{"id":3142,"date":"2018-09-12T07:00:17","date_gmt":"2018-09-12T05:00:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=3142"},"modified":"2018-06-19T17:31:35","modified_gmt":"2018-06-19T15:31:35","slug":"la-religion-ante-el-vacio-de-una-fria-revolucion-tecnologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=3142","title":{"rendered":"La religi\u00f3n ante el vac\u00edo de una fr\u00eda revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"<p><b><span lang=\"DE\">(Por <u>Juan Antonio Estrada<\/u>) Parece que hoy tienen una especial resonancia las teolog\u00edas que se acercan a las religiones asi\u00e1ticas, especialmente a las corrientes hind\u00faes y budistas, asimilando sus doctrinas, pr\u00e1cticas, rituales y culto. Son corrientes cercanas a las que buscan la espiritualidad y rechazan la religi\u00f3n, pero reaccionan a la secularizaci\u00f3n del cosmos con una espiritualidad ecol\u00f3gica, c\u00f3smica y de tendencias pante\u00edstas. Parad\u00f3jicamente han seducido a c\u00edrculos intelectuales, atra\u00eddos por su fuerte impregnaci\u00f3n filos\u00f3fica y por su condici\u00f3n de espiritualidades sin Dios, y han fascinado a corrientes populares que buscan otras formas de espiritualidad, metodolog\u00edas de oraci\u00f3n, como la del budismo zen, y otras formas de representar la divinidad. Hay una serie de componentes del budismo, en torno a los cuales han surgido nuevas teolog\u00edas sincretistas, que enriquecen el contenido del cristianismo y lo abren al di\u00e1logo con otras religiones. Pero tambi\u00e9n amenazan con subvertir la identidad cristiana y falsificar sus concepciones sobre Dios, Cristo, la salvaci\u00f3n, la oraci\u00f3n y la m\u00edstica. Hay corrientes cristianas que se han abierto a las tradiciones religiosas asi\u00e1ticas, sin percibir sus diferencias fundamentales respecto del cristianismo, que hacen inviable una s\u00edntesis plena entre ambas cosmovisiones. En este art\u00edculo respondemos preguntas que fueron introducidas en el art\u00edculo que publicamos recientemente en <em>FronterasCTR<\/em>. Al igual que ese escrito precedente, tambi\u00e9n \u00e9ste es<\/span><span lang=\"ES-TRAD\">\u00a0una adaptaci\u00f3n de algunos p\u00e1rrafos del cap\u00edtulo V de mi obra, publicada recientemente en la Editorial Trotta, <\/span><i>Las muertes de Dios. Ateismo y espiritualidad, Madrid\u00a0<\/i><span lang=\"DE\">2018.<\/span><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El <a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/El-dialogo-interreligioso-enriquece-la-espiritualidad-humana_a12592.html\">di\u00e1logo entre el budismo, la filosof\u00eda y la teolog\u00eda cristiana\u00a0<\/a>no solo se debe al inter\u00e9s que despierta en Occidente una religi\u00f3n sin Dios, sino tambi\u00e9n a que ofrece otra cosmovisi\u00f3n de inter\u00e9s filos\u00f3fico y teol\u00f3gico. Desde la perspectiva oriental no hay diferencias sustanciales entre la filosof\u00eda y la religi\u00f3n, ya que ambas son perspectivas marcadas por la b\u00fasqueda de sentido y de iluminaci\u00f3n existencial . Por eso mezclan la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica y la teol\u00f3gica, en funci\u00f3n de las tem\u00e1ticas comunes que abordan. La clave esta en el \u201cdespertar\u201d, es decir en tomar conciencia y en preguntar, siguiendo la l\u00ednea de Heidegger de que el \u201cpreguntar es la piedad (la devoci\u00f3n) del pensar\u201d, en contraposici\u00f3n al nihilismo en un tiempo de indigencia, marcado por la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Y la gran iluminaci\u00f3n es captar la carencia \u00faltima de la existencia, la nihilidad de los fen\u00f3menos, la vaciedad oculta que subyace al mundo aparente de los fen\u00f3menos.\u00a0 De esa toma de conciencia, el despertar del \u201ciluminado\u201d, brota la compasi\u00f3n y la valoraci\u00f3n de todos los seres vivientes. Se parte de una visi\u00f3n desustanciada de la totalidad c\u00f3smica, de la radical indigencia del todo, del fluir y el cambio como inherentes al devenir de la realidad. En contra de las ontolog\u00edas fuertes y en sinton\u00eda con el horizonte nihilista de la postmodernidad, se subraya la vacuidad \u00faltima de todas las realidades, la no fundamentaci\u00f3n de lo que existe. La nada no es mera privaci\u00f3n y ausencia, sino posici\u00f3n y realidad operativa, que determina la realidad. No es mera carencia sino la forma y el lugar del ser, que se manifiesta contingentemente en ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/La-espiritualidad-podria-estar-al-margen-de-los-viejos-modelos-de-religion_a10557.html\"><strong>ESPIRITUALIDADES RELIGIOSAS, SIN DIOS<\/strong><\/a><\/p>\n<p>En este marco se subraya tambi\u00e9n la precariedad ontol\u00f3gica y tambi\u00e9n epistemol\u00f3gica del yo, la precariedad fundamental del sujeto, la falsedad \u00faltima de las construcciones de la raz\u00f3n y de la experiencia personal. El ser humano se auto enga\u00f1a, est\u00e1 apegado a su propio yo y a las objetivaciones que construye, se apoya en realidades sin fondo para proyectarse. Razones, deseos, experiencias y actitudes son sometidos a una cr\u00edtica radical, viendo en ellas construcciones que son la causa de los sufrimientos. La misma idea de persona, con el car\u00e1cter sustancial y ontol\u00f3gico que tiene en la tradici\u00f3n occidental, es impugnada. Desde el yo se cae en el pensamiento objetivante, en el <a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/La-paradoja-de-la-subjetividad-para-conocer-el-sentimiento-tambien-es-necesario_a37233.html\">dualismo entre Sujeto y Objeto<\/a>, en el pensar representativo, sobre el que se ha construido la verdad como correspondencia y la vinculaci\u00f3n entre las representaciones de la mente y las realidades ontol\u00f3gicas. Estas tradiciones impugnan de forma radical la definici\u00f3n cl\u00e1sica de persona, \u201csustancia individual de naturaleza racional\u201d, que ha sido determinante para la filosof\u00eda y la teolog\u00eda, cuestionando tanto el concepto de sustancia individual como el de naturaleza racional, as\u00ed como las consecuencias que se han seguido de la definici\u00f3n respecto de la inmortalidad del alma.