{"id":2502,"date":"2017-12-06T07:00:05","date_gmt":"2017-12-06T06:00:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2502"},"modified":"2017-12-04T08:48:30","modified_gmt":"2017-12-04T07:48:30","slug":"teilhard-ante-singularidad-transhumanista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2502","title":{"rendered":"Teilhard ante la posibilidad de la singularidad transhumanista"},"content":{"rendered":"<p><strong>(Por <span style=\"text-decoration: underline\">Eric Steinhart<\/span>) Pierre Teilhard de Chardin fue casi seguramente el primero en analizar la aceleraci\u00f3n del progreso tecnol\u00f3gico hacia una Singularidad en la cual la inteligencia humana se volver\u00eda una super-inteligencia. Trat\u00f3 la difusi\u00f3n de la inteligencia humana en el universo y su amplificaci\u00f3n hacia una inteligencia c\u00f3smica. Su teor\u00eda del Punto Omega es profundamente cristiana, lo que la dificulta ante los transhumanistas seculares.<\/strong><\/p>\n<p>Este art\u00edculo complementa al publicado en el pasado mes de octubre por el mismo autor y que est\u00e1 accesible a trav\u00e9s del siguiente enlace.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/2017\/10\/11\/teilhard-chardin-adelanto-muchas-ideas-del-transhumanismo-moderno\/\">https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/2017\/10\/11\/teilhard-chardin-adelanto-muchas-ideas-del-transhumanismo-moderno\/<\/a><\/p>\n<h2><strong>La Singularidad: fusi\u00f3n de la humanidad y la tecnolog\u00eda<\/strong><\/h2>\n<p>Teilhard reconoce que el ritmo del avance tecnol\u00f3gico se est\u00e1 acelerando, y esta aceleraci\u00f3n conducir\u00e1 a la emergencia de una super-m\u00e1quina global. La emergencia de una super-m\u00e1quina global que dirige su propia evoluci\u00f3n, corresponde cercanamente a la idea de la Singularidad desarrollada por Ray Kurzweil que la define como <em>un futuro periodo durante el cual el ritmo del cambio tecnol\u00f3gico ser\u00e1 tan r\u00e1pido, y su impacto tan profundo, que la vida se transformar\u00e1 irreversiblemente<\/em>.<\/p>\n<p>Kurzweil dice que la Singularidad transformar\u00e1 a los humanos en super-humanos. Habr\u00e1 un periodo de r\u00e1pido cambio tecnol\u00f3gico que unir\u00e1 a los humanos con la tecnolog\u00eda. Pero \u00e9l no identifica este periodo con la Singularidad. Para Teilhard, la Singularidad llega despu\u00e9s, la fusi\u00f3n de la humanidad con la tecnolog\u00eda es el nacimiento de la noosfera y la emergencia del esp\u00edritu de la Tierra.<\/p>\n<p>Ya algunos cerebros humanos est\u00e1n directamente enchufados a computadoras. Es perfectamente razonable pensar que las interfaces computadoras-cerebro llegar\u00e1n a ser m\u00e1s comunes y m\u00e1s complejas. Moravec (1988) asegura que los cuerpos y los cerebros humanos pueden ser escaneados y sus programas obtenidos. Estos programas corporales pueden ser corridos en super-computadoras artificiales. El pensamiento viviente podr\u00eda incorporarse a internet.<\/p>\n<p>En el presente, el Internet est\u00e1 limitado de varias maneras. Su primera limitaci\u00f3n consiste en que est\u00e1 conformado por computadoras separadas, ligadas entre s\u00ed de forma muy d\u00e9bil. Se pueden superar estos l\u00edmites mediante la fusi\u00f3n de todas las computadoras en un solo medio computacional, que puede ser una capa de silic\u00f3n que cubra gran parte de la Tierra; o bien, una capa de nanotubos de carbono e interruptores; o una capa que contenga tanto carbono como silic\u00f3n. Este medio computacional ser\u00e1 como un gigantesco rizoma o red, que cubra por completo la masa terrestre. La segunda limitaci\u00f3n es que internet depende de fuentes externas de energ\u00eda, lo que se podr\u00eda superar con el adecuado sistema de paneles de energ\u00eda solar.