u00e1s cr\u00edtica y aun a un cierto recelo, causado por el peligro a algunas de sus consecuencias.<\/p>\n<p>Por otro lado, los nuevos estudios hist\u00f3ricos han mostrado que muchos de los argumentos usados por Draper y White no tienen una seria base hist\u00f3rica. Las relaciones entre la ciencia y la religi\u00f3n a lo largo de la historia han sido complejas y no se pueden reducir a las de su absoluta incompatibilidad y continuo conflicto.<\/p>\n<p>Numerosos estudios de tipo hist\u00f3rico en los \u00faltimos a\u00f1os, que tocan temas tan delicados como las \u00e9pocas de Galileo y Darwin, han demostrado bastante claramente que ni solo el necesario conflicto ni la continua armon\u00eda reflejan las complejas relaciones entre ciencia y religi\u00f3n. Se trata de dos visiones aut\u00f3nomas del mundo entre las que debe establecerse un fructuoso di\u00e1logo y que pueden considerarse como complementarias. Algunos autores han buscado una cierta integraci\u00f3n entre ambas, pero esto resulta m\u00e1s problem\u00e1tico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El origen del universo, la vida y el hombre <\/strong><\/p>\n<p>El hombre ha sentido siempre la necesidad de comprender la naturaleza y el origen de las cosas que le rodean, y de esta forma llegar a hacerlo tambi\u00e9n del conjunto de todas ellas, es decir, del universo y de una manera especial de la vida y de s\u00ed mismo. A lo largo del tiempo estas concepciones del universo o cosmolog\u00edas han ido cambiando hasta llegar a la que tenemos hoy, que sin lugar a dudas cambiar\u00e1 tambi\u00e9n en los siglos futuros. Junto con la visi\u00f3n de la naturaleza del universo, se plantea tambi\u00e9n la de su origen y como ha llegado a ser como lo vemos hoy.<\/p>\n<p>Al enfrentarse con el universo, y tratar de dar una respuesta a las preguntas que se le plantean sobre su naturaleza y origen, el hombre adopta diversos puntos de vista, que hoy podemos separar como cient\u00edfico, filos\u00f3fico y teol\u00f3gico. Hoy estos puntos de vista est\u00e1n m\u00e1s o menos separados, pero durante mucho tiempo estuvieron mezclados. A\u00fan hoy, a pesar de no ser reconocido muchas veces, estos puntos de vista se confunden en cuestiones que cruzan inadvertidamente las fronteras que hemos establecido entre ellos. Respecto a estos temas se siguen plante\u00e1ndose cuestiones que cruzan la frontera a la filosof\u00eda y a\u00fan a la teolog\u00eda y son uno de los campos m\u00e1s importante de la relaci\u00f3n entre ciencia y religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un problema importante es considerar las concepciones que el hombre ha tenido de la naturaleza y origen del universo a lo largo de la historia y la imagen que nos da de ellas hoy la ciencia actual, y ver como se relacionan con lo que las religiones nos dicen sobre el mismo tema. El problema tiene que ver con las relaciones que se establecen entre el mundo y la divinidad en cada pensamiento religioso.<\/p>\n<p>Las tradiciones orientales participan de un cierto pante\u00edsmo e imanentismo, en el que la separaci\u00f3n entre el mundo y la divinidad queda difuminada en una concepci\u00f3n en la que la \u00faltima realidad es unitaria. En ellas se encuentra la idea de un universo eterno, c\u00edclico que \u00faltimamente tiene su fundamento en un \u00faltimo principio omnipresente e incognoscible, m\u00e1s all\u00e1 del ser y no-ser, bien sea Brahma o Tao, con el que finalmente se identifica. No hay un verdadero concepto de creaci\u00f3n, sino que el universo mismo es como una extensi\u00f3n de lo que podemos considerar como el \u00e1mbito de lo divino y no distinto de \u00e9l.