{"id":2642,"date":"2018-01-24T07:00:30","date_gmt":"2018-01-24T06:00:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2642"},"modified":"2018-02-01T08:44:50","modified_gmt":"2018-02-01T07:44:50","slug":"domingo-soto-genio-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2642","title":{"rendered":"Domingo de Soto: genio cient\u00edfico en la Iglesia del siglo XVI"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por <u>Jorge Mira P\u00e9rez<\/u>) A veces la historia no es del todo justa con sus protagonistas, hasta el punto de que por diversas razones quedan en el olvido figuras que han contribuido de forma notable al conocimiento del mundo. Tal es el caso de Domingo de Soto, un gran personaje del siglo XVI cuyas ideas han contribuido al nacimiento de la ciencia moderna y que, sin embargo, ha pasado desapercibido a lo largo de los siglos.<\/strong><\/p>\n<p>Domingo de Soto (Segovia, 1494 \u2013 Salamanca, 1560), fraile dominico y profesor de teolog\u00eda en la Universidad de Salamanca, fue una de las grandes mentes de la historia de nuestro pa\u00eds y como tal fue reconocido en vida<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Seguramente por eso Carlos V lo envi\u00f3 al Concilio de Trento como te\u00f3logo imperial e incluso lo nombr\u00f3 su confesor. Como cabe suponer, su capacidad de influencia era alta, demostrada, por ejemplo, en la defensa de los indios, en la l\u00ednea de Bartolom\u00e9 de Las Casas.<\/p>\n<p>Como culminaci\u00f3n de ese prestigio le lleg\u00f3 el ofrecimiento del obispado de Segovia, que \u00e9l rechaz\u00f3. Lo suyo era el mundo acad\u00e9mico, con notables incursiones en multitud de campos: teolog\u00eda, derecho (est\u00e1 considerado, con Francisco de Vitoria, cofundador del derecho internacional moderno), l\u00f3gica, filosof\u00eda, econom\u00eda\u2026 Y tambi\u00e9n en la f\u00edsica. Seguidor de la obra de santo Tom\u00e1s de Aquino, su v\u00eda de contacto con ella le lleg\u00f3, c\u00f3mo no, a trav\u00e9s de la f\u00edsica y la l\u00f3gica aristot\u00e9lica.<\/p>\n<p>Pero su rol en la historia de la ciencia qued\u00f3 completamente oscurecido con el paso del tiempo, algo incre\u00edble para un cient\u00edfico de hoy en d\u00eda, cuando el deseo de marcar la prioridad en un descubrimiento cient\u00edfico y ser reconocido p\u00fablicamente como un pionero son principios motores claves de su actividad.<\/p>\n<p>Galileo Galilei (1564-1642), padre de la ciencia moderna, lo fue tambi\u00e9n de esa actitud de avidez en el marcado del territorio de los m\u00e9ritos propios y la condici\u00f3n de primero en pisar tierra inc\u00f3gnita en la ciencia. Antes de \u00e9l, nada de esto ocurr\u00eda, y por eso el panorama de la historia de la ciencia aparece difuminado del siglo XVI hacia atr\u00e1s, al menos fuera del \u00e1mbito de los expertos.<\/p>\n<p>Solo as\u00ed se entiende que en Espa\u00f1a no sea de conocimiento p\u00fablico que Domingo de Soto haya sido uno de los principales precursores de la mec\u00e1nica moderna<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> (parte de la f\u00edsica que estudia el movimiento de los cuerpos) con una idea capital: \u00abcuando un grave cae a trav\u00e9s de un medio homog\u00e9neo desde una altura, se mueve con mayor velocidad al final que al principio [\u2026], pero adem\u00e1s [su velocidad] se incrementa de un modo uniformemente disforme\u00bb<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Y no solo eso, sino que adem\u00e1s lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la Tierra es quien mueve los cuerpos en ca\u00edda libre, incluso sin estar en contacto con ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Ambas ideas pueden parecer simples desde la arrogancia de un lector del siglo XXI, pues para nosotros es trivial que los cuerpos caigan al suelo por causa de la fuerza de gravedad que ejerce la Tierra sobre ellos, una fuerza que tira<em> a<\/em> <em>distancia<\/em> de cualquier masa hacia abajo, proporcion\u00e1ndole una aceleraci\u00f3n constante.