<\/p>\n<p>Podemos entonces plantear una Tierra cubierta por una capa de puro<em> computronium<\/em>, compuesto de nanom\u00e1quinas (nanorobots) auto-construidos y auto-reparables. Es como un dise\u00f1o de Bill Joy [<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>] pero que no destruye la vida. Por lo contrario, esta capa de nano-robots es una sustancia pensante viviente, es una capa de material pensante y viviente, dependiente del poder solar. Todos los sistemas vivos son eventualmente escaneados y sus programas corporales son subidos a la capa de computronium. Viven en una simulaci\u00f3n de sus pasados ecosistemas en una realidad virtual. Pero esta realidad virtual no es irreal, est\u00e1 hecha de verdadera masa-energ\u00eda.<\/p>\n<h2><strong>La expansi\u00f3n material de la nooesfera<\/strong><\/h2>\n<p>La noosfera es una m\u00e1quina pensante viviente con enormes poderes f\u00edsicos. Teilhard escribi\u00f3 que <em>una apropiada humanidad planetizada est\u00e1 adquiriendo nuevos poderes que le posibilitan superorganizar la materia<\/em> (FUT: 171).\u00a0Un posible futuro para la noosfera es que podr\u00e1 superorganizar a\u00fan m\u00e1s y con m\u00e1s grandes disposiciones de materia. Se podr\u00eda expandir materialmente hacia el sistema solar y el universo.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n material de la noosfera hacia el universo, tiene varias etapas. La primera es la conversi\u00f3n del sistema solar en una computadora, esto se puede lograr construyendo Esferas Dyson, cada vez m\u00e1s grandes, alrededor del Sol (Kurzweil, 2005: 350). La segunda etapa es la expansi\u00f3n fuera del sistema solar, la colonizaci\u00f3n de la galaxia. Una manera de lograr esto, es usando las sondas espaciales rob\u00f3ticas (a menudo llamadas sondas von Newmann). De acuerdo con esta estrategia, nuestro sistema solar mandar\u00eda multitudes enormemente grandes de peque\u00f1os robots que acudir\u00edan en masa a otros sistemas planetarios y los convertir\u00edan en supercomputadoras.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n material de la noosfera nos lleva a un futuro muy lejano. Barrow y Tipler escribieron que la vida podr\u00eda expandirse hasta abarcar la mitad del universo (1986: 675). Argumentaron que alrededor de esa \u00e9poca, el universo empezar\u00eda a retraerse hacia un Big Crunch, lo que ser\u00eda un buen momento para la vida, puesto que significa que la energ\u00eda estar\u00e1 siempre disponible para la computaci\u00f3n. A medida que el universo converge, la energ\u00eda disponible se puede usar m\u00e1s eficientemente, por lo que el poder computacional del universo crecer\u00e1 sin l\u00edmite a medida que el tiempo pasa.<\/p>\n<p>El universo, al momento del Big Crunch ser\u00eda una computadora infinitamente poderosa. Este es el Punto Omega de Barrow-Tipler, el final del tiempo, una total y sin fin presencia de todos los posibles procesos finitos computacionales (Barrow y Tipler, 1986: 675-77). Sin embargo, recientes observaciones han dado lugar a objeciones a la escatolog\u00eda de Barrow-Tipler, pues al parecer nuestro universo no est\u00e1 convergiendo hacia un Big Crunch, sino por lo contrario, su expansi\u00f3n se est\u00e1 acelerando, y de acuerdo a esto la teor\u00eda del Punto Omega de Barrow-Tipler al parecer est\u00e1 refutada por la evidencia emp\u00edrica.<\/p>\n<p>El esquema escatol\u00f3gico de Kurzweil no depende del Big Crunch. A medida que como civilizaci\u00f3n llenemos el universo, ser\u00e1 posible programar la materia al m\u00e1s b\u00e1sico nivel f\u00edsico. Descubrir\u00edamos modos de transformar la \u201cmateria tonta\u201d en \u201cmateria inteligente\u201d. Ser\u00edamos capaces de convertir cualquier estructura material en un substrato para la computaci\u00f3n universal (en computronium).