<\/p>\n<p>El sustrato \u00faltimo oriental para llegar a la realidad no es la racionalidad, ni la substancialidad, ni la individualidad. En lugar del dualismo entre creador y lo creado, tienden a variaciones del monismo. Todas las realidades est\u00e1n vinculadas y hay que pensar cada una de ellas desde la totalidad, sin aislarlas. Se busca una entidad global que subyace a todos los entes, que son solo perspectivas fragmentarias para el todo. La m\u00edstica preponderante en el hindu\u00edsmo y en el budismo es la indistinci\u00f3n monista, en la que lo absoluto y el yo (selbst), en el que se hace presente, son una misma realidad. No hay diferencias, sino identidad porque solo existe una realidad \u00fanica. La trascendencia presiona en nuestra propia inmanencia y hay que superar el yo para fundirse con la divinidad y encontrarse consigo mismo. La conciencia de ser uno mismo, diferenciado y separado del absoluto, es una ilusi\u00f3n, con la que se pierde el sentido de la totalidad. La esencia divina es la nada absoluta, sin nombres ni esencias diferente de su existencia, en la que hay que perderse, autovaciarse. <a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/roman_curia\/congregations\/cfaith\/cti_documents\/rc_con_cfaith_doc_20040723_communion-stewardship_sp.html\">La nada de nuestras existencias contingentes remiten al absoluto omnipresente e impersonal.<\/a>Occidentalmente dir\u00edamos que la ontolog\u00eda fuerte es la del ser y la d\u00e9bil la de los entes, siendo la vacuidad y debilidad de los segundos la que nos permite captar su indigencia ontol\u00f3gica y el trasfondo absoluto en el que vivimos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/El-despertar-de-las-religiones-un-nuevo-universo-de-creencias_a818.html\"><strong><em>El atractivo de la espiritualidad oriental<\/em><\/strong><\/a><\/p>\n<p>Esto explica que desde la perspectiva religiosa, la cual en Oriente no se puede separar de la filos\u00f3fica, se tienda m\u00e1s al pante\u00edsmo que al panente\u00edsmo, que ser\u00eda una posible forma de m comuni\u00f3n de la concepci\u00f3n te\u00edsta. <a href=\"http:\/\/rabida.uhu.es\/dspace\/bitstream\/handle\/10272\/5367\/b15962775-1.pdf?sequence=2\">Las teolog\u00edas c\u00f3smicas radicalizan la contingencia y vaciedad \u00faltima del ser y rechazan las creencias racionales en nombre de una presunta entidad\u00a0 impersonal y constituyente<\/a>. Asumen que se pueda hablar de un absoluto \u00faltimo, incluso podr\u00edamos llamarlo divino, pero no personal, porque el yo personal es una ilusi\u00f3n. Se trata de una concepci\u00f3n filos\u00f3fica que niega la consistencia \u00faltima del sujeto y de una visi\u00f3n religiosa que rechaza al te\u00edsmo. Se busca la realidad \u00faltima, lo que en filosof\u00eda llamamos el ser parmen\u00eddeo, que resalta lo absoluto e inmutable de lo que es. Su epistemolog\u00eda rechaza nombrar a lo absoluto y darle un significado personal, porque es inefable, inexpresable e innombrable, en afinidad con algunas afirmaciones de la teolog\u00eda negativa jud\u00eda y cristiana, pero sin asumir nunca un ser personal contrapuesto al mundo y al hombre. A su vez, el yo sustancial es una ilusi\u00f3n tanto a nivel epistemol\u00f3gico como ontol\u00f3gico. Todo lo que experimentamos y concienciamos est\u00e1 marcado por la contingencia radical y hay que hablar de una ex-sistencia sin esencia \u00faltima, porque cosificar\u00eda al absoluto. La salvaci\u00f3n es una iluminaci\u00f3n, un camino de experiencia que lleva a identificarse con el todo y a verlo en cualquier realidad, de ah\u00ed la importancia de la contemplaci\u00f3n del cosmos, de la identificaci\u00f3n compasiva con todos los seres vivos, de la meditaci\u00f3n que busca el desasimiento de s\u00ed, sobre todo escaparse a las trampas del yo. Tambi\u00e9n hay que huir de una concepci\u00f3n lineal del tiempo, de los postulados de futuro que alejan del ahora presente, de los proyectos de salvaci\u00f3n, ya que todos los fines son creaciones del sujeto. En lugar de un universo teleol\u00f3gico que culmina en el ser humano, resaltan su independencia e indiferencia , su carencia de orden y su car\u00e1cter impersonal. Sobre todo hay que despertar a la nihilidad subyacente al mundo, el hombre y las cosas.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cadaestudiante.com\/articulos\/conectando.html\">A partir de aqu\u00ed surgen las ideolog\u00edas sincretistas que se inspiran en postulados del budismo y del hinduismo y que buscan modificar los planteamientos occidentales<\/a>. Se caracterizan por ser ideolog\u00edas y espiritualidades no dualistas, impugnadoras de la dicotom\u00eda\u00a0 sujeto-objeto, que reaccionan contra la mediaci\u00f3n del sujeto y las proyecciones de futuro, buscando un nuevo estado de consciencia, cosmoc\u00e9ntrico y unitario. \u201cEn el camino de la globalidad\u201d plantean un proceso que arranca desde el yo f\u00edsico, emocional y conceptual, para <a href=\"http:\/\/www.redalyc.org\/html\/1941\/194129374014\/\">pasar del egocentrismo a un \u201cmundi-centro\u201d, abierto al multiculturalismo y la diversidad de perspectivas<\/a>, que son la antesala del yo maduro, que es trans-personal y supera lo mental y lo ps\u00edquico. Lo personal se convierte en insustancial y los deseos pierden sentido. La antropolog\u00eda d\u00e9bil de la postmodernidad se radicaliza, aunque desde una perspectiva universalista que rompe con la cosmovisi\u00f3n postmoderna. Se trata de una conciencia de globalizaci\u00f3n, del ser total, en el que se pierde la individuaci\u00f3n primera para desaparecer y fundirse en la inmediatez de lo \u00faltimo, desde las que se propone un nuevo paradigma que superar\u00eda a los anteriores, calificados de obsoletos.