<\/p>\n<p>Las ideas de la unidad y el cambio ocupan un papel importante, ya que el universo es a la vez eternamente cambiante y el mismo, que nace, se desarrolla, muere y vuelve a nacer y que no es realmente distinto del principio divino con el que se identifica y cuyos avatares se manifiestan en la naturaleza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El Dios creador del Islam <\/strong><\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n jud\u00edo-cristiana recogida tambi\u00e9n por el Islam encontramos una novedad respecto a las concepciones de las tradiciones orientales que consiste en la concepci\u00f3n absolutamente monote\u00edsta y trascendente de un solo Dios que se revela en la historia y que es el creador del cielo y la tierra, es decir, de todo lo que existe. El pueblo jud\u00edo elabora esta concepci\u00f3n de Dios y del mundo en sus escritos contenidos en los diversos libros de la Biblia. Estos escritos aceptados en la Biblia cristiana son la base de una elaboraci\u00f3n posterior de acuerdo con la fe cristiana. Ellos sirven, tambi\u00e9n, de base a la concepci\u00f3n de Dios creador del Islam. La importancia de esta tradici\u00f3n es grande, ya que la ciencia moderna nace en el contexto cristiano de occidente y en ella influy\u00f3 su concepci\u00f3n del mundo como distinto de Dios y creado por \u00e9l.<\/p>\n<p>Un elemento clave en el nacimiento de la ciencia moderna es la propuesta de un nuevo modelo cosmol\u00f3gico helioc\u00e9ntrico que va a sustituir el geoc\u00e9ntrico, vigente desde la antig\u00fcedad y elaborado por los grandes astr\u00f3nomos griegos. Este modelo cosmol\u00f3gico geoc\u00e9ntrico adaptado al pensamiento cristiano dio origen a la imagen del universo vigente durante toda la Edad Media.<\/p>\n<p>La propuesta de la nueva cosmolog\u00eda fue obra de Nicol\u00e1s Cop\u00e9rnico y con su defensa por Galileo Galilei va dar origen a uno de los conflictos m\u00e1s famosos entre ciencia y religi\u00f3n. El problema se centr\u00f3 en la confrontaci\u00f3n entre la interpretaci\u00f3n literal de los textos de la Biblia que presentaban la Tierra inm\u00f3vil y el Sol movi\u00e9ndose y la nueva propuesta cosmol\u00f3gica de la Tierra girando alrededor del Sol. Este problema va a llevar a la condena por la Iglesia del sistema copernicano y m\u00e1s tarde de la de Galileo por defenderlo p\u00fablicamente en su libro.<\/p>\n<p>Mucho se ha escrito sobre esta condena, lo que no cabe duda es que se hab\u00eda cometido un gran error y una gran injusticia. En realidad, la que sali\u00f3 m\u00e1s perjudicada fue la Iglesia misma, que ha tenido que cargar desde entonces con el peso de una decisi\u00f3n equivocada, que ha marcado negativamente su relaci\u00f3n con la ciencia.<\/p>\n<p>Aunque la prudencia podr\u00eda aconsejar entonces cierta precauci\u00f3n respecto a la aceptaci\u00f3n del nuevo sistema cosmol\u00f3gico, esto no justifica el aferrase a la interpretaci\u00f3n literal de la Escritura y condenarlo, como opuesto a la fe cristiana y, menos todav\u00eda, obligar a Galileo a su abjuraci\u00f3n. Las autoridades eclesi\u00e1sticas no supieron desligarse de las cuestiones astron\u00f3micas, en las que no debieron haber entrado, y arrastrados por una interpretaci\u00f3n literal de la Biblia llegaron a considerar como doctrina her\u00e9tica, o al menos sospechosa de herej\u00eda al heliocentrismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>G\u00e9nesis y creaci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>En el occidente cristiano, el relato del G\u00e9nesis sobre la creaci\u00f3n, que se aceptaba literalmente, implicaba que las especies de animales y plantas hab\u00edan sido creadas cada una independientemente en el transcurso de seis d\u00edas. Los comentarios a estos textos no har\u00e1n m\u00e1s que recalcar esta idea de la creaci\u00f3n directa de Dios de cada una de las especies de plantas y animales y en especial la creaci\u00f3n del hombre a su imagen y semejanza, dando al universo una duraci\u00f3n de unos 6000 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n va entrar en colisi\u00f3n con los desarrollos de la geolog\u00eda y la propuesta de Charles Darwin de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n en la que se propone el mecanismo de la selecci\u00f3n natural para explicar el origen de las especies, incluido el hombre, desde unos primeros seres vivos.