<\/p>\n<h2><strong>El despertar del universo<\/strong><\/h2>\n<p>Kurzweil reconoce que la evoluci\u00f3n de la inteligencia en nuestro universo, encara ciertos l\u00edmites materiales y considera varios caminos altamente especulativos para sortear estos l\u00edmites (2005: 359-66).\u00a0La capacidad computacional del universo material es finita. Una inteligencia que se expande, eventualmente encontrar\u00e1 l\u00edmites computacionales de la materia (ver Kurzweil, 2005: 364-66, 485-87). Golpearemos una pared.<\/p>\n<p>Aunque Teilhard toma en cuenta la posibilidad de que la noosfera se expanda materialmente en el universo, considera esta posibilidad como un final (FEN: 342-344; FUT: 302).\u00a0 Teilhard sugiere que cuando la inteligencia llegue a los l\u00edmites computacionales de la materia, deber\u00e1 cambiar de curso, deber\u00e1 esforzarse por un tipo diferente de entendimiento. As\u00ed que Teilhard no est\u00e1 interesado en abandonar materialmente la Tierra (o el sistema solar)<\/p>\n<p>A medida que consideramos la evoluci\u00f3n de la inteligencia, debemos tratar m\u00e1s y m\u00e1s con los aspectos expl\u00edcitamente religiosos y especulativos del pensamiento de Teilhard. \u00c9l tiene poco inter\u00e9s en la expansi\u00f3n material de la noosfera hacia el espacio. \u00c9l escribi\u00f3 que la futura inteligencia humana podr\u00eda \u2026 romperse a trav\u00e9s del marco material del Tiempo y el Espacio (FUT: 175).<\/p>\n<p>Repetidamente dijo que la futura inteligencia humana dejar\u00eda la Tierra <em>espiritualmente<\/em> (FEN 326, 327, 342; FUT: 116, 175, 303-304). Obviamente necesitamos clarificar la noci\u00f3n de Teilhard de dejar la Tierra espiritualmente. A primera vista pareciera como un supernaturalismo pasado de moda. Pero Teilhard dice que su orientaci\u00f3n es cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Para Teilhard, dejar la Tierra espiritualmente es entrar al <em>Pleroma<\/em> (Teilhard, 1974: 64-75). Este es el medio en el cual la persona individual humana llega finalmente a la perfecci\u00f3n y la armonizaci\u00f3n. Teilhard niega la materialidad del Pleroma, pero afirma lo f\u00edsico del Pleroma (1974: 67-72). Dice que aquellos que entren al Pleroma ser\u00e1n \u201c<em>f\u00edsicamente<\/em> incorporados\u201d en \u00e9l (1974: 70; las it\u00e1licas son de Teilhard). Dice que el Pleroma est\u00e1 espacialmente \u201cextendido a las galaxias\u201d (1974: 236). Por consiguiente, para que una persona escape de la Tierra espiritualmente, tiene que liberarse de su realidad material, mientras permanece f\u00edsicamente en el espacio-tiempo. Mientras dejamos la Tierra espiritualmente, no desaparecemos del universo. Teilhard escribi\u00f3 que en el punto cr\u00edtico pasamos \u201cpor traslaci\u00f3n o desmaterializaci\u00f3n a otra esfera del Universo\u201d (FUT: 298).<\/p>\n<p>Yo entiendo que esto significa que en el punto cr\u00edtico la futura inteligencia humana no se realizar\u00e1 m\u00e1s por ning\u00fan mecanismo de fuerzas y part\u00edculas. Terminaremos de hacernos realidad por la materia. Esto no contradice la tesis naturalista de que somos completamente f\u00edsicos. Esto simplemente implica que no todas las cosas f\u00edsicas son materia ordinaria, la f\u00edsica tiene niveles m\u00e1s profundos. El Pleroma es f\u00edsico, pero su nivel f\u00edsico es m\u00e1s profundo.<\/p>\n<h2><strong>El universo de la informaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Muchos autores sobre la intersecci\u00f3n de la f\u00edsica b\u00e1sica y la ciencia de la computaci\u00f3n han argumentado que el mundo material no es el nivel m\u00e1s profundo del universo f\u00edsico. Ellos aseguran que el nivel m\u00e1s profundo de la realidad f\u00edsica es computacional (Fredkin, Landauer, y Toffoli, 1982; Fredkin, 1991; Zeilinger, 1999).