<\/p>\n<p>Pensar que podemos superar totalmente el pensamiento dualista es una ilusi\u00f3n, ya que no podemos prescindir de alguien que capta la totalidad, aunque lo pretendamos te\u00f3ricamente. Habr\u00eda que suspender la subjetividad, como pretendi\u00f3 Husserl respecto de la conciencia intencional y sus construcciones. Una cosa es pensar que la hemos superado y otra cosa que lo hayamos logrado. Cualquier representaci\u00f3n presupone alguien cognoscente y cualquier afirmaci\u00f3n est\u00e1 impregnada por quien la hace. No hay afirmaci\u00f3n ninguna que pueda prescindir de quien la hace, como recuerda el racionalismo cr\u00edtico, no hay un saber absoluto. Se trata de una corriente filos\u00f3fica que resalta que nunca podemos afirmar que hemos llegado a la realidad \u00faltima, aunque subjetivamente la califiquemos como tal. No tenemos evidencias sobre la verdad y la \u00fanica posibilidad de avanzar hacia ella es asumiendo las verdades como hip\u00f3tesis, que tienen que ser sometidas a comprobaciones y rectificaciones, tienen que falsarse. No hay intuici\u00f3n v\u00e1lida del todo, ni una revelaci\u00f3n exenta de la subjetividad del que la afirma. La idea de un pensamiento puro y de un acceso a un ser puro, el todo absoluto, sin las mediaciones de la subjetividad es irrealizable. La paradoja es la de una espiritualidad que revaloriza el nihilismo postmoderno, porque relativiza las construcciones fuertes de la modernidad, pero para ofrecer como alternativa una forma de representaci\u00f3n que pretende el conocimiento del ser absoluto.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/webs.ucm.es\/info\/especulo\/numero3\/gadamer.htm\">Las tradiciones asi\u00e1ticas revalorizan elementos que tambi\u00e9n forman parte de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica occidental<\/a>. La cr\u00edtica al sujeto mental, incorporeo, y al narcisismo del sujeto de deseos forma parte de la Ilustraci\u00f3n, como tambi\u00e9n la relativizaci\u00f3n de la raz\u00f3n instrumental, de las objetivaciones y aprehensiones del yo, y de las limitaciones de un concepto de persona mon\u00e1dico y aislacionista. La cr\u00edtica al cogito cartesiano es tan vieja como Descartes, mientras que la atenci\u00f3n a los deseos es m\u00e1s reciente y m\u00e1s central. Es m\u00e1s dif\u00edcil cambiar de deseos que de creencias, porque no se someten a ellas y responden a nuestras carencias y expectativas, que desde la misma familia est\u00e1n encauzadas y condicionadas. El deseo del otro, que canaliza la necesidad humana de reconocimiento, ha sido un componente de lo que conocemos como el giro intersubjetivo de la filosof\u00eda y es determinante para los conceptos de seguimiento y de imitaci\u00f3n religiosa. El descubrimiento de la historicidad del sujeto, de su g\u00e9nesis y contexto social, del car\u00e1cter relacional de la persona y de la importancia del lenguaje, que canaliza las experiencias y estructura el pensamiento, han obligado a una replanteamiento del concepto de persona y de la subjetividad. Muchas de las cr\u00edticas que hacen estas ideolog\u00edas de influjo asi\u00e1tico son plenamente aceptables, pero no son nuevas porque de forma diferente ya han sido asumidas por la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica. Por eso asumirlas no equivale a aceptar la propuesta alternativa global en que se basan. La validez de la cr\u00edtica al sujeto mental, objetivante, posesivo y aislacionista no equivale a asumir el nuevo cuerpo ideol\u00f3gico que se ofrece como alternativa.<\/p>\n<p><strong><em>El papel de la raz\u00f3n: rechazo y necesidad de la instalaci\u00f3n humana en la raz\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Especial importancia tiene el<a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/Hay-que-tender-puentes-entre-Ciencia-Filosofia-y-Religion_a9648.html\">rechazo de la racionalidad como instancia permanente.<\/a>La filosof\u00eda no puede renunciar a la raz\u00f3n, pero es la raz\u00f3n misma la que exige ser criticada y abrirse a otras experiencias cognitivas. Si en la Ilustraci\u00f3n se cay\u00f3 en la trampa de la raz\u00f3n pura, independiente de las emociones y del contexto, tambi\u00e9n hubo corrientes filos\u00f3ficas que buscan una consciencia vivencial y experiencial, que se integre con el yo pensante. As\u00ed lo muestran distintas teor\u00edas filos\u00f3ficas, como la inteligencia sentiente de Zubiri; la inteligencia emocional de Goldmann; la cr\u00edtica nietzscheana de la raz\u00f3n; la apelaci\u00f3n de Saint-Exup\u00e9ry para captar la realidad que no se puede ver con los ojos; las verdades del coraz\u00f3n de Pascal o la exigencia de Kierkegaard de abrirse a la cognitividad de la fe. Pero sigue siendo fundamental criticar las tradiciones en las que vivimos y no inmunizarlas. El valor cognitivo y orientador de los afectos y el significado de las virtudes como predisposiciones para el bien, forman parte de la epistemolog\u00eda contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Hay disposiciones afectivas de la raz\u00f3n y el conocimiento remite a la forma de vida desde la que se eval\u00faa. No hay realidades independientes de las perspectivas plurales desde las que se aborda. No hay certeza de verdad, pero no podemos renunciar a ella y buscamos criterios que la legitimen. La pluralidad de perspectivas act\u00faa tambi\u00e9n contra la absolutizaci\u00f3n del sujeto y su intento de mantener el mundo como externo, independiente y objetivable. <a href=\"http:\/\/www.scielo.org.co\/pdf\/ef\/n56\/0121-3628-ef-56-00049.pdf\">El yo desmundanizado es un idealismo, como record\u00f3 Heidegger a Husserl<\/a>, y la correspondencia entre el mundo y las representaciones mentales es inviable, ya que estas dependen de las pr\u00e1cticas sociales y de los distintos reg\u00edmenes de conocimiento. Pero esto no supone el abandono de la raz\u00f3n porque si los pensamientos son un obst\u00e1culo, se imposibilita el discernimiento reflexivo y racional, que supuestamente ser\u00eda parte de un estadio superado. Se repite, con una nueva versi\u00f3n, la idea de que dadas las limitaciones de la raz\u00f3n y las cr\u00edticas sus construcciones, hay que acabar con ella, superarla y dejarla atr\u00e1s, renunciando a la consistencia de la persona.