{"id":2852,"date":"2018-04-04T07:00:43","date_gmt":"2018-04-04T05:00:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2852"},"modified":"2018-02-24T18:01:11","modified_gmt":"2018-02-24T17:01:11","slug":"la-curiosidad-penultima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2852","title":{"rendered":"La curiosidad pen\u00faltima: la ciencia en la estela de las preguntas \u00faltimas"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por <u>Pablo de Felipe<\/u> y <u>Jos\u00e9 Manuel Caama\u00f1o<\/u>) L<\/strong><strong>a curiosidad es innata al ser humano y la ciencia y la religi\u00f3n nacen de esa\u00a0curiosidad, como dos caminos diferentes para alcanzar respuestas. La historia de las dos\u00a0est\u00e1 llena de hilos entrelazados que se pueden rastrear, desde las pinturas rupestres hasta la f\u00edsica cu\u00e1ntica. Ahora, en <a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/es\/ciencia-y-religion\/3056-curiosidad-penultima.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>La curiosidad pen\u00faltima<\/em><\/a>, un artista y un cient\u00edfico nos explican este\u00a0largo\u00a0entrelazamiento\u00a0hist\u00f3rico: la pen\u00faltima y \u00faltima curiosidad. El presente escrito constituye el pr\u00f3logo a la edici\u00f3n espa\u00f1ola de esta magna obra.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A principios del siglo XXI resulta sorprendente ver c\u00f3mo muchos art\u00edculos, pel\u00edculas, libros, e incluso libros de texto, todav\u00eda repiten la vieja \u00abmet\u00e1fora de conflicto\u00bb decimon\u00f3nica de una perenne e inevitable guerra entre ciencia y religi\u00f3n. Sin inmutarse ante los avances recientes en la historia de la ciencia, esta reconstrucci\u00f3n de la historia todav\u00eda predomina en la opini\u00f3n p\u00fablica. La investigaci\u00f3n hist\u00f3rica de las \u00faltimas d\u00e9cadas ha puesto de relieve las limitaciones, sesgos e incluso errores claros de esta perspectiva de conflicto, que ignora much\u00edsimas p\u00e1ginas de la historia de la ciencia y la religi\u00f3n. Sin embargo, es poco corriente que estas investigaciones lleguen al p\u00fablico general en obras que las hagan accesibles a los no especialistas con un formato narrativo que realmente enganche a los lectores.<\/p>\n<p>Y eso es lo que hace este libro. No es un libro para historiadores de la ciencia especializados, sino un libro que saca provecho de las amplias lecturas de sus autores, Roger Wagner (artista) y Andrew Briggs (f\u00edsico), que beben en las fuentes primarias y secundarias de los temas que tratan. Y as\u00ed han podido despu\u00e9s explicar a los lectores no especializados toda una serie de historias interesantes, a menudo salpicadas de an\u00e9cdotas y con el complemento de bellas ilustraciones. Algunas de esas historias e im\u00e1genes son poco conocidas. Como ejemplo podemos mencionar la historia de Fil\u00f3pono, y las im\u00e1genes de las excavaciones arqueol\u00f3gicas de lo que parece haber sido la escuela de Alejandr\u00eda, donde tuvo lugar la legendaria ense\u00f1anza de la filosof\u00eda y la filosof\u00eda natural hasta el siglo VII.<\/p>\n<p>Cada historia particular est\u00e1 bien investigada y la obra no cae en errores de bulto. El libro podr\u00eda haber sido dise\u00f1ado simplemente como una forma de divulgaci\u00f3n de diferentes vi\u00f1etas o episodios de la historia de la ciencia, o m\u00e1s espec\u00edficamente de la historia de la ciencia en relaci\u00f3n con la religi\u00f3n. Sin embargo, sus autores presentan una interesante imagen, una met\u00e1fora, para interconectar lo que de otra forma no habr\u00edan sido m\u00e1s que escenas aisladas.