<\/p>\n<p>Los primeros trabajos sobre las bases computacionales de la f\u00edsica tend\u00edan a tratar el universo como un aut\u00f3mata celular como el juego de la vida (ver Poundstone, 1985). Cada punto espacial es una computadora que forman varios campos f\u00edsicos (por ejemplo, el campo electro-magn\u00e9tico y el campo gravitacional). Las part\u00edculas materiales son perturbaciones en esos campos, que se auto-perpet\u00faan (como los planeadores [gliders] en el juego de la vida).<\/p>\n<p>Pero el estado de estas computadoras es puramente informacional y no pueden hacer realidad m\u00e1s que campos materiales. Podemos pensar en estas computadoras como un tipo de procesos informacionales corriendo en los cuerpos y cerebros de los humanos y los super-humanos. Y podemos ir m\u00e1s all\u00e1 de l\u00edmite de la teor\u00eda de los aut\u00f3matas celulares, pensando en estas computadoras como infinitamente complejas que pueden ser m\u00e1quinas aceleradas universales de Turing (Copeland, 1998). Cada punto espacial es una poderosa m\u00e1quina de computaci\u00f3n f\u00edsica interactuando con una infinidad de otros puntos. En esta hip\u00f3tesis, el nivel m\u00e1s profundo de la realidad f\u00edsica es una red infinitamente compleja de computadoras infinitamente poderosas (llam\u00e9moslo el<em> Sistema<\/em>).<\/p>\n<p>Sugiero que la forma m\u00e1s precisa de pensar el Pleroma de Teilhard es pensarlo como el Sistema, que es f\u00edsico, pero no materia ordiaria. Para Teilhard, el esp\u00edritu luce muy parecido a una informaci\u00f3n energ\u00e9tica. El esp\u00edritu es software en acci\u00f3n. Cuando la humanidad llegue a ser super-inteligente, dejar\u00e1 de ser materia ordinaria y llegar\u00e1 a ser informaci\u00f3n. La evoluci\u00f3n pasar\u00e1 hacia el Pleroma.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de que la evoluci\u00f3n contin\u00faa en el Pleroma, nos permite darle sentido tanto a la afirmaci\u00f3n de Teilhard de que dejaremos la Tierra espiritualmente, como a la conjetura de Kurzweil de que la inteligencia futura ser\u00e1 m\u00e1s poderosa que las grandes fuerzas impersonales del cosmos. Una persona humana es un proceso viviente informacional pensante. Al presente somos procesos informacionales realizados mediante la qu\u00edmica del carb\u00f3n, por la carne.<\/p>\n<p>Nuestros futuros descendientes super-humanos podr\u00e1n ser hechos realidad en otro tipo de material, pero el material en el que las computaciones humanas o super-humanas se realicen, no es esencial para esas computaciones. Podemos hacernos realidad a base de procesos informacionales en el Pleroma. Si nosotros (o nuestros descendientes super-humanos) aprendemos a programar el Pleroma, podremos programarnos a nosotros mismos dentro de \u00e9l. Viviremos, nos moveremos y tendremos nuestro ser en el Pleroma.<\/p>\n<p>Llegaremos a ser patrones vivientes de software pensante. Nos extenderemos informacionalmente hasta llenar la totalidad de un infinitamente f\u00e9rtil cosmos. Si existen otras especies inteligentes, integraremos nuestras computaciones con ellas, y si esto sucede, ya no tendremos que preocuparnos por la futura evoluci\u00f3n material del universo. Las estructuras materiales ordinarias ya no ser\u00e1n de mucho inter\u00e9s a la vida inteligente. La inteligencia futura podr\u00e1 escoger trabajar con materia (quiz\u00e1 para expresiones art\u00edsticas) o podr\u00e1 ignorarla.