<\/p>\n<p>Se puede resaltar los l\u00edmites de la raz\u00f3n y del pensamiento, porque la subjetividad humana es m\u00e1s rica que el sujeto mental, pero no se puede renunciar a la reflexi\u00f3n en ning\u00fan estadio del conocimiento, ni a una subjetividad que tiene consistencia y nunca es subsumida por el ser total. Desde la perspectiva cristiana incluso en las mayores experiencias m\u00edsticas hay que abrirse a la posibilidad del enga\u00f1o y a las trampas de la subjetividad, y en ellas juega un papel fundamental el discernimiento racional, como se ejemplariza en las reglas de discernimiento espiritual de Ignacio de Loyola. Los que cuestionan al sujeto mental nunca explican c\u00f3mo es posible eliminar totalmente el sujeto, para integrarse en el ser total impersonal, y qu\u00e9\u00a0 criterios hay para evaluar reflexivamente, cuando se ha eliminado al sujeto racional. La afirmaci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/articles\/discurso-de-benedicto-xvi-en-la-universidad-de-ratisbona\/\">Benedicto XVI en la Universidad de Ratisbona<\/a>de que \u201cno actuar seg\u00fan la raz\u00f3n, es contrario a la naturaleza de Dios\u201d, puede ser matizada y criticada, para relativizar el potencial de la raz\u00f3n, y mostrar sus l\u00edmites. Pero superar la raz\u00f3n no puede ser el precio para alcanzar una consciencia superior, so pena de regresar al irracionalismo.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica de la raz\u00f3n suele basarse en la dualidad entre la realidad y el conocimiento que tenemos de ella, lo cual fue desarrollado por Nietzsche y radicalizado en la postmodernidad. Una cosa es la realidad y otra nuestras representaciones. Y esta es la argumentaci\u00f3n de los que critican a los cr\u00edticos racionales, porque hay que superar \u201clas resistencias que nacen de una mente aferrada a sus creencias previas. En ning\u00fan momento se reniega de la racionalidad, lo que se hace es reconocer que, al contrario de lo proclamado por la Modernidad, no todo acaba en ella\u201d. Parad\u00f3jicamente, se acusa a la modernidad de lo que esta ha desarrollado, la cr\u00edtica a la suficiencia de la raz\u00f3n, y se habla de esp\u00edritu cr\u00edtico cuando se acusa a los cr\u00edticos que sostienen la necesidad de la raz\u00f3n. La raz\u00f3n tiene que estar en todo, aunque no sea insuficiente, como han mostrado las teor\u00edas cr\u00edticas. Cuando se usa el lenguaje, en cualquiera de sus modalidades, se cae en una contradicci\u00f3n performativa, al negar el valor de la racionalidad, siempre encarnada en el lenguaje. La \u00fanica posibilidad del esc\u00e9ptico de la raz\u00f3n es callarse, porque si comienza a hablar, para impugnar la raz\u00f3n, ya valida su necesidad. No es posible escaparse a la auto referenciade la raz\u00f3n y resulta inviable una cr\u00edtica total a la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>El esfuerzo por vincular raz\u00f3n y experiencia, coraz\u00f3n y cerebro, l\u00f3gica y motivaci\u00f3n, se convierte a veces en una propuesta de sujeto integral que esconde un retroceso respecto la ilustraci\u00f3n. Desde Kant se tom\u00f3 conciencia de que el Yo del pensamiento, el cogito cartesiano,\u00a0 era el sujeto l\u00f3gico desde el que se constru\u00eda el lenguaje, pero que no se le pod\u00eda dar identidad y contenido. No se pod\u00eda pasar del yo existente al sujeto de predicados sustantivos. El yo siempre es cultural y la identidad est\u00e1 marcada por la sociedad y el momento hist\u00f3rico en que se vive. La conciencia de identidad personal es siempre el resultado de una construcci\u00f3n y representaci\u00f3n, mediada por el lenguaje.\u00a0 Por eso es posible la deconstrucci\u00f3n del yo, la impugnaci\u00f3n del antropocentrismo y afirmar el car\u00e1cter infundamentado de la conciencia. Pero lo que se presenta como experiencia trans-personal, el estado de consciencia transracional, tras el acallamiento mentalde las palabras y conceptos, est\u00e1 tan condicionado como las otras interpretaciones de la subjetividad. La vida precede al logos, pero nunca lo elimina y no hay estadio de conciencia que pueda suprimirlo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/El-cerebro-estaria-conectado-con-el-cosmos-a-escala-cuantica_a44304.html\"><strong><em>El juego entre la Raz\u00f3n y el Cosmos<\/em><\/strong><\/a><\/p>\n<p>Desde el universalismo c\u00f3smico al que tienen las espiritualidades que se inspiran en el budismo se ve el yo como una ilusi\u00f3n. Hay que ser \u2018hijo del cosmos\u2019, vincul\u00e1ndose al todo para experimentar la unidad del ser. Se busca llegar a la presunta realidad \u00faltima, que es una nueva y diferente versi\u00f3n del ser fontanal, buscado por la tradici\u00f3n metaf\u00edsica.\u00a0 \u201cLa mente me hace ver como un yo separado (\u2018individuo\u2019, es decir, \u2018indivisible\u2019) y me hace creerme escindido de la consciencia una, que sin embargo constituye mi identidad profunda (&#8230;) Este error b\u00e1sico, el verdadero \u2018pecado original\u2019, ser\u00e1 la fuente de toda confusi\u00f3n\u201d. A la pregunta de \u00bfqui\u00e9n soy yo?, no se responde con una definici\u00f3n, \u201cporque se escindir\u00eda la realidad\u201d. Hay que liberarse del yo, disolverse, quedando solo la consciencia de ser (\u201cSoy es lo \u00fanico que s\u00e9 ,acerca de m\u00ed, lo \u00fanico que permanece a lo largo de toda mi existencia (&#8230;) Y sabr\u00e9 tambi\u00e9n que el sujeto de ese \u2018soy\u2019 no es el yo (&#8230;), sino la Consciencia misma\u201d. La disoluci\u00f3n del yo en la consciencia absoluta es la alternativa que se ofrece. No se acepta que el yo tenga el trasfondo del todo, pero que sea aut\u00f3nomo y subsistente. Hay que hacer desparecer el yo, y que el mundo y el hombre desaparezcan en el Nirvana, que es lo espec\u00edfico del camino budista. Para acabar con el dolor hay que superar los deseos y los pensamientos y tambi\u00e9n el sujeto que los avala, que pierde consistencia e identidad, para ser absorbido en la realidad total.