<\/p>\n<p>Aunque al principio hubo, desde el punto de vista puramente cient\u00edfico cierta oposici\u00f3n, la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n se fue imponiendo, de forma que en veinte a\u00f1os el acuerdo entre la comunidad cient\u00edfica era ya casi un\u00e1nime. Est\u00e1 claro que las ideas de Darwin sobre la evoluci\u00f3n chocaban con muchos aspectos de las doctrina tradicional cristiana, entre ellos, la naturaleza de la acci\u00f3n de Dios en el mundo, la finalidad de la creaci\u00f3n, la historicidad del relato de la creaci\u00f3n interpretado literalmente y la historia de la creaci\u00f3n del hombre a imagen de Dios.<\/p>\n<p>No faltaron desde el principio las interpretaciones puramente materialistas, de lo que se ha llamado el \u201cnaturalismo evolutivo\u201d que ser\u00eda utilizado en contra de la doctrina cristiana de la creaci\u00f3n y la providencia. La selecci\u00f3n natural presentaba una propuesta de naturalismo riguroso, en el que no se necesitaba la acci\u00f3n de ning\u00fan agente externo para explicar el desarrollo y la evoluci\u00f3n de las especies.<\/p>\n<p>Para el pensamiento ortodoxo cristiano esto representaba un eliminar de la consideraci\u00f3n de la naturaleza toda referencia a un Dios creador. Es natural que la evoluci\u00f3n se percibiera como una amenaza para la religi\u00f3n. El tender puentes entre las dos doctrinas resultaba dif\u00edcil al principio, cuando adem\u00e1s las mismas bases cient\u00edficas del mecanismo de la evoluci\u00f3n resultaban todav\u00eda sujetas a debate.<\/p>\n<p>A medida que la teor\u00eda cient\u00edfica se fue solidificando y los mecanismos de la selecci\u00f3n natural se hicieron m\u00e1s claros, su aceptaci\u00f3n en el pensamiento cristiano se fue haciendo cada vez m\u00e1s necesaria. A pesar de que durante un tiempo las posturas evolucionistas se ve\u00edan en ambientes eclesi\u00e1sticos con sospecha, su aceptaci\u00f3n termin\u00f3 por imponerse. A pesar de que durante un tiempo las posturas evolucionistas se ve\u00edan en ambientes eclesi\u00e1sticos con sospecha, su aceptaci\u00f3n termin\u00f3 por imponerse. La evoluci\u00f3n de universo y la vida sobre la tierra muestran como Dios ha creado el mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00c9tica, ciencia y religi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>La ciencia puede considerarse como una actividad humana y como una forma de conocimiento. En el primer caso, como toda actividad humana, uno puede preguntarse si su pr\u00e1ctica se debe ajustar a las normativas de la \u00e9tica y en el segundo si sus conocimientos aportan algo a dichas normativas. Lo primero se aplica tambi\u00e9n, con m\u00e1s motivo, a la t\u00e9cnica como aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la ciencia a las diversas necesidades humanas.<\/p>\n<p>Por otro lado, toda religi\u00f3n comporta normativas de los comportamientos y tiene, por lo tanto, una dimensi\u00f3n \u00e9tica. De esta forma, el problema \u00e9tico es inevitable al tratar de las relaciones entre ciencia y religi\u00f3n. Ambas inciden en el campo de la \u00e9tica y esto puede llevar a roces y conflictos entre ellas.<\/p>\n<p>Podemos empezar por plantearnos el comportamiento \u00e9tico dentro de la pr\u00e1ctica misma de la ciencia, y si puede ella misma suministrarse los principios de su comportamiento \u00e9tico, o si es necesario que acepte valoraciones que se basan en otros \u00e1mbitos del conocer humano. A estas consideraciones podemos llamar la \u00e9tica interna de la ciencia.<\/p>\n<p>Es cada vez m\u00e1s patente, que en la misma pr\u00e1ctica cient\u00edfica, las normas \u00e9ticas del comportamiento deben de ser respetadas. Los f\u00edsicos, entre los cient\u00edficos, han negado a menudo que la conducta no-\u00e9tica sea en este campo de la ciencia un verdadero problema. Sin embargo, muchas voces se han levantado para reconocer que esta postura debe ser abandonada.