<\/p>\n<h2><strong>El punto omega: transhumanismo y cristianismo<\/strong><\/h2>\n<p>Teilhard cre\u00eda que la vida y la inteligencia humanas se liberar\u00edan de las restricciones de la realidad material y se volver\u00edan espirituales. Teilhard argumenta que el universo es convergente (FEN: 311). La historia del mundo converge a un estado final. \u00c9l se refiere a este estado como el Punto Omega. De acuerdo con Teilhard, las almas de los humanos de alguna manera se encuentran, en un futuro lejano, en el Punto Omega (FEN: 326).<\/p>\n<p>Barrow y Tipler, ofrecen una interpretaci\u00f3n computacional a la idea de Teilhard, diciendo que el alma es el programa corporal y que el Punto Omega es una super-computadora formada al final del tiempo.<\/p>\n<p>La s\u00edntesis del cristianismo y pante\u00edsmo de Teilhard, tiene una notablemente clara y elegante interpretaci\u00f3n computacional. El Pleroma es una red de computadoras infinitamente complejas. Yo sugiero que cada computadora es una veloz m\u00e1quina universal de Turing con una memoria infinita.<\/p>\n<p>El transhumanismo y el cristianismo comparten temas comunes y probablemente se encontrar\u00e1n pronto de una manera trascendental. Los cristianos conservadores est\u00e1n listos para condenar al transhumanismo como una secta her\u00e9tica y contener pol\u00edticamente el uso de la tecnolog\u00eda para el mejoramiento humano. Estudiar a Teilhard puede ayudar en su defensa. Al mismo tiempo, un estudio de Teilhard puede ayudar a los transhumanistas a encontrar aliados entre los cristianos liberales y progresistas.<\/p>\n<p>A medida que el perfil del transhumanismo se eleva, los grupos de cristianos conservadores han empezado a ponerle atenci\u00f3n. Hay dos maneras que el encuentro se lleve a cabo. Por un lado, el encuentro puede involucrar hostilidad mutua. Los transhumanistas y los cristianos conservadores pueden denunciarse mutuamente como enemigos. Cada lado puede atacar la versi\u00f3n caricaturesca del otro. Tal hostilidad puede ser fatal para el transhumanismo en occidente. Por el otro lado, el encuentro puede ser m\u00e1s diplom\u00e1tico, si los transhumanistas aprenden m\u00e1s entre las similaridades entre el cristianismo y el transhumanismo, pueden responder cuidadosa y exitosamente a los ataques Puesto que Teilhard est\u00e1 claramente a favor del uso de la tecnolog\u00eda para el mejoramiento humano, y puesto que sus argumentos se desarrollaron dentro de un marco cristiano, Un estudio de Teilhard puede ayudar a los transhumanistas a defenderse de los conservadores religiosos.<\/p>\n<p>El transhumanismo debe estudiar tambi\u00e9n otras formas de cristianismo liberal con las cuales tienen mucho en com\u00fan (como la teolog\u00eda en proceso). Un di\u00e1logo con el pensamiento liberal cristiano ofrece beneficios. Uno de ellos es que el transhumanismo puede ganar acceso a mayores audiencias. Otro beneficio es que los transhumanistas pueden ser capaces de usar las ideas liberales cristianas para un desarrollo m\u00e1s profundo de sus propias ideas de justicia social. Un di\u00e1logo con las ideas liberales cristianas, tambi\u00e9n puede tener peligros. Uno de ellos es que la exposici\u00f3n al cristianismo liberal, puede conducir a algunos transhumanistas a depender m\u00e1s de la fe y menos del duro trabajo pr\u00e1ctico necesario para mantener el progreso t\u00e9cnico.<\/p>\n<p>Sin embargo, creo que este peligro puede quedar exitoso si ambos grupos siguen enfocados en su creencia com\u00fan de que las manos y los cerebros humanos, deben ayudar a construir el futuro. Estudiando a Teilhard, los transhumanistas, pueden empezar a argumentar que est\u00e1n en el curso de la que es la mejor y m\u00e1s brillante tradici\u00f3n cristiana. Es mi esperanza que el di\u00e1logo entre los cristianos liberales y el transhumanismo, pueda enriquecer y fortalecer al transhumanismo.