<\/p>\n<p>Como el yo, el sujeto, la persona y el cogito son una trampa, no se puede atender al planteamiento occidental de autonom\u00eda y sus derechos. La cr\u00edtica moderna y postmoderna del yo mantiene la dignidad del sujeto, no solo moral sino tambi\u00e9n cognitiva y ontol\u00f3gica. El reconocimiento del otro pone en primer plano la relaci\u00f3n personal y est\u00e1 abierto a un yo en comuni\u00f3n, que le transforma y le abre a nuevas formas de universalidad. Captar las limitaciones e indigencias del yo, no implica acabar con \u00e9l, sino transformarlo, sin que se vac\u00ede en el ser impersonal, en busca de <a href=\"http:\/\/silvanarode.blogspot.com\/2013\/03\/\">lo \u201ctransyoico\u201d, que en Occidente solo puede darse desde la apertura al otro<\/a>. Se reacciona contra el yo fuerte de la modernidad, te\u00f3rico y pr\u00e1ctico, con una forma de nihilismo antropol\u00f3gico, que deval\u00faa la acci\u00f3n y las capacidades transformadoras del sujeto. Esta desustancializaci\u00f3n del yo, favorece la resignaci\u00f3n y el conformismo social, que han sido un lastre para las sociedades asi\u00e1ticas. Su negaci\u00f3n del mundo no es operativa, no busca transformarlo, sino refugiarse en una interioridad contemplativa. Se trata de una filosof\u00eda que favorece la pasividad\u00a0 monacal, en lugar de la praxis activa. Por eso est\u00e1 en las ant\u00edpodas de la civilizaci\u00f3n occidental y de su capacidad te\u00f3rica y pr\u00e1ctica para transformar la realidad.<\/p>\n<p>El nuevo horizonte espiritual ya no genera creencias, sino saber vivencial.\u00a0 Son m\u00edsticas religiosas, que caen en la trampa de una transformaci\u00f3n interior, a costa de desatender las estructuras sociales y los condicionamientos externos. Ante una cultura inh\u00f3spita a la religi\u00f3n, hay un refugio en la interioridad, en la meditaci\u00f3n, en la conciencia vivencial de lo divino, dejando sin tocar los condicionamientos externos. La cr\u00edtica moderna ha denunciado las formas religiosas que tienden a la \u201cfuga mundi\u201d. El peligro est\u00e1 en refugiarse en un gueto espiritualista, ajeno a la realidad de la sociedad en que se vive. Por eso su lugar es el monasterio, el aislamiento y el silencio. La liberaci\u00f3n del hombre no es el resultado de su praxis transformadora de la sociedad, sino de una toma de conciencia, obstaculizada por las aprensiones del yo individual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/La-mistica-como-experiencia-holistica-del-universo_a37071.html\"><strong>\u00bfENCUENTRO DE LAS M\u00cdSTICAS?<\/strong><\/a><\/p>\n<p>La transvaloraci\u00f3n nietzscheana se convierte en trans-personalizaci\u00f3n y la b\u00fasqueda de Dios se transforma en conciencia actualizada de su presencia difusa e indeterminada. Se llega a una m\u00edstica c\u00f3smica, a una conciencia de totalidad que es, al mismo tiempo, superadora de los fines personales, para que emerja lo divino en cada ser y en cada persona. El acento se pone en la experiencia, la afectividad y la pasividad cognitiva, recayendo en la pretensi\u00f3n husserliana de \u201cepoj\u00e9\u201d, en la suspensi\u00f3n de las din\u00e1micas intencionales, cognitivas y emocionales. En la tradici\u00f3n budista los actos intencionales nos condicionan, son el \u201ckarma\u201d y la base de nuestra conciencia egoc\u00e9ntrica. Hay que anular al yo estable y fijado, para abrirse al ser indeterminado, al pante\u00edsmo c\u00f3smico, ya que el panente\u00edsmo es inviable porque no hay existencias subsistentes al ser total. Se busca lo incondicional, la plena sabidur\u00eda y la naturaleza de Buda es el modelo absoluto al que todos debemos tender. De ah\u00ed deriva la praxis\u00a0asc\u00e9tica y la \u00e9tica, basada en la<\/p>\n<p>empat\u00eda con todos los seres vivos, la meditaci\u00f3n asidua y el conocimiento de lo real, que genera la comuni\u00f3n con todos los seres. Se puede hablar de una \u2018fenomenolog\u00eda soteriol\u00f3gica del esp\u00edritu\u2019, percibiendo la realidad \u00faltima e integr\u00e1ndose en ella con plena conciencia (mindfulness). Esta din\u00e1mica espiritual es la que la hace atractiva, en el contexto de nuestra forma de vida marcada por la racionalidad cient\u00edfico t\u00e9cnica y de una sociedad materialista de mercado.<\/p>\n<p><strong><em>La m\u00edstica como inmersi\u00f3n en el Cosmos<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En la m\u00edstica occidental la inmersi\u00f3n en la divinidad nunca desplaza al sujeto que la vive, aunque se mantenga que hay que morir al yo para renacer en Dios, a diferencia de la m\u00edstica oriental: \u201cLa realidad \u00faltima, Dios, desconoce lo interior y lo exterior. La ola no est\u00e1 fuera del oc\u00e9ano. La ola es el oc\u00e9ano, pero a la vez no lo es. Para expresar este hecho, la m\u00edstica oriental utiliza la palabra no-dos, mirando el oc\u00e9ano desde arriba. Se distinguen miles de olas, pero visto\u00a0 desde abajo solamente hay el oc\u00e9ano\u201d. Sobre ambas m\u00edsticas, se construyen dos modelos de vida, el contraste de la contemplaci\u00f3n y el sentido del todo oriental con el pragmatismo, el individualismo y el racionalismo de Occidente. Hay que admitir la necesidad de abrir nuevos horizontes al yo occidental, y con ello a las aportaciones orientales que le enriquezcan. El pensamiento objetivante es unilateral y reductor, aunque no podamos prescindir de \u00e9l, si queremos conserva un modelo de sociedad basado en la ciencia y la t\u00e9cnica, que hoy ejerce un influjo mundial, y que est\u00e1 cambiando a los pa\u00edses que han mantenido las tradiciones hinduistas y budistas. Pero ambas m\u00edsticas son complementarias y pueden enriquecerse mutuamente.