<\/p>\n<p>Para comprender la idea global sobre la que se apoya la estructura del libro necesitamos revisar cuidadosamente el t\u00edtulo. La idea de una curiosidad pen\u00faltima hace referencia obviamente a algo m\u00e1s que deber\u00eda ser considerado como la curiosidad \u00faltima. Y la conexi\u00f3n entre ambas est\u00e1 en el subt\u00edtulo con la met\u00e1fora del \u00ab<em>slipstream<\/em>\u00bb, de un movimiento en la estela que abre otro por delante. As\u00ed que la idea clave del libro es que la ciencia se ha movido en la estela de las preguntas \u00faltimas de naturaleza espiritual y filos\u00f3fica. En el libro esa idea se visualiza con las im\u00e1genes de una manada de gansos volando en forma de V, un banco de peces nadando o un pelot\u00f3n de ciclistas. En todos estos casos hay corredores en cabeza que abren el camino, que encabezan a los que siguen y hacen que sus movimientos sean m\u00e1s f\u00e1ciles. De esta manera, la curiosidad \u00faltima sobre las preguntas \u00faltimas abrir\u00eda nuevos escenarios para las indagaciones de la curiosidad pen\u00faltima sobre la naturaleza de nuestro mundo. El ejemplo de los ciclistas tiene una utilidad a\u00f1adida para ayudar a explicar los conflictos ocasionales entre ciencia y religi\u00f3n como miembros del pelot\u00f3n que se acercan demasiado unos a otros, como ocurrir\u00eda en el ejemplo de los autores cuando la b\u00fasqueda pen\u00faltima se acerca a las preguntas \u00faltimas.<\/p>\n<p>Esta gran pincelada global que cruza milenios y continentes no es solo una propuesta para entender la historia de la ciencia y la religi\u00f3n, sino que sirve tambi\u00e9n como herramienta narrativa para conectar todas las historias, incluso en casos cuando la conexi\u00f3n parece debilitarse. Esto no deber\u00eda sorprendernos, dado que el libro rompe muchas fronteras tradicionales entre disciplinas, incluyendo en esta historia de la ciencia y la religi\u00f3n (un campo que ya es de por s\u00ed interdisciplinar) relatos sobre el arte prehist\u00f3rico, la arqueolog\u00eda de Oriente Medio o la arquitectura de edificios cient\u00edficos ic\u00f3nicos como el Museo de ciencias de Oxford o el Laboratorio Cavendish de Cambridge. Abriremos a continuaci\u00f3n el apetito de los lectores con una r\u00e1pida panor\u00e1mica a vista de p\u00e1jaro de las diferentes partes del libro (cada una de las cuales contiene varios cap\u00edtulos).<\/p>\n<p>El pr\u00f3logo del libro se inicia con historias sobre dos edificios emblem\u00e1ticos de la ciencia contempor\u00e1nea brit\u00e1nica, pero tambi\u00e9n de alcance mundial: el Museo de la Universidad de Oxford y el Laboratorio Cavendish en Cambridge. Esos relatos llevan a los autores a indagar sobre el origen de la estrecha relaci\u00f3n entre ciencia y religi\u00f3n que se refleja en ambos, para lo que plantean un retroceso hasta la prehistoria.<\/p>\n<p>La Primera Parte inicia el \u00abviaje\u00bb intelectual de los autores con el descubrimiento del arte rupestre a finales del siglo XIX en Altamira, y las subsiguientes investigaciones paleontol\u00f3gicas, etnogr\u00e1ficas, primatol\u00f3gicas y psicol\u00f3gicas en varios continentes para indagar sobre la aparici\u00f3n de la conciencia en la evoluci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Con un gran salto hist\u00f3rico la Segunda Parte indaga el origen de la reflexi\u00f3n racional que podr\u00edamos llamar \u00abproto-cient\u00edfica\u00bb en la antigua cultura griega a ambos lados del mar Egeo, para terminar con los movimientos filos\u00f3ficos estoico y epic\u00fareo. El cap\u00edtulo acaba con la aparici\u00f3n de la ciencia helen\u00edstica, uno de los momentos m\u00e1s brillantes del estudio de la naturaleza en la antig\u00fcedad.