<a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Ciencia-En-El-Punto-Mira\/dp\/8493825360\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-2657\" src=\"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2018\/01\/Captura-de-pantalla-2017-12-19-a-las-15.34.30-226x300.png\" alt=\"\" width=\"194\" height=\"258\" srcset=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2018\/01\/Captura-de-pantalla-2017-12-19-a-las-15.34.30-226x300.png 226w, https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/wp-content\/uploads\/sites\/24\/2018\/01\/Captura-de-pantalla-2017-12-19-a-las-15.34.30.png 246w\" sizes=\"auto, (max-width: 194px) 100vw, 194px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Pero debemos recordar que estas dos ideas, de la cuales es deudora la sociedad en la que vivimos, no llegaron al conocimiento de la humanidad hasta el siglo XVII. Por un lado, Galileo fue en 1609 la primera persona en comprobar que un cuerpo en ca\u00edda libre se mueve con aceleraci\u00f3n constante. Por otra, Newton (1642-1727) tuvo el gran privilegio de ser el primero en atisbar, en 1666, la \u00abley de la gravitaci\u00f3n universal\u00bb<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, asentada en la idea de una fuerza a distancia que tiene en la masa de los cuerpos su \u00fanico origen. El adjetivo \u00abuniversal\u00bb implicaba tambi\u00e9n que la mec\u00e1nica que reg\u00eda los movimientos del mundo terreno era la misma que reg\u00eda los movimientos del mundo celeste.<\/p>\n<p>Es posible que el lector que llegue hasta aqu\u00ed empiece a estar invadido de un cierto estupor: \u00ab\u00bfestamos diciendo que Domingo de Soto intuy\u00f3 las ideas centrales de Galileo y Newton?\u00bb.<\/p>\n<p>Pues efectivamente s\u00ed, tal y como este egregio fraile segoviano escribi\u00f3 en sus <em>Quaestiones<\/em> (1545) sobre los ocho libros de f\u00edsica de Arist\u00f3teles<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. All\u00ed desvel\u00f3 que la distancia cubierta por un cuerpo en ca\u00edda libre pod\u00eda ser obtenida con el llamado teorema de la velocidad media para el movimiento constante acelerado (<em>uniformiter disformis<\/em>), que fuera formulado en el siglo XIV por los <em>Calculatores<\/em> de Merton College (germen de la Universidad de Oxford)<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. El teorema venia que si, por ejemplo, dejamos caer un cuerpo (velocidad inicial igual a 0) y al llegar al suelo lleva una velocidad final de 10, la distancia recorrida ser\u00e1 la misma que si va con una velocidad constante igual a la media de esos dos extremos (la velocidad media entre 0 y 10 es 5). Evidente, pues, el adelanto del futuro resultado de Galileo.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 sucede con la idea newtoniana? De Soto defini\u00f3 el concepto de <em>Resistencia Interna<\/em> como algo diferente tanto de la resistencia al movimiento de Arist\u00f3teles como de la usada por Thomas Bradwardine (c. 1290-1349), Arzobispo de Canterbury y uno de los principales estudiosos de la din\u00e1mica de los cuerpos en la Edad Media. Estos dos recog\u00edan b\u00e1sicamente la idea intuitiva de que un cuerpo, al moverse, sufre la resistencia del aire, que tiende a frenarlo.<\/p>\n<p>De Soto dio el gran paso cualitativo y concibi\u00f3 esta resistencia interna como <em>a)<\/em> algo intr\u00ednseco al cuerpo (en contraposici\u00f3n a la extr\u00ednseca de Arist\u00f3teles, que era debida al aire), <em>b) <\/em>proporcional a su peso y <em>c)<\/em> de una naturaleza que implicaba que, a mayor resistencia interna, mayor capacidad de recibir \u00edmpetu de una fuerza.<\/p>\n<p>Estas ideas, todas acertadas, son claramente un preludio del concepto central newtoniano de la masa inercial, tal y como se\u00f1alan P\u00e9rez-Camacho y Sols-Luc\u00eda<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Estos autores destacan que De Soto afirm\u00f3 que, en el movimiento de un cuerpo en el vac\u00edo (donde no hay resistencia extr\u00ednseca al movimiento), la velocidad se incrementa de un modo proporcional al tiempo, inversamente proporcional solo a la resistencia interna, y proporcional a la fuerza externa que act\u00faa sobre \u00e9l. Es decir, De Soto estableci\u00f3 que los cuerpos en ca\u00edda libre caen al vac\u00edo con la misma velocidad en movimiento uniformemente acelerado, independientemente de su resistencia interna.<\/p>\n<p>De todos modos, un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo de los textos de De Soto en este tema nos lleva a considerar que en realidad \u00e9l no postul\u00f3 una relaci\u00f3n de proporcionalidad directa, sino una relaci\u00f3n logar\u00edtmica, en la idea de Bradwardine<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Pero posiblemente intuy\u00f3 que, en ausencia de aire, dos cuerpos caer\u00edan igual de r\u00e1pido independientemente de su peso; toda una haza\u00f1a, dado que, \u00bfa qui\u00e9n le pod\u00eda caber eso en la cabeza en aquel momento? Por entonces parec\u00eda evidente que los cuerpos m\u00e1s pesados ten\u00edan que caer m\u00e1s r\u00e1pido (eso es lo que nos dicta la experiencia diaria, con movimientos hechos siempre en rozamiento con el aire).