<\/p>\n<p>Estas teolog\u00edas prefieren hablar de espiritualidad y de m\u00edstica m\u00e1s que de religi\u00f3n, porque acent\u00faan lo vivencial y lo contraponen a los rasgos institucionales de las religiones. Tienden a subrayar las patolog\u00edas y efectos negativos de las religiones, a las que acusan de intolerancia, fanatismo y de utilizar a Dios en favor de sus propios intereses. Por el contrario, y a veces con una contraposici\u00f3n maniquea, se enaltecen las espiritualidades como opuestas a las creencias que aprisionan. Propugnan una uni\u00f3n m\u00edstica, que permitir\u00eda captar la profundidad no dualista de lo real. La no dualidad es un t\u00e9rmino ambiguo, porque se puede entender desde una perspectiva monista y pante\u00edsta, seg\u00fan la cual la universalidad del ser anula la subsistencia de cualquier ente, o como una negaci\u00f3n ontol\u00f3gica, susceptible de ser asumida respetando la subsistencia y diversidad de entes. Son espiritualidades holistas, ya que todo est\u00e1\u00a0relacionado. La pr\u00e1ctica meditativa se orienta a percibirse uno y fundido con el todo del entorno, a despojarse del pensamiento y del discurso, al silencio y la percepci\u00f3n corporal y sensorial, que generan relajaci\u00f3n y una integraci\u00f3n y plenitud. Buena parte del \u00e9xito de las espiritualidades orientales est\u00e1 en sus metodolog\u00edas y pr\u00e1cticas de oraci\u00f3n, que han encontrado acogida dentro de las teolog\u00edas y espiritualidades cristianas.<\/p>\n<p>La lucha contra el pensar objetivante y dualista incide tambi\u00e9n en la comprensi\u00f3n de Dios y en la relaci\u00f3n con \u00e9l. Dios no es un referente personal ni un objeto mental, sino algo indeterminado, una entidad que se siente. Se revaloriza la experiencia y hay muchas alusiones a experimentar a Dios, utilizando expresiones cristianas, pero Dios no es alguien con quien se entre en comuni\u00f3n, sino el fondo \u00faltimo de la realidad. La experiencia m\u00edstica, que en la tradici\u00f3n cristiana se expresa como unidad de comuni\u00f3n, se convierte ahora en una vivencia que oscila entre la m\u00edstica c\u00f3smica,\u00a0 cercana a lo que se ha llamado el \u201csentimiento oce\u00e1nico\u201d, y una espiritualidad atea, que llama Dios a la\u00a0 experiencia de ser. Se contrapone la religi\u00f3n que \u2018cree\u2019 y la espiritualidad que \u2018sabe\u2019, porque hay que despertar a lo que se es y se vive, ser testigos transpersonales de la vacuidad y la trascendencia. No hay que buscar la verdad en las religiones, sino que hay que\u00a0 asumir \u201cque todos los seres tienen en s\u00ed la naturaleza del Buda\u201d.<\/p>\n<p><strong><em>La m\u00edstica cristiana<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La m\u00edstica cristiana tiene puntos de contacto con las otras, porque en todas se parte de la experiencia, juega un papel esencial la comprensi\u00f3n intuitiva y hay conocimiento de s\u00ed, vinculado al del Absoluto. En el cristianismo se puede emplear la f\u00f3rmula de \u201cDios en m\u00ed, fuera de m\u00ed, por encima de m\u00ed\u201d, que subraya c\u00f3mo se conoce al Otro (la alteridad divina), en la propia experiencia inmediata. El yo no es aniquilado en la uni\u00f3n y la experiencia se interpreta inevitablemente desde la pertenencia cultural y religiosa del que la vive. El conocimiento m\u00edstico es universal, pero las convicciones que genera est\u00e1n culturalmente mediadas. Seg\u00fan la tradici\u00f3n\u00a0 cristiana o budista, as\u00ed se interpretan los contenidos. <a href=\"https:\/\/www.unav.edu\/publicaciones\/revistas\/index.php\/scripta-theologica\/article\/viewFile\/3352\/3113\">La imagen de Dios en el alma es una interpretaci\u00f3n, que no se puede identificar con la naturaleza misma de lo divino<\/a>. Todo conocimiento de la divinidad es problem\u00e1tico y aunque no se sea consciente, est\u00e1 mediado por la pertenencia del sujeto. Aunque la m\u00edstica se centre en lo que experimenta el individuo, hay que atender a los elementos colectivos que le influyen, como su sociedad, cultura, religi\u00f3n e iglesia.<\/p>\n<p>Autores como el maestro Eckhart, Juan de la Cruz o S. Agust\u00edn han marcado al cristianismo con su \u00e9nfasis en la fusi\u00f3n del sujeto con Dios; en la actualidad divina en la persona; en la trascendencia en la inmanencia y en la m\u00edstica de uni\u00f3n, que humaniza lo divino y diviniza lo humano. \u201cEl m\u00edstico, adem\u00e1s, viviendo una experiencia profunda de pasividad y de inmersi\u00f3n en lo oce\u00e1nico de su sentimiento, tiene conciencia de que su yo no desaparece. No ama el Amor, ama al \u2018Otro\u2019, a quien considera amor, y en esa relaci\u00f3n no hay ni un \u2018yo\u2019 ni un \u2018t\u00fa\u2019 difuminados\u201d. Reflexionar sobre la presencia divina puede ser una clave para potenciar\u00a0 la teolog\u00eda del esp\u00edritu, el Dios olvidado de la teolog\u00eda cat\u00f3lica. Pero la creaci\u00f3n de la nada marca una diferencia que nunca puede superarse. El car\u00e1cter relacional del Dios trinitario apunta a la relacionalidad y el amor,\u00a0 a un Dios del que todo depende. La tradicional ontolog\u00eda de la absolutez de Dios puede expresarse en la forma de una \u201contolog\u00eda relacional\u201d (ser creado es total referencia a y total diferencia de), cercana a la concepci\u00f3n budista sobre la gran vaciedad de todo lo que existe (sunyata). Todo depende de Dios, de ah\u00ed la indigencia ontol\u00f3gica, la vacuidad \u00faltima de todo lo que existe, y todo le est\u00e1 referido y se diferencia de \u00e9l.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.ucel.edu.ar\/upload\/libros\/CASTAGNINO_CORIA_DAROS_y_otros_Hay_lugar_para_la_persona_hoy.pdf\">El te\u00edsmo cristiano mantiene la diferencia ontol\u00f3gica, incluso en el proceso de integraci\u00f3n y de comuni\u00f3n, que conlleva la divinizaci\u00f3n de la persona<\/a>. La m\u00edstica cristiana no es el resultado de una emanaci\u00f3n de la divinidad, ni de un monismo panteizante, ni de una divinidad que absorbe plenamente al sujeto, como refleja la interpretaci\u00f3n unilateral del oceano en el que se integra la gota de agua. La m\u00edstica cristiana est\u00e1 marcada por la uni\u00f3n con la divinidad, que diviniza e integra, pero que no hace desaparecer al sujeto. El polo humano es una referencia indispensable, incluso cuando se da la uni\u00f3n m\u00edstica, la comuni\u00f3n o unificaci\u00f3n divina. Por eso, al hablar de Dios empleamos t\u00e9rminos personales, no c\u00f3smicos, como el de creador. Todo lenguaje sobre Dios es cuestionable, tambi\u00e9n el personal, pero el impersonal de un ser abstracto y an\u00f3nimo no est\u00e1 m\u00e1s fundado que el personalista. Se absolutiza la inmanencia divina, la presencia de la trascendencia en la creaci\u00f3n, pero, a diferencia de los cristianos, se rechaza la diferencia entre creador y creado, porque no hay un creador y una creaci\u00f3n..