<\/p>\n<p>El siguiente escenario lo encontramos en Alejandr\u00eda, el centro de la cultura helenista, pero en un periodo post-helen\u00edstico, en el ocaso de la antig\u00fcedad e inicio de la cultura bizantina: el poco conocido siglo VI. Aunque esta \u00e9poca y lugar son popularmente asociados con el inicio de la supuesta oscuridad medieval, la Tercera Parte se centra en el intenso debate que all\u00ed se produjo respecto a ciertos aspectos de la cosmolog\u00eda aristot\u00e9lica y sus implicaciones religiosas (como la eternidad del mundo y el car\u00e1cter divino de los cielos) entre dos brillantes estudiantes de esa ciudad, uno pagano, Simplicio, el otro cristiano, Fil\u00f3pono. Se trata de una interesant\u00edsima historia muy poco conocida.<\/p>\n<p>Siguiendo ahora una l\u00ednea cronol\u00f3gica m\u00e1s continua, la Cuarta Parte investiga el destino del aristotelismo y de las relaciones de su cosmolog\u00eda con la religi\u00f3n en la cultura musulmana. Los autores investigan la influencia de las cr\u00edticas al aristotelismo de Fil\u00f3pono en los pensadores musulmanes, y c\u00f3mo el mundo musulm\u00e1n no solamente preserv\u00f3 el legado cultural de la antig\u00fcedad (en buena parte traducido por cristianos orientales al \u00e1rabe), sino que en ciertos casos fue capaz de analizarlo cr\u00edticamente e innovar m\u00e1s all\u00e1 de la herencia recibida. Toda esta riqueza cultural acabar\u00eda transmiti\u00e9ndose a los cristianos occidentales (con traducciones al lat\u00edn), que tendr\u00edan que hacer frente a desaf\u00edos similares a los de sus predecesores musulmanes en las reci\u00e9n creadas universidades.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2858\" aria-describedby=\"caption-attachment-2858\" style=\"width: 183px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/gcloyola.com\/es\/ciencia-y-religion\/3056-curiosidad-penultima.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2858 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2018\/02\/Captura-de-pantalla-2018-02-22-a-las-12.46.36-193x300.png\" alt=\"\" width=\"193\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2018\/02\/Captura-de-pantalla-2018-02-22-a-las-12.46.36-193x300.png 193w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2018\/02\/Captura-de-pantalla-2018-02-22-a-las-12.46.36.png 370w\" sizes=\"auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2858\" class=\"wp-caption-text\">La curiosidad pen\u00faltima<\/figcaption><\/figure>\n<p>Wagner y Briggs trazan la influencia de la actitud cr\u00edtica hacia Arist\u00f3teles exhibida ya por Fil\u00f3pono hasta su conclusi\u00f3n hist\u00f3rica con la nueva f\u00edsica de Galileo en la Quinta Parte. Como no pod\u00eda ser menos, las complejas relaciones ciencia y fe en torno a los juicios y condenas en los que Galileo se vio envuelto son tambi\u00e9n analizados aqu\u00ed. Se trata de un episodio muy conocido de las relaciones ciencia y fe, pero generalmente conocido de manera superficial y a trav\u00e9s de la perspectiva de conflicto, que impide que se pueda apreciar la complejidad de esa historia a la que nos introducen los autores, que tambi\u00e9n exponen cu\u00e1l era la perspectiva del propio Galileo sobre la relaci\u00f3n ciencia y fe.<\/p>\n<p>En la Sexta Parte el foco de atenci\u00f3n pasa a la Europa protestante, donde se nos cuentan apasionantes historias, como las de Rheticus, el ayudante luterano del cat\u00f3lico Cop\u00e9rnico, que logr\u00f3 que el revolucionario libro de su maestro viajase desde la cat\u00f3lica Polonia para ser publicado en la Alemania protestante con una carta dedicatoria al papa. Bajo su influencia, Kepler logr\u00f3 la renovaci\u00f3n de la vieja astronom\u00eda griega. Poco despu\u00e9s, en Inglaterra, el impulso dado a la \u00abfilosof\u00eda experimental\u00bb por Bacon llev\u00f3 a la fundaci\u00f3n de la Royal Society. Entre sus fundadores se encontraba nada menos que Boyle, que como Kepler ve\u00eda el estudio del \u00ablibro de las criaturas\u00bb como un sacerdocio para \u00abla gloria de su autor\u00bb.