<\/p>\n<p>El comportamiento \u00e9tico no pertenece solo a las ciencias aplicadas o a la tecnolog\u00eda, sino a toda actividad cient\u00edfica, aun a aquella, como la f\u00edsica, que se considera m\u00e1s alejadas de los planteamientos \u00e9ticos. En efecto, hoy se reconoce que existen muchos problemas en la pr\u00e1ctica de la ciencia que deben reconocerse como comportamientos no-\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Pasemos ahora al problema de lo que podemos llamar la \u00e9tica externa, es decir, la \u00e9tica que tiene que ver con los resultados de la ciencia. Se trata ahora, por lo tanto, en la \u00e9tica que afecta al uso de los resultados de la ciencia. La responsabilidad respecto a los resultados del trabajo cient\u00edfico abre una amplia gama de consideraciones. Se puede hablar en este contexto de una \u00e9tica personal de cada cient\u00edfico y tambi\u00e9n de una responsabilidad colectiva de la comunidad cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Esta responsabilidad personal y colectiva lleva consigo que se han de tener siempre presente las posibles consecuencias que se derivan del trabajo cient\u00edfico. Hoy esto adquiere una importancia mayor, debido al papel primordial que ha adquirido la ciencia en el desarrollo material y cr\u00edtico de nuestra sociedad. Esta responsabilidad no puede excluirse nunca y se extiende a todo trabajo cient\u00edfico, aunque en s\u00ed mismo se considere apartado de toda aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Aunque hoy los proyectos cient\u00edficos incluyen a un n\u00famero grande de investigadores y t\u00e9cnicos, esto no excluye de la responsabilidad que cada uno de ellos tiene. El investigador no puede ampararse en la colectividad para desentenderse de su propia responsabilidad. Esta responsabilidad obliga a cada uno y a la colectividad a hacer todo lo posible para que los resultados del trabajo cient\u00edfico se empleen solo en bien del hombre y la sociedad. En ocasiones esta responsabilidad puede llevar a tener que tomar decisiones con consecuencias personales graves, pero que no pueden ser eludidas. El autor a\u00f1ade como ejemplo los problemas de la \u00e9tica medioambiental.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>El tema de la relaci\u00f3n entre ciencia y religi\u00f3n es enormemente amplio, como queda recogido en los cap\u00edtulos del libro de Agust\u00edn Ud\u00edas de los que hemos dado algunas breves anotaciones. En \u00e9l el autor pretende presentar estos problemas con serenidad y claridad al objeto de ayudar a una reflexi\u00f3n seria sobre el tema. Conviene recordar la amplitud dada a los temas hist\u00f3ricos con los que se quiere esclarecer muchos malentendidos que han oscurecido la recta comprensi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre ciencia y religi\u00f3n, el an\u00e1lisis de las relaciones que se pueden establecer entre ellas y como inciden ambas en los problemas \u00e9ticos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><strong>Javier Monserrat, profesor em\u00e9rito de la Universidad Aut\u00f3noma y de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, es miembro de la C\u00e1tedra CTR.<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Por Javier Montserrat]\u00a0Ciencia y religi\u00f3n son las dos grandes visiones del mundo m\u00e1s importantes. Son fen\u00f3menos globales presentes a lo largo de toda la historia de la humanidad. Las relaciones entre ciencia y religi\u00f3n se pueden enfocar desde tres puntos de vista: hist\u00f3rico, epistemol\u00f3gico y sociol\u00f3gico. La primera pregunta que se plantea es si son &#8230; <a title=\"Ciencia y religi\u00f3n, dos visiones del mundo\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=34\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Ciencia y religi\u00f3n, dos visiones del mundo\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":272,"featured_media":98,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[124,170,157,151],"class_list":["post-34","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-creacion","tag-etica","tag-evolucion","tag-interdisciplinariedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/272"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7715,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34\/revisions\/7715"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/98"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}