<\/p>\n<p>Dios no es externo a la creaci\u00f3n, pero tampoco es id\u00e9ntico a ella. La perspectiva monista est\u00e1 vinculada al pensamiento de la totalidad y la unidad, mientras que la diferencia identitaria se estructura en torno a la relaci\u00f3n y hace posible la libertad. No hay hombre libre sin una creaci\u00f3n consistente y querida por Dios. El problema cristiano es c\u00f3mo explicar la creaci\u00f3n sin caer en el emanacionismo, el cual s\u00ed har\u00eda posible el pensar no dual monista. Se trata de preservar la libertad contingente y finita del ser humano, sin atentar contra la creatividad y el origen divino. El valor divino de lo humano es una reafirmaci\u00f3n del hombre como creador. La\u00a0 irreductibilidad de la persona y del sujeto\u00a0 es incompatible con la unidad \u00faltima y absorbente del todo. El yo pre-reflexivo singular es condici\u00f3n de posibilidad para la autoconciencia que toma conciencia de su dependencia y de su ser contingente. La filosof\u00eda y la teolog\u00eda\u00a0occidentales tienen la tarea de pensar a dios como personal y como ser \u00faltimo y total.<\/p>\n<p>El budismo es un horizonte de comprensi\u00f3n heterog\u00e9neo, que puede enriquecer y completar aspectos del cristiano, pero nunca sustituirlo o integrarlo. Las espiritualidades y teolog\u00edas cercanas al budismo buscaban inicialmente los puntos comunes entre ambas tradiciones y alud\u00edan\u00a0 a expresiones m\u00edsticas parecidas, practicando un di\u00e1logo ecum\u00e9nico. Autores como el maestro Eckhart tienen expresiones asumibles por ambas espiritualidades, pero por eso, no exentas de ambig\u00fcedad. Las diferencias al asumir a Eckhart est\u00e1n en el paradigma y en el contexto, en la comprensi\u00f3n de fondo de la que se parte (lo personal y lo impersonal, la trascendencia y la inmanencia, lo absoluto y lo contingente). Cuando esto se margina, surgen hermen\u00e9uticas que repiten las mismas palabras y dicen cosas diferentes. Lo que comienza como un acercamiento de tradiciones, puede degenerar en una confusi\u00f3n de identidades. Es conocida su sentencia \u201cpidamos a Dios que nos libre de Dios y alcancemos la verdad plena\u201d. Las representaciones que tenemos de Dios son un obst\u00e1culo que se interpone entre \u00e9l y nosotros. Por otro lado, Dios y el hombre no pueden ser realidades diversas (\u201cSi yo no existiera, no existir\u00eda Dios. Yo soy la causa de que Dios sea Dios. Si yo no existiera, Dios no ser\u00eda Dios\u201d), porque si hubiera algo ajeno a Dios ya no ser\u00eda \u00e9l. Parad\u00f3jicamente desde la creaci\u00f3n, que no es Dios, se puede aludir a \u00e9l, porque sin \u00e9l nada ser\u00eda. Para Eckhart la prueba de que Dios existe, es la existencia de algo, de m\u00ed mismo, que no me doy el ser sino que lo recibo. Lo creado remite al creador. No se puede separar a Dios y el ser, que trasciende y engloba a todos los seres. Tampoco se puede quedar en Dios como alguien en el ser, porque lo objetivar\u00eda y entificar\u00eda. Dios es el ser, pero hay que dejar espacio a lo que no es Dios, sin que exista al margen de \u00e9l, ni le aporte algo. Lo finito no a\u00f1ade nada al infinito, sino que se comprende desde \u00e9l, del que depende y al que se refiere. Hay que asumir la ontolog\u00eda absoluta de lo divino y la mediaci\u00f3n de lo ontol\u00f3gicamente indigente, sin caer en un monismo del ser que tratar\u00eda por igual los dos polos de la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.tendencias21.net\/El-Yo-es-un-concepto-con-fecha-de-caducidad_a32818.html\"><strong><em>Unidad e identidad en Dios, en la diferencia personal<\/em><\/strong><\/a><\/p>\n<p>Esa funci\u00f3n de referencia a Dios hace que el yo no pueda ser mera ilusi\u00f3n, le da consistencia e impide que sea ignorado o minusvalorado. D\u00e9cadas antes de que surgieran las recientes espiritualidades c\u00f3smicas cercanas al cristianismo, plante\u00f3 Teilhard una divinidad c\u00f3smica y sin embargo personal, en la que el yo humano no desaparece en la fusi\u00f3n co la divinidad. Plantea un universo de creciente complejidad, en la que Dios est\u00e1 universalmente presente, sin equipararse con \u00e9l. \u201cDios es casi inevitablemente concebido por un positivista moderno como un oc\u00e9ano sin orillas, en el que se totalizan, por p\u00e9rdida de s\u00ed mismas, las cosas. Nuestra generaci\u00f3n, esencialmente pante\u00edsta porque es evolucionista, no parece comprender el pante\u00edsmo m\u00e1s que bajo la forma de una disoluci\u00f3n de los individuos en una inmensidad difusa. (&#8230;) La personalizaci\u00f3n del universo s\u00f3lo puede operarse salvando para siempre en una Persona suprema, la suma distinta de las personas nacidas, sucesivamente en el curso de su evoluci\u00f3n. Dios es solo definible como un <em>Centro de centros\u201d<\/em>. El universo se unifica mediante el amor y Dios, cuanto m\u00e1s es, m\u00e1s poder tiene de personalizar. Dios no nace \u201cde la soldadura de los elementos del mundo, ni por el contrario, absorbi\u00e9ndolos en \u00e9l\u201d. El amor refuerza en s\u00ed a los seres y los aproxima entre ellos, los personaliza y los hace m\u00e1s complejos.<\/p>\n<p>Si la divinidad es c\u00f3smica, impersonal y omni-presente, desaparece cualquier relaci\u00f3n. Para un absoluto impersonal carece de relevancia la mediaci\u00f3n de Cristo y Jes\u00fas es uno m\u00e1s, sin diferencia alguna, porque el mundo de lo personal es ilusorio. Las cr\u00edticas a los antropomorfismos sobre Dios son inevitables, pero no se resuelven recurriendo al lenguaje de met\u00e1foras no personales, como si estas superaran las antropom\u00f3rficas. El\u00a0 lenguaje interpersonal es el menos inadecuado para hablar de Dios, aunque ninguno sea conveniente, porque la persona de Jes\u00fas y su proyecto de vida es la clave del cristianismo, de su comprensi\u00f3n de Dios. La antropolog\u00eda referencial es siempre la cristolog\u00eda. Hablar del absoluto c\u00f3smico con categor\u00edas personales no es un contrasentido, si admitimos que la persona es la forma de vida superior y que todas las representaciones son inadecuadas.