<\/p>\n<p>Como era de esperar, Newton no puede dejar de ser el foco de otra secci\u00f3n. La S\u00e9ptima Parte analiza su aportaci\u00f3n a la ciencia y la manera en la que los intereses religiosos y cient\u00edficos se entrelazan en su pensamiento. Resulta sorprendente la diversa y contradictoria recepci\u00f3n que tuvieron sus ideas. Mientras que en la Europa continental muchos las vieron \u2014con alegr\u00eda o con temor\u2014 como un apoyo al incipiente de\u00edsmo y ate\u00edsmo, en las islas brit\u00e1nicas se usaron, con el benepl\u00e1cito de Newton, para cimentar una teolog\u00eda natural al servicio del cristianismo. Ese uso de la ciencia a favor de la teolog\u00eda ser\u00eda cuestionado en el continente por cient\u00edficos cristianos como Pascal y Leibniz, cuyas posturas se exponen tambi\u00e9n en el libro.<\/p>\n<p>Si bien hasta aqu\u00ed casi todo ha sido m\u00e1s bien cosmolog\u00eda y temas cient\u00edficos que caer\u00edan dentro de lo que actualmente ser\u00eda la astronom\u00eda y la f\u00edsica, la Octava Parte se centra en la Biolog\u00eda, al tratar la obra de otro gran personaje de la historia de la ciencia, Darwin, cuyo estudio se hace en paralelo con el del astr\u00f3nomo John Herschel, inspirador, pero tambi\u00e9n cr\u00edtico de las ideas del bi\u00f3logo sobre la evoluci\u00f3n de las especies. Lo que popularmente se conoce menos son las diferentes trayectorias religiosas de ambos autores, que aparecen aqu\u00ed expuestas en sus propias palabras.<\/p>\n<p>Tal vez la Novena Parte sea la que m\u00e1s pueda sorprender a un lector acostumbrado al recorrido de la historia de la ciencia. Wagner y Briggs se mantienen en la secuencia cronol\u00f3gica, el siglo XIX, pero dan un salto radical de \u00e1mbito de estudio para narrar el desciframiento de las escrituras cuneiformes y los mitos mesopot\u00e1micos m\u00e1s famosos como los de la creaci\u00f3n y del diluvio. Estos textos llevan a un replanteamiento de las lecturas tradicionales, m\u00e1s bien literalistas, que se hac\u00edan en el siglo XIX de los relatos equivalentes del G\u00e9nesis. Replanteamiento fascinante que los autores desarrollan con cierto detalle.<\/p>\n<p>Y de vuelta al punto de partida, la D\u00e9cima Parte trata la poco conocida historia de Acland, el devoto m\u00e9dico evang\u00e9lico de Oxford, cuya incansable actividad en pro de la ciencia fue clave para ganarse al clero y lograr la construcci\u00f3n del Museo de la Universidad de Oxford. Esta secci\u00f3n acaba con otro piadoso cient\u00edfico, el f\u00edsico Maxwell, asociado a la construcci\u00f3n del otro edificio con el que se abr\u00eda el libro, el Laboratorio Cavendish de Cambridge.<\/p>\n<p>El libro acaba con un ep\u00edlogo en el que se tratan ciertos aspectos de la ciencia del siglo XX: evoluci\u00f3n y azar, neurociencia y dualismo, y finalmente el siempre extraordinario mundo cu\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Dada la amplitud de su \u00e1mbito, cada historia tiene que ser corta; pero los autores han sido muy cuidadosos al evitar los frecuentes mitos modernos sobre ciencia y religi\u00f3n. Es un apasionante recorrido, que a veces puede dejarnos sin aliento por la riqueza de la informaci\u00f3n que se nos brinda, pero que seguro despertar\u00e1 en los lectores el inter\u00e9s por profundizar m\u00e1s en algunas de esas apasionantes historias. Si eso ocurre, esa puede ser una de las pruebas m\u00e1s claras del \u00e9xito de esta obra.