<\/p>\n<p>Tales ideas son un adelanto de la revoluci\u00f3n galileana, un paso cualitativo en la l\u00ednea que comienza en la f\u00edsica de Arist\u00f3teles y culmina en la newtoniana, y debieron tener influencia en cient\u00edficos posteriores. Parece obvio el influjo de esta <em>Resistencia Interna <\/em>en la <em>Resistanza Interna <\/em>de Galileo, preludio del concepto de masa que cerrar\u00eda Newton. De hecho, Galileo estaba al tanto del trabajo de De Soto, a quien menciona en su <em>Tractatus de Elementis<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. El nexo posiblemente ven\u00eda a trav\u00e9s de los disc\u00edpulos del segundo, que ense\u00f1aron en el Colegio Romano (hoy Pontificia Universidad Gregoriana de Roma) al que asisti\u00f3 el alumno Galileo Galilei, quien probablemente debi\u00f3 quedar asombrado la primera vez que percibi\u00f3 la profundidad de la inteligencia de aquel fraile dominico segoviano a quien la historia de la ciencia acabar\u00eda olvidando injustamente.<\/p>\n<p><strong><em>Art\u00edculo elaborado por <\/em>Jorge Mira P\u00e9rez<em>, F\u00edsico, Catedr\u00e1tico de electromagnetismo en la Facultad de F\u00edsica de la Universidad de Santiago de Compostela, miembro de la Real Academia Gallega y director del programa ConCiencia.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Notas<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Una primera versi\u00f3n de esta contribuci\u00f3n ha sido publicada en <em>Encrucillada <\/em>164 (2009) 37-41.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> P. Duhem, \u00abDominique de Soto et la escolastique parisienne\u00bb: <em>Bulletin Hispanique <\/em>12 (1910); 13 (1911); 14 (1912). A. Koyr\u00e9, <em>History of Science<\/em>, Basic Books (ed. R. Taton, trad. J. Pomerans), New York 1964.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> W. A. Wallace, \u00abThe Enigma of Domingo de Soto: Uniformiter Disformis and Falling Bodies in Late Medieval Physics\u00bb: <em>ISIS <\/em>(1968) 384-401.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> I. Newton, <em>Philosophiae Naturalis Principia Mathematica <\/em>(1987).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> D. de Soto, <em>Quaestiones Super Octo Libros Physicorum Aristotelis<\/em>, 1545 y 1551 (1\u00ba edici\u00f3n), 1572 (3\u00ba edici\u00f3n).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> E. D. Sylla, \u00abMedieval dynamics\u00bb: <em>Physics Today <\/em>61 (2008) 51-56.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> J. J. P\u00e9rez Camacho \u2013 I. Sols-Luc\u00eda, \u00abDomingo de Soto en el origen de la ciencia moderna\u00bb: <em>Revista de Filosof\u00eda <\/em>(Univ. Complutense) 12 (1994) 455-476.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> W. A. Wallace, <em>a.c.<\/em>, 384-401. J. Mira, \u00abDomingo De Soto, early dynamics theorist\u00bb: <em>Physics Today <\/em>62 (2009) 9-10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> W. A. Wallace, <em>Domingo De Soto and the Early Galileo: Essays on Intellectual History<\/em>, Ashgate, Aldeshot 2004.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Jorge Mira P\u00e9rez) A veces la historia no es del todo justa con sus protagonistas, hasta el punto de que por diversas razones quedan en el olvido figuras que han contribuido de forma notable al conocimiento del mundo. Tal es el caso de Domingo de Soto, un gran personaje del siglo XVI cuyas ideas &#8230; <a title=\"Domingo de Soto: genio cient\u00edfico en la Iglesia del siglo XVI\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2642\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Domingo de Soto: genio cient\u00edfico en la Iglesia del siglo XVI\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":2654,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[139],"tags":[136,287,187,193],"class_list":["post-2642","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relacion-entre-ciencia-y-religion","tag-fisica","tag-galileo","tag-modernidad","tag-newton"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2642","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2642"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2642\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2773,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2642\/revisions\/2773"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2654"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}