<\/p>\n<p>Cristo habla del Dios Padre y del Esp\u00edritu para realizar la divinizaci\u00f3n de lo humano y la humanizaci\u00f3n de lo divino. Las distintas afirmaciones, fundamentalmente del cuarto evangelio, sobre su unidad e identidad con Dios mantienen siempre la diferencia personal. Resaltan su entrega y la conciencia de haber recibido una misi\u00f3n que ha marcado su vida. Su deseo de Dios es operativo, concretado en el proyecto del reino, y le libera de sus condicionamientos familiares, religiosos y socioculturales, incluidas los deseos y presiones de sus disc\u00edpulos. La prueba final de la cruz le obliga a replantear el deseo innato de un Dios que intervenga, confirmando su filiaci\u00f3n y la validez de su proyecto. El silencio, determinante para la uni\u00f3n m\u00edstica, se convierte en interpelaci\u00f3n divina que le obliga a liberarse de su deseo de supervivencia. La llamada budista a renunciar al yo y a los deseos y creencias, porque generan el sufrimiento, se torna aqu\u00ed en\u00a0asumirlo desde la confianza y la entrega a un Dios incomprensible. En esa entrega total se mantiene la libertad y la opci\u00f3n del sujeto. Por eso, la m\u00edstica de la cruz no es homologable con la budista. En la cruz fracasa cualquier intento de apropiarse de la divinidad, se le obliga a discernir en lo inesperado y a radicalizar la alteridad divina.<\/p>\n<p>Pretender que Jes\u00fas o el Cristo de la fe apelan a la paternidad divina en t\u00e9rminos de identidad, sin diferencias, es\u00a0 falso. Se puede rechazar la visi\u00f3n cristiana y preferir otra, pero no pretender que una divinidad no personal es la que define a Jes\u00fas y el cristianismo. Esas espiritualidades est\u00e1n cercanas a las religiones sin dios y al nihilismo cognitivo postmoderno. La pregunta es si no se cae en un nuevo oscurantismo, en otra proyecci\u00f3n ilusoria, desde la que descalifican las otras. Fierro lo expresa con claridad, contra un cristianismo sin Dios: \u201cSi tan dispuesto se est\u00e1 a abandonar toda imagen de Dios, \u00bfqu\u00e9 otra cosa sino un mito inconsciente puede obligar a aferrarse tan a ciegas a la idolatrada imagen de Cristo. Dig\u00e1moslo sin rodeos: la fe en Cristo sin Dios aparece m\u00e1s m\u00edtica que la fe en Cristo con Dios; el cristianismo ateo, agn\u00f3stico o esc\u00e9ptico acerca de la trascendencia, manifiesta rasgos mucho m\u00e1s mitol\u00f3gicos que el cristianismo te\u00edsta, pues quita a Dios la peana del mito, para pon\u00e9rsela a Jes\u00fas\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CONCLUSI\u00d3N: EL PROBLEMA DE LA DEVALUACI\u00d3N DE LA RAZ\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>Los antropocentrismos occidentales necesitan una revisi\u00f3n a fondo. El budismo, el hinduismo y las tradiciones asi\u00e1ticas pueden enriquecerlo desde su tradici\u00f3n milenaria, porque han captado niveles de realidad que hemos desatendido en Occidente. Ambos paradigmas son contingentes y necesitan complementarse, pero no se puede sustituir el uno por el otro sin deformarlos. Y los cr\u00edticos de la mitolog\u00eda cristiana deber\u00edan plantearse si no caen a su vez en otra mitolog\u00eda tan criticable o m\u00e1s que la que desechan. Adem\u00e1s de que hay que interrogarse sobre si se puede hablar de la divinidad al margen de los mitos, que forman parte constitutiva del lenguaje simb\u00f3lico y de las met\u00e1foras para expresar lo religioso. La concepci\u00f3n cristiana de la divinidad es inverificable, pero tambi\u00e9n lo es la budista, y en ambos casos no tiene por qu\u00e9 ser fantasiosa ni ilusoria. Pero no se puede renunciar a la cr\u00edtica racional de las construcciones religiosas. Devaluar la raz\u00f3n en la religi\u00f3n, lleva al fanatismo religioso y las nuevas espiritualidades sin Dios no est\u00e1n exentas del irracionalismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><span lang=\"DE\">Art\u00edculo elaborado por Juan Antonio Estrada, Catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda en la Universidad de Granada, colaborador de la C\u00e1tedra CTR y de <em>FronterasCTR<\/em>. El profesor Estrada presenta una adaptaci\u00f3n para <em>FronterasCTR<\/em>, en dos art\u00edculos, del cap\u00edtulo quinto de su obra, de reciente aparici\u00f3n: <\/span><i>Las muertes de Dios. Ateismo y espiritualidad. Trotta, Madrid<\/i><span lang=\"DE\">2018. Este es el segundo art\u00edculo, ya conclusivo. <\/span><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Juan Antonio Estrada) Parece que hoy tienen una especial resonancia las teolog\u00edas que se acercan a las religiones asi\u00e1ticas, especialmente a las corrientes hind\u00faes y budistas, asimilando sus doctrinas, pr\u00e1cticas, rituales y culto. Son corrientes cercanas a las que buscan la espiritualidad y rechazan la religi\u00f3n, pero reaccionan a la secularizaci\u00f3n del cosmos con &#8230; <a title=\"La religi\u00f3n ante el vac\u00edo de una fr\u00eda revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=3142\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La religi\u00f3n ante el vac\u00edo de una fr\u00eda revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":3148,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[145],"tags":[241,304,346,319,277],"class_list":["post-3142","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-tecnologica-etica-y-teologia","tag-cientifismo","tag-mistica","tag-razon","tag-religion","tag-tecnociencia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3142","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3142"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3142\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3151,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3142\/revisions\/3151"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3148"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}