<\/p>\n<p><strong><em>Art\u00edculo elaborado por\u00a0<\/em>Eric Steinhart,\u00a0<em>profesor de Filosof\u00eda en William Paterson University. Trabaja principalmente en metaf\u00edsica usando m\u00e9todos y herramientas l\u00f3gicas y anal\u00edticas contempor\u00e1neas.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Esta publicaci\u00f3n es una adaptaci\u00f3n para FronterasCTR.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2>Referencias<\/h2>\n<p>Argow, W. 1950. What do Religious Liberals Believe? Yellow Springs, OH: The Antioch Press.<\/p>\n<p>Bainbridge, W. S. 2005. The transhuman heresy. Journal of Evolution and Technology 14 (2) (August): 91-100.<\/p>\n<p>Barrow, J. and Tipler, F. (1986). The Anthropic Cosmological Principle.\u00a0New York: Oxford University Press.<\/p>\n<p>Bennett, C. 1990. How to define complexity in physics, and why. In Complexity, Entropy, and the Physics of Information, ed. W. Zurek, 137-48. Reading, MA: Addison-Wesley.<\/p>\n<p>Bostrom, N. 2003. Are you living in a computer simulation? Philosophical Quarterly 53 (211): 243-55.<\/p>\n<p>Bostrom, N. 2005. A history of transhumanist thought. Journal of Evolution and Technology 14 (1) (April): 1-25.<\/p>\n<p>Bozeman. J.\u00a0 1997. Technological millenarianism in the United States. In Millennium, Messiahs, and Mayhem: Contemporary Apocalyptic Movements, ed. T. Robbins and S. Palmer, 139-58.\u00a0 New York: Routledge.<\/p>\n<p>&lt;http:\/\/www.geocities.com\/jmb5b\/techmill.html&gt;<\/p>\n<p>Cobb, J. and Griffin, D. 1976. Process Theology: An Introductory Exposition. Philadelphia, PA: Westminster Press.<\/p>\n<p>Copeland, B. J. 1998. Super-Turing machines. Complexity 4 (1), 30-32.<\/p>\n<p>Daly, B. 2004. Transhumanism. America: The National Catholic Weekly 191 (12). 25 October 2004. Available at &lt;http:\/\/www.americamagazine.org\/&gt;.<\/p>\n<p>Dewdney, C. 1998. Last Flesh: Life in the Transhuman Era. Toronto: Harper Collins Publishers.<\/p>\n<p>Duffy, K. 2001. The texture of the evolutionary cosmos: matter and spirit in Teilhard de Chardin. Teilhard Studies 43. Lewisburg, PA: American Teilhard Association.<\/p>\n<p>Dupuy, K. 2000. The once and future Earth: the Millenarian programmatic in Bacon and Teilhard. Teilhard Studies 39. Lewisburg, PA: American Teilhard Association.<\/p>\n<p>Dyson, G. 1997. Darwin among the Machines: The Evolution of Global Intelligence. Reading, MA: Perseus Books.<\/p>\n<p>Fredkin, E.\u00a0 1991. Digital mechanics: An informational process based on reversible universal cellular automata. In Gutowitz, H. (1991) (Ed.) Cellular Automata: Theory and Experiment. Cambridge, MA: MIT Press, 254-70.<\/p>\n<p>Fredkin, E., Landauer, R., and Toffoli, T. 1982. (Eds.) Physics of computation. (Conference Proceedings). International Journal of Theoretical Physics. Part I: Vol. 21, Nos. 3 and 4 (April 1982); Part II: Vol. 21, Nos. 6 and 7 (June 1982); Part III: Vol. 21, No. 12 (December 1982).<\/p>\n<p>Garner, S. 2005. Transhumanism and Christian social concern. Journal of Evolution and Technology 14 (2) (August), 89-103.<\/p>\n<p>Garreau, J. 2005. Radical Evolution: The Promise and Peril of Enhancing Our Minds, Our Bodies\u2014and What It Means to be Human. New York: Doubleday.<\/p>\n<p>Hart, D. B. 2005. The anti-theology of the body. The New Atlantis: A Journal of Technology and Society (9) (Summer 2005), 65-73. &lt; http:\/\/www.thenewatlantis.com\/archive\/9\/hart.htm&gt;<\/p>\n<p>Hick, J. 1976. Death and Eternal Life. New York: Harper &amp; Row.<\/p>\n<p>Hick, J. 1977. Evil and the God of Love. New York: Harper &amp; Row.<\/p>\n<p>Hook, C. C. 2004. The techno sapiens are coming.