<\/p>\n<p>Quisi\u00e9ramos acabar con una reflexi\u00f3n sobre la bella met\u00e1fora del movimiento en la estela (\u00ab<em>slipstream<\/em>\u00bb), que los autores usan como hilo conductor del libro. Como cualquier otra met\u00e1fora que se use para abarcar una historia de varios milenios, es obvio que tiene virtudes y debilidades, situaciones hist\u00f3ricas en las que puede ser m\u00e1s \u00fatil y otras en las que no lo ser\u00e1 tanto. Pero aqu\u00ed los autores no pretenden tanto una aplicaci\u00f3n exhaustiva y excluyente de esta idea, sino que la usan como inspiraci\u00f3n para indagar otras historias de relaciones ciencia y fe que el abrumador modelo de conflicto no ha permitido contar a nivel popular con la frecuencia que ser\u00eda deseable (es m\u00e1s que posible que muchos lectores descubran algunas de estas historias por primera vez).<\/p>\n<p>En realidad, la b\u00fasqueda de un enfoque positivo de la relaci\u00f3n hist\u00f3rica entre ciencia y religi\u00f3n no es totalmente nueva. Otros autores a lo largo del siglo XX y lo que llevamos de siglo XXI han defendido que la religi\u00f3n (al menos en alguna de sus formas) ha tenido efectos positivos para la ciencia. Aqu\u00ed los autores se han esforzado por evitar cuidadosamente un enfoque \u00abapolog\u00e9tico\u00bb que abuse de la historia de la ciencia para justificar determinadas posturas religiosas (algo que en el pasado ha desacreditado otras propuestas de ruptura con el modelo de conflicto).<\/p>\n<p>Obviamente, es imposible cubrir toda la rica variedad cultural de los \u00faltimos milenios de historia, por lo que tras el estudio de la prehistoria en varios continentes, los autores han centrado su estudio en las riveras del Mediterr\u00e1neo y en la tradici\u00f3n Abrah\u00e1mica. Fuera quedan otras culturas como la India, China o las culturas precolombinas. Pero eso deber\u00eda verse no como una limitaci\u00f3n, sino como una oportunidad y un desaf\u00edo que plantea este libro para explorar en otros contextos culturales la utilidad de la met\u00e1fora del movimiento de la curiosidad cient\u00edfica en la estela de la curiosidad \u00faltima transcendente.<\/p>\n<p>Dejando atr\u00e1s el viejo modelo de conflicto ciencia y religi\u00f3n, y yendo m\u00e1s all\u00e1 de la soluci\u00f3n artificial de pretender separarlas en compartimentos estancos, Wagner y Briggs han investigado las evidencias hist\u00f3ricas de antiguos di\u00e1logos y entrelazamientos entre ciencia y religi\u00f3n (sin que esto les impida encarar los momentos de conflicto en sus relaciones). As\u00ed, pues, invitamos a los lectores a disfrutar el colorido despliegue de inspiradoras historias que han surgido del di\u00e1logo entre un artista y un cient\u00edfico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Art\u00edculo elaborado <\/em><\/strong><strong>por Pablo de Felipe<em> (coordinador del Centro de Ciencia y Fe de la Fundaci\u00f3n Federico Fliedner) y <\/em>Jos\u00e9 Manuel Caama\u00f1o<em> (director de la C\u00e1tedra Francisco Jos\u00e9 Ayala de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Religi\u00f3n de la U. P. Comillas) para el pr\u00f3logo del libro La curiosidad pen\u00faltima.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"color: #800000\"><strong>El libro ser\u00e1 presentado en la Universidad P. Comillas el pr\u00f3ximo d\u00eda 12 de abril a las 18:30 en el marco de la <a href=\"http:\/\/www.fliedner.es\/media\/modules\/editor\/cienciayfe\/docs\/conferencias\/IX_conferencia_fliedner.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">IX Conferencia Fliedner de Ciencia y Fe<\/a>.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Pablo de Felipe y Jos\u00e9 Manuel Caama\u00f1o) La curiosidad es innata al ser humano y la ciencia y la religi\u00f3n nacen de esa\u00a0curiosidad, como dos caminos diferentes para alcanzar respuestas. La historia de las dos\u00a0est\u00e1 llena de hilos entrelazados que se pueden rastrear, desde las pinturas rupestres hasta la f\u00edsica cu\u00e1ntica. 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