\u00a0Christianity Today (January). &lt;http:\/\/www.christianitytoday.com\/ct\/2004\/001\/1.36.html&gt;<\/p>\n<p>Hopkins, P. 2005. Transcending the animal: How transhumanism and religion are and are not alike. Journal of Evolution and Technology 14 (2) (August): 13-28.<\/p>\n<p>Kauffman, S. 1990. Requirements for evolvability in complex systems. In Complexity, Entropy, and the Physics of Information, ed. W. Zurek, 151-192. Reading, MA: Addison-Wesley.<\/p>\n<p>King, U. 1996. Spirit of Fire: The Life and Vision of Teilhard de Chardin. Maryknoll, NY: Orbis.<\/p>\n<p>Kreisberg, J. C. 1995. A globe, clothing itself with a brain. Wired 3.06 (June).<\/p>\n<p>Kurzweil, R. 1999. The Age of Spiritual Machines: When Computers Exceed Human Intelligence. New York: Penguin.<\/p>\n<p>Kurzweil, R. 2005. The Singularity is Near: When Humans Transcend Biology. New York: Viking.<\/p>\n<p>Mackay, D. 1997. Computer software and life after death. In P. Edwards (Ed.) Immortality. Amherst, NY: Prometheus, 248-49.<\/p>\n<p>Moravec, H. 1988. Mind Children: The Future of Robot and Human Intelligence. Cambridge, MA: Harvard University Press.<\/p>\n<p>Moravec, H. 2000. Robot: Mere Machine to Transcendent Mind. New York: Oxford University Press.<\/p>\n<p>Mortier, J. and Auboux, M.-L. 1966. The Teilhard de Chardin Album. New York: Harper &amp; Row.<\/p>\n<p>Noble, D. F. 1999. The Religion of Technology: The Divinity of Man and the Spirit of Invention.\u00a0 New York: Penguin.<\/p>\n<p>Norris, R. 1995. Creation, cosmology, and the cosmic Christ: teleological implications of the anthropic cosmological principle. Teilhard Studies 31. Lewisburg, PA: American Teilhard Association.<\/p>\n<p>Polkinghorne, J. C. 1985. The scientific worldview and a destiny beyond death. In G. MacGregor (Ed.) Immortality and Human Destiny: A Variety of Views. New York: Paragon, 180-83.<\/p>\n<p>Poundstone, W. 1985. The Recursive Universe: Cosmic Complexity and the Limits of Scientific Knowledge. Chicago: Contemporary Books, Inc.<\/p>\n<p>Reichenbach, B. 1978. Monism and the possibility of life after death. Religious Studies 14 (1), 27-34.<\/p>\n<p>Royce, J. 1899. The World and the Individual. First Series. Supplementary Essay. New York: Macmillan.<\/p>\n<p>Salmon, J. 1986. Teilhard and Prigogine. Teilhard Studies 16. Lewisburg, PA: American Teilhard Association.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Eric Steinhart) Pierre Teilhard de Chardin fue casi seguramente el primero en analizar la aceleraci\u00f3n del progreso tecnol\u00f3gico hacia una Singularidad en la cual la inteligencia humana se volver\u00eda una super-inteligencia. Trat\u00f3 la difusi\u00f3n de la inteligencia humana en el universo y su amplificaci\u00f3n hacia una inteligencia c\u00f3smica. Su teor\u00eda del Punto Omega es &#8230; <a title=\"Teilhard ante la posibilidad de la singularidad transhumanista\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/?p=2502\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Teilhard ante la posibilidad de la singularidad transhumanista\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":263,"featured_media":2520,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"generate_page_header":"","footnotes":""},"categories":[121],"tags":[],"class_list":["post-2502","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-transhumanismo-y-posthumanismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/263"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2502"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2502\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2533,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2502\/revisions\/2533"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2520"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.comillas.edu\/FronterasCTR\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}